T A Keuist
a I|u>tmd& —
J.
E.
BARREIRO
A. CONTRERAS
DIRECTOR
"
GSGERMAN
ADMINISTRADOR
DIAZ
EDITOR
a AZUL Estabas en el templo. Parecías Del ángel la suprema encarnación. Tú, soñabas con Dios, fija en el ara, Yo en ti soñaba á Dios Oh! virgen. Cuanto tiempo. Ha sido tu recuerdo mi oración, Florilegio
de
En
luz
en
mi
noche arrebol.
mis
Desde
entonces
ensueños,
Oh! ninfa. En el desierto de mi vida, Desde entonces arpegia un ruiseñor: Que embriagado de ti mi pensamiento
Mi
Cuando
Vacilaba Tu
pecho
herido
en
la
fé,
sin
religión,
como
un
rayo
sin
imagen,
En
floreció.
mi
alma
sombra de
de
la 'duda,
esperanza,
apareció!
Bajo el imperio azul de tu pupila Una ilusión de gloria me alentó; El paraíso que forgé en- mis ansias Era tu amor, tu amor. Estabas
en
el
templo:
yo
en
el
Con
la visión
radiante
del
Thabor:
Tú,
soñando
con
fija
en
Yo
en
Dios,
ti mirando
el
á Dios.
cielo ara