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Habilidades para la vida: Manejo del estrés

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Para la

vida

Menos estrés para una vida más plena


Objetivo y/o propósito: Reconocerás el estrés como una respuesta natural ante las situaciones de riesgo y/o desconocidas, para que puedas poner a tu favor estrategias de afrontamiento adecuadas y evitar que este se convierta en un riesgo para tu salud física y mental.

¿Qué es? El estrés surge cuando percibimos que las situaciones de nuestro entorno social, familiar o laboral superan los recursos con los que contamos y afectan nuestro bienestar. Se manifiesta como una respuesta física y emocional del organismo ante desafíos o demandas, como el exceso de tareas, los plazos, la acumulación de compromisos o la procrastinación. Aprender a gestionar el estrés mediante estrategias y técnicas adecuadas nos ayuda a afrontar los retos cotidianos, fortalecer nuestras capacidades, cuidar nuestra salud y mejorar nuestra calidad de vida.


Algunos tipos Eustrés: Este tipo de estrés es el que nos motiva a seguir

trabajando, a mejorar nuestro desempeño y alcanzar las metas y desafíos. Es tensión física, psicológica y emocional pero productiva, eficiente, que nos acerca al éxito.

Distrés: Se trata del tipo de respuesta que tiende a hacer

que las personas se sientan abrumadas, ansiosas y padezcan síntomas físicos y psicológicos como irritabilidad, insomnio, falta de concentración y atención.

Conceptos relacionados:

Es importante que aprendas a identificar los signos y síntomas que pueden aparecer:

Cognitivo: falta de concentración y atención, olvidos

frecuentes, ideas repetitivas y angustiantes, visualización fatalista de la realidad, entre otros

Emocional: tristeza y sentimientos de soledad, ansiedad,

incomprensión, cambios bruscos de humor, incapacidad para relajarte, dificultad para disfrutar de las cosas buenas, comportamientos impulsivos, entre otros.

Físico: falta de energía, disfunciones sexuales, mareos,

náuseas, molestias gastrointestinales, problemas en la piel, caída del cabello, contracturas, cambio de peso y otros.

Comportamental: comportamientos impulsivos (comer en

exceso, gastar de más, fumar o beber), alteraciones del sueño, descuido de responsabilidades, aislamiento y hábitos nerviosos como morderse las uñas.


est

Estrategias de del El afrontamiento se refiere a los esfuerzos cognitivos y conductuales que una persona utiliza para manejar las demandas internas y externas percibidas como excesivas o que superan los recursos disponibles.

Estrategias adaptativas:

Afrontamiento Activo: Enfocado en la solución del problema: Implica abordar directamente el problema o la situación estresante. Afrontamiento Social: Búsqueda de apoyo social: Implica buscar apoyo social o compartir las preocupaciones con otros. El apoyo de amigos, familiares o colegas puede ser crucial para afrontar el estrés. Afrontamiento Adaptativo Reevaluación positiva: La persona busca aprender de las dificultades experimentadas centrándose en los aspectos positivos del problema y generando pensamientos que favorezcan la forma de vivir la situación estresante. Afrontamiento Basado en la Religión o Espiritualidad: Algunas personas encuentran consuelo y fuerza en sus creencias religiosas o espirituales cuando enfrentan el estrés. La práctica de la religión o la espiritualidad puede ser una fuente de apoyo y orientación.


strés

e afrontamiento Estrategias desadaptativas: Afrontamiento Emocional – Expresión emocional abierta: Puede incluir expresar emociones sin ser asertivos, ser irascibles e impulsivos. Afrontamiento Evitativo Evitativo: Involucra esfuerzos para evitar o distanciarse de la fuente de estrés. Aunque puede proporcionar alivio temporal, el afrontamiento evitativo a largo plazo puede no ser beneficioso y, en algunos casos, puede aumentar la ansiedad. Afrontamiento Negativo Autofocalización negativa: describe a personas cuya característica es auto inculparse y tener sentimientos de incapacidad y resignación respecto de la situación a enfrentar.

Es importante destacar que las estrategias de afrontamiento pueden variar según la situación y la persona. Además, la combinación de diferentes estrategias puede ser más efectiva que depender exclusivamente de una.


Consecuencias del Estrés (Distrés): Problemas de Salud Mental: El estrés crónico se asocia con trastornos como la ansiedad y la depresión. Impacto en la Salud Física: Puede contribuir a condiciones médicas como enfermedades cardiovasculares, trastornos gastrointestinales y supresión del sistema inmunológico. Deterioro dzel Rendimiento Laboral: El estrés prolongado puede afectar negativamente el rendimiento laboral, la concentración y la toma de decisiones. Problemas Relacionales: Puede dar lugar a tensiones en las relaciones interpersonales, tanto en el ámbito personal como en el profesional.

Beneficios (Eustrés): Motivación: El estrés puede actuar como un motivador para abordar tareas y cumplir objetivos. Adaptación: Se pueden desencadenar respuestas fisiológicas que preparan al cuerpo para afrontar la situación. y Aprendizaje y Crecimiento Personal: Superar las situaciones puede llevar a un mayor aprendizaje, crecimiento personal, fortalecer la resiliencia y la capacidad de afrontamiento. Mejora del Rendimiento: En algunos casos, un cierto nivel de estrés puede mejorar el rendimiento cognitivo y físico. Se ha observado que el estrés moderado puede aumentar la alerta y la capacidad de respuesta.


Ejercicios

Hay varios ejercicios y técnicas que puedes practicar para afrontar y manejar el estrés. Estos ejercicios se centran en reducir la respuesta fisiológica al estrés, promover la relajación y mejorar la claridad mental. Aquí tienes algunos ejercicios que puedes considerar: Respiración Profunda Siéntate cómodamente o acuéstate. Coloca una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen. Inhala lentamente por la nariz, inflando el abdomen, no solo el pecho. Exhala lentamente por la boca. Repite varias veces, concentrándote en la respiración profunda y regular.

Meditación Mindfulness Encuentra un lugar tranquilo y siéntate en una posición cómoda. Concéntrate en tu respiración o en un objeto específico. Si tu mente divaga, simplemente vuelve tu atención a la respiración.

Relajación Muscular Progresiva Tensa y luego relaja cada grupo muscular, comenzando por los pies y avanzando hacia la cabeza. Mantén la tensión durante unos segundos y luego libera la tensión mientras exhalas. Siente la diferencia entre la tensión y la relajación en cada grupo muscular.


Ejercicio Regular La actividad física regular, como caminar, correr o practicar yoga, puede ayudar a reducir el estrés. Encuentra una forma de ejercicio que disfrutes para que sea más fácil mantenerlo como parte de tu rutina.

Tiempo de Silencio Dedica unos minutos al día al silencio total. Puedes sentarte en un lugar tranquilo, cerrar los ojos y simplemente estar en el momento presente.

Escribir en un Diario Lleva un diario donde puedas expresar tus pensamientos y emociones. Escribe sobre lo que te preocupa y cómo te sientes al respecto. La escritura puede ser una forma efectiva de liberar tensiones emocionales.

Práctica de la Gratitud Todos los días, toma un momento para reflexionar sobre tres cosas por las que te sientas agradecido.


Focalizarte en lo positivo puede cambiar tu perspectiva y reducir el estrés. Recuerda que la consistencia es clave. Integrar estos ejercicios en tu rutina diaria puede ayudarte a gestionar el estrés de manera más efectiva a lo largo del tiempo.

Otras herramientas que puedes tener en cuenta son las siguientes: Establecer Límites: Aprender a decir "no" cuando es necesario y establecer límites claros puede ayudar a evitar el agotamiento y reducir la carga de estrés.

Hobbies y Actividades Recreativas: Participar en actividades que disfrutes puede proporcionar una pausa necesaria y ayudar a desviar la atención del estrés.

Prácticas Relajantes: La práctica regular de técnicas de relajación, como el yoga o la tai chi, puede ayudar a reducir la tensión física y mental.

Organización y Planificación: Organizar tareas y establecer prioridades puede hacer que las situaciones parezcan más manejables. La planificación anticipada también puede reducir la sensación de estar abrumado.

Humor: Puede actuar como un excelente alivio del estrés. Buscar situaciones divertidas, ver comedias o simplemente encontrar el lado humorístico de las cosas puede ayudar a cambiar la perspectiva.

Apoyo Social: Compartir tus preocupaciones con amigos, familiares o colegas puede proporcionar un alivio emocional. El apoyo social puede actuar como un amortiguador contra el estrés.

Buscar Ayuda Profesional: Un terapeuta o consejero puede proporcionar apoyo y estrategias específicas para gestionar el estrés, especialmente en situaciones más complejas o difíciles.


ClínicaVida especialistas en cáncer Fundación Colombiana de Cancerología


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