Un niño tiburón disfruta de aprender a nadar, pero se avergüenza de los cuidados y cariños que le proporciona su madre porque ya es "un hombre grande" y solo a las niñas se les debe brindar atención y protección. El amor y el diálogo lograrán crear una nueva especie marina. ¿Está mal ser un niño o niña consentidos? ¿Será que los adultos nos envidian? ¿Cuándo una persona crece, ya no necesita cariño ni cuidado? Y tú, ¿a quién cuidaste y diste cariño hoy?
La colección "Sin prisa por crecer" celebra el disfrute pleno de la infancia como etapa de vida: un tiempo para jugar, preguntar, aprender, explorar, comprender, crear, expresarse libremente... sin apuros. ¿Pueden niños y niñas enseñar algo a los adultos? ¡Descubre la infancia otra vez!