Manuel ya no es un bebé, ¡es tan grande que ha olvidado cómo llorar! No recuerda cómo dar abrazos y sus manos se han vuelto tan duras como roca. Un día, al ver a una poderosa nube llorar lluvia, sintió envidia. Sus ojos se llenaron de dudas: ¿Acaso los niños y niñas fuertes también pueden llorar? ¿A partir de qué edad se supone que está prohibido derramar lágrimas? ¿Quién tiene la autoridad de decidir quién puede llorar y quién no? ¿Nos hace menos fuertes querer ofrecer un abrazo?
La colección "Sin prisa por crecer" celebra el disfrute pleno de la infancia como etapa de vida: un tiempo para jugar, preguntar, aprender, explorar, comprender, crear, expresarse libremente... sin apuros. ¿Pueden niños y niñas enseñar algo a los adultos? ¡Descubre la infancia otra vez!