ATARAYAS NO. 2, julio a diciembre de 2008
“En el primer semestre de este año la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) registra 17 alertas sobre violaciones a la libertad de prensa...”.
Entretejiendo País ¿PARA QUÉ TRABAJAR POR LA PAZ EN UN PAÍS PACIFICADO? ¿Qué esta pasando en el país?, nos preguntamos frente a la cantidad de imágenes, cifras, primicias, discursos presidenciales, etc. que brotan arrebatadamente de los grandes medios de comunicación y de los comunicados ofíciales del actual gobierno. La respuesta: se está ganando la guerra, los terroristas están acorralados, el desempleo ha bajado, la economía está creciendo, el pueblo es escuchado, las y los colombianos se han unido en tormo a los ideales patrióticos,… el país está logrando la paz.
1
Esta forma particular de presentar la situación actual de Colombia, hace pensar en un país que está en camino de la solución del conflicto armado, gracias a una efectiva política de seguridad democrática soportada en la acción militar, así como en una nación fundamentada en principios guerreristas y totalitaristas. De esta forma los supuestos caminos para la
paz profundizan y afianzan las lógicas de las violencias dentro de nuestra cultura, veamos algunas de las cuestiones que al respecto suceden. En primer lugar nos preocupa la profunda polarización en la que ha venido cayendo la sociedad colombiana donde las personas se dividen entre quienes están con el actual gobierno y por lo tanto son los “patriotas” y buenos (los/as amigos/ as), opuestos a aquellos que manifiestan, ya no solamente oposición, sino alguna diferencia y que son señalados como antipatriotas, guerrilleros, o en algunos casos como terroristas, es decir son los malos, los/as enemigos/ as. Dentro de esta lógica, las posibilidades de construcción de la confianza y de relaciones profundas a nivel social se ven dañadas, pues el