



13-19 abril 2026



INTERNACIONAL
│Previsiones económicas
El Fondo Monetario Internacional ha revisado a la baja sus estimaciones de crecimiento de la economía mundial, como consecuencia de la guerra en Irán. En la actualización del WEO (World Economic Outlook), publicada esta semana, calcula que el PIB aumentará un 3,1% este año, dos décimas menos respecto a las previsiones anteriores al conflicto. El Fondo prevé una desaceleración en prácticamente todas las regiones. Tan solo se espera un crecimiento algo mayor en Estados Unidos (2,3%) en comparación con el año anterior, debido a la menor exposición a la crisis energética que ha desatado la guerra -al ser el mayor productor de hidrocarburos-, los estímulos fiscales de la ley Big, Beautiful Bill, y el impulso que está originando la inversión en Inteligencia Artificial y centros de datos. Por su parte, calcula que el crecimiento en la eurozona disminuirá en tres décimas respecto al ejercicio previo, hasta el 1,1%, lastrado por el encarecimiento del gas y del petróleo. Del mismo modo, prevé un dinamismo inferior en China, en torno al 4,4%. Estas estimaciones, consideradas como el escenario de referencia, asumen una evolución optimista del conflicto, el cual se resolvería en las próximas semanas, lo que permitiría al sector de la energía recuperar la normalidad en un periodo corto de tiempo.
Ahora bien, el FMI advierte que el grado de incertidumbre es elevadísimo. Así, en esta ocasión, el informe incluye otros dos escenarios alternativos, en función de la duración y de la intensidad del conflicto. El escenario denominado “adverso” contempla una duración algo mayor de la guerra y un daño más agudo en las infraestructuras de energía de la región. Como resultado, el precio medio del petróleo se situará por encima de los 100 $/b este año, el ritmo de crecimiento de la economía mundial se moderaría hasta el 2,5% y la inflación podría ascender hasta el 5,5%.
Por su parte, el escenario más pesimista, denominado “severo”, contempla que el conflicto podría alargarse en el tiempo. Además, los daños en las infraestructuras de energía serían mucho más profundas, por lo que las distorsiones en el mercado del petróleo y del gas tardarían en resolverse. En consecuencia, el precio medio del crudo este año superaría los 110 $/b en 2026, y se situaría en torno a los 125 $/b el próximo año. Asimismo, el crecimiento de la economía mundial se reduciría hasta el 2%, situándose al borde de la recesión, algo que solo ha ocurrido en cuatro ocasiones en el último medio siglo. Respecto a la variación de precios, el FMI calcula que, en este escenario, podría ascender hasta el 6%, lo que forzaría a los bancos centrales a endurecer la política monetaria.




ARGENTINA
│Nuevo desembolso del FMI
El FMI ha cerrado a nivel técnico la segunda revisión del programa con Argentina, lo que habilita un nuevo desembolso de unos US$1.000 millones pendiente aún de aprobación formal y consolida el apoyo del organismo al rumbo económico del Gobierno. Más allá del flujo de fondos, el mensaje relevante está en el aval a un paquete de política económica: equilibrio fiscal como ancla central, política monetaria restrictiva para sostener la desinflación, acumulación de reservas, una estrategia de refinanciación en dólares y una agenda de reformas orientadas a formalizar la economía, flexibilizar el mercado laboral y atraer inversión. El Fondo reconoce además avances legislativos y regulatorios recientes, así como una mejora incipiente en el frente cambiario, interpretando que la estabilización ha ganado consistencia y puede sentar las bases para recuperar el acceso a los mercados internacionales. En este contexto, el FMI prevé un crecimiento del 3,5% en 2026 tras revisar a la baja sus estimaciones , que aun así se sitúa entre los más elevados de la región.
Sin embargo, este respaldo convive todavía con retos significativos. El principal es la acumulación de reservas en magnitud suficiente para sostener la estabilidad cambiaria y avanzar hacia una normalización completa del régimen, incluida la eliminación de las restricciones a los movimientos de capital. El calendario de pagos externos sigue siendo exigente con compromisos relevantes tanto en 2026 como en 2027 , lo que limita el margen para recomponer balances sin depender de nueva financiación o refinanciaciones. A ello se suma que el acceso pleno a los mercados internacionales aún no se ha restablecido y que el proceso de desinflación muestra señales de desaceleración: la inflación alcanzó el 3,4% mensual en marzo y acumula varios meses al alza, mientras el propio FMI sitúa la inflación anual en torno al 30% para este año. En paralelo, la estrategia descansa en un ajuste fiscal muy intenso, cuya continuidad y efectos sociales siguen condicionando su viabilidad. El respaldo del FMI es una señal positiva, pero el reto principal sigue siendo la sostenibilidad de este ajuste.

ECUADOR
│Adelanto electoral
La semana pasada, el Consejo Nacional Electoral aprobó adelantar las elecciones locales a noviembre de 2026. El cambio acorta el calendario y obliga a los partidos a reorganizar candidaturas y alianzas en menos tiempo. La decisión se basa en los posibles efectos del fenómeno de El Niño, pero también coincide con un momento complicado para la principal fuerza opositora. Su organización está suspendida de forma temporal y varios de sus líderes

enfrentan investigaciones judiciales, en algunos casos con medidas como la prisión preventiva, lo que reduce su capacidad para competir en igualdad de condiciones. Al mismo tiempo, los plazos más cortos refuerzan la fragmentación del sistema político y favorecen acuerdos entre partidos con estructuras débiles. El adelanto también ha abierto un frente institucional: varias demandas cuestionan la legalidad de la medida por posibles vulneraciones de la seguridad jurídica y de los derechos de participación. La Corte Constitucional debe decidir si interviene o valida el nuevo calendario; su valoración girará en torno al impacto real que el cambio tiene sobre las condiciones de competencia.

PERU
│Elecciones: disputa ajustada por la segunda vuelta
El resultado de la primera vuelta presidencial en Perú sigue en suspenso y mantiene abierta la incógnita sobre quién disputará la segunda vuelta del 7 de junio junto a Keiko Fujimori. Mientras la candidata conserva el primer puesto con algo más del 17% de los votos, el segundo lugar se decide por un margen mínimo entre Rafael López Aliaga y Roberto Sánchez. En las primeras fases del escrutinio, López Aliaga aparecía como principal contendiente, pero la incorporación progresiva de actas especialmente de zonas rurales y la revisión de miles de actas han estrechado la diferencia. A ello se suman las impugnaciones presentadas por su partido sobre decenas de mesas en regiones donde Roberto Sánchez obtuvo mayor respaldo, dentro de un proceso formal que exige revisión en dos instancias y que retrasará la definición hasta mediados de mayo.
Las incidencias logísticas durante la jornada y el elevado número de actas en revisión reflejan tanto la complejidad operativa del proceso como el clima de cuestionamiento político, en el que algunas impugnaciones han generado críticas por su posible impacto en la validez de ese voto. Todo ello se produce en un contexto de inestabilidad institucional prolongada, en el que el próximo presidente el noveno en una década deberá gobernar con un Congreso fragmentado. Así, más allá de quién acceda finalmente a la segunda vuelta o alcance la presidencia, el escenario apunta a la continuidad de una dinámica ya estructural: un Ejecutivo obligado a negociar de forma constante y con un margen limitado para impulsar una agenda sostenida.

VENEZUELA
│Alivio financiero con límites
El Tesoro de Estados Unidos ha flexibilizado de forma significativa el régimen de sanciones sobre el sistema financiero venezolano mediante un paquete de licencias que autoriza operaciones con el Banco Central y otras entidades estatales. La medida permite reactivar pagos, transferencias y servicios en dólares, reconectar parcialmente al país con el sistema financiero internacional y facilitar la entrada de divisas especialmente las procedentes del

petróleo . También reduce fricciones operativas y abre la puerta a contratos comerciales y a financiación multilateral. Este paso se integra en una secuencia de licencias sectoriales desde enero para sostener la estabilización económica tras la intervención estadounidense. En el plano político, refuerza el margen del Gobierno de Delcy Rodríguez en un contexto de presión social.
Sin embargo, el alcance del cambio es limitado. El alivio se articula mediante licencias que autorizan determinadas operaciones, pero no eliminan el marco general de sanciones. Las transacciones siguen sujetas a condiciones específicas, pueden modificarse o revocarse y no cubren toda la actividad económica. En la práctica, bancos y empresas mantienen amplios márgenes para evaluar riesgos, lo que se traduce en cautela o restricciones adicionales. Persisten además condicionantes como la falta de independencia del banco central y la necesidad de reformas para acceder a financiación externa. Aunque la medida puede aliviar tensiones cambiarias a corto plazo, sus efectos dependen de que las divisas lleguen a la economía real y se sostenga la confianza.
│Retorno multilateral tras años de aislamiento
En paralelo, la semana pasada el FMI y el Banco Mundial reanudaron relaciones con Venezuela tras años de ruptura, abriendo una fase de normalización financiera. El paso permite retomar el diálogo técnico, preparar una evaluación completa de la economía la primera en dos décadas y potencialmente facilitar el acceso a recursos como los derechos especiales de giro, en torno a 5.000 millones de dólares. La presidenta interina calificó el movimiento como “un paso muy importante para la economía”. Este giro coincide con las primeras decisiones de inversión, como el acuerdo de Repsol para aumentar producción bajo las nuevas licencias. Con todo, tanto la financiación multilateral como la recuperación energética requerirán reformas, inversión sostenida y tiempo, sin que se prevea a corto plazo un programa del FMI. El impacto de esta apertura quedará condicionado por su implementación, la llegada de inversión y la capacidad de aumentar la producción.



ASIA
│El FMI rebaja la previsión de crecimiento y eleva la inflación para Asia
El FMI ha ajustado a la baja el dinamismo de la región frente al impacto de la guerra en Oriente Próximo, proyectando que Asia emergente y en desarrollo crecerá un 4,9% en 2026, lo que supone un recorte de tres décimas respecto a las previsiones de enero. Así mismo, el FMI elevó

en cuatro décimas su previsión de inflación hasta el 3,6% para este año. Todo ello responde principalmente a la vulnerabilidad de la región ante los altos precios de la energía y el bloqueo en el Estrecho de Ormuz que han llevado a rebajar ligeramente la previsión de China hasta el 4,4%. Como contraparte, India se consolida como el motor de resiliencia regional, con una mejora marginal en sus proyecciones hasta el 6,5% anual, beneficiada por una política de relajación arancelaria y una robusta demanda interna que, según el organismo, permitirá a Asia seguir siendo el principal contribuyente al crecimiento global

CHINA
│El crecimiento sorprende al alza en el primer trimestre
La economía de China ha arrancado el año 2026 superando las expectativas, al registrar un crecimiento del 5,0% en el primer trimestre, una cifra que bate el pronóstico de los analistas y supone una aceleración respecto al cierre del año anterior. Este impulso se debe en gran medida a la resiliencia de su sector exportador y a una producción industrial que creció un 6,1%, logrando esquivar de momento los efectos más severos de la crisis energética global gracias a sus masivas reservas estratégicas. No obstante, este dato positivo contrasta con la reciente cautela del FMI, que en su informe WEO de la semana pasada rebajó la previsión para el conjunto del año al 4,4%. Esta divergencia se explica porque, a pesar del buen inicio del año, el organismo internacional prevé que el enfriamiento del consumo interno (con ventas minoristas creciendo apenas un 2,4%) y el impacto retardado del conflicto en Oriente Próximo sobre las cadenas de suministro terminarán por frenar el ritmo de la segunda economía mundial en los próximos trimestres.


FILIPINAS / CHINA
│Relación envenenada
El Gobierno de Filipinas ha denunciado formalmente a China por llevar a cabo actos de "sabotaje ambiental" tras el hallazgo de botellas de cianuro en manos de pescadores chinos cerca del atolón Second Thomas Shoal (conocido localmente como Ayungin). Según el informe presentado por el Consejo de Seguridad Nacional el pasado 13 de abril, buzos y guardacostas filipinos confiscaron al menos 10 botellas de esta sustancia altamente tóxica que habría sido vertida para aniquilar la fauna marina local, buscando privar de una fuente vital de alimento a las tropas filipinas estacionadas en el buque militar BRP Sierra Madre. Esta escalada, que Manila califica de táctica de "tierra quemada" submarina, ha sido rechazada tajantemente por el Ministerio de Exteriores de Pekín, que calificó la acusación como un "montaje político sin credibilidad" destinado a justificar el acoso a sus flotas pesqueras en aguas que considera bajo su soberanía.


INDONESIA
│El Banco Central se emplea a fondo para defender la rupia
El Banco de Indonesia ha intensificado drásticamente su intervención en los mercados para frenar la caída de la rupia, que la semana pasada perforó la barrera psicológica de las 17.000 unidades por dólar, alcanzando niveles mínimos no vistos desde abril de 2020, en pleno estallido de la pandemia. Para combatir la fuga de capitales hacia activos refugio, la autoridad monetaria ha sacrificado parte de su colchón financiero, reportando una caída en sus reservas internacionales de cerca de 4.000 mill.$ en el último mes, hasta los 148.000 millones de dólares al cierre de marzo. El gobernador Perry Warjiyo confirmó que el banco está operando con "toda su artillería" mediante intervenciones directas en el mercado al contado (spot) y el fortalecimiento de los contratos de futuros (DNDF), además de imponer nuevas restricciones que reducen a la mitad el límite mensual de compra de divisas para clientes locales (de 100.000 a 50.000 dólares). Esta estrategia defensiva busca proteger la evolución de los precios internos estabilizando una moneda que se ha depreciado un 1,53% en lo que va de año, en un intento por evitar que el encarecimiento del crudo dispare la inflación interna. No obstante, la institución mantuvo su tasa de referencia en el 4,75% durante su última evaluación de política monetaria, resaltando que la inflación, de momento, se moderó al 3,48% en marzo, situándose dentro del rango objetivo. Las autoridades confían todavía en alcanzar el crecimiento del PIB del 5% previsto para 2026.



CÁUCASO Y ASIA CENTRAL
│Perspectivas económicas
El FMI ha revisado ligeramente al alza sus proyecciones de crecimiento para la región del Cáucaso y Asia Central. La actualización del Regional Economic Outlook, publicada el pasado 16 de abril, prevé un aumento del PIB del 4,8% para 2026 y 4,5% para 2027; un 0,1% superior a las estimaciones de octubre. Actualmente, la región avanza hacia una normalización del crecimiento, con tasas más moderadas y sostenibles, en un contexto de menor impulso externo. En 2025, el incremento del PIB fue del 6,2%, superando las proyecciones iniciales, gracias al aumento de los salarios reales, el mantenimiento del gasto público y las remesas recibidas. La inflación se mantuvo por encima de los objetivos de los bancos centrales en varios países, a causa del crecimiento de los precios de los alimentos y las presiones de la demanda interna, lo que llevó a las autoridades monetarias a endurecer su política. Sin embargo, se espera una desaceleración económica en 2026, en un contexto en el que, hasta el momento, el

impacto de la guerra en Oriente Medio ha sido limitado. Esta desaceleración irá acompañada de una divergencia fiscal entre países exportadores e importadores de energía. Mientras que los primeros mejorarán sus saldos impulsados por los mayores ingresos energéticos, los segundos verán deteriorarse sus balances por el aumento del gasto y el encarecimiento de las importaciones. El FMI señala entre los principales riesgos las disrupciones comerciales y de las cadenas de suministro, presiones inflacionistas derivadas del aumento de los precios de los alimentos y la energía, y una mayor incertidumbre geopolítica que puede afectar a la inversión y a la confianza empresarial. Frente a esto, el informe sugiere políticas centradas en mitigar los riesgos a corto plazo y el mantenimiento de reformas estructurales.

UCRANIA
│Nueva alianza en materia de defensa Berlín-Kiev
El pasado 14 de abril, Alemania y Ucrania firmaron una Alianza Estratégica en el ámbito de la defensa para reforzar la cooperación militar entre ambos países. El acuerdo se articula a través de diez documentos de carácter operativo. Berlín es el mayor proveedor europeo de ayuda militar a Ucrania, con contribuciones que ascienden a unos 55.000 millones de euros desde la invasión rusa en 2022, y ha reservado 11.500 millones adicionales en su presupuesto actual para ejecutar estos compromisos bilaterales. Entre las iniciativas más relevantes destacan el Acuerdo de Cooperación Industrial de Defensa, que contempla la producción conjunta de drones de medio y largo alcance de diseño ucraniano y ensamblados en Alemania , así como el Acuerdo de Cooperación en Materia de Datos, mediante el cual se transferirán datos operativos en tiempo real para analizar el uso de los sistemas de armas alemanes en Ucrania y mejorar su desarrollo. Asimismo, Alemania financiará dos contratos de suministro de misiles de defensa antiaérea para Kiev: uno por valor de 3.200 millones de euros con la empresa estadounidense Raytheon para el aprovisionamiento de misiles Patriot GEM-T, y otro de 182 millones de euros con el fabricante alemán Diehl Defence para el suministro de sistemas IRIST. Ambos países también han firmado una Declaración conjunta de intenciones para apoyar la recuperación y la resiliencia industrial, que incluye una contribución alemana de 30 millones de euros a un programa de asistencia destinado a reforzar la industria ucraniana y el papel de los fabricantes alemanes en su modernización. En conjunto, este marco de cooperación refleja la voluntad de Berlín de consolidar su papel como actor clave en el apoyo a Ucrania, al tiempo que impulsa tanto la soberanía industrial ucraniana como las capacidades de defensa europeas y alemanas.
















