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Miércoles. 6 de julio de 2016 • LA RAZÓN
INTERNACIONAL Celia MAZA - Londres
El nuevo primer ministro británico será una mujer. Una nueva «dama de hierro». O al menos es el mensaje que se desprende de la primera votación que tuvo lugar ayer entre los diputados «tories» para elegir nuevo líder, donde la ministra del Interior, Theresa May, recibió el respaldo de 165 parlamentarios, seguida de la secretaria de Estado de Energía, Andrea Leadsom, que reunió 66 apoyos. Liam Fox, el que fuera ministro de Defensa, fue el primero de los cinco candidatos en ser eliminado recibiendo sólo 16 votos. Siguió su pasos el titular de Trabajo y Pensiones, Stephen Crabb, sumó 34. El ministro de Justicia, Michael Gove, quien se postuló inesperadamente tras traicionar a Boris Johnson, recabó 48 adhesiones y se mantiene en la carrera. Mañana y el 12 de julio se repetirá el proceso, hasta que queden sólo dos aspirantes, que se someterán a una votación entre los 150.000 afiliados del partido, cuyo resultado se sabrá el 9 de septiembre. Tras el anuncio de David Cameron de abandonar el barco tras conocerse los resultados del referéndum europeo, May lidera las encuestas. Pero nadie se atreve ya a hacer pronósticos porque desde el Brexit nada es lo que parece en
Westminster. Los actores secundarios se han vuelto protagonistas, los favoritos ni siquiera han llegado vivos a la batalla y los desconocidos emergen como salvadores del reino. Por otra parte, en la política británica en general y en el Partido Conservador en particular, jamás ha ganado nunca el candidato favorito. Un año antes de sus victorias, nadie había contado con Margaret Thatcher, John Major o William Hague. Nadie se esperaba tampoco que David Davis fuera derrotado por un joven advenedizo llamado David Cameron. Por lo tanto, la previsible batalla entre las dos féminas se antoja intensa. De momento, la responsable de Interior ha señalado que si es elegida como «premier» no prevé iniciar de forma oficial la ruptura con Bruselas, al menos, hasta finales de 2016. Eso sí, está convencida de que podrá tener negociaciones previas a la activación del artículo 50 del Tratado Europeo, pese a que el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ha prohibido a los comisarios y funcionarios establecer conversaciones con representantes británicos hasta que no haya una notificación oficial para comenzar los trámites de divorcio. Por otra parte, May, que hizo campaña por la permanencia en
May encabeza la carrera por el liderazgo de los «tories» Los conservadores cierran filas alrededor de la ministra del Interior, que suma el doble de votos que su máxima rival para suceder a Cameron Liam Fox y Stephen Crabb abandonan la batalla por Downing Street tras los escasos apoyos recibidos en la primera votación
REINO UNIDO DEJA LA UE
el bloque, asegura que uno de sus objetivos será asegurarse de que la inmigración desciende a un nivel «sostenible». La migración neta en 2015 fue de 333.000, lejos de los 100.000 prometidos. Curiosamente, mientras que May dice ahora que no puede dar garantías a los comunitarios que ya viven en Reino Unido, Leadsom –que apoyó el Brexit– asegura que podrán quedarse sin problemas.
Lo cierto es que hace tan sólo una semana, la secretaria de Estado de Energía, era una gran desconocida, pero ahora cuenta con el apoyo de varios pesos pesados, como Johnson, que ha movilizado a todo su equipo con tal de dejar sin oportunidades a Gove, el amigo que acabó traicionándole por la espalda. Sin embargo, la imagen de Leadsom quedó ayer manchada cuando
varios periódicos publicaron, justo el día de la primera votación, que la compañía G-Reasearch, donde su marido Ben es director, ha utilizado supuestamente técnicas de evasión fiscal. El juego sucio está perjudicando a la formación. Varias voces, como la de Anna Soubry, ministra de Industria, han pedido unir filas ante un solo candidato. «Hay que acabar ya con la incertidumbre
024nac06fot1.jpg Ancho: 273.761 mm. Alto: 162.931 mm.
DIVISIÓN ENTRE LOS CONSERVADORES
165 024nac06fot2.jpg Ancho: 35.75 mm. Alto: 21.645 mm. THERESA MAY Partidaria del Remain, posee una larga trayectoria en el Partido Conservador.
66 024nac06fot3.jpg Ancho: 35.75 mm. Alto: 21.645 mm. ANDREA LEADSOM Defensora del Brexit, representa al ala más dura de los «tories».
48 024nac06fot4.jpg Ancho: 35.75 mm. Alto: 21.645 mm. MICHAEL GOVE Promotor del Brexit, traicionó a Boris Johnson para llegar al poder.
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INTERNACIONAL que está perjudicando a nuestro país tanto política como económicamente», señalaba. El Banco de Inglaterra reconocía en el informe de estabilidad publicado ayer por su Comité de Política Financiera que uno de los mayores riesgos derivados del Brexit está relacionado con la exposición al sector inmobiliario, particularmente en el segmento comercial, ante la perspectiva de
que la salida de Reino Unido de la UE pueda restar atractivo a Londres como destino de inversión. De hecho, la aseguradora Standard Life sembraba el temor en los mercados al anunciar el lunes la suspensión de la negociación de su fondo Standard Life Investments UK Real Estate Fund, dotado con 2.900 millones de libras, a raíz de las «excepcionales circunstancias en los mercados». Reuters
CONTRA LOS PROMOTORES DEL BREXIT
Juncker:«Los patriotas no dejan el barco cuando las cosas se complican» Mirentxu ARROQUI- Bruselas
La Eurocámara volvió a vivir ayer una de sus jornadas más vibrantes tras el portazo británico al «club» europeo. Como gran estrella estuvo uno de los ausentes. El jefe de filas del Partido por la Independencia de Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, que, tras su dimisión el lunes, mantiene su acta como eurodiputado y la presidencia de su grupo, pero que ayer decidió no acudir al pleno del Parlamento Europeo, aunque siga recibiendo suculento sueldo y dietas por parte de esta institución. Otro de los grandes protagonistas fue el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que estos últimos días sufre los envites de diferentes capitales, que quieren apearle del cargo y critican su gestión de
la crisis británica (países del Este y prensa germana). Pero el político luxemburgués no está dispuesto a que nadie le acuse de falta de brío a la hora de defender el proyecto europeo y, por eso, cargó sin contemplaciones contra los defensores del Brexit, a los que acusó de no tener un «plan B» y de huir en los peores momentos, ante la cascada de dimisiones producidas en los últimos días. «En lugar de trabajar un plan, abandonan el barco», aseguró el ex primer ministro luxemburgués, que incluso llegó a calificar a Boris Johnson y Ni-
EL PRESIDENTE DE LA COMISIÓN SE DEFIENDE DE LAS CRÍTICAS CONTRA SU FALTA DE LIDERAZGO
gel Farage de «retronacionalistas, pero no patriotas porque los patriotas no se marchan cuando las cosas se complican». La mayoría de los grupos políticos de la Eurocámara, exceptuando la extrema derecha, los «tories» y los euroescépticos del UKIP respaldaron las palabras del presidente del Ejecutivo comunitario. Uno de los más irónicos fue el líder de los liberales, Guy Verhoftstadt, que justificó la dimisión de Farage y su ausencia del hemiciclo, ya que «necesita más tiempo para gastarse el sueldo» y, utilizando la misma comparación de Juncker, ahondó en la idea de las «ratas que abandonan el barco», en referencia a los impulsores del Brexit. Juncker también volvió a defender que los Veintisiete no mantendrán ningún tipo de negociación con Reino Unido hasta que no se produzca la notificación de salida por parte de las autoridades británicas y que no se ofrecerá a Londres un mercado único a la carta. Sobre el futuro, el presidente de la Comisión Europea, en línea con lo defendido por la canciller alemana, Angela Merkel, mostró su oposición a una reforma de los tratados comunitarios.
DUELO DE DAMAS PARA EL NÚMERO 10 nes de 2015, que ganó por ma-
Camino MORTERA*
La incertidumbre sobre quién será el nuevo inquilino del Nº10 de Downing Street fomenta la inestabilidad del país
34 024nac06fot5.jpg Ancho: 35.75 mm. Alto: 21.645 mm. STEPHEN CRABB Apostó por el Remain y supone un valor al alza entre los conservadores.
16 024nac06fot6.jpg Ancho: 35.75 mm. Alto: 21.645 mm. LIAM FOX Fuerte defensor del Brexit, se presentó a las primarias en 2005 contra Cameron.
024nac06fot7.jpg yoría absoluta y contra todo pronóstico, Ancho: 14.772 mm. ni en su chantajista renegociación con la UE de feAlto: 13.387 mm.
Nadie le pidió a David Cameron que celebrara un referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea. No había clamor en las calles ni banderas de San Jorge ondeando en College Green. Cameron confió que sus dotes comerciales suplirían, una vez más, su total falta de estrategia con respecto a Europa. Al fin y al cabo, su carisma no le había fallado nunca. Ni cuando tomó la nefasta decisión de sacar al Partido Conservador del mayor grupo parlamentario en el Parlamento Europeo, reduciendo de un plumazo la influencia británica en el cada vez más todopoderosa Eurocámara. Ni cuando anunció que Reino Unido dejaría de participar en instrumentos fundamentales de cooperación judicial y penal, como la Orden de Arresto Europea, Europol, o Eurojust. Y por supuesto, su carisma no le había fallado ni en las eleccio-
brero de 2016. Ninguno de sus trucos le sirvió aquel día. Hoy Cameron pasará a la historia como el hombre que destruyó dos uniones (la UE y la unión del Reino británico) para defender intereses puramente partidistas. Su reciente dimisión es un dardo envenenado, ya que deja en manos de su sucesor la aplicación práctica de los resultados de una consulta con la que nadie parece estar ahora de acuerdo. Las divisiones internas «tories» amenazan la estabilidad de un proceso de divorcio, ya de por sí complicado por la poca animosidad de las partes. Tras la consulta quedó claro que ninguno de los partidarios del Brexit tenía un plan. Y es precisamente esa falta de plan la que ha desencadenado la actual avalancha de dimisiones, puñaladas por la espalda, intrigas políticas y cambios de bando. Los europeos asisten atónitos a este drama, que
Shakespeare hubiera rechazado por inverosímil. El proceso para elegir al sucesor de Cameron, y futuro primer ministro de Reino Unido, comienzó ayer, y se parece mucho al juego de las sillas: en cada ronda (y son tres) se elimina a un candidato, hasta que sólo queden dos. El ganador lo deciden las bases del partido. Con Johnson fuera de juego, y Gove perdiendo popularidad, el liderazgo podría ser cosa de mujeres: la (relativamente) moderada Theresa May, o la muchísimo mas radical (y peligrosa para el desarrollo de las negociaciones) Andrea Leadsom. Pase lo que pase, una cosa está clara: Cameron, en un acto de paracaidismo político sin parangón, saltó a tiempo de un avión sin piloto. A Bruselas no le hacía falta otra crisis. Las pataletas de Cameron ya provocaron profundas divisiones en un continente que está librando otras batallas para las que precisa estar más unido que nunca. *Investigadora del Centre for European Reform en Bruselas