

Centro de Estudio y Difusión de la Doctrina Social Cristiana (C E D I D O S C)
Boletíninformativo
ESPECIAL
BienvenidoLeónxiv
Mayo-junio2025
A 101 años del Nacimiento del Padre Juan José Lasa
Redactora responsable: Roxana Esqueff
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Bienvenido León XIV

FrayRobertFrancisPrevostO.S.A.
1.EselprimerPapaconnacionalidadperuana. Aunque nació en Chicago, su amor por Perú lo llevó a aceptar la ciudadanía.SuconexiónconAméricaLatinaesrealyprofunda.
2.PasógranpartedesuvidaenPerú. Sirvió más de 20 años en misiones, parroquias y comunidades, especialmente en zonas humildes. No vino a imponer, vino a aprenderyacompañar.
3.AntesdellegaralVaticano,fueobispoenChiclayo.
Allí se ganó el cariño del pueblo con su cercanía, su humildad y su trabajo incansable por los más necesitados.
4.Esagustino.PertenecealaOrdendeSanAgustín,famosaporsuénfasisenlacomunidad,lareflexión ylabúsquedadelaverdadinterior.
5. Fue líder global de su congregación. Antes de ser obispo, fue el superior general de los agustinos en todoelmundo.LoconocenenAsia,África,América…ylorespetan.
6.Esunhombrederostroserenoypalabrassuaves.Siemprehapreferidoescucharantesqueimponer. Quienesloconocendicenquesumayorfuerzaessucompasión.
7.Conoceeldolordelospueblosolvidados.
En Perú trabajó en zonas rurales, entre comunidades indígenas, en lugares donde muchas veces ni el Estadollega.
8.Tieneunavisiónuniversal,peroconalmalatina.
En Romaevaluabaobisposdetodo elmundo,pero nuncaperdió su amorporlagentesencilla,porlos quenotienenvoz.
9.Hablaperfectoespañol…¡conacentoperuano!
Muchos se emocionaron al escucharlo hablar como un peruano más. Eso rompe muros y acerca corazones.
10.EsunPapaquehueleapueblo.
No viene del poder ni del privilegio, viene de las calles polvorientas de América Latina. Por eso, su elecciónesunsímbolodeesperanzaparaelSurGlobal.
Carta a nuestros Cardenales previa al Cónclave
La Red Laical Latinoamericana que está integrada por miembros de 60 organizaciones, grupos y comunidades eclesiales de México, Argentina, República Dominicana, Chile, Perú, Paraguay, Estados Unidos, España, Brasil, El Salvador, Costa Rica, Bolivia, El Salvador, Puerto Rico, Venezuela, Ecuador, Guatemala, Honduras y Uruguay , quiso aportar su sentir y pensar en respuesta a la invitación a participar que tanto se ha reiterado en estos últimos años tanto en la Asamblea Eclesial como en todo el proceso sinodal.
Con profundo amor a la Iglesia, les escribimos desde los pueblos de América Latina y el Caribe, mujeres y hombres laicos que, con esperanza vivimos nuestra fe encarnada en la
vida cotidiana. Nos dirigimos a ustedes, responsables del discernimiento sobre quién será el próximo obispo de Roma, para expresar nuestro agradecimiento, nuestros anhelos y nuestra oración.
El Papa Francisco ha dejado una huella profunda en nuestros corazones y comunidades.
Su estilo pastoral cercano, humilde y profético nos mostró una Iglesia humana: pobre para los pobres, abierta al diálogo, samaritana y misionera. Su coherencia de vida, su sencillez, su palabra clara y su compromiso con los descartados, con la Tierra, nuestra Casa Común, con la justicia social y con los procesos de reforma de la Iglesia nos devolvieron la esperanza y nos recordaron que la Iglesia puede predicar y testimoniar a Jesús que es misericordia.
Le agradecemos a Francisco haber abierto procesos: la sinodalidad, profundizar el diálogo interreligioso, la revalorización del laicado y la inclusión de quienes históricamente han sido marginados o excluidos de espacios eclesiales y sociales, como las mujeres, los pueblos indígenas, los movimientos sociales y populares o la diversidad sexual.
También valoramos profundamente que haya puesto su mirada en los más vulnerables: migrantes, personas en situación de trata, con adicciones, víctimas de violencias. Fue un Papa que se hizo presente con gestos concretos, como su visita en casas de refugiados, su lucha contra la corrupción y su valentía para abordar con firmeza los abusos dentro de la Iglesia.

Agradecemos su reconocimiento de ministerios para las mujeres, su promoción de una Iglesia corresponsable, y su permanente llamado a que los laicos nos involucremos con amor y responsabilidad en la vida eclesial.
Recordamos con emoción que como líder religioso se dirigió con claridad a los mandatarios por los niños víctimas de las guerras, y que no dejó de insistir en la importancia de la paz global, aún en los contextos más difíciles.
Hoy, como Pueblo de Dios, sentimos el deber de compartir con ustedes nuestras preocupaciones y deseos:
• Que el nuevo Papa continúe, consolide y profundice el camino abierto por Francisco, fiel al Evangelio que predico Jesús y al magisterio del Concilio Vaticano II.
• Que sea un Pastor que camine junto a su pueblo, con los pobres, con los jóvenes, con las mujeres, con los ancianos, con los niños, con quienes buscan la paz y con quienes desean creer.
• Que viva con sencillez, sin privilegios, cuidando la confianza del Pueblo de Dios. Nuestros pastores no pueden vivir como príncipes, sino entre sus ovejas, como Jesús Buen Pastor.
• Que promueva una auténtica participación del laicado en todos los niveles de la vida eclesial, no como concesión sino como corresponsabilidad bautismal. Atendiendo a una necesaria desmasculinización eclesial, porque la Iglesia es mujer.
• Siga impulsando una Iglesia sinodal, que discierne en comunidad, escucha con el corazón, y camina con todos, todos, todos.
• Que siga promoviendo el cuidando de la Casa Común, desde una ecología integral, profética y concreta. En tiempos en que la Emergencia Climática amenaza la vida en el planeta no podemos olvidar el profundo amor que Dios tiene por su creación.
•Que escuche comprometidamente las voces de quienes sufren, incluyendo a las víctimas de abusos, y que actúe con firmeza y justicia. Estos crímenes no pueden ser tolerados, por el contrario deben ser reconocidos y reparados con total transparencia.
• Que se atiendan responsablemente las necesidades materiales y espirituales de la humanidad y de las comunidades católicas, para reconocer las situaciones que deben enmendarse, y así sanar las heridas que el clericalismo y el abuso de poder han provocado.
• Que reconozca la diversidad de nuestra humanidad -cultural, social, sexual, espiritualcomo don de Dios, no como amenaza, y que se siga avanzando en la inclusión de los grupos históricamente segregados, como siguen siendo las mujeres, y se les promueva en lugares de responsabilidad en la Iglesia, ya que todos somos bautizados.

• Que seamos una Iglesia de testigos, una Iglesia que se convierte al sentirse amada por la misericordia de Dios y que con valentía y libertad dejemos obrar al Espíritu Santo.
Pedimos también, con especial énfasis, que se avance en la transparencia financiera en toda la Iglesia, incluyendo diócesis, órdenes religiosas y propiedades eclesiales, y que el nuevo Papa fomente mecanismos claros de rendición de cuentas. Que la
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misericordia, la justicia y la verdad sean los pilares de su pontificado.
Ustedes, cardenales, tienen la alta responsabilidad de responder a este momento histórico. Confiamos en que sabrán escuchar al Espíritu que habla también en el clamor del pueblo, en el susurro de los pequeños, en la voz de la Tierra herida, en las lágrimas de las víctimas, y en el testimonio silencioso de millones de fieles que siguen creyendo, amando y sirviendo en las periferias, y también de quienes por heridas graves han perdido la fe.
Hoy, les pedimos con el corazón que no detengan el camino. Que el nuevo Papa sea elegido superando egoísmos políticos, económicos o eclesiásticos; con la mirada puesta en el Reino de Dios, en su Pueblo y en el Evangelio de Jesús. Que el Espíritu Santo sople con fuerza, nos siga sorprendiendo y les anime a elegir al pastor que nos ayude a amar más y mejor.
Con fe, esperanza y amor.

El papa Prevost, un elegido por Francisco para continuar su proceso
La teóloga argentina Emilce Cuda afirma que no cabe duda en afirmar que el nuevo Papa “fue el elegido de Francisco”, con quien se reunía todos los sábados en Santa Marta. La teóloga subraya que “Francisco dio muchas señales que depositaba en él su confianza”, una afirmación que nace de su cercanía con el último pontífice, con quien trabajó directamente. De hecho, afirma, Francisco “lo puso en uno de los lugares claves de la Curia romana, que es el dicasterio de obispos”. A ello se une que fue nombrado cardenal obispo, lo que le hizo crecer exponencialmente en el escalafón del Colegio Cardenalicio.

La secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina insiste en el acierto de la elección, pues considera al nuevo Papa, su superior directo hasta la muerte de Francisco, “una persona de gran decisión, que no es fácil encontrar”. Cuda le define como alguien “de pocas palabras y quizás también poco expresivo, como todo norteamericano. Pero hay una distinción entre los latinoamericanos y los norteamericanos, unos sostienen con la palabra y otros con los hechos. Pienso que el cardenal Prevost tiene la virtud de poder sostener con las dos cosas”, subraya.
En ese punto, resalta que “a pesar de que algunos dicen que no tiene carisma, carisma no es solamente la capacidad de hacer un show a la media del público. Carisma es la capacidad de movilizar a las personas en una dirección y a una acción sin presión, sino justamente logrando esa conversión, el ir juntos”. Para la teóloga, tener esas características, “es lo que nos da la seguridad de que puede ir adelante con ese proceso que inició Francisco”. Eso porque “el Papa decía que había que hablar de procesos, había que iniciar procesos”.
Entre las capacidades del nuevo Papa, Cuda resalta que “es una persona valiente”, algo que dice haber visto en varias ocasiones, “donde no tuvo miedo de tomar esas decisiones y hacerse cargo de las consecuencias que pudiese haber”. Junto con ello, le define como “una persona sensible, pero al mismo tiempo, es afectivo, que se ríe, que cuando uno le cuenta algo que es irónico, él rápidamente larga una carcajada. Cuando lo conocí no pensé que podía ser Papa, pero me llamó la atención esa frescura con la que espontáneamente se ríe de la ironía, de los chistes. Y eso habla de una persona espontánea, de una persona natural. Siempre tiene una sonrisa en la boca”.
Cuda dice que no se puede, ni se pretende, “hacer un culto de la figura de Francisco, como se ha hecho de otros pontífices, es seguir el proceso, lo cual implica un cambio también. Hay una continuidad en el proceso, pero la situación histórica cambia y ese proceso debe tener la flexibilidad suficiente para adaptarse a ese cambio histórico”. Por eso, no duda en decir que “el cardenal Prevost no es de los que va a hacer un culto de Francisco, sino que va a seguir ese proceso teniendo la capacidad de decisión para hacer
los cambios o las modificaciones necesarias que requiera el conflicto histórico en cada momento”.
Por eso concluye diciendo que “es la persona indicada para este momento de la historia”.
Luis Miguel Modino
Para acceder a la entrevista completa: https://www.religiondigital.org/opinion/Papa-PrevostFrancisco-modino-emilce_0_2777422247.html
Otro artículo que vale la pena leer: La argentina que trabajó con Francisco y León XIV: cómo era el vínculo entre los dos papas y cuál es su mayor diferencia - LA NACION
Primer discurso de León XIV
"Lapazseacontodosustedes.
Queridos hermanos y hermanas, este es el primer saludo de Cristo resucitado, el Buen Pastor que ha dadolavidaporelrebañodeDios.
También yo quisiera que este saludo de paz llegue hasta sus corazones, que alcance a sus familias, a todaslaspersonas,dondeseaqueseencuentren,atodoslospueblos,atodalatierra.
Lapazestéconustedes.
Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada, desarmante y también perseverante, que provienedeDios,quenosamaatodos incondicionalmente. Todavía conservamos en nuestros oídos esa voz débil, pero siempre valiente, del Papa Francisco que bendecíaaRoma.
El Papa que bendecía a Roma también daba al mundo entero esa mañana del día de Pascua. Permítanme dar continuidad a esa misma bendición:que Dioslosquiere mucho,Diosama a todosy el malnoprevalecerá.EstamostodosenlasmanosdeDios.
Por lo tanto, sin miedo, unidos, mano a mano con Dios y entre nosotros, andemos adelante. Seamos discípulosdeCristo.Cristonosprecede.Elmundonecesitadesuluz;lahumanidadnecesitadeÉlcomoel puenteparaseralcanzadaporelamordeDios.Ayudémonoslosunosalosotrosaconstruirpuentescon eldiálogo,elencuentro,uniéndonostodosparaserunsolopueblo,siempreenpaz.
GraciasalPapaFrancisco.
QuisieraagradeceratodosloshermanoscardenalesquemehanelegidoparaserelsucesordePedroy caminar junto a ustedes como Iglesia unida, buscando siempre la paz, la justicia, trabajando como hombres y mujeres fieles a Jesucristo, sin miedo, para proclamarelEvangelioysermisioneros.
Soy un hijo de San Agustín, agustino, que ha dicho: "Con ustedes soy cristiano y para ustedes, obispo". En este sentido, podemos todos caminar juntos hacia esa patria queDiosnoshapreparado.
AlaIglesiadeRoma,unsaludoespecial.

Tenemos que buscar juntos cómo ser una Iglesia misionera, una Iglesia que construye puentes de diálogo,siempredispuestayabiertaarecibir,comoestaplaza,conlosbrazosabiertosatodos.Atodos losquetienennecesidaddenuestracaridad,denuestrapresencia,dediálogoyamor.
Y si me permiten, también una palabra, un saludo, de modo particular para todos aquellos de mi querida diócesis de Chiclayo, en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartidosufeyhadadotanto,tanto,paraseguirsiendoIglesiafieldeJesucristo.
Atodosustedes,hermanosyhermanas,deRoma,de Italia yde todoel mundo.QueremosunaIglesia sinodal,que camine,que busque siempre la paz,que busque siempre la caridad,estar cerca de quienes sufren.
Hoy, en el día de la Virgen de Pompeya, nuestra Madre María quiere caminar siempre con nosotros, estarcercadenosotros,ayudarnosconsuintercesiónysuamor.
Ahora quisiera rezar junto a ustedes por esta nueva misión, por toda la Iglesia, por la paz del mundo. PidamosestagraciaespecialdeMaría,nuestraMadre."
Discurso del Santo Padre León XIV a los miembros de la Fundación Centesimus Annus
…” La Doctrina Social de la Iglesia está llamada a proporcionar claves interpretativas que pongan en diálogo la ciencia y la conciencia, dando así una contribución fundamental al conocimiento, a la esperanza y a la paz.
La Doctrina Social, de hecho, nos educa a reconocer que más importante que los problemas, o las respuestas a ellos, es la manera en que los afrontamos, con criterios de evaluación y principios éticos y con apertura a la gracia de Dios.
Ustedes tienen la oportunidad de mostrar que la Doctrina Social de la Iglesia, con su propia mirada antropológica, pretende favorecer un verdadero acceso a las cuestiones sociales: no quiere levantar la bandera de la posesión de la verdad, ni en el análisis de los problemas, ni en su resolución. En estas cuestiones es más importante saber acercarse que dar una respuesta apresurada sobre por qué ha sucedido algo o cómo superarlo. El objetivo es aprender a afrontar los problemas, que son siempre diferentes, porque cada generación es nueva, con nuevos retos, nuevos sueños, nuevas preguntas.

Tenemos aquí un aspecto fundamental para la construcción de la «cultura del encuentro» a través del diálogo y la amistad social. Para la sensibilidad de muchos de nuestros contemporáneos, las palabras «diálogo» y «doctrina» suenan opuestas, incompatibles. Quizás cuando escuchamos la palabra «doctrina» nos viene a la mente la definición clásica: un conjunto de ideas propias de una religión. Y con esta definición nos sentimos poco libres para reflexionar, cuestionar o buscar nuevas alternativas.
Se hace urgente, pues, la tarea de mostrar a través de la Doctrina Social de la Iglesia que existe otro significado, prometedor, de la expresión «doctrina», sin el cual
también el diálogo se vacía. Sus sinónimos pueden ser «ciencia», «disciplina» o «conocimiento». Entendida así, toda doctrina se reconoce como fruto de la investigación y, por lo tanto, de hipótesis, de voces, de avances y fracasos, a través de los cuales trata de transmitir un conocimiento fiable, ordenado y sistemático sobre una cuestión determinada. De este modo, una doctrina no equivale a una opinión, sino a un camino común, coral e incluso multidisciplinar hacia la verdad.
El adoctrinamiento es inmoral, impide el juicio crítico, atenta a la sagrada libertad de la propia conciencia -aunque sea errónea- y se cierra a nuevas reflexiones porque rechaza el movimiento, el cambio o la evolución de las ideas ante nuevos problemas. Por el contrario, la doctrina, como reflexión seria, serena y rigurosa, pretende enseñarnos, en primer lugar, al saber acercarnos a las situaciones y, antes aún, a las personas. Además, nos ayuda a formular un juicio prudente. La seriedad, el rigor y la serenidad son lo que debemos aprender de toda doctrina, incluso de la doctrina social.
Queridos hermanos, como afirma el Concilio Vaticano II, «es deber permanente de la Iglesia escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que, acomodándose a cada generación, pueda la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura y sobre la mutua relación de ambas» (Const. past. Gaudium et spes, 4).
Por lo tanto, los invito a participar activa y creativamente en este ejercicio de discernimiento, contribuyendo a desarrollar la Doctrina Social de la Iglesia junto con el pueblo de Dios, en este período histórico de grandes cambios sociales, escuchando y dialogando con todos.
Hoy existe una necesidad generalizada de justicia, una exigencia de paternidad y maternidad, un profundo deseo de espiritualidad, sobre todo por parte de los jóvenes y los marginados, que no siempre encuentran canales eficaces para expresarse. Hay una creciente demanda de la Doctrina Social de la Iglesia a la que tenemos que dar respuesta.
Les agradezco su compromiso y sus oraciones por mi ministerio, y los bendigo de corazón a todos ustedes, a sus familias y a su trabajo. ¡Gracias!
https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2025-05/leon-xiv-discurso-a-la-fundacioncentesimus-annus-pro-pontifice.html






