El Mariscal de la Victoria - La campaña del 41, sigue siendo un modelo de conducción de operaciones donde la concentración de medios y la maniobra hacen ver la genialidad del estratega y líder, solo la concepción y diseño de la fuerza, permitió hacer de las capacidades entregadas al entonces General Eloy G. Ureta Montehermoso más efectivas y eficientes posible. De eso se trata la conducción de una guerra, de eso se trata este libro.