Hay sensaciones, que no todos tienen la oportunidad de gozar. Son oportunidades que nos trae el destino, algunos lo pueden llamar una segunda oportunidad, o quizá simplemente, algo que uno va alargando por mucho tiempo hasta que sucede. Regresar a casa, es una sensación extraordinaria. Es reencontrarse con los seres queridos, que uno pensaba que no volvería a ver.