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Informe Caracterización de los Trabajadores Sector Construcción 2017

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Caracterización de los Trabajadores de la Construcción (2017) Cámara Chilena de la Construcción A.G. Gerencia de Estudios Septiembre 2018

Gerente de Estudios: Javier Hurtado C. Economista editor: Camilo Torres C. Economistas: Byron Idrovo Daniel Serey Francisco Valdés Geógrafo: Mauricio Morales


GERENCIA DE ESTUDIOS

Contenido Resumen Ejecutivo ............................................................................................................................. 3 Metodología ....................................................................................................................................... 5 1. Resultados Generales ............................................................................................................ 7 1.1 Introducción ..................................................................................................................... 7 1.2 Trabajadores Inmigrantes ................................................................................................ 9 1.3 Entorno Urbano.............................................................................................................. 10 2. Ámbito Laboral .................................................................................................................... 11 2.1 Análisis comparativo con información Casen ................................................................ 11 2.2 Trabajadores Inmigrantes .............................................................................................. 21 Recuadro 1: Índice de Remuneraciones .......................................................................................... 29 3. Educación ............................................................................................................................. 32 3.1 Análisis comparativo con información Casen ................................................................ 32 3.2 Trabajadores Inmigrantes .............................................................................................. 34 4. Vivienda y Grupo Familiar ................................................................................................... 38 4.1 Análisis comparativo con información Casen ................................................................ 38 4.2 Trabajadores Inmigrantes .............................................................................................. 42 5. Entorno Urbano ................................................................................................................... 44 5.1 Análisis Entorno Urbano: nacional y regional ................................................................ 44 5.2 Identificación de Zonas Críticas...................................................................................... 50 6. Salud..................................................................................................................................... 55 6.1 Análisis comparativo con información Casen ................................................................ 55 6.2 Trabajadores Inmigrantes .............................................................................................. 57 7. Condiciones Financieras ...................................................................................................... 60 7.1 Resultados Generales ..................................................................................................... 60 7.2 Trabajadores Inmigrantes .............................................................................................. 61 8. Proyectos Sociales ............................................................................................................... 63 8.1 Necesidades trabajador de la construcción ................................................................... 63 8.2 Sentimientos del sector.................................................................................................. 65 Conclusiones ..................................................................................................................................... 67

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Resumen Ejecutivo La encuesta de caracterización de los trabajadores de la construcción, realizada por la Cámara Chilena de la Construcción en 2017, revela que el salario real de los entrevistados, es decir, el salario nominal descontando la inflación, aumentó 1,9% respecto de la última encuesta de 2015. En términos monetarios, un trabajador de la construcción percibe una remuneración promedio de aproximadamente 502 mil pesos mensuales1. Sin embargo, estas magnitudes ocultan importantes heterogeneidades al interior del sector:

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Con relación a la distribución de los sueldos, se observa que más de la mitad de los trabajadores recibe un salario menor al promedio que arroja la encuesta (502 mil pesos), pero mayor al salario mínimo legal. Al respecto, cabe destacar que la mayor parte de este rango de ingreso es declarado por trabajadores que se desempeñan en el rubro de la edificación habitacional. Mientras que los trabajadores mejor remunerados son aquellos que desarrollan obras de infraestructura minera.

Por tramos de edad, el mayor nivel de ingreso es alcanzado entre los 30 y 50 años, segmento que representa cerca de la mitad de la población encuestada en 2017. Por otra parte, se aprecia un sustancial aumento de trabajadores jóvenes de entre 20 a 29 años de edad, coherente con la creciente oferta de mano de obra inmigrante observada en los últimos años.

Según nivel de escolaridad, cerca de la mitad de los trabajadores posee educación media completa, mientras que sólo un 10% reporta tener estudios superiores. En esta categoría, el empleo inmigrante posee, en promedio, un mayor nivel de educación respecto de la mano de obra de origen nacional. En este contexto, se presume que buena parte del aumento de la oferta de trabajadores jóvenes inmigrantes en la construcción, sea más bien de carácter transitorio, mientras buscan nuevas oportunidades más relacionadas con sus niveles de conocimiento y productividad.

Por su parte, los años de experiencia laboral en la construcción –que declaran los trabajadores encuestados– guardan una relación directa con su nivel de ingreso. Sin embargo, esta relación es no lineal, es decir, las situaciones extremas (trabajadores con poca experiencia o con altísimos años de experiencia) presentan un ingreso más bajo o más alto que el promedio. Ello, en parte, tiene su explicación en el nivel de productividad alcanzado por estos trabajadores. Por ejemplo, un trabajador joven e inexperto podría ser igualmente menos productivo que un trabajador adulto (mayor a 60 años de edad) y con experiencia, ya que, probablemente, la menor condición física que experimenta este trabajador adulto en obra sea predominante en su remuneración. En otros términos, se dice que el mercado estaría premiando una combinación de alta experiencia y alto rendimiento físico en obra.

En el presente estudio, el salario está expresado en líquido.

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A igual característica del trabajador, en términos de los años de edad, educación y los años de experiencia laboral en la construcción, un trabajador hombre recibe 1,1 veces el ingreso de una mujer. Estadísticamente, esta diferencia es significativa y representa, en promedio, cerca de 30 mil pesos mensuales.

En lo financiero, en general los trabajadores tienen una baja capacidad de ahorro (63% declara no ahorrar), que en promedio no supera los $50.000 mensuales –destinado principalmente a la adquisición de vivienda y para emergencias. Adicionalmente, más de la mitad de los trabajadores reporta poseer algún tipo de deuda, de la cuál una cantidad mínima está relacionada a deuda hipotecaria. En este sentido, la situación financiera del trabajador de la construcción es altamente vulnerable a los ciclos económicos de la construcción.

Respecto del tipo de vivienda que habitan los trabajadores, un 80% de los encuestados declara vivir en una propiedad menor a 70 m2 –particularmente concentrado entre 31 y 50 m2–, siendo la casa la principal residencia. En línea con lo anterior, es importante destacar que cerca de un 30% reporta ser arrendatario, de los cuales una proporción muy baja posee subsidio habitacional. Dada esta situación, se recomienda profundizar en esta temática (incorporando un mayor número de preguntas al cuestionario) con el propósito de identificar los principales motivos que explican la baja demanda de subsidios habitacionales en los trabajadores de la construcción.

En cuanto al entorno en donde habitan los trabajadores, uno de cada cuatro reporta vivir en contextos con índices de seguridad menores al promedio nacional, mientras que uno de cada cinco reporta vivir en entornos altamente contaminados. Complementariamente, una parte importante de los trabajadores (23%) vive en hogares que no alcanzan las condiciones adecuadas de bienestar (pobreza multidimensional). Adicionalmente, un 19% habita en “zonas críticas” dentro de las grandes metrópolis georreferenciadas y cerca de un 24% se ubica en lugares de alta concentración de bajo sueldo. Esto resulta interesante toda vez que se analizan los proyectos sociales orientados a los trabajadores del rubro y sus familias, de modo de asignar los recursos a los programas que apoyen y beneficien las necesidades descritas.

Por último, de la encuesta se desprende que los proyectos sociales con mayor participación coinciden con los de mayor conocimiento por parte de los trabajadores, principalmente los asociados a salud (exámenes preventivos, oftalmología y odontología), cursos de capacitación y vivienda, siendo también los ámbitos de mayor importancia entre los encuestados. Por su parte, se evidencia que la mayoría de las personas se siente a gusto con su trabajo en el rubro, e incluso empoderado en sus conocimientos.

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Metodología El presente estudio realiza un análisis descriptivo de las características socioeconómicas de los trabajadores de la construcción. A través de la encuesta “Diagnóstico de los Trabajadores de la Construcción”2, realizada por la Fundación Social de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), se presenta un análisis comparativo del perfil de los trabajadores y sus necesidades. De este modo, el estudio provee la información necesaria para la orientación de los proyectos sociales propuestos por la entidad y la asignación de recursos para el desarrollo de sus programas, orientados al beneficio de los trabajadores y sus familias. A continuación, se presentan los principales aspectos a analizar sobre las condiciones actuales de los trabajadores de la construcción para identificar sus necesidades: Variable

Definición

Región Género Edad Nivel de Educación Años de Experiencia Sector Económico Tipo de Obra

15 regiones de Chile Hombre o Mujer 17 a 70 o más años Básica, Media, Técnica y Universitaria 0 a 20 o más años de experiencia Edificación o Infraestructura Habitacional, no habitacional u otro Jornal, ayudante, maestro, operador de maquinaria, administrativo, capataz, jefe y profesional Nivel de ahorro y deuda Tipo de vivienda y condición de ésta Preventiva Conocimiento y participación Nivel de importancia y concordancia

Oficio Condiciones Financieras Vivienda Salud Proyectos Sociales Sentimientos del Sector

La selección de las personas a encuestar se realiza de manera íntegra dentro del universo de trabajadores atendidos por la Fundación Social durante el periodo de aplicación (septiembre 2017). Cada asistente social aplicó la encuesta al momento de realizar una atención social, la que fue respondida y registrada por medio de una plataforma CAPI3 durante el periodo de aplicación del instrumento. Una vez terminado el trabajo de campo, se depuró la muestra excluyendo aquellos registros que presentan problemas de ingreso de datos. Es importante destacar que como la selección de trabajadores encuestados no responde a una muestra probabilística, no se puede estimar con precisión el nivel de confianza y el error muestral. No obstante, en las obras seleccionadas para encuestar se aplicó el instrumento a la totalidad de los trabajadores, asegurando así la representatividad de la muestra. En la tabla siguiente se resume el proceso metodológico de la encuesta: 2

CChC Social diseña y aplica una encuesta orientada a los trabajadores de la construcción, a través de entrevistas presenciales a nivel nacional. La muestra abarca alrededor de cinco mil trabajadores para el año 2017. 3 Computer Assisted Personal Interviewing.

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Encuesta 2017 Instrumento Universo de medida Contacto Periodo Muestra

Cuestionario estructurado con preguntas cerradas Trabajadores de la construcción de empresas socias de la CChC, a lo largo de todas las regiones del país Encuestas personales aplicadas por asistentes sociales de la Fundación Social de la CChC Septiembre 2017 5.098 trabajadores

Por otro lado, y con la finalidad de tener una visión amplia del sector de la construcción, se presenta también un análisis de la información provista por la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen)4. Ésta entrega información sobre la situación socioeconómica de los hogares y de la población a nivel nacional, con lo que es posible extraer datos relacionados con la composición familiar, la educación, la salud, la vivienda, el trabajo y los ingresos para los trabajadores de la construcción. En particular, la información correspondiente a la última encuesta (2015) tiene como población objetivo a todas las personas y hogares que residen en viviendas particulares, en las 15 regiones del país y en las 324 comunas incluidas en el marco muestral del Instituto Nacional de Estadísticas (INE)5. Así, las unidades muestrales corresponden a las viviendas seleccionadas de manera probabilística, estratificada y multietápica. El tamaño muestral fue determinado en forma independiente para cada una de las regiones, siendo las variables relacionadas a educación, salud, vivienda, trabajo, seguridad y cohesión social las de nuestro interés para este trabajo. Cabe mencionar que Casen cuenta con representatividad a nivel nacional, regional, por zona residencial, y comunal. Esta última incluye a las comunas que concentran 80% o más de las viviendas en cada región6. A continuación, el documento se estructura de la siguiente forma: la sección 1 consta de una revisión de los principales resultados generales, mientras que las secciones siguientes se realiza un análisis de las características laborales, de educación, vivienda y grupo familiar, entorno urbano, salud y condiciones financieras de los trabajadores de la construcción. La parte 8 presenta los resultados asociados a los proyectos sociales y sentimientos del sector, para luego finalizar con las conclusiones.

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Diseñada y realizada por el Ministerio de Desarrollo Social, Gobierno de Chile. encuesta Casen 2015 se aplicó a un total de 83.887 hogares residentes en las 324 comunas de las 15 regiones del país, con información de 266.968 personas. 6 Según marco muestral del INE. 5 La

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1. Resultados Generales Introducción La muestra de la encuesta “Diagnóstico de los Trabajadores de la Construcción” considera 5.098 trabajadores pertenecientes a empresas socias de la CChC, de la cual se obtuvo un perfil con las características socioeconómicas del sector. En 2017, el salario promedio de un trabajador de la construcción alcanza los $502.450, un aumento de 7% respecto de lo registrado en el estudio previo (2015). Según distribución de ingresos, más de la mitad de los trabajadores percibe un salario promedio entre $200.000 y $500.000 (65%), mientras que un porcentaje muy bajo obtiene un salario superior a los $800.000 (6%). Esta información es similar a los datos observados en la encuesta Casen 20157. Por otro lado, del total de trabajadores encuestados, cerca de un 70% de estos realiza su actividad en la zona centro del país, siendo un 45% sólo en la Región Metropolitana (RM)8. Le siguen en participación las regiones de Biobío (11,6%) y Valparaíso (10,8%), análogo a la encuesta Casen 2015. Según tramos de edad, el mayor nivel de ingreso se alcanza entre los 30 y 50 años, lo que representa cerca de la mitad del total de trabajadores encuestados (48% en Casen 2015). Destaca también el descenso de la participación de los trabajadores de más de 60 años, a la vez que se evidencia un aumento de la participación del rango etario más joven (20 a 29 años). De la misma manera, según niveles de educación se evidencia que un 45% de los trabajadores posee educación media completa –un aumento de 5 puntos porcentuales (pp.) respecto de lo analizado en 20159–, mientras que sólo un 10% reporta tener estudios superiores (8,3% en Casen 2015). En cuanto al nivel de experiencia, la distribución en el rubro es similar entre los distintos rangos establecidos10, destacando su relación directa con el nivel de ingresos. Según género, se observa una mayor participación de la fuerza laboral masculina (86%), con un salario promedio 27% mayor respecto de las mujeres. En relación con la composición del grupo familiar –similar a lo evidenciado en la encuesta Casen 2015–, la mayoría de los encuestados declaran vivir con al menos tres personas (84%), por lo que en promedio el grupo familiar de un trabajador de la construcción está integrado por 3 personas, mayor respecto a lo registrado en el estudio anterior (2,3 personas por hogar). Por sector económico, las actividades de construcción se dividen en dos categorías: Edificación (76%) e Infraestructura (24%). En Infraestructura, los trabajadores que desempeñan su labor en Minería (9%) reciben un salario promedio mayor en comparación con Obras Públicas (22%) y Otras Obras (69%). En cambio, en Edificación el ingreso promedio es 18% menor al registrado en Infraestructura, siendo impulsado principalmente por la categoría Habitacional (92%). 7

Del total de trabajadores de la construcción, cerca de un 75% declara recibir entre $200.000 y $500.000 mensuales, mientras que sólo un 7%, sobre $800.000. En promedio, los 607.485 trabajadores ganan $442.000. 8 Respecto de la zona centro, la RM representa un 64% de ésta, con un salario promedio de $514.000 en 2017. 9 En el estudio 2015, la participación de trabajadores con educación media completa es similar a la observada en Casen 2015 (39,6%). 10 Se consideran los siguientes rangos de experiencia: 0 a 12 meses, 1 a 2 años, 3 a 4 años, 5 a 7 años, 8 a 10 años, 11 a 20 años y más de 20 años.

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Es más, al analizar tipo de obra en ejecución se observa que cerca de un 70% de los encuestados trabaja en edificación de departamentos y casas. No obstante, los salarios más altos se registran en las actividades clasificadas como “movimiento de tierra”. Por su parte, un 80% de los trabajadores desempeña su labor en los oficios de “maestro”, “ayudante” o “jornal”, mientras que los salarios más altos se registran en las categorías “jefes y profesionales”, “capataz” y, en menor medida, “operador de maquinaria”. Por otro lado, entre los trabajadores que han declarado estar cesantes el último año (44%), ha sido por un periodo menor a tres meses en su mayoría, en donde además sólo un tercio ha hecho uso del seguro de cesantía. Adicionalmente, se observa que en promedio un quinto de los trabajadores realiza trabajos extras11. Respecto del tipo de vivienda que habitan los trabajadores, un 80% de los encuestados declara vivir en una propiedad menor a 70 m2 –particularmente concentrado entre 31 y 50 m2–, siendo casa la principal residencia. En línea con lo anterior, es importante destacar que cerca de un 30% reporta ser arrendatario, de los cuales una proporción muy baja posee subsidio. Una situación similar se observa en los datos Casen 2015, en donde un 60% de los trabajadores de la construcción declara vivir en una propiedad menor a 60 m2, mientras que cerca de un quinto del total reporta arrendar, siendo nuevamente casa la principal vivienda que habita. Complementariamente, en general los trabajadores tienen una baja capacidad de ahorro (62,5% declara no ahorrar), que en promedio no supera los $50.000 mensuales –destinado principalmente a la adquisición de vivienda y para emergencias. Adicionalmente, más de la mitad de los trabajadores reporta poseer algún tipo de deuda, de la cuál una cantidad mínima está relacionada a deuda hipotecaria (6%). Finalmente, en la Encuesta se reporta que los proyectos sociales con mayor participación son aquellos que resultan ser de mayor conocimiento por parte de los trabajadores, principalmente los asociados a salud (exámenes preventivos, oftalmología y odontología), cursos de capacitación y vivienda, siendo también los ámbitos de mayor importancia entre los encuestados12. Por su parte, se evidencia que la mayoría de las personas se siente a gusto con su trabajo en el rubro, e incluso empoderado en sus conocimientos.

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También conocido como “pololos”. Principalmente los beneficios vinculados hacia la familia y su salud.

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Trabajadores Inmigrantes A nivel nacional, el porcentaje de la población inmigrante ha aumentado desde 1% en 2006 a 2,7% en 2015, equivalente a alrededor de 465 mil personas (Casen 2015)13. En el ámbito de la construcción, en cambio, la participación de trabajadores inmigrantes se ha duplicado en el último año, alcanzando cerca de 7% del total de personas ocupadas en el sector en 2017, según datos basados en encuestas orientadas a los trabajadores del sector14. Los trabajadores inmigrantes, que representan un 7,1% del total de encuestados, obtienen un salario promedio de $475.000, algo mayor a lo registrado en Casen 201515. De estos, un 86% reporta hablar fluidamente español, mientras que cerca de un 80% declara haber migrado a Chile por estabilidad laboral y mejores sueldos, esperando de este modo vivir más de cinco años en el país. Según zona regional un 80% de los trabajadores se ubica en la zona centro del país, de los cuales un 95% de estos trabaja en la Región Metropolitana16. No obstante, al excluir esta última, la mayor participación de los inmigrantes se ubica en la zona norte del país (78%), una distribución similar a la que se observa en los datos reportados por la encuesta Casen 2015 (85%). En cuanto a sus características, se observa una alta participación de jóvenes en la construcción, particularmente entre 20 y 39 años (60%, similar a la encuesta Casen). Asimismo, se presume que la mayor inmigración, en parte, ha contribuido a impulsar la oferta de trabajo del rango etario más joven, situación que podría estar reflejándose en menores pretensiones de renta en el sector. Por otro lado, gran parte de los trabajadores inmigrantes reporta tener educación media completa (65%), mayor en comparación a lo registrado por los trabajadores chilenos para el mismo nivel de estudio (45%) y en línea a los niveles observados en Casen 2015. De este modo, es posible concluir que la relación renta – experiencia exhibe una tendencia coherente con la teoría de Mincer17, de manera similar a lo observado en la Encuesta CChC 2015 y Casen 2015. Por su parte, su participación en los sectores de la construcción es similar al nivel de distribución observado en el total de la muestra: un 84% se desempeña en Edificación, mientras que un 16% lo hace en Infraestructura. Respecto del oficio que desempeñan, la mayoría de los trabajadores inmigrantes desempeña su labor en las categorías de “ayudante”, “jornal” o “maestro” (96%).

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Los inmigrantes representan un 4,4% de la población total según información Censo 2017, un incremento respecto de lo registrado en Censo 2002 (1,2%). 14 Según información Casen 2015, los inmigrantes representan un 4,5% del total de trabajadores en el sector. 15 Los trabajadores inmigrantes ganan en promedio $433.000, con un 4,5% de representación. 16 En Casen 2015, un 82% de los inmigrantes trabaja en la zona centro del país, de los cuales un 79% lo hace en la RM. 17 En términos simples, la teoría de Mincer (1974) muestra que el ingreso de los individuos está determinado conjuntamente por la educación y la experiencia laboral.

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Entorno Urbano Al momento de diseñar y evaluar políticas orientadas a los trabajadores de la construcción y sus hogares, resulta importante analizar el contexto territorial en el que habitan. Esto es a través del acceso a equipamientos, la calidad del entorno urbano y de vida en el barrio. Para esto, se presentan dos análisis en el documento: Entorno Urbano e Identificación de Zonas Críticas. En el primero de ellos, a través de una caracterización sobre la medida del entorno a la vivienda de los trabajadores capturada en información Casen 2015, se analizan tres dimensiones sobre el entorno urbano de los trabajadores de la construcción: (i) equipamientos urbanos, (ii) sanidad del entorno y (iii) seguridad del entorno. Respecto del primer indicador, se observa que en el rubro de la construcción cerca de un 10% de los trabajadores se encuentra en un entorno de equipamiento urbano carente, siendo salud el ámbito más deficitario en cuanto a acceso a establecimientos (14%). Por otro lado, en cuanto a la Sanidad al menos un 20% de las personas presenta una alta probabilidad de vivir en un ambiente contaminado, en donde “plagas” explica un tercio de los casos. Le siguen las categorías asociadas a basura en la calle y escombros, contaminación acústica y contaminación del aire –que en conjunto explican cerca de un 60%. Finalmente, en el indicador de Seguridad se evidencia que un 27% de los trabajadores del sector experimenta problemas de seguridad en el entorno de sus viviendas. Entre sus componentes, destaca consumo de drogas en la vía pública como el principal factor (40%), seguido de la presencia de tráfico del mismo. Por otro lado, y de manera complementaria, en el análisis de la identificación de zonas críticas se estudian tres dimensiones territoriales, junto con la caracterización de las realidades urbanas y del entorno. En la integración de las dimensiones se utiliza un análisis multicriterio que se traduce en un Índice de Bienestar Territorial (IBT) y en la identificación de zonas críticas de las principales ciudades del país18. Las dimensiones territoriales se clasifican en: (i) Entorno, que contempla infraestructura básica y materialidad de vivienda, (ii) Accesibilidad, que considera esparcimiento y equipamientos, y (iii) Ambiental, que consiste en indicadores relacionadas a temperatura superficial y biomasa19. Los detalles de los resultados de este análisis se presentan en la sección 5 del presente informe.

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Se identifican aquellas zonas o barrios que presentas una concentración de manzanas críticas, desde el punto de vista del índice de bienestar territorial. 19 Cantidad de cobertura vegetal.

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2. Ámbito Laboral Análisis comparativo con información Casen En esta sección se realiza un análisis sobre las características laborales de los trabajadores del sector construcción, con información relacionada a su edad, experiencia y género, así como también con respecto del oficio, sector económico, tipo de obra, tipo de contrato y estabilidad laboral en donde desempeñan sus labores. En primer lugar, y a modo de introducción, presentamos la información sobre la distribución de los trabajadores por rango de ingreso. Cerca de un 65% obtiene un salario entre $200.000 y $500.00020, y respecto del estudio previo se observa un crecimiento en las remuneraciones de los trabajadores. No obstante, una cantidad muy baja de ellos obtiene un salario superior a los $800.000 (sólo un 6%). Tabla 1: Distribución trabajadores construcción según tramos de ingreso21

Rango Ingreso 200.000 a 300.000 301.000 a 400.000 401.000 a 500.000 501.000 a 600.000 601.000 a 700.000 701.000 a 800.000 801.000 a 900.000 901.000 a 1.000.000 1.000.000 a 1.500.000 más de 1.500.000*

CChC 2017

CChC 2015

Casen 2015

9,8% 30% 24,8% 15,9% 8,5% 5,2% 2,7% 1,7% 1,1% 0,3%

21,3% 26,8% 19,2% 16,7% 6,2% 4,2% 2,4% 1,7% 1,7% 0,1%

43,5% 23,6% 12,8% 6,4% 3,9% 2,3% 0,9% 1,7% 3,1% 1,8%

*Hasta $2.500.000

En la tabla siguiente es posible observar que la mayoría de las regiones tiene representatividad a nivel nacional al comparar la información de la Encuesta CChC con relación a la encuesta Casen 2015 y los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), aunque con algunas excepciones –como lo son las regiones de Tarapacá, O’Higgins y del Maule. La Región Metropolitana (RM) posee una participación de 45% respecto del total nacional, seguido en menor medida por las regiones de Biobío (11,6%) y Valparaíso (10,8%), análogo a la encuesta Casen 2015. En términos de ingresos, un trabajador representativo del sector alcanza $502.450 en promedio, un aumento de 7% respecto de lo registrado en la Encuesta previa (2015)22.

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80% según información Casen 2015. Valores nominales. Al corregir por inflación a septiembre 2017, la variación observada no es significativa. 22 En términos reales, el salario promedio alcanza los $477.760, lo que representa un aumento de 1,9% respecto de 2015. 21

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Tabla 2: Distribución trabajadores construcción según región

Regiones Arica y Parinacota Tarapacá Antofagasta Atacama Coquimbo Valparaíso Metropolitana O´Higgins Maule Biobío Araucanía Los Ríos Los Lagos Aisén Magallanes

CChC 2017

CChC 2015

Casen 2015

INE

1,4% 0,5%* 3,1% 1,8% 5,8% 10,8% 45,0% 2,1%* 1,4%* 11,6% 5,5% 2,6% 6,2% 0,5% 1,6%

1,5% 1,9% 2,2% 0,7% 8,5% 7,7% 48,1% 1,7% 0,4% 11,0% 6,5% 0,9% 7,4% 0,2% 1,4%

0,9% 2,2% 3,2% 1,3% 4,8% 11,0% 43,4% 4,0% 5,2% 11,7% 4,9% 1,6% 4,0% 0,7% 1,2%

0,7% 2,0% 2,3% 1,1% 5,5% 10,5% 40,9% 4,2% 5,7% 10,7% 7,9% 2,4% 4,1% 1,0% 0,9%

Gráfico 1: Salario (promedio) trabajadores construcción según región

Luego, al clasificar las regiones según zona23, tenemos que la Región Metropolitana representa un 64% de la zona centro, con un salario promedio de $513.960. Por lo demás, se observa una diferencia entre 2% y 18% en el nivel de salario promedio respecto de 2015.

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La clasificación por zona regional se hizo en base a información del INE:  zona norte: XV, I, II, III y IV región,  zona centro: V, RM, VI, VII y VIII región, y  zona sur: IX, XIV, X, XI y XII región.

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Gráfico 2: Distribución (%) y salario (promedio) trabajadores por zona regional

Al excluir la RM de la zona centro (gráfico 3), se observa que la mayoría de los trabajadores continúa desempeñándose en la zona centro del país (47%), lo que refleja un aumento de la participación de 7 puntos porcentuales (pp.) en dos años. Gráfico 3: Distribución (%) y salario (promedio) trabajadores por zona regional (excluyendo RM)

En cuanto a la edad de los trabajadores, el mayor nivel de ingreso se alcanza entre los 30 y 50 años –coherente con la teoría de Mincer–, lo que representa cerca del 50% del total de trabajadores encuestados. Por lo demás, la participación de los trabajadores del rubro a nivel Casen es similar para los rangos etarios considerados en el análisis. Respecto del estudio previo (2015), destaca el descenso de la participación de los trabajadores de más de 60 años (1,8 pp.), a la vez que se evidencia un aumento de 3,8 pp. en el tramo de 20 a 29 años. Esto en parte se podría explicar en la mayor presencia de trabajadores inmigrantes, fuerza laboral que ha contribuido a impulsar la oferta de trabajo del rango etario más joven.

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Gráfico 4: Distribución (%) trabajadores según edad

Gráfico 5: Salario (promedio) trabajadores según edad

De manera similar a la estructura semi-cóncava que se observa por tramos de edad, el nivel de experiencia de los trabajadores en el rubro se encuentra directamente relacionado con el nivel de ingresos. Es decir, los años de experiencia son premiados por el mercado, lo que en promedio se traduce en mejores salarios; en línea con las habilidades que poseen en el desempeño de su labor y el mayor nivel de compromiso que adquieren con sus responsabilidades. No obstante, en el límite los mayores años de experiencia se solapan con un mayor rango etario en el que, probablemente, se observa una relativa disminución de la productividad media para este grupo de trabajadores de la construcción.

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Gráfico 6: Distribución (%) trabajadores según experiencia laboral

Gráfico 7: Salario (promedio) trabajadores según experiencia laboral24

Por sector económico, cerca de un cuarto del total de trabajadores del rubro desempeña su labor en Infraestructura, con un ingreso promedio 17,9% mayor respecto al sector de la Edificación.

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Esta variable como tal no existe en la encuesta Casen, por lo que fue aproximada en términos de la edad del trabajador de la construcción. Por ejemplo, si la persona declara ser trabajador del sector y tiene 40 años, entonces se estima una experiencia de 23 años. Esto supone que la persona promedio inicia sus labores a partir de los 17 años, tal como se observa en la Encuesta interna. Por lo mismo, la distribución de participación según los rangos de experiencia presentados, no coinciden necesariamente con los evidenciado en el gráfico 6 de esta sección.

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Gráfico 8: Distribución (%) y salario (promedio) trabajadores según sector económico

Al desagregar el análisis en Edificación, se evidencia que si bien la categoría habitacional impulsa fuertemente el sector (92%), los trabajos no habitacionales retornan un salario en promedio 5,9% mayor. En cambio, en Infraestructura la categoría minería (9%) registra una renta promedio superior a las actividades ligadas a obras públicas y otras obras (36% y 18%, respectivamente). Gráfico 9: Distribución (%) y salario (promedio) Edificación

Gráfico 10: Distribución (%) y salario (promedio) Infraestructura

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Según tipo de obra, cerca de un 70% de los encuestados declara trabajar en actividades relacionadas con edificación (departamento y casas), mientras que los sueldos promedios más altos se registran en las actividades clasificadas como “movimientos de tierra”. Gráfico 11: Distribución (%) y salario (promedio) trabajadores según tipo de obra

Por su parte, un 80% de los trabajadores realiza labores relacionadas a oficios de maestro, ayudante o jornal; participación que no ha variado mucho entre este estudio y el anterior. No obstante, se evidencia que en un periodo de dos años un 20% de los trabajadores declara haber cambiado de oficio dentro del sector. En cuanto a los salarios registrados, lo más altos fueron en jefes y profesionales, capataces y operadores de maquinaria (similar a lo observado en el informe de 2015). Gráfico 12: Distribución (%) y salario (promedio) trabajadores según oficio

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Según género, en el rubro existe una mayor participación de la fuerza laboral masculina (86%) con un salario promedio 27% mayor en relación a lo que reciben las mujeres. La diferencia en los salarios se observa también según el oficio de los trabajadores, en donde existe una mayor participación femenina en las labores administrativas y profesionales. Gráfico 13: Distribución (%) trabajadores según género

Por el contrario, de la información Casen 2015 se observa que la participación de los hombres alcanza 94%, con un salario promedio 10,3% menor en comparación a las mujeres. Esto se puede explicar por un sesgo de selección en el muestreo aleatorio de la encuesta, que resulta en distribuciones cargadas hacia los hombres en oficios como jornales, maestros y ayudantes, donde se concentra el mayor número de trabajadores. Por el contrario, los oficios con mayor presencia femenina son administración y actividades profesionales, que en general son mejor remunerados. Gráfico 14: Salario (promedio) trabajadores según género

Por oficio que desempeñan, tanto en hombres como en mujeres se observa que las categorías maestro, ayudante y jornal predominan con la mayor participación. Sin embargo, en el caso de las mujeres existe también una alta participación del oficio administrativo, a la vez que en las categorías operador de maquinaria y capataz su colaboración es notoriamente más baja.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Por lo demás, se observa que efectivamente existe una brecha salarial (promedio) entre mujeres y hombres, sobre todo en jefes y profesionales, en donde las primeras poseen una participación relativa mayor que el género masculino. Gráfico 15: Distribución (%) trabajadores según género y oficio

Gráfico 16: Salario (promedio) trabajadores según género y oficio

En la sección siguiente se analizará con detalle la brecha salarial según nivel educacional. A continuación, se presenta la distribución de los trabajadores según tipo de contrato. Un 83% de reporta tener un contrato por obra (mismo porcentaje que la encuesta previa), con un salario promedio 28% mayor respecto de aquellos que cuentan con contrato indefinido.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 17: Distribución (%) y salario (promedio) trabajadores según tipo de contrato

Respecto de la estabilidad laboral –entendida como la cantidad de veces que un trabajador ha estado cesante–, si bien un 44% ha estado sin trabajo en el último año, un 93% de estos ha sido por un periodo menor a tres meses (mejor en relación al 85% registrado en 2015). Por su parte, cerca de la mitad de los trabajadores reporta haber cambiado de trabajo en los últimos dos años, mientras que un 40% se ha mantenido. Adicionalmente, sólo un tercio de estos ha hecho uso del seguro de cesantía, mientras que un 22% declara haber realizado trabajos extras para complementar su ingreso25, similar a lo registrado en 2015 (23%). Tabla 3: Estabilidad laboral

¿Ha estado cesante? nunca 56%

¿Cuánto tiempo?

1 o más veces 44%

3 meses o menos 93,4%

más de 3 meses 6,6%

En la tabla 4 se observa que el nivel de renta obtenido por los denominados “pololos” ha mejorado en dos años; un 66% obtiene más de $100.000 en 2017, mientras que solamente un 39% lo hacía en 2015. Cabe destacar que, del total de trabajadores que realiza trabajos adicionales a su ocupación principal, un porcentaje importante obtiene en promedio entre $100.000 y $300.000 por el trabajo realizado (52%), aumentando así su ingreso en un 63%. Tabla 4: Realización de trabajos adicionales

Renta (en miles de pesos) Menos de 50 50 – 100 100 – 200 200 – 300 Mayor a 300

CChC 2017

CChC 2015

15,7% 18,4% 31,3% 20,2% 14,4%

37% 24% 22% 8% 9%

25

En promedio, los trabajadores obtienen entre $50.000 y $300.000 por el trabajo realizado, complementando su ingreso en hasta un 63,3%.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Trabajadores Inmigrantes Alrededor de un 7% de los trabajadores de la construcción es inmigrante (4,5% según información Casen 2015), de los cuales un 86% reporta hablar fluidamente español y cerca de un 80% declara haber migrado a Chile por estabilidad laboral y mejores sueldos, con la esperanza de vivir más de cinco años en el país –siendo Perú y Haití los principales países de origen de los trabajadores. Gráfico 15: Distribución (%) y salario (promedio) trabajadores

País

Participación

Salario (promedio)

Perú Haití Bolivia Colombia Argentina Rep. Dom. Otro*

46,7% $514.970 26,7% $409.322 9,7% $496.286 9,7% $463.143 1,7% $678.333 1,4% $386.888 4,2% $386250 *Venezuela, Ecuador, Brasil y España.

En promedio un trabajador extranjero obtiene un salario de $474.756, mayor a los $433.149 registrados en la encuesta Casen. Según distribución de ingresos, un 72% de los inmigrantes obtiene un salario entre $200.000 y $500.00026, una cantidad proporcionalmente mayor en comparación con los trabajadores chilenos (7 puntos porcentuales). Por otro lado, son pocos los trabajadores extranjeros que obtienen un salario superior a los $800.000 (3,3%, mientras que en Casen este se registra un 2,1%). Tabla 5: Distribución trabajadores inmigrantes construcción según tramo de ingreso

Rango Ingreso 200.000 a 300.000 301.000 a 400.000 401.000 a 500.000 501.000 a 600.000 601.000 a 700.000 701.000 a 800.000 801.000 a 900.000 901.000 a 1.000.000 1.000.000 a 1.500.000 más de 1.500.000*

CChC 2017

Casen 2015

5,6% 42,8% 23,3% 13,6% 8,1% 3,3% 1,9% 0% 0,8% 0,6%

28,3% 28,5% 23,7% 12,4% 1,7% 2,6% 0,9% 0,1% 1,4% 0,6%

*Hasta $2.500.000

Según zona regional un 80% de los trabajadores inmigrantes se ubican en la zona centro del país, de los cuales un 95% de estos trabaja en la Región Metropolitana, similar a lo registrado en Casen 2015.

26

81% según información Casen 2015.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 18: Distribución (%) y salario (promedio) por zona regional

No obstante, al excluir la RM la mayor participación de los inmigrantes se ubica en la zona norte del país (78%), una distribución similar a la que se observa en los datos reportados por la encuesta Casen 2015 (85%). Por lo demás, se observan diferencias salariales en la zona centro (2%) y sur (15%), en donde los inmigrantes obtienen en promedio un mayor salario. Gráfico 19: Distribución (%) y salario (promedio) por zona regional (exluyendo RM)

Así también, un 84% se desempeña en Edificación, mientras que un 16% lo hace en Infraestructura, similar a la tendencia observada a nivel nacional. Sin embargo, se observa una diferencia en el nivel de salario promedio entre los trabajadores inmigrantes y chilenos, de 4% en Edificación y 14% en Infraestructura.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 20: Salario (promedio) trabajadores según sector económico

Nuevamente, se observa una participación por género similar a la expuesta a nivel nacional, con una brecha salarial algo por encima de 30% a favor de los hombres. De manera similar a la subsección anterior, el hecho de que en datos Casen el salario de las mujeres en el rubro sea más alto (18%) se explica por la distribución de los datos y el tipo de oficio según género (“sesgo de selección”). Gráfico 21: Distribución (%) por género

Gráfico 22: Salario (promedio) por género

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Por edad, en cambio, destaca la alta participación de los trabajadores jóvenes, en donde cerca del 60% los inmigrantes se ubican en el rango etario entre 20 y 39 años. En este tramo además se evidencia una tasa creciente de los salarios, alcanzando su máximo nivel en el tramo 40 a 49 años, presuntamente en concordancia con la mayor experiencia y productividad de la mano de obra. Por lo demás, se presume –de manera similar a lo informado por el Banco Central27–, que una mayor inmigración ha contribuido, en parte, a impulsar la oferta de trabajo del rango etario más joven, situación que podría estar reflejándose en menores pretensiones de renta de los trabajadores de la construcción. Gráfico 23: Distribución (%) por edad

Gráfico 24: Salario (promedio) por edad

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Informe de Percepción de Negocios mayo 2018, Banco Central de Chile.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Destaca también la evolución creciente de los niveles de renta según años de experiencia. Estos son premiados por el mercado, en promedio, a través de mejores salarios, en línea con las habilidades que los trabajadores poseen en el desempeño de su labor y el mayor nivel de compromiso que adquieren con sus responsabilidades. No obstante, en el límite, los mayores años de experiencia se solapan con un mayor rango etario en el que, probablemente, se observa una relativa disminución de la productividad media para este grupo de trabajadores de la construcción. En efecto, la relación renta-experiencia exhibe una tendencia cóncava, coherente con la teoría de Mincer28. Gráfico 25: Distribución (%) según experiencia laboral

Gráfico 26: Salario (promedio) según experiencia laboral

28

En términos simples, esto implica que el ingreso de los individuos está determinado conjuntamente por la educación y la experiencia laboral. En este sentido, los individuos que poseen una mayor educación y años de experiencia, perciben, en promedio, un mayor salario. En este caso, la educación (ver sección 03) es la variable relevante para explicar los saltos en el nivel de ingreso, mientras que la experiencia explica la estructura cóncava de la renta durante el ciclo de vida de las personas. (Mincer, 1974).

25


GERENCIA DE ESTUDIOS

De manera similar a lo evidenciado previamente, jornal, maestro y ayudante representan más de un 90% de los oficios en los cuales laboran los trabajadores inmigrantes, con participaciones muy bajas en las categorías de jefes y profesionales. Destaca además el hecho de que en un periodo de dos años un 26% de los trabajadores inmigrantes ha cambiado de oficio dentro del sector. Gráfico 27: Distribución (%) y salario (promedio) por oficio

Por oficio que desempeñan, tanto en hombres como en mujeres se observa que las categorías maestro, ayudante y jornal predominan con la mayor participación –aunque con menor participación de las mujeres en los oficios de maestro, y mayor en aquellos asociados a ayudante y jornal, respecto del género masculino. Por lo demás, resalta el hecho de que las mujeres tienen una participación considerable en el oficio administrativo, a la vez que no se observan datos para las categorías jefes y profesionales, capataz y operador de maquinaria. Cabe destacar que en las categorías comparables (maestro, ayudante y jornal), no se observa una brecha salarial (promedio) significativa según género entre trabajadores inmigrantes. Gráfico 28: Distribución (%) trabajadores según género y oficio

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 29: Salario (promedio) trabajadores según género y oficio

En la siguiente sección se analizará con detalle la brecha salarial según nivel educacional. Según tipo de contrato un 89% de reporta tener un contrato por obra (porcentaje similar al total muestral), con un salario promedio 22% menor en comparación a los trabajadores inmigrantes que cuentan con contrato indefinido. Gráfico 30: Distribución (%) y salario (promedio) trabajadores según tipo de contrato

Respecto de la estabilidad laboral, entre los trabajadores que han estado cesantes el último año (45%), un 96% de estos lo ha estado por un periodo menor a tres meses. Por su parte, un poco más de la mitad de los trabajadores inmigrantes declara haber cambiado de trabajo en los últimos dos años, mientras que un 33% se ha mantenido.

27


GERENCIA DE ESTUDIOS

Por lo demás, un quinto de los inmigrantes ha hecho uso del seguro de cesantía, mientras que igualmente cerca de un 18% declara haber realizado trabajos extras para complementar su ingreso mensual29 (tabla 7), menor al 22% registrado a nivel general. Del total de inmigrantes que realiza trabajos adicionales a su ocupación principal, un porcentaje importante obtiene en promedio entre $100.000 y $200.000 (44%), complementando su ingreso en 61%. Tabla 6: Estabilidad laboral

¿Ha estado cesante? Chilena Inmigrantes

nunca 56,1% 54,7%

1 o más veces 43,9% 45,3%

¿Cuánto tiempo? 3 meses o menos 92,9% 96,4%

más de 3 meses 7,1% 3,6%

Tabla 7: Realización de trabajos adicionales

Renta (en miles de pesos) Menos de 50 50 – 100 100 – 200 200 – 300 Mayor a 300

CChC 2017 12,5% 14,1% 43,8% 23,4% 6,3%

29

En promedio, los trabajadores obtienen entre $50.000 y $300.000 por el trabajo realizado, complementando su ingreso en hasta un 61,3%.

28


GERENCIA DE ESTUDIOS

Recuadro 1: Ă?ndice de Remuneraciones Conocer con detalle las remuneraciones de los trabajadores de la construcciĂłn resulta ser una herramienta Ăştil al momento de definir el sueldo base, las asignaciones y bonos que obtienen por sus actividades. Por esta razĂłn, generamos un Ă­ndice de remuneraciones a travĂŠs de la metodologĂ­a de precios hedĂłnicos30, el que consiste en un anĂĄlisis multivariante para estimar la influencia de cada caracterĂ­stica asociada al trabajador sobre su salario. Por ejemplo, ÂżCuĂĄl es la contribuciĂłn marginal en el sueldo del trabajador el hecho de que posea un aĂąo mĂĄs de experiencia? ÂżEn cuĂĄnto aumenta si ĂŠste posee mayor educaciĂłn? ÂżCĂłmo influyen las condiciones laborales de la empresa en donde trabaja? Esto nos permite capturar “salarios implĂ­citosâ€? de los trabajadores segĂşn sus atributos. Por lo tanto, dicho Ă­ndice estĂĄ condicionado a caracterĂ­sticas personales, laborales y de acceso de las personas; informaciĂłn que resulta Ăştil al momento de organizar los beneficios sociales orientados hacia ellos y sus familias. Luego, con informaciĂłn de la encuesta de remuneraciones31, se aplica un modelo economĂŠtrico de regresiĂłn lineal, basado en la teorĂ­a de Mincer (1974). Esta regresiĂłn puede interpretarse como la valoraciĂłn o disposiciĂłn a pagar del empleador a las potenciales capacidades del trabajador (basado en sus caracterĂ­sticas) y las caracterĂ­sticas del tipo de obra32. AsĂ­ entonces, el modelo se puede resumir a travĂŠs de la siguiente ecuaciĂłn33: (1) đ?‘™đ?‘›(đ?‘…đ?‘’đ?‘šđ?‘– ) = đ?›ž0 + đ?›ž1 đ?‘’đ?‘‘đ?‘˘đ?‘?đ?‘Žđ?‘?đ?‘–Ăłđ?‘›đ?‘– + đ?›ž2 đ?‘’đ?‘Ľđ?‘?đ?‘– + đ?›ž3 đ?‘’đ?‘Ľđ?‘?đ?‘–2 + đ?œ€đ?‘–

(2) ��(���� ) = {

đ?›ž0 + đ?›ž1 đ?‘’đ?‘‘đ?‘˘đ?‘?đ?‘Žđ?‘?đ?‘–Ăłđ?‘›đ?‘– + đ?›ž2 đ?‘’đ?‘Ľđ?‘?đ?‘’đ?‘&#x;đ?‘–đ?‘’đ?‘›đ?‘?đ?‘–đ?‘Žđ?‘– + đ?›ž3 đ?‘’đ?‘Ľđ?‘?đ?‘’đ?‘&#x;đ?‘–đ?‘’đ?‘›đ?‘?đ?‘–đ?‘Žđ?‘–2 + ∑ đ?›ž4đ?‘˜ đ?‘?đ?‘œđ?‘›đ?‘Žđ?‘– + ∑ đ?›ž5đ?‘™ đ?‘‚đ?‘“đ?‘–đ?‘?đ?‘–đ?‘œđ?‘– + ∑ đ?›ž6đ?‘š đ?‘†đ?‘’đ?‘?đ?‘Ąđ?‘œđ?‘&#x;đ?‘– + đ?›ž7 đ??şĂŠđ?‘›đ?‘’đ?‘&#x;đ?‘œđ?‘– + ⋯ + đ?‘˘đ?‘–

Resulta importante destacar que el Ă­ndice de remuneraciones estĂĄ basado en el Ă­ndice de Fisher34, el cual busca medir la evoluciĂłn en el tiempo de las variaciones en los salarios de los trabajadores del sector. Esto se plantea como: đ??żđ?‘Žđ?‘ đ?‘?đ?‘’đ?‘Śđ?‘&#x;đ?‘’đ?‘

đ??źđ?‘–đ?‘Ą

=

đ??źđ?‘–đ?‘Ąđ?‘ƒđ?‘Žđ?‘Žđ?‘ đ?‘?ℎđ?‘’ =

đ??¸(đ?‘…đ?‘’đ?‘šđ?‘–đ?‘Ą â „đ?‘‹Ě…0 , đ?‘‘đ?‘– , Θđ?‘Ą ) đ??¸(đ?‘…đ?‘’đ?‘šđ?‘–đ?‘Ą â „đ?‘‹Ě…0 , đ?‘‘đ?‘– , Θ0 )

đ??¸(đ?‘…đ?‘’đ?‘šđ?‘–đ?‘Ą â „đ?‘‹Ě…đ?‘Ą , đ?‘‘đ?‘– , Θđ?‘Ą ) đ??¸(đ?‘…đ?‘’đ?‘šđ?‘–đ?‘Ą â „đ?‘‹Ě…đ?‘Ą , đ?‘‘đ?‘– , Θ0 ) 1 đ??żđ?‘Žđ?‘ đ?‘?đ?‘’đ?‘Śđ?‘&#x;đ?‘’đ?‘ đ?‘ƒđ?‘Žđ?‘Žđ?‘ đ?‘?ℎđ?‘’ â „2 đ??źđ?‘–đ?‘Ą )

đ??źđ?‘–đ?‘Ąđ??šđ?‘–đ?‘ ℎđ?‘’đ?‘&#x; = (đ??źđ?‘–đ?‘Ą

30

Modelo de Precios HedĂłnicos (Ridker y Henning, 1967). Obtenido a partir de las encuestas de remuneraciones CChC desde el aĂąo 2016, semestralmente. 32 Es decir, como la esperanza condicional de la renta. 33 Se utiliza una distribuciĂłn lognormal, puesto que facilita la interpretaciĂłn de los supuestos clĂĄsicos en un modelo lineal de regresiĂłn. La ecuaciĂłn (1) corresponde al modelo basado en Mincer, mientras que la ecuaciĂłn (2), al Ă­ndice de remuneraciones. 34 Dado que el Ă­ndice de Laspeyres tiende a sobrevalorar sistemĂĄticamente la variaciĂłn de “preciosâ€? y el Ă­ndice de Paashe, a subvalorar, utilizamos el Ă­ndice de Fisher, que resulta de un promedio de ambos indicadores. 31

29


GERENCIA DE ESTUDIOS

A continuación, se presentan los principales resultados en base a la metodología explicada previamente. En primer lugar, el índice de Fisher nos indica que en octubre de 2017 la variación del salario promedio es de 0,7%35 anual. Esto significa que los sueldos de los trabajadores, corregidos por las características antes mencionadas, aumentaron respecto de lo observado un año atrás (octubre de 2016)36. Sin embargo, al comprar el índice con la medida hecha el semestre previo (abril 2017), se registró una caída de 1,6% (gráfico 1). Gráfico 1: Índice de Fisher

En detalle, al observar los salarios por sector económico y según años de experiencia de los trabajadores, se tiene que aquellos que realizan sus actividades en infraestructura obtienen en promedio un ingreso 7,3% mayor respecto de aquel trabajad que se desempeña en edificación. Este resultado es coherente con lo exhibido precedentemente en el ámbito laboral. Gráfico 2: Salario promedio por Sector Económico, según Experiencia

35

Abril 2016 corresponde al periodo base (igual a 100). Al comparar la variación del salario sin los controles del índice (es decir, excluyendo las variables asociadas a los trabajadores del rubro y a las obras en la que se desempeñan), ésta es de sólo 0,1%. 36

30


GERENCIA DE ESTUDIOS

Por lo demás, tenemos que un trabajador que posee educación superior (universitaria o postgrado) percibe un salario 7% mayor respecto de aquellos con estudios de nivel técnico, brecha que se amplía hasta 12% al contrastar con educación media (completa e incompleta)37. Por tanto, resulta interesante preguntarse si la implementación de programas de capacitación, que nivelen o aumenten la formación de los trabajadores, reflejarían mejores salarios en el sector. Gráfico 3: Salario promedio por Educación, según Experiencia

Con todo, es posible observar que se evidencia una caída en el nivel de salario (promedio) de los trabajadores con más de 15 años de experiencia, explicado principalmente por el alcance entre aprendizaje y edad: la productividad media de los trabajadores disminuye a mayor rango etario. Además, en el resultado influye la menor participación de aquellos trabajadores de mayor edad, los que son más que compensados por una fuerza laboral más joven, sostenido principalmente por una mayor oferta de trabajadores inmigrantes.

37

En la siguiente sección se abordará con mayor detalle el análisis según nivel de educación.

31


GERENCIA DE ESTUDIOS

3. Educación Análisis comparativo con información Casen En este apartado se presentan los principales resultados relacionados con el nivel educacional de los trabajadores de la construcción, así como también los actuales cursos de capacitación o nivelación que han realizado o se encuentran cursando. En el siguiente gráfico se observa que la gran mayoría de los trabajadores reportar tener un nivel de educación básica o media (83%), en donde sólo un 54% de este grupo posee educación secundaria completa. En tanto, entre los trabajadores con educación superior (16%), un 61% ha finalizado sus estudios. Gráfico 1: Distribución (%) trabajadores según nivel educacional

Gráfico 2a: Salario (promedio) trabajadores según nivel educacional

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Cabe agregar que estas participaciones son similares a la información observada en la Encuesta Casen, en donde un 80% reporta tener educación media y cerca de un 19%, educación superior. Luego, para hacer comparable la información con las encuestas anteriores, se agrupa la información superior solamente en incompleta y completa (gráfico 2b)38. Gráfico 2b: Salario (promedio) trabajadores según nivel educacional

Resulta interesante destacar que un trabajador con estudios completos obtiene un salario promedio mayor respecto de aquellos que no han finalizado sus estudios. Por ejemplo, tener un título técnico reporta una mejor situación que haber cursado una formación universitaria y no haber obtenido la profesión. Es más, no se observa una diferencia significativa entre una persona con educación media y otra que sólo cursó y no terminó su carrera técnica. Por su parte, sólo un 6% de los trabajadores se encuentra cursando algún tipo de nivelación o estudio actual. De estos, un 73% se encuentra actualmente en las categorías “tercero y cuarto medio” (20%) y “técnico de nivel superior” (30%) y “universitario” (23%). Luego, al desagregar por género se mantiene la diferencia en la renta promedio que obtienen los trabajadores, en donde los hombres obtienen un ingreso mayor respecto de las mujeres (alrededor de 25% promedio). Esto sucede a pesar de que en ambos grupos se evidencia una distribución similar en cada categoría educacional. Con todo, resulta interesante destacar que dicha brecha salarial se mantiene incluso en las categorías de educación superior finalizadas (nivel técnico y universitario), en donde las mujeres tienen mayor una participación.

38

La información desagregada presentada en el gráfico 2a sólo está disponible en las encuestas Casen 2013 y 2015.

33


GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 3: Distribución (%) trabajadores según género y nivel educacional

Nota: En ambos casos, un 1% corresponde a analfabeto o no informado.

Gráfico 4: Salario (promedio) trabajadores según género y nivel educacional

Trabajadores Inmigrantes En el caso de los trabajadores inmigrantes, una gran parte de ellos reporta tener educación media completa (66%), mayor en comparación a lo registrado por los trabajadores chilenos para el mismo nivel de estudio (43%). Esta información es similar a la registrada en los datos Casen. Dentro de los trabajadores que reportan tener un nivel de educación secundario, un 80% ha finalizado educación media; mientras que en educación terciara, sólo un 46% ha completado su nivel de estudios. Así también, nuevamente se evidencia la diferencia en el nivel de ingresos entre los trabajadores que han finalizado sus estudios respecto de aquellos que no lo han hecho, principalmente en educación superior.

34


GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 5: Distribución (%) trabajadores según nivel educacional

Gráfico 6a: Salario (promedio) trabajadores según nivel educacional

Nuevamente, al igual que en el análisis anterior, se presenta la información agregada por educación para los datos Casen (2006 a 2015). Se evidencia que las participaciones son similares a la información, en donde un 80% de los inmigrantes declara tener educación media (64% educación media completa) y cerca de un 9%, educación superior. En el gráfico 6b se resume la información de los niveles de educación, comparables entre sí en cada encuesta Casen39. Por su parte, sólo un 5,5% de los trabajadores inmigrantes se encuentra cursando algún tipo de nivelación actual, en donde un 50% se encuentra actualmente estudiando “tercero y cuarto medio” (25%) y “técnico de nivel superior” (25%), mientras que “universitario” sólo representa un 15%. Así, se tiene que las participaciones de estudio actual son similares entre trabajadores chilenos e inmigrantes. 39

La información desagregada presentada en el gráfico 6a sólo está disponible en las encuestas Casen 2013 y 2015.

35


GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 6b: Salario (promedio) trabajadores según nivel educacional

De igual modo que lo registrado a nivel nacional, se observa la existencia de la brecha en el nivel de ingresos promedio de los trabajadores inmigrantes según género (25% en promedio), con mayor énfasis en las categorías de educación superior (20% de diferencia, en promedio). Por su parte, se observa una participación similar por nivel educacional entre hombres y mujeres, aunque destaca el alto porcentaje de mujeres inmigrantes analfabetas40. Gráfico 7: Distribución (%) trabajadores según género y nivel educacional

Nota (1): En este caso, entre un 1% y un 2% corresponde a no informado. Nota (2): 6,5% de las mujeres reporta ser analfabeta (0,6% en el caso de los hombres).

40

No obstante, corresponde solamente a tres mujeres inmigrantes de una muestra total de 46.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 8: Salario (promedio) trabajadores según género y nivel educacional

37


GERENCIA DE ESTUDIOS

4. Vivienda y Grupo Familiar Análisis comparativo con información Casen En el siguiente módulo se expone el análisis de la composición del grupo familiar y de la vivienda en la que habitan los trabajadores de la construcción. En primera instancia, abordaremos el tipo de vivienda y la condición de ésta, para luego entrar en detalle sobre la cantidad de personas que viven con el trabajador. Se observa que en promedio la mayoría de los trabajadores vive en una propiedad de hasta 70 metros cuadrados (81%). La principal residencia es casas, aunque destaca la mayor participación de departamento en un periodo de dos años (0,6 puntos porcentuales). Tabla 1: Tipo de Vivienda CChC 2017 85,5% 8,5% 4,9% 0,9% 0,1% 0,1%

Casa Departamento Pieza Mediagua Vivienda precaria Situación de calle

CChC 2015 86,1% 7,9% 4,6% 1,2% 0,1% 0,1%

Casen 2015 87,9% 10,5% 1,0% 0,5% 0,1% -

Tabla 2a: Tamaño Vivienda m2 menos de 15 15 a 30 31 a 50 51 a 70 71 a 90 91 a 120 más de 120

CChC 2017 6,5% 16% 31,9% 26,1% 12,1% 4,9% 2,3%

CChC 2015 22,4%* 35,9% 26,3% 8,8% 3,9% 2,7%

*En 2015, este porcentaje considera menos de 30 m2.

Tabla 2b: Tamaño Vivienda m2 menos de 30 30 a 40 41 a 60 61 a 100 101 a 150 más de 150

Casen 2015 6,0% 15,9% 38,5% 26,4% 7,3% 2,7%

Nota: 3,2% reporta no saber

En línea con lo anterior, respecto de las condiciones de propiedad en la que habitan los trabajadores, cerca de un 30% reporta ser arrendatario, de los cuales una proporción muy baja posee subsidio de arriendo (menos de 1%). Por lo demás, un tercio reporta vivir de allegado o con los padres.

38


GERENCIA DE ESTUDIOS

Tabla 3: Condiciones de vivienda CChC 2017 35,7% 1,0% 2,5% 13,9% 15,9% 0,8% 2,8% 2,9% 10,0% 14,4%

Allegado Ocupación irregular Comodato o herencia Arrendada s/contrato y s/subsidio Arrendada c/contrato y s/subsidio Arrendada c/contrato y c/subsidio Propia pagándose s/subsidio Propia pagándose s/subsidio Propia pagada s/subsidio Propia pagada c/subsidio

CChC 2015 34,2% 1,0% 3,8% 26,7%* 7,2%* 27,2%*

*En 2015, no hay detalle sobre contrato o subsidio. Nota: Allegado considera las personas que reportan vivir con los padres.

Respecto del grupo familiar de los trabajadores del sector, se observa que el número de personas en el hogar en su mayoría es de al menos cuatro personas (84%), menos que lo registrado en el estudio anterior (89%). Este resultado está en línea con lo registrado a nivel país, donde se observa una reducción del tamaño de los hogares en los últimos años. La cantidad de personas que conforman el grupo familiar, entendiéndose como aquellas que viven y dependen económicamente del trabajador, se presentan en la tabla siguiente: Tabla 4: Grupo Familiar

Personas hogar 1 2 3 4 5 6 7 8 o más

CChC 2017

CChC 2015

Casen 2015

14,5% 20,7% 27,5% 21,3% 9,6% 3,7% 1,5% 1,3%

24,8% 23,3% 23,8% 16,9% 7,0% 2,2% 1,0% 1,0%

7,7% 19,7% 30,5% 26,5% 11,4% 3,2% 0,8% 0,2%

Por otro lado, a modo de conocer las características de las personas que habitan y componen el grupo familiar, se analiza la situación económica del trabajador del sector a través de un análisis por quintiles y pobreza en las encuestas Casen. Se observa una marcada evolución de los ingresos (en promedio) de los quintiles41 de los trabajadores de la construcción, en donde la mayor diferencia se registra entre el IV y V quintil. Para 2015, un 60% de los trabajadores se perfilan en los primeros tres quintiles de ingreso.

41

El Ministerio de Desarrollo Social define los quintiles como la quinta parte (20%) de los hogares ordenados en forma ascendente de acuerdo al ingreso autónomo per cápita del hogar. Así, el primer quintil (I) representa el 20% más pobre de los hogares y el quinto quintil (V), el 20% más rico de estos hogares.

39


GERENCIA DE ESTUDIOS

Tabla 5: Distribución (%) trabajadores según quintiles

Quintiles

Casen 2006

Casen 2009

Casen 2011

Casen 2013

Casen 2015

I II III IV V

2,0% 13,7% 24,1% 31,1% 29,0%

5,4% 19,9% 25,6% 25,6% 23,5%

7,3% 19,9% 25,2% 26,3% 21,3%

9,1% 22,5% 25,5% 26,4% 16,5%

11,6% 22,5% 25,4% 25,1% 15,4%

Gráfico 1: Salario (promedio) trabajadores según quintiles

Luego, al analizar el nivel de pobreza por ingreso42, se observa que alrededor de un 5% de los trabajadores vive en situación de pobreza, los que en promedio obtienen un salario promedio algo menor al salario mínimo ($276.000). En cambio, los trabajadores que se encuentra por sobre la línea de la pobreza43 obtiene en promedio un ingreso cercano a los $450.000 (Casen 2015). Tabla 6: Distribución (%) trabajadores según nivel de pobreza

Pobreza extrema Pobreza No pobreza

Casen 2006

Casen 2009

Casen 2011

Casen 2013

Casen 2015

0,0% 1,0% 99,0%

0,0% 4,1% 95,9%

0,1% 5,2% 94,7%

0,6% 5,1% 94,3%

0,7% 4,7% 94,6%

42

El Ministerio de Desarrollo Social define la situación de pobreza por ingreso como la situación de personas que forman parte de hogares cuyo ingreso total mensual es inferior a la “línea de pobreza por persona equivalente”, o ingreso mínimo establecido para satisfacer las necesidades básicas alimentarias y no alimentarias en ese mismo período, de acuerdo al número de integrantes del hogar. 43 Definida en $393.145 para un hogar representativo de cuatro personas, según Ministerio de Desarrollo Social.

40


GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 2: Salario (promedio) trabajadores según nivel de pobreza

Por último, al revisar la pobreza multidimensional44 se observa una mayor cantidad de trabajadores que forman parte de esta categoría (23%), aunque con un salario (promedio) más alto que lo evidenciado en la medición previa de pobreza, cercano a $350.000 (Casen 2015). Tabla 7: Distribución (%) trabajadores según nivel de pobreza multidimensional

No Pobreza multidimensional Pobreza multidimensional

Casen 2011

Casen 2013

Casen 2015

94,7% 5,3%

79,4% 20,6%

76,6% 23,4%

Nota: Información disponible sólo desde Casen 2011.

Gráfico 3: Salario (promedio) trabajadores según nivel de pobreza multidimensional

44

El Ministerio de Desarrollo Social define la situación de pobreza multidimensional como la situación de personas que forman parte de hogares que no logran alcanzar condiciones adecuadas de vida en un conjunto de cinco dimensiones relevantes del bienestar, entre las que se incluye: (1) Educación; (2) Salud; (3) Trabajo y Seguridad Social; (4) Vivienda y Entorno; y, (5) Redes y Cohesión Social.

41


GERENCIA DE ESTUDIOS

Trabajadores Inmigrantes En el caso de los trabajadores inmigrantes, sorprende la alta respuesta en vivienda del tipo pieza – casi 10 veces más en relación a un trabajador chileno–, y departamento. Esto justifica que en promedio se registre una mayor distribución de los inmigrantes que habitan en propiedades menores a 50 m2 (78%), particularmente en residencias menores a 15 m2. Tabla 4: Tipo de Vivienda

Casa Departamento Pieza Mediagua Vivienda precaria Situación de calle

Inmigrantes 52,5% 15,3% 28,1% 4,2% 0,3%

Chilenos 87,9% 8,0% 3,1% 0,7% 0,1% 0,1%

Tabla 5: Tamaño Vivienda m2 menos de 15 15 a 30 31 a 50 51 a 70 71 a 90 91 a 120 más de 120

Inmigrantes 30,8% 25,0% 21,7% 13,3% 6,4% 1,4% 1,4%

Chilenos 4,6% 15,3% 32,7% 27,1% 12,6% 5,2% 2,4%

Por su parte, destaca el alto porcentaje de arriendo (86%, en relación con 25% de los chilenos), principalmente sin subsidio y donde más de la mitad de este grupo no cuenta con un contrato de arriendo en la vivienda que habita. Lo anterior evidencia el comportamiento de los trabajadores inmigrantes en el país, cuyo principal objetivo es enviar la mayor cantidad de remesas a su país de origen. Tabla 6: Condiciones de vivienda

Allegado Ocupación irregular Comodato o herencia Arrendada s/contrato y s/subsidio Arrendada c/contrato y s/subsidio Arrendada c/contrato y c/subsidio Propia pagándose s/subsidio Propia pagándose s/subsidio Propia pagada s/subsidio Propia pagada c/subsidio

Inmigrantes 6,7% 2,5% 0,8% 45,3% 40,6% 1,4% 0,6% 0,8% 0,3% 1,1%

Chilenos 38,0% 0,9% 2,6% 11,5% 13,9% 0,8% 2,9% 3,1% 10,8% 5,4%

Nota: Allegado considera las personas que reportan vivir con los padres.

42


GERENCIA DE ESTUDIOS

Finalmente, respecto del grupo familiar de los trabajadores inmigrantes del sector, se observa que el número de personas en el hogar en su mayoría es de a lo menos tres personas (72%), levemente menor que la información de Casen 2015 (76%). Tabla 7: Grupo Familiar Personas hogar 1 2 3 4 5 6 7 8 o más

CChC 2017 21,1% 26,7% 23,9% 15,8% 6,9% 3,1% 0,8% 1,7%

Casen 2015 14,8% 25,5% 35,4% 11,6% 10,4% 1,4% 0,3% 0,6%

43


GERENCIA DE ESTUDIOS

5. Entorno Urbano Análisis entorno urbano: nacional y regional Tener una aproximación sobre las realidades territoriales en las que habitan los trabajadores de la construcción y el entorno en el cual se enmarca la realidad de sus hogares resulta cada vez más importante a la hora de diseñar y evaluar políticas orientadas a mejorar su calidad de vida. Al respecto, la encuesta Casen 2015 entrega una oportunidad para estudiar contextos territoriales sobre acceso a equipamientos y calidad del entorno a nivel comunal45, con la inclusión de preguntas respecto de la calidad de vida barrial. De este modo, los indicadores de entorno urbano permiten caracterizar de mejor medida el entorno a la vivienda de los trabajadores de la construcción. Existe un amplio consenso en la literatura en la que un mayor acceso a servicios de infraestructura y equipamientos urbanos contribuyen a la integración del territorio y a la calidad de vida de sus habitantes. Por un lado, una mayor conectividad reduce los costos de transporte y movilidad46, mientras que una relación positiva entre aumentos de calidad y cantidad de infraestructura ayudan a reducir la desigualdad del ingreso47. De esta manera, la provisión eficiente de infraestructura urbana constituiría, en principio, un elemento facilitador tanto de la actividad productiva como de la competitividad local, lo que podría afectar positivamente en la reducción de la desigualdad del ingreso y en un aumento de oportunidades. Así, parece indudable la importancia de caracterizar la infraestructura urbana para tener un panorama más amplio de las diferentes realidades sociales y territoriales a los que se enfrentan los trabajadores. Conceptualmente, Entorno Urbano se define como el acceso a toda infraestructura de equipamientos (escuelas, plazas y parques, centros de salud y centros comunitarios) y experiencia del entorno inmediato de la vivienda en las dimensiones de seguridad y sanidad, cuyos indicadores son construidos en base a la información entregada por Casen 2015. Los principales resultados sobre los distintos indicadores se presentan a continuación48. Primero, se realiza una descripción general a nivel nacional de los resultados obtenidos, para luego detallar los resultados para los trabajadores de la construcción, tanto a nivel regional como comunal.

Resultados a nivel nacional: i.

Equipamientos Urbanos

El Indicador de Equipamiento Urbano aborda las dimensiones de: establecimientos educacionales, establecimientos de salud, áreas verdes y centros comunitarios –en un radio de 2,5 km a la redonda de los encuestados. Dado a que las preguntas de la encuesta están dirigidas a la existencia de estos equipamientos, cada uno de los indicadores parciales queda definido entonces por el porcentaje de

45

Para 139 de las 346 comunas de Chile. Krugman (1997), Eatwell (1987), Calderón y Servén (2002). 47 Calderón y Servén (2002). 48 Para más detalle sobre la metodología, revisar Anexo I del presente documento. 46

44


GERENCIA DE ESTUDIOS

respuestas negativas presentes49, sobre el total de la población en cada una de las unidades territoriales consideradas. A nivel nacional el Indicador arroja un valor de 0,11, que puede interpretarse como que el 11% de la población a nivel nacional se encuentra de manera conjunta en un nivel deficitario. Por su parte, para los trabajadores de la construcción este valor alcanza 0,09, menor que el promedio nacional. Se puede interpretar como que 1 de cada 10 trabajadores del rubro se encuentra en un entorno de equipamiento urbano carente. Al analizar los subcomponentes, se observa que los equipamientos de salud son los más deficitarios, en donde un 14,1% de la población declara que no tiene un centro de salud de algún tipo a menos de 20 cuadras de su hogar, siendo 13,6% en el caso de construcción. Centros comunitarios y áreas verdes le siguen en magnitud. Por otro lado, los establecimientos educacionales se encuentran con una mejor cobertura, en donde el 5,2% de la población declara una ausencia de este tipo de equipamientos dentro del radio considerado, mientras que para los trabajadores de la construcción este valor alcanza 3,7%. En cambio, el acceso a transporte público es el equipamiento con mayor cobertura. Tabla 1: Indicador de Equipamientos Urbanos Educación Salud Áreas verdes Centros comunitarios Transporte Indicador Equipamiento Urbano

ii.

Construcción 3,7% 13,6% 8,6% 8,9% 2,2% 0,09

Nacional 5,2% 14,1% 10,0% 10,2% 3,1% 0,11

Sanidad del Entorno

El Indicador de Sanidad del Entorno se compone de las siguientes dimensiones: contaminación acústica, contaminación del aire, contaminación de ríos y embalses, contaminación de agua en la red pública, contaminación de basura en el espacio público y presencia de insectos, plagas y animales vagos en el entorno. Estos corresponden al porcentaje de personas que declaran haber observado en el último año al menos una de las problemáticas enumeradas, sobre el número total estimado de habitantes en la unidad territorial considerada. El resultado registra 0,19 a nivel nacional y 0,21 para la construcción. Esto implica que en el entorno urbano de los trabajadores de la construcción es más probable encontrar problemas de sanidad y contaminación que a nivel nacional, interpretándose en que al menos 2 de cada 10 trabajadores del sector presenta una alta probabilidad conjunta de vivir en un entorno contaminado. 49 Y entonces, representa el porcentaje estimado de la población total estimada, a nivel regional, que manifiesta que posee

el equipamiento particular a menos de 2,5 km (o 20 cuadras). Dado que es una población estimada sobre una muestra aleatoria representativa, estos porcentajes pueden ser interpretados como una probabilidad de que el equipamiento urbano considerado se encuentre a una distancia dentro radio dado, si escogemos un habitante de manera aleatoria dentro de la región.

45


GERENCIA DE ESTUDIOS

Por componentes, se observa que el problema que más afecta es plagas de insectos y animales vagos, seguido de basura en la calle, contaminación acústica y del aire. En menor proporción se encuentra la contaminación tanto de estanques y ríos como de la red pública de agua potable. Tabla 2: Indicador de Sanidad del Entorno Cont. acústica Cont. aire Cont. agua Cont. red pública Basura calle Plagas Indicador Sanidad Entorno

iii.

Construcción 25,3% 20,6% 4,4% 3,2% 27,1% 30,9% 0,21

Nacional 25,4% 20,1% 4,6% 3,4% 23,1% 27,5% 0,19

Seguridad del Entorno

Finalmente, el Indicador de Seguridad de Entorno ha sido construido en base a cuatro problemas de seguridad: consumo de drogas, tráfico de drogas, riñas en la vía pública y balaceras en la vía pública. Al igual que el indicador anterior, cada componente se mide como el porcentaje de población que declara haber presenciado cada uno de los eventos señalados durante el último año, al menos una vez. Así entonces, el Indicador se define como la probabilidad conjunta de que un trabajador experimente todos los eventos descritos. A nivel de trabajadores de la construcción, el Indicador registra un valor de 0,27, resultado que indica que cerca de un tercio de los trabajadores experimenta problemas de seguridad en el entorno de sus viviendas. Es más, todos los componentes de análisis se encuentran por sobre lo observado a nivel nacional (0,26). Tabla 3: Indicador de Seguridad del Entorno

Consumo drogas Tráfico drogas Pelea y riñas Balacera en la vía pública Indicador Seguridad Entorno

Construcción 39,1% 21,7% 24,2% 19,5% 0,27

Nacional 37,9% 20,4% 20,1% 15,7% 0,26

En resumen, tanto a nivel nacional como sectorial, los problemas de seguridad en el entorno son los más recurrentes, donde un 26% de los habitantes tiene una alta probabilidad de observar los eventos señalados cerca de sus hogares. Le siguen en proporción los problemas de contaminación del entorno (20%), y de acceso a equipamientos urbanos (10%). Esto es relevante toda vez que estos problemas, tanto de acceso a equipamientos como de seguridad y sanidad, están fuertemente correlacionados con otras problemáticas sociales y territoriales, como son los altos grados de marginalidad y segregación urbana, pobreza y bajas tasas de educación superior, altas tasas de allegamiento, y problemas de salud física y mental derivados de ambientes adversos a una calidad de vida dentro de los estándares esperables. 46


GERENCIA DE ESTUDIOS

Es más, en la segunda parte de este capítulo se evidencia que en las tres grandes metrópolis del país los trabajadores del sector habitan en su gran mayoría en zonas denominados “críticas”, desde el punto de la infraestructura básica y acceso a equipamientos.

Resultados a nivel regional y comunal: i.

Equipamientos Urbanos

A nivel regional, para los trabajadores de la construcción se observa un comportamiento similar al nacional, con indicadores en promedio levemente superiores. Las regiones que muestran un peor desempeño son Aisén, Maule, Biobío y Valparaíso, en donde entre un 10% y 20% de los trabajadores vive en zonas carentes de acceso a servicios básicos. En cambio, las regiones de Los Lagos y Los Ríos son las que poseen un mejor desempeño en cuanto al acceso de equipamientos. En cuanto a las dimensiones del Indicador, en general el acceso a equipamientos de salud es el que presenta mayores brechas, en donde Aisén, El Maule y Valparaíso son las regiones con mayor carencia en esta dimensión (mayor al 20%). Por el contrario, el acceso al transporte es la dimensión mejor servida para los trabajadores del rubro –excepto en Aisén. Por su parte, a nivel comunal los trabajadores de Panguipulli, Traiguen y Carahue (en Los Lagos) son los que presentan mayores carencias, con cerca de la mitad de ellos viviendo en zonas a más de 2,5km de servicios básicos. Por su parte, las comunas periféricas de Melipilla, Colina y Talagante son las que presentan una mayor carencia en la Región Metropolitana. Tabla 4: Indicador de Equipamientos en el Entorno a nivel regional Regiones Arica y Parinacota Tarapacá Antofagasta Atacama Coquimbo Valparaíso Metropolitana O’Higgins Maule Biobío Araucanía Los Ríos Los Lagos Aisén Magallanes

Educación

Salud

3,0% 1,4% 2,3% 5,6% 4,7% 6,9% 4,6% 4,6% 10,7% 7,5% 4,0% 5,0% 1,0% 19,7% 3,4%

13,5% 9,0% 16,2% 13,2% 18,8% 22,2% 11,8% 16,1% 26,4% 13,5% 9,0% 9,8% 9,1% 32,7% 17,4%

Indicadores Parciales Áreas verdes Centros com.

8,4% 13,8% 8,1% 10,4% 13,2% 11,6% 8,8% 11,4% 20,7% 17,1% 5,5% 5,7% 2,6% 27,2% 14,2%

10,3% 9,9% 7,8% 10,0% 10,1% 13,9% 10,3% 7,3% 19,4% 16,9% 10,0% 6,2% 5,4% 28,7% 8,8%

Transporte

1,5% 0,9% 1,8% 2,9% 3,3% 3,1% 2,3% 1,4% 6,4% 6,8% 5,2% 3,6% 0,8% 11,6% 1,0%

Indicador

0,07 0,07 0,07 0,09 0,10 0,12 0,08 0,08 0,17 0,13 0,07 0,06 0,04 0,24 0,09

47


GERENCIA DE ESTUDIOS

ii.

Sanidad en el Entorno

Respecto de este Indicador, en general los resultados son mayores en la construcción, lo que significa que los trabajadores del sector viven en entornos más contaminados que la población promedio. Las regiones de Atacama, Tarapacá y Metropolitana presentan los mayores problemas, donde en promedio un 25% de los trabajadores vive en zonas con problemas de contaminación. Por el contrario, las regiones del sur del país presentan mejores indicadores de sanidad del entorno, particularmente en Magallanes, Los Lagos y los Ríos. Respecto de las dimensiones del Indicador, en las regiones de Tarapacá, Metropolitana y Antofagasta cerca de un tercio de los trabajadores reporta estar afectos a plagas de insectos y animales vagos, y a la presencia de basura y escombros en el entorno de los hogares (38%). En cuanto a la contaminación acústica, las principales regiones afectadas son la región Metropolitana, Arica y Parinacota, y Tarapacá. A nivel comunal, Chañaral, La Pintana, Calama y San Bernardo lideran las comunas con un mayor porcentaje de trabajadores afectos a problemas de sanidad del entorno. Chañaral destaca con un 67% de los trabajadores del rubro con problemas de contaminación, mientras que, en el resto de las comunas mencionadas, esta realidad alcanza al 35%. Destaca además el conjunto de las comunas de Renca, Recoleta y El Bosque, que se suman a La Pintana y San Bernardo como las comunas de la Región Metropolitana en donde más del 50% de sus trabajadores vive en entornos con contaminación de basura y escombros. Tabla 5: Indicador de Sanidad en el Entorno a nivel regional Regiones Arica y Parinacota Tarapacá Antofagasta Atacama Coquimbo Valparaíso Metropolitana O’Higgins Maule Biobío Araucanía Los Ríos Los Lagos Aisén Magallanes

Acústica

Aire

31,9% 31,7% 18,4% 28,2% 21,4% 17,5% 35,4% 23,5% 14,8% 17,7% 14,3% 12,4% 10,8% 13,2% 16,0%

16,9% 26,9% 15,3% 30,6% 16,1% 16,5% 24,9% 21,5% 19,4% 17,9% 19,6% 7,3% 11,7% 21,5% 5,7%

Indicadores Parciales Agua Red pública

0,0% 1,8% 4,1% 12,6% 1,6% 5,0% 2,4% 12,0% 8,9% 7,7% 3,7% 7,0% 4,4% 0,3% 2,8%

8,3% 4,0% 5,5% 31,1% 6,8% 3,9% 2,7% 1,9% 0,0% 2,0% 2,0% 1,5% 1,0% 0,0% 1,2%

Basura

Plagas

27,3% 42,5% 33,7% 27,5% 18,5% 25,2% 35,2% 20,4% 13,2% 21,2% 18,7% 10,4% 11,2% 21,4% 9,8%

27,3% 39,0% 33,7% 29,7% 25,9% 31,5% 34,8% 30,1% 25,7% 32,7% 21,5% 18,6% 19,2% 21,0% 13,3%

Indicador

0,19 0,25 0,19 0,27 0,15 0,17 0,23 0,19 0,14 0,17 0,14 0,10 0,10 0,13 0,08

48


GERENCIA DE ESTUDIOS

iii.

Seguridad en el Entorno

La Seguridad en el entorno de las viviendas de los trabajadores de la construcción presenta peores resultados que el promedio nacional. Las regiones Metropolitana, Tarapacá, Antofagasta y Atacama reportan problemas superiores al 30% en seguridad. En cambio, las regiones del sur presentan indicadores bajo los promedios nacionales, destacando Magallanes y Los Ríos. Respecto de las principales problemáticas de seguridad que afectan al sector de la construcción destacan el consumo de drogas en la vía pública, las riñas y peleas y balaceras, principalmente en la región Metropolitana. Esto sugiere que en la capital los trabajadores habitan en entornos más inseguros respecto del resto de las regiones a nivel nacional. Del mismo modo, a nivel comunal se evidencia que de las 20 comunas más inseguras del país en donde habitan los trabajadores de la construcción, 17 pertenecen a la región Metropolitana, y donde las 10 primeras poseen más de un 53% de trabajadores que reportan problemas de seguridad. En la región Metropolitana, destacan las comunas de Cerro Navia, La Pintana, La Granja, Estación Central, San Bernardo y Pedro Aguirre Cerda, con un reporte de balaceras que alcanza 50%. Por otro lado, en las comunas de Calama, Calera, Copiapó e Iquique el consumo de drogas en el entorno afecta al 50% de los trabajadores en promedio, y las balaceras al 20%. Tabla 6: Indicador de Seguridad en el Entorno a nivel regional Regiones Arica y Parinacota Tarapacá Antofagasta Atacama Coquimbo Valparaíso Metropolitana O’Higgins Maule Biobío Araucanía Los Ríos Los Lagos Aisén Magallanes

Consumo drogas

39,3% 41,1% 41,3% 43,4% 35,2% 32,3% 51,5% 32,6% 26,2% 32,4% 23,5% 20,3% 23,0% 25,4% 16,9%

Indicadores Parciales Tráfico drogas Peleas y Riñas

26,5% 31,7% 29,3% 27,5% 20,2% 17,8% 29,4% 18,2% 12,6% 18,1% 8,3% 4,7% 7,1% 3,3% 1,7%

27,2% 31,2% 29,9% 29,7% 21,2% 18,5% 33,4% 17,4% 14,2% 19,1% 11,3% 9,7% 12,2% 12,4% 7,3%

Balaceras

Indicador

9,0% 16,9% 19,3% 17,2% 20,3% 14,2% 30,1% 9,6% 8,7% 17,0% 6,5% 3,5% 5,0% 4,7% 1,4%

0,26 0,31 0,31 0,30 0,25 0,21 0,37 0,20 0,16 0,22 0,13 0,10 0,12 0,12 0,07

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Identificación de Zonas Críticas Las diversas realidades territoriales que se pueden identificar en el ámbito urbano son el resultado de procesos complejos, en cuya gestación se interrelacionan variables de carácter económico, sociocultural, demográfico, ambiental, entre otras. Así, una adecuada caracterización y entendimiento de las dimensiones del entorno urbano permiten definir políticas de integración de las distintas realidades territoriales, aprovechando tanto sus factores productivos como sus espacios de crecimiento y desarrollo. A través de la identificación de zonas críticas se analizan tres dimensiones territoriales, junto con la caracterización de las realidades urbanas de los trabajadores. La metodología de este estudio50 es desarrollado en tres etapas: la primera corresponde a la definición de tres dimensiones territoriales, junto con la caracterización y cálculo de indicadores que reúnen diversas realidades urbanas y de entorno. La segunda contempla la integración de estas dimensiones en un análisis multicriterio que conduce a la construcción de un Índice de Bienestar Territorial (IBT), que contiene la caracterización cuantitativa a nivel de manzana de la distribución que arroja el análisis multicriterio de las dimensiones. Finalmente, la tercera parte realiza un análisis de asociación espacial, en donde se identifican los “clusters” que concentran el mejor y peor desempeño del IBT, pudiendo reconocer lo que se denomina, respectivamente, zonas destacables y zonas críticas51. Las dimensiones territoriales y sus respectivos indicadores se detallan a continuación:

Dimensión de Entorno: i.

ii.

Índice de infraestructura Básica: contiene información sobre el estado de calles y veredas por manzana, así como existencia de luminaria pública, señalética vial, paraderos, basureros y áreas verdes. Índice de Materialidad de Vivienda: mide el estado de la materialidad de paredes exteriores de viviendas, techos y pisos.

Dimensión de Accesibilidad: i. ii.

Indicador de Esparcimiento: mide accesibilidad de cada manzana a áreas verdes, equipamientos deportivos y culturales. Indicador de equipamientos: mide accesibilidad a servicios de educación, salud y servicios públicos.

Dimensión Ambiental: i. ii.

50 51

Indicador de temperatura superficial: mide la amplitud de temperatura superficial para cada manzana al interior de la ciudad. Indicador de Biomasa: mide el porcentaje de cobertura vegetal presente en cada manzana de la ciudad.

Desarrollado en conjunto entre la Gerencia de Estudios CChC y el Centro de Inteligencia Territorial UAI. Para más detalle sobre la construcción del indicador, revisar Anexo II del presente documento.

50


GERENCIA DE ESTUDIOS

A continuación, se presenta la georreferenciación52 e identificación de zonas destacables y críticas para las tres áreas metropolitanas del país: Gran Valparaíso, Gran Santiago y Gran Concepción53, en donde se detalla el análisis de los trabajadores de la construcción encuestados de las empresas socias de la CChC. En las imágenes 1, 2 y 3 se localiza el lugar en el que habitan los trabajadores de la construcción encuestados, correspondiente a los puntos grises. Estas localizaciones se superponen a las zonas críticas, identificadas en color rojo, y a las zonas destacables, de color azul en el mapa, siendo posible entender cómo es el entorno urbano en el que viven estos trabajadores. Junto a lo anterior, es posible observar el nivel de concentración de salario de los trabajadores54, en donde el color verde oscuro representa una mayor agrupación de trabajadores con un bajo nivel de sueldo. De este modo, las zonas con mayor atención para los trabajadores del sector corresponden a aquellas en donde se superpone una zona crítica con una concentración de bajo sueldo, representada de color naranjo en el mapa. En Gran Valparaíso se identifican zonas críticas (marcadas de color rojo) en Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana, las cuales a su vez poseen una gran presencia de trabajadores de la construcción que habitan estas zonas. Por su parte, una alta proporción de ellos habita también en zonas destacables (marcadas en color azul), localizándose en su mayoría en las comunas de Valparaíso, Viña del Mar, Concón y Quilpué; aunque con un alto nivel de concentración de bajo sueldo, principalmente en Viña del Mar en los sectores altos de la comuna. Actualmente, en estos espacios existe un alto grado de aislamiento como consecuencia de las características topográficas del territorio. En cuanto al área metropolitana de Santiago, se observa en las comunas norponiente y sur de la ciudad una alta concentración de trabajadores con bajo salario, de las cuales la gran mayoría vive en zonas críticas, destacando comunas como Cerro Navia, Renca, San Ramón, La Granja, entre otras. Cabe destacar que, en comunas como Puente alto o Peñalolén, si bien los trabajadores no se ubican necesariamente en zonas críticas, una alta proporción de ellos percibe salarios bajos. Por último, en Gran Concepción se observa una menor proporción de zonas críticas, concentradas principalmente en San Pedro de la Paz, Hualpén y Concepción, con una alta concentración de trabajadores que habitan en dichas zonas. Así también, destaca la alta presencia de trabajadores con bajo sueldo en Hualpén, San Pedro de la Paz, Coronel y Chinguayante, localizados cerca de zonas críticas.

52

La georreferenciación representa un 68,7% del total de la muestra. Esto es, 3.504 trabajadores de la construcción. Estas tres ciudades en conjunto son el 71,8% de la georreferenciación efectivamente realizada. 54 Menor a $361.310 (líquido mensual) según datos de Ministerio de Desarrollo Social con información Casen 2015. 53

51


GERENCIA DE ESTUDIOS

Tabla 7: Participación indicador de Zonas Críticas Regiones Zonas destacables Zonas intermedias Zonas críticas Sobre sueldo Bajo sueldo

Índice de Bienestar Territorial (IBT) Gran Valparaíso Gran Santiago Gran Concepción

17,7% 68,7% 13,6% 78,9% 21,1%

7,8% 69,6% 22,6% 80,5% 19,5%

13,6% 67,7% 18,7% 66,2% 33,8%

52


GERENCIA DE ESTUDIOS

Imagen 1: Gran Valparaíso

53


GERENCIA DE ESTUDIOS

Imagen 2: Gran Santiago

54


GERENCIA DE ESTUDIOS

Imagen 3: Gran Concepciรณn

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GERENCIA DE ESTUDIOS

6. Salud Análisis comparativo con información Casen En este apartado, nuestro análisis se enfoca en el estado de salud de las personas, así como también en los hábitos y actividades no laborales de los trabajadores relacionadas con salud preventiva, como lo es la realización de algún deporte. En primer lugar, repasamos el estado de salud auto reportado por los trabajadores, en donde entre aquellos que ha recibido atención de salud en los últimos seis meses, el 78% ha consultado por medicina general y un 88%, por especialidad. Con relación a los hábitos de los trabajadores, en promedio se registra un mayor consumo de alcohol, aunque la mayoría declara hacerlo ocasionalmente (54,9%). En cambio, si bien el consumo de tabaco es menor, una gran parte manifiesta hacerlo diariamente (18,7%). Por el contrario, en cuanto al deporte que realizan las personas del rubro, cerca de dos quintos de ellos practica efectivamente alguna actividad física, siendo fútbol la principal respuesta (26,9%). Tabla 1: Atención de salud En los últimos 6 meses… No 60,1% Sí, medicina general 24,4% Sí, medicina especialidad 10,1% Sí, traumatólogo 1,2% Sí, psicólogo o psiquiatra 0,7% Sí, otro 3,3% Tabla 2: Hábitos de salud En la actualidad, consume: Tabaco Alcohol

Sí

No

38,6% 74,5%

61,4% 35,5%

En la actualidad, practica: Deporte

37,3%

62,7%

Respecto de las necesidades de los trabajadores, las principales a mejorar en cobertura son las áreas relacionadas con traumatología y atención cardiovascular. Tabla 3: Necesidades cobertura de atención

Traumatología Mental Cardiovascular Nutrición y obesidad Otro

1 56,1% 36,6% 49,5% 40,6% 34,7%

2 16,8% 23,8% 22,2% 16,1% 8,5%

3 11,6% 19,7% 16,9% 15,8% 7,6%

4 9,1% 13,5% 6,9% 20,8% 6,3%

5 6,5% 6,3% 4,4% 6,8% 42,9%

Nota: 1 corresponde a mayor necesidad, 5 a menor necesidad.

56


GERENCIA DE ESTUDIOS

Luego, contrastando con información de la encuesta Casen, se observa que cerca de un 95% de los trabajadores del rubro reporta un buen o muy buen estado de salud, situación similar a lo registrado en 2013. Tabla 4: Estado de salud Casen 2013

Casen 2015

No sabe/responde

0,8%

0,5%

Muy bueno

66,0%

63,5%

Bueno

29,4%

31,5%

Malo

3,8%

4,4%

Gráfico 1: Salario (promedio) trabajadores según estado de salud

Por su parte, se evidencia un avance positivo en la cobertura de salud de los trabajadores de la construcción, con una disminución de las personas sin cobertura y una mayor participación en la salud privada a través de Isapres. Tabla 5: Cobertura de salud

Fonasa Isapre FF.AA. Otro No tiene/sabe

Casen 2006 72,9% 16,1% 0,4% 0,4% 10,2%

Casen 2009 80,6% 12,1% 0,5% 0,4% 6,4%

Casen 2011 82,2% 10,5% 0,3% 0,6% 6,5%

Casen 2013 80% 11,5% 0,3% 1,9% 6,4%

Casen 2015 80,8% 12,1% 0,2% 0,7% 6,2%

57


GERENCIA DE ESTUDIOS

Gráfico 2: Salario (promedio) trabajadores según cobertura de salud

Trabajadores Inmigrantes En cuanto a los inmigrantes, se tiene que en promedio estos demandan una menor asistencia de salud en comparación a los trabajadores chilenos. Del mismo modo, reportan un menor consumo tanto en tabaco como en alcohol55, pero también una baja actividad deportiva, en donde nuevamente fútbol es la principal actividad deportiva que realizan (22,8%). Tabla 6: Atención de salud En los últimos 6 meses… No Sí, medicina general Sí, medicina especialidad Sí, traumatólogo Sí, psicólogo o psiquiatra Sí, otro

Inmigrantes 68,6% 16,1% 8,3% 0,8% 0,3% 5,8%

Chilenos 59,5% 25,2% 10,3% 1,2% 0,7% 3,1%

Tabla 7: Hábitos de salud

En la actualidad, consume: Tabaco Alcohol En la actualidad, practica: Deporte

Inmigrantes Sí No 20,8% 79,2% 53,9% 46,1%

Chilenos Sí No 40,0% 60,0% 65,3% 34,7%

33,9%

37,5%

66,1%

62,5%

55 En el caso de los inmigrantes, un 12,8% reporta fumar ocasionalmente, mientras que un 48,9% declara consumir alcohol

ocasionalmente.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Por lo demás, al igual que el análisis previo, la mayoría de los trabajadores inmigrantes declara que sus mayores necesidades en la cobertura de atención son aquellas relacionadas con traumatología y salud cardiovascular. Tabla 8: Necesidades cobertura de atención Inmigrantes Traumatología Mental Cardiovascular Nutrición y obesidad Otro Chilenos Traumatología Mental Cardiovascular Nutrición y obesidad Otro

1

2

3

4

5

62,2% 50,3% 55,8% 49,4% 45,0%

16,7% 19,7% 20,3% 15,0% 7,5%

8,6% 13,9% 16,4% 10,8% 4,2%

6,1% 13,1% 4,7% 20,3% 3,9%

6,4% 3,1% 2,8% 3,9% 39,4%

55,6% 35,6% 49,0% 39,9% 33,9%

16,8% 24,1% 22,4% 16,2% 8,6%

11,8% 20,2% 16,9% 16,2% 7,9%

9,3% 13,6% 7,1% 20,8% 6,5%

6,5% 6,6% 4,5% 6,9% 43,2%

Nota: 1 corresponde a mayor necesidad, 5 a menor necesidad.

Luego, contrastando con información de la encuesta Casen, se observa que cerca de un 99% de los trabajadores del rubro reporta un buen o muy buen estado de salud, situación que ha mejorado respecto de la encuesta anterior. Tabla 9: Estado de salud Casen 2013

Casen 2015

Muy bueno

85,8%

69,2%

Bueno

9,7%

30,2%

Malo

4,5%

0,7%

Gráfico 3: Salario (promedio) trabajadores según estado de salud

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Por su parte, se evidencia un avance positivo en la cobertura de salud de los trabajadores de la construcción, con una disminución de las personas sin cobertura y una mayor participación en la salud privada a través de Isapres. Tabla 10: Cobertura de salud

Fonasa Isapre FF.AA. No tiene No sabe

Casen 2006

Casen 2009

48,4% 13,9% 0% 23,9% 13,8%

59,3% 22% 0% 14,4% 4,3%

Casen 2011 81,7% 7,2% 2,3% 8,2% 0,6%

Casen 2013 79,8% 6,3% 2,1% 11,5% 0,4%

Casen 2015 62% 20,8% 0,2% 14,8% 2,2%

Gráfico 4: Salario (promedio) trabajadores según cobertura de salud

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7. Condiciones Financieras Resultados Generales En esta sección se indagan las áreas relevantes de las finanzas personales de los trabajadores, particularmente aquellas relacionadas con el nivel de ahorro y deuda que enfrentan. En general, se evidencia que los trabajadores tienen una baja capacidad de ahorro (62% no ahorra), cifra mayor respecto de lo registrado en el estudio previo. En cambio, aquellos con capacidad de ahorro, en promedio lo hacen por un monto igual o inferior a $50.000 mensuales, en donde su principal uso está destinado a la adquisición de una vivienda (18%) o como reserva ante emergencias (11%). Tabla 1: Nivel de ahorro (en miles de pesos) No ahorra Menos de 50 Entre 50 y 100 Más de 100

CChC 2017 62,4% 30,0% 5,0% 2,5%

CChC 2015 59,7% 29,1% 7,5% 3,6%

Tabla 2: Motivo de ahorro Razones: No ahorra Vivienda Familia Emergencias Educación Alimentación Salud Deudas Bienes Otro

CChC 2017 62,4% 18,1% 0,9% 10,9% 0,8% 0,6% 0,5% 0,6% 1,4% 3,7%

Información disponible sólo para encuesta 2017.

Se observa también que más de la mitad de los trabajadores ahorra con el motivo de pagar deudas, particularmente por un monto menor a $250.000 –y cerca de un 25% de ellos ahorra para cancelar deudas inferiores a $150.000. Tabla 3: Monto asignado para deudas (en miles de pesos) No aplica Menos de 250 Entre 250 y 500 Entre 500 y 900 Más de 900

CChC 2017 45,6% 45,3% 7,3% 1,3% 0,5%

Información disponible sólo para encuesta 2017.

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GERENCIA DE ESTUDIOS

Por otro lado, en relación con las deudas se observa un incremento en dos años, principalmente en el rango inferior a $500.000. Tabla 4: Nivel de deuda (en miles de pesos) No tiene deuda Menos de 500 Entre 500 y 1.000 Más de 1.000

CChC 2017 46,3% 33,9% 9,2% 10,6%

CChC 2015 47,8% 27,2% 11,4% 13,6%

Por lo demás, del total de deuda de los trabajadores, una mínima cantidad está ligada a deuda hipotecaria (6%). Tabla 5: Deuda hipotecaria (en miles de pesos) No aplica Menos de 50 50 a 100 100 a 150 150 a 200 200 a 250 250 a 300 Más de 300

CChC 2017 93,7% 0,9% 1,4% 1,5% 1,2% 0,7% 0,4% 0,4%

CChC 2015 90,4% 5,8% 2,6%* 0,7%* 0,5%

*En 2015, los rangos se encuentran agrupados por: 100 a 200 y 200 a 300.

Trabajadores Inmigrantes En el caso de los trabajadores inmigrantes, se evidencia que en general estos también tienen una baja capacidad de ahorro, que en promedio no supera los $50.000 mensuales (24%). Su uso principal es para la adquisición de una vivienda, ante emergencias y para ayudar a la familia. Tabla 6: Nivel de Ahorro (miles de pesos) No ahorra Menos de 50 50 a 100 Más de 100

Inmigrantes 65,0% 23,9% 6,7% 4,4%

Chilenos 62,2% 30,5% 4,9% 2,4%

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Tabla 7: Motivo de Ahorro Razones: No ahorra Vivienda Familia Emergencias Educación Salud Deudas Bienes Otro

Inmigrantes 64,7% 21,7% 3,9% 4,7% 1,7% 0,3% 0,3% 0,3% 2,5%

Chilenos 61,8% 17,9% 0,7% 11,5% 0,7% 0,5% 0,7% 1,5% 4,8%

A diferencia de los trabajadores chilenos, los inmigrantes tienen menos deuda. Es más, sobre el 50% de los trabajadores chilenos posee algún tipo de deuda, de la cuál una cantidad mínima está ligada a deuda hipotecaria (cerca del 6%). Tabla 8: Nivel de deuda (en miles de pesos) No tiene deuda Menos de 500 Entre 500 y 1.000 Más de 1.000

Inmigrantes 70,6% 14,4% 3,3% 11,7%

Chilenos 44,5% 26,7% 9,7% 19,1%

Tabla 9: Deuda hipotecaria (en miles de pesos) No aplica Menos de 50 50 a 100 100 a 150 150 a 200 200 a 250 250 a 300 Más de 300

Inmigrantes 95,6% 2,2% 0,3% 1,1% 0,6% 0,3% -

Chilenos 93,5% 0,8% 1,4% 1,5% 1,3% 0,7% 0,4% 0,4%

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8. Proyectos Sociales Necesidades trabajador de la construcción En esta sección se presenta la información sobre los requerimientos sociales de los trabajadores del rubro, en donde principalmente se da a conocer el nivel de importancia y concordancia que le otorgan. Ante esto, se consulta respecto del conocimiento y participación de los proyectos que son ofrecidos por la CChC a los trabajadores de las empresas asociadas. Así, se tiene que los proyectos sociales con mayor participación son aquellos que resultan ser más conocidos por los trabajadores, similar a lo evidenciado en la encuesta anterior (2015). En la tabla 1 se evidencia que los programas asociados tanto a salud (atención dental, operativos oftalmológicos y exámenes preventivos) como a cursos de capacitación son los de mayor conocimiento de los trabajadores y, por tanto, de mayor participación. Además, destacan la alta contribución de las charlas y atención social dentro de la obra. Tabla 1: Proyectos Sociales Conocimiento Construye Tranquilo Atención dental Exámenes preventivos Operativos oftalmológicos Cursos de capacitación Taller de sustentabilidad A pasos casa propia Música maestro Teatro familiar Corrida construcción Fútbol maestro Charla en obra Becas de estudio Atención social en obra

Sí 44,0% 62,7% 58,7% 62,1% 71,4% 6,0% 14,5% 14,2% 15,7% 15,2% 14,5% 63,2% 58,6% 89,0%

No 56,0% 37,3% 41,3% 37,9% 28,6% 94,0% 85,5% 85,8% 84,3% 84,8% 85,5% 36,8% 41,4% 11,0%

Participación Sí 8,93% 29,60% 32,46% 32,2% 20,4% 1,5% 3,5% 6,7% 6,2% 2,5% 3,3% 54,7% 10,8% 86,4%

No 91,1% 70,4% 67,5% 67,8% 79,6% 98,5% 96,5% 93,3% 93,8% 97,5% 96,7% 45,3% 89,2% 13,6%

En línea con el análisis anterior, se observa que los proyectos sociales asociados a Capacitación, Educación y Salud son los temas con mayor atención entre los trabajadores –con los mayores niveles de importancia, sobre 70%–, destacando también la categoría Vivienda. Esto es coherente con lo observado en el estudio previo.

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Tabla 2: Eventual participación en proyectos sociales

Educ. escolar Educ. técnica profesional Capacitación oficios Salud física Salud mental Asistencia social Asistencia legal Deporte Cultural Vivienda Tabaquismo, drogas, alcohol Desarrollo comunitario

1 67,8% 57,9% 60,5% 62,7% 51,9% 61,3% 51,2% 41,9% 39,2% 66,1% 43,7% 38,3%

2 8,6% 15,2% 13,5% 12,4% 14,3% 14,8% 15,0% 11,3% 10,7% 10,8% 8,7% 7,7%

3 4,9% 7,1% 9,8% 7,8% 10,4% 7,3% 9,7% 10,2% 10,0% 5,8% 8,6% 8,3%

4 5,2% 5,8% 5,3% 8,2% 8,7% 6,4% 8,7% 10,8% 10,9% 5,8% 10,4% 10,0%

5 3,2% 4,3% 4,5% 4,1% 7,0% 3,9% 5,9% 8,9% 9,7% 3,7% 8,4% 7,9%

6 3,2% 4,1% 2,6% 2,3% 3,8% 3,2% 4,4% 6,6% 7,4% 2,3% 8,1% 8,5%

7 7,2% 5,6% 3,7% 2,5% 4,0% 3,2% 5,1% 10,2% 12,1% 5,5% 12,0% 19,2%

Nota: 1 más importante, 7 menos importante.

La mayoría de los trabajadores declara haberse informado de los proyectos sociales a través del asistente social de la empresa (46%) y por las charlas realizadas en obra (35%). Una cantidad menor se informó a través de afiches (6%), por un amigo o compañero (3%) y a través de folletos (2%). En cambio, cerca de un 6% de los trabajadores reporta no haber oído nunca acerca de los programas sociales. Respecto de cómo les gustaría informarse, y por tanto participar eventualmente en los proyectos, en su mayoría los trabajadores afirman que a través del asistente social (46%) y de charlas (40%). Un porcentaje menor menciona afiche (5%), folletos (3%) y redes sociales (2%). Estos resultados sirven como una guía para detectar los principales canales de comunicación, de manera de informar eficientemente y perfeccionar los medios ya existentes. De manera de evaluar los canales de comunicación de la empresa con los trabajadores, se analiza también al acceso a las tecnologías de información y el uso de éstas. De este modo, se le consulta a los trabajadores la capacidad de acceder a bienes o servicios básicos de tecnología. Tabla 3: Acceso a internet Accesibilidad No Sí, a través de un celular Sí, a través de un computador Sí, a través de celular o computador

24,1% 43,5% 14,2% 18,2%

Con todo, un 75% de los trabajadores tiene acceso a internet, ya sea a través de un computador o un celular, un aumento considerable respecto del estudio 2015 (1,5 veces). Por lo demás, Facebook y WhatsApp son las principales redes sociales utilizadas por los trabajadores, y son pocos los que tienen acceso o utilizan correo electrónico como medio de comunicación56, dando preferencia a otras redes sociales. 56

Respecto del estudio anterior, se evidencia un aumento en el acceso a correo electrónico (1,3 veces). Además, cerca de un 37% de los trabajadores lo revisa diariamente o varias veces por semana.

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Tabla 4: Acceso y uso de redes sociales Uso Ninguna WhatsApp Facebook YouTube Twitter Otras Todas Acceso correo electrónico No Sí Sí, a través de un familiar

25,4% 39,4% 11,5% 0,8% 0,2% 0,3% 22,5% 37,2% 61,2% 1,6%

Sentimientos del sector Por su parte, se les consulta a los trabajadores su opinión (sentimiento) sobre distintos tópicos, entregando información sobre apreciaciones positivas y negativas. Así, destaca el hecho de que 9 de cada 10 personas se siente a gusto con su trabajo en el rubro, sintiéndose además empoderado con sus conocimientos en el quehacer diario. También, los trabajadores consideran que su trabajo en el sector ha sido un aporte en su vida y para su familia. Tabla 5: Concordancia con proyectos sociales

A gusto con el trabajo Ha sido un aporte Trabajar en algo diferente Cambiar de oficio Hijo trabaje en la construcción Pareja trabaje en la construcción Sentimiento profesional Sueldo similar a otros trabajadores Oportunidad de ascender Apoyo empresa Oportunidad de capacitación Información beneficios

Muy de acuerdo 50,9% 49,8% 23,3% 24,5% 15,7% 12,8% 54,1% 27,1% 28,9% 32,3% 25,7% 12,8%

De acuerdo 42,8% 43,6% 35,7% 33,1% 20,6% 15,6% 34,5% 37,6% 35,7% 38,9% 31,9% 18,7%

Indiferente 3,9% 5,1% 13,6% 13,1% 15,8% 14,9% 7,7% 15,9% 14,7% 16,6% 17,8% 14,8%

En desacuerdo 1,5% 1,2% 15,9% 19,0% 23,4% 25,4% 2,7% 13,1% 14,6% 8,0% 14,9% 34,2%

Muy en desacuerdo 0,8% 0,4% 11,5% 10,3% 24,6% 31,3% 1,0% 6,4% 6,0% 4,1% 9,6% 19,6%

Finalmente, en cuando al nivel de importancia que le otorgan los trabajadores a los beneficios que perciben, en general ponderan como muy importante todos los campos consultados (entre 70% y 80%), principalmente aquellos beneficios vinculados a la familia y la salud.

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Tabla 6: Nivel de importancia beneficios

Beneficios para la familia Capacitaciones o cursos Facilidades para estudiar Vacaciones pagadas Contratos a plazos más largos Guardería infantil Salud

1 79,5% 56,1% 52,3% 60,1% 62,3% 41,8% 67,8%

2 7,9% 15,9% 10,7% 9,5% 8,9% 8,6% 13,4%

3 5,5% 10,9% 12,9% 8,2% 9,2% 13,8% 6,8%

4 2,8% 4,9% 7,4% 7,9% 5,6% 4,5% 3,6%

5 1,2% 4,4% 6,4% 6,8% 6,3% 4,7% 2,2%

6 1,0% 4,0% 6,3% 4,8% 5,3% 6,2% 3,2%

7 2,1% 3,8% 4,0% 2,8% 2,5% 20,5% 3,1%

Nota: 1 más importante, 7 menos importante.

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Conclusiones El objetivo de este estudio es generar un perfil de los trabajadores de la construcción, de manera de conocer sus características socioeconómicas y apoyar sus necesidades a través de diversos proyectos sociales. Esto, a través de un análisis comparativo de los principales resultados. En general, la información revisada en el presente documento es consistente con el estudio anterior y con los datos observados en las encuestas Casen. Por un lado, la distribución de los trabajadores de la construcción es similar a las presentada en el análisis hecho en 2015, en cada nivel desagregado y presentado en las secciones del estudio. No obstante, se evidencia un cambio en la evolución de los ingresos de los trabajadores, en donde cerca de un 40% de ellos obtiene un salario entre $400.000 y $600.000, superior al 36% registrado dos años atrás y al 19% reportado por Casen 2015. En cambio, sobre los $800.000 la distribución no ha mostrado grandes variaciones. Con todo, en promedio se registra un aumento de 7% en el salario nominal de un trabajador representativo, alcanzando los $502.45057. Lo anterior puede estar relacionado con el tipo de oficio en el que se concentran los trabajadores, puesto que una parte importante se desempeña en labores de ayudante (12%), jornal (27%) o maestro (44%), los que en promedio reportan los sueldos más bajos. Según género la mayor participación de la fuerza laboral es masculina (86%), con un salario promedio 27% mayor en relación a lo que ganan las mujeres. Se observa también una participación diferente en actividades administrativas y profesionales. Por el contrario, en la encuesta Casen si bien se aprecia una mayor participación de los hombres (94%), estos obtienen un ingreso menor respecto de la fuerza laboral femenina. Esta diferencia de 10% en el salario se puede explicar por la distribución de los datos, en donde la cantidad hombres a nivel poblacional tiende a ser mayor y, en términos relativos, estar concentrados en determinados oficios (jornal, ayudante o maestro), los que reportan un salario algo inferior respecto de aquellos en donde se concentra la fuerza laboral femenina –toda vez que un oficio administrativo o profesional reporta un ingreso promedio mayor en relación a los hombres en el sector. En cuanto a la edad de los trabajadores, se observa una disminución en la participación de trabajadores mayores a 60 años, caída que es compensada por el aumento del tramo 20 a 29 años. Lo anterior sugiere una rotación generacional de los trabajadores de la construcción, en donde la mayor presencia de trabajadores inmigrantes ha contribuido a impulsar la oferta de trabajo del rango etario más joven. Cabe agregar que en términos generales el nivel de ingresos ha aumentado en cada grupo, con la única excepción de los trabajadores de 70 o más años. Respecto de la educación, se mantiene la tendencia de que la mayoría de los trabajadores reporta tener educación media (83%). Así también, los mayores salarios se reportan en aquellas categorías de formación superior, en donde los niveles finalizados (técnico o universitario) entregan un ingreso promedio mayor respecto de aquellos incompletos. Este análisis es fundamentado también en el análisis expuesto en el Recuadro 1 del informe.

57

En términos reales, el crecimiento es de 1,9%, con un salario promedio de 477 mil pesos.

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De manera similar, el nivel de experiencia en el rubro se encuentra directamente relacionado con el nivel de ingresos, coherente con la teoría de Mincer. Esto es, a través de mejores salarios el mercado premia los años de experiencia, lo que está relacionado con las habilidades de las personas y sus responsabilidades. No obstante, en el límite superior los años de experiencia se solapan con un mayor rango etario en el que, probablemente, se observa una relativa disminución de la productividad media para este grupo de trabajadores. De manera complementaria, los trabajadores inmigrantes han aumentado su participación en el sector y representan cerca de un 7% del total de trabajadores (4,5% Casen 2015), con un salario promedio de $475.000. Una gran parte de ellos tiene educación media completa (65%), mayor a lo registrado por los trabajadores chilenos para el mismo nivel de estudios (45%). Sin embargo, en promedio perciben un salario similar, tanto en lo evidenciado en la encuesta CChC como en Casen. Por lo demás, se observa una alta participación de trabajadores jóvenes, lo que ha contribuido a impulsar la oferta de trabajo en la construcción y generado posiblemente menores pretensiones de renta. Respecto de los indicadores urbanos analizados desde Casen 2015, estos muestras que en general los trabajadores de la construcción habitan en entornos urbanos similares a los del promedio nacional, con excepción de la categoría seguridad en el entorno, donde en la mayoria de las regiones analizadas, los trabajadores de la construcción reportaron tasas mayores de consumo y tráfico de drogas, y de violencia en el entorno de sus hogares. Por su parte, del análisis realizado sobre las zonas críticas en Gran Valparaíso, Gran Santiago y Gran Concepción, las regiones con mayor participación58, los resultados de la georreferenciación nos muestra que en general existe una alta concentración de trabajadores de la construcción que habitan en dichas zonas y que obtienen un bajo salario (entre 20% y 30%). Complementariamente, al analizar la pobreza multidimensional (Casen), se observa que un 23% del total de trabajadores se encuentra bajo esta categoría, con salario promedio de $350.000. Por el contrario, cerca de un 5% de los trabajadores vive bajo el nivel de pobreza por ingreso, según información del Ministerio de Desarrollo Social. Finalmente, respecto de los requerimientos sociales de los trabajadores, aquellos referentes a salud y capacitación son los de mayor importancia por parte de los trabajadores del sector. Además, los proyectos con mayor participación son aquellos que resultan ser de mayor conocimiento. Por su parte, en el ámbito de percepción laboral, los trabajadores declaran ser profesionales en lo que hacen y ser un aporte al desarrollo del sector.

58

Región Metropolitana (45%), Biobío (11,6%) y Valparaíso (10,8%), análogo a información Casen 2015.

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Anexo I Metodología de Indicadores de Entorno Urbano Si bien se reconoce la multidimencionalidad de los factores que influyen en la construcción y calidad del entorno urbano, desde un punto de vista metodológico dentro del presente Informe entenderemos por entorno urbano aquel espacio que está caracterizado por tres dimensiones: (i) Infraestructura de Equipamientos; y (ii) Seguridad y (iii) Sanidad del entorno. El primero es entendido como una estimación cuantitativa del acceso a servicios (como centros educacionales, de salud, plazas y parques, etc.). Esto permite aproximar una caracterización de la infraestructura presente en el espacio público alrededor de las viviendas, a diferentes escalas territoriales, y que forma parte importante de la valoración de la misma, por cuanto establece su conexión directa con el entorno. Por otro lado, las dos últimas dimensiones engloban dos ámbitos importantes a nivel de experiencia o calidad de vida en el entorno a las viviendas, que son la seguridad y la sanidad. Son entonces entendidos como medidas cualitativas o experienciales, puesto que son construidos en base a la percepción manifestada por los encuestados de la frecuencia de ocurrencia de ciertos hechos específicos en el último año (por ejemplo, tráfico de drogas o balaceras en el caso de seguridad, o contaminación, basura o presencia de animales en los espacios públicos en el caso de sanidad). Es importante destacar que una aproximación a nivel de comuna de estas realidades constituye una información muy valiosa que permite por primera vez Casen 2015, y ha sido computado para 139 comunas del país para las cuales la encuesta entrega representatividad comunal. A continuación, se presenta la metodología de cada uno de los índices de calidad del entorno considerados en el presente estudio.

1) Índice de Equipamientos Urbanos El Índice de Equipamientos Urbanos representa una estimación de la probabilidad conjunta de la presencia de ciertos equipamientos urbanos dentro de un radio de 2,5 km de la vivienda donde se encuentra cada encuestado, para una unidad territorial dada (comuna, región o país). Están construidos en base a la información proporcionada por Casen 2015, y abordan las dimensiones de los siguientes equipamientos urbanos: establecimientos educacionales, establecimientos de salud, áreas verdes, centros comunitarios y trasporte público. Dado a que las preguntas de la encuesta están dirigidas a la existencia de estos equipamientos, cada uno de los indicadores queda definido entonces por el porcentaje de respuestas negativas, sobre el total de respuestas de la unidad territorial considerada59. Nuevamente, para el caso comunal, dado que la encuesta Casen 2015 entrega representatividad comunal solo en 139 comunas del país, solo se han considerado éstas dentro del cómputo y posterior análisis.

59

Y entonces, representa el porcentaje estimado de la población total estimada de la unidad territorial considerada que manifiesta no poseer el equipamiento particular e a menos de 2,5 km (o 20 cuadras).

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Cada uno de los indicadores parciales de equipamiento queda definido entonces por: đ??˝

đ?‘’đ?‘Ľđ?‘?đ?‘—,đ?‘– đ??˝ ∑ đ?‘’đ?‘Ľđ?‘?đ?‘˜,đ?‘– đ?‘—=1 đ?‘˜=1

đ??źđ?‘–đ?‘’ = ∑

đ??ˇđ?‘—

Donde, para la comuna i-ĂŠsima: e representa cada uno de los equipamientos considerados, J es el nĂşmero total de jefes de hogar que respondieron vĂĄlidamente la encuesta, expj,i es el expansor comunal (o regional) entregado por Casen 2015 y que corresponde al nĂşmero de personas de la comuna (regiĂłn) i que el encuestado j representa, y Dj es una variable dummy tal que: 1 đ?‘ đ?‘– đ?‘›đ?‘œ đ?‘’đ?‘Ľđ?‘–đ?‘ đ?‘Ąđ?‘’ đ?‘’đ?‘™ đ?‘’đ?‘žđ?‘˘đ?‘–đ?‘?đ?‘Žđ?‘šđ?‘–đ?‘’đ?‘›đ?‘Ąđ?‘œ đ?‘’ đ?‘‘đ?‘’đ?‘›đ?‘Ąđ?‘&#x;đ?‘œ đ?‘‘đ?‘’đ?‘™ đ?‘&#x;đ?‘Žđ?‘‘đ?‘–đ?‘œ đ?‘‘đ?‘’ 2,5 đ?‘˜đ?‘š đ??ˇđ?‘— = { 0 đ?‘ đ?‘– đ?‘’đ?‘Ľđ?‘–đ?‘ đ?‘Ąđ?‘’ De manera complementaria, se computĂł ademĂĄs un indicador de existencia de transporte pĂşblico en un radio de 1 km del hogar, y que corresponde al porcentaje de hogares que manifiestan no poseer existencia de algĂşn tipo de transporte pĂşblico a menos de 1 km de distancia de su localizaciĂłn. EstĂĄ definido de manera anĂĄloga a los indicadores de equipamientos ya presentados.

2) Indicadores de Sanidad y Seguridad del Entorno Los Ă?ndices de Seguridad y Sanidad del Entorno a nivel comunal han sido construidos como un promedio simple de indicadores parciales en diferentes dimensiones, los cuales recogen la nueva informaciĂłn contenida por la encuesta Casen 2015 sobre seguridad y sanidad del entorno. En el caso del Ă?ndice de Seguridad, los indicadores parciales corresponde a las siguientes dimensiones: presencia de consumo de drogas, trĂĄfico de drogas, peleas y amenazas en la vĂ­a pĂşblica y balaceras o disparos, mientras que para el Ă?ndice de Sanidad, las dimensiones consideradas son existencia de contaminaciĂłn acĂşstica, contaminaciĂłn del aire, contaminaciĂłn de rĂ­os y embalses, contaminaciĂłn de agua en la red pĂşblica, contaminaciĂłn de basura en el espacio pĂşblico y presencia de insectos, plagas y animales en el entorno. Es importante seĂąalar que cada uno de estos indicadores estĂĄ construido en base a las respuestas recogidas en las preguntas de si, en el Ăşltimo mes, el encuestado ha presenciado alguna de las problemĂĄticas contenidas en las dimensiones anteriores. AsĂ­, y de manera similar que, para el caso de equipamientos, para cada una de las unidades territoriales consideradas (comunas, regiones y macrozonas) construyeron indicadores parciales de la siguiente manera: đ??˝

đ??źđ?‘–đ?‘‘,đ?‘

đ?‘’đ?‘Ľđ?‘?đ?‘?đ?‘—,đ?‘– đ??˝ ∑ đ?‘’đ?‘Ľđ?‘?đ?‘?đ?‘˜,đ?‘– đ?‘—=1 đ?‘˜=1

= ∑

�� ⋅ ��

Donde i es la unidad territorial i-ĂŠsima del universo de 139 comunas consideradas; J el nĂşmero total de jefes de hogar encuestados en unidad territorial i (sĂłlo se considerĂł las respuestas vĂĄlidas); expj,i es el expansor comunal o regional entregado por Casen 2015 y que corresponde al nĂşmero de

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personas de la comuna o regiĂłn i que el encuestado j representa; d es el supraĂ­ndice que indica la dimensiĂłn considerada60 dentro del Ă?ndice s61; y donde los vectores: Ě…Ě…Ě… đ?‘ˇ = (100; 66, 6Ě…; 33, 3) (1,0,0) đ?‘†đ?‘– đ?‘&#x;đ?‘’đ?‘ đ?‘?đ?‘˘đ?‘’đ?‘ đ?‘Ąđ?‘Ž đ?‘‘đ?‘’ đ?‘— đ?‘’đ?‘ "đ?‘ đ?‘–đ?‘’đ?‘šđ?‘?đ?‘&#x;đ?‘’" đ?‘Ťđ?‘— = {(0,1,0) đ?‘†đ?‘– đ?‘&#x;đ?‘’đ?‘ đ?‘?đ?‘˘đ?‘’đ?‘ đ?‘Ąđ?‘Ž đ?‘‘đ?‘’ đ?‘— đ?‘’đ?‘ "muchas veces" (0,0,1) đ?‘†đ?‘– đ?‘&#x;đ?‘’đ?‘ đ?‘?đ?‘˘đ?‘’đ?‘ đ?‘Ąđ?‘Ž đ?‘‘đ?‘’ đ?‘— đ?‘’đ?‘ "pocas veces" Corresponden a la ponderaciĂłn que se le da dentro del indicador a cada una de las posibles respuestas que puede dar el encuestado j-ĂŠsimo de la unidad territorial i-ĂŠsima. AsĂ­, el indicador parcial correspondiente a la dimensiĂłn d del Ă­ndice s, cuantifica, en promedio ponderado, la frecuencia con que los encuestados han observado en su entorno el problema de seguridad o sanidad de la dimensiĂłn d. EstĂĄn construidos y normalizados entre 0 y 1, de manera que valores mĂĄs altos de los indicadores representan lugares donde un mayor porcentaje de encuestados ha manifestado que el problema de la dimensiĂłn d ha sido presenciado.

3) Indicadores de Entorno Urbano Puesto que cada uno de estos indicadores representa el porcentaje de la poblaciĂłn de la muestra que declara no poseer el equipamiento a la distancia dada, y dadas las propiedades estadĂ­sticas particulares de la construcciĂłn de la muestra, cada uno de estos indicadores parciales puede ser interpretado como la probabilidad de que un hogar escogido de manera aleatoria dentro de la unidad territorial considerada no posea el equipamiento. Esto nos permite construir un Indicador de Equipamientos Urbanos, que representa la probabilidad conjunta de que un hogar escogido al azar dentro de la unidad territorial no presente alguno de los equipamientos considerados. Ahora bien, dado los sub-indicadores de equipamiento urbano, no es claro que un promedio simple o ponderado de ellos nos entregue una buena caracterizaciĂłn del contexto urbano conjunto. Por ejemplo, uno de ellos puede tener un valor muy alto, por lo que el promedio tendrĂĄ un sesgo al alza que no representa la realidad urbana en conjunto. Para subsanar este hecho, es que hemos construido la probabilidad conjunta (lo que se repite para la construcciĂłn de los otros indicadores de entorno urbano) basado en tĂŠcnicas de estimaciĂłn que combinan estadĂ­stica bayesiana con mĂŠtodos frecuentistas62. La combinaciĂłn de ambas tĂŠcnicas permite obtener una mejor estimaciĂłn de la probabilidad conjunta, dado que no tenemos acceso a las probabilidades condicionales de cada subindicador, y nos entrega mejor acercamiento del contexto urbano particular que queremos cuantificar.

60

Las dimensiones consideradas recogen d= (consumo de drogas, trĂĄfico de drogas, pelas y riĂąas, balaceras o disparos) para el Ă­ndice de seguridad (s=seguridad) y d= (contaminaciĂłn acĂşstica, contaminaciĂłn del aire, contaminaciĂłn de rĂ­os y embalses, contaminaciĂłn de agua en la red pĂşblica, contaminaciĂłn de basura en el espacio pĂşblico y presencia de insectos, plagas y animales en el entorno) para el Ă­ndice de sanidad (s=sanidad). Asimismo, las respuestas de cada encuestado a cada una de estas dimensiones estĂĄn en el set = (nunca, pocas veces, muchas veces, siempre). 61 Y entonces se puede tomar dos valores: Seguridad y Sanidad. 62 Por una parte, la estadĂ­stica bayesiana se apoya en supuestos distribucionales del Ă­ndice, basados en la experiencia del investigador. En tanto, los mĂŠtodos de estimaciĂłn frecuentista descansan, exclusivamente, en datos observables sobre las caracterĂ­sticas urbanas.

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Formalmente, sea đ?‘?Ě… el promedio simple de k indicadores parciales sobre la problemĂĄtica del entorno urbano que se estĂĄ midiendo, todos estimados como el porcentaje de la poblaciĂłn que habita en un contexto deficitario en alguna de las đ?‘˜ dimensiones consideradas, entonces: đ?‘˜

đ?‘?Ě… ≥ ∑ đ?‘–=1

đ?‘?đ?‘– đ?‘˜

Como mencionamos anteriormente, en efecto, no es posible aseverar que el promedio de los indicadores parciales disponibles sea una medida de agregaciĂłn representativa de la situaciĂłn urbana. Para enfrentar esta limitante, se utilizĂł el mĂŠtodo de simulaciĂłn de Monte Carlo con cadenas de Markov (MCMC) y el algoritmo MetrĂłpolis Hasting. En resumen, estas tĂŠcnicas permiten estimar una distribuciĂłn teĂłrica de đ?‘?Ě… y, por lo tanto, su media (indicador de calidad urbana). En tĂŠrminos simples, el procedimiento consiste en la aplicaciĂłn conjunta de las siguientes tĂŠcnicas: 

SimulaciĂłn de Montecarlo: Generar 10.000 realizaciones de đ?‘?Ě… en base a simulaciones de Montecarlo, suponiendo para ello una distribuciĂłn normal con media đ?‘?Ě… y varianza đ?œŽ 2 . đ?‘˜ 2

đ?œŽ â‰Ąâˆ‘ đ?‘–=1

(đ?‘?đ?‘– − đ?‘?Ě… )2 đ?‘˜

đ?‘?Ě…đ?‘— ~đ?‘ (đ?‘?Ě… , đ?œŽ 2 ), donde đ?‘?Ě…đ?‘— es la đ?‘—-ĂŠsima realizaciĂłn del parĂĄmetro de media muestral. 

Cadenas de Markov: Son simulaciones de Montecarlo, pero con la diferencia de que cada nueva realizaciĂłn del parĂĄmetro đ?‘?Ě… estĂĄ condicionada a su realizaciĂłn previa. đ?‘?Ě…đ?‘— ~đ?‘ (đ?‘?Ě…đ?‘—−1 , đ?œŽ 2 ) donde đ?‘?Ě…đ?‘—−1 es la realizaciĂłn previa de đ?‘?Ě…đ?‘— , con đ?‘?Ě…0 = đ?‘?Ě… .



MetrĂłpolis Hasting: En esta etapa se define un criterio de aceptaciĂłn de cada realizaciĂłn obtenida en la simulaciĂłn de Montecarlo con cadenas de Markov.

Sea đ?‘&#x; el ratio entre la distribuciĂłn posterior de la nueva realizaciĂłn del parĂĄmetro đ?‘?Ě…đ?‘— ≥ đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ y la distribuciĂłn posterior de su realizaciĂłn previa đ?‘?Ě…đ?‘—−1 . đ?‘&#x;(đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ , đ?‘?Ě…đ?‘—−1 ) =

đ??ˇđ?‘–đ?‘ đ?‘Ą.đ?‘ƒđ?‘œđ?‘ đ?‘Ąđ?‘’đ?‘&#x;đ?‘–đ?‘œđ?‘&#x;(đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ ) đ??ˇđ?‘–đ?‘ đ?‘Ą.đ?‘ƒđ?‘œđ?‘ đ?‘Ąđ?‘’đ?‘&#x;đ?‘–đ?‘œđ?‘&#x;(đ?‘?Ě…đ?‘—−1 )

=

đ?‘ (đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ ,đ?œŽ 2 )Γ(đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ ) đ?‘ (đ?‘?Ě…đ?‘—−1 ,đ?œŽ 2 )Γ(đ?‘?Ě…đ?‘—−1 )

,

donde, Γ es la distribución prior (Gamma) –supuesto del investigador, considerando que el paråmetro buscado, al ser una medida de proporción, no puede tomar valores negativos. Por último, el criterio de aceptación de las nuevas realizaciones, se define a continuación: Ratio de aceptación:

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đ?›ź(đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ , đ?‘?Ě…đ?‘—−1 ) = min{đ?‘&#x;(đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ , đ?‘?Ě…đ?‘—−1 ), 1}. đ?‘?

AsĂ­, se acepta o rechaza la nueva realizaciĂłn del parĂĄmetro, segĂşn la siguiente condiciĂłn: đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ , đ?‘ đ?‘– đ?›ź(đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ , đ?‘?Ě…đ?‘—−1 ) > đ?‘˘~đ?‘ˆ(0,1) đ?‘?Ě…đ?‘— = { đ?‘?Ě…đ?‘—−1 , đ?‘ đ?‘– đ?›ź(đ?‘?Ě…đ?‘ đ?‘’đ?‘¤ , đ?‘?Ě…đ?‘—−1 ) ≤ đ?‘˘~đ?‘ˆ(0,1) Dada entonces la distribuciĂłn de đ?‘?Ě…đ?‘— construĂ­da, el indicador de entorno urbano quedarĂĄ entonces definido por: đ?‘˜

đ?‘°đ?’?đ?’…đ?’Šđ?’„đ?’‚đ?’…đ?’?đ?’“ đ?’…đ?’† đ?‘Źđ?’?đ?’•đ?’?đ?’“đ?’?đ?’? đ?‘źđ?’“đ?’ƒđ?’‚đ?’?đ?’? ≥ ∑ đ?‘—=1

đ?‘?Ě…đ?‘— đ?‘˜

Donde pe corresponde a los valores estimados del mĂŠtodo MetrĂłpolis Hasting, y k va de cero a 10.000, que corresponde al nĂşmero de realizaciones del proceso.

Anexo II MetodologĂ­a IdentificaciĂłn Zonas CrĂ­ticas Flujo MetodolĂłgico para la definiciĂłn de Zonas CrĂ­ticas:

La metodologĂ­a es modular y secuencial. En la primera etapa, se calculan 10 indicadores para cada manzana y se agrupan en 3 dimensiones: infraestructura, accesibilidad y medioambiental. La agregaciĂłn tanto de los indicadores como de dimensiones se realiza mediante un anĂĄlisis multicriterio para dar lugar al IBT, Indicador de Bienestar Territorial para cada manzana. Las cartografĂ­as, para cada una de estas dimensiones, muestran la distribuciĂłn territorial y permiten identificar ciertos patrones urbanos de localizaciĂłn. Es interesante resaltar que las dimensiones no muestran tener un grado alto de correlaciĂłn, por lo que las distribuciones resultantes sobre el territorio contienen informaciĂłn de distintos procesos que llevaron a la realidad territorial observada. Esto es importante, dado que, para su agregaciĂłn multicriterio, que en tĂŠrminos simples corresponde a un promedio ponderado de los valores de cada manzana, si dos o mĂĄs dimensiones tienen una alta correlaciĂłn entre ellas, la distribuciĂłn territorial combinada entregarĂĄ mĂĄs peso del asignado a la causa detrĂĄs de la distribuciĂłn observada. Finalmente, la identificaciĂłn de zonas crĂ­ticas se realiza mediante un proceso de agrupamiento geoestadĂ­stico denominado Local Moran, que permite identificar no solo aquellas manzanas mĂĄs carentes de la ciudad segĂşn las dimensiones definidas, sino aquellas que poseen una mayor probabilidad de tener vecinos en la misma situaciĂłn (clusters); a dichas manzanas se les denominĂł manzanas crĂ­ticas.

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