035
Aquí y también en otra parte, una primera sopa se toma con cuchara. La luz: heredada del retrato de una abuela. La imagen es herida, cicatriz. Premoniciones animales, palabras flotantes y osamentas 4 x 4 ponen en marcha perspectivas transversales a todo color. ¿Qué pasa si se invierte una imagen como en aleteo fugaz que cruza el horizonte? La vida líquida se va de las manos; una verdad que va encontrando ecos, un río de enero caótico. De no creer. Una imagen religiosa en el pecho es evidencia de lo que hay detrás. Relevancia angular: seguimos sin saber si es el inicio o el final de una fiesta en una carpa, o la fábrica narrativa de un alfabeto que no conocemos del todo. Cinco mil personas desaparecidas y Sofía y Pamela y Rodrigo. La rutina abrumadora de nombrar hasta encontrar, porque mirar es una acción. ¿Esto se trata de la vida o de una vida? Una por una. Hoy todo quiere manifestarse en la historia de un espejo negro, abierto, secreto. Dualidades que se encadenan. Caminar y copiar aquel río que llega a un lago seco, oscuro, que todo inunda. Hilo de perlas de pensamiento, huellas de piedra hacia una casa que se derriba y se levanta: evidencias en pedacitos. La relación cíclica de un ciervo sediento con un estanque. Un guante rojo se alarga hasta quedar fuera de cuadro. El tiempo quiebra un letrero que anuncia cielo azul. Un rostro de hombre habita en medio de un espacio negro que fue blanco. Decenas de situaciones más o menos absurdas se unen en grupos. Nuestra memoria se crea a través de imágenes. O inventamos memorias cuando creamos imágenes. Fotos blanco y negro. A veces hacemos fotos para perdernos el momento. A veces las fotos son un signo de que algo ocurrió. Un signo de algo que adquiere sentido cuando es visto por alguien aquí. Y también en otra parte.