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Revista Artes Marciales Cinturón Negro 529 Agosto 2026

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“Si no se respeta lo sagrado, no se tiene nada en que fijar la conducta.”

Perlas del Guerrero Confucio

TEl adiós a mi madre El adiós a mi madre

Estoy dejando que pase el tiempo para acometer este texto. Quiero que llegue limpio de toda huella de dolor por la pérdida, pero tal vez ese momento ya está aquí. Obvio que lamento la muerte de mi madre, pero a la vez, la persona que era hace tiempo nos fue dejando, confundida tras ese velo de ausencia que apaga la mente y tiene apodo alemán. Hace mucho que ella dejó de saber quien era, de reconocerme, de poder conversar y escuchar sus templados consejos, siempre impecables y respetuosos con la libertad ajena.

Durante casi 10 años conseguí, a fuerza de cariño y atenciones, mantenerla activa y protegida. La pandemia terminó por empeorar las cosas y un buen día supimos, incluso tras cambiarnos de casa por ella, (¡se escapaba!), que ya no podíamos hacer más María y yo. Uno debe en estos casos saber aceptar esa derrota como un paso mas de la enfermedad y buscar ayuda profesional. Así lo hicimos. Tuvimos la fortuna de encontrar un lugar impecable ¡Selegna! ¡Y además a tres minutos de casa! No era barato, no, pero valía cada euro que pagamos los siguientes casi 5 años. Rosana y Telvi, dos ángeles vocacionales, nos acompañaron todo el tiempo, y lo mas importante, dieron justa secuencia a cada fase de Mamá, que ninguna iba a ser mejor que la anterior, ya lo sabíamos…

Mientras fue posible, íbamos a la playa en verano cada semana con ella, e indefectiblemente María y yo la visitamos cada semana, durante todo este tiempo, excepción hecha de episodios de catarros o gripes, que uno no estaba para llevar a ese santuario bichos semejantes.

En estos años varias fueron las vivencias curiosas y emotivas con mamá. En cierta ocasión cuando aún podíamos sacarla a comer en casa, mamá manifestó el espíritu de su padre y durante media hora tuvo una conversación increíble con nosotros. Empezó diciendo “agradezco a vuestros espíritus que me han dejado venir”. Durante ese rato María y yo nos mirábamos incrédulos. Yo reconocí los gestos y formas de hablar y contestar de mi abuelo, todo un personaje. No lo sabíamos, pero esa fue la ultima vez que pudimos traerla a comer a casa. Mamá pasó por un momento critico hace dos años, una neumonía en la que tuvimos de hospitalizarla. La superó, pero había “cerrado la boca”, ya no quería comer y lo que es peor, estaba muy inquieta. Yo percibí que esa inquietud no era tanto de ella como de los espíritus familiares que se habían acercado con la mejor intención de ayudar, pero que no tenían condiciones de hacerlo.

En el panteón de espíritus del ebunto existe sólo un tipo de entidad que trata con los espíritus de fallecidos, las viejas sacerdotisas que cuidaban de los cementerios, conocidas como Majo. Existe empero otro nombre para una cualidad de ellas, Aburaca; un nombre extraño, desde luego, y poco conocido incluso entre iniciados. La Majo que camina conmigo es de esta cualidad y vista la situación fui a pedirle encarecidamente que acudiera a poner orden y mandara fuera a cualquier espíritu cuya presencia no ayudara, sino que estuviera entorpeciendo. En ese momento pensábamos que mamá podía fallecer, y yo dije si va a ser así ese era su momento, no el de nadie más.

Al día siguiente fuimos a verla, había cambiado completamente, estaba tranquila y ella, que por aquel entonces era capaz de articular solo algunas palabras, muchas veces sin sentido, nos dijo abriendo mucho los ojos: “¡Aburaca está ahí arriba! ¡Ella es la que manda!”

El proceso de deterioro, quien lo ha vivido lo sabe, es duro e inapelable, pero estuvimos firmes en el empeño de transmitir amor, sea que ella lo recibiera conscientemente o no, en cada visita, en cada masajito, en cada beso, en cada caricia.

Cuando joven mamá nos dijo a mi hermano y a mi: “Cuando sea vieja me metéis en una institución, que no de guerra, eso si, ir de vez en cuando para comprobar que no me tienen mal tratada”. Mamá siempre estuvo impecable, limpita, encremada y bien atendida. Dudo que esto para ella hiciera alguna diferencia, pero desde luego si para nosotros.

La última semana mamá no quería comer, tenia febrícula, y me propusieron llevarla al hospital para hacerla una placa. Por supuesto, dije que de ninguna manera. Selegna tenia instalaciones a modo de UCI excelentes y estaban listos para los cuidados paliativos. Vino entonces el médico asignado de la comunidad y la recetó antibióticos, dejando, por si fuera necesario, los calmantes si la angustia visitara su ánimo. No fue necesario. Habíamos mandado a varias Majo a cuidar de la situación. Estabilizada como quedó, con una vía de líquidos que la mantuviera hidratada, mamá se fue apagando sin angustia.

El viernes por la mañana la fui a ver, como cada día de esa semana. Estaba estable, tranquila, nada hacia sospechar que el fin era tan inminente, pero al salir de verla y entrar en el coche, rompí a llorar por primera vez en esos cinco años. A la mañana siguiente dejó de respirar.

Ese día Sábado 16 de Mayo, teníamos programada una festividad espiritual en mi casa, con 25 invitados; créanlo o no, ¡una festividad dedicada a nuestros muertos!, a nuestros espíritus guías, conocidos como Senzo o Saogi. De los presentes no eran pocos los que la conocieron, que era lo mismo que decir que la amaron, porque doña Luz siempre brilló con luz propia. No, no, hay dolor en la pérdida. Hay alivio, porque ese devenir sin estar presente, especialmente en quien con tanto empaque y fundamento ha estado vivo y despierto en toda la expresión del término, es una condena en vida que para nadie quisiera. La ciencia médica extiende la vida saltando esos episodios que otrora nos llevaban al huerto de los callados, y en ocasiones, esas batallas victoriosas, nos conducen a estados de supervivencia poco equiparables con la idea de la vida.

Acompañamos a mamá lo mejor que pudimos, tanto en su vida, como en su muerte; en los tiempos buenos, la disfrutamos; en los malos, no pocas veces se cambiaron los papeles, y yo acabé siendo su papá. Fue un ser maravilloso, y gracias a él puedo sin lugar a dudas decir eso de que yo… ¡Soy el hijo de la Luz!. ¡Ahí es ná!

¡Buen viaje mamá querida!, gracias por tanto… sigue brillando lucecita, Luzita, Doña Luz…

Enrique de Vicente entrevista a

Enrique de Vicente entrevista a

Shidoshi Alfredo Tucci en su canal de youtube sobre Ebunto el Chamanismo japonés de los indigenas de Japón

Shidoshi Alfredo Tucci en su canal de youtube sobre Ebunto el Chamanismo japonés de los indigenas de Japón

Close Combat

Close Combat Pro para el ejército y la policía

El «Close Combat» para profesionales del ejército y la policía, conocido como combate cuerpo a cuerpo, constituye una de las formas más primitivas y, al mismo tiempo, más complejas de enfrentamiento humano. Sus raíces se remontan a las primeras etapas de la historia de la humanidad, cuando la supervivencia dependía directamente de la capacidad de defenderse o imponerse sin ayuda de ningún tipo. A pesar del avance tecnológico y de la creciente regulación de la violencia en las sociedades modernas, el combate cuerpo a cuerpo no ha perdido nada de su relevancia. Más bien, ha evolucionado y ha asumido diferentes funciones como medio de autodefensa, disciplina deportiva, herramienta militar e instrumento de desarrollo personal. En esencia, el combate cuerpo a cuerpo describe la confrontación física directa entre dos o más personas sin el uso de armas. El término abarca una gran variedad de técnicas, estrategias y filosofías que se han desarrollado a lo largo de los siglos en distintos contextos culturales. Esta diversidad es una expresión de la capacidad de adaptación del ser humano a diferentes escenarios de amenaza y condiciones ambientales. Mientras que en algunas regiones surgieron artes marciales estructuradas con reglas y fundamentos filosóficos claramente definidos, en otros lugares se desarrollaron sistemas pragmáticos orientados exclusivamente a la eficiencia y la supervivencia.

«Un luchador experimentado sabe cuándo debe atacar, esquivar o tomar el control. Esta capacidad no se adquiere de la noche a la mañana, sino que es el resultado de un entrenamiento intenso y continuo».

Militar y Policial Militar y Policial

Desde un punto de vista histórico, el combate cuerpo a cuerpo era una necesidad. En épocas en las que las armas no estaban disponibles o resultaban poco fiables, las personas tuvieron que aprender a utilizar su cuerpo como herramienta principal. Estas habilidades se transmitían y perfeccionaban a menudo dentro de las comunidades. En muchas culturas, esto dio lugar a sistemas complejos con métodos de entrenamiento fijos, jerarquías y directrices éticas. Esta evolución demuestra que el combate cuerpo a cuerpo nunca fue solo pura violencia, sino que siempre representó también una forma de conocimiento, disciplina e identidad cultural.

Un componente fundamental del combate cuerpo a cuerpo es el dominio del propio cuerpo. Esto abarca la fuerza, la resistencia, la agilidad y la coordinación, pero también una profunda comprensión del momento oportuno y la distancia. Las técnicas efectivas rara vez se basan únicamente en la fuerza bruta. Se trata más bien de emplear la energía de forma selectiva y de diseñar movimientos eficientes. Un luchador experimentado sabe cuándo debe atacar, esquivar o tomar el control. Esta capacidad no surge de la noche a la mañana, sino que es el resultado de un entrenamiento intenso y continuo.

Además de la dimensión física, el componente mental desempeña un papel decisivo. En una situación de conflicto real, el cuerpo humano se ve sometido a reacciones de estrés extremas. La adrenalina, el miedo y la inseguridad pueden distorsionar la percepción y afectar a la capacidad de toma de decisiones. Por ello, es esencial desarrollar fortaleza mental. Esto incluye la capacidad de mantener la calma bajo presión, analizar rápidamente y actuar con determinación. Por ello, muchos sistemas de entrenamiento integran de forma específica ejercicios para la gestión del estrés, la concentración y el control emocional.

Un factor que a menudo se subestima en el combate cuerpo a cuerpo es la percepción situacional. A diferencia del contexto deportivo, donde las reglas y las condiciones marco están claramente definidas, un conflicto real tiene lugar en entornos impredecibles. Los espacios reducidos, la mala visibilidad o la presencia de varios atacantes pueden complicar considerablemente la situación. Un luchador competente tiene en cuenta estos factores y adapta su comportamiento en consecuencia. En este sentido, el entorno puede suponer tanto un peligro como un recurso. Las puertas, los muebles u otros obstáculos pueden utilizarse para crear distancia o controlar al adversario.

La autodefensa es una de las razones más comunes por las que las personas se inician en el combate cuerpo a cuerpo. En este contexto, lo primordial no es la victoria en el sentido clásico, sino el objetivo de poner fin a una situación de peligro de la forma más rápida y segura posible. Una autodefensa eficaz se basa en técnicas sencillas y sólidas que se pueden aplicar incluso en situaciones de estrés. Al mismo tiempo, la prevención desempeña un papel decisivo. La atención, el lenguaje corporal y la capacidad de detectar a tiempo situaciones potencialmente peligrosas suelen ser más importantes que las propias técnicas de combate. En el ámbito militar, el combate cuerpo a cuerpo ocupa un lugar especial. Se prepara a los soldados para que sigan siendo capaces de actuar incluso en situaciones sin armas. Los sistemas militares de combate cuerpo a cuerpo se diferencian claramente de las artes marciales civiles. Por lo general, están menos formalizados y se centran exclusivamente en la eficacia y en la consecución de los objetivos. Las técnicas se evalúan en función de la rapidez y fiabilidad con las que pueden dejar fuera de combate a un adversario. También se enseñan métodos que, en el contexto civil, no pueden aplicarse por razones éticas o legales.

El aspecto deportivo del combate cuerpo a cuerpo se ha desarrollado considerablemente, sobre todo en los siglos XX y XXI. Las competiciones ofrecen un entorno estructurado y seguro en el que se pueden poner a prueba y mejorar las habilidades. Gracias a unas reglas claras, las categorías de peso y las medidas de protección, se minimiza el riesgo de lesiones sin perder el carácter competitivo. El combate cuerpo a cuerpo deportivo no solo requiere habilidades técnicas, sino también pensamiento estratégico, capacidad de adaptación táctica y un alto rendimiento físico.

Una diferencia fundamental entre el combate cuerpo a cuerpo deportivo y el real radica en las condiciones marco. Mientras que en el deporte priman la equidad y la seguridad, en situaciones de conflicto reales no existen tales garantías. Sin embargo, esto no significa que el entrenamiento deportivo carezca de valor. Al contrario: constituye una base sólida para la forma física, la comprensión de la técnica y la fortaleza mental. No obstante, es fundamental reconocer los límites del contexto deportivo y, en caso necesario, complementarlo con un entrenamiento específico de autodefensa.

Otro aspecto importante del combate cuerpo a cuerpo es el desarrollo personal. El entrenamiento regular fomenta la disciplina, la perseverancia y la autorreflexión. A menudo, los progresos solo se hacen visibles poco a poco, lo que requiere paciencia y una visión a largo plazo. Al mismo tiempo, los practicantes aprenden a afrontar los reveses y a mejorar continuamente. Estas experiencias no solo repercuten en el ámbito deportivo, sino que también influyen positivamente en otros aspectos de la vida.

Los fundamentos técnicos del combate cuerpo a cuerpo se pueden dividir en diferentes categorías. Las técnicas de golpeo utilizan los brazos para asestar golpes precisos. Las técnicas de patada amplían el alcance y permiten realizar ataques potentes a distancia. Las técnicas de agarre y palanca sirven para controlar al oponente y resultan especialmente relevantes en situaciones en las que se debe evitar un intercambio directo de golpes. Los lanzamientos y la lucha en el suelo desempeñan un papel importante cuando el combate pasa al cuerpo a cuerpo. Una formación integral integra elementos de todas estas áreas y hace hincapié en su combinación adecuada.

La capacidad de adaptación es una de las habilidades más importantes en el combate cuerpo a cuerpo. Ningún adversario reacciona de la misma manera y ninguna situación es totalmente predecible. Por lo tanto, las secuencias rígidas pueden resultar ineficaces rápidamente. Los luchadores exitosos desarrollan un sentido de la dinámica y aprenden a aplicar sus técnicas con flexibilidad. Esto requiere no solo destreza técnica, sino también un alto grado de experiencia y comprensión de la situación.

La ética y la responsabilidad están indisolublemente ligadas al tema del combate cuerpo a cuerpo. La capacidad de infligir daño físico a otra persona conlleva inevitablemente una dimensión moral. Por ello, muchas artes marciales hacen hincapié en valores

«Las técnicas eficaces rara vez se basan únicamente en la fuerza bruta. Se trata más bien de emplear la energía de forma selectiva y de diseñar los movimientos de manera eficiente».

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como el respeto, el autocontrol y la moderación. El objetivo no es fomentar la violencia, sino manejarla de forma consciente y responsable. En la práctica, esto significa que los enfrentamientos físicos solo deben considerarse como último recurso.

En la sociedad moderna, el combate cuerpo a cuerpo también se ha consolidado como un concepto de fitness. Los programas de entrenamiento combinan elementos de diversos sistemas de lucha con ejercicios clásicos de resistencia y fuerza. Esta forma de entrenamiento es especialmente eficaz, ya que ejercita todo el cuerpo y, al mismo tiempo, mejora las habilidades de coordinación. Además, ofrece una gran motivación gracias a contenidos variados y a un progreso evidente.

La integración de la tecnología también ha transformado el entrenamiento en combate cuerpo a cuerpo. Los análisis de vídeo permiten una evaluación detallada de las secuencias de movimientos, mientras que las plataformas digitales facilitan el acceso a los contenidos de entrenamiento. Los programas de entrenamiento virtuales pueden resultar especialmente útiles para la práctica individual. No obstante, el contacto directo con los compañeros de entrenamiento sigue siendo indispensable. Solo a través de la interacción real es posible desarrollar de forma auténtica el sentido del tiempo, la percepción de la distancia y la capacidad de reacción. Militar y Policial Militar y Policial

Otro aspecto moderno es el creciente interés científico por el tema. Los conocimientos procedentes de ámbitos como la ciencia del deporte, la psicología y la biomecánica se incorporan cada vez más a los métodos de entrenamiento. De este modo, el entrenamiento resulta más eficiente y específico. Al mismo tiempo, esta evolución contribuye a reducir el riesgo de lesiones y a promover la salud a largo plazo de los practicantes.

También a nivel social ha cambiado la percepción del combate cuerpo a cuerpo. Mientras que antes los enfrentamientos físicos solían considerarse una parte necesaria de la vida, hoy en día priman la prevención y la desescalada. Los deportes de combate y la autodefensa se entienden cada vez más como medios para reforzar la autoestima y la seguridad personal. Esta evolución refleja un cambio fundamental de valores, en el que el centro de atención no es la confrontación, sino el control.

En resumen, puede decirse que el combate cuerpo a cuerpo es un ámbito complejo y dinámico que va mucho más allá de la mera aplicación de técnicas. Aúna aspectos físicos, mentales y éticos, y ofrece numerosas oportunidades para el desarrollo personal. Ya sea en la competición deportiva, en la autodefensa o en el contexto profesional, los principios del combate cuerpo a cuerpo siguen siendo relevantes y adaptables.

Al mismo tiempo, es importante reconocer los límites y los riesgos. El uso responsable de las habilidades aprendidas es fundamental. La violencia debe ser siempre el último recurso, y el objetivo debe ser evitar o mitigar los conflictos en la medida de lo posible. En un mundo ideal, el combate cuerpo a cuerpo sería innecesario. Sin embargo, mientras existan incertidumbres y conflictos, seguirá siendo una habilidad importante, siempre que se utilice con prudencia, respeto y sentido de la responsabilidad.

En un mundo cada vez más complejo, el combate cuerpo a cuerpo ofrece, por tanto, no solo habilidades prácticas, sino también un camino hacia la autorreflexión y la fortaleza personal. Supone un reto tanto a nivel físico como mental y permite alcanzar una comprensión más profunda de uno mismo y del entorno. Es precisamente en esta combinación donde reside su fascinación y su importancia perdurables.

«Close Combat Pro Military & Police es más que un combate: es la capacidad de mantener el control bajo una presión extrema. La verdadera fuerza no reside en la violencia, sino en la disciplina, la conciencia y la toma de la decisión correcta en el momento decisivo».

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El desarrollo

El desarrollo de los sistemas militares de combate cuerpo a cuerpo y de los conceptos modernos de autoprotección refleja los cambios a los que se han visto sometidas las fuerzas armadas y los organismos de seguridad a lo largo del tiempo. Si bien los enfrentamientos físicos siempre han formado parte de la realidad militar, su importancia en el contexto de la guerra moderna ha cambiado considerablemente. Hoy en día, el combate cuerpo a cuerpo militar ya no debe considerarse de forma aislada, sino que forma parte de un sistema integral que abarca el entrenamiento, la tecnología, la estrategia y la preparación psicológica.

Combate cuerpo a cuerpo militar: funcionalidad frente a tradición

A diferencia de los deportes de combate clásicos, en el contexto militar no prima la tradición ni la competición deportiva, sino la funcionalidad pura. Los sistemas de combate cuerpo a cuerpo militar están diseñados para ser eficaces en condiciones extremas. Se entrena a los soldados para que sigan siendo capaces de actuar incluso cuando las armas fallan, se pierden o no pueden utilizarse, por ejemplo, en espacios reducidos, en encuentros inesperados o en situaciones en las que el uso de armas de fuego no es adecuado desde el punto de vista táctico o jurídico.

La formación combina elementos de diversas disciplinas, como golpes, patadas, técnicas de lanzamiento y de lucha en el suelo, aunque se simplifica y estandariza en gran medida. El objetivo es enseñar técnicas que puedan aplicarse de forma fiable en situaciones de estrés. Las secuencias de movimientos complejas o los aspectos estéticos no tienen importancia alguna. Lo decisivo es la neutralización rápida, controlada y adecuada a la situación de una amenaza.

Formación e integración táctica

Las fuerzas armadas modernas integran el combate cuerpo a cuerpo como parte integrante de su formación básica y especializada. No se trata solo de técnicas físicas, sino de una comprensión integral de las situaciones de intervención. Los soldados aprenden a identificar riesgos, a evaluar distancias y a tomar decisiones en cuestión de segundos.

Un componente esencial es la denominada «conciencia situacional». Esta abarca la capacidad de analizar continuamente el entorno, detectar a tiempo los peligros potenciales y reaccionar de forma adecuada. Precisamente en conflictos asimétricos, en operaciones urbanas o en el combate en edificios, esta capacidad es decisiva para la supervivencia.

Además, el trabajo en equipo desempeña un papel fundamental. El combate cuerpo a cuerpo militar rara vez se libra de forma aislada, sino que se inscribe en operaciones tácticas. La comunicación, la coordinación y unas cadenas de mando claras garantizan que, incluso en situaciones dinámicas y confusas, siga siendo posible actuar de forma estructurada.

«A diferencia de los deportes de combate clásicos, en el contexto militar no prima la tradición ni la competición deportiva, sino la funcionalidad pura».

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Autoprotección en las operaciones militares

La autoprotección es un elemento central de la formación militar. Los soldados no solo deben proteger a los demás, sino también preservar su propia integridad física y mental. Esto incluye tanto medidas preventivas como estrategias de reacción en caso de emergencia.

La prevención comienza con una evaluación correcta de las situaciones. A través de la experiencia y el entrenamiento, las fuerzas de intervención desarrollan una intuición para detectar situaciones potencialmente peligrosas. Al mismo tiempo, se enseñan técnicas de desescalada para resolver los conflictos, en la medida de lo posible, sin recurrir a la violencia —un aspecto que cobra especial importancia en las misiones internacionales y en el contacto con la población civil—. Si, a pesar de todo, se produce una escalada, es necesario actuar con determinación. Las técnicas militares de combate cuerpo a cuerpo están diseñadas para tomar el control rápidamente y estabilizar la situación. En este sentido, se concede gran importancia a la proporcionalidad y al cumplimiento del marco jurídico.

«Los

sistemas militares de combate cuerpo a cuerpo están diseñados para ser eficaces en condiciones extremas. Se entrena a los soldados para que sigan siendo capaces de actuar incluso cuando las armas fallan, se pierden o no pueden utilizarse, por ejemplo, en espacios reducidos, en encuentros inesperados o en situaciones en las que el uso de armas de fuego no es adecuado desde el punto de vista táctico o legal».

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«En esencia, el combate cuerpo a cuerpo describe la confrontación física directa entre dos o más personas sin el uso de armas. El término abarca una gran variedad de técnicas, estrategias y filosofías que se han desarrollado a lo largo de los siglos en distintos contextos culturales».

Apoyo tecnológico y sistemas de defensa modernos

El papel del combate cuerpo a cuerpo ha cambiado a raíz de los avances tecnológicos, pero no ha perdido en absoluto su importancia. Las fuerzas armadas modernas disponen de una gran variedad de recursos técnicos que aumentan la autoprotección y la capacidad operativa. Entre ellos se incluyen equipos de protección personal, como chalecos balísticos, cascos o gafas protectoras, así como medios de intervención no letales.

Además, cada vez se utilizan más los sistemas digitales. Los drones, los sensores, las tecnologías de vigilancia y los sistemas de comunicación en red permiten una evaluación más precisa de la situación y mejoran la toma de decisiones. Estas tecnologías reducen en muchos casos la necesidad de una confrontación física directa, aunque no pueden sustituirla por completo. Precisamente en situaciones imprevisibles, el ser humano, con sus capacidades físicas y mentales, sigue siendo el factor decisivo. Por ello, la combinación de apoyo tecnológico y formación clásica se considera la clave de la defensa moderna.

Estrés psicológico y fortaleza mental

Las misiones militares conllevan una carga psicológica considerable. El estrés, la incertidumbre y el peligro potencial para la vida plantean grandes exigencias a la estabilidad mental de los soldados. El combate cuerpo a cuerpo intensifica aún más esta carga, ya que implica una proximidad física inmediata y una confrontación directa. Por este motivo, el entrenamiento psicológico es una parte integral de la formación. Los soldados aprenden a gestionar el estrés, a controlar sus emociones y a mantener la capacidad de actuar incluso bajo una presión extrema. Tras las misiones, el seguimiento y la atención psicológica desempeñan además un papel importante para reducir el estrés a largo plazo.

Importancia para los conceptos de seguridad civil

Los principios de la formación militar se aplican cada vez más también en el ámbito civil, especialmente en la policía y los servicios de seguridad. Elementos como la conciencia situacional, la desescalada y las técnicas sencillas de autodefensa se adaptan y se integran en los programas de formación.

La autoprotección también está cobrando importancia para la población civil. No se trata tanto de habilidades de combate en sentido estricto, sino más bien de prevención, atención y comportamiento adecuado en situaciones de peligro. Los conceptos militares suelen servir de base en este ámbito, aunque se adaptan al marco jurídico y social.

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«Un componente fundamental del combate cuerpo a cuerpo es el dominio del propio cuerpo. Esto incluye la fuerza, la resistencia, la agilidad y la coordinación, pero también una profunda comprensión del momento oportuno y la distancia».

Perspectivas de futuro

El desarrollo futuro de los sistemas militares de combate cuerpo a cuerpo estará marcado en gran medida por las innovaciones tecnológicas y la evolución de las amenazas. La inteligencia artificial, los sistemas automatizados y la realidad aumentada podrían transformar considerablemente el entrenamiento y la preparación para las misiones. Las simulaciones permiten crear escenarios realistas en los que los soldados pueden entrenarse para situaciones complejas sin exponerse a peligros reales.

Al mismo tiempo, la importancia de las habilidades básicas se mantiene. La forma física, la capacidad de reacción y la fortaleza mental seguirán siendo indispensables en el futuro. Los sistemas tecnológicos pueden servir de apoyo, pero no pueden sustituir lo que el propio ser humano debe realizar en el momento decisivo.

Otra tendencia es el mayor énfasis en la prevención y la evitación de conflictos. Los conceptos operativos modernos conceden cada vez más importancia a prevenir la escalada de conflictos en una fase temprana. La comunicación, la competencia intercultural y el pensamiento estratégico cobran mayor importancia y complementan las capacidades militares clásicas.

Conclusión

El combate cuerpo a cuerpo militar y la autodefensa forman parte hoy en día de un sistema global complejo que va mucho más allá de las meras técnicas de combate. Aúnan capacidades físicas, pensamiento táctico, apoyo tecnológico y responsabilidad ética. Para los soldados, esto supone un desarrollo continuo, tanto a nivel físico como mental.

En un mundo marcado por la incertidumbre y los cambios dinámicos, la capacidad de autodefensa sigue siendo un componente esencial de la seguridad. Al mismo tiempo, exige un alto grado de sentido de la responsabilidad. El manejo profesional de la violencia, su uso controlado y el afán por la desescalada son principios fundamentales de la formación militar moderna. El futuro mostrará cómo evolucionarán estos conceptos. Sin embargo, hoy ya está claro: quien esté preparado, piense con flexibilidad y actúe de forma responsable podrá afrontar mejor los retos de las situaciones de seguridad modernas, tanto en el ámbito militar como en la vida civil.

Conclusión: el enfoque militar del combate cuerpo a cuerpo, la autodefensa y los sistemas de defensa modernos demuestra claramente que, hoy en día, la seguridad se basa en la interacción de varios factores. Las capacidades físicas por sí solas no bastan; lo decisivo es la combinación de formación táctica, fortaleza mental, apoyo tecnológico y actuación responsable. Los soldados y las fuerzas de intervención deben ser capaces de adaptarse rápidamente a situaciones cambiantes, detectar los peligros con antelación y reaccionar con determinación y, al mismo tiempo, de forma proporcionada.

Al mismo tiempo, queda claro que la prevención y la desescalada cobran cada vez más importancia. El uso directo de la fuerza física es hoy en día a menudo el último recurso, no la primera opción. Por ello, los conceptos militares modernos apuestan cada vez más por la preparación, la estrategia y el control para desactivar los conflictos lo antes posible. Estos principios también son relevantes más allá del ámbito militar. La autoprotección, la atención y la disciplina son habilidades que cobran cada vez más importancia en un mundo incierto y dinámico. En última instancia, no se trata solo de saber luchar, sino de saber cuándo y cómo evitar la violencia o emplearla de forma selectiva.

En resumen, se puede afirmar que la seguridad efectiva se basa en el conocimiento, el entrenamiento y la responsabilidad. Quien aúna estos elementos no solo está mejor preparado, sino que también actúa de forma más consciente y sostenible en situaciones críticas.

La seguridad efectiva se consigue mediante el conocimiento,

el entrenamiento y la responsabilidad. Quien aúna estos elementos, no solo está mejor preparado, sino que también actúa de forma más consciente y sostenible en situaciones críticas.

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NEGOTIATION-JUTSU

Lucha como si tu vida dependiera de ello

El arte de la negociación como defensa personal

Introducción: Cada encuentro es una negociación

La autodefensa no se limita al momento del combate físico. Comienza mucho antes de que vuelen los puños, en el intercambio silencioso de miradas al otro lado de un aparcamiento, en la tensión de una conversación que podría decantarse hacia cualquier lado, en la postura de tu cuerpo mientras caminas por la calle de noche. La verdadera autodefensa, despojada de su faceta de competición deportiva, consiste en luchar por tu vida y, como todo en la vida, comienza con la negociación. Piensa en algo tan sencillo como cruzar una calle. Miras a la izquierda y a la derecha. Ves que se acerca un coche. En ese instante, comienza una negociación: un intercambio silencioso de intenciones entre tú y el conductor. ¿Reducirá la velocidad? ¿Se ha dado cuenta de tu presencia? Basándote en su velocidad, su contacto visual y su reacción, decides: ¿cruzo o espero? Esto es pura negociación. No se pronuncia ni una palabra, pero en cuestión de segundos se llega a un acuerdo complejo.

La misma dinámica rige todas las situaciones de autodefensa. Antes de que se lance un solo puñetazo, antes incluso de que se verbalice una amenaza, la negociación ya está en marcha. Entender esto —entenderlo de verdad— lo cambia todo en cuanto a cómo abordas tanto el conflicto como la protección.

La negociación del depredador: leer el ambiente

En el reino animal, el león no se limita a embestir a la manada. Observa. Evalúa. Busca signos de debilidad: el ciervo que cojea, el que se queda rezagado, el que tiene la atención puesta en otra parte. El depredador está negociando con el entorno, planteándose una pregunta silenciosa: «¿Merece la pena el riesgo por la recompensa?».

Los depredadores humanos —aquellos que buscan hacer daño en las calles, en aparcamientos oscuros, en momentos de vulnerabilidad— actúan siguiendo la misma lógica. Escudriñan su entorno en busca de objetivos fáciles. Están negociando con sus víctimas potenciales antes incluso de que estas se den cuenta de que se encuentran en una negociación. Y aquí es donde tu primera jugada defensiva se vuelve crucial: sé el ciervo que salta por los aires. Sé aquel que transmite fuerza, lucidez y coste. Camina con determinación. Mantén el contacto visual. Proyecta confianza a través de tu lenguaje corporal. Al hacerlo, te estás adentrando en la negociación del depredador y la estás ganando sin decir ni una sola palabra. Esto no es bravuconería. Es estrategia. Es el primer principio del «Negotiation-Jutsu»: dar forma a la negociación antes de que llegue a las palabras.

Empatía táctica: el arma del FBI

que puedes usar en la calle

El exnegociador jefe del FBI en casos de secuestro, Chris Voss, acuñó el término «empatía táctica» para referirse al proceso deliberado y calculado de comprender, identificar y manejar las emociones de otra persona con el fin de generar confianza e influir en los resultados. En su obra de referencia, *Never Split the Difference*, Voss demuestra cómo este concepto, nacido en la negociación de secuestros, se aplica a cualquier interacción humana de alto riesgo.

«La empatía táctica no consiste en ser amable. Se trata de comprender a la otra parte con la profundidad suficiente como para guiarla hacia el resultado que tú deseas». Chris Voss, Black Swan Group

En el contexto de la autodefensa, la empatía táctica significa interpretar a la persona que tienes delante —incluso a un posible agresor— con profundidad y claridad. ¿Qué está sintiendo? ¿Qué quiere? ¿Tiene miedo? ¿Está enfadado? ¿Desesperado? Un animal acorralado es el más peligroso. Alguien que se siente escuchado y reconocido es menos propenso a que la situación se agrave.

Aplicar la empatía táctica en un encuentro tenso en la calle podría ser algo así: bajar el tono de voz, reconocer la tensión y ofrecer a la otra persona una «vía de escape» verbal. «Oye, no quiero problemas». Esto no es debilidad. Es la primera jugada más poderosa en la negociación: calma las emociones y crea espacio para una resolución no violenta.

El cuerpo como mesa de negociación

Incluso después de que haya comenzado un altercado físico, la negociación continúa, ahora expresada a través de la postura física, el movimiento y el sacrificio. Cada postura, cada posición de defensa, cada movimiento es una declaración que se hace y una pregunta que se plantea. Pensemos en la guardia. Cuando levantas las manos para protegerte la cara, estás haciendo un trato: tus manos quedan ahora expuestas, tu cara está cubierta. Eso es un intercambio negociado. Has decidido qué estás dispuesto a arriesgar a cambio de lo que debes proteger. Cuando te enfrentas a un arma —por ejemplo, un cuchillo—, el cálculo se vuelve aún más explícito:

•¿Arriesgaré mis manos para proteger mi cuello?

•¿Sacrificaré un corte en el antebrazo para ganar el control?

•¿Qué parte de mi cuerpo ofrezco como escudo y qué parte debo mantener a salvo a toda costa?

Estas no son decisiones tomadas en medio del pánico por un instinto sin entrenar. Son resultados negociados y preparados de antemano mediante el entrenamiento, ensayados hasta que se convierten en reflejos. El cuerpo que se ha entrenado bien sabe qué concesiones está dispuesto a hacer bajo presión.

Por eso el entrenamiento en artes marciales es inseparable del entrenamiento en negociación. Practicar una técnica es practicar una decisión. Cada repetición es el cuerpo ensayando una respuesta negociada: «Cuando hagan X, responderé con Y».

Principios fundamentales: las artes marciales aplicadas a la negociación

El solapamiento entre el dojo y la mesa de negociación no es metafórico, sino estructural. Ambos exigen el mismo estado interno y el mismo conjunto de habilidades:

1. Mentalidad y estado de equilibrio

Tanto el artista marcial como el negociador experto actúan desde un estado de confianza serena, no de arrogancia, sino de humilde disposición. El ego cierra la mente. La humildad la abre. El negociador que entra exigiendo dominio ya ha perdido el control de la sala, al igual que el luchador que se lanza al ataque con rabia ha delatado cada uno de sus movimientos.

2. Leer al oponente

Un experto en artes marciales no mira el puño, sino el hombro, las caderas y los ojos. Busca lo que precede al golpe. Del mismo modo, un negociador experto no escucha solo las palabras, sino lo que hay detrás de ellas: el tono, las vacilaciones, lo que no se dice. Ambas disciplinas exigen una atención radical.

3. Fluidez frente a rigidez

En el aikido, el mayor poder proviene de ceder, fusionarse con la fuerza entrante y redirigirla. El «jiu-jitsu de la negociación», tal y como se describe en el texto fundamental sobre negociación Getting to Yes, aplica exactamente este principio: en lugar de atacar de frente la posición de la otra parte, utiliza su energía. Haz preguntas. Explora intereses. Redirige.

4. El poder del encuadre y el «judo verbal»

Las palabras son armas y, como todas las armas, pueden volverse en contra. El «judo verbal» es el arte de utilizar el lenguaje para calmar los ánimos, redirigir y guiar. Un simple cambio de perspectiva de una situación —«Veo que estás frustrado» en lugar de «Cálmate»— puede transformar una confrontación en una conversación.

5. Reflejo y etiquetado

Del trabajo de Chris Voss surgen dos de las microtécnicas más poderosas en cualquier negociación: el reflejo (repetir las últimas palabras que alguien ha dicho) y la etiquetación (nombrar una emoción que observas: «Parece que te sientes

menospreciado»). Ambas crean una sensación de ser comprendido, que a menudo es todo lo que una persona volátil necesita para alejarse del precipicio.

El marco DEAL: cuando las palabras son tu primera arma

Antes de recurrir a cualquier técnica física, suele haber un margen —a veces de solo unos segundos— en el que la negociación verbal puede resolver la situación por completo. El método DEAL ofrece un enfoque estructurado:

•Calmar la situación. Aborda primero la emoción. «Te escucho. Entiendo que estés enfadado».

•Explorar: Descubre el interés subyacente. ¿Qué necesita realmente esta persona?

•Llegar a un acuerdo: identifica cualquier punto en común, por pequeño que sea.

•Plantea opciones: ofrece alternativas al conflicto.

Conocer tu BATNA (la mejor alternativa a un acuerdo negociado) es igualmente vital. Antes de cualquier negociación, debes saber: si esto falla, ¿cuál es mi siguiente paso? En un contexto de defensa personal, tu BATNA podría ser la defensa física, la huida, pedir ayuda o mostrar un elemento disuasorio. Conocer tu BATNA te da confianza; la confianza te convierte en un mejor negociador y en un mejor luchador.

Cinco principios del dojo para cualquier negociación

Tanto si estás negociando un acuerdo comercial, una confrontación en la calle o una disputa por la custodia, el dojo enseña los mismos cinco principios:

1.Muestra respeto. Entra con dignidad, no con actitud dominante. La humildad genera confianza; la arrogancia la destruye. El luchador que entra en el dojo con el ego por delante ya ha sido derrotado.

2.Entra en el estado de concentración. Acércate relajado, con la mente despejada y en silencio. Deja a un lado tus planes y agudiza tu percepción. Escucha con plena presencia. La mejor jugada surge de la atención total.

3.Presta mucha atención. En el dojo, una mente distraída se lleva un golpe. En una negociación, una mente distraída pierde el momento. La atención es el arma más afilada en cualquier situación.

4.Irradia calma. Ningún camino hacia la resolución comienza blandiendo la espada. Cuando aumente la tensión, baja la voz. Tómate tu tiempo. Reitera en qué estáis de acuerdo. La calma no es pasividad, es control.

5.Busca margen de maniobra. Siempre hay alguna variable que puedes modificar. ¿Qué contingencia puedes ofrecer? ¿Qué camino alternativo existe? Un punto muerto solo es permanente si dejas de buscar una salida.

Actuar o no actuar: el continuo del uso de la fuerza

Toda negociación en un contexto de defensa personal llega, en última instancia, a la misma encrucijada: actuar o no actuar. Y si se actúa, ¿cómo? ¿Con qué fuerza? ¿En qué momento?

El principio del uso de la fuerza nos recuerda que el nivel de fuerza aplicado debe ser proporcional y adecuado a la amenaza. No se puede responder, ni legal, ni ética, ni estratégicamente, a un insulto verbal con un golpe con un arma. La negociación de la fuerza es tan importante como cualquier negociación verbal. Debes evaluar constantemente:

•¿Es esta amenaza real e inmediata?

•¿Se trata de fuerza letal o de fuerza controlable?

•¿Estoy respondiendo o reaccionando? ¿Se trata de legítima defensa o de ego?

•¿Cuál es el panorama tras el conflicto: policía, tribunales, testigos?

Los mejores practicantes de la autodefensa planifican la negociación posterior al conflicto tanto como el propio conflicto. La pelea puede durar segundos; el juicio puede durar años. Cada uso de la fuerza conlleva una negociación posterior con el sistema judicial. Esto no es motivo para dudar cuando la vida está realmente amenazada; es motivo para saber siempre por qué estás actuando.

«Cuando tu vida esté en peligro, lucha como si tu vida dependiera de ello, porque así es. Pero recuerda: en el momento en que la amenaza termine, la negociación comienza de nuevo».

Prevención:

La mayor victoria en una negociación

El resultado más subestimado en cualquier conflicto es la prevención. Las peleas evitadas son batallas ganadas sin coste alguno. La disposición a decir «lo siento», a calmar los ánimos verbalmente, a ofrecer a alguien una salida que le permita salvar las apariencias… todo ello no son signos de debilidad. Son la máxima expresión de la mentalidad del guerrero de la negociación.

Muchos enfrentamientos violentos se agravan porque una de las partes, o ambas, sienten que no tienen una salida que les permita conservar su dignidad. Un experto en el «NegotiationJutsu» crea esa salida para la otra persona. Le ofrece al agresor potencial una salida que le permita salvar las apariencias y, al hacerlo, evita que nadie resulte herido.

Esto no es ingenuidad. Hay depredadores que no negociarán. Hay momentos en los que las palabras han fallado y solo la destreza física te sacará del apuro. Pero incluso entonces —especialmente entonces— la mentalidad del negociador te será de ayuda. Tranquilo. Presente. Estratégico. Saber lo que quieres. Conocer tu BATNA. Saber cuándo cerrar el trato por otros medios.

El amor atrae amor; la violencia atrae resultados: una ecuación peligrosa

La frase «la violencia da resultados» merece un análisis, sobre todo porque, tanto en el contexto de la calle como en el de las relaciones personales, a menudo se malinterpreta y se aplica de forma peligrosamente errónea.

En el combate, sí, la fuerza decisiva aplicada en el momento adecuado produce resultados. Pero esta no es una ley universal de las relaciones humanas. En la vida personal, en el amor, en la comunidad, la creencia de que el comportamiento agresivo, coercitivo o manipulador «gana» es el sello distintivo de los vínculos traumáticos y las dinámicas de abuso, no de una conexión sana.

El practicante de Negotiation-Jutsu debe asimilar ambas verdades al mismo tiempo: en la calle, la fuerza es a veces necesaria y decisiva. En la vida, en las relaciones, en los espacios entre el amor, el respeto y la comunicación genuina no son debilidades. Son las herramientas más duraderas y poderosas de las que disponemos.

El guerrero que no sabe hacer esta distinción, que lleva la energía del combate a cada interacción, que confunde el control con la conexión, no está protegido. Está aislado. Y el aislamiento es en sí mismo una vulnerabilidad.

Conclusión: Negocia como si tu vida dependiera de ello

El «Negotiation-Jutsu» no es una metáfora. Es una forma de moverse por el mundo con alerta, empatía, estrategia y preparación. Reconoce que todo encuentro humano implica una negociación dinámica, desde el momento del contacto visual hasta la resolución final.

El practicante de defensa personal que entiende la negociación es más peligroso que aquel que solo sabe pelear, porque gana con más frecuencia, con menos coste y en más situaciones. Gana en la calle, en la sala de juntas, en las conversaciones difíciles y, posteriormente, en los tribunales.

Entrena tu cuerpo. Entrena tu mente. Entrena tu voz. Lee a Chris Voss. Entra en el dojo. Camina con intención. Conoce tu BATNA. Sé el ciervo que salta, aquel que dice, sin palabras: «No soy un blanco fácil. Busca otro camino».

Y si el camino sigue conduciendo al conflicto, lucha como si tu vida dependiera de ello. Porque a veces, así es.

Referencias clave y lecturas

recomendadas

• Never Split the Difference, de Chris Voss y Tahl Raz (Black Swan Group)

• Getting to Yes, de Roger Fisher y William Ury (Harvard Negotiation Project)

• «Verbal Judo», de George J. Thompson y Jerry B. Jenkins

• El don del miedo, de Gavin de Becker

• Principios del uso de la fuerza: Normas del PPCT y del FLETC

• El FLETC (Centros Federales de Formación para las Fuerzas del Orden) es una agencia del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. que imparte formación a más de 100 agencias federales y a numerosas organizaciones policiales estatales, locales y tribales.

• Las PPCT (Tácticas de Control de Puntos de Presión) son un sistema de control de sujetos que suele integrarse en la formación en tácticas defensivas y que se centra en los puntos de presión, las llaves articulares y los contraataques, basándose en investigaciones tácticas, jurídicas y médicas.

CAMPAMENTO DE PRIMAVERA DE ESLOVENIA 2026

53.º Examen de Cinturón Negro y Evento Internacional de Artes Marciales Novo Mesto, Eslovenia | 20-22 de marzo de 2026

Un legado de veinticinco años: mi regreso anual a Eslovenia

Durante los últimos 25 años, he tenido el honor y el privilegio de ser invitado a Eslovenia cada primavera —a veces junto a diferentes maestros, pero siempre con el mismo espíritu inquebrantable—. Año tras año, emprendo este viaje para ser testigo de algo poco común y verdaderamente especial: una organización de artes marciales que no solo sobrevive al paso del tiempo, sino que se hace más fuerte, más profunda y con un propósito más claro con cada temporada que pasa.

He visto a alumnos cruzar la puerta como cinturones blancos —jóvenes, inseguros, en busca de algo— y he visto a esas mismas personas erguirse con orgullo años más tarde, obteniendo grados que reflejan no solo el dominio técnico, sino una auténtica transformación personal. Esa continuidad, ese hilo conductor de crecimiento, es algo por lo que siento el más profundo respeto. No es algo habitual. Es extraordinario.

Y en el centro de todo ello, año tras año, hay dos personas cuya dedicación lo hace todo posible: Tina Kincl y Kyoshi Borut Kincl. Este año no ha sido diferente. Una vez más, han organizado un campamento y una ceremonia de cinturones negros de la máxima calidad: un homenaje a su visión, su energía y su amor por este arte y esta comunidad.

El evento: Novo Mesto, marzo de 2026

El pasado fin de semana, del 20 al 22 de marzo, la ciudad de Novo Mesto acogió un evento internacional de artes marciales de notable envergadura e importancia. La ceremonia de cinturones negros de la Federación de Kempo Arnis, celebrada en el pabellón deportivo Leon Štukelj el sábado por la noche, reunió a más de 1.500 visitantes, entre los que se encontraban invitados del mundo del deporte, la política y los negocios.

El evento comenzó con una ceremonia solemne acorde con su importancia: Ida Metelko interpretó maravillosamente el himno nacional esloveno, creando un ambiente de dignidad, orgullo y profundo aprecio por lo que las artes marciales pueden representar en una comunidad. El alcalde del municipio de Novo Mesto, Gregor Macedoni, se dirigió al público reunido y expresó su apoyo personal al desarrollo continuo de las artes marciales en la región.

A través de exigentes pruebas, participantes de numerosas naciones demostraron los niveles de conocimiento, dedicación y perseverancia que definen lo mejor del Kempo Arnis. Cincuenta y tres candidatos se subieron al tatami, cada uno de ellos en representación de años de sacrificio personal, estudio y compromiso.

Los maestros: un panel internacional de excelencia

Lo que dotó al Campamento de Primavera de este año de una profundidad y un sabor tan excepcionales fue el calibre de los profesores reunidos. Fue un honor para mí entrenar junto a maestros cuya experiencia combinada abarca continentes, disciplinas y décadas, y aprender de ellos.

Kancho Gerard Gordeau — 9.º dan de karate Kyokushin

Este año, la Federación de Kempo Arnis dio la bienvenida por primera vez al legendario Kancho Gerard Gordeau, 9.º dan de karate Kyokushin, un nombre que no necesita presentación para cualquiera que conozca la historia de las artes marciales modernas. Pionero de las MMA modernas, el Kancho Gordeau fue finalista en el primer torneo « » de la UFC de la historia. Libró el primer combate oficial bajo las reglas de las MMA contra el luchador de sumo Tela Tula antes de enfrentarse al legendario Royce Gracie en la final.

Más allá de sus logros históricos, lo que más llama la atención de Kancho Gordeau cuando entrenas a su lado es su carácter: su autoridad serena, su profundo conocimiento, su notable experiencia y su amor genuino por el arte. Es conocido por sus implacables patadas bajas, su disciplina de acero y su excepcional espíritu de lucha. Es un puente único entre las artes marciales tradicionales y el combate real, y su presencia dotó a todo el seminario de un carácter extraordinario e inolvidable.

GM Gabrielle Roloff — Maestra de Tapi Tapi, Arnis

moderno

Nuestra amiga y maestra de toda la vida, la Gran Maestra Gabrielle Roloff, regresó a Eslovenia como una de las mujeres de mayor rango en el mundo de las artes marciales. Verdadera maestra de Tapi Tapi y Modern Arnis, la Gran Maestra Roloff es una de las sucesoras oficialmente reconocidas del legendario Remy Presas (que en paz descanse), un linaje que conlleva un peso y una responsabilidad inmensos. Su presencia en el campamento fue tanto una inspiración como un regalo, y siento el más profundo respeto por sus conocimientos, su dedicación a la preservación de las auténticas enseñanzas del Modern Arnis y su generosidad como instructora.

Martijn De Bruijn — Representante de Hanshi Patrick McCarthy, AikiKenpoJujutsu

También tuvimos el honor de dar la bienvenida a Martijn De Bruijn, de Holanda, representante de Hanshi Patrick McCarthy y de la IRKRS (Sociedad Internacional de Investigación del Ryukyu Kempo), y practicante de AikiKenpoJujutsu. El propio Hanshi Patrick McCarthy nos envió sus más cordiales saludos y su bienvenida desde Okinawa, aunque no pudo acompañarnos en persona. Martijn y yo compartimos un profundo vínculo a través del AikiKenpoJujutsu, y fue un placer compartir el tatami con él y representar juntos el arte y el legado a cuya construcción Hanshi McCarthy ha dedicado su vida.

Jacob Lim — Instructor de Singapur, discípulo de Kyoshi Leon Koh

Tuvimos además el honor de dar la bienvenida a Jacob Lim, que viajó desde Singapur para formar parte de este evento. Como instructor bajo la tutela de Kyoshi Leon Koh, la presencia de Jacob fue un hermoso recordatorio de hasta dónde llega realmente el alcance de esta federación y de este arte. Forma parte de nuestra gran familia mundial, una familia que cruza océanos y fronteras, unida por un compromiso compartido con la excelencia y con el camino marcial.

Avi Nardia — AikiKenpoJujutsu, KAPAP, CDC

En cuanto a mí, soy Avi Nardia y llevo más de 25 años visitando Eslovenia con regularidad. Soy el fundador de CDC/KAPAP, instructor jefe internacional de AikiKenpoJujutsu y poseo un 4.º dan en jiu-jitsu brasileño bajo la tutela del maestro Machado. He trabajado como formador de unidades especiales militares y policiales en todo el mundo. Pero cuando llego a Eslovenia cada primavera, no lo hago como ponente invitado, sino como alguien que ama de verdad a esta comunidad, a estas personas y a este camino que compartimos. Impartir clases en el campamento este año ha sido un privilegio, y lo que más me ha impresionado ha sido lo mucho que todos hemos estudiado y aprendido unos de otros. El intercambio entre los profesores ha sido tan enriquecedor como la propia enseñanza.

Tina y Borut Kincl: el corazón de todo ello

Ninguna palabra que escriba puede plasmar plenamente lo que Tina y Borut Kincl han construido —y siguen construyendo— en Novo Mesto y más allá. Borut es la figura central de esta federación: su fundador, su visionario y su servidor más dedicado. Con décadas de trabajo incansable, ha creado un sistema que va mucho más allá del deporte, mucho más allá de la técnica, mucho más allá de las paredes del dojo.

Tina lo expresó de la forma más hermosa con sus propias palabras tras el evento de este año: «Para llevar a cabo un evento tan megalómano, primero se necesita a una persona loca que nunca se rinda. Gracias, Borut, por convencernos de seguir tu locura con tu energía». Esa «locura» —esa negativa a conformarse, a bajar el ritmo, a aceptar nada que no sea la excelencia— es exactamente lo que ha convertido a la Federación de Kempo Arnis en lo que es hoy.

Kyoshi Borut Kincl posee el 8.º dan en Ryukyu Kempo Karate – Kyusho Jitsu – Tuite, el 7.º dan en KAPAP – Jiu-Jitsu israelí, y danes tanto en Modern Arnis como en karate Shotokan. Es propietario e instructor jefe del Kempo Arnis World Honbu Dojo, fundador y presidente de la Federación de Kempo Arnis, miembro del Salón de la Fama de las Artes Marciales y entrenador de fuerzas especiales en todo el mundo. Su 8.º dan , en AikiKenpoJujutsu —

obtenido en Okinawa de manos de Hanshi Patrick McCarthy— es un reconocimiento de que su trayectoria se asienta sobre los cimientos más auténticos y los estándares más elevados posibles.

Y detrás de cada gran líder hay una compañera igualmente extraordinaria. Tina Kincl es el corazón organizativo de esta federación: coorganizadora del Campamento de Primavera, del examen de cinturón negro y del espectacular evento nocturno. Ella describe la misión con unas palabras que me parecen profundamente conmovedoras: «Tanto Borut como yo nos criamos con el espíritu de valorar nuestros orígenes. Amamos a nuestra familia y a las personas que nos rodean, y queremos crear una comunidad en la que, en el momento en que sales por la puerta, tu única identidad sea la de miembro de Kenpo Arnis. Por eso no lo vemos como un trabajo, sino como una familia ampliada».

A los dos —Tina y Borut— les ofrezco mi más profunda reverencia de respeto. Lo que han construido no es solo una federación. Es una familia. Es un legado.

El 53.º examen de cinturón negro: un momento de luz

Cincuenta y tres candidatos se subieron al tatami para el examen de cinturón negro de este año, y todos ellos llevaban sobre sus hombros el peso de años de preparación. En palabras de Renshi Damir Ivandic, 5.º dan, quien capturó el espíritu de la velada con notable elocuencia:

«Esos 53 que estaban en el tatami estaban realmente llenos de luz, pero no había menos luz en todos los demás que hicieron kata con nosotros, lucharon con nosotros o nos animaron desde las gradas. La fuerza es poderosa en nuestro interior. No solo ese sábado inolvidable: el sábado fue así porque nosotros somos así todos los lunes, martes o cualquier otro día. El sábado no fue más que la confirmación de ello».

Renshi Ivandic también reflexionó sobre la trayectoria de la propia federación, citando a Isaac Newton: «Si he visto más lejos, es porque me he subido a hombros de gigantes», un homenaje muy acertado a los cimientos que Kyoshi Borut Kincl ha construido durante casi un cuarto de siglo.

Todos los miembros ejecutaron juntos el kata Taikyoku 1 antes de que comenzaran los combates. Toda la sala —más de 1.500 personas— se convirtió en un solo cuerpo unido, moviéndose al unísono, respirando al unísono, honrando juntos el arte. Fue un momento que no olvidaré.

En el Kempo Arnis, el cinturón negro no es una meta, sino un compromiso. Un compromiso con el desarrollo continuo, con una mayor responsabilidad y con una comprensión más profunda del camino marcial.

Representación internacional: una familia global

Equipo de Malta: logro excepcional

Hay que felicitar calurosamente al equipo de KAF Malta por su extraordinario rendimiento en las pruebas de cinturón y en el campamento de entrenamiento. Sus resultados son una prueba de la dedicación, el sacrificio y la fuerza de la familia del Kempo Arnis más allá de las fronteras:

•Nicole Sultana — 1.º dan

•Christina Said — 2.º dan

•Emanuel Said — 2.º dan

•Matthew Grima — 2.º dan

•Franco Magrin — 2.º dan

•Ryan Attard — 2.º dan

•Amir Samhan — 2.º dan

•Joseph Portelli — 4.º dan

Tal y como escribió el equipo de Malta en su homenaje: «No podemos expresar lo suficiente nuestra gratitud hacia Kyoshi Borut Kincl, quien ha sido la fuerza impulsora detrás de todo esto. Su pasión, energía, convicción y visión convirtieron un sueño en realidad, uniendo a las personas y construyendo una comunidad increíble que es realmente difícil de describir con palabras». Un homenaje que se hace eco de los sentimientos de todas las personas que han formado parte de esta federación.

Equipo de Alemania — Jan Torborg, 3.º dan

Enhorabuena también a Jan Torborg, del equipo de Alemania, que se presentó con éxito al examen de 3.º dan en este campamento y lo superó. Su logro supone otro hito del que enorgullecerse en el creciente alcance internacional de la federación.

Acerca de la Federación de Kempo Arnis: El espíritu de la tradición en el arte del presente

La Federación de Kempo Arnis (KAF) es una síntesis única de tres sistemas marciales: el Ryukyu Kempo Tomari-te Karate, el arte marcial filipino Modern Arnis y el KAPAP israelí (Krav Maga). Su programa básico permite a los practicantes alcanzar el cinturón negro o el nivel de instructor en las tres artes, y está reconocido oficialmente por organizaciones internacionales líderes como la IRKRS, la DKI, la IMAFP y la ANA.

Lo que distingue al Kempo Arnis de otras artes marciales es tanto su propósito como su filosofía. No está diseñado para el deporte ni la competición, sino que se basa en la autodefensa realista en cualquier situación, frente a cualquier número de oponentes y en cualquier entorno. Como afirma Kyoshi Borut: «Dominar esta disciplina requiere no solo fuerza física y capacidad atlética, sino también espontaneidad y conocimiento del cuerpo humano y la psicología, lo que nos permite empezar a aprender Kempo Arnis a cualquier edad».

La federación sostiene que cualquier arte que no cambie ni se adapte está muerto, es mero folclore. El Kempo Arnis es, por lo tanto, una habilidad viva, que evoluciona según el tiempo y el lugar, liberando los aspectos más eficaces de las artes marciales tradicionales de las interpretaciones engorrosas que las han congelado en el tiempo, al tiempo que mantiene el más profundo respeto por sus orígenes en las tradiciones de Okinawa y Filipinas.

Lo que obtendrás con el Kempo Arnis — En palabras de Kyoshi Borut Kincl

1. Habilidades reales de autodefensa

Aprenderás a utilizar estrategias y técnicas extraídas de tres de los sistemas marciales más eficaces del mundo, lo que te preparará para enfrentarte a situaciones peligrosas en contextos modernos y del mundo real.

2. Mejora de las capacidades cognitivas

El entrenamiento exige un alto nivel de concentración, lo que fomenta la claridad mental y el arte de mantener la paz interior bajo estrés —habilidades que se trasladan directamente a la vida cotidiana.

3. Reducción de los niveles de estrés

El Kempo Arnis es un potente alivio contra el estrés. El entrenamiento físico estimula al cuerpo para que libere endorfinas, creando una sensación natural de bienestar.

4. Mejora de la forma física

El entrenamiento desarrolla la resistencia, la flexibilidad, la fuerza y la aguante mediante patrones de movimiento variados y específicos.

5. Mayor confianza en uno mismo

El progreso tanto en la forma física como en las artes marciales fomenta de forma natural una confianza en uno mismo profunda y merecida, esa que surge de superar verdaderamente los retos.

6. Comunidad y sentido de pertenencia

Formar parte de la familia del Kempo Arnis significa entrar en una comunidad de personas con ideas afines, unidas por valores compartidos, retos comunes y un crecimiento conjunto: una auténtica familia ampliada.

KAF: un legado de primicias en Eslovenia y la antigua Yugoslavia

La KAF y su predecesora, la RKSI, han desempeñado un papel destacado en la innovación y la investigación en el ámbito de las artes marciales en Eslovenia y la antigua Yugoslavia desde sus inicios. Entre sus numerosos logros pioneros destacan:

•Los primeros en enseñar los conceptos de las artes marciales auténticas en la región

•Los primeros en organizar seminarios sobre artes marciales israelíes: Krav Maga, KAPAP e Israel Combat Systems

•Primeros instructores con licencia de artes marciales israelíes en Eslovenia

•Los primeros en entrenar e impartir clases de Bunkai Jitsu a alto nivel

•Los primeros en impartir y organizar seminarios de Kyusho Jitsu – Tuite

•Primeros y únicos maestros de Ryukyu Kempo – Kyusho Jitsu – Tuite en Eslovenia

•Los primeros en impartir y organizar seminarios de artes marciales filipinas (con maestros como Bram Frank – CSSD/SC, Marc Denny – Dog Brothers, Cristino Vásquez – IMAFP, Jon Escudero – LSAI, Ken Smith – IMAF y Gaby Roloff – IMAF)

•Los primeros en organizar combates y competiciones de lucha con palo y cuchillo

•Primeros maestros de artes marciales filipinas en Eslovenia

•Los primeros en organizar un seminario sobre el arte marcial ruso Systema

•Los primeros en impartir y organizar un seminario de Kiai Jitsu

•Los primeros en organizar competiciones según las reglas del karate Kyokushinkai (Knock Down)

Este camino de innovación e investigación continúa. Como ha dicho el propio Kyoshi Borut: «En la KAF sabemos que aún nos queda un largo camino por recorrer en la investigación y el estudio serio del ser humano y su esencia. El estudio de las artes marciales es, por tanto, un verdadero estudio de la vida».

Palabras finales: del corazón de un guerrero al de otro

Cada año me voy de Eslovenia con el corazón colmado. Colmado de conocimientos, de amistad, de inspiración y de una profunda gratitud por lo que representa esta comunidad.

Este año no ha sido una excepción. De hecho, este año ha sido excepcional. Haber entrenado junto a Kancho Gerard Gordeau, la GM Gabrielle Roloff, Martijn De Bruijn, Jacob Lim y toda la familia del Kempo Arnis —siempre guiados por la visión de Kyoshi Borut Kincl y el extraordinario talento organizativo de Tina Kincl— ha sido un privilegio que no me tomo a la ligera. Tina escribió sobre la ceremonia de este año: «Hemos conseguido conectar a personas de diferentes rincones, con diferentes creencias y orígenes aún más diversos». Eso, para mí, es el verdadero logro. La técnica se puede enseñar. La filosofía se puede estudiar. Pero la capacidad de conectar genuinamente a seres humanos más allá de las culturas, los idiomas y los orígenes… eso es algo poco común. Eso es liderazgo. Eso es amor.

Kyoshi Borut Kincl es reconocido, con toda razón, como el mejor embajador de Eslovenia a través de las artes marciales. Ha puesto a Novo Mesto en el mapa mundial —no a través de la política ni del comercio, sino a través del lenguaje universal de la disciplina, el respeto y el espíritu marcial—.

Volveré el año que viene. Siempre vuelvo. Porque aquí, en Eslovenia, en el corazón de la Federación de Kempo Arnis, encuentro algo que todo practicante de artes marciales busca: una comunidad que practica lo que predica. Gente que es, de verdad, tanto en el dojo como en la vida, miembros de Kempo Arnis.

OSU | Avi Nardia

Instructor jefe internacional, AikiKenpoJujutsu

Fundador, CDC / KAPAP | 4.º dan, Machado Brazilian Jiu-Jitsu

Entrenador de unidades especiales militares y policiales en todo el mundo

Más de 25 años como instructor invitado en la Federación de Kempo Arnis de Eslovenia

Primavera de 2026

La visita de Kano Jigoro a Okinawa en 1927 por Patrick

En enero de 1927, Kanō Jigorō visitó Okinawa principalmente para inaugurar la primera Jūdō Yūdansha Shinkō-kai de la isla. Como aristócrata de considerable prestigio, Kanō ejercía una importante influencia política. Gozaba de la confianza del Gobierno, del Ministerio de Educación, del Departamento de Guerra y del Butokukai, y era ampliamente considerado en todo Japón como el educador más destacado de la nación. Por lo tanto, su visita a Okinawa se consideró un gran honor, y un comité conservador —organizado a través de la junta local de educación— realizó un esfuerzo considerable para garantizar que fuera recibida como correspondía.

Entre los actos organizados para la visita de Kanō se encontraba una demostración de Tōdi (唐手), el arte marcial que entonces se escribía comúnmente con los caracteres que identificaban te 手, «mano» o «arte», con el prefijo 唐, que denotaba un origen extranjero —concretamente chino—. Vale la pena detenerse en este punto, ya que la elección de la nomenclatura para el programa de demostración distaba mucho de ser casual.

La clasificación del Tōdi en tres distritos principales —Shuri, Naha y Tomari— había aparecido por primera vez en los escritos deFunakoshi Gichin. En 1913, Funakoshi describió el Tōdi, también denominado Tōdi-jutsu Kenpō (唐手術拳法), como perteneciente a dos grandes linajes de origen chino: Shōrin-ryū (少林流) y Shōrei-ryū (昭霊流), nombres que se refieren a templos o tradiciones asociados con China. Hoy en día podemos reconocer que «Shōrei» fue muy probablemente una traducción errónea o confusa, que tal vez se entienda mejor en relación con Wudang (武當/Wǔdāng), mientras que Shōrin apunta claramente hacia Shaolin. Aun así, esta clasificación geográfica siguió siendo en gran medida una conveniencia descriptiva más que una cuestión de uso público u oficial.

Hacia finales de 1926, el comité encargado de organizar la demostración previa a la visita de Kanō en enero optó por adoptar públicamente la clasificación geográfica, en lugar del término original Tōdi (唐手). Se seleccionaron tres autoridades locales para representar a sus respectivos distritos: Mabuni Kenwa ( 摩文仁賢和 , 1889 –1952), en representación de Tōdi en Shuri; Miyagi Chōjun (宮 城長順 , 1888–1953), en representación de Tōdi en Naha; y Kyān Chōtoku ( 喜屋武朝徳 , 1870 –1945), en representación de Tōdi en Tomari —de ahí los términos Shuri-di ( 首里手 ), Naha-di ( 那覇手 ) y Tomari-di ( 泊手 ). Al quedar ahora asociadas a alguien tan famoso e influyente a nivel nacional como Kanō Jigorō, estas denominaciones cobraron una nueva vida propia y crecieron rápidamente en popularidad como identificadores aceptados de las principales tradiciones de la isla. Aunque también se dice que Motobu Chōki ( 本部朝基 , 1870–1944) demostró Tameshiwari, y que Ōshiro Chōjo ( 大城朝恕 , 1887–1935) realizó bōjutsu, esas demostraciones no son directamente relevantes para el tema que nos ocupa. No es difícil comprender el razonamiento que subyace a esta decisión. El prefijo 唐, que se lee Kara o Tō, identificaba explícitamente a China como el origen de la práctica. En un periodo de intenso nacionalismo, sentimiento antichino y creciente radicalización militar, esto conllevaba un riesgo político evidente. Haber presentado el Tōdi con su nombre original ante un dignatario japonés del continente tan prominente — uno con vínculos directos con el

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

Patrick McCarthy Patrick McCarthy

Gobierno y las instituciones nacionales— probablemente se habría considerado, en el mejor de los casos, de mal gusto y, en el peor, políticamente provocador. Al sustituir los nombres por los de los distritos locales en los que cada uno de los principales demostradores enseñaba y practicaba, el comité logró algo bastante elegante: las asociaciones chinas se dejaron discretamente de lado y, en su lugar, el arte se presentó como algo arraigado en la propia Okinawa, lo que le confería tanto legitimidad pública como orgullo local.

Cuando daba clases a los jóvenes, Kanō solía hacer hincapié en dos principios fundamentales:

Seiryoku Zen'yō (精力善用) — «Máximo uso eficiente de la propia energía». No solo en el combate, sino también en el estudio, el trabajo, la vida cotidiana y la conducta personal. Enseñaba que el éxito proviene de utilizar la energía mental y física con sabiduría y sin desperdicio.

Jita Kyōei (自他共栄): «Bienestar y beneficio mutuos», o «Tú y yo prosperamos juntos». La idea de que los logros individuales deben contribuir al bien general de la sociedad. El verdadero progreso, en opinión de Kanō, no era el avance egoísta, sino la mejora colectiva.

La nomenclatura presentada en ese programa acabó por imponerse. En mi opinión, aunque Funakoshi empleó por primera vez la clasificación geográfica en 1913, fue este importante acontecimiento cultural el que contribuyó a que el público identificara de forma común y duradera el Tōdi con las prácticas locales diferenciadas del Shuri-te, el Naha-te y el Tomari-te.

Sin embargo, es precisamente aquí donde se ha introducido desde entonces un error trascendental en los registros históricos. Algunos historiadores —y, por extensión, quienes se han visto influidos por su trabajo— parecen haber extraído de este episodio la conclusión de que los prefijos geográficos reflejaban estilos del arte genuinamente distintos y codificados, cada uno exclusivo de su respectivo distrito. No creo que este sea el caso.

Tanto si se remonta esta clasificación al artículo periodístico de Funakoshi de 1913 como a la propia demostración de 1927, las etiquetas geográficas no eran, en su origen, más que una conveniencia práctica: un medio de identificar el arte por el municipio o principado asociado a sus exponentes más destacados. Lo que distinguía al Shuri-te, al Naha-te y al Tomari-te no era, en ningún sentido significativo, una diferencia fundamental en el arte en sí, sino más bien las características individuales y las preferencias de enseñanza de quienes se encargaban de transmitirlo.

Funakoshi describió el Shuri-te como ágil y de movimientos rápidos, caracterizado por una respiración natural, un juego de pies ligero, ataques directos y movimientos corporales evasivos. El Naha-te, por el contrario, se describía como un estilo que favorecía las posturas arraigadas, el entrenamiento de la tensión, la respiración regulada y la generación de potencia a corta distancia. El Tomari-te se presentaba a menudo como una síntesis de las dos tradiciones, combinando la movilidad con la estabilidad y el movimiento lineal con la evasión corporal circular.

Si bien estas descripciones forman parte del registro histórico, no deben confundirse con distinciones técnicas rígidas. En realidad, todos los métodos de combate eficaces dependen precisamente de las cualidades atribuidas a cada tradición. La velocidad sin estabilidad se ve comprometida. La potencia sin movilidad es limitada. La evasión sin estructura es poco fiable. El arraigo, la respiración, el desplazamiento corporal, la agilidad y la generación de potencia no son características exclusivas de un linaje geográfico u otro; son requisitos universales de la práctica combativa funcional.

El factor determinante no es el lugar donde viviera un practicante, ni la etiqueta que posteriormente se atribuyera a su tradición, sino la naturaleza de la violencia física a la que se enfrentaba. Un practicante alto y ágil de Naha no abandonaría de repente la movilidad por motivos geográficos, ni un practicante compacto y poderoso de Shuri ignoraría el valor del arraigo y la fuerza a corta distancia. Los problemas que plantean los actos habituales de violencia física son universales, y las soluciones que exigen trascienden las clasificaciones regionales.

Visto desde esta perspectiva, las distinciones históricas entre Shuri-te, Naha-te y Tomari-te revelan más sobre las personalidades, preferencias y métodos de entrenamiento de maestros influyentes que sobre cualquier diferencia fundamental en el arte subyacente en sí mismo.

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

Patrick McCarthy Patrick McCarthy

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

Patrick McCarthy Patrick McCarthy

Esta interpretación encuentra respaldo en las observaciones de Miyagi Chōjun (宮城長順, 1888-1953) durante las ahora famosas Conversaciones de la Mesa Redonda de 1936, a menudo denominadas la «Reunión de los Maestros». Cuando la discusión se centró en las diferencias entre las diversas tradiciones del karate-dō de Okinawa, se le pidió a Miyagi que explicara en qué se diferenciaba un estilo de otro. Su respuesta fue a la vez sencilla y reveladora. Si existían diferencias, sugirió, se debían en gran medida a la forma en que los mismos principios y prácticas eran enseñados por diferentes instructores. En otras palabras, las distinciones eran menos un reflejo del arte en sí mismo que de las personas encargadas de transmitirlo.

Tal perspectiva cuestiona la tendencia posterior a considerar el Shuri-te, el Naha-te y el Tomari-te como sistemas fundamentalmente diferentes. Más bien, sugiere que lo que los separaba era a menudo una cuestión de énfasis, peda-

gogía, temperamento, físico, experiencia y preferencia personal. Las diferencias eran personales más que estilísticas: un reflejo de los maestros, no del método.

De hecho, si se examinan los kata que han sobrevivido, los ejercicios para dos personas, las prácticas de entrenamiento y los relatos históricos asociados a estas tradiciones, los puntos en común superan con creces a las diferencias. Todos buscaban cultivar una mecánica corporal eficiente, una generación de potencia eficaz, una respiración adecuada, movilidad, estabilidad, movimientos evasivos y respuestas prácticas a la violencia interpersonal. Lo que variaba no era el objetivo, sino el camino tomado para alcanzarlo. Las etiquetas regionales pueden haber tenido una útil función descriptiva en su momento, pero no deben confundirse con pruebas de artes fundamentalmente diferentes. Eran, ante todo, identificadores geográficos convenientes asociados a tradiciones moldeadas por maestros

Funakoshi Gichin

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

Patrick McCarthy Patrick McCarthy

individuales, cada uno de los cuales interpretaba y transmitía un corpus común de conocimientos a través del prisma de la experiencia personal.

Interpretar retrospectivamente esos prefijos como la existencia de escuelas separadas y formalmente definidas es, en mi opinión, confundir un ejercicio de etiquetado de carácter administrativo y político con una prueba de una divergencia estilística genuina.

En ningún lugar es más evidente este malentendido que en las prácticas modernas altamente estilizadas de hoy en día, donde la atención se dirige a menudo hacia la diferencia estética en lugar de hacia la función combativa común. Aunque los métodos de entrenamiento contemporáneos puedan hacer hincapié en cosas diferentes, el arte en sí mismo surgió de la necesidad de la autodefensa. El cómo y el porqué de la gestión de los actos de violencia física quedaron determinados por la dinámica de esos mismos actos y por las diferencias individuales de quienes respondían a ellos. En ese sentido, el arte nunca estuvo verdaderamente dividido por la geografía. Fue moldeado por las personas, las circunstancias, la experiencia y la necesidad.

Resumen de la visita de Kano Jigoro a Okinawa en 1927

El 31 de diciembre de 1926, Kanō Jigorō, el visionario creador del jūdō, zarpó hacia Naha a bordo del Amakusa Maru. El 2 de enero de 1927, llegó a Kagoshima, donde él y sus colegas bajaron del barco por la noche para cenar en el popular restaurante Suehiro. Al llegar a Naha el 3 de enero de 1927, su visita se centró

en la inauguración de la Asociación de Yūdansha de Jūdō de Okinawa, en reunirse con diversos funcionarios de los sectores público y privado, en visitar los lugares de interés locales y en disfrutar de actividades culturales y de la gastronomía local. También tuvo la oportunidad de conocer a expertos locales en karate, entre ellos Miyagi Chōjun, Motobu Chōki, Mabuni Kenwa, Kyān Chōtoku y Ōshiro Chōjo.

A su llegada, a las 9:00 de la mañana, fue recibido por una gran multitud que incluía a miembros tanto del sector público como del privado, entre ellos Kishimoto Gashō, un político local de la prefectura y antiguo compañero de clase de Kanō en la universidad de Tokio.

Tras registrarse en su alojamiento, disfrutaron de una comida, y los días siguientes estuvieron llenos de diversas actividades relacionadas con el jūdō, conferencias y visitas turísticas, incluyendo el espectáculo de una mangosta contra una habu. Kanō visitó la Biblioteca Prefectural y el Ayuntamiento, y se reunió con diversos funcionarios. También se desplazó al castillo de Shuri en coche —en lugar de en tren, para ahorrar tiempo— y visitó otros lugares importantes, como la antigua mansión del rey, su lugar de descanso, la Escuela Industrial y el templo Enkakuji, situado junto a la Shihan Gakkō.

La reunión con Miyagi Chōjun pareció ser un momento especialmente destacado, ya que Miyagi gozaba de gran prestigio como experto local en karate. Además de su formación en Okinawa, Miyagi también había viajado a China en dos ocasiones para profundizar en sus habilidades y conocimientos. Amablemente, demostró varias rutinas y respondió a las preguntas de Kanō, y sus comentarios aportaron una valiosa claridad sobre los fundamentos de este arte. Durante la misma reunión, un hombre chino —probablemente Go Kenki— también mostró técnicas similares al karate basadas en el estilo Grulla, lo que ofreció una perspectiva adicional sobre la práctica.

Tras esta sesión esclarecedora, Kanō y sus acompañantes fueron invitados a la casa de Ōshiro-san —otro político local— junto con un grupo de estudiantes de la Escuela Normal Superior, entre los que se encontraba su hijo mayor, quien era bastante competente en karate.

El 6 de enero de 1927, tras una ajetreada mañana, Kanō y Ōshiro-san presenciaron una demostración de bōjutsu a cargo de un maestro local, concretamente Ōshiro Chōjo. A continuación tuvo lugar una exhibición de Tamashiwari a cargo del estimado Motobu Chōki. La dedicación de Motobu a perfeccionar el karate a través de años de práctica e investigación le había valido una reputación como autoridad local en la aplicación práctica. Impresionado por la condición física de Motobu, Kanō examinó personalmente sus manos y puños y reconoció sus encomiables esfuerzos.

Al concluir su visita a Okinawa, Kanō partió de Naha el 8 de enero de 1927, llegando a Kagoshima a la mañana siguiente a las 9:00 a. m. Este viaje, aunque centrado en el jūdō, demostró el genuino aprecio de Kanō por —y su compromiso con— el rico patrimonio de las artes marciales de Okinawa, en particular el karate, al interactuar con practicantes consumados como Miyagi Chōjun, Motobu Chōki, Mabuni Kenwa, Kyān Chōtoku y otros.

• Fuente: Diario de Kanō sobre Okinawa y Kyūshū, Jūdō, marzo de 1927, pp. 28-36. Agradecimiento especial a Lance Gatling Shihan, de Tokio, por el material de referencia

Cronología del karate de Kanō Jigorō por Shishida Fumiaki, Universidad de Waseda (Journal of Martial Arts Anthropology, vol. 11, núms. 1-4, 2011, p. 44)

1908/1909 — Kanō Jigorō conoce por primera vez el karate de Okinawa en un evento juvenil patrocinado por la Butokukai en Kioto.

18 de abril de 1911 — Un grupo de instructores de karate de la escuela normal de Okinawa visita a Kanō Jigorō en su casa y en el Kōdōkan.

Marzo-junio de 1922 — Kanō observa las demostraciones

de Funakoshi Gichin y Gima Shinken, y posteriormente presta un apoyo activo a la introducción del karate en el continente.

Noviembre de 1922 ~ Véase el apéndice del IRKRS

Octubre de 1926 ~ Véase el apéndice del IRKRS

3-7 de enero de 1927 — Kanō visita Okinawa durante cuatro noches y cinco días, acompañado por Nagaoka Shūichi y Yokomoto Isekichi.

6 de enero de 1927 — Kanō asiste a una demostración de karate en el auditorio de la Escuela Normal de la Prefectura de Okinawa. Fuentes contemporáneas de 1927 describen su reacción ante

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

La visita a Okinawa en 1927 de Jigoro Kano

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los movimientos de este arte como «espectaculares» o «feroces». En la misma ocasión, también presenció una demostración de bōjutsu a cargo de Ōshiro Chōjō (大城朝恕, 1887–1935), junto con la famosa demostración de rotura de tablas de Motobu Chōki (本部朝基, 1870–1944).

Apéndice del IRKRS ~ Al margen de esta cronología, en relación con las dos visitas anteriores de Kanō a Okinawa:

Fuente: Kindai Karate-dō no Rekishi o Kataru (近代空手道の歴史を語る, «Hablando de la historia del karate-dō moderno») de Fujiwara Ryōzō (藤原稜三 ) y Gima Shinken (儀間真謹), p. 90: «fue en noviembre de 1922 y en octubre de 1926». Publicado por Shin Jinbutsu Ōraisha, 1986.

Epílogo

Hay una última observación que me parece que vale la pena hacer, y se refiere a los dos principios fundamentales de Kanō en el contexto de lo que presenció durante su visita a Okinawa.

Seiryoku Zen'yō —el uso máximo y eficiente de la propia energía— y Jita Kyōei —el bienestar y el beneficio mutuos— no eran principios que Kanō limitara al jūdō. Para él, eran verdades universales aplicables a todos los aspectos de la actividad humana: el estudio, el trabajo, la vida cotidiana y la conducta personal. Sería difícil imaginar que un hombre de su perspicacia no reconociera esos mismos principios en acción en el karate, tal y como se le demostró en enero de 1927.

Kanō ya estaba familiarizado con Funakoshi Gichin y su enfoque del arte. Funakoshi había descrito el Shuri-te en términos de agilidad, respiración natural, juego de pies ligero, ataques directos y movimientos corporales evasivos — un sistema coherente y admirable en sí mismo, pero que representaba solo una parte de lo que el arte, en su totalidad, tenía que ofrecer. Cuando Kanō presenció después a Miyagi Chōjun, Mabuni Kenwa y Kyān Chōtoku demostrar sus respectivas tradiciones, se habría encontrado precisamente con aquellas cualidades que la descripción de Funakoshi no había abarcado: estabilidad arraigada, respiración regulada, entrenamiento de la tensión y generación de potencia a corta distancia. En conjunto, las demostraciones habrían presentado algo considerablemente mayor que la suma de sus partes.

Para una mente moldeada por el Seiryoku Zen'yō, la implicación era evidente. La aplicación exitosa de cualquier técnica —ya sea en el combate o en la vida— no se basa en el dominio aislado de un conjunto de habilidades extraídas de una sola tradición. Se basa en el despliegue inteligente y eficiente del todo. La velocidad sin estabilidad es incompleta. La potencia sin movilidad es limitada. Cada cualidad depende de las demás y se ve potenciada por ellas. Las etiquetas geográficas asociadas a estas tradiciones eran, en ese sentido, irrelevantes. Lo que Kanō vio no fueron tres artes separadas, sino un único corpus de conocimiento expresado a través de diferentes énfasis.

Y si Seiryoku Zen'yō aboga por el uso eficiente del todo frente a lo parcial, entonces Jita Kyōei aboga por algo igualmente relevante: que el verdadero progreso no se logra mediante el aislamiento o el privilegio de una tradición sobre otra, sino a través de su integración colectiva. No el avance egoísta, sino la mejora mutua.

Creo que esto es precisamente lo que el Dai Nippon Butokukai también llegó a reconocer durante lo que podríamos llamar con razón la era dorada de la transmisión del karate al continente —esa notable década entre principios de los años veinte y diciembre de 1933, cuando el arte fue ratificado formalmente como una única tradición unificada. Al reunir las diversas prácticas bajo una misma denominación, el Butokukai estaba, de forma consciente o no, afirmando los mismos principios que Kanō había defendido durante mucho tiempo: que el todo es mayor que la suma de sus partes, y que el mejoramiento colectivo prevalece sobre la preservación de fronteras artificiales.

Kanō lo vio en el jūdō. Es casi seguro que lo vio en el karate. Y en 1933, el Butokukai lo hizo oficial.

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Reunir a personas con ideas afines para perseguir objetivos comunes y celebrar el empoderamiento, los logros personales y la camaradería a través de Koryu Uchinadi.

Un vínculo con el pasado es tu puente hacia el futuro: el sistema único de prácticas de aplicación de Koryu Uchinadi es un camino entre el kata y el kumite. KU también puede aprenderse o impartirse como una alternativa estimulante a los métodos convencionales de acondicionamiento físico y gestión del estrés. Aprender a responder con serenidad ante una agresión injustificada requiere empoderamiento personal. Este entrenamiento fomenta la calma interior y, en caso de conflicto, ayuda a restablecer un equilibrio natural en las relaciones personales y profesionales.

El uso de dos armas, una en cada mano, para librar batallas se remonta a la prehistoria. Los grabados rupestres han revelado cómo los guerreros del pasado aprendieron a empuñar el escudo con una mano y un arma, ya fuera cortante o de percusión, con la otra mano, normalmente la dominante. También la e e combinación de látigo y espada parece tener orígenes antiguos, una pareja que a veces encontramos en la combinación de cuchillo y látigo o de bastón y látigo.

Si pensamos en el Renacimiento italiano, descubrimos que el «bel paese» ha aportado al mundo la extraordinaria combinación de espada y daga, conocida en el mundo de las artes marciales gracias a la difusión de las artes filipinas. El archipiélago del sudeste asiático, colonizado precisamente durante el Renacimiento por los españoles, generó una cultura «mestiza» en la que Oriente y Occidente se fusionaron eficazmente. Como ya hemos tenido ocasión de mencionar en este mismo foro, la espada y la daga eran el par de armas que utilizaban los capitanes de ventura (sobre todo italianos) al servicio de las unidades de élite que acompañaban a Magallanes. De hecho, este par representa la combinación de armas por excelencia. En el archipiélago asiático, esta combinación fue sustituida por el bastón y el cuchillo, instrumentos más rudimentarios, pero más fáciles de conseguir. El uso de estas dos armas en combate permitió una mayor eficacia tanto en el ataque como en la defensa.

Incluso los samuráis japoneses, conocidos por su espada de dos manos, llegaron, tras un centenar de años, a la misma conclusión: el gran espadachín Miyamoto Musashi ideó, de hecho, la escuela Ni Ten (dos cielos), en la que una mano empuñaba la clásica katana y la otra, el wakizashi, de menor tamaño. Volviendo a Occidente y, sobre todo, a la cuenca del Mediterráneo, recordemos que el cuchillo, que hemos definido como la espada del pueblo, se emplea individualmente o en pareja con la chaqueta — una expresión popular de la capa y espada—, o bien asociado al cinturón que, como podemos intuir fácilmente, deriva de la pareja látigo y espada.

En todos los rincones del planeta, el hombre ha aprendido a transformar una herramienta de trabajo en un arma de guerra; pensemos en la llamada «cruzada de los mendigos», formada por personas que ni siquiera tenían la posibilidad de comprarse un caballo, una armadura o una espada. Estos aventureros se lanzaban a la empresa armados con palos y horcas, dispuestos a recibir rudimentarias lecciones de esgrima en algunas estaciones, sobre todo en territorio italiano, antes de embarcarse hacia Palestina. Caballeros expertos en el manejo de las armas se desvivían en lugares como Mesina, en Sicilia, para entrenar a las improvisadas reclutas.

En Oriente, el Nun cha ku —que se hizo famoso gracias a Bruce Lee— y el tonfa alcanzaron tal popularidad entre los practicantes de artes marciales que llegaron a hacer olvidar su origen más humilde: el de herramientas de trabajo útiles para triturar el arroz. En el sudeste asiático, un destino similar corrió otro utensilio-arma: un cuchillo particular de hoja curvada que se encuentra en distintos tamaños en toda la zona malaya. Muchos piensan que se trata de un arma creada para hacer más eficaz su arte marcial. Yo también lo pensaba así, hasta que en un mercado muy popular de Sumatra vi una gran cantidad de ellos, de todas las formas y tamaños. Comprendí de inmediato que no se trataba de una venta de artículos para artes marciales o defensa personal, sino de herramientas de trabajo. De hecho, eran los cuchillos que utilizaban los curtidores, aquellos que trabajan el cuero y la piel. La mercancía estaba expuesta sobre una sencilla manta extendida sobre el asfalto; me incliné hacia el vendedor, que estaba sentado en el suelo, y le pregunté para qué servían todos esos cuchillos. Él me respondió con un ejemplo: cogió un trozo de piel ya cortado y empezó a cortarlo con movimientos hábiles y rápidos. Entonces le pregunté por qué algunos (no todos) tenían un aro en el que introducir el dedo. La respuesta fue sencilla y su gesticulación para ilustrar la escena fue, una vez más, esclarecedora: el aro permitía utilizar las dos manos sin tener que soltar y volver a coger el cuchillo cada vez; cuando no se necesitaba, se dejaba colgando de la mano. Algunos se enganchaban al índice, otros al meñique y otros a cualquiera de

los demás dedos, según la comodidad del trabajador. De hecho, el anillo ahorraba mucho tiempo porque no había que soltar la herramienta para usar las dos manos, dejarla a un lado y volver a cogerla, ya que permanecía siempre enganchada a la mano. Otros cuchillos, en cambio, carecían de anilla, pero el vendedor añadió que algunos tenían la costumbre de sujetarlos a la muñeca con una cuerda, mientras que otros no querían saber nada de anillas ni cuerdas y preferían utilizarlo como un simple cuchillo de desollar de hoja curva.

Cuando, en los pueblos de la zona jónica, vi por primera vez la maza, utilizada por los marineros, enganchada a la muñeca o, como hacían los más expertos, al pulgar, me vinieron a la mente los métodos empleados en Sumatra para sujetar el cuchillo curvo. La pequeña maza con la que se aturdía o se mataba a las capturas, sobre todo a los pulpos, se utilizaba, en caso necesario, como instrumento de defensa para aturdir a los humanos o para romper los huesos de un brazo armado, convirtiendo la pasividad de la parada en una especie de contraataque ofensivo.

El uso de la maza en la defensa, sobre todo a la luz de lo dicho anteriormente, es fruto de la creatividad humana que transforma cualquier utensilio en arma. Hoy en día es un instrumento ya poco común, difícil de encontrar, y aún más difícil resulta reconstruir el uso marcial de dicho artilugio. Quienes lo sabían fallecieron hace tiempo y a los supervivientes no les gusta hablar de estas cosas, sobre todo en el sur de Italia. Conocer estas costumbres significaba haber tenido un pasado turbulento, haber participado en disputas o, peor aún, en organizaciones que de caballerosas solo tenían la apariencia exterior.

Aún más reservado y valioso es el uso de la maza y el cuchillo en combinación; de hecho, de entre todas las combinaciones mencionadas anteriormente, esta es la más extraña y también la más rara, aunque no por ello menos eficaz; al contrario, su potencial es incluso explosivo.

Por lo general, la mano dominante (la derecha para los diestros y la izquierda para los zurdos) empuña el cuchillo, mientras que con la otra mano se sujeta la maza. Las paradas y los movimientos no difieren de los del cuchillo solo; sin embargo, hay que aprender a coordinar las acciones de ambas partes para obtener la máxima eficacia de ambas.

La primera ventaja consiste en parar con la maza y no con la mano desnuda, lo que proporciona un mayor margen de seguridad en la parada y, por consiguiente, reduce notablemente el riesgo de un corte accidental.

En segundo lugar, la parada es un golpe seco que, por sí solo, puede zanjar el duelo rompiendo la muñeca del adversario o, en cualquier caso, desarmándolo tras el doloroso impacto.

Los objetivos del guantón no se limitan a la muñeca o la mano, sino que resulta eficaz en las clavículas, el pecho y, obviamente, la cabeza.

Incluso las rodillas o los tobillos pueden sufrir daños graves. Para alcanzar estos objetivos hay que utilizar técnicas específicas, agachándose o aprovechando una patada lanzada por el atacante para golpearle en las piernas sin tener que agacharse.

«En todos los rincones del planeta, el hombre ha aprendido a transformar una herramienta de trabajo en un arma de guerra; pensemos en la llamada «cruzada de los mendigos», formada por personas que ni siquiera tenían la posibilidad de comprarse un caballo, una armadura o una espada. Estos aventureros se lanzaban a la empresa armados con palos y horcas, dispuestos a recibir rudimentarias lecciones de equitación en algunas estaciones, sobre todo en territorio italiano, antes de embarcarse hacia Palestina».

Muay Boran: estrategias de lucha contra los puñetazos

El Muay Thai es el arte siamés del combate sin armas. Las únicas «armas» de las que siempre disponemos son las partes de nuestro cuerpo, en concreto: manos, piernas, rodillas, codos y cabeza. El Muay ha convertido el uso de esas armas naturales en una auténtica ciencia: un practicante de Muay Thai está entrenado para atacar y defenderse utilizando con destreza esas mismas partes del cuerpo de cientos de formas extremadamente eficaces. Por este motivo, todos los aficionados a las artes marciales consideran el Muay como un ejemplo típico de «arte basado en los golpes». Un arte de este tipo es una disciplina de combate cuyas técnicas se centran en el uso de golpes potentes como sistema principal para derrotar a un enemigo o adversario. La mayoría de los expertos consideran que las técnicas de percusión del muay thai se encuentran entre las mejores que existen en términos de potencia explosiva y eficacia letal.

Esto es sin duda cierto; sin embargo, hay mucho más. De hecho, el muay tiene una larga historia que se remonta a siglos atrás. A lo largo de los años, este arte marcial ha experimentado una serie de transformaciones, pasando de ser una disciplina de campo de batalla a un deporte de combate refinado y bien regulado. Las diversas versiones del muay antes de la gran revolución de este estilo, que tuvo lugar alrededor del año 1930, no se centraban únicamente en los golpes, sino que consistían en múltiples estrategias de combate, como agarrar, bloquear, retorcer y romper las extremidades o el cuello del adversario. Algunas de estas técnicas siguen utilizándose en el boxeo tailandés moderno, pero la introducción de los guantes de boxeo y las estrictas normas aplicadas durante los combates en el ring han llevado a un abandono progresivo de esas tácticas de combate. Por el contrario, el antiguo muay era rico en técnicas y estrategias de lucha cuerpo a cuerpo: una de las estrategias ancestrales utilizadas para eliminar a los enemigos en el campo de batalla consistía en agarrar un brazo y aplicar palancas, torsiones y golpes en la zona del codo para desarmarlo o, en cualquier caso, dejarlo incapacitado para el combate.

Dada la eficacia de esta técnica, aún hoy en día atacar el codo es la estrategia principal que emplean los luchadores expertos en Muay Pram para «romper el ala del cisne»: en otras palabras, para poner al enemigo en una situación de extrema debilidad debido al dolor y al desequilibrio físico y psicológico. El resultado inmediato de un codo dañado es la imposibilidad casi total de atacar o defenderse correctamente.

El codo se encuentra entre el brazo y el antebrazo y constituye el eje central de la cadena motora de las extremidades superiores. En un combate, si consigues aplicar una llave al codo del adversario, controlarás también su hombro y, en consecuencia, podrás controlar todo su cuerpo.

Si la llave se aplica con un tirón brusco, la articulación del codo puede sufrir daños permanentes. El adversario ya no podrá golpearte con el brazo ni utilizar un arma contra ti: su capacidad para luchar se verá drásticamente reducida. Sin embargo, dado que la articulación del codo está protegida por músculos y tendones fuertes, dañarla no es nada

fácil. De hecho, si el adversario se da cuenta de que le están atacando el codo, como reacción instintiva tenderá a contraer los músculos del brazo, protegiendo aún más la articulación. En ese momento, completar una llave resulta muy difícil. Por lo tanto, para poder aplicar una llave y dañar el codo es necesario actuar con rapidez y gran determinación.

La mayoría de las llaves al codo se aplican contra agarres o puñetazos. Si se quiere agarrar el brazo de quien nos está lanzando un puñetazo, para aplicar correctamente la técnica, primero hay que aprender a percibir y controlar el golpe del adversario.

Sin embargo, dado que en los golpes con el puño el brazo se extiende y se retira rápidamente, agarrar la muñeca del atacante podría resultar muy difícil. No obstante, también es cierto que, al ejecutar los puñetazos, el codo se mueve más lentamente que la mano: por eso se recomienda agarrar tanto el codo como la muñeca al mismo tiempo o en rápida sucesión para conseguir un agarre más seguro.

En cuanto hayas agarrado el brazo del adversario, debes aplicar inmediatamente una llave dolorosa o un golpe: solo dispones de una fracción de segundo antes de que el adversario ejecute una contrateχνica. Por lo tanto, sé rápido, sé preciso y sé contundente si quieres que la llave sea eficaz.

En esta fase entran en juego todas las sofisticadas estrategias del Muay Pram destinadas a bloquear los puñetazos y atrapar el brazo atacante. Un Nak Muay Pram (luchador de Muay Pram) debidamente entrenado debería dominar docenas de técnicas altamente eficaces para interceptar y capturar el brazo de cualquier adversario que le esté atacando. Para una persona sin entrenamiento, atrapar y retener un puñetazo lanzado a toda velocidad puede parecer imposible de lograr; sin embargo, los practicantes de Muay Boran aprenden a hacerlo desde la primera clase. Y practican estas técnicas con regularidad hasta que atrapar un puñetazo se convierte en un gesto automático.

Las tres estrategias principales del Muay Pram para esquivar los puñetazos a la cabeza, favorecien-

do el agarre del brazo del adversario, son: la técnica de las cuatro palmas (Kan Pad Mue), abrir la guardia hacia arriba (Poed Su) y colocarse una flor detrás de la oreja (Dtad Mala).

Por ejemplo, ante un puñetazo directo a la cara, el luchador de Muay Pram puede simplemente girar la parte superior del cuerpo y dejar que el golpe apenas le roce. Al mismo tiempo, engancha la muñeca del adversario con la suya y bloquea el codo con el hombro. Un giro brusco de las caderas y un empujón del hombro contra el brazo del atacante le rompen fácilmente la articulación del codo.

Si el adversario atacara con un gancho o un golpe descendente a la cabeza, el Nak Muay Pram puede reaccionar con la famosa táctica de defensa agresiva denominada Dtad Mala. El impacto se amortiguaría y, al mismo tiempo, la punta del codo del defensor golpearía la garganta o la cara del adversario. En ese momento, sería fácil aplicar un rápido agarre desde arriba. Una rotación explosiva de las caderas es el movimiento que suele aplicarse en este punto, provocando una luxación del codo del brazo atrapado.

Para obtener más información sobre el Muay Boran

IMBA:

•Página web oficial de la IMBA: www.muaythai.it

•Europa: Dani Warnicki (IMBA Finlandia) dani.warnicki@imbafinland.com

•Sudamérica: Juan Carlos Durán (IMBA Colombia) imbacolombia@gmail.com

•Oceanía: Maria Quaglia (IMBA Australia) imbaaust@gmail.com

•Secretaría General: Marika Vallone (IMBA Italia) imbageneralsecretary@gmail.com

El camino se hace al andar: mi trayectoria en el Bugei y el Ebunto

Por João Paulo Gomes Barbosa «Caminante, no hay camino; el camino se hace al andar». Antonio Machado (poeta español, 1875–1939)

Mi historia en el Kaze no Ryu Bugei comenzó en 2005, cuando, casi por casualidad, descubrí que se practicaban el Kenjutsu y el Aikijujutsu aquí, en mi ciudad, Uberlândia (Minas Gerais). Pedí hacer una clase de prueba y, desde entonces, sigo practicando sin interrupción y conociendo cada vez más aspectos técnicos, históricos y elementos profundos de la cultura del Bugei.

Mi primer contacto con Shidoshi Jordan Augusto tuvo lugar en 2006, en un seminario de Kyujutsu que él, junto con otros instructores de la escuela como Shidoshi Juliana, Shidoshi André, Shidoshi Giovanni y Shidoshi Thiago, impartieron en mi ciudad. Tras ese evento, hubo otros, como el curso de defensa urbana y los cursos de invierno y verano, que tradicionalmente ofrecía la sede central, que hasta entonces se encontraba en Goiânia (GO).

Uno de los aspectos que siempre me llamó la atención fue el cariño y la atención que Shidoshi Jordan siempre dedicó a los participantes de los cursos —no solo al impartir los contenidos y resolver dudas al final de los eventos, sino también al preocuparse por las personas tras las actividades—. Normalmente se organizaban encuentros sociales para que todos pudieran compartir buenos momentos y recordar los conceptos enseñados. Así, se ofrecían barbacoas, se preparaba sushi y otras comidas japonesas —especialidad de los Shidoshi y de las personas que estaban en la escuela en ese momento—, así como otras formas de convivencia, para que todos se sintieran integrados y parte de un grupo que compartía el mismo interés.

Por eso, pensaba que a lo largo de 2006 y, sobre todo, en 2007, podría tener mucho contacto con el Shidoshi Jordan, ya fuera aquí en mi ciudad o en la sede central. Pero, curiosamente, 2006 fue el último año en que el Shidoshi Jordan estuvo en Brasil, ya que en esa época se trasladó a España, donde reside hasta hoy y donde mantiene las actividades tal y como las impartía en Brasil, aunque ahora con alcance global, atendiendo a personas de diversos países.

Recuerdo con cariño que una de las últimas celebraciones tuvo lugar en mi casa, donde todos los participantes se esforzaron por preparar sushi y otros platos japoneses, haciendo que todos se sintieran acogidos y formaran parte de la escuela, en esos últimos momentos de Shidoshi Jordan en Brasil

El hecho de que viviera fuera del país, sin embargo, no supuso un distanciamiento. Más bien al contrario: fue un momento de acercamiento a través de otras herramientas, como las reuniones virtuales y, sobre todo, los textos y vídeos que se compartían en la página web de la escuela.

La página web siempre fue un lugar que despertaba gran admiración y recibía visitas constantes, ya que Shidoshi Jordan publicaba unos cuatro textos al día sobre los temas más variados, además de poner a disposición vídeos y otros materiales didácticos. Esto nos permitía comprender aún mejor las herramientas y técnicas que se difundían no solo en Europa, sino también aquí en Brasil, a través de las personas formadas por Shidoshi Jordan, como, por ejemplo, Shidoshi Thiago Morais, que fue mi profesor durante ese periodo.

Confieso que a menudo resultaba difícil seguir el ritmo de la cantidad de conocimientos que difundía Shidoshi Jordan a través de los textos y vídeos, pero era necesario esforzarse para comprender, de manera sistémica, todos los contenidos que, de forma muy versátil, se ponían a nuestra disposición, como el Akijujutsu, el Jujutsu, el Kenjutsu, el Sumiê y la relación maestro-alumnos, la relación sempai-kohai, entre otras muchas artes que ofrecía la escuela.

Y así continuó la formación. Además de la página web de la escuela, Shidoshi Jordan también publicó artículos en la revista Budo International y, cada vez que estos artículos se publicaban en formato impreso, en aquella época (hay que recordar que estamos hablando de la primera década de los años 2000), enviaba —a través de herramientas digitales como el correo electrónico o publicándolas en la página web de la escuela— copias de los artículos y de las portadas en , donde aparecía destacado, para que nosotros, aquí en Brasil, pudiéramos ver lo próspero que estaba siendo el camino del Bugei en el ámbito internacional.

Este reconocimiento nos llenaba de alegría a todos en Brasil, ya que ver a nuestro profesor ser galardonado con el título de «tesoro vivo» en el Salón de la Fama y participar en importantes festivales como el Festival de Bercy en Francia era realmente inspirador y, sin duda, contribuyó a que nosotros, aquí en Brasil, pudiéramos también ocupar un lugar de honor en importantes festivales, como el Festival de Japón en São Paulo (SP), considerado el mayor evento de cultura japonesa de América Latina.

Fue estupendo seguir esa evolución a lo largo de los años, hasta que, en los años 2009, 2010, 2011 y 2012, pudimos, desde aquí, en Brasil, viajar a España para participar en seminarios y encuentros internacionales organizados por la sede central de la escuela, ahora en Europa. Poder compartir momentos de entrenamiento y enseñanzas no solo con Shidoshi Jordan, sino también con otros representantes de países como Estados Unidos, México, Portugal, Italia, Catar y muchos otros, nos permitió además comprender cómo esas culturas locales asimilaban los contenidos de Shidoshi Jordan, que él admiraba profundamente.

Fue en uno de esos encuentros donde tuve la oportunidad de conocer también la vertiente espiritual de nuestra escuela, el llamado Montou. A través de charlas y explicaciones impartidas por personas cercanas a Shidoshi Jordan y responsables de esta área en la escuela, como Shidoshi Alfredo Tucci y otras personas, fue posible comprender un poco mejor esta vertiente. Tras las ceremonias necesarias, también pude profundizar en este camino y conocer cada vez más los secretos y misterios que rodean este tipo de estudio. Al igual que en el ámbito marcial, un dicho que la gente aquí en Brasil repetía —y que, por supuesto, también empezaron a repetir en Europa— resumía la importancia del Bugei y del Ebunto en la vida de las personas. En resumen, decía que tanto el Bugei como el Ebunto son caminos admirados por muchos, pero seguidos por pocos, lo que refleja la seriedad y el valor que la escuela tenía para todos nosotros.

Desde entonces, he podido participar en cursos y festividades también orientados a este camino espiritual, de modo que, cada vez que iba a Europa, no solo se transmitían elementos relacionados con las artes marciales, sino también elementos relacionados con el camino espiritual de la escuela, que se plasmaban tanto en el Ebunto como en las artes orientadas al desarrollo mental, como el Sumi-e y el Shodo.

Tuve la oportunidad de ver, en persona, a Shidoshi Jordan crear hermosas obras, sobre todo de Sumi-e y Shodo, y de ofrecer y regalar a la gente estas obras de una manera tan amable y cordial —ya fueran visitantes, practicantes o personas del día a día de la escuela—. A quien llegaba se le atendía con tanta amabilidad que, en la medida de lo posible, también se le obsequiaba con estas obras.

Un aspecto que quiero destacar y mencionar con mucho cariño y atención es que Shidoshi Jordan siempre ha acogido muy bien a la gente. Yo mismo, cuando voy a España, tengo el privilegio de estar siempre cerca de él. En muchas ocasiones, he podido alojarme en casa de Shidoshi, lo que ha contribuido de manera muy importante a que pudiera aprender y practicar el mayor tiempo posible. Los entrenamientos, a menudo, superaban las ocho horas al día, y esa inmersión nos permitía comprender cada vez más los caminos de la disciplina marcial y la espiritualidad de la escuela.

Para que esta relación no se convirtiera en un abuso, yo, de forma muy humilde y servicial, siempre me puse a disposición de Shidoshi Jordan para ayudarle en aquellos asuntos en los que pudiera ser útil y, de manera servicial, atenta y humilde, contribuir no solo a atenderle a él, sino también a ocuparme de los asuntos de la escuela, con el fin de que, gracias a esta disposición, la escuela pudiera crecer cada vez más.

Otro momento importante que puedo destacar en mi trayectoria con el Bugei tuvo lugar durante la pandemia, cuando, gracias a las herramientas virtuales, se pudieron celebrar reuniones en línea. Fue un momento en el que pude profundizar aún más en la disciplina marcial y la espiritualidad de la escuela, además de conocer a nuevas personas que se sumaron a la historia de Shidoshi Jordan y que, por supuesto, también forman parte de mi historia y de mi formación —y a las que estoy muy agradecido—.

Este es un fragmento de la historia de lo que he vivido y sigo viviendo en la escuela, que destaca los más de 20 años de dedicación a los caminos tradicionales de nuestro linaje y que, sin duda, se repetirán durante al menos otros 20 años más.

Doy las gracias con humildad y respeto, no solo a Shidoshi Jordan, sino también a todos aquellos que han estado a mi lado en este camino y que, cada uno a su manera, han contribuido a mi formación y evolución en la escuela.

«No sigas las huellas de los antiguos; busca lo que ellos buscaban».

Matsuo Bashō (poeta japonés, 1644–1694)

By Dr. Neil Farber, Co-Founder of FIMA & GM Maurice Elmalem CEO/Director Budo Magazine

FITA 2026 CONFERENCIA INTERNACIONAL DE FORMACIÓN Y PREMIOS DE LA FIMA

La FITA 2026, la Conferencia Internacional de Formación y Premios de la FIMA, se celebró en Phoenix, Arizona, del 29 al 31 de mayo, en el Holiday Inn Phoenix Airport de Phoenix, AZ. El fin de semana ofreció más de 16 horas de formación, la más extraordinaria reunión de iconos y leyendas de la autodefensa, que impartieron seminarios sobre múltiples disciplinas (Krav Maga, jiu-jitsu brasileño, artes marciales mixtas y kickboxing), así como la cena de gala de entrega de los Premios del Salón de la Fama de las Artes Marciales Israelíes.

Desde sus inicios, la FIMA ha sido una organización paraguas internacional y apolítica dedicada a promover las artes marciales israelíes de alta calidad. Surgió del desarrollo histórico del Krav Maga y el Kapap, y se creó para actuar como organismo regulador y red global para los practicantes y las academias que imparten estos sistemas de defensa personal de origen militar. Lo que en un principio formaba parte del entrenamiento militar obligatorio se convirtió más tarde en una disciplina obligatoria para los estudiantes israelíes a partir de 8.º curso, continuando durante la enseñanza secundaria y hasta el servicio militar. El Krav Maga, un sistema conocido por su enfoque sencillo y práctico, hace hincapié en movimientos rápidos y decisivos diseñados para neutralizar rápidamente las amenazas. Las técnicas se centran en golpes, patadas y empujones rápidos para crear distancia y evitar el contacto cercano prolongado, lo que las hace eficaces y fiables.

Al entrar el evento en su segundo año, se pudo presenciar claramente la magnífica colaboración entre alumnos, grandes maestros e instructores de diferentes países que participaron en seminarios, tanto prácticos como de otro tipo. Ilya Dunsky, un experto veterano en Krav Maga con 30 años de experiencia en entrenamiento de defensa personal y más de 20 años de experiencia docente, inauguró la jornada del viernes con los tres principios que resuelven el noventa por ciento de las amenazas con pistola. Samuel Kwok, un artista marcial de gran experiencia que ha viajado por todo el mundo impartiendo sus técnicas únicas, describió el Wing Chun para la calle. Eyal Yanilov guió a una sala repleta a través de situaciones de robo y autorrescate en caso de secuestro ante una pistola desenfundada. Gavriel Schneider, cinturón negro de 9.º grado

y líder muy respetado en defensa personal, artes marciales y formación con más de 40 años de experiencia, analizó los indicadores previos al conflicto que evitan que te veas envuelto en una pelea desde el principio. Carlos Machado, reconocido experto en jiu-jitsu brasileño, conocido por su «sistema integral de guardia mariposa para dominar desde abajo», ejecutó llaves y puntos clave de defensa personal. En su presentación, Dan Severn, legendario luchador de MMA, campeón de la UFC y miembro del Salón de la Fama, ofreció consejos reveladores, fruto de sus años de amplia experiencia en el combate, sobre cómo responder a un agresor, ya sea ante agarres, estrangulamientos, derribos o golpes. Don «The Dragon» Wilson enseñó los fundamentos del kickboxing, mientras que Shonie Carter, veterano de la UFC, mostró téc-

nicas prácticas de judo para la calle. Benny «The Jet» Urquidez, seis veces campeón mundial invicto de kickboxing, compartió su método «Jet Combatives». La leyenda de las artes marciales y kickboxer profesional Bill «Superfoot» Wallace hizo una magnífica demostración de «Superfoot Combatives». Jeff Speakman, instructor certificado en tácticas defensivas (DTI) y «instructor de armas blancas», nos presentó el «Kenpo 5.0». Julius Melegrito, instructor de «Philippine Combatives» y del sistema de autodefensa «Sandata», ofreció una dinámica demostración de combate con palos, utilizando dos palos para defenderse de diversos ataques. Dana Abbott adaptó las artes de la espada a la autodefensa moderna, mientras que Chris Lane y Greg Schneider llevaron a todos al límite con ejercicios de acondicionamiento físico táctico. Entre los demás colaboradores de los seminarios se encontraban Cynthia Rothrock, Silvio Simac, Olivier Gruner y muchos más. Fuera lo que fuera lo que vinieras a aprender, había un maestro a solo unos pasos, listo para enseñártelo.

El viernes por la tarde, antes de la cena, todos disfrutaron de un espectacular espectáculo al aire libre en el hotel con exhibiciones de fuego, acrobacias y una trepidante demostración con cuchillos. Más tarde, fuimos testigos del asombroso número de Dan Meyer tragándose espadas: una hazaña increíble y atrevida. El sábado, antes de la cena, otra actuación mostró unas habilidades extraordinarias de equilibrio y malabarismo. Sin embargo, el punto culminante del fin de semana fue el Salón de la Fama. Este año se rindió homenaje al difunto Chuck Norris. Era mucho más que una estrella de cine: era un auténtico campeón. Cinco de sus queridos amigos subieron al escenario para aceptar el homenaje en su nombre: Bill «Superfoot» Wallace, Carlos Machado, Benny «The Jet» Urquidez, Joe Corley y Jeff Smith. Cuando esas cinco leyendas se reunieron en honor a su amigo, la sala quedó en silencio y, a continuación, todo el público se puso en pie. No había ni un solo ojo seco en la sala. Fue una despedida digna de él. Entre quienes nos honraron con su presencia se encontraba Chuck Zito, un consumado actor y guardaespaldas personal (de famosos, boxeadores y figuras políticas, incluidos Donald Trump y su familia « »), así como el Dr. Robert Goldman, un auténtico hombre del Renacimiento con múltiples talentos y poseedor de varios récords mundiales Guinness.

NOMBRADOS PARA EL SALÓN DE LA FAMA DE 2026

Premios «Leyenda viva»

Benny «The Jet» Urquidez (kickboxing) Bill «Superfoot» Wallace (karate de contacto completo)

Ernie Reyes Sr. (artes marciales estadounidenses)Dan «The Beast» Severn (MMA)

Carlos Machado (Jiu-Jitsu Brasileño) Jeff Speakman (kenpo)

Ran Steinberg (Dennis Survival Ju Jitsu) Moti Horenstein (deportes de combate mixtos)

Premio a toda una carrera

Chuck Norris: todo Darren Levine - Krav Maga

Al concluir esta edición del evento de la FITA de 2026, recordamos algunos aspectos clave de las artes marciales: el legado, el carácter y la comunidad. Dominar las artes marciales no es un destino, sino una búsqueda permanente de humildad, respeto y perseverancia.

«Al concluir este capítulo del evento de la FITA de 2026, nos hemos acordado de algunos aspectos clave de las artes marciales: el legado, el carácter y la comunidad. Dominar las artes marciales no es un destino, sino una búsqueda permanente de humildad, respeto y perseverancia».

«Al concluir este capítulo del evento de la FITA de 2026, nos hemos acordado de algunos aspectos clave de las artes marciales: el legado, el carácter y la comunidad. Dominar las artes marciales no es un destino, sino una búsqueda permanente de humildad, respeto y perseverancia».

Parte V: El espíritu sociópata en la sociedad moderna

Una de las grandes confusiones de nuestra época es que imaginamos el mal únicamente en términos dramáticos.

Buscamos los extremos.

De titulares.

Monstruos evidentes.

De colapsos espectaculares.

Mientras tanto, las formas más comunes de corrupción del alma se normalizan, se premian e incluso se admiran.

Por eso florece el espíritu sociópata en la cultura moderna. No solo en individuos patológicos, sino como un patrón de valores. Está entretejido en los sistemas, los incentivos, los medios de comunicación, las relaciones, la política, la sexualidad y los negocios. La propia época suele alejar a las personas de la reverencia y orientarlas hacia la utilidad.

Piensa en los mensajes que la gente recibe a diario:

Cuida de ti mismo.

Crea tu propia marca.

Aprovecha tu imagen.

No te dejes afectar.

Nunca dejes que vean que necesitas algo.

Consigue lo que puedas.

Utiliza tu dolor como moneda de cambio.

Aprovecha la debilidad antes de que la debilidad te aproveche a ti.

Controla el discurso.

Gánate a la sala.

Protégete a ti mismo ante todo. Desconéctate.

Saca partido a la atención.

Parecer poderoso.

Parecer deseable.

Da la impresión de ser superior. Y, sobre todo: no te inclines.

Fotos: Claire Davey

Dime con sinceridad: ¿no es esto lo que prepara el terreno para la sociopatía?

Una cultura obsesionada con la imagen por encima de la esencia, con los resultados por encima de la conciencia, con el poder por encima del respeto y con el consumo por encima de la comunión generará, inevitablemente, almas vacías. La gente aprende a fingir que se preocupa sin sacrificarse, a imitar la intimidad sin sinceridad, a hablar de moralidad sin obediencia, a utilizar un lenguaje sanador mientras evita asumir responsabilidades.

La modernidad suele enseñar a las personas a convertirse en gestores de la percepción en lugar de servidores de la verdad.

Por eso muchos rasgos sociópatas pueden parecer «exitosos». La crueldad se llama ambición. La frialdad emocional se llama compostura. La mentira estratégica se llama astucia. La gestión narcisista de la imagen se llama confianza. La seducción depredadora se llama carisma. El interés propio implacable se llama fuerza. La manipulación pública se llama liderazgo.

No es de extrañar que el espíritu de la época esté hambriento.

El ideal de los Hwarang nunca se redujo a la mera técnica marcial. Se trataba de formar a un ser humano capaz de poner su fuerza al servicio del orden moral. Un guerrero que no sabe inclinarse se convierte en un peligro para la comunidad. Del mismo modo, una sociedad que premia a quienes no se doblegan se volverá espiritualmente inestable, por muy avanzada tecnológicamente, próspera o eficiente que sea.

Mira a tu alrededor.

Vivimos en una época de conexión y alienación.

De exposición y vacío.

Visibilidad y pobreza interior.

Ruido y vacuidad.

Hoy en día, mucha gente sabe cómo mostrar empatía mejor de lo que sabe cómo practicarla. Saben cómo hablar el lenguaje de la autenticidad sin dejar de estar profundamente a la defensiva. Saben

“People learn

to perform care without sacrifice, to mimic intimacy without truth, to speak morality without obedience, to use language of healing while avoiding accountability.”

“People learn to perform care without sacrifice, to mimic intimacy without truth, to speak morality without obedience, to use language of healing while avoiding accountability.”

cómo narrar el sufrimiento, pero no cómo arrepentirse de haberlo infligido. Saben cómo parecer profundos, pero no cómo arrodillarse ante la verdad.

Por eso el discernimiento es más necesario que nunca. El espíritu sociópata ya no necesita revestirse de una crueldad evidente. Ahora puede revestirse de sofisticación. Psicología. Activismo. Espiritualidad. Profesionalidad. Romanticismo. Puede esconderse en cualquier ámbito donde la debilidad humana pueda ser explotada en beneficio propio.

Una persona puede utilizar un lenguaje espiritual para ganarse la confianza.

El lenguaje psicológico para eludir la responsabilidad.

Un lenguaje moral para avergonzar a los demás.

El lenguaje de la víctima para manipular la compasión.

El lenguaje del amor para ganarse el acceso.

El lenguaje del éxito para intimidar.

El vocabulario cambia.

El trono sigue siendo el mismo.

El yo en el centro.

Los demás, en órbita.

Dios queda excluido o instrumentalizado.

Por eso la gente moderna suele estar tan confundida en las relaciones. No solo se enfrentan a la inmadurez personal, sino a toda una cultura que ha desacralizado a la persona. Una vez que las personas dejan de ser vistas como portadoras de la imagen divina, se convierten rápidamente en funciones: cuerpos, símbolos de estatus, recursos, público, reguladores emocionales, trofeos, peldaños.

Y una vez que eso ocurre, la explotación ya no resulta escandalosa. Se percibe como algo normal.

El cristiano y el guerrero deben rechazar esto por completo.

Un ser humano no es un objeto de uso.

No es un espejo.

No es una fuente de suministro.

No es un cuerpo para satisfacer el apetito.

No es una plataforma para tu ego.

No es un blanco para tu resentimiento.

No es un papel en tu teatro privado.

Cada persona es sagrada.

Imperfecta, sí. Caída, sí. Complicada, sí.

Pero sagrada.

Olvidar esto es deslizarse hacia la sociopatía, ya sea extrema o sutil.

Por eso los elogios de la sociedad significan muy poco si la propia sociedad está desordenada. Uno puede ser admirado por su época y, aun así, estar podrido por dentro. Uno puede ser influyente y estar espiritualmente en bancarrota. Uno puede parecer poderoso y, sin embargo, ser incapaz de amar. Uno puede tener seguidores y, aun así, ser incapaz de cuidar de una sola alma.

No midas la salud por los aplausos.

Mídela por los frutos.

Por la verdad.

Por la capacidad de arrepentimiento.

Por la capacidad de amar sin consumir.

Por la disposición a rendir cuentas.

Por la humildad ante Dios.

Y si no recuperamos estas medidas, seguiremos confundiendo el vacío pulido con la grandeza.

Parte VI: ¿Puede redimirse un alma sociópata?

Esta es la pregunta que muchos temen plantear.

No porque sea abstracta, sino porque es personal. Algunos la plantean porque han sido heridos por una persona así y quieren justicia. Otros lo hacen porque vislumbran tendencias aterradoras en sí mismos y buscan esperanza. Otros lo hacen porque aman a alguien cuyo corazón parece estar enterrado más allá de su alcance.

Así que preguntémonos sin rodeos:

¿Puede redimirse un alma sociópata?

Mi respuesta es la siguiente:

Con el hombre, quizá muy poco.

Con Dios, ninguna alma está fuera de Su alcance.

Pero no todas las almas elegirán dejarse alcanzar. Esa distinción es importante.

La redención no es magia.

No es eludir la verdad.

No es optimismo sentimental.

No es la negación del daño causado.

La redención exige una confrontación con la realidad tan severa que el yo falso ya no puede mantenerse.

Para el alma sociópata, esto resulta especialmente difícil porque el yo falso no es simplemente un disfraz: es una fortaleza, una estructura de supervivencia, un trono, una religión y una identidad, todo a la vez. Abandonarlo se siente como una aniquilación. Arrepentirse requeriría que la persona sintiera precisamente la culpa, el dolor, la vergüenza, la necesidad y la dependencia que ha evitado durante toda su existencia.

Por eso muchos no se arrepienten.

No porque la gracia no esté al alcance.

Sino porque la rendición es insoportable.

Aun así, lo insoportable no es imposible.

Hay momentos en la vida en los que la fortaleza se resquebraja. Las consecuencias se agravan. Las relaciones se derrumban. La exposición despoja de toda ilusión. La

imagen admirada se desmorona. El cuerpo envejece. El control se escapa. La persona se enfrenta a un sufrimiento que no puede dominar, seducir, manipular ni eludir. A veces, entonces, por primera vez, el yo vacío tiembla.

Esto es misericordia, aunque no lo parezca.

Tocar fondo suele ser una gracia disfrazada de forma brutal.

La cuestión, entonces, es si la persona se endurecerá aún más o si finalmente se doblegará.

Si se rinde —se rinde de verdad—, la redención es posible. Pero hay que entender lo que eso significa.

Significa:

No más excusas.

No más manipulación de la narrativa.

No más confesiones a medias.

No más uso del arrepentimiento como táctica.

No más anteponer la imagen a la verdad.

Significa aceptar las consecuencias.

Decir la verdad sin buscar protegerse a uno mismo.

Reparar el daño siempre que sea posible.

Someterse a los límites.

Aceptar la exposición pública.

Aprender la empatía no como una actuación, sino como participación en el dolor ajeno.

Permitir que el corazón se rompa donde antes estaba blindado.

Permitir que Dios reine donde antes reinaba el yo.

Esto supone la muerte del yo falso.

Y solo entonces puede comenzar la resurrección.

Zaqueo es un hermoso ejemplo bíblico. Un hombre cuya vida giraba en torno a la explotación. Tomaba de los demás. Se beneficiaba de la corrupción. Utilizaba el poder de forma egoísta. Entonces Cristo se cruzó en su camino, y el arrepentimiento se hizo visible no solo en la emoción, sino en los frutos: la restitución, la humildad, el cambio de rumbo.

Ese es el modelo.

No solo palabras. Frutos.

¿Podría incluso un alma profundamente sociópata ser transformada por Cristo? Sí. Porque Cristo puede llegar a lo que la psicología no puede. Él puede resucitar lo que la conciencia casi ha perdido. Él puede romper la piedra y volver a crear carne.

Dios dice en Ezequiel:

«Quitaré de vosotros vuestro corazón de piedra y os daré un corazón de carne».

Ezequiel 36:26

Ahí está. Toda la cuestión.

Un corazón de piedra.

Un corazón de carne.

El alma sociópata es como la piedra: dura, a la defensiva, insensible ante lo que debería conmoverla. La redención no es algo superficial. Es algo que afecta al corazón. Dios debe sustituir lo que el yo ha endurecido.

Pero seamos sinceros.

Hay quienes no quieren carne.

La piedra da más seguridad.

La piedra no sangra.

La piedra no tiembla.

La piedra no necesita nada.

La piedra no se arrodilla fácilmente.

Así pues, aunque la redención es posible en principio, en la práctica es poco frecuente, a menos que el sufrimiento, la gracia, la verdad y la rendición converjan de formas extraordinarias.

Por eso el discernimiento y los límites siguen siendo esenciales. La esperanza en Dios no exige una exposición imprudente a daños repetidos. Puedes rezar por la redención de alguien y, aun así, mantener la distancia. Puedes creer en la gracia y, aun así, denegar el acceso. Puedes anhelar la transformación y, aun así, señalar claramente el peligro.

El perdón no anula la sabiduría.

La compasión no anula los límites.

La gracia no significa ingenuidad.

Cristo dijo a sus seguidores que fueran «astutos como las serpientes e inocentes como las palomas» (Mateo 10:16). Eso es sabiduría. La inocencia sin discernimiento se convierte en presa. El discernimiento sin inocencia se convierte en cinismo. Ambos son necesarios.

Así que sí, la redención es posible.

Pero nunca es barata.

Nunca es superficial.

Nunca es meramente verbal.

Un alma sociópata redimida tendría un aspecto radicalmente diferente: sincera, humilde, responsable, apenada por el daño causado, dispuesta a someterse, dispuesto a perder estatus, dispuesto a reparar el daño, dispuesto a ser corriente, dispuesto a amar sin esperar nada a cambio.

Cualquier cosa menos que eso puede suponer una mejora en la forma, pero no una transformación plena en el espíritu.

Aun así, dejamos el juicio final en manos de Dios. Él ve lo que nosotros no podemos ver. Él sabe si la reverencia es sincera. Él sabe si las lágrimas son una estrategia o un acto de contrición. Él sabe si el corazón de piedra se está resquebrajando o si solo se está adaptando.

Nuestro deber no es hacernos pasar por Dios.

Nuestro deber es discernir, decir la verdad, proteger lo sagrado y postrarnos ante Aquel que es el único que puede juzgar y restaurar con justicia.

ALTERNATIVAS NO CONVENCIONALES (UCA)

EL ENFOQUE ÚNICO DE FRANCO VACIRCA SOBRE EL JIU-JITSU

BUDO: Profesor Franco, usted fue la primera persona en llevar el jiu-jitsu brasileño a Europa, viajando desde California hasta Zúrich para hacerlo. Muchos de los primeros alumnos de BJJ de su academia se han convertido en profesores. Sin embargo, no todos ellos le representan. ¿A qué se debe esto?

VACIRCA: En primer lugar, déjame decirte que conocimos a la familia Gracie y a nuestro maestro más o menos al mismo tiempo, a finales de los 80 y principios de los 90. Cuando digo «nosotros», me refiero a mi hermano Demetrio, a mi hermana María Carmen y a mí. Las artes marciales siempre han sido algo que los tres hemos compartido en la familia Vacirca, aunque yo siempre he sido quien ha animado a mi hermano y a mi hermana de forma positiva. Para mí siempre fue importante tenerlos a mi lado, y siempre nos hemos apoyado mutuamente, incluso cuando teníamos opiniones diferentes. Por ejemplo, a principios de los 90, mi hermano Demetrio incorporó los «Movimientos Naturales» y el yoga al jiu-jitsu brasileño.

No puedo señalar una razón concreta por la que algunos de nuestros alumnos se marcharan y forjaran su propio camino, pero, sinceramente, a nosotros nos parece perfectamente bien. Los que se quedaron con nosotros han sido nuestros amigos y compañeros durante más de 37 años. La gente va y viene. Supongo que se podría decir que estoy haciendo todo lo posible por mantener la «tradición Gracie» tal y como me la enseñaron, pero quizá no coincida con la filosofía de todo el mundo.

No me limito a enseñar Gracie Jiu-Jitsu en mi dojo — hoy en día prefiero el término «dojo» a «academia», aunque yo mismo utilizara el término «academia» en el pasado—. He tenido el gran honor de representar a mi maestro de muay thai, Ajarn Chai Sirisute, desde 1989,

y siempre he incorporado diferentes artes marciales filipinas (FMA), como el kali y el eskrima, a mi enseñanza, especialmente en lo que respecta al manejo de armas y al combate con cuchillo.

Entreno a la gente para que sea lo más realista posible. Para mí, el aspecto deportivo del BJJ es secundario. Quiero que mis alumnos sean capaces de defenderse si es necesario. Hoy en día, cuando observo el BJJ, es muy fácil dejarse llevar por el «sueño de las artes marciales». En nuestra red Gracie Concepts® contamos con personas de diferentes procedencias con distintos objetivos. Sin embargo, eso no afecta a la forma en que imparto mi programa. Para ser sincero, ¿cuántos instructores y expertos en artes marciales se han visto alguna vez en una confrontación real en la calle? ¡Muy pocos! La mayoría de los profesores de artes marciales nunca han recibido un golpe. El resultado es que estos expertos enseñan una especie de «baile» de artes marciales, que atrae la atención de los curiosos, y algunas personas se dejan llevar por ello.

Me centro en mi trabajo como profesor de artes marciales. No tengo tiempo para la política. Las normas básicas que he establecido para la red Gracie Concepts® son muy sencillas y te ofrecen una oportunidad única de aprender Gracie JiuJitsu y ser tú mismo. Te pido que sigas nuestro programa de 54 lecciones; de lo contrario, ¿cómo podría evaluar el nivel de tus alumnos? A partir de cierto nivel, también ofrezco «Alternativas» y «Alternativas no convencionales» (UCA) para ayudarte a comprender mejor cómo aplicarlas a tu «juego» de jiu-jitsu.

Nuestro trabajo en Gracie Concepts® comenzó en 1996 con la creación de los primeros grupos afiliados de BJJ en países como Grecia, con Dimitrios Gletzakos; Italia, con Fabrizio Manzo; Alemania, con Peter Angerer, Mario Stapel y André Stock; y muchos más. Ellos también fueron los primeros cinturones negros, y compartimos grandes momentos e historias.

Hoy en día, en la red de Gracie Concepts® podemos estar muy orgullosos del trabajo que hemos realizado hasta ahora, y debemos seguir adelante y no rendirnos nunca.

BUDO: En comparación con vuestras escuelas y dojos asociados, probablemente tengáis el local más pequeño, sin logotipo ni otros letreros, sin fotos ni certificaciones en la pared, sin medallas, trofeos ni cinturones, ¡y con una zona de tatami de unos 70 m²! ¿A qué se debe eso?

VACIRCA: De hecho, el dojo de Zúrich (Suiza) ni siquiera es de mi propiedad. Sin embargo, aquí imparto clases de Gracie Jiu-Jitsu, muay thai y FMA/Kali todos los días. En el pasado, tuve tiempo para tener un dojo más grande, pero debido a la falta de tiempo y a la necesidad de mantener la flexibilidad para diferentes proyectos, este es el local perfecto —al menos por ahora, desde que terminaron las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus—.

Las personas que entrenan conmigo no deben dejarse atraer por algo que no sea auténtico. Nos hemos mantenido fieles a la autenticidad desde el 16 de julio de 1995, cuando se fundó la Vacirca Academy of Martial Arts (VAMA). Desde 1989 hasta 1991, no éramos más que un grupo de estudio; se llamaba

«The Basement», al igual que la escuela de Nino Bernardo (Wong Shun Leung Wing Chun) en Londres, Reino Unido. Desde 1991 hasta la inauguración de la VAMA en 1995, experimentamos con diversos métodos de entrenamiento y enseñanza.

Entre 1991 y 1995, también cambiamos varias veces el nombre de nuestro grupo de entrenamiento debido a la influencia de mis maestros en California en aquella época. Introduje el Progressive Fighting System (PFS) organizando un seminario de Paul Vunak en Suiza. Gracias a este seminario, él me ayudó a introducir las primeras técnicas de jiu-jitsu brasileño de los Gracie en el suelo en mi grupo de PFS/Kali/Muay Thai. Mientras vivía literalmente en Hermosa Beach y me centraba en las artes marciales y el trabajo, daba clases a mis propios alumnos en Zúrich. Llegaron a ser tan buenos que tuve que entrenar más duro para mantenerme por delante de ellos, lo cual no siempre fue fácil, ya que nuestros alumnos eran muy dedicados.

También venía gente a mi casa desde diferentes países. Durante esa época, nos centramos más en los conceptos del Jeet Kune Do (PFS/Kali) y, más tarde, en el BJJ. La demanda de seminarios de VAMA y clases particulares aumentó rápidamente. Algunos de nuestros alumnos creían que tendrían el

mismo éxito, o incluso más, si se separaban de nosotros, pero esa no fue la realidad para ellos. En pocos años se abrieron muchas escuelas de JKD, y el mismo número tuvo que cerrar de nuevo. No se podía enseñar simplemente leyendo el «Tao del JKD», y muy pocos tenían la calidad personal y los medios económicos para viajar y aprender de la fuente. Algunos de ellos encontraron la manera de ganar dinero autoproclamándose expertos en JKD, entrenando a otros para poder permitirse viajar o invitar a entrenadores de California. Pero seamos realistas, esa no es una solución a largo plazo. Puede que las artes marciales no sean para todo el mundo, y quienes no se lo toman en serio nunca llegan muy lejos.

BUDO: ¿Qué opinas del auge que ha tenido el BJJ en Europa?

VACIRCA: Vale, pero ¿a qué te refieres con BJJ? A principios de los años 90, los profesores de EE. UU. empezaron a utilizar el término «jiu-jitsu brasileño» (BJJ) porque el gran maestro Rorion Gracie, uno de los hijos mayores del gran maestro Hélio Gracie y cofundador de la UFC, estaba en conflicto con miembros de su propia familia para registrar el nombre «Gracie Jiu-Jitsu». En Europa, el jiu-jitsu brasileño tiene dos significados: la gente utiliza el término BJJ cuando entrena en una escuela que enseña jiujitsu brasileño, ya sea del estilo Gracie o no, y también se refiere a quienes entrenan lucha libre, judo, jiu-jitsu, luta livre, etc., y compiten en torneos de BJJ.

Aquí en Europa, «BJJ» es un término genérico que implica que también se entrena en «lucha en el suelo», pero también se podría enseñar Krav Maga, judo o lucha libre, y aun así competir en torneos de BJJ y autodenominarse practicante de BJJ.

Hace un año, visité el UFC Gym de Berlín con el maestro Royce Gracie, ya que yo era el anfitrión de un seminario que él impartía. Cuando llegamos a la recepción del gimnasio, el director nos preguntó si podía ayudarnos y si nos gustaría ver las instalaciones. Le dije que sí, pero el gerente no reconoció al maestro Royce, así que le dije, para que lo « ara»: «¿Conoce a este señor?». Él respondió: «¡No!». Inmediatamente le réplicé: «¡Pues este es el campeón de la UFC, Royce Gracie!». Mientras recorríamos el gimnasio, ¡el gerente estaba usando su teléfono para intentar buscar a Royce Gracie en Google!

Las MMA no han aportado los resultados que el jiu-jitsu brasileño debería haber obtenido. El jiu-jitsu brasileño ha ayudado a las MMA, pero no al revés. Si quieres entrenar jiu-jitsu brasileño, busca una escuela de jiu-jitsu brasileño adecuada.

Cuando empecé a enseñar Gracie Jiu-Jitsu sin ser brasileño, la mayoría de la gente no se creía que fuera un cinturón negro reconocido. Incluso hoy en día, la mayoría de los brasileños creen que hay que ser brasileño para enseñar jiu-jitsu. Lo mismo ocurría en los años 70 con el kung fu: mi profesor tuvo que lidiar con mucho escepticismo porque era español y vivía en Suiza, y sin embargo podía enseñar artes marciales chinas. Afortunadamente, las cosas cambian con el tiempo. Sin embargo, por desgracia, demasiados brasileños creen que son buenos profesores solo por haber ganado algunos torneos de BJJ. Como siempre me recuerda mi profesor de GJJ, Pedro Hemetério: «Un buen luchador no es necesariamente un buen profesor». La venta de cinturones y diplomas en Europa por parte de organizaciones y profesores brasileños no es nada nuevo y cada vez es más habitual.

Soy un europeo que ha aprendido un arte marcial brasileño con profundas raíces en el jiu-jitsu japonés. Lo traje a Europa, y esta es mi interpretación personal de lo que aprendí de mis maestros. Mis conocimientos y habilidades han mejorado con la experiencia y el tiempo. Con la ayuda de mis maestros, he adaptado el programa de enseñanza tradicional y he utilizado tecnologías y herramientas didácticas modernas para mejorarlo. El nivel ha aumentado. Es lo mismo que en cualquier otro deporte.

A la gente le gusta referirse al jiu-jitsu como el arte de los samuráis, lo cual es incorrecto. Imagina a un samurái con todo su equipo de protección luchando en el suelo como se hace hoy en día en el BJJ. Los samuráis eran grandes en su época, pero hoy en día contamos con habilidades, conocimientos y tecnología mucho más avanzados.

BUDO: Tu estilo de enseñanza no es ni explosivo ni lento. ¿Tu enfoque es más «tradicional» o «moderno»?

VACIRCA: Hay quien me pregunta si enseño «a la vieja escuela» o «a la nueva escuela», y yo siempre respondo: «¡a la escuela de la verdad!». Por supuesto, ¡es MI verdad! No es la verdad de ninguno de mis maestros. Solo puedo interpretar lo que creo que mis maestros me transmitieron, pero, en última instancia, soy yo quien está aquí delante de ti. Creo que mi «movimiento» es una extensión del jiu-jitsu tradicional. Fui el primer cinturón negro en jiu-jitsu brasileño y me formaron la primera y la segunda generación de la familia Gracie. Podría optar por enseñar jiu-jitsu brasileño tal y como me lo enseñaron a mí, utilizando las mismas técnicas que uso hoy en día. Es la experiencia de más de 35 años de entrenamiento lo que marca la diferencia. Para mí, el jiu-jitsu es supervivencia. Sí, es divertido derrotar con suavidad a mi compañero de entrenamiento, que me sonríe, pero es un asunto serio cuando entrenamos para la autodefensa. Creo que esta es la razón por la que tanta gente se dedica hoy en día al Gracie Jiu-Jitsu.

BUDO: ¿Siguen enseñando contigo todos tus alumnos de la primera generación?

VACIRCA: ¡No, claro que no! Como he mencionado antes, me siento honrado de que hayamos compartido nuestro camino durante un tiempo, pero también me alegro de que hayan forjado su propio camino en el jiu-jitsu brasileño. Peter Angerer, por ejemplo, se convirtió en el fundador y líder del famoso German Top Team. Sigo visitando su sede en Reutlingen para seminarios y exámenes de cinturón. Lo mismo ocurre con André Stock en Magdeburgo: veo a sus alumnos al menos una vez al año. Por mi parte, tengo unas quince escuelas en Europa con aproximadamente dos mil alumnos, y contamos con otros quince equipos más pequeños en diversas regiones. No me interesa el mercado estadounidense, aunque hayamos recibido propuestas en el pasado. Tampoco me interesa el mercado asiático, aunque llevamos muchos años colaborando con grupos japoneses de BJJ. Solo el tiempo dirá qué nos depara el futuro.

Tengo muchos alumnos, como Thomas Mehnert, que es formador en la Academia de Formación Policial y lleva más de veinte años conmigo. En 2006, él y yo fundamos el Gracie Jiu-Jitsu Team Berlin. Otro excelente profesor de GJJ es Maurice (Mo) Wollny, propietario del Panda Gym Berlin. Sí, mi mercado principal es Alemania y Suiza, y no es fácil expandirse si además quieres mantener tu propio dojo.

BUDO: ¿Qué podemos esperar de tu nuevo DVD, «Unconventional Alternatives»? ¿Para qué nivel de cinturón son adecuadas estas técnicas?

VACIRCA: Al principio, seguimos un programa de clases estructurado. Sin embargo, cuando enseñas a diario, vas adquiriendo más conocimientos sobre todo tipo de situaciones. Contamos con alumnos muy dedicados en nuestros grupos, muy comprometidos e interesados. Al impartir seminarios y clases, es posible que te encuentres repitiendo los mismos principios y técnicas, pero aplicándolos a situaciones diferentes. He desarrollado la idea de que los alumnos deben aprender de forma natural. Cada alumno retendrá aquello que mejor se adapte a su cuerpo. El jiu-jitsu brasileño deportivo hace hincapié en las cualidades atléticas, pero nuestras técnicas no. Esto significa que abordarás el Gracie Jiu-Jitsu desde un punto de vista muy personal. Eres tú quien utiliza el sistema, no el sistema quien te utiliza a ti.

El randori (término japonés que significa «jiu-jitsu de estilo libre») es una de las claves del éxito en el jiujitsu brasileño. El randori no es un combate de entrenamiento. Cuando veo combates de entrenamiento en el boxeo, a veces se parecen mucho a una pelea real. Esa no es la forma en que quiero que entrenen mis alumnos. En el randori, el objetivo es probar cosas en un entorno seguro, progresivo y de apoyo. No es raro ver cientos de técnicas diferentes en una sola sesión de randori.

BUDO: ¿Qué importancia tienen las defensas contra atacantes armados? ¿Enseñas defensa contra ataques con cuchillo?

VACIRCA: Sí, lo hago, pero solo una vez que los alumnos se han familiarizado con el arma y comprenden que deben entrenar sus técnicas con mucha seriedad. Además, en nuestro dojo siempre hemos tenido entrenamiento con «armas». En mi opinión, si quieres defenderte de un arma, también debes saber de lo que es capaz. La defensa contra cuchillos, palos y armas de fuego es esencial hoy en día para el practicante completo de jiu-jitsu. Sin embargo, la mayoría de los profesores prefieren evitar este tema y se centran en cambio en las medallas y los cinturones. Es mucho más fácil así, y esa es también la razón por la que no hay muchos entrenadores de BJJ buenos y completos. Damos patadas, puñetazos, luchamos cuerpo a cuerpo y en el suelo. Consideramos el Gracie JiuJitsu como una autodefensa de 360 grados. En una pelea callejera no hay reglas. Si quieres sobrevivir a un ataque, tienes que ganar. El superviviente es quien gana la pelea. No tenemos reglas. Durante el entre-

namiento, sin embargo, tenemos cuidado de no hacernos daño unos a otros. En el jiu-jitsu siempre hay contacto. Es fácil lesionar a tu compañero de entrenamiento. El randori no sustituye a una pelea callejera real.

También utilizamos el randori para entrenar contra golpes y armas. Tu cuerpo reaccionará de forma muy natural, y no como si estuvieras bailando. En el BJJ, es posible que aprendas una técnica que requiera diez o más pasos antes de acabar en una sumisión. Esto no es realista.

Para ir por delante de tu rival, tienes que pensar con originalidad y explorar estrategias y técnicas poco convencionales. Incorporar enfoques únicos e innovadores a tu jiu-jitsu puede diferenciarte y ayudarte a triunfar de formas que nunca habías imaginado.

Una forma de hacerlo es aceptar el fracaso como una oportunidad de aprendizaje. En lugar de ver los reveses como obstáculos, considéralos peldaños hacia el crecimiento y la mejora. Asumir riesgos y aprender de los errores puede ayudarte a desarrollar una mentalidad resiliente que te impulse hacia adelante. Otra estrategia consiste en sacar partido de tus puntos fuertes y talentos únicos. Identifica qué te diferencia de los demás y utiliza esas cualidades en tu beneficio. Ya sea una habilidad concreta, una perspectiva única o un enfoque creativo, aprovechar tus puntos fuertes individuales puede ayudarte a destacar.

BUDO: Has estado varias veces en Japón; ¿puedes contarnos algo al respecto?

VACIRCA: Para muchos de los que practican jiu-jitsu (que en la nueva ortografía japonesa se escribe «ju-jutsu»), el tema de las «raíces japonesas» es, en esencia, un «viaje hacia la propia identidad». Tanto si uno ha crecido en Japón como si no, la conexión con la «Tierra del Sol Naciente» moldea profundamente el sentido de identidad de cada uno. La búsqueda de las «propias raíces» en Japón puede adoptar diversas formas. Algunos se inspiran en Musashi Miyamoto, el espadachín más famoso, mientras que otros miran hacia Mitsuyo Maeda, el maestro de jiu-jitsu, antes de que partiera hacia Brasil.

Sin duda, también hay quienes se sienten fascinados por una «mezcla de tradiciones», como el budismo y el sintoísmo, el idioma, rituales como la ceremonia del té y mucho más; todo ello conforma sus vidas y sus valores.

Como «gaijin» (forastero), no siempre se ve todo a primera vista; gran parte de lo que parece bastante claro al principio resulta ser menos sencillo, sobre todo cuando se trata de un amigo (y más tarde incluso de una esposa o un marido). Podría compartir algunas anécdotas al respecto que han marcado mis diversos viajes por Japón.

Mi «viaje» surgió a raíz de varios acontecimientos «casuales» —o quizá no tan casuales—. Por «miedo o respeto» a poder perjudicar sin querer a las personas que había conocido en mi viaje o a no proteger lo suficiente la confianza depositada en mí, decidí vivir con esta «carga reconfortante» durante muchos años y apenas compartirla con nadie. No fue hasta los últimos dos o tres años, después de que la persona que me trajo por primera vez a Japón me diera claramente permiso para hablar abiertamente de ello, cuando empecé a compartir estas historias. Los verdaderos maestros de Japón que conozco nunca

hablan de las artes del JJ como lo hacemos hoy en día en Europa, Estados Unidos o Brasil. Estoy convencido de que nunca lo hicieron; incluso cuando maestros como Maeda viajaron a Europa, el jiu-jitsu nunca fue lo que hoy imaginamos que es. Para ellos, el jiu-jitsu es «Nihon» (日本) o «Nippon» (にっぽん ) y, por lo tanto, también debe entenderse como «Tai-Jutsu/TaiJitsu». Ambos términos (Nihon y Nippon) significan literalmente «origen del sol». «Tai» se refiere a técnicas de combate «físicas» o «habilidades», ya que el jiu-jitsu siempre se asoció con armas, ya fuera una cuerda, un cuchillo, una espada o un palo. En mi trayectoria, probablemente encontré mis «raíces japonesas» (Nikkeijin) simplemente compartiendo a menudo el camino con alguien a quien quería o me caía bien. En mi vida profesional, descubrí el «Kaizen», entre otras cosas, y aprendí a aprender, a optimizar y a crecer poco a poco. A través de ello, también creo que experimenté una profunda conexión con la estética y la mentalidad japonesas, aunque solo fuera un invitado. El concepto de «Ikigai» (el sentido de la vida) o la apreciación de la perfección y la cortesía forman parte del patrimonio cultural japonés; me llevé todo eso a casa en mi propia mochila.

BUDO: ¡Dos seminarios en un mes, y con dos auténticas leyendas del BJJ! ¿Cómo surgió eso?

VACIRCA: ¿Cómo? (sonriendo) Es sencillo: gracias a años de conocernos y a una colaboración genuina. El maestro Royce Gracie nos dio a mí y a mi amigo y compañero de dojo, Thomas Mehnert, la oportunidad de contratarlo con poca antelación durante el SOHA Camp en Chipre. No dejamos pasar esta oportunidad. El maestro Royce nos visita una vez al año, y queremos que siga siendo así, gracias en parte al apoyo de nuestros socios. Para nosotros, no es solo una leyenda de la UFC. Todos nos beneficiamos enormemente de sus conocimientos y, como persona, es alguien a quien sin duda quieres conocer. Es accesible para todo el mundo y se nota que enseña Gracie Jiu-Jitsu con gran pasión y profesionalidad. Han pasado casi 35 años desde que empecé a entrenar con él y con su hermano mayor, Rorion Gracie, en California.

Conozco al maestro Sergio «Malibu» Jardim desde hace casi el mismo tiempo. Lo conocí cuando estuvimos en el primer Campeonato Mundial de BJJ en Río de Janeiro. Junto con uno de mis maestros en Río de Janeiro, Mauricio Pereira (Behring), dirigía la empresa de ropa HUNTER, y así fue como nos conocimos. El profesor Mauricão (que en paz descanse) falleció tristemente a una edad muy temprana, pero seguí en contacto con el maestro Malibu. Es un alumno de la tradición original de los Gracie, se formó con el legendario Rolls Gracie, entre otros, y ahora es titular de un cinturón coral de 8.º dan. A su graduación asistieron alumnos de alto rango de Hélio Gracie, como Francisco Mansur (cinturón rojo), Rorion Gracie (cinturón rojo), Reyson Gracie (cinturón rojo) y nuestro amigo común Joe Moreira (cinturón rojo). El Mestre Malibu tiene grandes planes, de los que espero poder informar aquí pronto.

BUDO: Muchas gracias, Mestre, por dedicarnos tu tiempo.

VACIRCA: Gracias a todos.

¡Sed auténticos!

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Revista Artes Marciales Cinturón Negro 529 Agosto 2026 by Budo International Martial Arts Magazine - Issuu