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Revista Artes Marciales Cinturón Negro 528 Julio 2026

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“¿Existe alguna diferencia entre la felicidad y la paz interior? Sí. La felicidad depende de que las circunstancias se perciban como positivas; la paz interior no.”

Perlas del Guerrero Eckhart Tolle

La mente y el espíritu, su poder y ámbitos de influencia

Editorial Editorial La mente y el espíritu, su poder y ámbitos de influencia

Muchos alumnos me preguntan sobre la importancia de la mente y sobre su poder real en un camino personal y espiritual. ¡Toda o ninguna! Estas grandes preguntas no tienen respuestas sencillas y deben, antes de responderse, de ser encuadradas en una lectura mas amplia.

La mente es un hallazgo de la consciencia de ser y una herramienta con base y soporte biológico (¡Y no solo el cerebro!). Si observamos el proceso evolutivo comprenderemos el sentido de su aparición las fases de la polarización. La tierra, madre de todo lo que en ella hay, cocreadora junto el cielo de todas las cosas, ha pasado por tres grandes fases evolutivas.

A saber: Litogénesis (creación de la estructura solida y soporte base), biogénesis (aparición de la vida), Noogénesis, (aparición de la consciencia). Este proceso indica una tendencia primero hacia el movimiento, la transformación hacia la complejidad, la individuación (polarización, multiplicidad de formas), y por ultimo la consciencia de ser diferenciada. Los humanos somos de alguna forma “los frutos” de la evolución de planeta y su semilla.

La consciencia vegetal, que existe, está muy limitada en el automatismo, luego la animal adquiere un nivel superior, pero con fuertes bases pre programadas (instinto) y por ultimo, el hombre aparece en el programa evolutivo acarreando las anteriores, pero como soporte de una consciencia de ser claramente diferenciada. La Noogénesis implica pues un salto sustancial en la evolución de la materia, al adquirir ésta por primera vez, la capacidad de ser consciente de si misma y de una aparente separación. Es a través de los humanos cuando el Universo por primera vez se contempla a si mismo.

La aparición de la consciencia es pues la causa y la madre de la mente, su mejor artilugio para interpretar la realidad. Es un magnifico hallazgo, pero viene limitado de serie por su sistema de creación en capas. Los humanos poseemos un cerebro primitivo, sobre el que se crean nuevas capas, hasta su ultima capa, el cerebro pre frontal que permite la capacidad lógica y analítica. Todas ellas están interconectadas y procesan la información de forma compleja, de modo que somos tanto animales como humanos, vegetales como humanos, y poseemos los minerales en nuestro cuerpo, los mismos que conformaron la propia tierra.

El ser humano es un compendio complejo de toda la secuencia evolutiva, el hasta ahora, su producto final, la parte mas alta de la cadena trófica y es en nuestro cerebro, donde haya su mayor distinción, y donde se produce el mayor consumo de energía de todo el cuerpo.

La mente es un compendio funcional basado en una estructura biológica determinante, pero posee un lado mas sutil; éste está relacionado con su parte invisible o espiritual y esta habla de su vibración a nivel cuántico. Un coche es un coche, pero incluso siendo el mismo modelo, generará formas de actuar distintas al ser conducido, simplemente por el color con que haya sido pintado. Las aseguradoras lo saben bien y no consideran de igual manera uno rojo, que uno blanco. Tenemos pues en la mente condicionantes estructurales y condicionantes funcionales, condicionantes heredados y condicionantes adquiridos, y los resultantes de su propio estado vibratorio y cambiante, frecuencia, positividad o negatividad, exceso o defecto, expansión o contracción, etcetera. Querer producir cambios sustanciales en una persona ignorando todo ello, es como querer atacar a un león a pedos.

La mente por si sola, el uubo, o chakra mental, al contrario de lo que piensa mucha gente, genera un baja tensión. Es demasiado cambiante y maleable por necesidad evolutiva para sostener una tensión continua. Por eso decimos que “las palabras se las lleva el viento” o que “el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones”. La mente articula analiza y decide también, y principalmente, en función de todas esas limitaciones, y por último en función del estado frecuencial y vibratorio en el que se encuentre el ser.

La

La mente y el espíritu, su poder y ámbitos de influencia
mente y el espíritu, su poder y ámbitos de influencia

Analizando la historia del planeta, podemos concluir que las direcciones de la evolución son: Hacia adelante, hacia arriba, hacia adentro y hacia el todo. Hacia delante incluso los primeros seres buscando su alimento crearon en la parte frontal sus mecanismos perceptivos, ojos etc…). Hacia arriba, la historia de la evolución es la historia del levantarse del suelo, primero para poder moverse (plantas versus animales), y después de nadar pasaron a arrastrase por la tierra, (anfibios), para luego andar sobre cuatro patas y por fin levantarse sobre dos, estabilizando su eje cielo tierra (columna vertebral antena). Hacia adentro, el ser toma consciencia de si mismo, (hay niveles aquí también), consciencia de sus diferencias y peculiaridades, así como de su lugar en el mundo. Finalmente, hacia el todo: Cada ser en particular experimenta su finitud y su por lo tato su retorno al origen, dejando su parte física en la tierra y liberando su espíritu a un nuevo renacer como energía mas o menos consciente. Mas allá de ello, cuando evolucionado, el ser humano, al entrar en fase cuatro, comienza a revolver su consciencia hacia su origen esencial, comprendiendo que es una gota de un océano, identificándose cada días mas con su parte inmortal, separando cuerpo de espíritu, comenzando a ver cada día mas el fenómeno vital, desde lo espiritual hacia lo material.

Estas direcciones están escritas a fuego en nuestro escenario (naturaleza) y en nuestro ADN. El estado y las condiciones en el que se ejecuten, son elementos cambiantes y cíclicos, ligados a asuntos de mayor índole e importancia en la vida de cada individuo, espíritu, propósito, evolución, etcétera.

Cuando se actúa sobre la esencia todo cambia: “El que puede con lo mucho, puede con lo poco”, como reza el refrán; de ahí los cambios significativos que observamos después de los ritos de paso, o en los retiros espirituales, “ashikoro”, que realizamos en el ebunto, pues en estos los cambios actúan a nivel cuántico, cambiando la vibración de la estructura esencial del ser. La mente del sujeto cambiará en consecuencia, y no como factor transformador básico, generando la ocasión de mirar las cosas de otra manera al cambiar el color y estado vibratorio de su ser, es decir los pilares de su identidad estructural y funcional a la vez.

El poder de la mente, por grande que sea, se circunscribe y limita a su estado operativo, así como a sus herramientas adquiridas y tiende a incidir más en su ámbito natural de acción (pensamientos).

Si el estado del cuerpo energético y tensional es positivo, la mente tenderá a interpretar adecuadamente las informaciones y a tomar las decisiones más correctas. En caso contrario, lo normal es interpretar mal las cosas y decidir lo inadecuado. Si a esto añadimos el hecho de que atraemos lo que emanamos, (lo igual se junta con lo semejante dentro de un mismo plano), al actuar sobre el estado vibratorio esencial del cuerpo espiritual y tensional, creamos todas las condiciones para que la vida transcurra dentro de los naturales cauces de ella en positivo, enmarcados por supuesto dentro de la moldura del escenario y necesidades personales de ese espíritu en concreto viviendo una vida material de reahustes, objetivos a cumplir y destino.

La mente es una herramienta que nos permite analizar el medio y tomar decisiones, su poder reside en ese ámbito, pues su resumen nos da la condición de escoger y posicionarnos frente a los cambiante acontecimientos de nuestra vida, generando consecuencias, atrayendo y repeliendo cosas, situaciones y experiencias. Dada su composición y sentido, tiene limitadas posibilidades de incidir y transformar nuestras vidas. A pesar de que sus habilidades son esenciales, la mente no puede ser definitivamente tratada sólo desde si misma sin considerar su naturaleza como herramienta de algo superior a lo que pertenece y responde, el espíritu.

“Si el estado del cuerpo energético y tensional es positivo, la mente tenderá a interpretar adecuadamente las informaciones y a tomar las decisiones más correctas. En caso contrario, lo normal es interpretar mal las cosas y decidir lo inadecuado.”

“Si el estado del cuerpo energético y tensional es positivo, la mente tenderá a interpretar adecuadamente las informaciones y a tomar las decisiones más correctas. En caso contrario, lo normal es interpretar mal las cosas y decidir lo inadecuado.”

Cuando Bruce Lee conoció a John Benn, el padrino mafioso de “El furor del Dragón”, le dijo: "John, no te haré rico con la película, pero te haré famoso...” Efectivamente, nadie se hizo rico con él, sin embargo, con la fama y reconocimiento que obtuvieron a su lado, han vivido de las “rentas” durante años, al menos, la gran mayoría de los que tuvieron la “suerte” de cruzarse en su camino, posiblemente Chuck Norris no ha sido una excepción….

Sin ninguna duda “Operación Dragón” es el clásico por excelencia del cine de artes marciales, sin embargo, el mejor combate de este género en la historia del séptimo arte es el que mantiene Bruce Lee contra Chuck Norris en el Coliseo romano en “El furor del dragón”. No en vano fue catalogado en su momento como el combate del siglo y efectivamente, lo fue y es, pues hasta el día de hoy,no ha sido superado en ninguna otra película y eso que se filmó hace más de 40 años…

Tras fallecer Bruce Lee, el trono de “El rey de las artes marciales” quedó vacante, parecía que ningún oriental tuviera el suficiente talento para ocuparlo, entonces, Hollywood buscó una alternativa, por lógica, el único occidental con fama y conocimientos marciales para ocuparlo en aquella época, era Chuck Norris. El primer actor occidental del denominado cine de artes marciales que abrió una estela en Hollywood que años después seguirían otros actores como Steven Seagal, Jean Claude Van Damme, Jeff Speakman, Wesley Snipes, etc. Chuck Norris, anticipándose al declive del cine de artes marciales, triunfó primero en Norteamérica y después en el resto del mundo con Walker, Texas Ranger, serie de televisión compuesta por tres capítulos-piloto de 90 minutos y 200 episodios de 45 minutos, en ella aparecieron grandes estrellas y expertos en artes marciales.

“¡Dos grandes que nos han dejado! Sirva este artículo de homenaje a ambos, extraordinarios individuos que marcaron la historia de las Artes Marciales modernas”

Texto: Gladys Caballero & Pedro Conde.
Fotos:: Pedro Conde.

“Bruce Lee fue desde luego el pionero en el Full Contact, fue el primero en utilizar guantes y protectores, cuando en América sólo se conocía el Karate”

Indudablemente, quién brindó a Chuck Norris la oportunidad de entrar en el séptimo arte fue Bruce Lee, ocasión que no desaprovechó y gracias a sus acertadas decisiones y suerte, posiblemente sea el actor más respetado del cine marcial, por lo menos en Norteamérica donde es toda una institución, pero, ¿Cómo nació la amistad de Bruce Lee y Chuck Norris?

“Conocí a Bruce Lee en 1968, en Nueva York, fue en el campeonato All American Grand Championship que se celebraba en el Madison Square Garden, yo competía y él era una celebridad, cuando gané, el promotor me presentó a Bruce Lee. Aunque yo sabía quién era y él me había visto en torneos, no habíamos tenido la oportunidad de conocernos personalmente. Lo había visto en su gran demostración en el Campeonato Internacional de Long Beach en 1964 y conocía su trabajo como actor en la serie de televisión Green Hornet. Bruce me felicitó, reconociendo lo difícil que fue ganar a Joe Lewis en la final del campeonato. Hablamos amigablemente y descubrimos que estábamos hospedados en el mismo hotel, llevaba peleando desde las 10:00 de la mañana y eran las 23:00 de la noche, estaba muy cansado pero desde hacía tiempo quería conocerle. Así que empezamos a hablar y a intercambiar filosofías y técnicas, así que cogimos un taxi juntos, estábamos realmente implicados en la conversación. Llegamos al ascensor y paramos en su piso, él estaba en el 7º y yo en el 9º y seguíamos hablando, así que salí del ascensor y me paré en el pasillo, eran casi las 00:00 de la noche y la próxima cosa que sé, es que me quité la chaqueta y empezamos a entrenar y te juro que la siguiente vez que miré mi reloj eran las 07:00 de la mañana. Bruce era tan dinámico que me parecieron solamente veinte minutos. Fue increíble que nadie llamara a la seguridad del hotel quejándose de dos locos haciendo movimientos raros en el pasillo. No podía creérmelo tenía un vuelo de vuelta a Los Ángeles en dos horas. “Da igual”, dijo Bruce “cuando regresemos vamos a entrenar juntos”. Poco tiempo después, me invitó a entrenar en el patio de su casa en Culver City, California. Bruce tenía toda clase de equipo en su patio, incluyendo un maniquí de madera que él mismo había hecho, un poste cubierto con paja para practicar los golpes, petos y guantes de boxeo. Entrenábamos dos veces a la semana de tres a cuatro horas por sesión, lo hicimos durante dos años. Bruce me enseñó algunas de sus técnicas de Kung Fu y yo le enseñé algunas de las patadas altas de Tae Kwon Do. Una anécdota significativa es que cuando Bruce y yo comenzamos a entrenar juntos, él no pateaba alto, sus conceptos se basaban en hacerlo por debajo de la cadera, por lo que le enseñé a darle cierta altura. Yo fui quién le enseñó a patear alto. Él opinaba que dar una patada a la cabeza era lo mismo que pegar un puñetazo a las piernas, lo cual no deja de ser lógico, y en ello basaba su trabajo de piernas en el Jeet Kune Do; pero le dije que se debía poseer la habilidad suficiente como para patear a cualquier sitio, y así, le enseñé las patadas altas, en giro, etc., y por supuesto ¡Aprendió muy rápido! Tenía un don especial para aprender y asimilar. En menos de seis meses él podía ejecutar esas patadas tan bien como yo y las añadió a su repertorio con tremenda eficacia. Creo que la gran versatilidad de aparatos de entrenamiento que poseía contribuía enormemente a ello. En ese terreno nos llevaba años de adelanto a todos los demás, aparte , Bruce era extremadamente competente y sabio en las artes marciales, y kilo por kilo, uno de los hombres más fuertes que jamás haya conocido.”

Chuck Norris guarda unos gratos recuerdos de aquellos años de entrenamiento, realizando en ocasiones unas declaraciones sorprendentes sobre ellos… “Bruce Lee fue desde luego el pionero en el Full Contact, fue el primero en utilizar guantes y protectores, cuando en América sólo se conocía el Karate, pero... (Chuck Norris sonríe y añade) nunca peleó. Entrené con él durante dos años, y nunca peleó conmigo. Yo le decía: "Bruce, vamos a hacer un combatillo", y él me respondía "No, practiquemos técnica, técnica". Por lo que nunca tuve oportunidad de medirme con él. Siempre hacía técnicas ¡swash!, y eso era todo (Norris ejecuta dos técnicas rápidas de puño y vuelve a la posición).”

Más de un lector se preguntará ¿Por qué nunca pelearon? ¿Qué hacían en aquellos entrenamientos? En aquella época, aparte del makiwara, pocos aparatos más se empleaban en artes marciales, Bruce Lee fue un pionero y un innovador al adaptar equipo de otros deportes, inclusive, inventó y diseñó algunos aparatos para optimizar sus entrenamientos. Chuck Norris, al igual que otros expertos en artes marciales estaban de acuerdo que con ellos se obtenían grandes resultados en un breve periodo de tiempo.

“Bruce Lee tenía un equipo magnifico para entrenar y hacíamos eso, sólo entrenar, saco de boxeo, patadas y todo ese tipo de cosas, nunca

“Conocí a Bruce Lee en 1968, en Nueva York, fue en el campeonato All American Grand Championship que se celebraba en el Madison Square Garden, yo competía y él era una celebridad, cuando gané, el promotor me presentó a Bruce Lee. Aunque yo sabía quién era y él me había visto en torneos, no habíamos tenido la oportunidad de conocernos personalmente.”

peleamos juntos, yo era un luchador profesional y él no lo era, pero era bueno, muy bueno. Seguramente en un combate real le hubiera ganado, pero Bruce Lee no quería llegar a eso y… yo tampoco.”

Curiosamente y a pesar de lo que algunos piensan, la primera vez que Bruce Lee llamó a Chuck Norris para participar en una película no fue en “El furor del dragón”, su debut en el cine se debió a Bruce Lee, pero fue en el largometraje “La mansión de los siete placeres”, film protagonizado por Dean Martin, Elke Sommer y Sharon Tate, en el cual, el Dragón era el coreógrafo de la escenas de acción y su rodaje tuvo lugar en julio de 1968. Los principios de Chuck Norris en el cine no fueron muy alentadores…

“Poco antes del campeonato internacional, recibí una llamada de Bruce Lee y me dijo que había conseguido un contrato como coordinador de dobles para la película The Wrecking Crew protagonizada por Dean Martín y Elke Sommer. Hay un pequeño papel y pienso que tú lo harías muy bien, me dijo Bruce. Serás el guardaespaldas de Elke, pelearás contra Dean Martín y dirás una frase en el diálogo. ¿Te interesa? Claro que sí, le respondí. Aún cuando no sabía nada sobre interpretación, pensé que sería bueno intentarlo. Me dijo la fecha en que tenía que presentarme en el estudio de filmación., era un día después del Campeonato Internacional.”

Chuck Norris no quería que le tocaran la cara para no acudir a la filmación con el rostro lleno de moratones, por ello, en la

final, en los vestuarios le dijo a Skipper Mullins, el karateka número tres en el ranking a nivel nacional <<Mañana tendré mi primer papel en una película. Golpea mi cuerpo, pero no me toques la cara>>, este le respondió: «Muy bien, pero quedarás en deuda conmigo» Obviamente Skipper no mantuvo su palabra, tras marcarle una serie de puntos, este propinó un fuerte golpe en el ojo a Chuck Norris, éste ganaría el torneo pero se llevó un desagradable recuerdo al rodaje…

“Al día siguiente llegué al rodaje con un moretón que le tomó una hora al maquillador cubrir. Estaba fascinado cuando entré al estudio de filmación para prepararme para mi debut. Nunca antes había estado en un set y no sabía qué esperar. El estudio era una nave inmensa y el lugar dónde estábamos trabajando era un cubo gigante con techos muy altos, luces enormes y brillantes, y cables por todos lados. Decenas de personas iban de un lugar a otro como hormigas y yo me preguntaba cómo se podía rodar una película con tanto caos. Rápidamente el director tomó el mando y nos pusimos a trabajar. Al igual que muchos en ese tiempo, yo no sabía nada de rodajes, pensaba que los directores de las películas sólo encendían una cámara y los actores hacían sus partes, de la misma forma en que se hace en las escuelas secundarias. Estaba muy equivocado. Cada escena tardaba dos horas en rodarse. Las luces tenían que reajustarse,los ángulos de la cámara debían revisarse y los actores debían ser aleccionados y colocados en sus sitios. Mi debut en el cine se reducía a una frase.

En la película, Dean Martín entraba en un club nocturno, tenía que pararme en frente de él y decirle: ¿Me permite, señor Helm? La secuencia tenía que terminar con una pelea entre Dean y yo. Durante las semanas previas a la filmación, repetí esa frase una y otra vez mientras me miraba en el espejo del baño, tratando de encontrar el mejor tono para decir la frase. Cuando las cámaras empezaron a filmar, Dean Martín entró a tiempo. Cuando lo vi acercándose, pude sentir como mi garganta y mi cuerpo se ponían rígidos. La frase me salió como un suspiro. Me permite, señor Helm? Dean Martín pareció no notar mi voz ronca y obedientemente me dio la pistola. Pensé: ¡Aquí se acabó mi carrera artística! ¡Ni siquiera pude decir una frase correctamente!”

Tantas horas entrenando juntos, fue inevitable que naciera un gran aprecio entre ambos, donde el respeto y la empatía estaban siempre presentes, por lo que no es extraño que compartieran sus confidencias y sueños:

“Su atributo más grande, y a la vez su peor error quizás, era el mismo: Bruce Lee vivía y respiraba artes marciales. Él hacía de las cosas más mundanas y comunes de la vida, algo que estuviera relacionado con el entrenamiento de las artes marciales: No estoy seguro si sabía lo que era relajarse. Fuimos buenos amigos, lo suficiente como para que me contara cuál era su sueño. Chuck, quiero ser una estrella de cine, me dijo: Todo lo que estoy

haciendo es con ese objetivo. Bruce estaba entrenando a varias celebridades como Kareem Abdul Jabarr, James Coburn, Lee Marvin y Steve McQueen. Sus estudiantes con frecuencia lo recomendaban para pequeños papeles en las películas y Bruce había trabajado como doble en varias de ellas. Pero él no estaba satisfecho con ser el doble de las estrellas. Él quería que su nombre apareciera con luces de neón en la marquesinas de los cines y con la motivación que tenía Bruce, no había duda de que lo lograría.”

Abrirse camino en Hollywood no era fácil sobre todo para un oriental, en aquella época no existía ningún actor asiático que protagonizara una producción norteamericana. Siguiendo el consejo de sus amigos, Bruce Lee aceptó un contrato con la Golden Harvest para protagonizar dos películas que se rodarían en el sureste asiático

“Bruce se fue a Hong Kong a continuar con su carrera como actor y no supe nada de él, en aproximadamente dos años, una mañana me llamó por teléfono desde Hong Kong y me dijo: Chuck he rodado dos películas en Hong Kong y han sido un gran éxito de taquilla, acabo de terminar el guión de una película que voy a rodar en Roma, en el Coliseo, me dijo con emoción: ¡Dos gladiadores luchando hasta la muerte! Lo mejor de todo es que nosotros mismos prepararemos la coreografía. Te prometo que la pelea será el momento culminante de la película, quiero hacer una escena de lucha que todo el mundo recordará. ¡Genial! le dije ¿Quién gana? Pregunté: Bruce dijo riendo: ¡Yoooo, soy la estrella! Ah, ¿vas a vencer al actual campeón mundial de karate? Noooo, respondió Bruce. Voy a matar al actual campeón mundial de karate. Me reí y me comprometí a hacer la película, acepté participar en ella porque sabía que si Bruce estaba implicado en ella, no sería una tontería. Siempre he respetado su manera de hacer las cosas y particularmente admiraba su insistencia en la perfección y realismo en las artes marciales.”

Tres semanas después Bruce Lee llamó otra vez a Chuck Norris informándole de que la película se empezaba a rodar y le preguntó si estaba listo para viajar a Roma. Chuck Norris en aquel momento se enteró de que su papel era el de un luchador a sueldo, artista marcial, contratado para dar una paliza a Bruce Lee.

“Nunca antes había viajado a Europa, así que le pedí a Bob Wall, mi buen amigo y socio de las academias de karate, que me acompañara. Cuando llegamos al aeropuerto Leonardo da Vinci en Roma, Bruce nos estaba esperando con equipo de filmación para grabarnos cuando bajáramos del avión. Bruce quería usar la escena de la llegada como parte de la película. Ya que Bob venía conmigo, Bruce decidió que interviniera también en ella. Habían pasado dos años desde la última vez que había visto a Bruce, pero seguía siendo tan cordial como siempre. No se avergonzaba con el afecto masculino y nos dio un gran abrazo antes de llevarnos al coche. Para la escena en el Coliseo quería que se viera a un formidable oponente.

Yo pesaba 73 kilos en comparación con sus 65 kilos, él quería que yo engordara 9 o 10 kilos más. Afortunadamente, mi metabolismo era muy lento y podía

“Siempre he respetado su manera de hacer las cosas y particularmente admiraba su insistencia en la perfección y realismo en las artes marciales.”

aumentar 3 o 4 kilos en menos de una semana, por supuesto, si disminuía mis ejercicios y descuidaba mi dieta. Le dije: ¡Estupendo! Puedo comer hasta hartarme a cuenta de la compañía. Bob y yo pasamos dos semanas paseando como típicos turistas, visitamos templos como la Basílica de San Pedro, el Vaticano, monumentos como la fontana di Trevi y los hermosos jardines en la Villa burguesa.

Encontré un restaurante dónde podía comer pasta y helado hasta saciarme, lo mejor que haya probado en mi vida. Casi todas las noches cenábamos en la Taberna Flavia en Trastevere. Comencé a aumentar de peso inmediatamente, logrando el objetivo en el tiempo fijado.”

El rodaje de “El furor del dragón” comenzó el 10 de mayo de 1972, contaba con un presupuesto inicial de 350.000 dólares, el equipo empezaba a trabajar a las 06:00 de la mañana y terminaba a las 18:00 o las 20:00, dependiendo de la jornada.

Los primeros días Bruce Lee se dedicó a rodar las escenas de exteriores que requería para la película, grabando en algunas de las calles y plazas más representativas de Roma como La vía Vittorio Veneto, los jardines de la fuente de Tivoli, Piazza Navona, etc. Cuando terminó fue cuando quedó con Chuck Norris para grabar el combate en el Coliseo. Como no tenían permiso para rodar en el anfiteatro, introdujeron en bolsas de viaje una cámara y el equipo necesario para la filmación, tras dar una propina a los vigilantes para que se hicieran los “despistados”, comenzaron

a trabajar…

“Bruce y yo fuimos al Coliseo para revisar los detalles para la gran escena de la pelea. Era un sentimiento extraño, estar junto a él en uno de esos túneles que llevaban hacia la arena. Recordé películas como Espartaco, donde Kirk Douglas peleó en la arena y un sentimiento de respeto al pensar en las verdaderas peleas a muerte que regularmente se hacían en el Coliseo para entretener a la población romana.

El Coliseo era más grande e impresionante de lo que me había imaginado. Nos sentamos en uno de los asientos de piedra de la arena y discutimos la escena. Bruce hizo anotaciones sobre los ángulos de las cámaras. Él planeó la escena de forma que pareciera como si fuéramos dos gladiadores peleando el uno contra el otro. Como nosotros mismos estábamos a cargo de la coreografía, él me preguntó:

«¿Qué quieres hacer?» Yo le dije: Bueno yo haré esto y esto. Mostrándole unas técnicas que pensé serían interesantes. Él dijo OK, y así él preparó sus defensas. Así que salimos a la arena e hicimos sparring libre, como nos conocíamos el uno al otro tan bien, porque habíamos entrenado juntos durante mucho tiempo, la escena salió perfecta, en ella Bruce no hacía más que atacarme, eso era todo. Atacar, atacar, atacarme. El trataba de desgastarme y era todo en cámara lenta. Le recuerdo moviéndose alrededor con esos preciosos movimientos fluidos intentando desgastarme y cuando

yo intentaba atacar, él se agachaba y esquivaba todo el tiempo. Finalmente, cuando fallé todos mis golpes, empecé a sentirme cansado, el avanzó, lanzando golpes a todos mis puntos vulnerables, noqueándome. Ahí ya estaba completamente exhausto. Después me derribó contra una pared y llegamos al punto en que yo lancé un grito y Bruce me empujó contra la pared. Ese fue el momento en que me rompió la muñeca, el codo y la rodilla derecha, caí al suelo e intentaba levantarme. Así llegamos a la dramática escena en la que yo intento levantarme y seguir luchando con mucho esfuerzo, entonces Bruce me mira como diciendo, vamos a parar, he ganado yo. Ellos habían colocado la cámara en la panorámica entre su cara y mi cara, de un lado al otro. Lo que intentaban transmitir era que yo de alguna manera sonreía, una sonrisa de gracias pero no, del tipo de, soy un profesional, de o ganas o mueres y yo prefería morir antes que abandonar o perder, ese tipo de sonrisa. En ese momento lancé un grito y me abalancé sobre Bruce, casi volando y el me sujeto, agarrándome del cuello. Lo único que yo podía hacer era golpearle con una serie de golpes en el riñón y finalmente él me rompió el cuello. Entonces me tumba en el suelo suavemente y se aleja como sintiendo pena por haberme matado.

Afortunadamente Bruce no me obligó a ser tan malvado, aquel era un combate entre dos profesionales. Al final de la pelea, cuando él me mata, me tapa con mi

chaqueta del uniforme y coloca mi cinturón encima de una forma muy ceremonial y respetuosa”. El duelo tardó tres días en filmarse, el combate iba a ser el clímax de la película, según Linda Lee, el gran combate con Chuck Norris llevó 20 páginas de dirección escrita y fue tan cuidadosamente planeado como la ejecución de un ballet profesional. Bruce Lee diseñó la coreografía en su casa, a menudo probando movimientos con ella. Según la viuda: “De repente le venía una inspiración y me decía: "¡Venga, probemos esto!". Todo aquel trabajo y la genialidad de Bruce Lee quedó plasmada en la pantalla, sobre él opina Chuck Norris…. “Fue difícil y desafiante, pero disfruté al hacerla. Aunque Bruce era un director novel, él sabía lo que quería y en que forma la cámara debía filmarla. Tal como Bruce lo había predicho, nuestra escena de la pelea se convirtió en un clásico. En la actualidad, le puedes preguntar a cualquier estudiante de artes marciales sobre su pelea favorita en una película y casi todos te responderán que se acuerdan de la escena de la pelea entre Bruce Lee y yo en El furor del dragón. Es increíble lo bien que salió considerando que sólo teníamos una cámara.”

Pero ¿Qué es lo que la hace diferente? ¿Por qué una prestigiosa publicación norteamericana la incluyo dentro de las 10 mejores escenas de acción de la historia del cine?

“En la actualidad hay gran cantidad de peleas muy buenas. El combate entre Bruce y yo era más de tipo

emocional, nos mirábamos, nos observábamos, y entre plano y plano peleábamos. Eso fue lo que hizo a la pelea de “El Furor del Dragón” tan excitante. Bruce era muy inteligente, siempre quiso plasmar un sentimiento en la cámara, porque las técnicas que se utilizaron son las mismas que uso yo en mis películas, pero esa emoción que Bruce creaba en el ambiente, con la cámara... era algo especial. Generalmente, las peleas son luchas, unos cuantos golpes, moverse, etc. Pero Bruce era real-

mente muy listo, sabía cómo usar la cámara para crear emoción y tensión en la pelea, generando un clímax sin igual. En ese terreno hay que reconocer que era un genio.”

Hubo problemas de logística, tiempo, permisos y otras innumerables dificultades que superar en Roma, por lo que la escena de combate no fue

acabada… “Bruce, Bob Wall y yo volamos a Hong Kong para filmar el resto de nuestras escenas. El día que llegamos allí, Bruce había hecho arreglos para que fuéramos los invitados en el programa de televisión más famoso de la ciudad. Disfruta la noche, la versión de Hong Kong para el programa esta-

dounidense The Tonight Show con Johny Carson.”

Invitados por la HK-TVB Bruce, Norris y Bob Wall acudieron para realizar una exhibición de artes marciales y conceder una entrevista, como la intención de Bruce Lee era presentar a Norris y a Bob Wall al público de Hong Kong, no se cambió. Cuando salieron a

antena el presentador Josiah Lau que conocía a Bruce Lee le dijo:

“¿Bruce, nuestra audiencia se interesa mucho por ti, podrías decirnos que has estado haciendo recientemente?

Bruce contesto: “Raymond Chow y yo hemos estado recientemente en Roma, para grabar los exteriores de nuestra nueva película, ha venido a Hong Kong con nosotros otro artista marcial, él es campeón del campeonato de América de karate, el señor Norris vino directamente desde los Estados Unidos a Roma para trabajar con nosotros. Además de él, hay otro americano experto en karate, es el señor Bob Wall. Ambos han participado en nuestra película El Furor del dragón.”Lau pregunto: “Me he enterado por el periódico que Norris y Bob Wall son tus alumnos, también es sabido que cuando te empezaron a seguir ya eran personas famosas, que llevan siendo campeones de karate durante muchos años ¡Creo que tu JKD debe ser muy poderoso!” Bruce negándolo con la cabeza y moviendo sus manos dijo:

“No, no juegues a ese juego conmigo, yo nunca he dicho que sean mis alumnos, somos amigos, cuando tenemos tiempo nos reunimos y discutimos sobre artes marciales.”

Tras ello Bruce Lee explicó lo que era el Jeet Kune Do y vertió diferentes opiniones sobre las artes marciales en general y en particular el Kung fu chino. El público quería ver en acción al Dragón, pero Bruce rehusó la invitación y dijo:

“La audiencia de Hong Kong ya me conoce, hoy vamos a presentar a estos dos hombres, artistas marciales en El furor del dragón y en la vida real, Norris y Bob Wall. Ellos son los protagonistas hoy. Debería dejarles intervenir hoy.”

Las personas presentes en el estudio aplaudieron la sugerencia. Norris y Bob sonrientes se levantaron y preguntaron “¿Qué queréis ver?” Como los presentes no sabían mucho de artes marciales, no sabían que responder, entonces Bruce dijo: “¿Puedo sugerir una idea? En esencia los artistas marciales entrenan cuatro cosas, precisión, agresividad, rapidez y fuerza. Creo que podemos jugar a un juego para mostrar la precisión de sus patadas. Bob Wall sujetara un cigarrillo en la boca y Norris se lo quitara de una patada.”

Todos quedaron encantados con la idea. Bruce añadió: “Como todos

sabemos nuestras piernas están hechas para caminar, si queremos usarlas para alcanzar un objeto que esta alto, será bastante complicado controlar nuestra pierna. Esto ocurre porque cuando levantas una pierna la otra tiene que soportar el peso de tu cuerpo. Patear de manera precisa no es fácil, sobre todo si tienes que golpear rápidamente un objeto pequeño.

Bob tiene que sujetar el cigarrillo con la boca por lo que si Norris no es preciso, es evidente que Bob puede salir herido en la boca o la nariz. ”Rápidamente se le facilitó un cigarrillo a Bob Wall, Norris observó a Bob durante unos segundos y fuhh, en un segundo, giró su cuerpo, levantó su pierna derecha y golpeó el cigarrillo, el pequeño pitillo voló por los aires.

Los espectadores rompieron a aplaudir, pero no estaban satisfechos, querían más, sobre aquello Chuck Norris comenta:

“Me pidieron que hiciera unas demostraciones de artes marciales y empecé pateando un cigarro de la boca de Bob, rompí unas tablas, luego Bob y yo hicimos una demostración de combate libre. Le pegué a Bob con una patada giratoria por detrás que le dio en el pecho y lo mandó al otro lado del estudio. Todos se impresionaron, pero Bob se levantó como si nada. Cuando terminamos la exhibición, el presentador del programa quiso ver el protector que Bob estaba usando en el pecho. ¿Qué protector?, le dijo Bob, mientras abría la parte de arriba de su gi. La marca de mi pie estaba en su pecho.”

Cuando acabó la exhibición Lau les preguntó. “Muchas personas dicen que ambos sois alumnos de Bruce, pero Bruce lo niega, dice que sois amigos, ¿Cuál es la verdad?

Chuck Norris como siempre tan respetuoso y prudente, respondió : “Quizás él piense que nuestras técnicas de karate no son suficientemente buenas y no estamos cualificados para ser sus alumnos, sin embargo, nosotros admiramos su Kung Fu. Así que aunque no nos trate como sus alumnos, nosotros lo consideramos nuestro maestro.”

Aquellas declaraciones en antena trajeron problemas al coloso americano, muchos practicantes de artes marciales ansiaban la fama, algunos expertos como Lau Tai-chuen, tras retar a Bruce Lee a través de la prensa consiguieron su propósito. En el caso de Lau, a pesar de no pelear con Bruce Lee, logró con la publicidad que obtuvo que le dieran un papel en una pelicula, aunque su carrera cinematográfica fue

“Tal como Bruce lo había predicho, nuestra escena de la pelea se convirtió en un clásico. En la actualidad, le puedes preguntar a cualquier estudiante de artes marciales sobre su pelea favorita en una película y casi todos te responderán que se acuerdan de la escena de la pelea entre Bruce Lee y yo en El furor del dragón. Es increíble lo bien que salió considerando que sólo teníamos una cámara.”

efímera, tan sólo trabajó en cuatro largometrajes. Alguien, siguiendo su ejemplo, intentó hacer lo mismo con Chuck Norris:

“Al día siguiente, en un periódico local, alguien me retó a una pelea. Bruce estaba asombrado con el artículo y me lo leyó.- ¿Qué crees que debo hacer?-le pregunté -No le hagas caso -me dijo-. A mí siempre me andan retando. Todo lo que quieren es publicidad, sin embargo, Bob estaba molesto.

-Yo no soy protagonista en la película -le dijo a Bruce- ¿Qué tal si yo acepto? - Adelante, si eso es lo que quieres, le dijo Bruce. Bob salió la siguiente noche en el programa de televisión y dijo a la audiencia: Un televidente, ha retado a mi instructor, Chuck Norris. Chuck es mejor luchador que yo. Por eso quiero enfrentarme, quién quiera que seas, pelea primero conmigo y demuestra que eres un digno rival para pelear con él. Nuestra pelea será en este programa de televisión para que todos en Hong Kong vean cómo te despedazo. El retador, quién quiera que fuera, nunca apareció y nadie más me volvió a retar en Hong Kong.”

Finalizaron la película y Bob Wall junto con Chuck Norris regresaron a Norteamérica, volviendo a su trabajo como instructores de artes marciales. Ambos se olvidaron de la pelicula pensaron que sólo se proyectaría en Asia, Bruce Lee continuaría con su carrera como actor, tras ver y comprobar la fama que había obtenido en Oriente, ambos pensaron que se implicaría totalmente en su carrera y tardarían mucho tiempo en volverse a ver, pero se equivocaron…

“A mediados de Julio de 1973, Bruce Lee vino a los Ángeles para hacerse un chequeo. Me llamó para comer, avisé a Bob Wall y quedamos en un restaurante de Chinatown. Tengo que admitir que vi a Bruce muy bien. Delgado y fuerte. Bruce se mostró muy optimista.

Nos contó que en Hong Kong los doctores no habían encontrado la causa de unos desvanecimientos que había tenido recientemente, ese era el auténtico motivo de su visita a la ciudad. Había venido a hacerse unas pruebas en uno de los mejores hospitales de Los Ángeles. Estaba muy contento porque los doctores no le habían encontrado nada, le dijeron que tenía el cuerpo de un joven de 18 años. A sus treinta y dos años, él se veía en perfectas condiciones físicas, pero yo estaba desconcertado.

Bueno, pero si estás tan bien, ¿Qué piensan los doctores que causó tus desmayos? Bruce me dijo mientras comía: Tensión, supongo, exceso de trabajo, falta de descanso, lo mismo de siempre. Nos empezó a hablar sobre el agotador trabajo de su última producción, “Enter the dragón”, era muy optimista con sus resultados. La verdad es que tanto física, como mentalmente, estaba en su mejor momento. Aquello lo comenté con Bob de regreso a casa. - Tras un breve silencio, añadeFue la última vez que le vi con vida...”

Poco después de aquella comida “El pequeño dragón” regresó a Hong Kong, nada hacía presagiar los espantosos acontecimientos que se avecinaban… Bruce Lee falleció el 20 de julio de 1973, cinco días después se celebró en Hong Kong una ceremonia fúnebre en un céntrico y lujoso local, aunque pequeño, de Kowloon funeral Home.

Según los medios de comunicación, el acto aglutinó a unas 25.000 personas. Amigos, familiares, compañeros de trabajo e infinidad de desconocidos se reunieron para dar a Bruce Lee su último adiós. Al día siguiente se estrenó en Hong Kong “Operación Dragón”, quizás los productores quisieron aprovechar el aciago momento para proyectar su último trabajo...

El 31 de julio Bruce Lee es enterrado en Seattle, el fune-

ral fue más tranquilo e íntimo. Asistieron alrededor de ciento ochenta personas, entre amigos y parientes. El ataúd iba cubierto de flores blancas, amarillas y rojas, colocadas de tal modo que formaban el símbolo del ying-yang.

Portaron el féretro Steve McQueen, James Coburn, Dan Inosanto, Taky Kimura, Peter Chin y Robert, el hermano de Bruce Lee, entre los amigos y familiares más allegados, se encontraba Chuck Norris...

“Cuatro días más tarde de haber comido con él, escuché la terrible noticia de que había muerto. No quería creer eso, lo acababa de ver tan radiante y vivaz, la viva imagen de la buena salud, la emoción y la felicidad. ¿Cómo podía ser? Los rumores acerca de su misteriosa muerte volaron a través del Pacífico más rápido que el jet que trajo su féretro. Algunos rumores apuntaban a que Bruce había muerto por ingerir marihuana, desatando preguntas acerca del uso de drogas. Otros sugerían que su bien conocida experimentación con esteroides le causó la muerte. Otras más hablaban de que Bruce había sido asesinado con un golpe mortal de un asesino a sueldo, un experto en técnicas orientales de asesinato. Algunas de las explicaciones propuestas sobre su fallecimiento parecían aceptables, pero la mayoría eran ridículas. Quizás los rumores eran simplemente la forma que tenía el mundo de dar una explicación a la realidad; que ninguno de nosotros tiene garantizados los siguientes cinco segundos. La vida es un regalo de Dios. En aquellos días, la versión oficial de la muerte presentada por los forenses de Hong Kong fue un edema cerebral causado por una reacción hipersensible al ingrediente de una pastilla para el dolor de cabeza, muy similar a la rara reacción que tiene algunos individuos cuando les pica una abeja. Los doctores estadounidenses dijeron que fue un aneurisma cere-

bral. Bruce fue enterrado en Seattle y a causa de su fuerte afinidad con la comunidad china, hubo anteriormente otro servicio funeral en Hong Kong con una asistencia de más de veinte mil seguidores. Asistí al funeral de Seattle junto con Bob Wall, Steve McQueen y James Coburn, éste último era uno de los estudiantes privados de Bruce y dio un discurso muy conmovedor sobre su maestro.

Finalizado el funeral, Bob, James, Steve y yo volamos de regreso en el mismo avión, sin embargo, el vuelo fue extremadamente silencioso. Cada uno de nosotros parecía inmerso en sus pensamientos, analizando el mensaje para nosotros de la muerte de Bruce. Allí estaba, en su mejor condición, en la cima de su carrera y de pronto, todo había acabado, por supuesto que alcanzó su objetivo de convertirse en una gran estrella, pero ¿Y qué? ¿De qué le servía eso a su maravillosa esposa y a los dos hijos que dejó atrás?

Después de que él murió pensé mucho sobre eso y llegué a la conclusión de que la vida no se valora en años sino en logros. Bruce tenía dos objetivos en la vida: uno era ser reconocido como artista marcial, lo cual por supuesto lo logró y dos, ser reconocido como actor y también lo consiguió. Por lo que Bruce logró los dos objetivos que tenía en su vida, en un corto periodo de tiempo de 32 años. Muchos de nosotros viviremos 80 años y no conseguiremos los objetivos que nos marcamos.”

El capítulo piloto de la serie Kung fu fue emitido en EEUU el 14 de octubre de 1972, y en un principio se tituló “The Warrior”, la serie estaba basada en la idea original de “El Pequeño Dragón”, siendo un gran éxito, con él, en Occidente, se empiezan a divulgar las artes marciales. Irónicamente, el 17 de agosto de 1973, casi al mes desde

su óbito, se estrena en New York “Operación Dragón”, dos días más tarde se proyectaría en otras ciudades norteamericanas, empezaba a nacer el mito… el público demandaba más películas de Bruce Lee. El 7 de agosto de 1974, casi un año después del estreno de “Enter the dragón”, se estrenó “El furor del dragón”…

“Me había olvidado casi de la película, hasta que empezaron a anunciarla en los cines. Cuando se estrenó en el sur de California, muchos de mis alumnos se apresuraron a verla, a la mañana siguiente fui a una de mis escuelas y todos se me quedaron mirando como si no creyeran que de verdad Bruce no me hubiera matado, a mí me pareció muy divertido, podías percibir que les había impresionado lo que habían visto la noche anterior. Creo que se podría decir que las escenas de pelea de “El furor del dragón” fueron lo máximo en realismo y perfección de cualquier película de artes marciales que un fan haya podido ver. Ciertamente, Bruce Lee había descubierto una fórmula triunfadora para sus películas. La gente llenaba los cines para ver sus películas. El presupuesto de “el furor del dragón” había sido $240.000 y al final había recaudado más de ochenta millones de dólares en todo el mundo.”

La imagen de Chuck Norris peleando contra Bruce Lee apareció en numerosas publicaciones. En Occidente se empezaron a estrenar innumerables películas de artes marciales, de nuevo el coloso americano fue contratado en 1974 por Golden Harvest para volver a interpretar al villano de “El tigre de S. francisco” (Slaughter in S.

Francisco & Karate cop ). En el sudeste asiático los estudios buscaban a un sucesor de “El Pequeño dragón”, pero este no aparecía, cuando el género empezó a decaer, estrenaron films de clones de Bruce Lee.

Chuck Norris nunca se planteó convertirse en una estrella de Hollywood, de hecho al poco de terminar “The turn of the dragón”, había trabajado en una modestísima producción norteamericana titulada “The Student Teachers” (1973) y volvió a implicarse en sus clases y gimnasios. En 1977 protagonizó por primera vez un largometraje, titulado “El poder de la fuerza” (Breaker, breaker), un año después se estrenaría “Los valientes se visten de negro”, por primera vez, en la promoción y publicaciones, se le anunciaba como el sucesor de Bruce Lee. En occidente el público estaba harto de tantas producciones chinas y necesitaba un nuevo héroe, el resto es historia…. Al principio de su carrera era inevitable que le comparan con Bruce Lee y le preguntaran por su estilo de lucha…

“El Jeet Kune Do es un sistema genial, pero hay que reconocer que estaba hecho sólo para Bruce Lee. Para desarrollarlo, introdujo dentro de un mismo sistema de lucha todas aquellas técnicas que conocía a través de otros maestros y expertos, además extraía muchos conocimientos de su gran biblioteca, pero repito, el Jeet Kune Do era idóneo sólo para él; no es un sistema que otro pudiera poner en práctica, pues para hacerlo se necesitaba su genialidad y talento y eso nadie lo tiene. Por estas razones puedo asegurar que

Bruce Lee era el JKD y el JKD era Bruce Lee. Él no dejó un sistema de lucha que sus alumnos pudieran seguir, ni siquiera pudo hacerlo Dan Inosanto, porque variaba tanto y era tan complejo que nunca llegaré a saber si existe un sistema con reglas y bases que puedan seguirse para alcanzar su perfección.”

Cada arte marcial posee su peculiaridad e idiosincrasia que lo hace diferente a otros, en el caso del Jeet Kune Do ¿Cuál es su particularidad? Según Chuck Norris…

“La esencia del Jeet Kune Do es la velocidad y la explosividad, sólo hay un problema, no todos poseen estos atributos. Bruce era realmente rápido…era un fanático, era el más fanático practicante de artes marciales que haya conocido jamás, él lo vivía, lo respiraba, desde por la mañana a la noche su mente era solo artes marciales. Lo que lo hizo tan grande fue que no se estancó en la tradición. Siempre buscaba maneras de perfeccionarse a sí mismo. Él amaba la vida, la disfrutaba a cada momento, era un individuo muy optimista, nunca se volvió pesimista ante nada, tenía mucha energía, una energía tremenda que te trasmitía.”

El combate del siglo ha quedado grabado en la retina de miles de espectadores, obviamente a Chuck Norris se

le ha preguntado en más de una ocasión sobre el nivel marcial de su amigo y compañero de entrenamientos, sobre todo en los inicios de su carrera dónde era incesante la misma pregunta ¿Qué hubiera pasado en un combate real entre ambos? su respuesta a grandes rasgos siempre era la misma…

“Solo sé que gracias a Bruce Lee se conocieron las artes marciales en todo el mundo y que era un genio dentro de ellas. Ahora él está muerto y si me hubiera podido ganar a mi o a un peso pesado, no importa.”

Ciertamente si hoy en día se conocen las artes marciales a nivel mundial es gracias a Bruce Lee, sin él, nunca hubieran alcanzado la difusión que tienen, por ello es el icono incuestionable de las mismas, lugar que ocupa desde hace más de 40 años, todo los demás eran y son trivialidades que no conducen a nada, lo que es incuestionable es que sus películas todavía no han sido superadas y que ningún otro actor, a pesar de lo que han evolucionado las artes de combate, ha sido capaz de destronarle y tal y como está este género cinematográfico, no hay ningún sucesor a un corto plazo. Por lo que larga vida al “King”, nadie hizo nunca tanto por las artes marciales.

Lo más destacado del Ocean State Grand Nationals 2026

Don y Christine Rodrigues organizaron la 44.ª edición del Ocean State Grand Nationals, una prueba del NASKA World Tour, celebrada en el Hotel Crowne Plaza de Warwick (Rhode Island) del 10 al 12 de abril de 2026. El Ocean State Grand Nationals reunió a algunos de los mejores talentos de las artes marciales en este evento de primer nivel, en el que atletas de élite compitieron por los codiciados títulos de campeón del mundo.

Celebrada en un ambiente electrizante, la noche estuvo llena de intensa competición en diversas categorías, incluyendo formas, armas y combate por puntos, así como competición por equipos. ¡El evento de este año tuvo sin duda un aire internacional, con participantes procedentes de todo Estados Unidos, Canadá, Guatemala, República Dominicana, Puerto Rico, México, Hungría, Alemania, Venezuela y Grecia!

El espectáculo nocturno del sábado se inauguró con una emocionante demostración a cargo de los campeones del equipo de demostración, Competitive Edge. A continuación, se premió a las dos mejores escuelas colaboradoras con un televisor Smart TV en color de 86 pulgadas y otro de 75 pulgadas. Los ganadores fueron Next Level Martial Arts, del Bronx (Nueva York), y The Lab, de Rhinebeck (Nueva York). Los premios fueron patrocinados por Ocean State Collision Center y los entregaron la familia Zangari y el alcalde de Warwick, Frank Picozzi. La ciudad de Warwick volvió a patrocinar el Ocean State, al igual que Century Martial Arts, FFM2, la Fundación Tori Lynn Andreozzi, Paul Mitchell Haircare, Ocean State Collision y Asian World of Martial Arts.

¡El invitado especial de este año y ganador del Premio Leyenda fue el campeón mundial Pedro «The Axe Man» Xavier! Una larga fila de aficionados se formó junto al stand de Ocean State Collision para conseguir una camiseta autografiada gratis por Pedro durante la jornada del sábado. El instructor de Pedro, el maestro Joe Pina, subió al escenario para entregarle a Pedro el Premio Leyenda junto con los promotores Don y Christine Rodrigues.

Algunos de los ganadores del emocionante espectáculo nocturno fueron: Julia Damascena ganó el Gran Campeonato de Formas Femeninas Sub-13, mientras que Kodi Molina se alzó con el Gran Campeonato General de Formas Femeninas de 14 a 17 años. Caleb Baschnagel se hizo con el Gran Campeonato de Formas Masculinas Sub-13, mientras que Judah Sagawa se aseguró tanto el Gran Campeonato General de Formas Masculinas de 14 a 17 años como el de Armas. Madalynn Wiersma ganó el Gran Campeonato de Armas Femenino Sub-13 y Leopold Aramovich ganó el de Armas Masculino Sub-13. Amanda Duarte ganó el Gran Campeonato de Armas Femenino de 14 a 17 años. Jake Presley se alzó con el Gran Campeonato General de Armas Tradicionales Masculino. Avery Presley consiguió su primer Gran Campeonato General en la categoría de armas CMX femeninas. Phillip Brumme ganó el Gran Campeonato General de armas CMX masculinas de mayores de 18 años.

Mitchell Street se llevó a casa el Gran Campeonato General de formas tradicionales masculinas de mayores de 18 años. ¡Esteban Tremblay ganó el Gran Campeonato General de formas CMX masculinas con un pleno de victorias! Haley Glass Mancillas se alzó con el Gran Campeonato General de Formas CMX femeninas con una victoria aplastante. La emocionante prueba de Formas Sincronizadas la ganó el equipo Revolution y la de Armas Sincronizadas la ganó el equipo Paul Mitchell. La prueba de Formas Tradicionales masculinas la ganó Mitchell Street y en la femenina, ¡Maddy Kennaway volvió a ganar!

Los galardonados con el Salón de la Fama de Ocean State de 2026 fueron Alexander Brooks-Major II, Renee Potter, Anjey Bannon, Ricardo Rodríguez, Elizabeth Dunton (Warwick Tourism), Peggy Oliver (directora general del Hotel Crowne Plaza), Jeff Doss y el Dr. El-Java Abdul-Qadir. El Premio al Veterano fue otorgado al Sr. John D’Angelo III, quien se retiró de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en 2006 con el rango de sargento primero. Actualmente es cinturón negro de tercer grado en Oki-Ryu Kenpo. Combate y Super Fights: Victoria Homsani fue nombrada Gran Campeona de Combate en la categoría femenina de 16-17 años tras la lesión de su oponente, Sandrine Audy. El campeón de combate masculino de 16-17 años fue Luis «Picky» Rivera, que se impuso a Jahmir Caton. Katana Everett, del equipo Paul Mitchell, ganó el Gran Campeonato General de Combate al derrotar a su compañera de equipo, Katarina Herman, con un marcador de 52. El Gran Campeonato de peso ligero masculino lo ganó Enrique Letona, tras derrotar a su hermano Jason, mientras que el Gran Campeonato de peso pesado masculino lo conquistó Dimitrios Economo, de Grecia. El equipo Top 10 Team USA ganó el Campeonato de combate por equipos masculino tras remontar contra el equipo Paul Mitchell.

La gran final de las eliminatorias fueron los Campeonatos de Peso Abierto Masculino y Femenino, patrocinados por Female Fighter Matter Too y la Sra. Maggie Messina. Los ganadores de las divisiones masculina y femenina se llevaron 3.000 dólares, el segundo clasificado ganó 1.000 dólares, los dos terceros clasificados ganaron 500 dólares cada uno y los finalistas del quinto al octavo puesto ganaron 250 dólares cada uno. Stefanie Megerie, de Alemania, se alzó con el título femenino en un controvertido final contra Katarina Herman, de Canadá. Bailey Murphy, de EE. UU., ganó el Campeonato de Supercombates de Peso Abierto Masculino en el evento princi-

pal al derrotar a Enrique Letona, de Guatemala. El Ocean State Grand Nationals 2026 resultó ser un evento emocionante, en el que se puso de manifiesto la dedicación y el talento de los artistas marciales de diversas disciplinas. Con actuaciones impresionantes y momentos memorables, la competición no solo puso de relieve los logros individuales, sino que también subrayó el espíritu de la comunidad de las artes marciales. Mientras los atletas esperan con ilusión las futuras competiciones, el legado de los Grand Nationals de este año servirá de inspiración para muchos. ¡Los Ocean State Grand Nationals de 2027 se celebrarán del 2 al 4 de abril de 2027!

OSS u OSU: Mi reverencia y mi más profundo respeto

Hay una palabra japonesa que hoy en día utilizan con frecuencia muchas personas que practican artes marciales (especialmente en el karate). Es una palabra que ahora se conoce en casi todo el mundo. Esa palabra es OSS u OSU. Sin embargo, si se pregunta a diversos instructores de artes marciales cuál es el significado exacto de esa palabra, así como su origen, es decir, de dónde proviene exactamente, solo unos pocos instructores podrán dar una respuesta precisa a esa pregunta. Muchos expertos en artes marciales, así como diversos profesores, historiadores e incluso científicos de todo el mundo, llevan bastante tiempo debatiendo sobre esta palabra y buscando una respuesta clara a esa pregunta.

La palabra OSS u OSU se utiliza en diversas artes marciales de todo el mundo: en casi todos los estilos de karate, en el Kenpo americano, en el Kajukenbo, en el judo, en el jiu-jitsu, en el ninjutsu, en el aikido, en la lucha de sumo, en el sambo, en el jiu-jitsu brasileño, en el karate de contacto parcial y total, en el kickboxing, en el taekwondo, en el muay thai, en el kung fu sanda, en el kendo, en el arte del kobudō, así como en muchas otras. La palabra también es conocida por muchos miembros de la policía y el ejército, y resulta familiar entre luchadores, boxeadores, esgrimistas, así como entre personas que practican MMA. Podemos afirmar con certeza que la palabra OSS (u OSU) se ha arraigado en muchas artes marciales. Algunos instructores te dirán que la palabra OSS (u OSU) es una expresión universal que no tiene un solo significado, sino varios. Así, dependiendo de la situación, la palabra puede significar: «Sí», «Entiendo», «Por favor», «Gracias», «Lo haré», «Aquí tienes», y también puede utilizarse como saludo, como «Buenos días» o «Adiós». Pero, ¿es realmente así?

Para responder a esa pregunta, debemos examinar varias teorías diferentes sobre el origen de esta palabra, así como cuál es su verdadero significado en las artes marciales. Algunos expertos en artes marciales te dirán que, en esencia, solo hay tres teorías diferentes sobre el origen de esta palabra y su significado. Yo no estaría de acuerdo con eso, porque creo que en realidad hay varias teorías sobre el significado de esta palabra. Sin embargo, comencemos nuestra exploración de esta palabra paso a paso. La palabra OSS u OSU se pronuncia y se escribe de formas ligeramente diferentes según el país. La mayoría de la gente escribe la palabra como OSS u OSU; la diferencia radica principalmente en la ortografía, aunque ambas formas son correctas y aceptables. La pronunciación real de la palabra se acerca más a la expresión «OHSS».

Algunos instructores de artes marciales te dirán que el origen de la palabra OSS (u OSU), así como su uso, proviene originalmente de Japón, pero no de Okinawa, la cuna del karate. Tal afirmación solo es parcialmente correcta. Para determinarlo con mayor claridad, comencemos por El significado del clásico saludo El significado del clásico saludo

examinar las diversas teorías sobre el origen y el significado de esta palabra japonesa. Una de las teorías más conocidas proviene del experto en lengua japonesa Dr. Mizutani Osame, profesor de la Universidad de Nagoya, quien publicó una obra titulada «Japonés: la lengua hablada en la vida japonesa». En su obra, el profesor Dr. M. Osame dedicó especial atención, entre otros temas, al estudio de varios saludos muy conocidos que se utilizan en Japón.

El Dr. M. Osame concluyó en su investigación que la palabra japonesa OSS (u OSU) podría ser una abreviación de la expresión japonesa oficial y formal «Ohayo gozaimasu». Los japoneses utilizan esta expresión en raras ocasiones cuando desean decir cortésmente «Buenos días» a alguien. El Dr. M. Osame también cree que la palabra OSS (OSU) puede representar una expresión más coloquial, utilizada principalmente por hombres cuando se dirigen entre sí, y que, en tales casos, la palabra tiene un significado similar a la expresión inglesa «HEY YA’». Sin embargo, también podríamos tener motivos para cuestionar este trabajo académico publicado por el Dr. Osame, ya que desconocemos el número exacto de participantes que formaron parte de la investigación, ni su edad. Por esa razón, la verdadera credibilidad del estudio, es decir, el alcance real del uso de esta palabra en las distintas regiones de Japón, sigue siendo incierta. Además, surge una pregunta legítima: ¿qué relación tendría esto con el uso de la palabra en las artes marciales (karate, judo, sumo, jiu-jitsu, kendo, aikido)?

La segunda teoría se basa en ciertas investigaciones históricas que sugieren que la palabra OSS pudo haber sido inventada por un samurái del clan Saga, Yamamoto Tsunetomo (1659-1719), en la isla de Kyushu. El samurái Tsunetomo es el autor del conocido libro «Hagakure», en el que explica aspectos de la vida marcial y espiritual de los guerreros samuráis japoneses. En su libro, entre otras cosas, Tsunetomo menciona que los jóvenes guerreros del clan Saga en los siglos XVII y XVIII se saludaban cada mañana de camino a la escuela con la palabra OSS. Sin embargo, esta teoría también tiene sus deficiencias, ya que, aunque intenta apuntarnos hacia la posibilidad histórica de que la palabra OSS fuera utilizada por los samuráis, en realidad no nos dice nada sobre el significado de la palabra en sí.

Existe también una tercera teoría que sugiere que la palabra OSS (u OSU) podría ser una abreviación de la frase «Onegaishimasu» (pronunciada oh–na–guy–she–mus), que en una traducción aproximada significaría «Por favor, cuida de mí» o «Me pongo en tus manos». Pero, ¿qué relación directa tendría esto con las artes marciales? Solo tendría sentido en la situación en la que un joven estudiante llega a un dojo, aunque incluso esta teoría debe considerarse con cierto escepticismo. Algunos instructores afirman que la palabra OSS (OSU) es una forma educada de decir «por favor» y que es una forma informal de la expresión «onegaishimasu». Pero, ¿es realmente así? No podemos afirmar con certeza que la palabra OSS (u OSU), en el contexto de las artes marciales modernas, tenga realmente ese significado.

Existe también una cuarta teoría, promovida con mayor fuerza en el karate Kyokushinkai (aunque la misma teoría también es bastante conocida entre otros), conocida como «Osu no Seishin». Según esta teoría, la palabra OSU (u OSS) se considera una abreviación de dos palabras: el verbo «osu», que significa empujar o esforzarse con fuerza, y la palabra «shinobu», que significa soportar. Sin embargo, ¿existe real-

El significado del clásico saludo El significado del clásico saludo

David “Sensei” Stainko
David “Sensei” Stainko

mente una conexión directa con la frase «Osu no Seishin» cuando, en realidad, la palabra «oshi» significa esforzarse con fuerza, mientras que «shinobu» significa aguantar? Por ello, podemos decir que resulta, como mínimo, algo extraño afirmar que la palabra OSU (u OSS) es una abreviación. Y si lo es, ¿de qué palabras japonesas se habría abreviado exactamente, es decir, de qué frase concreta: «Osu no Seishin» o «Oshi Shinobu»?

Además, en cuanto a algunos instructores que afirman que la palabra OSU (u OSS) representa el espíritu guerrero y que refleja la importancia de la paciencia, la determinación y la perseverancia en las artes marciales, solo podemos decir que no nos convence del todo esa interpretación. Algunos instructores de karate Kyokushinkai llegan incluso a afirmar que la palabra OSU (u OSS) apareció por primera vez dentro del propio karate Kyokushinkai. Pues bien, ese no es el caso. Masutatsu Oyama publicó sus primeros libros en Japón en 1958, y no fue hasta alrededor de 1966 cuando lo hizo en América y Europa. Para entonces, la palabra OSS (u OSU) ya se utilizaba en Europa entre los practicantes de artes marciales. Como se puede ver, esta teoría también tiene ciertas deficiencias y no da respuesta a las preguntas básicas: ¿Proviene realmente la palabra de ahí, y cuál es su significado real?

Existe también una teoría que afirma que algunos libros de historia nos dicen que la palabra se remonta a principios del siglo XX, cuando apareció por primera vez en la Academia de Oficiales de la Armada Imperial Japonesa. Sin embargo, esta teoría es refutada por otra que nos dice que en su libro —«El libro de los cinco anillos» o «Go Rin No Sho», escrito por Miyamoto Musashi, un famoso guerrero con katana—, escribió que los samuráis utilizan OSS/OSU u otras frases similares para reunir su fuerza interior, así como para rendir homenaje a su oponente en tres ocasiones: antes del combate, en medio del combate y después del combate (que solía terminar de forma fatal). Esta teoría se utiliza a veces en el BJJ, y algunos instructores afirman que la palabra OSS/OSU sirve como cumplido, así como de ánimo para uno mismo, e incluso como admiración por la buena ejecución de una técnica. Sin embargo, esta no es la explicación correcta, ni tampoco lo es el uso de la palabra.

Algunos instructores afirman que la palabra OSS (u OSU) ha aparecido en ciertas películas y sugieren que esto es una «prueba» de algo, pero no explican exactamente qué se supone que demuestra. También mencionan a algunos chefs que utilizan la palabra OSS (OSU), así como a ciertos presentadores de televisión y otros, pero no logran explicar qué relación tiene esto con las artes marciales. Ciertos instructores de aikido afirman que la palabra OSS (u OSU) es una abreviatura de la expresión «Ohayo gozaimasu», que se traduce como «buenos días» (según la investigación del Dr. Osame). Sin embargo, esta afirmación debe tomarse con un alto grado de escepticismo, ya que en realidad no explica nada significativo. Algunos maestros de artes marciales de renombre mundial no apoyan en absoluto el uso de la palabra OSS (u OSU), ya que la consideran inapropiada, artificial y sin sentido.

Entre ciertos instructores, podemos destacar especialmente las palabras del conocido maestro Fumio Demura (1938–2015), quien dijo:

«OSS no es una buena palabra. La gente suele decir OSS, OSS, OSS. ¿Acaso entienden siquiera la palabra? Ni siquiera yo la entiendo del todo. En Japón, solo los gánsteres usan esta palabra todo el tiempo».

Y sí, eso es cierto. Ahora llegamos a los gánsteres japoneses. Quizás te preguntes: ¿qué tienen que ver los gánsteres japoneses con la palabra OSS (u OSU), y si es que tienen algo que ver, cómo se relaciona eso con las artes marciales? Pues sí, lo tiene. La Yakuza es el grupo del crimen organizado japonés más conocido, famoso por su estricta jerarquía, sus rituales y sus tatuajes que cubren todo el cuerpo. Los clanes más destacados son Yamaguchi-gumi, Sumiyoshi-kai e Inagawakai. Se dedican a la extorsión, el chantaje, el juego y otras actividades ilegales.

El significado del clásico saludo El significado del clásico saludo

Lo que más nos interesa es el hecho de que los miembros de estos clanes suelen saludarse entre sí con la palabra OSS. Para ellos, la palabra significa humildad y sirve como expresión de respeto mutuo. En Japón, los miembros de la Yakuza tenían influencia sobre muchas profesiones: comerciantes, restauradores, carniceros, artesanos, así como la policía, los políticos y numerosas otras profesiones, incluidos los instructores de artes marciales. Colaboraban con algunos instructores, mientras que a otros incluso los extorsionaban o los utilizaban como entrenadores para sus miembros. Uno de los clanes más grandes de la Yakuza tenía su sede en Naha, Okinawa. Por esta razón, los instructores de Okinawa suelen evitar el uso de la palabra OSS, para evitar cualquier asociación con gánsteres o con el clan de la Yakuza. Curiosamente, algunos estilos de artes marciales de Okinawa utilizan emblemas que son versiones idénticas o ligeramente modificadas de los símbolos del clan Yakuza, concretamente del clan Kyokuryu-kai. Estos estilos incluyen el Uechi-ryu, el Shorin-ryu, el Kyokushinkai-ryu, el Ryu Kyu Kempo, el Goshin-ryu Kempo, el Ryu Koku Seindokan, así como algunos estilos de jiu-jitsu. La Yakuza utiliza la palabra OSS en referencia al código Bushido de los samuráis, concretamente a sus siete virtudes clave: Meiyo (honor), Yu (valentía), Gi (integridad), Rei (respeto), Jin (compasión), Makoto (honestidad y humildad) y Chugi (deber y lealtad). En otras palabras, asocian el uso de OSS con el código Bushido, que a su vez tiene fuertes vínculos con las artes marciales japonesas. La yakuza no es la única organización mafiosa que saluda con OSS; incluso algunas ramas de las tríadas chinas utilizan un saludo similar, combinando una reverencia con la palabra OSS, especialmente entre los miembros de Hong Kong, Singapur, Malasia, Taiwán y Estados Unidos. En resumen, los japoneses suelen evitar utilizar la palabra OSS porque evoca directamente asociaciones con el mundo del hampa. Por esta razón, se abstienen en su mayoría de usarla en público, incluso dentro de sus dojos y centros de entrenamiento de artes marciales. Aunque es cierto que en algunos institutos y universidades japonesas ciertos grupos deportivos utilizan la palabra, y que algunos atletas también la emplean, y que aparece en ciertas artes marciales, en la mayoría de los casos los japoneses rara vez utilizan esta palabra fuera de los centros de artes marciales, es decir, fuera del dojo, y no son partidarios de su uso. A pesar de ello, la palabra OSS (u OSU) se ha consolidado firmemente en las artes marciales de todo el mundo. Algunos la utilizan con frecuencia, otros incluso en exceso, mientras que otros la emplean con más moderación. Pero, ¿sabes realmente cuándo debe utilizarse esta palabra en las artes marciales? Según las reglas no escritas, en realidad debería utilizarse con mucha menos frecuencia de lo que se cree comúnmente. La palabra se utiliza siempre en el momento en que entras en un centro deportivo o dojo, incluso al dar el primer paso en su interior. Aunque no haya nadie en el dojo en el momento de tu llegada, dices «OSS» (u «OSU») al entrar, a modo de reverencia y saludo, es decir, como un acto de respeto hacia el arte marcial que practicas y hacia el propio dojo. Si ya hay un instructor y algunos alumnos en el dojo, se les saluda con un solo «OSS» (u «OSU»). Si el instructor no estaba en el dojo al llegar y entra más tarde, se le saluda por separado con «OSS» (u «OSU»). Al salir del dojo, por lo general no es necesario decir esta palabra. En las competiciones, la palabra se utiliza solo una vez, ya sea al saludar a tu oponente y a su entrenador, o al saludar a los jueces. Si tienes éxito y subes al podio para recibir una medalla o un trofeo, dices OSS (u OSU) como muestra de gratitud hacia los organizadores del torneo. Una vez que abandonas la competición, ya no estás obligado a utilizar la palabra.

Si estás en un dojo y un instructor te está hablando o explicándote algo, no estás obligado a responder con la palabra OSS (o OSU). Del mismo modo, si estás en una competición y tu instructor te está guiando, explicándote tácticas, técnicas u otras instrucciones, no estás obligado a responder con OSS (o OSU). En las artes marciales, la palabra simplemente no se utiliza en estas situaciones. Muchas

personas se preguntan entonces: ¿qué significa realmente la palabra OSS (u OSU) en el contexto de las artes marciales? La respuesta es, en realidad, bastante sencilla. Si le pides a varios instructores de diferentes artes marciales de todo el mundo que expliquen, con palabras sencillas, qué significa esencialmente para ellos la palabra OSS (u OSU), alrededor del 95 % de ellos dará la misma respuesta: «Mi reverencia y mi profundo respeto». Algunos instructores incluso utilizan la palabra OSS (u OSU) al final de la correspondencia escrita como saludo de despedida, expresando un profundo respeto hacia la persona a la que va dirigida la carta. Y, por último, aquí hay una teoría más sobre el uso de la palabra OSS (u OSU) en las artes marciales modernas, investigada por el profesor David «Sensei» Stainko, de Croacia, que a primera vista puede parecer completamente extraña o incluso absurda. Cuando el karate, el judo, el jiu-jitsu, el aikido, el kendo y otras artes marciales japonesas comenzaron a practi-

carse en Europa, la palabra OSS (u OSU) llegó un poco más tarde. Los instructores europeos entendieron que la palabra iba acompañada de una reverencia hacia la persona a la que iba dirigida, como señal de respeto. Y, aunque parezca increíble, eso era todo lo que sabían sobre la palabra en aquel momento. Una reverencia, luego la palabra OSS (u OSU), y para ellos tenía sentido. ¿Por qué? Porque sabían que en Japón, como parte de su cultura de la etiqueta, hacer una reverencia es muy común. Sin embargo, los europeos (como occidentales) asociaron rápidamente esta costumbre japonesa con una de sus propias tradiciones anteriores, lo que les facilitó su comprensión y aceptación. A partir de ahí, comenzaron a utilizarla con frecuencia en las artes marciales, integrándola de forma natural en su práctica.

Así, en Alemania ya en el siglo XVII, los comerciantes utilizaban un saludo muy conocido, «Mein Bogen», y en Austria, el mismo saludo se decía como «Mein Bucken». Este saludo se

realizaba inclinando la cabeza o la parte superior del cuerpo hacia la persona a la que se saludaba, y se conoció como «mi reverencia». Este saludo no solo era conocido en Alemania y Austria, sino que también era habitual en Suiza, Hungría, Croacia, Eslovenia y en partes de Italia, Bélgica, los Países Bajos, la República Checa, Polonia, Serbia e incluso Rusia. En otras palabras, el saludo «mi reverencia» era una costumbre ampliamente reconocida en toda Europa. Los practicantes de artes marciales europeos simplemente combinaron esta costumbre familiar de inclinarse con una nueva palabra, OSS (u OSU), al adoptar las artes marciales japonesas. Aplicaron algo que ya les era conocido como solución a algo que, de otro modo, les resultaba ajeno y desconocido. Y, lo que es más importante, no cometieron ningún error. De este modo, los europeos no solo adoptaron esta costumbre japonesa, sino que, en cierto sentido, contribuyeron a propagarla entre los entusiastas de las artes marciales de todo el mundo.

Así pues, la reverencia representa humildad, y las palabras OSS (u OSU) expresan el profundo respeto de alguien hacia la persona a la que se dirige, y esto es universalmente aceptado en las artes marciales. Cuando alguien se dirige a ti con una reverencia y dice OSS (u OSU), esa sencilla palabra transmite su profundo respeto hacia ti, y ese es el mayor reconocimiento que puedes recibir de otra persona en las artes marciales. Esta breve palabra de tres letras, al pronunciarla, representa mucho más que recitar títulos, más que utilizar palabras para los rangos, e incluso más que entregar regalos u otros gestos. En las artes marciales, todo comienza con el respeto. Mi reverencia y la palabra pronunciada «OSS» u «OSU», como muestra de mi profundo respeto hacia ti, lo dicen todo sobre mí. Espero que esta explicación aclare lo que muchas personas en las artes marciales dicen y hacen con frecuencia, aunque muchas de ellas solo entienden parcialmente o no entienden en absoluto por qué lo hacen.

El significado del clásico saludo El significado del clásico saludo

FORJADO EN HIERRO

La vida, el legado y el espíritu inquebrantable del teniente coronel Chaim Peer

10.º dan | Krav Maga | Kapap | BJJ | IDF Lotar | Iron Man

Hay hombres a los que las adversidades moldean, y hay hombres que se forjan a sí mismos a pesar de ellas. Chaim Peer pertenece sin lugar a dudas a la segunda categoría. A lo largo de una vida que abarca guerras, campeonatos, aulas y zonas de combate, se ha convertido en una de las figuras más respetadas y discretamente influyentes de las artes marciales israelíes, el entrenamiento militar y la resiliencia humana. Para quienes lo conocen —y tengo la suerte de contarme entre ellos—, no es simplemente una leyenda. Es un amigo.

Conocí a Chaim a través de la selección nacional israelí de rugby, donde yo ejercía de preparador físico y él ocupaba el cargo de seleccionador nacional. Desde la primera sesión de entrenamiento juntos, quedó claro que se trataba de un hombre diferente a todos los que había conocido en el deporte. Su conocimiento del cuerpo humano —sus límites, su potencial, sus dimensiones psicológicas— iba mucho más allá de lo que la mayoría de los entrenadores se plantean jamás. Pero fue su carácter lo que lo distinguió: tranquilo bajo presión, exigente en sus estándares, generoso con su sabiduría y dotado de una calidez que hacía que todos los atletas a su alrededor quisieran ser mejores.

Durante cinco años, recorrimos el mundo juntos con la selección nacional, compitiendo en partidos internacionales por todos los continentes. Esos viajes forjaron algo más profundo que una relación profesional. Forjaron una amistad, basada en el sacrificio compartido, en conversaciones nocturnas en habitaciones de hotel en el extranjero, en esa hermandad especial que surge de representar a tu país en la escena mundial. Chaim Peer era, en todos los sentidos, un compañero de equipo.

Los cimientos: un guerrero

erudito

La historia de Chaim Peer no comienza en un dojo ni en un campo de rugby. Comienza, como tantas historias de su generación, en el frente del conflicto más devastador de Israel: la Guerra de Yom Kippur de octubre de 1973. Era joven cuando las fuerzas egipcias y sirias lanzaron su ataque sorpresa en el día más sagrado del calendario judío, pillando a Israel con la guardia baja de una forma que sacudió a la nación hasta lo más profundo. Las pérdidas fueron catastróficas. El impacto psicológico fue inconmensurable. Sin embargo, fue precisamente en ese crisol donde se forjó Chaim Peer.

Salió de la guerra no quebrantado, sino templado —al igual que se templa el acero: más duro, más afilado y más resistente que antes. Quienes lo conocen dicen que nunca habla mucho de aquellos días, pero las lecciones de la guerra están codificadas en todo lo que hace. El compromiso con la preparación. La negativa a aceptar la derrota mental. La compren-

sión de que la resistencia no es solo física, sino una decisión tomada en lo más profundo de la voluntad.

Su carrera militar le llevó al rango de teniente coronel en las Fuerzas de Defensa de Israel, donde se convirtió en una de las figuras más destacadas en la enseñanza del Krav Maga y la doctrina del combate cuerpo a cuerpo. Su papel en la uni-

dad de élite Lotar (antiterrorista) de las FDI le puso en contacto con algunos de los mejores agentes del mundo, y su reputación de combinar la brutalidad física con la inteligencia psicológica le convirtió en un entrenador muy solicitado en todo el ámbito de la defensa israelí.

El Dojo de la Universidad de Tel Aviv

Tras nuestros años de gira con la selección nacional de rugby, Chaim se unió a mi dojo en la Universidad de Tel Aviv, y fue aquí donde comenzó un nuevo capítulo de nuestra colaboración. Lo que aportó al entrenamiento fue extraordinario: una

síntesis de la disciplina de las artes marciales tradicionales, el Krav Maga probado en combate, el Kapap (un antiguo sistema israelí de lucha cuerpo a cuerpo) y un interés emergente por los principios de la lucha en el suelo que pronto transformarían los deportes de combate en todo el mundo.

El dojo se convirtió en una especie de laboratorio viviente. Los alumnos venían de toda Tel Aviv —deportistas, soldados, civiles— y encontraron en Chaim a un instructor que exigía todo pero enseñaba con paciencia y precisión. Su enfoque nunca se basó en el ego ni en el rendimiento. Siempre se centró en la funcionalidad: ¿Qué funciona? ¿Qué resiste el contacto con un oponente real? ¿Qué aguanta bajo presión? Cuando llegó el momento de marcharme —para unirme al YAMAM, la unidad nacional de élite antiterrorista de Israel—, le confié a Chaim la continuación de lo que habíamos construido. Él no se limitó a mantenerlo. Lo elevó. El club de jiu-jitsu y BJJ de la Universidad de Tel Aviv, bajo su liderazgo, se convirtió en una de las principales instituciones de artes marciales del país, y su influencia se extendió mucho más allá de los muros de la universidad.

Un legado escrito en campeones

La verdadera medida de un instructor de artes marciales no se encuentra en sus propios cinturones o trofeos. Se encuentra en la calidad de los alumnos que forma. Según ese criterio, Chaim Peer se sitúa en el nivel más alto.

Entre los nombres más destacados que se han formado bajo su tutela se encuentran Eran Bert, Ido y Roye Pariente, luchadores e instructores que se han convertido a su vez en pilares de la comunidad israelí de MMA y BJJ. El linaje que ha sembrado se extiende por gimnasios, academias y unidades militares de todo el país. Muchos de los principales instructores de MMA de Israel en la actualidad remontan su formación básica, directa o indirectamente, a Chaim Peer. En un país donde la cultura de las artes marciales ha experimentado un auge en las últimas dos décadas, él fue uno de los primeros en sentar las bases.

Su rango de 10.º dan en artes marciales israelíes es un reconocimiento no solo de su maestría técnica, sino de toda una vida de contribución a esta forma de arte y a las personas que la practican. Ayudó a dar forma a la doctrina del Krav Maga tal y como existe hoy en día dentro de las FDI, trabajando junto a las instituciones y unidades que definen cómo se preparan los soldados israelíes para el combate cuerpo a cuerpo. La palabra «Lotar» —antiterrorismo en hebreo— tiene un enorme peso en los círculos militares, y la huella de Chaim Peer está presente en gran parte de la filosofía de entrenamiento que ha hecho que las capacidades antiterroristas de Israel sean respetadas a nivel mundial.

También es practicante y profesor de Kapap —acrónimo de Krav Panim el Panim, combate cara a cara—, uno de los sistemas de combate formalizados más antiguos desarrollados dentro de la tradición militar israelí. Donde muchos instructores se especializan, Chaim sintetiza. Su enfoque multidisciplinar, al que él llama Multi Fight, refleja la comprensión de que el combate real no respeta los límites de las categorías.

El atleta que nunca se detuvo

Lo que hace que Chaim Peer sea verdaderamente extraordinario —y lo que le diferencia de innumerables instructores de artes marciales que hablan de disciplina pero practican la comodidad— es que nunca ha dejado de ponerse a prueba físicamente. A una edad en la que la mayoría de los hombres con sus logros se contentarían con enseñar desde una tribuna, Chaim sigue compitiendo en maratones y triatlones Ironman. Juega al waterpolo. Entrena. Suuda. Sufre voluntariamente.

Esto no es vanidad. Es filosofía hecha realidad. Chaim comprende desde hace tiempo que el cuerpo y la mente no son instrumentos separados: son un solo sistema, y ese sistema debe mantenerse bajo carga para seguir siendo fiable bajo presión. Sus seminarios sobre resistencia mental y física, que imparte a unidades de fuerzas especiales y equipos deportivos de élite de todo el mundo, no se basan en la teoría, sino en la experiencia vivida y continua. Cuando habla de superar el dolor, de encontrar claridad al

otro lado del agotamiento, habla como un hombre que hizo exactamente eso ayer y lo volverá a hacer mañana. Este compromiso con la excelencia física frente al envejecimiento es en sí mismo una forma de enseñanza. Sus alumnos —ya sean soldados preparándose para un despliegue o atletas persiguiendo un récord personal— ven en su maestro la prueba de que las limitaciones del cuerpo son en gran medida negociables, no fijas. Es una lección poderosa, impartida sin una sola palabra.

El 7 de octubre y el peso del testimonio

Volví a ver a Chaim durante mi última visita a Israel, una visita que tuvo lugar a la sombra de la peor atrocidad en la historia de la nación desde su fundación. El 7 de octubre de 2023, más de tres mil terroristas de Gaza cruzaron la frontera y llevaron a cabo una masacre de una brutalidad atroz: asesinaron, violaron, quemaron a personas vivas y secuestraron a

familias. Las comunidades del Envolvente de Gaza —kibutzim y pequeñas localidades que habían existido con una especie de optimismo decidido al borde del peligro— fueron arrasadas en una sola mañana. La nación se vio convulsionada por el dolor y la rabia a partes iguales.

Chaim, como sabía que haría, no se había apartado del horror. Se había acercado a él. En las semanas posteriores al ataque, fue uno de los que organizó y dirigió equipos para ayudar a los supervivientes —los civiles que habían soportado lo insoportable, que se habían escondido en refugios mientras mataban a sus vecinos, que habían salido a un mundo transformado hasta quedar irreconocible—. Su labor no fue militar en esos momentos. Era humano. Se sentaba con la gente. Escuchaba. Les ayudaba a encontrar, de cualquier forma que pudiera, un camino de vuelta hacia algo sólido.

Cuando lo vi, pude ver que el peso de todo aquello lo había afectado. ¿Cómo no iba a ser así? Había presenciado cosas que nadie debería tener que presenciar, había escuchado testimonios que se sitúan en los límites de lo que el lenguaje puede contener. Había algo en sus ojos que era diferente: una pesadez, una gravedad adicional. Y, sin embargo, seguía en pie. Seguía avanzando. Estaba organizando lo siguiente, planificando la próxima sesión, preparando el próximo seminario. Porque así es Chaim Peer.

Mientras lo observaba, pensé en el joven soldado que había sobrevivido a la Guerra de Yom Kippur cincuenta años antes. La historia le había impuesto una nueva y terrible prueba, y él la afrontaba de la misma manera que había afrontado todas las pruebas anteriores: con presencia, con determinación y con la tranquila ferocidad de un hombre que decidió, hace muchas décadas, que no se dejaría quebrantar.

Un hombre de honor

Hay una expresión en hebreo —Ish Emet— que significa, más o menos, «un hombre de verdad». Apunta a algo más allá de la honestidad en sentido estricto: una especie de integridad que impregna cada faceta de la vida de una persona, que no distingue entre lo que se representa y lo que es real. Es una expresión que he oído utilizar para referirse a Chaim Peer por parte de personas que lo han conocido en contextos muy diferentes — como soldado, como entrenador, como instructor, como amigo— y que le encaja con una precisión inusual.

No habla de honor. Lo pone en práctica. Su lealtad hacia sus alumnos es absoluta. Su compromiso con las instituciones y unidades a las que ha servido es inquebrantable. Su disposición a afrontar las dificultades —físicas, emocionales, morales— sin pestañear no es una pose, sino una característica estructural profunda de quién es. En un mundo que celebra el rendimiento y la imagen, Chaim Peer es casi agresivamente genuino. Los soldados que se entrenaron a sus órdenes lo saben. Los

atletas que compitieron a su lado lo saben. Los supervivientes con los que se sentó tras el 7 de octubre lo saben. Y quienes hemos tenido la suerte de llamarle amigo lo sabemos mejor que nadie.

Para terminar: lo que enseña Chaim Peer

He pasado muchos años en entornos donde la dureza es la norma: unidades militares, programas deportivos de élite, competiciones de alto nivel. He conocido a mucha gente fuerte. Pero Chaim Peer representa un tipo particular de fortaleza que es más rara que la fuerza física o la habilidad técnica. Es

la fortaleza de una persona que ha integrado sus valores tan profundamente que la adversidad no encuentra ninguna grieta que pueda explotar.

El dojo que dirige en la Universidad de Tel Aviv no es simplemente un lugar donde la gente aprende a luchar. Es un lugar donde la gente aprende a resistir —a construir el tipo de arquitectura interior que se mantiene en pie cuando todo a su alrededor se derrumba. Ese es el verdadero plan de estudios, y emana directamente de la vida del hombre que lo imparte.

Chaim Peer, teniente coronel, 10.º dan, atleta Ironman, entrenador de campeones y servidor de su nación en sus horas más oscuras: él es, en el sentido más auténtico, forjado en hierro. Y sigue forjando a otros.

Es uno de los auténticos privilegios de mi vida poder llamarle mi amigo.

— Escrito en honor al teniente coronel Chaim Peer Guerrero. Maestro. Amigo.

Respuesta personal de Chaim Peer

«Avi, el teléfono casi se me cae de las manos de la sorpresa. Me sentí abrumado por los superlativos que me concediste y escribiste sobre mí. Como veterano de cuatro guerras — Yom Kippur, las dos guerras del Líbano y las Espadas de Hierro—, con un sinfín de operaciones a mis espaldas, ni siquiera todo eso me endureció lo suficiente como para asimilar y digerir todo lo que escribiste sobre mí. No es en vano que siempre haya tenido cuidado de interiorizar e integrar en mi carácter la verdadera camaradería y amistad que existe entre una persona y sus semejantes; y, aun así, me conmueve hasta el punto de que me cuesta asimilar la enorme cantidad de bondad y la firme amistad que se desprende de las palabras que escribiste.

Aprecio y te agradezco profundamente lo que has escrito. Ni siquiera sabía que así es como me percibes, o que así es como piensas de mí. Una vez más, mi más profundo agradecimiento y mi más cálido reconocimiento por cada palabra que me has dedicado en este tercer capítulo de mi plena vida.

Como hijo único de padres supervivientes del Holocausto — que sobrevivieron de una familia numerosa de Hungría que se esfumó en los crematorios de Auschwitz-Birkenau—, mi objetivo personal, aparentemente discreto, siempre fue demostrar con determinación que mi pueblo es fuerte, que sobrevive y que no hay posibilidad de destruirlo. Y cuando la verdadera amistad se eleva por encima de sí misma, se convierte en un «recurso» importante y esencial, junto con la ayuda a los débiles o a aquellos que se quedan atrás y luchan.

Cuando miro atrás, me siento muy orgulloso de lo que he pasado y de lo que he vivido. Aunque en los últimos años hayamos pasado de ser un pueblo a ser un «remanente».

Avi, de nuevo: gracias y mi más profundo agradecimiento por lo que escribiste y por lo que vivimos juntos en aquellos años turbulentos y no siempre sencillos, para bien y para mal.

Chaim Peer

Parte III: Los rasgos de la sociopatía — El

encanto, el control y la ausencia de lo sagrado

El alma se revela a través de patrones. No en incidentes aislados.

No en un solo fracaso.

No en una mala racha.

Sino en formas repetidas de relacionarse con la verdad, el poder y los demás.

Esto es importante, porque muchas almas son imperfectas sin ser vacías. Muchas personas mienten por miedo y luego se arrepienten. Muchas hieren a otros en la confusión y luego lo lamentan. Muchas fracasan en el amor porque son inmaduras, no porque sean depredadoras. Muchas tienen períodos de egoísmo sin haberse rendido por completo al culto a sí mismas.

Por lo tanto, debemos ser perspicaces.

No histéricos.

No simplistas.

Sin ansias de condenar.

Sin embargo, el discernimiento también requiere valor. No debemos excusar patrones que revelan un profundo desorden moral simplemente porque el envoltorio está pulido. Los rasgos externos de la sociopatía pueden ser sutiles, incluso socialmente recompensados. Pero bajo ellos yace una profunda violación de la relación sagrada.

Examinemos algunos de esos rasgos, no como una lista de verificación clínica, sino como signos morales y espirituales de vaciamiento.

1. Encanto sin entrega

Uno de los rasgos más engañosos es el encanto.

Mucha gente piensa que la sinceridad y el encanto son lo mismo. No lo son. La sinceridad surge de la congruencia interior. El encanto puede generarse sin verdad. Se puede aprender, refinar, adaptar, desplegar. Puede ser exquisitamente inteligente y completamente vacío.

La personalidad sociópata a menudo estudia a las perso-

«Mucha gente piensa que la sinceridad y el encanto son lo mismo. No lo son.
La sinceridad surge de la congruencia interior. El encanto puede generarse sin verdad».

nas del mismo modo que un depredador estudia los movimientos. Detecta la inseguridad, el anhelo, la vanidad, las necesidades insatisfechas, las heridas, las ambiciones, los miedos. Escucha, sí, pero no necesariamente para saber. A menudo, para trazar un mapa. Para entender dónde existen puntos de entrada. Para aprender qué reflejo de sí mismo desbloqueará el acceso.

Por eso estas personas pueden resultar embriagadoras al principio. Parecen verte. Parecen atentas. Parecen inusualmente presentes. Pero lo que parece presencia puede ser solo precisión. Lo que parece intimidad puede ser solo evaluación.

El amor genuino revela el yo y honra al otro.

El encanto estratégico revela solo lo que es útil y busca ventaja.

Por eso muchos se sienten confundidos tras encontrarse con una persona así. «Pero parecían tan cariñosos». Sí, quizá. Una actuación puede resultar convincente, especialmente cuando la otra persona desea desesperadamente que sea real.

2. Mentir como atmósfera, no como hecho

La gente corriente puede mentir bajo presión. Esto ya está mal. Pero el patrón sociópata va más allá. Mentir se convierte en algo atmosférico. No es una excepción desesperada. Es un entorno adaptativo. La persona miente no solo para escapar de las consecuencias, sino para moldear la percepción, mantener el control, crear confusión, preservar la superioridad o entretenerse con el poder.

Las mentiras más peligrosas no siempre son las más grandes. A menudo, son las pequeñas distorsiones estratégicas que se acumulan hasta que la realidad misma se vuelve inestable alrededor de la persona. Una historia aquí, una omisión allá, una sutil contradicción, una revisión, una acusación, una narrativa inventada... hasta que quienes le rodean comienzan a dudar de sus propias percepciones.

La verdad se convierte en arcilla en sus manos.

Esto es espiritualmente monstruoso porque la verdad no es

meramente información. La verdad es la base de la relación. Una vez que la verdad se viola habitualmente, no puede quedar ninguna comunión real. Puede haber apego. Puede haber intensidad. Puede haber dependencia. Puede haber deseo. Pero no hay comunión, porque la comunión requiere realidad.

Cristo dijo:

«Entonces conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».

Juan 8:32

El espíritu sociópata odia esto porque la verdad le quita el control. La libertad en los demás es peligrosa para el manipulador. Necesita la distorsión para mantener su ventaja.

3. Manipulación de la emoción sin participación moral en ella

Esta es quizás una de las señales más claras: la capacidad de utilizar la emoción sin entrar realmente en su significado moral. Una persona así puede llorar cuando le conviene, disculparse cuando se ve acorralada, halagar cuando le resulta ventajoso, enfurecerse cuando se le desafía, retraerse cuando eso provoca pánico, o confesar lo justo para recuperar la confianza. La cuestión no es que la emoción esté presente o ausente exteriormente. La cuestión es si la emoción está conectada con la verdad y el arrepentimiento, o si simplemente funciona como un instrumento. Hay una diferencia enorme entre sentir pena porque uno ha sido descubierto y sentir pena porque uno ha hecho algo malo. Una es autocompasión. La otra es contrición.

La persona sociópata puede experimentar la primera de forma vívida. La segunda, rara vez.

4. La cosificación de los demás

Aquí llegamos al meollo de la cuestión.

El alma sociópata cosifica. A las personas no se las ve como iguales sagrados, sino como categorías:

útiles o inútiles, fuertes o débiles, admiradoras o amenazantes, disponibles u obstructivas, rentables o desechables.

Esta objetivación puede manifestarse en el ámbito sexual, profesional, emocional, social o espiritual. La forma varía; la lógica permanece.

La persona se pregunta inconscientemente:

¿Qué puede hacer esta persona por mí?

¿Cómo puede esta persona reafirmarme?

¿Cómo se puede utilizar a esta persona?

¿Qué peligro supone esta persona para mi imagen o mis deseos?

Rara vez se pregunta:

¿Cómo honro a este alma?

¿Cuál es mi responsabilidad ante Dios en relación con esta persona?

¿Cómo puedo amar sin consumir?

Una vez que la cosificación domina, la explotación se vuelve casi inevitable. La única cuestión es el estilo.

5. La ausencia de remordimiento —o su imitación convincente

El remordimiento es sagrado.

No es agradable.

No es cómodo.

Pero es sagrado.

Es el dolor que protege al alma de la corrupción total. Es el testigo interno que dice: Has violado algo real. Es la puerta por la que entra el arrepentimiento. Sin remordimiento, el pecado se calcifica.

La persona sociópata puede lamentar los resultados.

Puede lamentar que la hayan pillado.

Puede lamentar perder acceso, comodidad, admiración o control.

Pero el dolor genuino por el daño infligido a los demás suele estar alarmantemente ausente —o es superficial, efímero y rápidamente sustituido por la autojustificación.

Cuando se le confronta, puede incluso reflejar el remordimiento esperado. Ha aprendido el guion:

«Sé que te he hecho daño».

«Me odio a mí mismo por esto».

«Nunca fue mi intención».

«Estoy destrozado».

«Lo estoy intentando».

Palabras. A veces muy bonitas. Pero fíjate en lo que sigue.

¿Cambia el comportamiento?

¿Se profundiza la verdad?

¿Aumenta la responsabilidad?

¿Aparece la humildad?

¿Se somete a los límites, las consecuencias y la exposición?

¿O simplemente se reinicia el ciclo?

El arrepentimiento verdadero da fruto.

La actuación busca volver a entrar.

6. Rabia ante la exposición

Una de las señales más seguras no es simplemente la mala acción, sino el tipo de respuesta que surge cuando se señala la mala acción.

El alma sana pero imperfecta puede defenderse inicialmente, sí. Muchos lo hacen. Pero si hay vida en la conciencia, la verdad acaba penetrando. Aparece la vergüenza. Comienza la reflexión. La humildad es posible.

Pero el patrón sociópata suele responder a la exposición con furia, desprecio, burla, inversión o represalia calculada. ¿Por qué? Porque la exposición amenaza la falsa soberanía. Ser visto con precisión es intolerable. Por eso, la persona ataca al espejo.

Puede que te llame loco.

Inestable.

Injusto.

Abusivo.

Débil.

Obsesivo.

Implacable.

Debe desacreditar al testigo, porque la verdad misma es el enemigo.

Por eso quienes se enfrentan a este tipo de personas suelen marcharse sintiéndose desorientados, culpables o avergonzados, incluso cuando fueron ellos quienes sufrieron la violación. El manipulador proyecta con tal fuerza que la realidad moral se vuelve borrosa. Esto es una guerra espiritual a nivel de las relaciones.

7. Disfrute del poder sobre la fragilidad

Quizás la señal más oscura sea esta: la persona no solo se aprovecha de la debilidad, sino que se siente atraída por ella porque le ofrece poder. Puede que busque a personas confiadas, empáticas, idealistas, heridas o devotas porque esas almas son más fáciles de atar, leer, desestabilizar y dominar.

Puede que no lo diga abiertamente. Puede que ni siquiera lo admita conscientemente. Pero se siente más vivo donde existe la asimetría. La reciprocidad no le interesa tanto como la ventaja.

El ideal Hwarang se opone totalmente a esto. El verdadero guerrero protege la debilidad; no se alimenta de ella. Posee fuerza para que otros puedan mantenerse en pie, no para que él pueda elevarse por encima de los que tiemblan.

Por eso la sociopatía es, en su esencia, antiguerrera. Puede imitar la disciplina, la decisión, la compostura y la audacia, pero es espiritualmente cobarde. Se aprovecha en lugar de proteger. Utiliza en lugar de servir. Busca la superioridad, no la responsabilidad.

8. La incapacidad de inclinarse

Aquí llegamos al signo más profundo de todos.

El alma sociópata no puede inclinarse de verdad. No en su interior.

Puede imitar la sumisión si le resulta ventajoso. Puede adular a la autoridad. Puede mostrar reverencia. Puede citar las Escrituras, la filosofía, la moral, la psicología, incluso la humildad misma. Pero en su interior, el yo permanece entronizado.

Inclinarse es aceptar que uno no es soberano.

Inclinarse es reconocer la verdad por encima del apetito.

Inclinarse es someter el yo a Dios, a la conciencia, al orden moral, a la rendición de cuentas.

La personalidad sociópata se resiste a esto desde la raíz. Puede que le fascinen el poder, la religión, el ritual, la jerarquía o el simbolismo, pero solo si pueden ser cooptados. La rendición genuina es intolerable porque requiere la destronación.

Y eso es precisamente lo que debe suceder para la redención. El falso rey debe bajar del trono.

Hasta entonces, todos los rasgos siguen siendo ramas del mismo árbol envenenado: el yo entronizado, el corazón enterrado, la negativa a inclinarse.

Eso es la sociopatía en su forma moral y espiritual.

No es meramente mala conducta.

No es meramente personalidad.

Sino una vida organizada en torno a la preservación y expansión del yo a expensas del amor, la verdad y la reverencia.

Y ahora debemos plantearnos la pregunta detrás de la pregunta: ¿Cómo ilumina la Escritura esta oscuridad?

Parte IV: La Escritura y el alma sociópata

La Biblia no utiliza la palabra moderna «sociopatía».

Hace algo más profundo.

Revela la anatomía del corazón caído.

La Escritura no se limita a catalogar síntomas. Expone la esencia. Va más allá del comportamiento hasta llegar al señorío: a la pregunta de qué gobierna al ser humano. ¿Es la verdad o el apetito? ¿Dios o el yo? ¿El amor o el orgullo? ¿La reverencia o la rebelión?

En ese sentido, las Escrituras hablan con inquietante precisión de la condición sociópata.

El corazón endurecido

Una y otra vez, la Biblia advierte contra la dureza de corazón.

Un corazón duro no es simplemente uno fuerte. No es resiliencia. No es disciplina. Es un corazón que se ha resistido a la verdad tan repetidamente que su capacidad de respuesta disminuye. La convicción ya no penetra. La misericordia ya no ablanda. El sufrimiento ya no enseña. Las vidas ajenas ya no tienen un peso sagrado.

El faraón es uno de los grandes retratos bíblicos de esta condición. Ve el sufrimiento. Causa sufrimiento. Se le advierte. Se le enfrenta. Sufre las consecuencias. Sin embargo, continúa. ¿Por qué? Porque su corazón está endurecido. El poder importa más que la verdad. El control importa más que la justicia. Su propia voluntad importa más que los gritos de los oprimidos.

Este es el principio sociópata en lenguaje espiritual.

Un corazón puede llegar a estar tan comprometido con la soberanía propia que ni siquiera la realidad, la plaga, la advertencia y la devastación lo humillan.

Conciencia cauterizada

Pablo escribe de aquellos cuya conciencia está «cauterizada como con un hierro candente» (1 Timoteo 4:2). Qué imagen. Una conciencia quemada. Marcada. Insensible donde debería haber sensibilidad.

Esto es lo que provoca el pecado repetido sin arrepentimiento. Al principio, la conciencia pica. Luego advierte. Después protesta. Pero si se ignora durante el tiempo suficiente, su voz se debilita. No porque la moralidad haya cambiado, sino porque la capacidad de respuesta se ha dañado.

El alma sociópata no es simplemente ignorante del bien y del mal. A menudo ha anulado el bien y el mal tantas veces que el testimonio interior es casi inaccesible. Por eso, a menudo, el mero argumento fracasa. No se trata simplemente de un razonamiento erróneo, sino de una sensibilidad moral embotada.

Lobos con piel de cordero

Cristo advirtió:

«Cuidado con los falsos profetas. Vienen a vosotros con piel de cordero, pero por dentro son lobos feroces».

Mateo 7:15

Esta es una de las descripciones espirituales más claras del disfraz depredador. El peligro no es solo que el mal exista, sino que pueda revestirse de inocencia, gentileza, espiritualidad, incluso de servicio.

El lobo no se anuncia. Entra a través de la confianza.

Por eso el discernimiento no es opcional para el guerrero ni para el creyente. Hay que aprender a mirar no solo las palabras, la imagen, la intensidad, el encanto, el conocimiento o el sentimiento, sino el fruto.

Cristo continúa:

«Por sus frutos los reconoceréis».

Mateo 7:16

No por su vocabulario.

No por sus lágrimas.

No por sus promesas.

No por su confianza.

Por sus frutos.

¿Las personas a su alrededor se vuelven más libres o más confundidas?

¿Más fuertes o más debilitadas?

¿Más sinceras o más inestables?

¿Más íntegras o más utilizadas?

Los frutos revelan la esencia.

Amantes de sí mismos

La descripción de Pablo en 2 Timoteo 3 es aterradoramente relevante:

«La gente será amante de sí misma, amante del dinero, jactanciosa, orgullosa, abusiva… ingrata, impía, sin amor… calumniadora, sin autocontrol, brutal, no amante del bien…»

Fíjate en cómo el amor propio, cuando es desordenado, se convierte en la fuente de la corrupción. La cuestión no es la dignidad adecuada. Es el yo como obsesión, el yo como ídolo, el yo como centro que lo consume todo. Una vez que el yo se convierte en dios, todas las relaciones se distorsionan.

El alma sociópata es la máxima expresión de este principio.

La

ausencia

de amor

Pablo escribe:

«El amor no hace daño al prójimo».

Romanos 13:10

Simple. Absoluto. Incómodo.

No es que el amor nunca confronte, nunca discipline, nunca hiera la comodidad falsamente idealizada. Pero el amor no utiliza el daño como método para la autoexaltación. No se complace en desestabilizar a los demás. No los consume. No manipula su dignidad por placer o ganancia.

Donde se inflige daño repetido sin arrepentimiento, el amor está ausente, sin importar qué palabra se pronuncie.

Y si el amor está ausente, Dios está ausente del centro, porque «Dios es amor» (1 Juan 4:8). No sentimentalismo. No indulgencia. No teatro romántico. Sino amor santo, sacrificial y veraz.

Por eso el alma sociópata no está simplemente perturbada psicológicamente. Está espiritualmente alienada. Se ha aislado de la vida misma del amor que hace completa la personalidad. La lógica demoníaca de la acusación y la inversión

La Escritura llama a Satanás «el padre de la mentira» (Juan 8:44) y «el acusador». Estas no son descripciones aleatorias. Las mentiras y la acusación son dos de las herramientas principales mediante las cuales se invierte la realidad. El culpable se convierte en víctima. El sincero se vuelve inestable. El inocente se convierte en sospechoso. El oprimido se convierte en agresor.

¿Te suena familiar?

Gran parte de la manipulación sociópata sigue esta lógica. No porque cada una de estas personas sea «demoníaca» en un sentido sensacionalista, sino porque la estructura espiritual de la distorsión se alinea con la falsedad, la acusación, la inversión y la dominación. La realidad no se acepta; se deforma. La verdad no se honra; se convierte en arma.

Tanto el guerrero como el creyente deben ver esto con claridad.

El remedio: la muerte del yo falso

Si las Escrituras diagnostican el problema en profundidad, también revelan el único remedio verdadero.

No es mera superación personal.

No es reparar la imagen.

No es control del comportamiento.

No es remordimiento estratégico.

El remedio es la muerte y el renacimiento.

Cristo dice:

«Quien quiera ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga».

Lucas 9:23

Esto es intolerable para la estructura sociópata, porque exige precisamente lo que el yo vacío más teme: el destronamiento.

Negarse a uno mismo no significa odiarse a uno mismo. Significa renunciar a la falsa soberanía del ego. Dejar de hacer del apetito un rey. Dejar de adorar el control. Dejar de preservar el yo a toda costa. Morir al yo falso para que el yo verdadero —anclado en Dios— pueda vivir.

No hay otra cura. No en última instancia.

La terapia puede ayudar.

Las consecuencias pueden frenar.

La introspección puede aclarar.

Pero a menos que se abandone el falso trono, la raíz permanece.

Por eso Cristo es la respuesta definitiva a la sociopatía: no porque proporcione un disfraz religioso, sino porque solo Él revela y sana la rebelión más profunda: la entronización del yo por encima de Dios y el uso de los demás al servicio de ese trono.

En la cruz, todo poder falso queda al descubierto.

Toda manipulación es juzgada.

Todo orgullo es humillado.

Todas las excusas se consumen.

Y la invitación sigue abierta: Inclínate.

Confiesa.

Muere al yo falso.

Sé renovado.

Pero pocos quieren esto, porque es costoso. No es un ajuste cosmético. Es la crucifixión del ego.

Aun así, no hay un camino menor hacia la vida.

«Gran parte de la manipulación sociópata sigue esta lógica. No porque cada una de esas personas sea “demoníaca” en algún sentido sensacionalista, sino porque la estructura espiritual de la distorsión se alinea con la falsedad, la acusación, la inversión y la dominación. La realidad no se acepta; se tergiversa. La verdad no se honra; se convierte en arma».

PITÁGORAS Y LA ESGRIMA JÓNICA

EL PENSAMIENTO PITAGÓRICO APLICADO A LAS ARTES MARCIALES DE LA ZONA JÓNICA

Las matemáticas son la forma más cercana que tenemos de describir el mundo, organizar el conocimiento, comprender lo que nos rodea y elaborar hipótesis y predicciones. Galileo decía que la naturaleza es un libro de matemáticas. Muchos de nosotros pensamos que las matemáticas son solo hacer cálculos, pero en realidad son una forma eficaz de pensar, de crear conexiones funcionales para la comprensión de los fenómenos, de sintetizar una gran cantidad de información y de reconocer patrones recurrentes que nos permiten hacer predicciones. Los grandes maestros de esgrima italianos siempre han dicho que las matemáticas y la geometría son los cimientos del arte de la espada. Para Pitágoras, todo es número, no en sentido abstracto, sino en sentido práctico, porque todo era expresable en números: el sonido, la naturaleza, el cosmos entero. Siguiendo las indicaciones del maestro del pasado, aplicaremos a la esgrima del área jónica su modelo de pensamiento, sintetizando el programa, las acciones esenciales, las tácticas y las estrategias en una escala numérica. En esta escala, cada númeroexpresa una o más acciones que conforman el tejido fundamental del arte marcial. De este modo, se obtendrá una visión global del arte de la esgrima corta jónica, pero también se permitirá a nuestro cerebro establecer relaciones funcionales entre una acción y otra. Veamos en concreto de qué estamos hablando exponiendo los conceptos, las estrategias y las acciones técnicas relacionadas con el número. Recordemos que el número no es lo que entendemos en la vida cotidiana, sino la síntesis de un concepto de pensamiento que permite organizar la experiencia.

• El n.º 1. Para Pitágoras era la Mónada, el origen e incluso el mismo Dios. En nuestra esgrima jónica representa el punto, es decir, el golpe de punta, también llamado la punta. A este número se asocia también el movimiento circular que, como veremos más adelante, se desarrollará y expresará mejor al final de la escala, es decir, en el número 10.

• El n.º 2 para Pitágoras es lo femenino, representa la dualidad. En la esgrima jónica es la unión de dos puntos, creando así una línea, es decir, el golpe de corte. Este puede tener tres direcciones: vertical, horizontal y diagonal, y para cada una de ellas dos sentidos: ascendente o descendente, o de derecha a izquierda y viceversa. El número dos representa también las dos empuñaduras fundamentales: la recta y la invertida. Estas modalidades no se refieren solo al cuchillo, sino también a otras armas como las machetes de diferentes tamaños e incluso a las armas de percusión, como palos o barras de hierro. El número dos representa también la división en dos partes; a este concepto binario se asocia la división fundamental del cuerpo humano en dos mitades. Nos referimos a la llamada línea central, es decir, una línea imaginaria que divide longitudinalmente tanto mi cuerpo como el del adversario. Esta concepción permite una defensa eficaz, clasificando inmediatamente los ataques que llegan al objetivo desde la derecha o desde la izquierda.

• Con el número 3 tenemos, para Pitágoras, lo masculino, pero también la armonía. En la esgrima jónica comenzamos a tener una subdivisión del escenario del combate en tres distancias: la larga, la media y la corta. A veces puede ser útil subdividir el espacio en tres círculos concéntricos, como hacían los maestros renacentistas italianos y españoles.

• El número 4 nos da la posibilidad de subdividir el blanco en 4 cuadrantes. Se trata de imaginar el cuerpo del adversario cortado por una línea vertical —la línea central (ya mencionada)— y por una línea horizontal que la intersecta, formando así una cruz. La cruz genera 4 cuadrantes dentro de los cuales pueden llegar los ataques del adversario. Esta clasificación permite una organización eficaz de las paradas o esquivas. Cabe destacar que esta división se ha mantenido intacta en las escuelas de Arnis de Mano de Filipinas.

• El número 5 nos indica, en primer lugar, los cinco desplazamientos fundamentales del cuerpo, lo que hoy en día se conoce en todo el mundo como footwork: el paso hacia delante (step y slide), que se consigue estirando el pie adelantado y deslizando el trasero para restablecer la distancia entre los pies igual a la inicial. El segundo paso es el paso hacia atrás; en este caso, el pie trasero se estira hacia atrás y, al recuperar el pie adelantado, se alcanza la misma distancia de partida. El tercer paso es el paso lateral hacia atrás; si, por ejemplo, tenemos el pie derecho adelantado, lo desplazamos hacia nuestra derecha y, a continuación, también se desplaza el izquierdo hacia la derecha para alcanzar una posición análoga a la inicial, pero con todo el cuerpo desplazado hacia la derecha. El cuarto paso es el paso de pecho: si, por ejemplo, tenemos el pie derecho adelantado, moveremos primero el pie trasero (el izquierdo) y luego realinearemos el pie derecho hacia nuestra izquierda; así, todo el cuerpo se desplazará hacia nuestra izquierda. Por último, el quinto paso podemos llamarlo compás o paso del torero (tal y como se denomina en los antiguos libros de boxeo), o paso de pivote e incluso, en japonés, TAI SABAKI. Se trata de pivotar sobre el pie adelantado y, con el pie atrasado, ejecutar un cuarto de círculo cambiando la orientación de todo el cuerpo. El paso de pivote también se puede realizar sobre el pie tra-

sero; en este caso, el arco de círculo lo ejecutará el pie adelantado. A este número le asociamos también las 5 paradas fundamentales: baja interna, baja externa, alta externa y alta interna por encima de la cabeza.

• Al número seis se le asocia la primera combinación, que podríamos resumir como 3+3. El blanco está dividido por dos líneas horizontales, creando así tres espacios: uno bajo, uno medio y uno alto. Se entrena para alcanzar cada uno de estos tres sectores partiendo de cada una de las tres distancias: la larga, la media y la corta.

• Al número siete se le asocia la combinación de las 5 puntas con el corte representado por el n.º 2, por lo que tenemos 5+2. Recordemos además que los cortes siguen tres direcciones: horizontal, vertical y diagonal.

• Hemos llegado al número 8, que representa el término medio entre el cuadrado y el círculo, es decir, el octágono. Una figura muy apreciada tanto por los chinos como por nuestra tradición templaria. Sin adentrarnos en lo esotérico, el número 8 se ha utilizado ampliamente para indicar los ocho cortes de la espada; también en Occidente, el asterisco guiaba a los alumnos en la ejecución de los cortes. En la película «Arte mortal», el maestro de la espada enseña a su alumno a manejar la hoja moviéndola sobre el asterisco dibujado en el espejo. El judo utiliza este símbolo para hacer comprender las 8 direcciones del desequilibrio Happo No Kusushi. El juego de pies en las 8 direcciones permite desplazamientos no solo hacia delante y hacia atrás, hacia la derecha y hacia la izquierda, sino también pasos diagonales, que son una fusión de los dos movimientos anteriores.

• El 9 es el último número antes de la decena, por lo que se define como el más esotérico. En el plano práctico, que es lo que más nos interesa aquí, el nueve se puede subdividir de varias maneras; veamos algunas: 2+1+3+3; traduciendo, tenemos con el 2 los golpes de corte, con el 1 la punta, con el primer 3 las tres distancias y con el segundo 3 las tres alturas. Otra subdivisión interesante es 5+4; con ella se indica la capacidad de utilizar las 5 puntas en los 4 cuadrantes que subdividen el blanco. Permítanme ilustrar otra posibilidad entre las innumerables que ofrece el número 9: el 8+1. Veamos qué significa. Con el número 8 nos referimos a las 8 direcciones, mientras que con el 1 nos referimos a la punta. Se trata de aprender a golpear con la punta mientras se utilizan los 8 desplazamientos, un golpe por cada dirección, obviamente avanzando, retrocediendo y cambiando de mano para golpear con la izquierda cuando sea necesario.

• El último número que examinamos es el diez, la tetraktis pitagórica formada por 1+2+3+4. Representada por un triángulo equilátero formado en la base por 4 puntos coronados por 3 puntos, luego 2 y finalmente 1. Este triángulo puede inscribirse en un círculo dividiéndolo en tres partes iguales de 120°. En la esgrima jónica, el 10 representa el dominio del saber expresado por el conocimiento sintetizado en los números anteriores. A esto asociamos los movimientos circulares como las cavaciones o contracavaciones, pero también los traslados de mano armada y de mano libre.

Tener en cuenta estas relaciones entre números y movimientos nos permite comprender lo que estamos haciendo y cómo conectar funcionalmente una acción con otra cosa que no siempre se explica o se pone de relieve. Esta operación mental facilita no solo el aprendizaje, sino también la memorización de un vasto programa como el de la esgrima jónica, que hunde sus raíces en la antigua Magna Grecia.

Québec Open 2026: un evento de artes marciales de primer orden en Norteamérica

El Campeonato Internacional de Artes Marciales Québec Open volvió a reunir a la comunidad de las artes marciales en un gran evento, celebrado del 23 al 25 de abril en las instalaciones del PEPS de la Universidad de Laval.

En su 43.ª edición, el Abierto de Quebec acogió a cerca de 1000 participantes de más de una docena de países, lo que confirma su estatus como uno de los principales torneos internacionales de Norteamérica. Se trata de un evento singular y en constante evolución que desempeña un papel clave en la promoción de estilos de vida saludables, el fomento del deporte de alto nivel y la proyección de la ciudad de Quebec en la escena mundial.

Este año, todas las categorías se regieron por las normas de la NASKA, lo que situó al Abierto de Quebec como una parada oficial del circuito World Tour, reconocido por sus altos estándares y su organización profesional. Además, las categorías de combate continuo (contacto ligero) y una variedad de formatos competitivos mejoraron la experiencia general.

El Abierto de Quebec también destaca por su componente educativo, con seminarios de alto nivel abiertos a todos los practicantes. Estas sesiones ofrecen valiosas oportunidades para el desarrollo técnico y el intercambio significativo dentro de la comunidad de las artes marciales.

Sin duda, el punto culminante del fin de semana sigue siendo el espectáculo de las finales del sábado por la noche. Presentado ante un impresionante público en el Anfiteatro Desjardins, este «espectáculo nocturno» es ahora ampliamente considerado como el mejor del circuito NASKA, una reputación confirmada por espectadores, competidores, padres, promotores y entrenadores por igual. Su atmósfera única, su producción de alto nivel y su innegable energía lo convierten en un evento de no perder. Para muchos, subir al escenario del Abierto de Quebec se ha convertido en un objetivo en sí mismo.

La actuación inaugural, a cargo del equipo de élite de Studios Unis, marcó la pauta con una potente mezcla de intensidad, precisión y emoción, poniendo de relieve la profundidad y el arte de las artes marciales.

El evento también cuenta con la dedicación de cerca de 125 voluntarios, entre ellos un gran número de árbitros, cuya profesionalidad desempeña un papel crucial para garantizar una competición de alta calidad.

El Open de Québec cuenta con el apoyo esencial de socios importantes, entre los que se incluyen Destination Québec Cité, la ciudad de Québec, el Bureau des grands événements, el Gobierno de Québec, el Secrétariat à la CapitaleNationale y el Ministerio de Turismo, todos los cuales contribuyen al crecimiento continuo y al alcance internacional del evento.

El evento está dirigido por un equipo comprometido de promotores —David Bossinotte, Claire Cocozza, Samuel Gagnon y Keila Mejía— cuya visión y experiencia siguen elevando al Abierto de Quebec como un referente en el mundo de las artes marciales.

Reconocido por su consistencia, excelencia organizativa y experiencia única, el Abierto de Quebec sigue consolidándose como un evento insignia en el circuito internacional.

La organización ya mira hacia la próxima edición, que tendrá lugar a finales de abril de 2027, con el claro compromiso de traspasar los límites y ofrecer una experiencia aún más impactante.

EBUNTO

Tradición, antropología y “ciencia de lo invisible”

A lo largo de la historia, numerosas culturas han desarrollado sistemas de conocimiento destinados a comprender aquello que escapa a la percepción ordinaria del ser humano: las emociones, la conciencia, la intuición, los estados internos y la relación entre el individuo y las fuerzas que configuran su realidad.

En Oriente, conceptos como el Qi chino, el Prana hindú o determinadas corrientes esotéricas japonesas intentaron dar forma a aquello que hoy algunos investigadores contemporáneos relacionan con la percepción, la psicología profunda y los estados ampliados de conciencia.

Dentro de ese contexto aparece el Ebunto, una tradición espiritual y energética vinculada al pueblo Hagumo —también denominado Shizen en Japón, “los naturales”— y definida por muchos de sus practicantes como una auténtica “ciencia de lo invisible”.

Lejos de presentarse como una religión, el Ebunto se describe como un sistema complejo de observación, estudio y práctica orientado a comprender las energías, las tensiones internas del ser humano y los patrones que influyen sobre la conducta, las emociones y la evolución personal.

Para conocer mejor esta tradición, conversamos con Shidoshi Kakushin Sergio Verdeguer (Ushashi Kawazuki) y Kakushin Felipe Kawazuki, dos de las figuras más representativas de la Escuela Central de Ebunto en España.

“El Ebunto es un arte antiguo y extremadamente complejo”

—Desde una perspectiva antropológica, ¿cómo definirían el Ebunto?

—La antropología estudia, en esencia, “la caminata del hombre sobre la Tierra”. El Ebunto forma parte de esos sistemas antiguos mediante los cuales distintas culturas intentaron comprender la naturaleza humana, la conciencia y las fuerzas invisibles que influyen sobre la existencia.

Podríamos dividir históricamente el Ebunto en tres grandes etapas.

La primera corresponde al periodo anterior a la mezcla entre el pueblo Hagumo y los japoneses. El pueblo Hagumo procedía originalmente de regiones vinculadas a la isla de Hokkaido y estaba formado por influencias mongolas, chinas y tribus locales. Los primeros habitantes de Hokkaido fueron los Ainu, término que en su idioma significa “humano”. Era un pueblo agricultor, pescador y cazador, con escasa capacidad militar, lo que provocó que fuese progresivamente desplazado y absorbido por la expansión japonesa. En ese

contexto, el Ebunto surgió también como un sistema de protección cultural, espiritual y humana.

La segunda etapa llega con la integración progresiva entre ambas culturas. Japón aporta sofisticación filosófica, disciplina y estructura, mientras que el pueblo Hagumo mantiene una profunda conexión con la naturaleza y las tradiciones ancestrales.

La tercera etapa corresponde a la llegada del Ebunto a Brasil, de la mano de Ogawa Sensei y Shinyuki Sensei. Allí

comenzó una reorganización profunda del conocimiento, intentando separar el componente puramente mítico de un enfoque más analítico y empírico.

“La espiritualidad debe estudiarse desde la duda”

—Hablan constantemente de una dimensión científica dentro del Ebunto. ¿A qué se refieren exactamente?

—La ciencia consiste en observar, analizar y fragmentar

cada fenómeno para comprenderlo. Por eso el Ebunto está dividido en múltiples áreas de estudio y asignaturas específicas.

Ahora bien, ningún camino espiritual puede explicarse completamente mediante parámetros científicos convencionales. Lo correcto es aproximarse a la espiritualidad desde la duda, el cuestionamiento y la observación imparcial.

Dudar no significa atacar. Cuestionar no implica desacreditar. Significa observar desde distintas perspectivas.

En nuestras escuelas insistimos mucho en evitar tres grandes errores que históricamente han deformado numerosos caminos espirituales: la mistificación, el romanticismo y la fantasía.

Una de las asignaturas fundamentales dentro del Ebunto es Nemboga, traducida como “lucidez”, porque no puede estudiarse la espiritualidad sin una mente clara, equilibrada y racional.

“El Ebunto no es elitista”

—En ocasiones se ha dicho que el Ebunto es una tradición reservada para élites. ¿Es cierto?

—No. Cualquier persona puede estudiar Ebunto.

Es cierto que durante siglos fue un conocimiento discreto e incluso reservado, pero eso no significa elitismo. Históricamente, muchas personas influyentes, aristócratas o figuras de poder buscaron este tipo de enseñanzas, pero el camino espiritual siempre es profundamente individual.

Un maestro puede acompañarte, orientarte o ayudarte, pero las decisiones finales pertenecen siempre al individuo. Muchas personas llegan a nuestras escuelas después de atravesar situaciones difíciles, crisis personales o profundas búsquedas internas. En cierto modo, suele decirse que existen dos caminos hacia la espiritualidad: el dolor o el amor.

“El Ebunto estudia energías, tensiones y patrones de realidad”

—Para alguien que jamás ha oído hablar del Ebunto, ¿cómo podría explicarse de forma sencilla qué estudia exactamente?

—El Ebunto estudia las relaciones entre energía, conciencia y comportamiento humano.

Trabajamos con tensiones emocionales, estados mentales, frecuencias vibratorias, elementos naturales, patrones de conducta y procesos de transformación personal.

También estudiamos cómo determinados acontecimientos parecen repetirse siguiendo estructuras o patrones concretos dentro de la vida humana.

Desde fuera podrían encontrarse ciertos paralelismos con la filosofía oriental, el simbolismo, el chamanismo o algunos estudios modernos sobre percepción y conducta. Pero el Ebunto no puede reducirse completamente a ninguna de esas categorías. Posee una identidad propia.

“Las nueve fuerzas del Ebunto”

—Dentro de esta tradición se habla de fuerzas llamadas Rangu o Tengu,que representas los distintos fractales de la naturaleza. ¿Qué representan?

—Dentro del Ebunto existen nueve fuerzas principales llamadas Rangu (Tengu). No son entendidas como dioses o entidades, sino como arquetipos energéticos ligados a distintos aspectos de la existencia humana. Representan conceptos como la transformación, la sabiduría, las emociones, el equilibrio, el conflicto, la abundancia, el destino o la espiritualidad.

Según esta visión, dichas fuerzas se manifiestan constantemente en la vida cotidiana y pueden ser observadas, comprendidas y armonizadas mediante disciplina, estudio y experiencia.

“El

conocimiento debe mantenerse intacto”

—Si una persona quisiera estudiar Ebunto, ¿qué debería hacer?

—Lo primero es encontrar una escuela auténtica, capaz de preservar la tradición original y transmitir el conocimiento sin alteraciones.

El pueblo Hagumo posee incluso un dialecto propio que todavía se mantiene en determinadas ceremonias, oraciones y transmisiones internas.

El sistema completo del Ebunto está formado por 41 asignaturas espirituales. Algunas trabajan aspectos filosóficos; otras desarrollan percepción, disciplina mental o interpretación energética.

El objetivo no es “creer” ciegamente en algo, sino aprender a percibir cómo actúan ciertas energías y cómo armonizarlas correctamente.

“Pragmatismo, seriedad y conocimiento”

—¿Cuáles serían entonces las bases fundamentales de este camino?

—Tres pilares: pragmatismo, seriedad y conocimiento.

Cualquier camino espiritual que pierda esos tres elementos corre el riesgo de caer en superstición o manipulación emocional.

Por eso insistimos tanto en la observación, el estudio y la experiencia directa.

“Las experiencias deben vivirse”

—¿Cómo trabajan actualmente dentro de las escuelas?

—Disponemos de cursos, formación audiovisual y distintas áreas de estudio.

También existen sistemas tradicionales de interpretación y análisis —36 tipos de oráculos— orientados a comprender causas, consecuencias y patrones presentes en la vida de las personas. Así como también un profundo entramado de cálculos numéricos que nos permiten acceder a ciertas informaciones de distinto ámbito y para distintos usos.

“Cualquier persona puede estudiar Ebunto. Es cierto que durante siglos fue un conocimiento discreto e incluso reservado, pero eso no significa elitismo. Históricamente, muchas personas influyentes, aristócratas o figuras de poder buscaron este tipo de enseñanzas, pero el camino espiritual siempre es profundamente individual.”

En muchos casos recibimos personas con afán de conocer que hay más allá de aquello que simplemente tenemos al alcance de nuestras manos. Buscando esa esencia que no se muestra a simple vista, lejos de las cosas cotidianas. Quizás sea este uno de los grandes atractivos de acercarse al mundo de lo invisible. Cosas pragmáticas que en ocasiones se nos escapan a la razón, situaciones que se ven, se sienten y lo más importante se manifiestan en primera persona. Siendo una vivencia única e intransferible. Técnicas ancestrales orientadas a equilibrar las tensiones entre cuerpo, mente y una dimensión espiritual muchas veces desconocida, donde surgen nuevos patrones de entendimiento más allá de lo tangible. Pero lo importante es entender que ninguna experiencia puede explicarse completamente con palabras. Debe ser vivida.

“El mundo comenzó sin el hombre y terminará sin él”

—Durante toda la entrevista insisten mucho en mantener una visión racional de la espiritualidad.

—Exactamente. Incluso solemos citar al antropólogo Ralph Linton cuando afirmaba: “El mundo comenzó sin el hombre y terminará sin él.” Esa frase nos recuerda la importancia de comprender al ser humano desde una perspectiva humilde y observadora, lejos de dogmatismos y absolutismos.

Conclusión

Más allá de las interpretaciones que puedan hacerse sobre su dimensión espiritual o energética, el Ebunto aparece como un sistema complejo de tradición, simbolismo, disciplina y observación humana que ha logrado sobrevivir durante generaciones adaptándose a distintos contextos culturales.

Actualmente, la Escuela Central de Ebunto en España continúa desarrollando actividades formativas y encuentros internacionales orientados a preservar este legado ancestral.

Nuestro agradecimiento a Shidoshi Kokeisha Sergio Verdeguer y Kokeisha Felipe por compartir parte de una tradición todavía poco conocida en Occidente.

TAOWS UNIVERSITY VALENCIA

WingTsun y Escrima Concepts

Text: Franco Vacirca Pictures: SOHA Royce Gracie Jiu-Jitsu Retreat, Cyprus

Gracie Concepts® Brazilian Jiu-Jitsu en Europa

© Imágenes del retiro de SOHA Royce Gracie Jiu-Jitsu, Chipre El pasado: ¡cómo empezó todo!

A menudo se afirma que nuestro jiu-jitsu (ju-jutsu) se remonta a la época de los samuráis. Sin embargo, esto es incorrecto, ya que durante la era de los samuráis, estos guerreros tenían formas de lucha totalmente diferentes. Imagínate a un samurái enzarzado en un combate cuerpo a cuerpo mientras lleva un equipo de batalla pesado y complejo. De hecho, el Jiu-Jitsu surgió alrededor de los años 1900-1910, cuando los primeros maestros japoneses llegaron a Europa y más tarde se trasladaron a Sudamérica para llevar allí una vida mejor y más segura.

Incluso la palabra «Jiu-Jitsu» (o «Ju-Jutsu») se originó aquí, en Occidente, para dar nombre a este arte marcial «flexible» o «adaptable». En aquella época, los chinos ya estaban en Europa con su Kung Fu (o Gung Fu), y muy poca gente podía reconocer o entender la diferencia. Las primeras escuelas de Savate (o Chausson) Kickboxing surgieron en Marsella a partir de las artes marciales chinas, donde muchos nobles se entrenaban para defenderse de los ataques callejeros.

Cuando llegaron los japoneses, la gente quiso adoptar este arte marcial, que más tarde se conoció como el «arte suave» (Braz. Arte Suave). Curiosamente, este arte marcial atraía a las mujeres mucho más que otros como el boxeo, el savate o la lucha libre, que también se practicaban ampliamente en Occidente. Después de que se depusieran las espadas en Japón y se prohibieran numerosas artes marciales (Bujutsu), la mayoría de estas escuelas (Ryu) desaparecieron y no encontraron otra salida que reinventarse en Occidente. Así renació el arte marcial del jiu-jitsu. Numerosos jóvenes maestros llegaron a Europa con la esperanza de transmitir sus valiosos conocimientos. A menudo, eran incluso los hijos de los antiguos grandes maestros quienes venían a Europa. El interés por ellos como expertos en combate creció significativamente, un hecho que se reconoció rápidamente en toda Asia. Así, los jóvenes maestros —que a menudo tenían poca habilidad o experiencia docente— encontraron buenos empleos como instructores en la policía o como una especie de «mayordomo 007 moderno» para quien pudiera permitírselo. Una vez que el jiu-jitsu se había consolidado en Europa, algu-

nos de ellos se trasladaron a Sudamérica, donde existía una floreciente cultura de circos y espectáculos de combate y donde se les pagaba bien como expertos en combate. En Brasil, numerosos circos estaban de gira, muchos de ellos dirigidos por europeos —en particular italianos, españoles y portugueses— que se habían establecido allí. A menudo, no se quedaban solo en Brasil, sino que viajaban por toda Sudamérica; Argentina y México también eran destinos populares.

España había proporcionado un nuevo hogar a varios maestros japoneses de jiu-jitsu, entre ellos el famoso Mitsuyo Maeda, quien se ganó el apodo de «Conde Koma» en Sevilla mientras viajaba, entre otras cosas, como luchador para ganarse la vida. Maeda no fue el primer japonés en viajar a Brasil, pero sin duda fue uno de los primeros en enseñar jiu-jitsu a los lugareños de allí, y no solo a sus compatriotas.

Se dice que Maeda llegó a Belém do Pará alrededor de 1914. Junto con sus amigos, que también eran jóvenes expertos en jiu-jitsu de su tierra natal, viajó por Sudamérica y más tarde se estableció allí de forma permanente.

Junto con su amigo más cercano, Satake, conocido por el apodo de «Black Belly», también se dice que fundó las primeras escuelas de jiu-jitsu. Se decía que Satake, de más edad, era un excelente maestro del «Arte Suave». A diferencia de Maeda, Satake era mejor luchador. Se labró una excelente reputación presentando el jiu-jitsu en diversos teatros de todo Brasil y siempre estaba dispuesto a demostrar sus conocimientos y habilidades. Luchó contra numerosos artistas marciales, entre ellos luchadores, expertos en capoeira, boxeadores y otros que buscaban ganar premios en metálico.

Cuando Satake regresó a Japón para apoyar a su patria durante la Primera Guerra Mundial, como hicieron muchos otros, Maeda decidió quedarse en Brasil y hacerse cargo de la escuela de Satake como maestro. Entre sus alumnos había varios brasileños muy entusiastas y diligentes que habían alcanzado un alto nivel de habilidad bajo la tutela de Satake y que ahora ayudaban a Maeda como instructores en las clases de jiu-jitsu.

Uno de ellos era Pires dos Reis, un joven ambicioso que ocupaba un cargo importante dentro de la Policía Nacional. Introdujo el jiu-jitsu en el cuerpo de policía y estableció uno de los primeros programas de entrenamiento para agentes de policía, que más tarde se convirtió en formación obligatoria en todo el país.

Pires también fundó la primera academia en Río de Janeiro. En 1925, fue nombrado entrenador jefe de la policía de esa ciudad. Tampoco él fue el primer brasileño en fundar una escuela de jiu-jitsu en Río. Para ayudarle, reclutó a los jóvenes Gracie — Carlos, George y Hélio—, los tres habían comenzado su entrenamiento con él, y no con Maeda. George no permaneció mucho tiempo en Río, ya que quería separarse de la familia, en particular de Carlos y Hélio, para seguir su propio camino. Así que se fue a São Paulo, donde encontró un nuevo mentor en Geo Omori, un experto japonés en jiu-jitsu y lucha libre, entre otras disciplinas.

Hélio y Carlos, por su parte, se quedaron con Pires. En 1936, se hicieron cargo de la escuela de Pires después de que este

aceptara un nuevo puesto de profesor en Fortaleza. Hélio y Carlos rebautizaron su escuela como «Academia Gracie de JiuJitsu». A mediados de la década de 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, Carlos tuvo problemas con la ley e incluso tuvo que abandonar Río de Janeiro durante bastante tiempo. Circulaban rumores, entre otras cosas, de que había huido a Argentina, donde supuestamente conoció a un nutricionista, y que a su regreso desarrolló la «Dieta Gracie». Sin embargo, no hay documentación escrita que lo corrobore.

Hélio Gracie tuvo que hacerse cargo de repente no solo de la escuela, sino también de mantener a la numerosa familia, como recuerda mi maestro Pedro Hemetério. Carlos tenía la costumbre de querer siempre una esposa joven y nueva, y así fue como acabó teniendo 21 hijos. Por supuesto, no siempre era el padre biológico de estos niños; más bien, a menudo llegaban a la familia a través de sus nuevos matrimonios.

Dado que la escuela funcionaba bastante bien bajo el liderazgo de Hélio, Carlos viajaba ahora por todo Brasil. En Belém do Pará, puso un anuncio en el periódico local, presentándose como experto en jiu-jitsu y ofreciendo a los participantes que completaran el curso completo con él un puesto como entrenador en su escuela de jiu-jitsu de Río de Janeiro. «Muchos vinieron de diferentes regiones para aprovechar esta oportunidad», recuerda mi maestro Hemetério, quien también participó en ese entrenamiento tan intensivo en aquella época. «¡Duró un año y, al final, solo quedábamos dos!», continuó Pedro. Al final, Pedro no solo recibió su cinturón negro de manos de Carlos Gracie, sino también el puesto prometido en la escuela de Río, trabajando junto a Hélio Gracie.

A lo largo de los años de trabajo juntos, Hélio y Pedro se hicieron muy buenos amigos, y la familia lo acogió como «tío Pedro». Carlos permaneció fuera de Río de Janeiro, por lo que el nuevo patriarca, Hélio, comenzó a forjar su propio camino en la enseñanza para atraer a más miembros. En aquella época, desarrollaron juntos el programa de clases, ya que básicamente solo impartían clases particulares en pequeños grupos.

El enfoque se centraba en la autodefensa, ya que no existían las competiciones deportivas de jiu-jitsu tal y como las conocemos hoy en día. Esto solo cambió con el restablecimiento de la Federación de Jiu-Jitsu en Río de Janeiro en la década de 1960 por parte de Hélio Gracie, Hélio Vigio y Pedro Hemetério. Las clases y las técnicas se estructuraron de manera que los alumnos pudieran aprender los principios básicos y adaptar las técnicas a sus capacidades físicas, en lugar de memorizar innumerables técnicas.

Para seguir promoviendo el jiu-jitsu por todo el país, Hélio, Pedro y la nueva generación de Gracie —incluidos Rolls y Carlson—, así como personas ajenas a la familia Gracie como Iván Gomes, quien fundó la escuela con Carlson en Copacabana, se mantuvieron activos. Mientras Hélio seguía compitiendo muy intensamente en el ring de Vale Tudo en nombre de su familia y del jiu-jitsu, Pedro ejercía de entrenador jefe. Y así fue como la mayor parte de la nueva generación fue entrenada por él.

A medida que George Gracie ganaba más alumnos en São Paulo, su hermano menor, Hélio, insistió en que regresara a Río de Janeiro para ayudarle. Pero George había trabajado duro para llegar donde estaba, así que decidió quedarse en São Paulo junto a Geo Omori. Hélio finalmente decidió que su propio hermano George se enfrentara a su mejor alumno, Pedro Hemetério, en un combate de jiu-jitsu. «No podía ir en contra de la decisión de Hélio porque era mi maestro», me contó Pedro, «Pero no me gustaba nada toda la situación, porque él también era el hermano mayor de Hélio».

Así que finalmente se enfrentaron. Pedro se había preparado

bien, mientras que George creía que era el mejor luchador. Pero Pedro ganó rápidamente el combate. Esa misma noche, un grupo de personas interesadas se acercó a Pedro y le preguntó si se quedaría en São Paulo para enseñar allí su jiu-jitsu. Este grupo no solo le ayudó a encontrar un lugar donde enseñar, sino que también le proporcionó un apartamento, por lo que se mudó a São Paulo prácticamente de inmediato y se estableció allí de forma permanente.

No pasó mucho tiempo antes de que cerrara la escuela de George Gracie —ya que su propio maestro, Omori, también había fallecido— y así regresó a Río, donde, sin embargo, nunca volvió a ponerse el kimono. La escuela del profesor Pedro, por su parte, se convirtió en la representante oficial del jiu-jitsu de Hélio Gracie en São Paulo. La conexión con Río de Janeiro, sin embargo, se fue debilitando cada vez más, ya que la siguiente generación allí también tenía nuevos planes para el futuro del jiu-jitsu (brasileño) moderno.

Surgieron nuevas escuelas por todo Brasil, algunas fundadas por los Gracie, otras por sus alumnos más destacados y otras por otros linajes de la primera y segunda oleadas de inmigración japonesa. El (nuevo) Judo del Kodokan de Tokio creó una mayor «competencia». Pero para entonces también habían llegado a Brasil el Kung-fu y el Karate, por lo que cada vez se veían más combates de Vale-Tudo (MMA) con luchadores vestidos con kimonos blancos. Los japoneses solían referirse al jiu-jitsu como «judo brasileño» para subrayar su mayor prestigio en la sociedad. Mientras tanto, sin embargo, el jiu-jitsu brasileño ya se había consolidado y extendido tanto que incluso lo practicaban en Japón los mejores atletas de lucha libre y grappling.

El futuro: ¡aquí y ahora!

Como ya he descrito, la primera asociación de jiu-jitsu se fundó a mediados de la década de 1960 en Río de Janeiro (Guanabara). Los miembros fundadores establecieron los grados de cinturón, las categorías de peso para las competiciones, un sistema de puntuación sencillo, la duración de los combates y todo lo demás. Así, se celebraron los primeros torneos oficiales, a los que más tarde también asistieron numerosos judocas, aunque con escaso éxito.

Así, el BJJ se convirtió en un arte marcial independiente y bien organizado. Con el cambio generacional, cuando Carlos Gracie Jr. reorganizó la federación en Río y más tarde fundó la Federación Internacional de BJJ (IBJJF), el BJJ competitivo experimentó otro auge en 1996, en gran parte debido al éxito de Royce Gracie, el hijo de Hélio Gracie, en la UFC.

En la década de 1980, uno de los hijos mayores de Hélio, Rorion Gracie, emigró a Estados Unidos. Tras una breve estancia en Nueva York, decidió viajar a California para promover el jiu-jitsu de su padre bajo el cálido sol. Pero en California se encontró con una resistencia significativa, ya que la Asociación Profesional de Karate (PKA) estaba bien establecida allí con sus sólidas escuelas y su propio programa de televisión. Gracias al surf, Rorion conoció a varios brasileños. A través de un amigo que también había entrenado jiu-jitsu en Río, consiguió un garaje doble donde pudo colocar unas cuantas colchonetas y así impartir sus primeras clases.

Así fue como surgió el famoso y primer Gracie Garage, y con él, la difusión del Gracie Jiu-Jitsu por todo el mundo. No tardó mucho en que Rorion tuviera una larga lista de espera de personas ansiosas por aprender su jiu-jitsu brasileño, yo incluido. Tampoco tardó mucho en que Rorion

fundara la primera Academia Gracie Jiu-Jitsu oficial en Torrance (Los Ángeles). Para todos nosotros, este lugar se convirtió en la principal fuente de auténtico BJJ en la década de los noventa.

Como entrenaba en la Academia de Torrance a intervalos regulares desde Suiza (a partir de 1991), también aproveché la oportunidad para entrenar con Rorion y, al mismo tiempo, con Royce. De vez en cuando, también estaba en el tatami con otros, aunque Royce se convirtió en mi instructor principal, ya fuera en clases particulares o en las clases abiertas que tenían lugar por las mañanas y por las tardes.

No era una tarea fácil la que había emprendido, pero me tomé muy en serio el aprendizaje del Gracie Jiu-Jitsu desde el primer momento. También tuve un periodo, especialmente entre 1996 y 2004, durante el cual participamos en competiciones deportivas de BJJ. Así que también entrené junto a los primos Gracie, los hermanos Machado —especialmente con Rigan, John y Roger—. Sin embargo, esto quedó en una fase, porque para mí los aspectos de la autodefensa y la forma física a través del jiu-jitsu eran mucho más importantes.

Cuando Royce Gracie entró en el octágono de la UFC, el Vale Tudo (MMA) no me importaba tanto, porque enseguida me di cuenta de que a los estadounidenses no les interesaba el jiu-jitsu, sino encontrar al próximo «Superman de las artes marciales». Rorion volvió a vender la UFC rápidamente, por un millón de dólares, según dijeron. Pero nosotros no estábamos allí por la UFC; estábamos allí por Royce Gracie y el jiu-jitsu brasileño.

Mi Gracie Jiu-Jitsu no ha cambiado mucho en los últimos años, ya que sigo considerándome un alumno de Royce Gracie. Durante el tiempo que entrené con Pedro Hemetério, sentí que estaba empezando de cero, a pesar de que ya era un cinturón negro reconocido que dirigía mi propia escuela de Jiu-Jitsu en Zúrich en aquel momento. Diría que mi carrera en el GJJ comenzó realmente cuando obtuve mi cinturón azul.

Acabé con el profesor Pedro en São Paulo gracias a Hélio Gracie, cuando entrenaba en Río de Janeiro en Gracie Humaita bajo la tutela del propio Gran Maestro y le pregunté dónde, en su opinión, debería ir a entrenar para convertirme en un buen instructor. Entonces me sugirió aquí con mi hijo Royler, en California con Rorion, o con Pedro Hemetério en São Paulo, que es donde mi viaje me llevó posteriormente. Me gustaría dar las gracias a SOHA Retreats y al maestro Royce Gracie por el excepcional campamento de jiu-jitsu de este año. ¡Ha sido otra experiencia increíble! Esta ha sido la tercera vez que he asistido al RG Training Camp organizado por SOHA Retreats. La primera vez tuvo lugar en Portugal y superó mis expectativas. Luego vino Chipre —dos veces— y ese lugar es realmente una joya. El hotel y el personal son de primera clase, y la ubicación es fantástica, con un montón de cosas que hacer para toda la familia. Entrenar con el maestro Royce fue inspirador y profesional, como siempre, tal y como lo he conocido durante más de 32 años. Manuel Benages es un auténtico anfitrión, y SOHA Retreats es de primera categoría. Lo único que puedo decir en este momento es: si quieres unirte a nosotros la próxima vez, ¡deberías empezar a planificar tu viaje pronto!

Siempre agradezco vuestros comentarios.

www.graciejiujitsu.eu

La estrategia de intrusión del Muay Boran.

Una de las estrategias de combate más devastadoras del Muay Boran se puede describir con la siguiente definición: Paksa Waeg Rang, ปักษาแหวกรัง. El significado de esta frase es "el pájaro penetra o irrumpe en el nido". La palabra clave es Waeg que significa entrar, penetrar o separar. Cuando entras en la defensa o en la guardia del oponente, abres el camino a muchas opciones ofensivas devastadoras. De hecho, el "nido" del oponente es una metáfora para indicar los puntos débiles de su anatomía ubicados a lo largo de una línea imaginaria que va desde la parte superior de la cabeza hasta el perineo: esta área del cuerpo crucial se llama comúnmente la línea central. Varias artes de lucha orientales basan sus estrategias ofensivas y defensivas en la teoría de la línea central. La mayoría de los luchadores aprenden al comienzo de su carrera que hay muchos puntos débiles en o cerca de la parte central de su cuerpo: aprender a atacar el área central del oponente es un camino seguro hacia la victoria. Del mismo modo, proteger sus puntos sensibles es fundamental para garantizar la seguridad en una pelea. Centrar la defensa en la cobertura de la línea central es una actitud racional que proporciona seguridad incluso en las fases ofensivas.

Todo practicante de Muay Boran debe comenzar su entrenamiento siguiendo estos tres pasos:

Paso 1. Aprenda a detectar puntos vitales que se encuentran a lo largo de la línea central. Esta línea divide el cuerpo verticalmente en dos mitades, lado izquierdo y lado derecho. Muchos puntos sensibles se encuentran sobre o muy cerca de esta línea vertical imaginaria. Algunos de los puntos más importantes para el combate son los siguientes: (1) coronilla, (2) ojos, (3) raíz de la nariz, (4) labio superior, (5) garganta, (6) lados del cuello, (7) esternón, (8) corazón, (9) plexo solar , (10) vejiga, (11) ingle. Los ataques a cada uno de estos puntos son potencialmente destructivos. Los objetivos en la cabeza se alcanzan mejor con golpes de mano y codo. Los objetivos en el cuerpo pueden ser atacados con manos, codos y rodillas. Las patadas y los golpes de rodilla son la mejor opción para atacar objetivos más bajos. Paso 2. Desarrollar estrategias ofensivas efectivas diseñadas para atacar la línea central de los oponentes. Golpear a lo largo de la línea central puede causar daños graves y, en el caso de ataques muy precisos, incluso la muerte. Para entrar en la guardia del oponente y alcanzar su centro, un luchador de Muay Boran generalmente emplea ataques en línea recta: patadas directas, puñetazos directos y codos de empuje. Una posición de guardia estándar está diseñada para proteger algunos de los puntos más sensibles pero, sin un paso lateral o un bloqueo, es imposible cubrir todos los objetivos simultáneamente con una sola guardia. Por esta razón, aprender a atacar todos los puntos débiles a lo largo de la línea central con diferentes armas corporales es imprescindible para desarrollar tácticas ofensivas imparables. Paso 2. Comenzando desde una buena posición de guardia, desarrolla una serie de estrategias defensivas diseñadas para repeler posibles ataques dirigidos en tu línea central y contraatacar. Cubrir su línea central es crucial en la lucha sin reglas, ya que un fuerte ataque al "nido" puede poner fin rápidamente a la lucha en cualquier momento. Si nuestro centro está expuesto, un oponente inteligente alcanzará fácilmente nuestros puntos vitales; por el contrario, con una guardia sólida y una buena estrategia defensiva, forzaremos a nuestro oponente a atacar primero las áreas menos sensibles, para llevarnos a abrir nuestra línea central para un ataque final. Esto creará aperturas a lo largo de su línea interna y nos dará tiempo suficiente para reaccionar yendo a la ofensiva, dirigiendo nuestros ataques a su centro, que probablemente se descubrirá.

La estrategia de combate Paksa Weag Rang está diseñada para aprender a atacar la línea central de los oponentes de la manera más eficiente. Esta Mai Muay (técnica de combate) probada en campo de batalla se basa en el desarrollo de reflejos instintivos que permiten a un luchador romper las defensas del oponente al mismo tiempo que realiza su ataque o inmediatamente después. En la aplicación del contraataque, un experto en la estrategia Paksa Waeg Rang siempre se esforzará por realizar simultáneamente la defensa y las técnicas de contraataque: si, por ejemplo, un brazo desvía el ataque del oponente, el otro debe realizar un contraataque, en el mismo tiempo. Esta forma de contraataque hace que cualquier tipo de defensa que el oponente pueda usar sea prácticamente inútil; mientras un brazo desvía o bloquea, el otro brazo (o una pierna) alcanza los objetivos descubiertos con suficiente poder como para causar un KO repentino. Este es el arte intrínseco de esta Mai Muay Boran.

“Cuando entras en la defensa o en la guardia del oponente, abres el camino a muchas opciones ofensivas devastadoras”

Veamos algunos ejemplos de posibles aplicaciones de esta antigua estrategia de lucha contra algunos de los ataques más comunes.

1. Paksa Waeg Rang contra puñetazos circulares (Mahd Wiang). Da un paso adelante y simultáneamente desvía el puñetazo y golpea. A medida que el oponente se mueve hacia ti y comienza a lanzar un puñetazo circular atrasado, no pierdas el tiempo y avanza hacia el ataque. Su mente debe estar enfocada en el objetivo de su contraataque, en este caso una rodilla baja dirigida a la ingle o la vejiga. A medida que avanzas y golpeas con tu rodilla, usa tu antebrazo para bloquear el impulso del golpe circular. El hueso externo de su antebrazo debería impactar el antebrazo interno de su oponente, una técnica de bloqueo dolorosa que ayudará a confundirlo y hará prácticamente imposible bloquear su contraataque.

2. Paksa Waeg Rang contra patadas circulares (Tae Wiang). Da un paso adelante y simultáneamente detén la patada (y si es posible agarra la pierna) y luego golpea. La patada circular es un ataque muy poderoso que todos los luchadores deben aprender a neutralizar y contrar adecuadamente. Si intentas evitar una patada circular moviéndote hacia los lados, encontrarás que la pierna atacante te seguirá y te golpeará de todos modos. La mejor opción defensiva es aplicar la estrategia Paksa Waeg Rang y dar un paso adelante: los codos deben impactar la tibia (parte central) y el muslo del oponente, bloqueando la patada y probablemente lesionando la pierna atacante. Un agarre rápido de la pierna y un contraataque inmediato deben seguir inmediatamente después. Los posibles contragolpes son: una patada lateral baja a la rodilla de la pierna de apoyo o una patada circular vertical a la ingle.

3. Paksa Waeg Rang contra puñetazos directos (Mahd Trong). Desvía el puño y simultáneamente avanza y golpea. Irrumpir en la guardia del oponente mientras lanza un golpe directo no es una tarea fácil. La estrategia de intrusión Paksa Waeg Rang es la mejor opción cuando te enfrentas a un buen straight-hitter (golpeador en líneas directas). Cuando el atacante avance y comience a lanzar su puño, inclínese ligeramente hacia adelante y avance. A medida que avanzas, extienda su brazo hacia adelante creando una "pista" que aleje el golpe de su cuerpo. Al mismo tiempo, la línea central del oponente se dejará completamente sin protección y abierta a varios contraataques posibles (golpes de codo, golpes de rodilla, cabezazos, patadas circulares verticales).

4. Paksa Waeg Rang contra patadas directas (Tiip Trong). Desvía la patada, da un paso adelante y golpea. Para alcanzar el "nido" del oponente cuando ataca con una patada frontal, el defensor primero debe redireccionar la pierna atacante con una desviación baja. Al mismo tiempo, debe avanzar y enganchar la pierna de su oponente: de esta manera, el defensor puede alcanzar fácilmente la línea central del atacante, listo para reaccionar con golpes o proyecciones. Los contraataques pueden variar desde golpes de codo a la cara, cuello o garganta, hasta golpes de rodilla en la ingle. También se pueden realizar diferentes técnicas de proyeccion desde el agarre a la pierna: moviéndose hacia delante, en diagonal o lateralmente, el oponente ya desequilibrado puede ser derribado con relativa facilidad.

5. Paksa Waeg Rang contra agarres de cuello simple o doble (Chap Ko). Da un paso adelante y controla los brazos de tu oponente y golpea. La intrusión en la guardia del atacante también se puede realizar contra un intento de agarre al cuello con uno o dos brazos. Mientras el atacante avanza en un intento de poner una o ambas manos alrededor de su cuello, diríjase hacia él e intercepte sus brazos colocando los antebrazos o muñecas en la curva de sus codos. Tirando de sus brazos, golpéalo con la frente: continúa de inmediato con una rodilla en la ingle. Los objetivos del cabezazo se encuentran a lo largo de su línea central, así como la ingle: la nariz, las órbitas, la barbilla son puntos débiles que, si se golpean con suficiente potencia, pueden causar un KO dramático.

Para información sobre IMBA:

•Sitio web oficial de IMBA: www.muaythai.it

•Europa: Dani Warnicki (IMBA Finlandia) dani.warnicki@imbafinland.com

•América del Sur: Juan Carlos Duran (IMBA Colombia) imbacolombia@gmail.com

•Oceanía: Maria Quaglia (IMBA Australia) imbaaust@gmail.com

•Secretaría General: Marika Vallone (IMBA Italia) imbageneralsecretary@gmail.com

Karate y realidad

¿Crees que con tu arte marcial ganarías en una confrontación real?

A casi todos nos ha pasado. Estás en una reunión, comentas que entrenas y, antes de que te des cuenta, alguien suelta la inevitable pregunta del millón: «Y si te atacan en la calle, ¿de verdad te serviría para defenderte?».

Durante décadas, el cine nos ha vendido la fantasía del maestro invencible capaz de despachar a varios asaltantes sin despeinarse. Pero cuando despojamos a las artes marciales de los focos, los guiones y las coreografías, nos queda una realidad mucho más cruda. La pregunta no es solo lícita, sino que es un examen de honestidad brutal que todo practicante debería hacerse alguna vez en su vida.

El peligro de la ilusión del tatami

El primer gran error es confundir el entorno controlado con la realidad. En el dojo, en el gimnasio o en el ring hay reglas, un suelo liso, un árbitro y, sobre todo, un compañero que comparte un código de conducta. Sabes a lo que vas, juegas bajo un amparo normativo y, en el peor de los casos, puedes palmear para rendirte y parar la acción.

La calle no tiene normas, ni categorías de peso, ni juego limpio. Una confrontación real es caótica, sucia, impredecible y asimétrica. No hay calentamiento previo. El agresor no avisa, busca la sorpresa, la ventaja y, a menudo, puede portar un arma o venir acompañado. Por eso, creer que la destreza en un entorno deportivo te hace inmune en un callejón oscuro es el camino más directo hacia un grave error.

¿El arte o el método?

Muchos debates se pierden en la teoría de qué estilo es superior: si el golpeo del Muay Thai, la distancia del Karate, el control del Judo o la sumisión del Jiu-Jitsu. Sin embargo, la efectividad real no reside en las siglas del arte, sino en cómo se entrena.

Un sistema enfocado exclusivamente en la estética, en la competición deportiva reglamentada o en formas rígidas sin un trabajo de oposición real, difícilmente sobrevivirá al impacto de la adrenalina pura. Para que una respuesta funcione bajo presión, el entrenamiento debe haber integrado el factor del estrés, la gestión del miedo, la distancia real y la aceptación del contacto físico. Si no se entrena bajo presión psicológica, el cuerpo simplemente se congela cuando la amenaza es real.

La verdadera victoria: El arte de la prevención

Paradójicamente, la mayor virtud de un sistema de combate eficaz se demuestra cuando no hay confrontación física. El entrenamiento serio no otorga superpoderes, pero aporta tres herramientas cruciales:

Consciencia situacional: La capacidad de leer el entorno, oler el peligro antes de que se materialice y evitarlo.

Control del ego: La madurez necesaria para dar la vuelta y marcharse ante una provocación, sabiendo que no hay nada que demostrar a nadie.

Desescalada: El uso de la templanza y la comunicación verbal para apagar el fuego antes de que salten las chispas.

KickToro: La respuesta avalada por la experiencia

Llevar estas recomendaciones de la teoría a la práctica requiere algo más que buenas intenciones; requiere un método de entrenamiento diseñado específicamente para el peor de los escenarios.

En este sentido, el sistema de entrenamiento KickToro nace precisamente para romper las limitaciones del tatami convencional. No se basa en suposiciones ni en líneas coreografiadas, sino en la cruda realidad. El método KickToro ha sido rigurosamente testado y ha demostrado su total efectividad en situaciones reales de máximo riesgo, donde no hay segundas oportunidades. Aplicando de forma estricta los principios de gestión del estrés, anticipación y contundencia cuando la desescalada ya no es posible, este sistema dota al practicante de las herramientas reales para salir adelante. Si mañana te ves envuelto en una situación límite, ningún cinturón te garantizará la victoria por el simple hecho de llevarlo puesto. Lo que te salvará será tu capacidad de adaptación, tu preparación mental para el caos y un sistema de entrenamiento que ya haya estado allí antes que tú.

La próxima vez que te pregunten si ganarías en una confrontación real, la respuesta más honesta y marcial posible es: «Entreno para no tener que averiguarlo nunca, pero si ocurre, mi entrenamiento ya ha demostrado estar preparado».

Siempre he dicho que el principal valor subyacente a nivel de difusión del Karate vive en su propio nombre, algo en lo que coinciden conmigo muchos expertos. Curiosamente Karate (mano vacía) surge como un nombre adaptativo a la circunstancias que rodearon a su aparición en el contexto de la época (final de la segunda guerra mundial).

El “To Te” o “To De” se estructura como un sistema de autodefensa en la isla de Okinawa, que comienza a formar parte del imperio japonés mucho después de que las principales islas existieran amalgamadas como una sola nación, bajo el mandato de un emperador y especialmente, bajo el control de sus “validos”, conocidos como Shogun.

Okinawa poseía su propio lenguaje y cultura muy influenciados por la cultura China y existieron bajo el control de un rey, hasta que Japón los asimiló. En ese contexto se produjo una aculturación importante, tratando los conquistadores de imponer las formas y culturas japonesas entre sus habitantes.

Funakoshi, que sabia hablar y escribir japonés perfectamente, pues era maestro de escuela, aprendió de dos linajes distintos, dos maestros extraordinarios, que le aportaron los fundamentos de su estilo.

Ala hora de presentarse la ocasión de su expansión en Japón el nombre debía ser japonizado, de ahí la búsqueda de un Kanji que encajara con el concepto original. Un Arte marcial Okinawense nunca habría tenido ninguna opción de ser aceptado en Japón, nunca desde luego antes de la guerra, en un entorno de fanatismo nacionalista como el que existía, y tampoco después, pues, aun habiendo perdido la contienda, el orgulloso pueblo japonés solo habría aceptado algo suyo (caso del Judo).

Funakoshi actuó ahí como un puente entre dos mundos, dos culturas y dos eras, para ello supo aprovechar los movimientos previos de Jigoro Kano al estructurar el Ju Jutsu dentro de un nuevo contexto el Ju-do, un contexto desprovisto de la rudeza y tradicionalidad que tanto podría molestar a los ocupantes norteamericanos. Los Jutsu se convirtieron en “do”, desvinculándose de un pasado conflictivo, para adaptarse al nuevo contexto, llegando incluso, en el caso del Judo, a ir mas allá y hacer de ello un deporte, el primero japonés admitido en las olimpiadas.

El mismo proceso devino años después con el Aiki Ju Jutsu, una forma de defensa de las clases altas, mucho mas sofisticada que el Judo y que Morihei Ueshiba convirtió en Aikido, con elgran éxito que hoy conocemos.

Funakoshi supo actuar con inteligencia, aunque no llegó tan lejos como Kano. Él nunca admitió la practica del Kumite y mucho menos su calificación como deporte; este paso lo supo dar especialmente su alumno, Nakayama, que enfrentó la pujante necesidad de atender esta realidad, y el enorme interés que dicha posibilidad despertaba entre sus practicantes.

La Federación Mundial llevo adelante este proceso que con el éxito que hoy sabemos y la figura de un español D. Antonio Espinos, estará para siempre vinculada a su historia.

Previamente años cincuenta y sesenta) un gran impulso de crecimiento surge en la costa oeste de los EEUU. Hollywood ya había experimentado las posibilidades de un tipo de películas de bajo coste pero alta aceptación. Bruce Lee fue sin duda el primero en logarlo y de su mano, un nombre destacó por encima de todos, Chuck Norris.

En aquel tiempo todo lo que tuviera que ver con dar patadas era conocido como Karate. ¡El propio Taekwondo en EEUU al principio tuvo que usar el nombre de Korean Karate!

A través de la gran pantalla y de la TV, con Texas Ranger, Norris engrandeció los valores del Karate para el gran público, adosando una imagen positiva al Karate. La historia que escriben los héroes, los mitos, es la que penetra en profundidad en el inconsciente colectivo y establece los valores y el reconocimiento que toda la humanidad atribuye a cada cosa.

Chuck Norris nos ha dejado este pasado mes; Sirvan también estas líneas de humilde homenaje a un hombre que puso el nombre Karate en letras mayúsculas en las carteleras de cine, llevando la pasión por nuestro deporte y arte marcial por todo el mundo.

Un hombre ejemplar ¡Nunca nadie de los que le conocieron, me habló una sola mala palabra de él! ¡Muy al contrario!. Demostró que se puede triunfar sin perder la humildad y siguió estudiando con todo tipo de maestros como un estudiante mas. Supo ayudar a la juventud americana a alejarse de las drogas a través de la practica del Karate, con su fundación “Kick drogs out of kids” y hasta 9 días antes de su muerte, seguía dando patadas a un saco.

Detrás de él otros vinieron, pero fue el primero y su legado es enorme, como lo deben ser nuestro reconocimiento y gratitud honrando su memoria.

Farewell Sensei Norris!

Alfredo Tucci

Apuntes de la historia del Karate

Enrique de Vicente entrevista a

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Shidoshi Alfredo Tucci en su canal de youtube sobre Ebunto el Chamanismo japonés de los indigenas de Japón

Shidoshi Alfredo Tucci en su canal de youtube sobre Ebunto el Chamanismo japonés de los indigenas de Japón

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Revista Artes Marciales Cinturón Negro 528 Julio 2026 by Budo International Martial Arts Magazine - Issuu