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Revista Artes Marciales Cinturón Negro 522 Enero 2026

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V i d e o sd eA r t e sMa r c i a l e swww. b u d o i n t e r n a t i o n a l . c o m

Eladi osaungr anMaes t r o

Ti mTacket t

J eetKuneDo


Perlas del Guerrero

“La pipa extrae sabiduría de los labios del filósofo y cierra la boca del tonto”

Thackeray Oleo sobre lienzo Alfredo Tucci


Editorial Sit transit gloria mundi! ormalmente mis editoriales surgen en un arrebato, ora fruto de una reflexión, ora de una experiencia otrora vivida, y siempre, de un pensamiento que debo ordenar, plasmar, retribuir u ordenar, sacándolo fuera. A veces un raciocinio parásito me atrapa, otras Prometeo me posee, dispuesto a robarle el fuego a los dioses. Este impulso no siempre existe. Puedo provocarlo, si, pero siento que hoy no es el día para semejante intento; he optado por el dulce dejarse ir con las palabras, como un rio sin pausa, a ver donde me llevan. Las motivaciones son ahora algo espurio, las reflexiones molestas, los objetivos, diletantes moscas que sólo molestan, y mis deseos, lejanas inquietudes detenidas por un instante. Sit transit gloria mundi! Hay días y momentos en mi cotidiano, pocos bien es cierto, en que los que el dejar hacer adquiere un valor en si mismo. En nuestras ajetreadas vidas, imbuidos en nuestras importantísimas cuestiones y proyectos, rara vez dejamos el volante y quitamos al conductor, al que de repente, desenmascarado de sus quehaceres, percibimos como un usurpador; un personaje investido por ajenas voluntades que se ha tomado muchas confianzas, un invitado, que una vez metido en tu casa, no hay quien saque, y como el pescado, tras el tercer día, apesta. De pronto ese pesado ego, se te hace denso, reiterativo, plasta… ¿Quién es ese otro yo que no tiene prisa, ni agobios? ¿Ese que mira el viento moviendo las palmeras, siente el sol calentando sus manos mientras éstas teclean? Los sabios orientales nos alertan frecuentemente de ese falsario entrometido y nos proponen como remedio conectar con el observador ecuánime que subyace tras las máscaras. Huele a quietud, a serenidad; nada hace, y sin embargo está siempre presente; cede los mandos, si, porque nada le importa, ni siquiera el entregarse a la mascarada del vivir, al atropello de lo inmediato, a la impostura del deseo. Ese, el de la atalaya tranquila, existe en la impermanencia, por lo que el cambio no le subyuga, no le altera; dejar hacer no es una opción, es un mandato para que nada le aprisione; convencido como está en su dimensión, de que todo pasa, vive en un permanente tránsito; como las aguas de un río, rodea los obstáculos, se deja empujar sin remilgos, sin miedos, incluso, al abismo mas profundo. Respira tranquilo… Nada permanece, todo cambia… La conciencia de lo cotidiano nos atrapará de nuevo, seguro, porque la esencia misma de la experiencia del vivir se basa en ello, empero, que importante visitarnos en esa fase del ser periódicamente, ver con la distancia suficiente las cosas, reparar los daños de la angustia, de las prisas, revisar la lista de valores, el orden de prioridades, y sobre todo, el recordarnos así, nos devolverá la certeza en que allí, en algún lugar en el fondo de tu consciencia, existes en paz, en un estado donde la ausencia se hace presencia, y nada te puede tocar. Tiene algo de retorno al hogar primigenio, a la simplicidad del existir en el útero materno, pues ahí flotamos en un mar de aguas infinitas, seguros, serenos. Por mas grato que pueda ser ese estado ecuánime, el propósito de la vida no es quedarse ahí a “verlas venir”. Estamos vivos para experimentar, reajustar, aprender, evolucionar, pero no podemos olvidar, que mas allá de las tribulaciones, los deseos, los miedos y las frustraciones que conlleva el vivir, existe un lugar, no como refugio, sino como quintaesencia, no como escape ni propósito del vivir, pero como realidad última, que como una gota consciente de su identidad eterna, se mueve en un océano infinito de cambios, libre, sereno, eterno. In essentia essendi existere. In vita vivere.

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Enrique de Vicente entrevista a Shidoshi Alfredo Tucci en su canal de youtube sobre Ebunto el Chamanismo japonés de los indigenas de Japón


Tim Tackett una de las mentes más preclaras del Jeet Kune Do nos ha dejado. Se fue de forma pacífica, durmiendo... Una bendición sin duda merecida, para una intensa vida en la que la unanimidad sobre su legado y su persona resuenan por todas partes, algo poco habitual en este mundillo. Personalmente tuve una relación magnifica y amistosa con él. Era un hombre formado e inteligente, compartió conmigo los cuadros de su padre, pues le gustaba mi pintura, y disfrutábamos de nuestras charlas y compañía, esas cosas son siempre mutuas... y especialmente tal vez porque las Artes Marciales no estaban en el centro de ellas, lo que sin duda era un alivio para quien viaja para enseñar. Cuando cumplí sesenta le pregunte: - Tim tu que eres como un hermano mayor, desde tu experiencia, voy a cumplir sesenta, ¿Qué me puedes decir al respecto? Lacónicamente me dijo: - Alfredo... lo mejor que puedas sentirte ahora mismo, es lo mejor que te sentirás a partir de ahora! Asi que ¡Disfruta! ¡Adiós amigo! Alfredo Tucci


Estructura En gran medida, este sistema de ataque se basa en la estructura del Arte del atacante, mientras que el defensor basa su defensa en la estructura de su Arte. Uno de los problemas del estilo, tal y como lo veía Bruce Lee, era que un alumno de un estilo concreto sólo comprendía las cosas desde la perspectiva de su propio estilo, basado en su estructura. Para entender este concepto es necesario repasar brevemente la historia. Cuando yo ense-

ñaba Kung-Fu, a finales de los 60, el estilo lo era todo. Si practicabas Kempo, no practicabas Karate ni Kung-Fu, sólo se practicaba con compañeros de tu mismo estilo. La única vez que veías otro estilo era cuando asistías o participabas en un torneo abierto de Karate, pero incluso en ese caso existían reglas específicas que hacían de la diferencia de estilos algo menor. Además, estos torneos también estaban limitados porque no existía contacto. En el Torneo de Karate Internacional anual de Ed Parker competían varios estilos japoneses, chinos y coreanos.


“un alumno de un estilo concreto sólo comprendía las cosas desde la perspectiva de su propio estilo, basado en su estructura”

Sus métodos de ataque y defensa se basaban en su estructura y también estaban algo limitados por ella. Yo asistía todos los años a este torneo, mis alumnos competían allí, por lo que pude ver la estructura en acción, tal y como era. Un luchador coreano como Chuck Norris tenía una postura que le permitía patear eficazmente pudiendo, al mismo tiempo, lanzar un puñetazo, ya que no era ni demasiado baja ni demasiado estrecha. Por su parte, Joe Lewis utilizaba una postura de caballo baja que limitaba su ataque, sobre todo, a la mano y al pie delanteros, pero también le proporcionaba una buena defensa. Un karateka de Shotokan adoptaba una postura frontal baja que le proporcionaba una base sólida para los ataques lineales, como un puñetazo directo o una patada trasera directa. Como vemos, sus sistemas de ataque se basaba en gran medida en sus estructuras. Parte del genio de Bruce Lee era observar un Arte y comprender su estructura y limitaciones. En los años 60 y 70 era muy difícil que alguien advirtiera los límites de su estructura, porque las reglas de los torneos sin contacto no permitían que alguien se aprovechara de las posibles debilidades de la estructura del adversario. Aunque se permitía el barrido de pierna, por ejemplo, no se podía patear la pierna. Cuando empezaron los encuentros de Full-Contact, las cosas cambiaron. El primero en salir a escena fue el Kick-Boxing. Los luchadores no tardaron en descubrir que sus puñetazos tipo Karate no eran tan eficaces con los guantes de Boxeo puestos, así que recurrieron a los entrenadores de Boxeo en busca de ayuda. El KickBoxing se convirtió en una mezcla de patadas de Karate y puñetazos de Boxeo, si bien seguía estando prohibido patear la pierna. Cuando se añadieron las patadas a las piernas al Kick-Boxing en Japón, asistimos al nacimiento del Boxeo Thai. Las posturas de caballo bajas ya no funcionaban. Esto se demostró claramente cuando Hong Kong envió a 5 de sus mejores luchadores a Tailandia para competir contra 5 luchadores Thai. Ningún practicante de Kung-Fu duró más de un asalto. Antes de que ocurriera todo esto, Bruce Lee ya había transformado su Arte. La diferencia estaba en que él lo hizo diez años antes que los demás. Bruce había descubierto en una pelea que su Wing Chun estaba demasiado limitado. Tenía la sensación de que en el combate existían verdades universales que podrían descubrirse si iba más allá de los propios límites del estilo. Quería idear una estructura basada en la movilidad, de forma que cualquier postura baja le resultaba demasiado limitada.


“Bruce había descubierto en una pelea que su Wing Chun estaba demasiado limitado. Tenía la sensación de que en el combate existían verdades universales que podrían descubrirse si iba más allá de los propios límites del estilo. Quería idear una estructura basada en la movilidad, de forma que cualquier postura baja le resultaba demasiado limitada.”

Podía ver a alguien como Muhammad Ali moverse y controlar la distancia hasta tal punto que siempre parecía colocarse lejos del alcance de su adversario. Entonces Bruce desarrolló una postura de Boxeo modificada, desde la cual podía golpear y patear con facilidad. Bruce quería ampliar los ángulos de ataque que le ofrecía el Wing Chun, así que añadió a su Arte un repertorio básico del Boxeo. Cuando advirtió que su jab con el dedo de la mano podía utilizarse del mismo modo que el florete de la Esgrima, añadió muchos principios de la Esgrima occidental y denominó a su Arte “Jeet Kune Do” (la forma del puño interceptor). El nombre lo extrajo de la teoría de la Esgrima, ya que los espadachines creen que el método más eficaz de enfrentarse a un ataque es interceptarlo antes de que se lance del todo. El siguiente gran cambio llegó con el inicio de los encuentros tipo No Holds Barred, como el UFC. Los practicantes de KickBoxing pronto descubrirían que tenían pocos recursos con los qué defenderse cuando los llevaban al suelo o cuando intentaban volver a ponerse de pie. Descubrieron que necesitaban aprender Grappling si querían sobrevivir en el ring. Después, los practicantes de Grappling descubrieron que necesitaban aprender algunos puñetazos y patadas si querían sobrevivir en el ring, y así fue como llegamos a las Artes Marciales Mixtas. Casi todos los luchadores que vemos hoy en el ring son una mezcla de varios Artes de Grappling, Boxeo Tailandés y Boxeo occidental. En la actualidad una de las Artes Marciales más populares se denomina Arte Marcial Mixta, y consiste básicamente en una mezcla de Grappling y de Artes en posición de pie. La cuestión es, ¿cómo mezclamos las Artes Marciales? ¿Cómo se mezclan las Artes Marciales que tienen estructuras diferentes? ¿Intentamos aprender todas las estructuras para pasar después de estructura en estructura, o cogemos una estructura y después le añadimos lo que encaje en ella? El Jeet Kune Do es un ejemplo del último método. Consta de una estructura a la que se le han añadido otras cosas que encajan. Nosotros, “El Grupo de los Miércoles por la Noche” intentamos hacer lo mismo investigando otras Artes. En primer lugar, buscamos los puntos fuertes y débiles del JKD que enseñamos. El principal punto débil es que hacíamos muy poco Grappling, así que necesitábamos conocer la forma de ataque de un practicante de Grappling y defendernos contra él. Tomamos la decisión de que necesitábamos aprender a sobrevivir en la calle y no en el ring. Nos centrarnos en evitar que nos llevaran al suelo pero, en caso de que esto sucediera, teníamos que ser capaces de levantarnos lo antes posible.


Tuve la fortuna de trabajar con algunos de los mejores practicantes de Grappling: Larry Hartsell, Mark McFann y Eric Paulson. Nuestro grupo tuvo la inmensa fortuna de trabajar con profesionales como Bert Poe, con un enfoque directo de la pelea y del Grappling y a quien le interesaba finalizar la pelea lo antes posible. Trabajamos además con un estupendo luchador universitario de estilo libre y actualmente trabajamos con un experto en Lucha Grecorromana. Hace algunos años, Lloyd Kennedy (la enciclopedia andante del Grappling) empezó a asistir a la clase de los miércoles por la noche y a compartir sus conocimientos con nosotros. Empezamos utilizando un método de entrenamiento básico de JKD denominado “Antes, Durante y Después”, cuya interpretación es la siguiente: 1. ANTES: significa fijarse en la distancia a la que se encuentra el atacante de nosotros y cómo la estructura de su Arte le lleva a hacer Grappling con nosotros. 2. DURANTE: significa que se mueve hacia nosotros o nos está haciendo Grappling al estilo de la Lucha Grecorromana, o aplicando un agarre alto con la pierna, sencillo o doble, o uno sencillo bajo. 3. DESPUES: significa que nos tiene sujetos y que, o nos va a llevar al suelo, o nos va a aplicar una llave o una estrangulación e incluso que ya nos ha llevado al suelo. Después analizamos si disponemos de herramientas para enfrentarnos a cada uno de los ataques. Si no es así, trataremos de encontrar una observando las reglas que utiliza cada tipo de practicante de Grappling para encontrar algún punto débil en lo que ellos están acostumbrados a hacer. Nos fijaremos en cómo se enseña la estructura de su Arte. ¿Intenta un derribo bajo sencillo con la pierna, dificultándonos un ataque a los ojos, o nos ofrece los ojos al ejecutar un derribo alto con la pierna? Otro ejemplo es cuando un buen practicante de Jiu-Jitsu nos lleva al suelo e intenta establecer una base desde la que continuar el ataque, en cuyo caso, nosotros buscaremos la manera de entorpecer su base para tratar de volver a ponernos de pie. Estudiamos otras Artes por dos razones básicas: saber si disponemos de herramientas para defendernos contra ellos (fijándonos en su estructura y en su sistema de ataque) y observar el Arte para descubrir que puede ofrecer a nuestro propio Arte, algo de lo que carezca o que nos ayude a mejorar). Desde luego no se trata de añadir por el mero hecho de hacerlo. No buscamos la manera 47 de enfrentarnos al izquierdazo de un boxeador, sino un modo mejor de hacer las cosas. Un buen ejemplo de esto es nuestra manera de entender el Boxeo Thai.


Jeet Kune Do LA POSICIÓN: Enseñamos 3 posiciones diferentes en nuestra versión del JKD. La primera es la posición natural, de pie en una postura neutra, con la mayor parte del peso apoyado en la pierna retrasada y las manos levantadas en posición no amenazante. No queremos ponernos en posición desde el primer momento en que un ataque puede ocurrir, por las siguientes razones: 1. Primero, queremos intentar calmar la situación mostrándonos pasivos. De esta manera, si te atacan, los testigos culparán al agresor. 2. Siempre hay que tener en cuenta cómo les parecerá la situación a los testigos, pues puede ser importante si acabas en un juicio. Aunque Bruce Lee escribió muchas notas personales acerca del uso de las rodillas y los codos en el combate, no les enseñó mucho de eso a sus alumnos antes de morir. Nosotros pensamos que sería bueno aprender más sobre ello y ¿dónde estudiarlo mejor que en el Boxeo Thai, que emplea las rodillas y los codos en todos sus encuentros de Full-Contact? Cuando empezamos a trabajar esa faceta del Boxeo Thai aprendimos rápidamente que encajaba en la estructura básica de nuestra postura, la cual se asemeja a la de un boxeador, pero un poco más abierta que la anchura de los hombros. También creímos que su patada en redondo trasera tenía mucho valor por su tremenda potencia. La primera vez que Bob Bremer nos vio trabajándola, nos advirtió “es una patada estupenda, pero no en el movimiento inicial”. Y tenía razón porque la estructura del Boxeo Thai es diferente a la del JKD y esta patada no resulta tan eficaz en el primer movimiento. Permitidme que os lo explique. El boxeador Thai permanece con los hombros abiertos y los dedos del pie trasero casi igualados con el talón del pie delantero. Esta postura estrecha le permite patear la pierna delantera de su adversario sin que resulte muy fácil de advertir, ya que la patada no tiene mucho recorrido. Con la postura básica del JKD la patada se advierte muy fácilmente. Utilizarla en el ring o en la calle como primer movimiento de un ataque sería una invitación al contraataque. Tenemos que utilizarla partiendo de la estructura básica del Thai. Muchos alumnos de JKD lo hacen así o cometen el error de aplicarla partiendo de la estructura del JKD; aunque hemos decidido hacerlo todo partiendo de la estructura del JKD y utilizamos la patada trasera Thai “pero nunca en el movimiento inicial”. No olvidéis que para entender el Arte que practicáis o cualquier otro, hemos de fijarnos en su estructura básica, pues ésta es la base para llegar a comprender dicho Arte.

La posición natural desde un punto de vista frontal y lateral.

El paso inicial con dos posiciones abiertas, mostrando que has perdido el equilibrio.


El dedo del pie arqueado desde un punto de vista frontal.

El paso inicial a una distancia adecuada.


Por ultimo compartir una de las últimas entrevistas que le hicimos, una pequeña muestra de todo lo que nos dejó, sus libros, varios videos, años de colaboración armoniosa y productiva. Le llevaba tras la grabación en nuestros estudios de Madrid a magníficos restaurantes, que siempre alababa y extendíamos las sobremesas hasta que quedábamos solos en la sala. Sus alumnos Timoteo y tantos otros disfrutaron de esa faceta suya de gran conversador culto gentil, y de buen escuchador, avido de puntos de vista ajenos, siempre aprendiendo y disfrutando del momento. Será siempre recordado con amor. Alfredo Tucci Por ultimo compartir una de las últimas entrevistas que le hicimos, una pequeña muestra de todo lo que nos dejó, sus libros, varios videos, años de colaboración armoniosa y productiva. Le llevaba tras la grabación en nuestros estudios de Madrid a magníficos restaurantes, que siempre alababa y extendíamos las sobremesas hasta que quedábamos solos en la sala. Sus alumnos Timoteo y tantos otros disfrutaron de esa faceta suya de gran conversador culto gentil, y de buen escuchador, avido de puntos de vista ajenos, siempre aprendiendo y disfrutando del momento. Será siempre recordado con amor. Alfredo Tucci

Entrevista Budo International: ¿El «viejo maestro» sigue en activo? Tim Tackett: Me he retirado de los viajes y los seminarios. Ahora tengo 76 años. Tengo una jubilación muy buena gracias a mi carrera como profesor de instituto, así que no necesito hacer nada. El dinero nunca fue el objetivo de mi enseñanza del JKD. Mis instructores sénior son más que capaces de continuar.


Budo International: Echamos de menos a muchos instructores clásicos de la segunda generación de BL. ¿Cuál cree que es el legado de Bruce Lee hoy en día? Tim Tackett: Realmente no quedan muchos de los antiguos. El mes pasado perdimos a Richard Bustillo, Pete Jacobs y Join Sewell. La foto que te envié era de Jim y yo. No me siento muy seguro sobre el futuro del JKD tal y como lo enseñó Bruce. Lo estamos haciendo, pero no somos un grupo muy grande y nunca hemos intentado expandirlo aceptando a cualquiera como profesor. Siempre intentamos mantener la calidad alta manteniendo la cantidad baja. Budo International: ¿Qué podemos esperar del futuro del JKD? Tim Tackett: En este momento, el futuro del JKD está en el aire. Depende de cuánto puedan dar un paso adelante la segunda y la tercera generación. Por ahora, no veo muchos motivos para ser optimista sobre el futuro del JKD. Budo International: ¿Cómo ve el panorama actual de las artes marciales en el mundo? Tim Tackett: He tenido la oportunidad de trabajar con algunos de los mejores luchadores de MMA y he descubierto que mucho de lo que enseñamos se puede trasladar al ring. Muchas MMA me deprimen por el uso de drogas para mejorar el rendimiento y por la actitud. Budo International: ¿Cómo te sientes después de todos estos años de colaboración con Budo International? Tim Tackett: Siempre me ha encantado trabajar con Budo. Es una organización de calidad y valoro mucho nuestra relación y nuestra amistad.


Sistema progresivo de defensa personal para todos Sistema de Defensa Progresiva En este texto describo y explico el Sistema de Defensa Progresiva (P.D.S.), traducido como Sistema Progresivo de Defensa Personal, que he desarrollado. Las clases del P.D.S. persiguen un objetivo y se basan en tres principios. Los cursos se centran principalmente en civiles, pero también pueden ser útiles para las fuerzas del orden. El siguiente capítulo no pretende ser un tema político ni una crítica a los instructores de defensa personal, como los formadores o el módulo de formación para civiles. Considérelo como una herramienta de ayuda. Existen innumerables sistemas de defensa personal y, lamentablemente, basándome en mi experiencia, debo admitir que muchos de ellos no sirven para nada, sobre todo por la idea que se tiene de una pelea callejera. He observado que muchas personas se esfuerzan por adquirir las mejores técnicas en un estilo propio, un arte propio o un sistema propio de defensa personal para luego integrarlas. Pero el objetivo no es desarrollar técnicas, sino poder aplicarlas bajo estrés y presión en una confrontación. Cuando practique técnicas de autoprotección, recuerde siempre que el agresor tiene la peor intención hacia usted. Solo así se puede entrenar de forma mucho más eficaz y realista, para que haya más determinación frente al adversario.


El Progressive Defense System (P.D.S.) no es un arte marcial tradicional, sino un programa revolucionario de autodefensa. Es un auténtico concepto de autodefensa callejera y sirve exclusivamente para la autoprotección de civiles. El programa destaca sobre todo la funcionalidad y la eficacia de los medios de lucha. El sistema se basa en movimientos cortos, precisos, lógicos e instintivos, cuyas secuencias son fáciles de ejecutar a la máxima velocidad, con una técnica fluida y con toda la fuerza. El objetivo es presentar un sistema que sirva exclusivamente para la defensa perfecta en caso de emergencia y que garantice el fin más rápido posible de la agresión. Quiero formar a practicantes. Es decir, poner a cada persona en la situación de poder defenderse de la forma más eficaz y directa posible. El requisito principal del programa es que las técnicas sean fáciles de mantener. Por cierto, esto se aplica a todos los programas del OLIVA Combat System, ya que no se basan en las artes marciales tradicionales ni en determinados deportes de combate. El concepto del programa P.D.S. es un sistema pragmático y estructurado que se divide en diferentes niveles del 1 al 6, finalizando el nivel 6 con el CINTURÓN NEGRO. Las clasificaciones de los instructores van del 1 al 9 y terminan con el título de Gran Maestro. El breve extracto sobre el P.D.S., su método de entrenamiento y estrategia de defensa, así como sus técnicas, etc., pretende ser una ayuda para la autodefensa en la calle. Los tres niveles diferentes con las técnicas de defensa que se describen en este texto pueden aprenderse independientemente del sexo y la edad. Todo ello con un objetivo común: en primer lugar, transmitir confianza en uno mismo y una sensación de seguridad. Todo se basa en tres principios: «funcional, sencillo y eficaz». Quien asimile este principio se sentirá más seguro, se moverá correctamente y, sobre todo, irradiará esta sensación. No olvide nunca que la eficacia reside en la sencillez. Siempre que practique técnicas de autodefensa, debe imaginar que el agresor tiene la peor intención hacia usted. Solo así se puede entrenar de forma mucho más eficaz y realista, para que haya más determinación que en el adversario.

Destinatarios Los cursos del sistema P.D.S. se centran principalmente en civiles, pero también pueden ser útiles para las fuerzas del orden. Las diferentes técnicas de defensa se pueden aprender independientemente del sexo y la edad. El programa de enseñanza P.D.S. de OLIVA se basa en el potencial propio de los alumnos, fomenta sus puntos fuertes y agudiza su percepción.

Objetivo del curso El objetivo principal es transmitir confianza y seguridad en uno mismo. Esto se consigue mediante un sistema de defensa personal extremo que sirve únicamente para la defensa perfecta en caso de emergencia y garantiza el fin más rápido de la agresión. Los participantes en el curso aprenden a defenderse de la forma más rápida y directa posible.


Contenido del curso • Las 10 reglas de oro de la lucha callejera • Desactivar conflictos • Comportamiento en caso de secuestro • Endurecimiento corporal • Entrenamiento de condición física y resistencia • Diferentes aplicaciones de entrenamiento • Técnicas de palanca y control del oponente • Objetos útiles de uso cotidiano • Conceptos, tácticas y técnicas de defensa • Técnicas ofensivas y defensivas • Defensa ante la amenaza de un palo • Defensa ante la amenaza de una pistola • Defensa ante la amenaza de un cuchillo • Técnicas de combate cuerpo a cuerpo extremas/eficaces • Ejercicios de energía dinámica con ataque con cuchillo • Ejercicios de energía dinámica y Fast Trapping • Técnicas de lucha en el suelo y tácticas de supervivencia • Técnicas de liberación en diferentes situaciones • Fundamentos de anatomía • Conocimiento de los puntos sensibles del cuerpo y las consecuencias de sus lesiones • Defensa eficaz contra uno o varios atacantes desarmados/armados • Proceso B.B.O.E.H. (observar, evaluar la amenaza, orientarse, decidir, actuar) • Comunicación y lenguaje corporal • Defensa en condiciones de poca o ninguna luz • Trabajo en equipo • Desarrollo de las siguientes cualidades: o Fuerza o Sincronización y precisión o Agilidad y coordinación o Reconocimiento de situaciones peligrosas o Control de las propias emociones bajo estrés o Reducción de la agresividad y aumento extremo del rendimiento o Transformación de los miedos en confianza y seguridad en uno mismo


«El sistema P.D.S. permitirá al practicante adaptarse a todas las circunstancias para proteger su vida de la mejor manera posible». El contenido del curso se divide de forma pragmática en tres niveles: Nivel 1: Ha sido desarrollado para sentar bases y principios sólidos. Entre otras cosas, incluye el método de endurecimiento corporal, la comunicación y el lenguaje corporal, la desactivación de conflictos, los fundamentos de la anatomía, diversas aplicaciones de entrenamiento, conocimientos sobre los puntos sensibles del cuerpo y las consecuencias de sus lesiones, objetos útiles para el uso diario y las 10 reglas de oro de la lucha callejera. El nivel 1 se ha desarrollado, en definitiva, para poder defenderse con técnicas, tácticas y conceptos sencillos contra un agresor armado (palo, cuchillo, pistola) o desarmado desde diferentes distancias de combate y, sobre todo, específicamente desde la distancia de combate cuerpo a cuerpo.


Nivel 2: aquí se refrescan y profundizan los conocimientos del nivel 1, y luego se complementan con técnicas de palanca y control del oponente, ejercicios de energía dinámica con ataque con cuchillo, ejercicios de energía dinámica y fast trapping, técnicas de combate cuerpo a cuerpo extremas/eficaces, técnicas ofensivas y defensivas. También se entrenan los ataques en las tres alturas de ataque, que pueden venir de lado, en diagonal y de frente. En la línea más profunda del ataque diagonal y frontal, muestro cómo defenderse y atacar de la manera más fácil y rápida. Todo ello con el objetivo de lograr el máximo éxito con el mínimo esfuerzo y técnicas sencillas que se pueden aplicar de forma refleja. Nivel 3: Este nivel abarca el comportamiento en caso de secuestro, el proceso B.B.O.E.H. (observar, evaluar la amenaza, orientarse, decidir, actuar) y la defensa eficaz contra uno o varios atacantes desarmados o armados. Incluye liberarse lo más rápido posible de situaciones de combate en el suelo para terminar la pelea o escapar, así como poder continuar la pelea de pie. Se utiliza el arte Kino Mutai (el arte filipino de morder y sacar los ojos), es decir, morder y sacar los ojos, combinado con codazos y puñetazos. Otro componente importante del P.D.S. es el Mass Attack. Esto también es un componente importante de este sistema, especialmente hoy en día. Básicamente, es importante saber que en el sistema de combate OLIVA se presta especial atención a mejorar ciertas características del practicante. Otro requisito importante del programa es que las técnicas y los conceptos sean fáciles de mantener. Por cierto, esto se aplica a todos los programas del sistema de combate OLIVA. El objetivo no es vencer a un oponente, sino dominar cualquier amenaza.

«No olvidéis nunca que las artes marciales son justas y tienen un «protocolo de dojo», pero en la calle no hay ley ni reglas».


EL ANTÍDOTO CONTRA EL CUCHILLO LA MAZA DE LA ESGRIMA JÓNICA Todos los pueblos de la tierra han sentido la necesidad de crear un sistema de defensa con el bastón, como, por ejemplo, el bastón largo de los pastores del área mediterránea o el más famoso de los monjes de Shaolin. Pensemos también en el bastón más corto que ha hecho famoso el kali filipino en todo el mundo, o en el bastón de paseo que servía para proteger al caballero desde que se prohibió el uso de la espada. Incluso los bastones de bolsillo han encontrado su lugar en las artes marciales con el fin de potenciar la defensa personal. Pensaba que ya había visto todas las principales armas de percusión utilizadas en el mundo cuando, debido a mi incansable curiosidad, en el momento más inesperado y en los lugares de mi infancia, apareció información completamente nueva sobre un utensilio que nunca hubiera imaginado que pudiera utilizarse como arma: El mazo para golpear el pescado. ¿Por qué sorprenderse? ¿No hemos aprendido que en Asia algunos utensilios utilizados para batir el arroz, como el Nun Cha Ku y el Tonfa (por citar solo los dos más famosos), se han convertido en instrumentos espectaculares en manos de los expertos en artes marciales? Pues bien, entre los pescadores del Jonio (y podríamos decir de todo el Mediterráneo) se utilizaba un mazo, a veces muy pequeño, para matar el pescado recién capturado, y este instrumento resultaba útil en ocasiones para defenderse, sobre todo contra un adversario armado con un cuchillo. Contrariamente a mi forma habitual de escribir, esta vez intentaré reproducir la conversación directa que mantuve con un anciano al que tuve la «suerte» de encontrar durante mis investigaciones. Lamentablemente, no se me permitió tomar ninguna foto, ya que el anciano, ahora encorvado, ex pescador, me dijo que se avergonzaba, al menos esa era la razón oficial, pero el amigo que lo acompañaba me dio a entender que el anciano había tenido un pasado, por decirlo suavemente, turbulento y que era mejor que mantuviera un perfil bajo. «Considérate afortunado, normalmente no quiere hablar de estas cosas», añadió. «Buenos días, Gigino me ha enviado para hablar con usted de ciertas cosas del pasado...», le dije. «Sí, buenos días, Gigino me ha avisado... pero ya son cosas viejas, ¿a quién le importan estas cosas?». «Estoy investigando toda la zona jónica para descubrir las artes marciales que se han desarrollado en estas zonas». «¡Aquí no hay artes marciales!». «¿Cómo? ¿No hay esgrima con cuchillo y con bastón?». «Ah, sí... eso sí... incluso demasiado». «Gigino me ha dicho que puedo obtener información sobre el uso del mazo, el que se utiliza para el pescado». «Gigino nunca se mete en lo que no le importa». Por suerte, dijo esto último sonriendo. No quería ser la causa de una pelea entre dos viejos amigos. «Esa mazzola me salvó la vida no solo a mí, sino también a muchos otros pescadores. Cuando el pescador bebía, metía fácilmente la mano en el bolsillo para coger el cuchillo y, en ese momento, se armaba la gorda». «Siempre llevábamos la maza atada, la teníamos tanto tiempo atada a la muñeca o en el bolsillo que ya formaba parte de la ropa». «¿Tenían a alguien que les enseñara a usarla?». Intenté dirigir el tema y volví a preguntar: «¿Una especie de escuela...?»


«¿Qué escuela? Usábamos esa herramienta todo el día para matar los peces que pescábamos, no solo los pulpos. Todos sabíamos golpear con fuerza y precisión, no necesitábamos ir a la escuela para aprender a dar golpes...». «Pero para defenderse del cuchillo, alguien debió de enseñaros algo...», dije. «Si sabes usar el cuchillo, también sabes usar el mazo, solo hay que hacer algunos ajustes». «¿Se usaba contra adversarios armados?». «Se usaba contra todos. Teníamos buena mano: un golpe en la muñeca y ya estaba rota, un golpe en la cabeza y ya lo habías aturdido... con todo ese entrenamiento con los peces». En ese momento, el anciano debió notar algo en mi rostro y añadió «Sé lo que estás pensando, que es algo cruel... pero es justo lo contrario: si pescas el pez y lo desangras o lo asfixias, ahí sí que sufre... y te diré más, la carne del pez que ha muerto lentamente no es tan buena. En cambio, con un golpe seco, preciso, en el lugar adecuado, el pez ni siquiera tiene tiempo de empezar a sufrir». «Pero ahora ya no se usa el mazo...», dije para que siguiera hablando. «Ahora se utilizan métodos modernos, pero... no son mejores». «¿Me puede contar alguna anécdota?», me atreví a preguntar. «Dejémoslo estar, ya es agua pasada». Entonces se le iluminó el rostro. «Recuerdo cuando trabajaba en Marsella... era joven, hace mucho tiempo, allí todos daban patadas en la cara, eran buenos y rápidos, no solo los jóvenes, sino también los más maduros. Una noche, estalla una pelea, un poco más fuerte de lo habitual. Me doy cuenta a tiempo y me preparo. Me meto en el bolsillo el mazo todavía manchado de sangre del pez sacrificado. Eran dos y empezaron a burlarse porque yo hablaba el italiano del sur de Italia. En cuanto uno de ellos me dio una patada en la cara (yo me lo esperaba), saqué el mazo del bolsillo y le golpeé en el tobillo con la fuerza que utilizaba para los atunes. Estuvo dos meses con una escayola y también le operaron, según me dijeron». «¿Pero no eran dos?». «El otro había metido la mano en el bolsillo... no le di tiempo... le golpeé en la sien, un solo golpe y no se volvió a levantar. No sé qué fue de él. Solo pensé que tenía que desaparecer porque los franceses también se vengan... no solo nosotros somos vengativos... todo el mundo es igual». Una pregunta más, por favor: «Pero si no llevaban ni el cuchillo ni el mazo, ¿cómo lo hicieron?». «¿No has pensado que con una botella es lo mismo? Dijo riendo y añadió: «¡Un marinero siempre tiene una botella en la mano!».

“Nuestras artes marciales tradicionales son, en la mayoría de los casos, útiles para las recreaciones históricas, especialmente en los numerosos pueblos de origen medieval que salpican el territorio italiano”


EL MAZO DE LOS MARINEROS La tonfa de Occidente El mazo utilizado por los marineros del pasado merece un análisis en profundidad para comprender mejor el potencial defensivo y ofensivo de un instrumento pequeño pero muy eficaz. En primer lugar, ya hemos dicho anteriormente, en este mismo lugar, que se trata de un instrumento profesional que ha caído en desuso desde hace tiempo. Su nombre oficial es «abbattipesce» (matapeces), aunque muchos lo llaman simplemente mazo. De hecho, ese era su propósito: golpear a los peces, especialmente a los pulpos, para matarlos al instante. De tamaño muy pequeño y con forma de pera, este instrumento permite movimientos rápidos y explosivos. Como muchos objetos de uso común, en caso de necesidad se convierten en extraordinarios «multiplicadores de fuerza» muy útiles en caso de peleas o para la defensa personal. Fácil de ocultar, capaz de romper los huesos del cuerpo humano con un solo golpe. Los marineros, acostumbrados a dar diariamente un golpe potente y fulminante moviendo el muñeco con elasticidad, no tenían ninguna dificultad en golpear con gran eficacia el muñeco del adversario cuando este intentaba cortarlo o apuñalarlo con un cuchillo o una navaja. La experiencia directa de estos hombres demostró que bastaba un solo golpe, bien asestado, para romper el hueso al instante y, en consecuencia, producir un desarme traumático. Si el objetivo era la cabeza, la pérdida de conocimiento y el traumatismo craneal estaban asegurados desde el primer impacto. Si lo pensamos bien, hoy en día todo el mundo conoce, al menos en teoría, la tonfa japonesa, una herramienta de trabajo que se ha convertido en un instrumento para potenciar la defensa, pero pocos conocen el uso marcial del mazo. Incluso las fuerzas del orden de varios países han adoptado la tonfa en su versión de madera, o de material sintético, e incluso extensible y retráctil (por ejemplo, hace tiempo, los carabinieri italianos la tenían en su equipamiento). No se hace mención alguna de la tradición marcial de nuestro país, y mucho menos se investiga. Nuestras artes marciales tradicionales son, en la mayoría de los casos, útiles para las recreaciones históricas, especialmente en los numerosos pueblos de origen medieval que salpican el territorio italiano. Esta negligencia se debe también al hecho de que ninguno de los expertos del pasado se tomó la molestia de catalogar el modo de utilizar el mazo creando una especie de programa. Su uso se confiaba a las habilidades y conocimientos propios de quien lo manejaba: «si sabes usar el cuchillo, también sabes usar la maza, decían los ancianos, solo tienes que ajustar un poco la forma de usarla y entender dónde conviene golpear...». Aquí encontramos la primera diferencia sustancial: mientras que el cuchillo prefiere las partes blandas del cuerpo humano para penetrar más fácilmente en profundidad, el mazo, por el contrario, prefiere las duras para poder romper los huesos desde el primer impacto. Las esquivas, los desplazamientos y las paradas son prácticamente los mismos, pero los golpes son diferentes y se dan en puntos muy concretos. La precisión es indispensable, sobre todo cuando se trata de neutralizar a una persona armada con cuchillos, navajas o machetes. En primer lugar, el mazo se sujeta a la mano con una cuerda que se engancha al pulgar y, a continuación, la parte terminal está estructurada de manera que no pueda escapar del agarre formado principalmente por el pulgar y el índice. La muñeca debe estar completamente libre para girar y el peso del objeto facilita el movimiento de latigazo. A continuación, se muestra un valioso esquema para comprender cuáles son los objetivos a golpear con el mazo. 1. Los dedos de la mano del adversario. Golpee la mano que sostiene el arma durante la parada, obtendrá un excelente efecto tanto golpeando por dentro como por fuera. 2. El dorso de la mano. Esta zona es igualmente sensible y un golpe seco debería romper la mayoría de los huesos que la componen. 3. La muñeca. El golpe en la muñeca es extraordinariamente eficaz, sobre todo cuando se alcanza la base del pulgar, ya que no solo se rompe fácilmente el hueso, sino que quien


«Mientras que el cuchillo prefiere las partes blandas del cuerpo humano para penetrar más fácilmente en profundidad, el mazo, por el contrario, prefiere las duras para poder romper los huesos desde el primer impacto».


sostiene el arma recibe una tremenda sacudida que le provoca un reflejo automático que le hace abrir la mano y dejar caer el arma al suelo. 4. El codo. Si se golpea la parte del nervio cubital, se producirá una sacudida en todo el brazo y una debilidad inmediata en la mano. Todos conocemos los efectos de este golpe porque, al menos una vez en la vida, hemos recibido un golpe involuntario que ha afectado al nervio cubital y sabemos que provoca un dolor que se irradia desde el hombro hasta la mano. 5. La clavícula. Es el hueso protuberante que nos parece tan robusto al tacto, pero que en realidad no lo es en absoluto. Basta con una presión de solo 7-8 kilos para fracturar la clavícula, lo que dificulta los movimientos del brazo y también es muy peligroso, ya que un muñón podría cortar una arteria. 6. Las sienes. Siempre han sido una parte de nuestro cráneo muy vulnerable a los golpes. Golpear esta zona puede causar daños graves e incluso la muerte. 7. El tabique nasal. Es el objetivo preferido de los mazos porque es una parte que se rompe fácilmente y el daño impide que el otro siga luchando. Los ojos se hinchan, lloran, el dolor es punzante, la respiración se vuelve difícil y la sangre brota copiosamente. 8. La punta de la barbilla. Al golpear este punto, como bien saben los boxeadores, se puede provocar el nocaut debido a la transmisión del impacto dentro de la caja craneal. 9. La parte superior de la cabeza. Concretamente, la fontanela es otro punto que puede provocar tanto la inconsciencia como la muerte. 10. La nuca. Desde siempre se sabe que esta parte de la cabeza es especialmente sensible a los golpes y, si se golpea, se pueden provocar daños graves.


11. La columna vertebral. Aparentemente es fuerte y está protegida por la potente musculatura de la espalda, pero hay puntos muy sensibles a los golpes. Por ejemplo, las vértebras que sobresalen en la base del cuello, precisamente entre la séptima vértebra cervical y la primera vértebra dorsal, son un punto muy vulnerable a los golpes. 12. El esternón. Es el hueso plano que tenemos delante del pecho, donde se unen las costillas, y es sensible a los golpes secos. 13. Las rodillas. Si se golpean por dentro o por fuera, se corre el riesgo de desplazar la rótula de su sitio habitual y lesionar los ligamentos. Quien reciba un golpe así no podrá volver a caminar ni moverse con facilidad, además de sentir un dolor punzante. 14. El tobillo. Golpeando el maléolo, tanto por fuera como por dentro, se puede fracturar fácilmente el hueso incluso con un golpe de potencia media. Este objetivo se alcanza tanto agachándose y golpeando mientras el otro está de pie, como interceptando con un golpe seco una patada suya. Con el tobillo roto, el combate termina inmediatamente.

«De tamaño muy pequeño y con forma de pera, este instrumento permite movimientos rápidos y explosivos».


La lucha por nacer, sobrevivir y vivir Hoy vemos cómo el mal puede extenderse silenciosamente por el mundo, a menudo impulsado por manos poderosas que trabajan entre bastidores, pagando a profesionales, manifestantes y figuras

de los medios de comunicación para sembrar la división, Mel odio y la desconfianza entre las personas. Cada vez más, palabras peligrosas resuenan en nuestras sociedades, palabras que glorifican el fascismo e incluso se atreven a alabar a los nazis. Como budoka y sensei en el camino, habiendo enseñado artes By Sensei Domen Zorko & Avi Nardia


marciales durante muchos años, creo que nuestra misión es recordar al mundo lo que realmente significa la humanidad: luchar por la vida, sobrevivir con dignidad y seguir siendo buenos seres humanos a pesar de las dificultades. Nadie debería olvidar nunca adónde nos llevaron esas palabras peligrosas.

Quiero compartir la historia de mi abuela, Marija Dragan, a quien conocemos como «Mama Minka». A través de su vida, podemos abrir nuestros corazones y nuestros ojos a la verdad de que la supervivencia, el coraje y la humanidad son las mayores victorias contra el mal.


Por qué ni siquiera debería haber nacido Mi abuela, Marija Dragan, conocida en nuestra familia como Mama Minka, vivió una vida que encarnaba tanto un sufrimiento inimaginable como una extraordinaria capacidad de resistencia. Su historia comienza en la Segunda Guerra Mundial, cuando solo tenía 16 años. A una edad en la que la mayoría de los jóvenes deberían estar descubriendo las alegrías de la juventud, se convirtió en mensajera en la Yugoslavia ocupada. Llevaba mensajes secretos entre sus dos hermanos, ambos comandantes partisanos. Para evitar ser descubierta, escondía ingeniosamente las notas en sus oídos y cruzaba territorios controlados por el enemigo, arriesgándose a ser capturada a cada paso. Un día, la traición la alcanzó. Los colaboradores locales la delataron y fue capturada. Primero, la encarcelaron en una iglesia, donde los sacerdotes la golpearon brutalmente antes de entregarla al régimen nazi. Desde allí, la deportaron al campo de concentración de Ravensbrück, en Austria, un lugar donde la crueldad y la inhumanidad no conocían límites. Durante tres años soportó condiciones de pesadilla. Los médicos nazis la sometieron a grotescos experimentos médicos: inseminación artificial, abortos forzados y un tormento físico sin fin. Debido a su belleza, también fue violada repetidamente por los guardias. En un momento dado, cuando la llamaron para ejecutarla en las cámaras de gas, ocurrió lo impensable: una prisionera enferma y anciana dio un paso al frente y declaró que ella era Marija Dragan. Este valiente acto salvó la vida de mi abuela, ya que la mujer se sacrificó en su lugar.

Liberación y supervivencia contra todo pronóstico En 1945, el ejército ruso liberó Ravensbrück. Mi abuela estaba al borde de la muerte, casi muerta de hambre. Solo gracias a una anciana superviviente llamada Tatyana sobrevivió a esos primeros y frágiles días de libertad. Cuando los soldados rusos repartieron comida, muchos prisioneros, enloquecidos por el hambre, comieron demasiado y demasiado rápido, y sus cuerpos no pudieron soportarlo. Murieron después de saborear por fin la libertad. Pero Tatyana sabía lo que hacía. Le dio a mi abuela solo migajas de pan, permitiendo que su cuerpo se adaptara lentamente a la comida después de años de inanición. Este simple acto de cuidado le salvó la vida. Más tarde, los médicos le dijeron a mi abuela que nunca volvería a tener hijos. Su cuerpo, marcado por la tortura y los experimentos, parecía incapaz de ser madre. Sin embargo, el destino tenía otros planes. En 1950, dio a luz a una hija, a la que llamó Tatjana, en honor a la mujer que la salvó.

Un legado de lucha y perseverancia Mi madre, Tatjana, vino al mundo con las cicatrices físicas de la guerra en su cuerpo. Nació sin brazo izquierdo, sin riñón izquierdo y con mala visión en el ojo izquierdo, todo ello como consecuencia de los experimentos nazis infligidos a mi abuela. Pero mi madre nunca fue una víctima. Desde muy temprana edad, demos-


tró ser una luchadora. Montaba en bicicleta, destacó en la escuela primaria y secundaria con matrícula de honor y se labró una carrera en contabilidad. Se negó a dejar que su discapacidad la definiera. Más tarde, conoció a mi padre, Jože, y juntos formaron una familia. Tuvieron tres hijos: mis hermanas Simona y Urša, y yo, Domen. A pesar de las dificultades, trabajamos incansablemente como familia. Además de llevar una granja, mis padres abrieron un hotel, continuando con la tradición familiar de trabajo duro y resiliencia. Al igual que mi abuela luchó por sobrevivir y mi madre luchó contra la discapacidad, a nosotros, los hijos, nos criaron con la creencia de que nada se da gratis en la vida. Los tres nos graduamos en la universidad y seguimos carreras exitosas: una hermana se convirtió en jueza, la otra gestiona proyectos culturales y yo encontré la pasión de mi vida en las artes marciales.


Llevando adelante el espíritu del budoka He practicado artes marciales desde los 21 años y, durante los últimos 23 años, me he dedicado al kempo arnis, donde ahora tengo el rango de 3.º dan. A través de las artes marciales, he llevado la filosofía de mi familia de supervivencia, perseverancia y espíritu indomable a todos los aspectos de mi enseñanza. Como sensei, tengo el privilegio de transmitir estos valores, no solo a mis hijas, Juliana Lia y Manuela, sino también a mis alumnos y compañeros de la Federación de Kempo Arnis. En el tatami, aprendemos que la verdadera misión de un budoka no es solo luchar, sino vivir con dignidad, valentía y humanidad.

La fuerza de las heridas El régimen nazi infligió profundas heridas a mi familia, pero esas heridas no nos destruyeron. Al contrario, forjaron nuestra resiliencia, nuestra fuerza y nuestra unidad. El objetivo de mi abuela era sobrevivir a las circunstancias más crueles. El objetivo de mi madre era prosperar como mujer discapacitada en un mundo de posguerra. Mi objetivo es honrar sus sacrificios viviendo plenamente y enseñando a otros el camino de la perseverancia. Estoy profundamente agradecido a mi abuela Mama Minka, a mi madre Tatjana y a mi padre Jože por su inquebrantable determinación. Su legado es la razón por la que vivo la vida que vivo hoy. También extiendo mi gratitud a Shihan Borut Kincl, 8º DAN KAF, que me ha guiado en mi camino marcial durante décadas. Juntos, bajo su liderazgo, hemos enfrentado obstáculos que antes parecían insuperables y los hemos convertido en victorias.

Conclusión Esta historia no solo trata sobre una familia, es un recordatorio para el mundo. Las palabras que glorifican a los nazis o al fascismo no deben volver a tener cabida entre nosotros. Como artistas marciales, como Budoka y como seres humanos, nuestro deber es recordar, resistir el odio y transmitir las lecciones de supervivencia y humanidad a las generaciones futuras. ¡Ossu! Por Sensei Domen Zorko, 3.º DAN Kempo Arnis, Kapap Krav Maga, CDC Integrated Jiujutsu Con Avi Nardia Sensei en la carretera


«Sé el pilar: la llamada de los Hwarang en 2026» Mensaje de Año Nuevo del Gran Maestro Taejoon Lee I. La base de la fuerza Compréndelo, compréndelo de verdad. Tú, como individuo, tienes un propósito en nuestra comunidad, en nuestra sociedad, en el mundo. Tú, como vida individual, tienes un significado que va más allá de tu propio cuerpo, más allá de tus propios sueños, más allá de tus propios miedos. Entre tus compañeros, tus amigos y tu familia, estás destinado a ser esa base. Ese punto de apoyo. Ese pilar. ¿Alguna vez has oído a alguien decir: «Él es el pilar de la comunidad»? No es solo una forma de hablar. Es una verdad moral. Una exigencia espiritual. Una responsabilidad. Porque todo el mundo busca estabilidad. Todo el mundo busca a alguien en quien poder confiar cuando el mundo comienza a temblar. Pero la pregunta es: ¿eres tú esa persona? ¿O tú también estás temblando? Esperas que todos los demás sean fuertes, fiables, dependibles, inquebrantables, y sin embargo, tú cambias de opinión a diario. Cambias con el viento. Dudas de tus propias convicciones cuando la vida se vuelve inconveniente. No seas esa persona.


Photos by Claire Davey Sé quien se mantiene firme. Eso es lo que significa ser un Hwarang. Eso es lo que significa ser un ser humano bueno, productivo y valioso en la sociedad. Sé el pilar. Sé la base sobre la que los demás encuentran su equilibrio. Sé esa estructura inquebrantable a la que los demás pueden aferrarse cuando resbalan. Porque no te equivoques: todo el mundo resbala. Todos se deslizan por su propia pendiente resbaladiza de miedo, incertidumbre y distracción. Todos caen en el ruido de la vida moderna, donde los valores cambian más rápido que las estaciones, donde la verdad se doblega a la conveniencia, donde las personas persiguen el placer y abandonan la responsabilidad. Tu objetivo, como Hwarang, como ser humano disciplinado e íntegro, es encontrar un punto de apoyo. Echar raíces profundas. Mantener la línea, incluso cuando la tierra se mueve bajo tus pies. Por eso nuestro 65.º aniversario significa tanto: para mí, para nosotros, para Hwa Rang Do y para todos los que han recorrido este camino antes que vosotros. Sesenta y cinco años de compromiso inquebrantable con los ideales de los antiguos caballeros Hwarang. Sesenta y cinco años de lucha, de evolución, de sacrificio, de perseverancia implacable. Nuestra historia no solo es antigua, sino también moderna. Está viva en cada uno de ustedes que se inclinan, que entrenan, que sufren, que se levantan. Somos un linaje que no está limitado por el tiempo, sino por un propósito. Por eso, al entrar en el año 2026, no solo celebramos un número. Celebramos la continuidad. Celebramos la resistencia. Celebramos la verdad de que la fuerza no se da, se gana, se mantiene y se renueva con cada respiración, cada prueba, cada acto de servicio.

La medida de las expectativas A lo largo de los años, muchas personas se me han acercado y me han dicho: «Señor, no puedo estar a la altura de sus expectativas. No puedo estar a la altura de sus estándares. Lo siento, no puedo hacerlo». Y cada vez, yo niego con la cabeza. ¿Qué quiere decir con que no puede estar a la altura de mis expectativas? ¿Qué significa eso? Sin duda, sus propias expectativas sobre usted mismo deberían ser las más altas, ¿no es así? Sin duda, su fe en su propia capacidad debería superar cualquier cosa que yo pueda imaginar para usted. ¿Cómo pueden mis expectativas superar las suyas? ¿Cómo puede mi fe en usted ser más fuerte que su fe en sí mismo? Si ese es el caso, entonces algo va mal, no con mis estándares, sino con tu propia autoestima.


¿Sufres de baja autoestima? ¿Te falta confianza? ¿Te falta fe en tus habilidades, en tu valor, en tu propósito? ¿O es que simplemente estás buscando una salida, una excusa para abandonar, para marcharte, mientras sigues fingiendo que tu ego sigue intacto? Y si eso es cierto, entonces quizás por eso viniste, a Hwa Rang Do, al dojang, a esta comunidad. Porque buscabas fuerza. Porque sabías que te faltaba algo esencial, esa base, ese fundamento. ¿Y ahora quieres que baje mis expectativas para satisfacer tu debilidad y tus dudas? ¿En serio? Eso no solo es una tontería, sino que también es ridículo. Es como un niño que le dice a sus padres: «Mamá, papá, por favor, no me queráis tanto. No me deis tanto de comer. No esperéis tanto de mí. No puedo soportarlo». Exclamando con disgusto: «¡Mirad lo gordo que estoy!». ¿Qué dirían unos padres cariñosos ante eso? ¿Dejarían de quererte? ¿Dejarían de alimentarte? ¿Dejarían de querer que dieras lo mejor de ti? No. Dirían: «Hijo mío, espero mucho de ti porque creo en ti». Tus padres te alimentan incluso cuando tienen hambre. Te visten incluso cuando tienen frío. Trabajan por tu futuro incluso cuando el suyo parece incierto. Entonces, ¿cómo puedes decir: «No esperes demasiado de mí»? Las expectativas no son opresión, son creencia. Son fe hecha visible. Son amor expresado a través de la esperanza de tu crecimiento. Cuando espero algo de ti, es porque veo en lo que puedes convertirte, no en lo que eres ahora. Si ves mis expectativas como una carga, entonces malinterpretas el amor y malinterpretas la disciplina. No bajo mis estándares porque el mundo se haya vuelto más blando. El mundo necesita fuerza más que nunca. Si viniste a Hwa Rang Do, elegiste este camino. Te lo dijeron desde el principio: es difícil. Es completo. Lo exige todo. Y tú dijiste que sí. Dijiste: «Apúntame». Y ahora dices: «Es demasiado difícil». No. Es exactamente tan difícil como debe ser. Eres tú quien debe estar a la altura. Es mejor decir: «Me sobreestimé y ahora entiendo lo que es la humildad». Es mejor decir: «Tenía demasiada confianza en mí mismo y ahora voy a reconstruirme para ser más fuerte». Ese es el camino correcto. Ese es el camino Hwarang. Cuando tus padres te dan comida, amor e incluso disciplina, dices: «Gracias. ¿Puedo tomar otro?». Ya sea un plato de espaguetis o una lección de humildad, lo recibes con gratitud. Puedes ayunar más tarde. Puedes descansar más tarde. Porque el amor nunca termina. Porque el camino hacia la superación nunca termina.


La carrera sin fin Recuerda esto: una vez te dije: «Termina todo lo que has empezado». Pero hay cosas en la vida que no se pueden terminar. El amor no se puede terminar. La excelencia no se puede terminar. La carrera hacia la perfección no tiene meta. El crecimiento no tiene fin. No hay llegada a la cima de la maestría. En realidad, no hay llegada a la maestría, porque la maestría es siempre esquiva, un horizonte que se aleja continuamente, que nunca se alcanza ni se posee por completo. Puedes escalar toda tu vida y seguir viendo otra cima más allá de las nubes. Eso no es un fracaso, es la naturaleza del camino. La excelencia no es un resultado. Es una dirección. Es una forma de vivir, respirar y pensar. En el momento en que crees que has llegado, comienzas a decaer. En el momento en que crees que no te queda nada por aprender, comienzas a morir, no físicamente, sino espiritualmente. Así que sí, luchamos por lo que no se puede alcanzar. Esa es la paradoja y la belleza del viaje del guerrero. Como Don Quijote, soñamos el sueño imposible. Aspiramos a la perfección, sabiendo que no se puede alcanzar. Y aún así, la perseguimos con todas nuestras fuerzas. Porque el esfuerzo en sí mismo es donde vivimos, donde aprendemos la humildad, donde descubrimos la gracia. Muchas personas repiten el dicho: «El viaje es más importante que el destino». Pero cuando lo dicen, a menudo lo dicen como excusa. Lo dicen para justificar el fracaso o la complacencia. Lo dicen porque suena sabio, no porque lo entiendan. Pero es cierto. Es la verdad más profunda. Porque la vida es el viaje. No hay destino. El único destino conocido es la muerte, pero incluso eso puede que no sea el final. Esta vida, fugaz y frágil, puede que solo sirva como el fragmento que determina la eternidad venidera, ya sea de paz infinita o de sufrimiento sin fin. Por eso, cuando dices: «No puedo cumplir tus expectativas», entiende esto: Mi expectativa, la expectativa de un verdadero Hwarang, es inalcanzable.


Ni siquiera yo puedo alcanzarla. ¿Lo entiendes? Ni siquiera yo, que he dedicado toda mi vida desde que nací a este arte, a esta disciplina, a este servicio, puedo alcanzarlas. Pero me esfuerzo de todos modos. Porque ese esfuerzo da sentido a mi aliento, a mi corazón, a mi propósito. Así que no digas: «No he cumplido con tus expectativas». En su lugar, di: «Sigo esforzándome por alcanzarlo». Eso es suficiente. Esa es la marca de un guerrero. No la perfección, sino la perseverancia.

II. El camino de la humildad Hay ciertas cosas en la vida que no se pueden terminar. Hay ciertas verdades que no se pueden conocer por completo. Por muy sabio que te creas, siempre habrá misterios que estarán fuera de tu alcance, y esta comprensión es lo que da lugar a la humildad. La humildad no es debilidad. No es sumisión. No se trata de bajar la cabeza por miedo o por inferioridad. La humildad es fuerza, porque está arraigada en la verdad. Es comprender que eres limitado, que tienes defectos, que eres humano. Y en esa conciencia, encuentras la gracia. Cuando reconoces que no puedes controlarlo todo, que no puedes saberlo todo, que no puedes conquistarlo todo, entonces empiezas a ver con claridad. Empiezas a verte a ti mismo, a los demás y al mundo con honestidad. La verdadera humildad es darse cuenta de que dependemos unos de otros. Que nos necesitamos mutuamente para sobrevivir, para crecer, para resistir. Que nadie, por muy fuerte, hábil o poderoso que sea, puede capear las tormentas de la vida solo. Esto es lo que significa ser humano. Esto es lo que significa vivir con compasión. En este mundo moderno, glorificamos la independencia. Glorificamos al héroe solitario, al que no necesita a nadie, al que está por encima de todos. Pero esto es una ilusión. La fuerza sin compasión es tiranía. El orgullo sin humildad es destrucción. La independencia sin conexión es vacío. Cuando dices «puedo hacerlo todo por mí mismo», ya estás perdido. Incluso los guerreros más grandes de la historia no lucharon por sí mismos, sino por algo más grande: su pueblo, sus familias, sus naciones, su dios, sus principios. Los Hwarang nunca fueron solitarios. Se mantuvieron unidos, vinculados por el honor, la lealtad y el amor por sus hermanos y hermanas de armas. No solo se entrenaban para alcanzar la maestría personal, sino para convertirse en protectores: guardianes de la paz, defensores de la virtud, servidores del bien común. Eso es lo que significa ser un Hwarang. No luchar por la gloria, sino luchar por un significado. No buscar la victoria para el ego, sino defender la justicia y la verdad, incluso cuando nadie está mirando. Y esto es lo que necesitamos hoy, más que nunca.


La pobreza del espíritu moderno Mira a tu alrededor. Vivimos en una época de abundancia, pero nuestros espíritus están hambrientos. Estamos rodeados de ruido, pero nuestros corazones están solos. Estamos más conectados por la tecnología, pero más divididos en el alma. La gente busca comodidad, no retos. Buscan atención, no un propósito. Buscan la validación instantánea, no la satisfacción duradera. Y así, se deslizan por esa pendiente resbaladiza de la distracción, un clic, un desplazamiento, un capricho tras otro. Por eso digo: sé el pilar. Cuando todos los demás se deslizan, tú debes aguantar. Cuando todos los demás están perdidos, tú debes mantenerte firme. Cuando todos los demás tienen miedo de decir la verdad, tú debes decirla con valentía y amor. Ser un pilar no significa ser perfecto. Significa ser firme. Significa resistir. Todos se apoyarán en ti y, a veces, sentirás el peso del mundo presionando tus hombros. Sentirás la carga de la responsabilidad, el cansancio de la compasión, el dolor de la decepción y la desilusión. Y tal vez te preguntes: «¿Por qué siempre debo ser el fuerte? ¿Por qué siempre debo ser en quien los demás dependen?». La respuesta es sencilla: porque puedes. Porque has elegido serlo. Porque te has entrenado para ello. El mundo no necesita más gente que busque la comodidad. No necesita más gente que abandone sus responsabilidades y deberes por los placeres egoístas y la autocomplacencia. Necesita más gente dispuesta a cargar con el peso. Ese es el significado de la vida del guerrero. No la violencia, sino el servicio. No la dominación, sino el sacrificio. No es orgullo, sino humildad en la fuerza.


La lección de la soledad Muchos de ustedes, especialmente los jóvenes, creen que la libertad significa independencia. Creen que serán libres cuando se queden solos. Creéis que seréis fuertes cuando no necesitéis a nadie. Pero escuchad con atención. Eso no es libertad, es aislamiento. Será un día triste cuando consigáis lo que creéis que queréis: cuando vuestros padres dejen de llamaros, cuando vuestros profesores dejen de preocuparse por vosotros, cuando vuestros amigos dejen de aparecer. A eso lo llamaréis independencia. Pero cuando estéis verdaderamente solos, comprenderéis lo que es realmente la soledad. ¿Quieres ver la soledad? Ve a las calles. Mira a los sin techo tumbados bajo el frío cielo nocturno. Mira a aquellos que no tienen a nadie a quien llamar, nadie que se preocupe por ellos, nadie que siquiera recuerde su nombre. Eso es la soledad. Ese es el final del camino del aislamiento. La libertad no es la ausencia de los demás, es la fuerza para coexistir. Es la sabiduría de depender de los demás con gratitud y, a cambio, ser digno de confianza. Es el valor de amar, sabiendo que el amor exige vulnerabilidad. Amar es arriesgarse. Cuidar es sufrir. Pero evitar el amor y el cuidado es volverse vacío. Los Hwarang comprendieron esta verdad. Entrenaron sus cuerpos para la batalla, pero sus corazones para la compasión. Estudiaron poesía y filosofía con la misma intensidad con la que estudiaron el combate. Porque sabían que la espada y el espíritu deben ser uno. Cuando la espada solo sirve al yo, corrompe. Cuando la espada sirve a los demás, purifica. Así que, a vosotros que practicáis artes marciales, que buscáis vivir el camino del guerrero, recordad esto: Vuestras mayores victorias no serán en el tatami, en el ring o en el campo de batalla. Serán en los momentos de tranquilidad en los que elegís la paciencia por encima de la ira, el servicio por encima del orgullo, la disciplina por encima de la indulgencia, el amor por encima del miedo. Esos momentos definen al guerrero. Esos momentos moldean al ser humano.

La llamada a esforzarse Esfuércense, alumnos míos, amigos míos, hermanos y hermanas míos. Esfuércense con todo lo que tienen. No se les puede pedir nada más que lo mejor de ustedes mismos. A veces, lo mejor de ustedes será suficiente. A veces no lo será. Sin embargo, si lo que ofrecéis es realmente lo mejor de vosotros mismos, forjado con honestidad, valentía y esfuerzo disciplinado, traerá paz a vuestra conciencia; y cuando se hace con fe, será digno a los ojos de Dios. Sed honestos con vosotros mismos. Podéis mentir al mundo, pero no podéis mentir al espejo de vuestro propio corazón. Cuando fracases, no busques excusas. Busca comprensión. Pregúntate: «¿Realmente di todo lo que pude?». Si lo hiciste, entonces acepta el resultado y aprende. Si no lo hiciste, entonces levántate de nuevo y corrige tu camino. El fracaso no es lo contrario del éxito.


El fracaso es la base del éxito. Es la prueba que revela tu verdadero carácter. El código Hwarang nos enseña cinco reglas: lealtad, piedad filial, confianza, valentía y justicia. No se trata de eslóganes antiguos. Son principios vivos, la brújula que te guía en cada elección, cada conflicto, cada relación. Sin lealtad, no hay honor. Sin piedad filial, sin gratitud hacia quienes te criaron y te enseñaron, no hay humildad. Sin confianza, no hay comunidad. Sin valentía, no hay progreso. Sin justicia, no hay paz. Vive según estos principios y nunca te perderás. Olvídalos y, aunque ganes el mundo, perderás tu alma.

La verdadera medida de la fuerza La fuerza no se encuentra en la dominación. Se encuentra en la moderación. No es la capacidad de golpear, sino la sabiduría de saber cuándo no hacerlo. Al final, la fuerza sin virtud no tiene sentido. El mundo está lleno de gente poderosa, pero pocos son honorables. El verdadero poder no está en lo que puedes hacer a los demás, sino en lo que puedes hacer por los demás. Es el poder de proteger, de inspirar, de sanar, de liderar con compasión. Cuando tienes poder real, no necesitas demostrarlo. Irradia silenciosamente desde tus acciones, desde tu firmeza, desde tu presencia.


Por eso digo: sé el pilar. No la llama que arde intensamente y se apaga, sino la piedra que perdura a lo largo de generaciones. Deja que tu fuerza se convierta en un refugio para los demás. Deja que tu estabilidad dé esperanza a los que están cayendo. Porque todos caemos, la mayoría de las veces. Todos resbalamos. Todos vacilamos. Pero cuando uno se mantiene firme, da valor a otro. Y cuando dos se mantienen firmes, dan fuerza a un tercero. Y así se levanta la comunidad, no por uno, sino por todos los que se niegan a ceder. Esta es la esencia del Hwa Rang Do, el Camino de los Caballeros Florecientes. Florecer en medio de la adversidad. Encarnar la belleza y la fuerza juntas. Vivir no solo para uno mismo, sino para la armonía de todos.

III. El llamamiento para 2026: perseverar, servir, liderar Entramos en este nuevo año, 2026, apoyándonos en sesenta y cinco años de historia. Sesenta y cinco años de Hwa Rang Do®. Sesenta y cinco años de disciplina, de sacrificio, de personas que se atrevieron a creer que la virtud se podía vivir, no solo predicar. Este aniversario no es un número del que presumir. Es un recordatorio de lo lejos que hemos llegado y de lo lejos que aún nos queda por llegar. Cada generación cree que el mundo es más difícil que el anterior, que los retos a los que se enfrentan son más duros, la confusión mayor y el ritmo más rápido. Pero la verdad no cambia. El carácter humano no evoluciona con la tecnología. Las mismas virtudes que construyeron las civilizaciones —el coraje, la lealtad, el honor, la compasión, la humildad, el sacrificio— siguen siendo las que las mantienen unidas. No podemos inventar nuevos valores para sustituir a los antiguos. Solo podemos redescubrir los antiguos que hemos olvidado. Para eso sirve este arte, este camino, este «Do».


El guerrero de la era moderna Cuando oyes la palabra guerrero, ¿qué imagen te viene a la mente? ¿Un soldado? ¿Un luchador? ¿Alguien que conquista? Pero el guerrero moderno no se define por aquello contra lo que lucha, sino por lo que defiende. En esta época, nuestras batallas no siempre se libran con espadas o puños. Se libran en espacios silenciosos: en nuestras mentes, nuestras palabras, nuestras elecciones. El enemigo es la apatía. El enemigo es la distracción. El enemigo es esa vocecita interior que susurra: «No importa». «Yo no importo». «Nada importa». Todo importa. Cada palabra que dices, cada acto que realizas, cada promesa que cumples o rompes: todo ello construye o erosiona el pilar en el que te estás convirtiendo. Ser un Hwarang en 2026 es vivir despierto, ser consciente cuando los demás viven como sonámbulos. Actuar con determinación cuando los demás se dejan llevar. Cultivar la autodisciplina cuando los demás se rinden a los impulsos. Es recordar que el entrenamiento no termina cuando acaba la clase.

II El «Do», el Camino, no se limita al dojang. Debe acompañarte a tu hogar, a tu trabajo, a tus relaciones, a tus interacciones más pequeñas. Un verdadero guerrero lleva su arte a cada momento. Cada reverencia, cada respiración, cada acto de bondad o moderación: esa es tu práctica. Cuando te inclinas ante otra persona, te inclinas ante la vida misma. Cuando proteges a otra persona, proteges a la humanidad misma. Cuando te disciplinas a ti mismo, fortaleces los cimientos sobre los que otros pueden apoyarse.

Legado y responsabilidad Nuestro arte ha sobrevivido sesenta y cinco años de modernidad y miles de años de ascendencia gracias a aquellos que se negaron a dejarlo desaparecer. No eran perfectos. No todos eran fuertes. Pero eran firmes. Creían en algo más grande que ellos mismos, y esa creencia se convirtió en su inmortalidad. El legado no está escrito en monumentos de piedra o medallas. El legado está escrito en las personas. En cómo influyes en la siguiente persona que viene después de ti. En si los dejas más fuertes o más débiles de lo que los encontraste. Cada acción tiene un efecto dominó. Cada lección que enseñas, cada acto de compasión que realizas, cada disciplina que encarnas, todo ello resuena más allá de tu propia vida.


Pregúntate esto al comenzar el nuevo año: ¿Qué dejaré atrás? ¿Dejaré atrás excusas o dejaré atrás fuerza? ¿Dejaré atrás resentimiento o sabiduría? ¿Dejaré atrás miedo o fe? Cada día escribes tu legado con la tinta de tus decisiones. Así que escribe con deliberación. La disciplina del amor Muchos hablan del amor como si fuera algo suave, como si fuera lo contrario de la disciplina. Pero el amor verdadero es lo más difícil del mundo. Exige más valor que cualquier batalla. El amor sin disciplina es indulgencia. La disciplina sin amor es crueldad. Un guerrero debe tener ambas cosas: firmeza en los principios y dulzura en el espíritu. Amar de verdad es ver a los demás como extensiones de uno mismo, como compañeros de viaje en el mismo camino incierto. Amar es corregir, proteger, guiar, perdonar. Cuando un maestro te exige más, es amor. Cuando un padre te corrige, es amor. Cuando la vida te desafía, es amor: Dios empujándote a evolucionar más allá de tu zona de confort. Así que, en este nuevo año, no huyas de lo difícil. Acéptalas como un maestro. El dolor que evitas hoy se convierte en la debilidad que te traiciona mañana. La disciplina que aceptas hoy se convierte en la fuerza que te sostiene mañana. Cada dificultad es una invitación a ampliar tu capacidad de paciencia, de valentía, de amor.

Armonía: el florecimiento del espíritu humano Hwa Rang Do significa «El camino de los caballeros florecientes». ¿Por qué florecimiento? Porque la flor es delicada y fuerte a la vez. Crece a través de la tierra, a través del frío, a través de la resistencia, y aún así florece con belleza. Ese es el símbolo de nuestro camino: la unión de la suavidad y la fuerza, el equilibrio entre la forma y la esencia. En un mundo que celebra los extremos, los Hwarang buscan la armonía. Entre la mente y el cuerpo, entre el corazón y la razón, entre el poder y la compasión. La armonía no es un compromiso. Es dominio. Es el arte de alinear los opuestos para que se realcen mutuamente en lugar de destruirse entre sí. Cuando dominas la armonía interior, traes armonía a los demás. Cuando estás en paz interiormente, puedes traer paz al mundo que te rodea. Por lo tanto, cultiva la quietud. En la quietud, escucharás el susurro de la Verdad. En la Verdad, encontrarás la dirección. Y en la dirección, encontrarás la fuerza.


Una visión para 2026 y más allá 2026 no es solo otro año. Es un umbral, una oportunidad para elegir qué tipo de futuro construiremos. El mundo está en constante cambio. Los viejos sistemas se desmoronan. Surgen nuevas posibilidades. La tecnología crece más rápido que la sabiduría, y las personas están perdiendo el contacto con su propia humanidad. Pero nosotros, los practicantes de la virtud marcial, los estudiantes del «Do», no somos observadores indefensos. Somos constructores. Somos cultivadores del potencial humano. Nuestra misión no es solo entrenar el cuerpo, sino despertar el espíritu. No solo enseñar a combatir, sino preservar la conciencia. No solo perfeccionar la técnica, sino elevar la humanidad. Cada acto de disciplina, cada acto de bondad, cada acto de valentía... todo importa. No subestimes tu impacto. Un pilar firme puede sostener toda una estructura. Una vela puede encender otras cien. Un acto de integridad puede cambiar una vida. Puede que pienses que tus acciones son pequeñas, pero nunca son insignificantes. Los grandes cambios siempre comienzan con la tranquila determinación de una sola persona que se niega a rendirse. Así que sé esa persona. Sé ese guerrero. Sé ese Hwarang.


El juramento renovado Al entrar en este nuevo año, renovemos nuestros votos, no solo como artistas marciales, sino como seres humanos con principios. Unámonos como pilares de nuestras familias, nuestras comunidades, nuestras naciones. Seamos leales cuando la lealtad sea difícil. Seamos honestos cuando la honestidad nos cueste. Seamos disciplinados cuando nadie nos vea. Seamos compasivos incluso cuando el mundo parezca indigno de compasión. Porque estos son los momentos que definen el corazón del guerrero. No busques un camino más fácil. Busca uno más verdadero. No deseéis menos responsabilidad. Desarrollad la fuerza para soportar más. Si vaciláis, levantaos. Si falláis, aprended. Si estáis heridos, curaos y seguid adelante. Ese es el significado de la resistencia. Esa es la esencia del espíritu Hwarang.


Meditación final Así que os pido, ahora que os encontráis en los albores de este nuevo año, que os toméis un momento de silencio. Cierra los ojos. Respira profundamente. Siente tus pies en el suelo. Esta es tu base. Aquí es donde todo comienza, no en un futuro lejano, sino aquí, ahora, en esta sola respiración. Pregúntate: ¿Qué tipo de pilar seré? ¿Me mantendré firme cuando soplen los vientos? ¿Ofreceré estabilidad a quienes la necesitan? ¿Viviré con valentía, compasión y determinación? No es necesario que seas perfecto. Solo tienes que esforzarte. Solo tienes que continuar. En este esfuerzo, en esta renovación diaria del esfuerzo, encontrarás no solo fuerza, sino también paz. Porque la paz no es la ausencia de conflicto. Es el dominio de uno mismo en medio del conflicto. Sé la calma en la tormenta. Sé la luz en la oscuridad. Sé el pilar que perdura cuando todo lo demás cae. Porque eso es lo que significa ser un Hwarang. Eso es lo que significa ser verdaderamente humano. Y cuando el mundo mire atrás a esta época, esta era turbulenta e incierta, que vean que todavía había guerreros que vivían con honor, que se mantuvieron firmes, que creían en la bondad incluso cuando era difícil hacerlo, ya que solo temían a Dios y a ningún otro hombre. Deja que te vean.


«Sé el pilar». Ese es mi deseo para vosotros en este nuevo año. Esa es mi orden como vuestro maestro, vuestro hermano, vuestro compañero de viaje en este Camino, el Camino del Guerrero. Que 2026 sea el año en el que os mantengáis erguidos. Que sea el año en el que echéis raíces profundas. Que sea el año en el que encarnéis la fuerza, la humildad y el amor, la trinidad eterna del espíritu Hwarang. El viaje no termina. Nunca termina. Solo se profundiza. Manteneos firmes, guerreros míos. Manteneos orgullosos. Manteneos fieles. Hwarang para siempre y que Dios os bendiga a todos.


Cynthia Rothrock llega al Oeste con Black Creek Con una ilustre carrera que abarca décadas, Cynthia Rothrock sigue demostrando por qué es una de las figuras más respetadas e influyentes del mundo de las artes marciales y el cine de acción. Rothrock, que posee el cinturón negro en siete estilos de artes marciales, era una competidora de talla mundial mucho antes de ponerse delante de una cámara. En 2016, el Museo de Historia de las Artes Marciales la coronó oficialmente como la Reina de las Artes Marciales. Su debut como actriz se produjo en 1985 con la clásica película de acción hongkonesa Yes, Madam, donde protagonizó junto a Michelle Yeoh. Rothrock se convirtió rápidamente en una figura importante del cine hongkonés. En marzo de 2024, la revista Black Belt la nombró número uno en la lista de «Las mujeres artistas marciales más influyentes del planeta». Ahora, tras una increíble trayectoria de más de 70 películas, Rothrock ha asumido un nuevo papel como productora y coguionista de Black Creek, un western crudo y lleno de acción que actualmente es la película western número uno en Amazon Prime Video.


Nos sentamos con Cynthia Rothrock para hablar de su experiencia al dar vida a Black Creek, su enfoque de la narración y la acción, y cómo se siente al seguir rompiendo barreras después de todos estos años. P: ¿Cómo surgió tu nueva película, Black Creek? R: Black Creek, producida en asociación con Marlowe-Pugnetti Company, Inc., no solo es un proyecto apasionante, sino que también es la primera película que he producido y coescrito con mi socio, Robert Clancy. Siempre he soñado con crear un western lleno de acción protagonizado por una fuerte pistolera capaz de luchar con la misma ferocidad que cualquier forajido. Siempre me han gustado las historias de venganza y los cómics de acción, y Black Creek combina ambos elementos, mezclando artes marciales, el espíritu del western y una trama oscura y brutal centrada en una poderosa protagonista femenina. Estoy muy orgullosa del reconocimiento que Black Creek ha recibido hasta ahora. La película fue galardonada


como «Mejor western del año en streaming» por la revista True West Magazine, y actualmente opta a una docena de premios internacionales de cine, entre los que se incluyen Mejor película internacional, Mejor guion, Mejor fotografía y Mejor actriz, entre otros. Pero lo que más significa para mí es lo mucho que les gusta a los fans: su entusiasmo y apoyo han sido abrumadores. Lo que hace que Black Creek sea aún más especial es la comunidad global de fans que ayudó a dar vida tanto a la película como a las novelas gráficas que la acompañan. Se convirtió en el segundo proyecto de película de acción más financiado en Kickstarter, lo que realmente nos demostró que era algo que entusiasmaba a la gente. P: ¿Qué significa para ti personalmente el papel de Rose Jennings en Black Creek y qué mensaje esperas que el público extraiga de su historia? R: La pasión de Rose Jennings es todo lo que yo defiendo: ella encarna la fuerza, la determinación y el coraje para luchar por lo que cree, sin importar el coste. Es una feroz protectora de su familia, y ese instinto protector es algo que me llega a un nivel muy personal. Lo que más me gusta de Rose es que rompe por completo con el molde tradicional del western. No es la damisela en apuros que espera ser rescatada, sino la que toma las riendas, se enfrenta al peligro y se salva a sí misma y a sus seres queridos. P: ¿Puedes compartir algún momento del rodaje de Black Creek que te supusiera un reto físico o emocional y cómo lo superaste? R: Hubo un momento durante el rodaje de la escena inicial en el que las cosas no salían como yo había imaginado. Era frustrante porque sabía lo crucial que era esa escena para marcar el tono de toda la película, pero las tomas no daban en el blanco. Como productora y actriz principal, sentí el peso de esa responsabilidad. Sabía que tenía que dar un paso al frente, tomar el control y decidir volver a rodar, a pesar de que teníamos un calendario de rodaje increíblemente apretado de 14 días. Gran parte del éxito se debió al increíble trabajo del director de lucha Mike Möller, conocido por Expendables 4 y John Wick: Chapter 4. Su capacidad para capturar escenas de lucha intensas y realistas sin salirse del calendario fue sencillamente extraordinaria. Esa experiencia me recordó por qué es importante la perseverancia: cuando te niegas a conformarte y sigues luchando por tu visión, los resultados siempre llegan. P: ¿Dónde pueden ver Black Creek los fans? R: Los fans ya pueden ver Black Creek en Amazon Prime Video, Tubi, Apple TV, Fandango, Dish, DirecTV y Spectrum On Demand. La película está disponible actualmente en Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá. Estoy encantada de que el público de todo el mundo se sienta identificado con ella, y aún más emocionada de que pronto se expandirá a Latinoamérica, el norte de África, Oriente Medio y varios territorios adicionales a medida que nuestro distribuidor siga cerrando acuerdos internacionales. P: ¿Cómo puede la gente ponerse en contacto contigo? • Sitio web oficial: https://www.CynthiaRothrockOfficial.com • Facebook: https://www.facebook.com/CYNTHIAROTHROCK • YouTube: https://www.youtube.com/@CynthiaRothrockChannel • Instagram: instagram.com/officialcynthiarothrock • Black Creek Movie: https://www.blackcreekmovie.com


Entender los acertijos del Muay Thai Boran. Muchas veces mis alumnos me preguntan por qué tienen que aprender tantos nombres en un idioma distante y complejo como el tailandés. De hecho, para aquellos que comienzan a aprender Muay Boran, una de las características de este arte que aparentemente representa un obstáculo a superar es la barrera del idioma. ¿Pero no se podría evitar el uso de nombres tradicionales que son tan complicados y a menudo incomprensibles para definir técnicas de lucha? En realidad no. La razón de este procedimiento es que en todos los estilos de Muay Thai Boran, los nombres tradicionales juegan un papel fundamental para una comprensión profunda del significado interno de cada técnica marcial de ese estilo. De hecho, es muy interesante observar cómo el análisis cuidadoso de un antiguo estilo de lucha como el Muay Thai Boran, además de proporcionar herramientas técnicas extremadamente útiles, puede ofrecer una visión de los trajes tradicionales del pueblo tailandés, creador de este Arte Marcial original. El estudio serio de estas tradiciones culturales representa la última frontera en el aprendizaje de las antiguas artes marciales que aparentemente no tienen más secretos para los estudiantes modernos en la era de Internet. Si realmente quieres entender el estilo de lucha siamés, debes tratar de pensar como un tailandés; aprender las verdaderas tradiciones tailandesas es la mejor manera de comprender la mentalidad de esa gente y, en consecuencia, resolver los enigmas del Muay.


Las técnicas antiguas de Muay Thai Boran se basan principalmente en 3 fuentes, en lo que respecta a su nomenclatura. Estas fuentes son las siguientes. 1. Los mitos del Ramakien. El Ramakien es la versión tailandesa del original indio Ramayana escrito hace más de 2000 años por el poeta y erudito Valmiki. La epopeya cuenta la historia del príncipe divino Rama (Phra Ram en la versión tailandesa) que lucha por liberar a su esposa Sida, secuestrada por el malvado demonio Ravana (Totsakan en tailandés). En su lucha contra el demonio gigante, Phra Ram es ayudado por Hanuman, el mono blanco, hijo del dios de los vientos Phra


Pai, quien se convierte en el general del ejército de monos y quien finalmente lo ayuda en su victoriosa guerra contra el malvado Totsakan. La lucha del bien contra el mal es el tema universal de esta obra de arte. La versión tailandesa del poema indio fue encargada y supervisada por el primer rey de la dinastía Chakri actual, Phra Phuttayotfa, conocido como Rama I. Esta versión tenía el doble del tamaño del Ramayana original y un examen cuidadoso ofrece una visión de muchos aspectos de la cultura tailandesa. La historia, el arte, la religión, la vida social, el lenguaje e incluso un análisis detallado de la vida silvestre del país se presentan de manera admirable a todos los lectores atentos de este antiguo texto. La popu-


laridad del Ramakien entre los tailandeses sigue siendo indiscutible hoy en día: este trabajo artístico es únicamente tailandés y representa la verdadera epopeya nacional del Reino de Tailandia. 2. Las acciones diarias de los antiguos habitantes de Siam y de varias poblaciones con las que el pueblo tailandés entró en contacto directo (como los Mon o los Tai Yuan) 3. Las acciones de los animales que viven en ese país, como Chang el elefante, Jarake el cocodrilo, Ling el mono, Kwang el ciervo. Además, muchos nombres fueron inspirados por criaturas míticas que viven en el bosque Himmapan(los Wanorn, los Nakas y los Hongsas) cuyas hazañas se pueden encontrar en poemas clásicos y leyendas hindúes y budistas. Sin embargo, como si esto no fuera suficiente, para un análisis más profundo del Arte Marcial Siamés, comparando los diferentes estilos regionales nacidos en varias épocas en áreas particulares de Tailandia, surgen discrepancias entre la denominación y la aplicación de muchas técnicas o Mai Muay. Para aclarar mejor: el mismo nombre tradicional puede corresponder a diferentes acciones de combate que, a primera vista, no tienen ningún elemento en común. En algunos casos con el mismo nombre se definen maniobras defensivas, agarres y proyecciones, técnicas de rotura articular o estrangulamiento. Hay suficiente para confundir a los eruditos más apasio-


nados. Este es el caso de una famosa Mai Muay Boran que toma el nombre de Khun Yak Jab Ling. En la aplicación estándar, esta técnica representa un compendio de varias estrategias defensivas: el defensor bloquea, desvía, esquiva una serie de puños, patadas, codos y rodillas, permaneciendo siempre a la defensiva. Por el contrario, en el estilo regional del centro de Tailandia, el antiguo Muay Lopburi, al mismo nombre corresponde una proyección violenta realizada agarrando por detrás el cuello del atacante y tirando con fuerza. Sin embargo, si el intérprete del Khun Yak Jab Ling fuera un practicante del estilo del sur de Tailandia Muay Chaiya, aplicaría la técnica llevando a cabo un mortal estrangulamiento frontal, la llamada guillotina. Pero entonces, ¿cómo se puede resolver el enigma de estas diferencias? El primer paso es decodificar el nombre original de la técnica: Khun (el señor) Yak (de los demonios) Jab o Chap (agarra) Ling (el mono). La situación descrita es una referencia clara a los eventos del Ramakien antes mencionado. El Señor de los Demonio es probablemente Totsakan, mientras que el mono es uno de los miembros del ejército dirigido por el mítico Hanuman. Los dos oponentes obviamente luchan de manera diferente: el mono más pequeño y ágil usa su velocidad para no ser atrapado (o golpeado). El demonio gigante, más fuerte pero más lento, persigue al mono tratando de agarrarlo para afirmar su fuerza superior.


En este punto, para completar la reconstrucción, uno se identificará por turno con el mono o el demonio. En el primer caso (como se muestra en la versión estándar del Khun Yak Jub Ling) es nuestra habilidad defensiva la que nos puede hacer prevalecer: evitar, desviar, bloquear ataques hasta el momento en que podamos aplicar un contraataque rápido dirigido a un punto vital. Con esta estrategia, el luchador más débil pero ágil y técnico puede derrotar al gigante que lo ataca. En el segundo caso, nos enfrentamos a un oponente más rápido y elusivo; la estrategia ganadora es presionarlo hasta que podemos aplicar un control y una técnica de finalización que explote nuestra fuerza superior (una palanca, un estrangulamiento o una proyección). Las versiones del Muay Lopburi y del Muay Chaiya nos hacen “poner en los zapatos” del gigante que aplica su poder de manera decisiva. Tal riqueza de matices técnicos no se puede apreciar sin un conocimiento profundo de las tradiciones culturales tailandesas. Por esta razón, en los cursos de Muay Boran IMBA, una parte de la enseñanza está dedicada al estudio del significado y de los orígenes ancestrales de los nombres de cada técnica Mai Muay Boran. Solo de esta manera podemos esperar resolver los enigmas de un arte maravilloso y complejo como el Muay tradicional, logrando apreciarla hasta el final. • Para información sobre IMBA: Sitio web oficial de IMBA: www.muaythai.it Europa: Dani Warnicki (IMBA Finlandia) dani.warnicki@imbafinland.com América del Sur: Juan Carlos Duran (IMBA Colombia) imbacolombia@gmail.com Oceanía: Maria Quaglia (IMBA Australia) imbaaust@gmail.com Secretaría General: Marika Vallone (IMBA Italia) imbageneralsecretary@gmail.com


El elemento aire en las Artes Marciales En una de estas semanas de noviembre, en pleno otoño en España, pensaba para mí mismo: ¿cuál es el mejor lugar que existe en mi alma para poder descansar? Quizás, mirando con «ojos para ver, oídos para oír y corazón para sentir», ni siquiera exista. ¿El motivo? Es sencillo, las cosas pequeñas tienen grandes repercusiones y viceversa. Por lo tanto, lo que representan estas cosas grandes adquiere una importancia que cambia los panoramas más convencionales. ¿Será así? Bueno, en este nuevo artículo que escribo junto con mi querido amigo, el maestro Luiz Eduardo Miele Jr., daremos continuidad a la idea anterior que elimina los escombros de la medicina oriental y la relaciona con las artes marciales en su contexto más profundo y cotidiano.


Abel Salazar tenía razón cuando dijo que «el médico que solo sabe medicina, ni siquiera sabe medicina». Quizás, independientemente de las creencias de cada uno, mi profesor también tenía razón cuando dijo que «somos seres espirituales viviendo una experiencia material». Esto nos remite a la idea de que en nosotros, o a través de nosotros, existen medios de alteración que tienen sus líneas de usurpación.

Puede ser sencillo si pensamos que cada fuerza tiene una característica dominante propia, especializándose en una creación particular que parece ser la razón de ser de cada momento. Esto ocurre porque funcionamos por asociaciones y, por lo tanto, las frecuencias se adaptan al medio en el que nos encontramos. Por otro lado, esta fuerza (destacando que, según la visión de los estudios que realizaremos en este artículo, es


individual de cada uno e intransferible en su esencia) es precisamente el producto de esa creación que sobrevive, ya que somos nosotros quienes interactuamos con sus líneas vibratorias. Es decir, salimos de la línea de actuación animal, reproductora de acciones y gestos, y desplazamos esta funcionalidad a los campos vibratorios que se producen a través de nuestros pensamientos. Desde una visión simplista, la vida pulsa; y nosotros,

dentro de alguna frecuencia, pulsamos. Lo que fomentó en los grandes maestros del pasado una especie de reevaluación en el campo nervioso y psíquico. No se trata, por lo tanto, de un fenómeno casual: es un momento sustancial y lógicamente situado en el curso de la evolución biológica y de las ascensiones espirituales/energéticas humanas, ya que en este tipo de estudio están vinculadas a los seis elementos. Veamos:


• EL ELEMENTO FUEGO SE DESPIERTA FRENTE AL ELEMENTO AGUA: o calienta el agua o el agua lo apaga. • EL ELEMENTO AIRE SE DESPierta FRENTE AL ELEMENTO TIERRA: o la fecunda o la desertifica. • EL ELEMENTO MADERA SE DESPierta FRENTE AL ELEMENTO METAL: o evoluciona o se estanca. Como el punto central de este artículo es el elemento aire, priorizaremos la idea de que está relacionado con el razonamiento y el intercambio de información. Considerado por los maestros como uno de los seis elementos, representa el mundo intermedio entre el cielo y la tierra, siendo activo y masculino, según las cosmogonías tradicionales. Cabe destacar que el fuego también es un elemento activo y masculino, mientras que la tierra y el agua son pasivos y femeninos. Se asocia con el viento y el soplo, simbolizando la espiritualidad, la purificación, la respiración, la sexualidad, el cambio y la libertad. Por otro lado, como todos respiramos el mismo aire, el elemento también actúa como componente social, es decir, de todos los elementos, es el único que nos vemos obligados a compartir de una forma menos controlada. No nos cuesta entender que es él quien favorece la razón y la lógica en detrimento de la sensibilidad o las emociones. Algunas de sus características son: transmitir, agitar, movilizar, comunicar, oxigenar, fomentar, energizar y purificar. En los seres humanos representa la mente autoconsciente. A diferencia de la pasión y la impulsividad del elemento Fuego, el elemento Aire prioriza la razón. Para él, la mente es el aspecto más importante y su movimiento debe desarrollarse bajo la vía de la transformación. Observe: Cuando una persona mejora su interior, el método de la fuerza y la astucia evoluciona hacia el de la justicia y la honestidad: y esto requiere una fuerza increíble. La fuerza en función de la realidad que se ha generado, ya sea por pensamientos, palabras, gestos, etc., y por eso los antiguos adoptaban el método de la expiación, sin miedo a mirarse a sí mismos y, cuando era necesario, el reconocimiento de la responsabilidad y la culpabilidad, hizo que el elemento aire fuera diferente de los demás elementos. Observemos: Al igual que el Fuego, el Aire tiene un lado expansivo y animado, casi siempre optimista, que sirve precisamente para comunicarse, siempre en busca de estímulo intelectual, explorando nuevas visiones del mundo y creando sus propios valores e ideales a partir de la experiencia de compartir. ¡El viento está en todas partes! Siendo así, y como todo tiene su complemento opuesto, este es el problema que nos lleva a la conciencia: ¿qué función tiene el elemento aire en la reevaluación de nuestros actos o problemas? Al igual que ella (la conciencia), el aire es un elemento que el ser humano no es capaz de ver, pero que lo rodea. Representa el cambio y, al igual que la conciencia, al no ser visible, pocos lo poseen (en el sentido racional) o lo utilizan. En general, la gran mayoría prefiere utilizar las asociaciones o adaptaciones para su propia visión. Lo mismo ocurre en la trayectoria del tiempo frente a las culturas y asociaciones. Por ejemplo: Fujin es el dios japonés de los vientos y una de las primeras deidades sintoístas. Japón tiene un historial de grandes tormentas y tifones, por lo que este dios es temido por la gente, pero al mismo tiempo es respetado. En Japón, no hay una línea que separe a los dioses buenos de los malos, se cree que las deidades hacen cosas buenas y también pueden ser desobedientes. Fujin se representa como un humano de piel roja, vestido con una piel de leopardo, que lleva un gran saco de


vientos sobre los hombros. Tiene un aspecto desgreñado y casi siempre se le presenta junto a Rajin (dios del rayo, el trueno y la tormenta). Ambos simbolizan la protección y están relacionados con la naturaleza y lo sagrado. En la cultura tradicional china existe un elemento llamado CHI (o KI), que es una fuerza vital que forma parte de cualquier entidad viva. Vinculado al aire, su traducción/versión puede ser «fuerza vital» o «flujo de energía». Es un principio básico de la medicina tradicional y las artes marciales orientales. El Ki representa la energía esencial, que debe trabajarse para alcanzar el equilibrio y la buena salud.

EL ELEMENTO AIRE VINCULADO A LOS DEMÁS ELEMENTOS VINCULADO AL ELEMENTO TIERRA, EXISTEN 4 PUNTOS VINCULADOS AL ELEMENTO AIRE QUE SON SAGRADOS Y QUE NO DEBEN TOCA 1. Sacrificio: hace referencia a los esfuerzos de alguien (como la siembra y la cosecha) y su trabajo, ya sea con la tierra, el hierro, el tejido, el papel... Cada uno es digno dentro de lo que hace. Cuidado con el yo en lo que respecta al trabajo del otro. 2. Principios: aquellos aprendidos de maestro a alumno o de familia a familia. Cuidado con la interferencia de tus valores o costumbres en la cultura ajena. 3. Honor: se resume en Giri y Ninjo. Explico: El honor japonés puede entenderse, según mis profesores, a través de dos perspectivas: Giri (義理) / Ninjō (人情) · Giri (義理) se refiere a la obligación de actuar de acuerdo con los dictados de la sociedad en relación con otras personas. Sin embargo, solo se aplica a personas específicas con las que se tienen ciertas relaciones sociales y, por lo tanto, es una norma particular y no universal. · Ninjō (人情) se refiere ampliamente a los sentimientos humanos universales de amor, afecto, pena, simpatía, tristeza y similares, que alguien siente «naturalmente» hacia los demás, como en las relaciones entre padres e hijos o entre amantes. Giri implica una fuerza moral que obliga a los miembros de la sociedad a participar en actividades recíprocas socialmente esperadas, incluso cuando su inclinación natural (ninjō) puede ser hacer lo contrario. Honne (本音) y Tatemae (建前) Son términos japoneses relacionados con los sentimientos y comportamientos externos de una persona. · Honne (本音) se refiere a los verdaderos sentimientos y deseos de una persona (本音, Hon'ne, «sonido verdadero»), · Tatemae (建前) se refiere, por el contrario, al comportamiento y las opiniones que alguien muestra en público (建前, tatemae, «construido delante», «fachada»). Esta distinción comenzó a hacerse en la posguerra.


El honne de una persona puede ser contrario a lo que espera la sociedad o a lo que se exige según su posición y circunstancias, y a menudo se mantiene oculto, excepto para los amigos más cercanos. Tatemae es lo que se espera de la sociedad y se exige de acuerdo con su posición y circunstancias, y puede que coincida o no con el honne de alguien. 4. Casa: la morada, el hogar, la residencia...

VINCULADO AL ELEMENTO FUEGO • Nuestras intenciones son atenuantes o agravantes de las faltas que cometemos. • Nuestros deseos son fuerzas mentales coagulantes, que materializan las acciones que, en el fondo, constituyen el verdadero campo en el que se mueve nuestra vida. • Los frutos hablan por los árboles que los producen. • Nuestras obras, en la esfera viva de nuestra conciencia, son la expresión gritante de nosotros mismos. • La forma de nuestro pensamiento da forma a nuestro destino. Partiendo de esta visión, así como la sombra implica la presencia de la luz, también la negación presupone la existencia de lo que se niega.

VINCULADO AL ELEMENTO MADERA, Pensemos en el hombre ya como un ser inteligente, después de haber filtrado las emociones: • El sentimiento crea la idea. • La idea genera el deseo. • El deseo acariciado forma la palabra. • La palabra orienta la acción. • La acción desencadena los resultados. • Los resultados nos trazan el camino en las infinitas áreas del tiempo. • Cada uno permanece en el camino que ha construido para sí mismo. • La elección es siempre nuestra. Sin embargo, lo que vemos es que todo lo que se hace con partes reunidas para un propósito de interés particular, tarde o temprano, reclamará su posición.

VINCULADO AL ELEMENTO METAL Evaluemos la idea de que nuestro cuerpo flota de dentro hacia fuera y su energía es la que altera nuestro entorno. Dada esta afirmación, la vida repercute dentro de las líneas más habituales, ya que el elemento metal es la unión de los demás elementos. Siendo así: • Ira: está vinculada al fuego. Se centra en la acción, tiene un sentido práctico exigente, que da prioridad a las tareas que hay que realizar. • Orgullo: está vinculado al agua sucia. Se centra en la emoción, tiene una percepción aguda de los demás, convirtiéndose en personas conquistadoras, que saben cómo conseguir lo que quieren de los demás. • Vanidad: está relacionada con el elemento aire. Se centra en la acción de la imagen o en la planificación, con el objetivo de obtener reconocimiento. Tienen una visión mercantilista, que les guía en su búsqueda del éxito. • Envidia: está relacionada con el elemento tierra. Se centra en la emoción, son sensibles al entorno y emocionalmente inestables. La sensible percepción emocional les convierte en personas que ven lo que la mayoría no ve. • Avaricia: está vinculada al elemento madera. Se centra en la mente, tienen curiosidad por comprender, lo que los convierte en planificadores extremadamente racionales.

DIVISORES: Miedo: se centra en la acción o la emoción, con el objetivo de controlar. Es un divisor atento y desconfiado, aunque no necesariamente lo exprese. Prefiere prepararse antes que lanzarse a la improvisación. Gula: se centra en la mente; tiene agilidad mental para manejar varias cosas al mismo tiempo, dando prioridad al placer. Es un divisor que, al ser inconsciente, se justifica con una actitud entusiasta y una autoimagen de hábil improvisador. Lujuria: se centra en la acción, tiene facilidad para mandar y liderar, dando prioridad a la realización. Es un divisor que, al ser inconsciente, se justifica con la actitud dominante y la autoimagen de realizador. Indolencia: se centra en la emoción o en la mente, tiene una actitud mediadora, dando prioridad al bien común. Es un divisor que, al ser inconsciente, se justifica con la actitud tranquila y la autoimagen conciliadora.


VINCULADO AL ELEMENTO AGUA Las energías del cuerpo y del espíritu se mezclan. Bajo este vínculo, cada instante posee una encrucijada de dimensiones que nos llevan a una necesidad de observar más de cerca lo que realizamos o cómo lo realizamos. Puede percibirse a través de varias mentalidades y en diversas profundidades que generarán impresiones diferentes en nuestra condición de análisis y reflexión. Esto significa que todos generamos atmósferas particulares que se convierten en «ruedas de fuerzas» que pueden girar hacia lo positivo o hacia lo negativo. Si pensamos en la relación con la medicina oriental, las emociones y las energías influyen directamente en las enfermedades. Los flujos se producen y se inician a través de la transmisión inconsciente, ya que el sujeto siente y controla todo el proceso de exteriorización de sus energías y tensiones. Esto significa que su intervención surgirá de manera consciente y activa. El ser piensa, actúa y promueve la posición de su realidad, que actuará directamente en su atmósfera espiritual. Algunos entendieron este proceso como un fondo de la sucesión evolutiva de los universos individuales que surgen, aislados, y a través de la expansión hacia la atmósfera colectiva, estas ruedas ganan fuerza y, como una dinamo, alimentan el universo trifásico de lo concebible humano; trifásico, porque está constituido por tres planos de existencia, que son Materia, Energía y Espíritu. Se dividen en negativo y positivo.

Veamos los TIPOS DE RUEDAS EN ESTADO NEGATIVO: • Rueda de la avaricia: la avaricia te convierte en esclavo o esclaviza a los demás • Rueda del miedo: el miedo te convierte en esclavo o esclaviza a los demás • Rueda de la envidia: la envidia te convierte en esclavo o esclaviza a los demás • Rueda del orgullo: el orgullo te convierte en esclavo o esclaviza a los demás • Rueda de los deseos: los deseos (de todo tipo) te convierten en esclavo o esclavizan a los demás • Ruedas de las obsesiones: las obsesiones te convierten en esclavo o esclavizan a los demás

TIPOS DE RUEDAS EN ESTADO POSITIVO: • Rueda de la generosidad: la generosidad te libera o libera a los demás • Rueda de la comprensión: la comprensión te libera o libera a los demás • Rueda del desapego: el desapego te libera o libera a los demás • Rueda de la humildad: la humildad te libera o libera a los demás • Rueda de la desambición: la desambición te libera o libera a los demás • Ruedas de la clarificación: la clarificación te libera o libera a los demás. Fernando Pessoa dijo: «Hay un momento en el que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo; olvidar nuestros caminos que siempre nos llevan a los mismos lugares. Es el momento de la travesía, y si no nos atrevemos a hacerla, nos quedaremos para siempre al margen de nosotros mismos».


© Text, Franco Vacirca © Fotos, Franco Vacirca (Archiv), Maurice Wollny (Panda Gym Berlin

Programa Gracie Jiu-Jitsu para niños Diferentes generaciones, pero el mismo objetivo ¿Son las artes marciales la mejor alternativa a los deportes de equipo? Sí, y en mi opinión, el jiu-jitsu brasileño (BJJ) es una de las mejores artes marciales que existen. Para todos los niños a los que no les gustan los deportes de equipo como el fútbol, el baloncesto, etc., las artes marciales y los deportes de combate son una buena alternativa. A través del entrenamiento, los niños pueden ponerse en forma no solo físicamente, sino también mentalmente.


Los niños que carecen de confianza en sí mismos la ganan rápidamente. Las artes marciales enseñan buenos modales y respeto por los demás, lo que contribuye al desarrollo del carácter. En el BJJ de la familia Gracie, la atención se centra en la autodefensa. Queremos enseñar a los niños desde una edad temprana cómo evitar la agresión y protegerse contra el acoso escolar. En Gracie Jiu-Jitsu, hacemos hincapié en reconocer las situaciones y reaccionar con antelación. El fuego se combate con agua, no con fuego. En mi opinión, se puede empezar a practicar JiuJitsu a una edad muy temprana. Sin embargo, el tipo de instrucción debe ser muy diferenciado para adaptarse a los diferentes grupos de edad. En nuestra escuela, en nuestro programa especial «Gracie Kids», los niños de cuatro, cinco y seis años aprenden las técnicas básicas a través de ejercicios «lúdicos» en lo que llamamos «Gracie Games». Durante el calentamiento, no hay fútbol ni otras actividades que no estén relacionadas con el Jiu-Jitsu. Nos aseguramos de que los niños aprendan bien el Jiu-Jitsu desde el principio.

Los padres pueden ser una importante fuente de apoyo ¡Un dojo de jiu-jitsu no sustituye a una niñera! El desarrollo de los niños en su tiempo libre y en sus aficiones también depende de sus padres. A menudo, los padres llevan a los niños al entrenamiento o les obligan a asistir porque ellos mismos lo hicieron de niños o siempre quisieron hacerlo. Ni siquiera preguntan si el niño quiere hacerlo por sí mismo. Por lo tanto, es aconsejable que los padres pregunten primero a sus hijos si quieren probar esa actividad. Lo mejor es probarla durante un periodo corto de tiempo, un trimestre o un semestre, y luego decidir cómo proceder. Internet puede ser muy útil para encontrar el programa adecuado, pero no sustituye a visitar el lugar en persona. También es importante recordar que el mejor Dojo puede no ser el que está a la vuelta de la esquina. El primer contacto con el director y los entrenadores del Dojo debe ser en persona. Es mejor que los padres estén presentes durante las primeras clases para asegurarse de que su hijo está en buenas manos. Sin embargo, no hay que excederse y hay que dar a los niños suficiente espacio para que se desarrollen por sí mismos. Por lo tanto, después de las clases de prueba, los padres deben quedarse fuera y aprovechar el tiempo para ellos mismos. Los niños no necesitan que sus padres les cojan de la mano, y si sus padres están cerca, les resultará difícil concentrarse adecuadamente en el grupo, las técnicas y los ejercicios.

«Los niños que practican artes marciales suelen rendir mejor en la escuela porque aprenden a fijarse metas y simplemente están más atentos. Ganan confianza en sí mismos y aprenden a interactuar con otros niños. En el mundo tecnológico actual, necesitamos más educación para la vida».


Contenido y desarrollo en el jiujitsu Las opiniones de los expertos difieren, lo cual es normal, porque todos fuimos niños alguna vez y es posible que empezáramos a practicar jiujitsu a una edad temprana. Todos tenemos recuerdos agradables y no tan agradables de nuestras experiencias. En el Gracie Jiu-Jitsu, el «contenido técnico» no difiere significativamente de lo que aprende un adolescente o incluso un adulto. Una llave de brazo sigue siendo una llave de brazo. Sin embargo, el enfoque, es decir, los ejercicios preliminares, se adapta a los diferentes grupos de edad. Los niños aprenden a utilizar su energía adecuadamente en lugar de limitarse a correr de un lado a otro. No obstante, los pequeños tigres o dragones acabarán agotados y felices al final de la clase. En muchas escuelas, el profesor es tratado como un «mito». A puerta cerrada, se dice que el «maestro» era un experto en artes marciales invicto o que este arte marcial es el más elevado de todos. Las escuelas de BJJ y grappling a menudo no son más que «cazadores de medallas», porque creen que esto eleva su estatus en la sociedad o en la comunidad del BJJ. Sin embargo, para los padres, las medallas y los trofeos deberían ser irrelevantes. La atención debería centrarse en el desarrollo de sus hijos. Los deportes de competición no son adecuados para todos los niños, pero aprender un arte marcial sí lo es. En Gracie Jiu-Jitsu, la atención se centra en el desarrollo individual. Para los padres, es importante saber si el entorno de entrenamiento (el dojo) es seguro. También deben averiguar si los niños entrenan en un tatami limpio y si los vestuarios están limpios. Asegúrense también de que las salidas estén claramente señalizadas en caso de emergencia y de que los niños sepan qué hacer en caso de incendio o emergencia. ¿Pueden encontrar rápidamente el punto de encuentro en el exterior? ¿Quién puede recoger a los niños? ¿Los extraños tienen fácil acceso a las instalaciones o hay una persona en recepción que se encarga de la seguridad y el control? El responsable del dojo también debe ser consciente de que los menores están bajo su supervisión desde el momento en que entran en el dojo y, por lo tanto, también es responsable hasta que sus padres los recogen. Como padre, también debe averiguar cuál es el riesgo de lesiones durante el entrenamiento. En algunas escuelas de BJJ, las lesiones forman parte del entrenamiento. Esta actitud es familiar para cualquiera que haya empezado en los años 70 y 80. Era la única forma que conocía la gente hasta que llegó una generación que lo hizo mejor. El boxeo tailandés se hizo muy popular y también se ofrece como boxeo fitness.


Muchos entrenadores de BJJ en Europa provienen del judo (japonés) y la lucha libre (occidental). Eso no es necesariamente algo malo, pero no tiene nada que ver con el auténtico Gracie Jiu-Jitsu. El BJJ de la familia Gracie tiene un método de enseñanza claramente definido. Tratamos a nuestros miembros (alumnos) como si fueran parte de nuestra familia. Ninguno de nosotros quiere hacer daño al otro. Por eso dedicamos mucho tiempo y cuidado a enseñar jiu-jitsu de forma adecuada.

El Gracie Jiu-Jitsu como estilo de vida Los niños que practican artes marciales suelen rendir mejor en la escuela porque aprenden a fijarse metas y simplemente están más atentos. Ganar confianza en sí mismos y aprenden a interactuar con otros niños. En el mundo tecnológico actual, necesitamos más formación para la vida. Al ganar confianza, logran impresionar a los demás con su personalidad y encontrar su lugar en la vida. También aprenden a mostrar respeto, practicar la disciplina y asumir responsabilidades. Además, aprenden más sobre la lealtad y la gratitud. Los niños aprenden a seguir las normas y el orden, y que es importante ser abierto y honesto y decir lo que se piensa cuando algo no está bien, por ejemplo, si no les apetece participar en una competición. En el jiu-jitsu, los niños y jóvenes también aprenden a trabajar en equipo. Aprenden a apoyarse y a comunicarse entre ellos. Juntos, mejoran y alcanzan el siguiente cinturón de color. Desarrollar buenas técnicas requiere esfuerzo físico y mental. Pero eso no es todo: sin un buen compañero de entrenamiento, no se pueden hacer los ejercicios y, por lo tanto, no se puede lograr nada. Uno de los propósitos de utilizar cinturones de colores en el Gracie Jiu-Jitsu es motivar a los niños a entrenar con regularidad. Los niños reciben una motivación adicional gracias a la atención de los profesores y los padres. También en este caso, todos los implicados deben encontrar el equilibrio adecuado para no abrumar al niño y no someterlo a un estrés innecesario. El factor tiempo también es importante aquí: algunos niños aprenden más rápido al principio, otros aprenden mejor más tarde. Por eso hay que dejar que los niños hagan lo suyo y apoyarlos en el camino. El programa de cinturones de GJJ, tal y como se utiliza en la Gracie Concepts Network, no solo se centra en el contenido técnico, sino que no existe un programa de cinturones como el del kárate o el judo. La organización paraguas «International BJJ Federation» (IBJJF) solo ha definido unas directrices básicas, como el «tiempo en el cinturón» (el tiempo de entrenamiento entre cinturones de colores), así como las categorías de edad y peso para la competición. El BJJ de la familia Gracie ofrece a los niños la oportunidad de desarrollarse en la dirección que más les conviene. No todo el mundo está preparado para convertirse en deportista, independientemente del deporte, pero puede ser divertido y convertirse en una filosofía de vida. Cualquiera que empiece a practicar jiu-jitsu siempre se llevará algo positivo. Palabras del gran maestro Reyson Gracie: «Además de su gran carisma, me impresionó especialmente la forma en que el profesor Franco Vacirca interactúa con los jóvenes. Es la forma en que enseña el jiu-jitsu brasileño de una manera muy educativa y cómo muestra que es una herramienta para moldear el carácter y la personalidad de una persona. Esto convierte a Franco Vacirca en un profesor de primera clase y en un modelo a seguir para todos los profesores que quieren crear un mundo mejor». (Zúrich, 2006) ¡Sé auténtico!


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Revista Artes Marciales Cinturón Negro 522 Enero 2026 by Budo International Martial Arts Magazine - Issuu