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Arquitectura 258 - 1988

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Art¡ga s Canelones

Cerro l argo

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n toda la historia del Banco Hipotecario del Uruguay, incluyendo la acción de IN VE , DINA VI y Convenios con Intendencias, MEVIR y diversos organismos, se habían construido por Acción Púb lica (Directa y Coordinada) al 28 de febrero de 1985 , 14 755 viviendas en el Interior del Pa ís

En el actua l per íodo de Gobierno, del 1o de Marz o de 1985 al 30 de Junio de 1988, se han term inado y entregado ya 128 obras con 4 813 viviendas y se tiene n comprometidas y/o en construcción al 30 de Junio de 1988, 269 obras ad icion ales con 11 904 viv iendas, totalizando 397 obras con 16.717 viviendas en apenas tres años en los 18 Departamentos del Interior del país

Adic ionalmente , hay proyect adas 6 090 viviendas más para el Interior, a ser inici ada s en el segundo semestre de 1988 y en 1989

La importancia que el Banco Hipotecario del Uruguay asigna a la acció n en el Interior y a sus neces id ades de viviendas , se confirma con el hecho de que de las 401 obras con 19 551 viviendas comprometidas y/o en ejecución al 30 de junio de 1988; 132 obras con 7 647 viviendas corresponden a Montevideo, y las restantes 269 obras con 11 904 viviendas al Interior

Tamb ién en las viviendas proyectadas, de un total de 9 872 , sólo 3 782 son para la Capital , en tanto las restantes 6 090 se distribuyen entre lo s dieciocho Departamentos del Interior, en más de 100 localid ades

El Ba nco Hipotecario del Uruguay apoya laacción de las 181ntendencias del Interior del Pa ís y de ME VIR , en las obras por Acción Coordinada, con más de 130 Convenios ya firmados en este período ; al tiempo de desarroll ar una importante Acción Directa en terrenos y con proyectos propios del Organismo

Adiciona lmente, de 9 449 préstamos in dividuales ya escriturados en el actua l per íodo de Gobierno, 3 630 se concedieron en el Interior del País

En síntesis; de 49 743 soluciones habitacionales terminadas , compromet idas y/o en ejecución y en proyecto al30 de Junio de 1988, 26 437 , o sea la mitad, corresponden al Interior del País

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Secreta ri o Genera l:

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Secretario de Actas :

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Consejo Directivo:

Arq uitectos :

Integrante de : Unión Internacional de Arqu itectos (UIA), Federac ión Panamaricana de Asociaciones de Arquitecto (FPAA), Confederac ion Iberoamericana de Asoc iaciones Naci onales de Arqu itectos (CIANA), Agrupac ión Universitaria del Uruguay

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D L. 236 265/88

CO MISION DEL PAPE L EDICION AMPARADA AL AR T. 79 DE LA LEY 13 349

Arq Jaime lgorra

Arq Diego Richero

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Juan Bastarrica, Nelson Be iroa , Susana Cera, Jorge Gal indez, José Lu is Livn i, Orn ar Novo, Conrado Pintos , Andrés Ridao, Ana Ross ini, Mirna Sierra, Art uro Sil va, Elena Svirsky, Uli ses Torrado , José Vi dal

Suplente del Pres iden te: Arq Atili o Farinasso

Suple ntes de la Co mi sión Dire cti va : Arqu itec tos :

Alvaro Acere nza, Carl os Amchite, Francisco Bo nill a, Carme n Canoura, Raú l Cayss ials, Esteban Dieste, Félix Elizalde , Ruben García, Fernando Giordano , Mario López, Ricardo Muttoni , Santiago Ott, María Teresa Petron i, Eduardo Ramos , Lu is Rodr íguez, Teresa Rodr íguez, José Lu is Sancho, Héctor Saravia, Anto nio Seoane, Sergio Somoza

Secretaria Ejecutiva : Arq Grise lda Barrios

Comisión de Edición de "Arquitectura" :

Arq Juan P Urruzola (Coord inador de Redacción )

Arq Jorge Nudelman (Redacción )

Arq Rosario del Río , Arq María Rosa So rí a, Arq Lu is Brue ra (Coord in ador de Prod ucci ón).

Diseño de tapa :

Diseño interior:

Fotogra fí a:

Publ icidad :

Rodo lfo Marconi

Arq Lu is Bruera - Arq. Juan P Urruzola Marcelo lsarrualde Wa lter Turi ellí.

Editorial, Juan Pedro Uruzola - 1

Mesa redonda. Tornás Sprechman , Mariano Arana, Luis Vicario. Entrevista de J Nudelman y J P Urruzola 2

El discreto encanto de la representación , Juan Pedro Urruzola 13

¿Espacio público? , Jorge Nudelman 14

De la ciudad , Juan Pedro Urruzola 15

El espacio público en la ciudad , Carlos Reverd ito 24

Los modelos europeos, Margari ta Montañez 28

Ciudad Vieja: ¿una experiencia repetible de gestión urbana?,

Juan A CaptJrro 32

Carteles : una agresión cotidiana, Fran cis co Bo nill a 39

Un exabrupto de Bohigas, Jorge Rod ríguez 45

La cuestión urbana como desafío arquitectónico ha sido el centro de la elaboración teórica y proyectual más significativa de los últimos años. En este marco, muchas propuestas paradigmáticas del movimiento moderno fueron vivamente cuestionadas. Más allá de su re la ti va o absoluta validez conceptual, estas críticas resultaron de la nociva indiferencia que buena parte de la producción arquitectónica de las últimas décadas evidenció en relación a la ciudad histórica. Las políticas agresivas soportadas por Montevideo son un claro ejemplo de ello

Evidentemente no todos los males de la ciudad actual son responsabilidad del "proyecto moderno". La perversa burocratización de la gestión de la ciudad así como la ausencia de políticas planificadas, o aún la generosa permisividad hacia el inversor privado, poco tienen que ver con la Carta de Atenas. Sin embargo, debem os ser con scientes que todo este proceso trajo cons igo una profunda, aunque saludable, crisis de los parám etros básicos del que hacer disciplinario. Estamos convencidos que "Arquitectura" debe participar activamente en la discusión e investigación de los problemas específicos de la arquitectura. Por eso es imprescindible asumir una postura abierta que haga de la revista el ámbito natural del pluralismo con ceptual que fundamenta nuestra disciplina. Porque la au sencia de una recepción crítica, colectiva y específicamente arquitectónica, se manifiesta negativamente en las enormes carencias que nos muestra la ciudad en efecto, investigar y discutir la estructura edilicia de una manzana, la altura permitida por la ordenanza, el uso de ciertos materiales, o la calidad espacial del e spacio público, debería constituir un aspecto sustancial y permanente de nuestro trabajo. Porque la arquitectura produce objetos materiales, tangibles y men surables que pueden calificar, o no, el territorio urbano . Y es en esta calificación necesaria que reside el aporte específico, impostergable, que debe realizar el arquitecto a la cultura colectiva.

Por ahora el urbanismo no" posible, Oriol Boh igas

La ciudad constituye un ámbito de vida eminentemente colectivo. Sin embargo, su evolución en el tiempo -sus transformaciones y su gestión- no siempre expresa la voluntad ciudadana. l ntereses sectoriales y erráticos oportunismos parecen fundamentar una política urbana que, en las últimas décadas, sólo logró desplegar un abanico infinito de agresiones contra Montevideo . Nuestra ciudad debe cambiar. Prácticamente todos nos reconocemos en esta pe tición de principios Pero debe hacerlo conscientemente, como expresión consensual de una voluntad mayoritaria que no puede ser, nuevamente, postergada

Esta mesa redonda pretende iniciar un intercambio de opiniones que nos parece imprescindible. Mariano Arana y Thomas Sprechman participaron activamente en las investigaciones urbanas más significativas de los últimos años. Tanto las propuestas del Grupo de Estudios Urbanos como las del Taller de Investigaciones Urbanas y Regional es son aportes fundamental es para el conocimiento de nuestra problemática urbana actual Junto a ellos invitamos a Luis Vicario, qui en

Thomas Sprechman (T.S.)

El espacio público es parte fundamental una ciudad en tanto representa el asiento de toda la vida coleeti va de la población. De alguna manera la ciudad como tal se presenta a los individuos en función de la calidad y la estructura de su espacio público. Ello nos obliga, por lo tanto a pensar un poco la lógica interna de los espacios públicos en nuestra ciudad. Montevideo, de sde sus orígenes hizo un esfuerzo extraordinario en ese campo, sobre todo hasta la primera mitad del siglo XX . En su propia génesis histórica, como consecuencia del ordenamiento de las Leyes de Indias, se aplicó un modelo urbano que fue repetido en forma muy cons ecuente y harto riguroso. Este modelo fue generoso y aún hoy tiene una gran vigencia en lo relativo a la articulación de lo público y lo privado, con el damero regular y la calle como gran protagonista en la conformación del espacio público.

En este sentido, creo que la ciudad tuvo la suerte de contar con mentes lúcidas y propuestas válidas que parcialmente se llevaron a la práctica. Desde algunas intervenciones parciales de arquitectos europeos actuando en el país, hasta propuestas generales, que parecen haber concebido el sentido en la ciudad y sus

luego de varios años de trabajo en organismos internacionales, actualmente dirige el Departamento de Planeamiento Urbano de la Intendencia Municipal . El tema central de la mesa redonda fue el espacio público. Lo que sigue es una apretada síntes is de la con ver. , . sac10n qu e mantuvunos.

Entrevista realizada por J. Nudelman y J.P. Urruzola

potencialidades. Tal lo que co ncretam ente André propuso realizar para Montevideo veinte años ante s que se concretara a nivel internacional el Concurso de las Avenidas y la ubicación de lo s edificios públi cos relevantes en la ciudad. Por otra parte , fue notorio por parte del sector público, el interés por equiparla, enriquecerla, valorarla, en cuanto a la estructura urbana y en cuanto a su riqueza de sus espacios públicos.

Luis Vicario (L.V.)

Coincido plenamente en que hemo s tenido una muy buena herencia, fundamentalmente por la acción de los pionero s europeos en la materia y además por haber tenido el legado de una cultura europea qu e desde los orígenes de la ciudad se fue transmiti endo oralmente y no solamente como una ctiltura importada No olvidemos que Montevideo, hasta bien próximo este siglo, tenía una proporción de población europea muy importante. Ahora bien , independientem ente de ese legado de los pioneros, el espacio públic o también tenemos que visualizarlo como el espacio necesario para la función pública, que tiene que ver con la circulación interurbana, la circulación interregional, que es el que permite o no el adecuado flujo de bienes y servicios Además que el legado ha sido muy importante y muy rico, yo diría que a la escala nuestra, Montevideo es una ciudad que funciona rela -

La ordenanza tiene un vacío Antena de Canal 4

tivamente bien en términos de intercambios interurbano s, e in ter-regionales En Montevideo no se plantean el tipo de problemas de tránsito que uno puede visualizar muchas ciudades, inclu so del mundo desarrollado . Desde el punto de vista cuantitativo estamos en una posición relativamente buena, que con una inteligente política de futuro nos permitiría llegar a tener una relación adecuada de espacios y vías públicas. Se estima que el área urbanizada alcanza a las 16.000 hás ; mientra s que los parques. plazas, playas , etc. en su conjunto alcanzan las 3.400 hás. y las vías públicas forestadas unas 5 600 hás Tenemos un total de 9.000 hás. de espacios públicos, que permiten conformar una relación de unos 76 m2 por habitante. Sin duda alguna la distribución de estos espacios no es adecuada. Pero en el co njunto existen una serie de "pulmones, muy ricos como nuestras costas , nuestros parques, nuestras plazas que todavía nos permiten abrigar esperanzas, en particular que se pueda mantener una relación adecuada entre el espacio público y el espacio privado

T.S.

En esta rápida introducción al tema , y tratando de hacer un breve diagnóstico , quisiera detectar o considerar algunos problemas generados por la conformación hi stórica de la ci udad Ello es necesario para

Arquitectura pública "versus" espacio público. MTOP, Pza. Matriz

eval uar lo que razonablemente puede o debería hacerse hoy sobre la trama que hemos heredado. Tal vez la mayor cantidad de problemas del espacio público se sitúan en el área central de Montevideo porque sus tejidos se conforman muy rápido. Su trama no está jerarquizada y presenta problemas sobre todo en el sector norte de 18 de Julio donde las conexiones viales son muy complejas lo que en su momento dio lugar a la discutible propuesta de autopista a lo largo de la calle La Paz . Un segundo problema es el de los bordes costeros del área central que son críticos, particularmente sobre la Bahía , afectada por el puerto, las vías del tren y la actividad industrial

Un tercer problema del área central es la relación plaza-barrio que está muy distorsionada, cosa que no sucede en la periferia. Por ejemplo, si pensamos en Colón, Peftarol , etc., en su estructura hay una asociación entre plaza y barrio que en el centro de Montevideo no sucede. Es un problema aparentemente menor, pero es muy importante si pensamos en articular la ciudad a partir de sus unidades barriales.

El cuarto punto que quiero seftalar es la ausencia de espacios semipúblicos. Es cierto que Montevideo tiene una buena dotación, en términos cuantitativos, de espacio público. Carece en cambio, especialmente en el área central, de espacios semipúblicos. Ellos son fundame ntales por c uanto el centro tiende a densificar

sus actividades no residenciales , complicando mucho la problemática de la residencia en el sector

M.A.

Me gustaría volver a centrar el ámbito de la charla en lo que tiene que ver con los espacios públicos. Me surgieron algunas observaciones en lo que tiene que ver con la calidad, espacial y arquitectónica , como producto de las edificaciones y como producto de la calificación que ese espacio público tuvo por parte de los técnicos y las resoluciones que a nivel público se fueron generando.

En primer lugar los promedios pueden ser engañosos. Realmente e sta ciudad es muy deSigual, cada vez menos igualitaria, en cuanto a distribución, equipamiento y mantenimiento de sus espacios. Alguno s de los que teníamos han desaparecido o prácticamente han dejado de ser tales , si entendemos por espacios públicos aquéllos adecuados para el uso de la población Siempre que no pensemos que el espacio público es simplemente lo que no es privado. Es una posible definición, pero si el coeficiente correspondiente a la calidad arquitectónica implica el uso potencial o real que de ello puede obtenerse, creo que hemos perdido muchos espacios públicos aunque los metros cuadrados de "lo no privado" sean los mismos. Un parque seccionado con una autopista tiene la mi sma cantidad de metro s de espacio no privado, y sin embargo su calificación arquitectónica pasa a ser muy c ues tionable. A veces por decision es o por au se ncia de decision es

oportunas pasamos a perder calidad de uso o simplemente calidad arquitectónica de espacios públicos aún existentes en la ciudad. Estoy pensando en ciertas avenidas, que parcialmente todavía conservan calidades singulares, muy apreciables. Estoy pensando en la Avenida Agraciada, en 8 de Octubre, en Millán, en Instrucciones, todas aquellas avenidas que teniendo perfiles generosos en cuanto a calzadas, veredas, vegetación, tenían además espacios no edificables en la zona frontal que nonnalmente estaban limitados por cercos, verjas y jardinerías y muy buena forestación dentro del espacio semipúblico Por razones que pueden ser de muy diversa índole muchos predios que swnados unos a otros constituían la continuidad que caracterizaba como bulevares a estas vías que hemo s mencionado, perdieron calidad al eliminar las verjas , pavimentando la totalidad del espacio frontal , dejándolo libre, pero evidentemente modificando sustancialmente sus valores. Es curioso, porque desde el punto de vista del espacio público , la cantidad de m2 de uso público global es mayor y sin embargo las posibilidades de gozo pleno, de esparcimiento y de calidad visual pierden mucho. No hay más que pensar en 8 de Octubre, pasar por el páramo del Hospital Militar donde verjas, j ardinerías, árboles, han sido suprimidos y se han establecido pravimentos duros, ni siquiera matizados por el verde. Desde luego la culpa no la tiene el Hospital Militar si es que de culpas hablamos, sino la falta de previsión , de alerta de nosotros mismo s en tanto arquitectos, de la propia Fac ultad, de los propios téc nico s municipales, de reglamentaciones in suficien-

Fa chada Poc itos

temente previsoras. Creo, por otra parte, que aqu el damero bá sico que desde la colonia se siguió utilizando en Montevideo, originó grandes zonas homogé neas atendibles en sus calidades arquitectónicas, espaciales y de uso efectivo a niv el de lo s barrio s. Sin embargo, adolecieron quizás de la si mplificaci ón de equipar y dimensionar de man era homogénea la totalidad del espacio público de la ciudad. Es muy discutibl e te ner el mi smo tipo de equipamiento y el mi smo tipo de ordenanzas para zonas muy diferenciadas de la ciudad.

T .S.

Co mplementand o lo dicho por Arana, que de alguna manera ingresó al tema de la evolución posterior de la ciudad , quisiera primero caracterizar muy brevemente alguno s problemas. Las expansiones de los años 50 y 60, en Montevideo tal vez no afectaron sustancialmente la estructura del espacio públic o sino más bien la conformación del espacio privado a través de una excesiva densificación. Evidentemente es to comprometió la estructura urbana , en la medida que el espacio públi co está definido no so lam ente por la traza sino también por la espacialidad de la arquitectura que lo enmarca El rol del Estado co menzó a se r importante en el período, porque pasó a ser el gran empresario de la transformación urbana Las grandes obras nunc a estuvieron fmanciadas por agentes privados. Se generó un gran salto de escala: de una intervención acotada a una trama parce laria relativamente pequeñ a se pa só a escalas altamente significativas. Eso se asoció

en una primera etapa al protagonismo de la ideología del movimiento moderno y más tarde , cuando su euforia desaparece, pa só a ser, en los años 70 , un modo mecánico de realizar ciertas operaciones Ahí se produce n afectaciones muy importantes y descontroladas en relación a lo que había sido la evolución anterior de la ciudad.

L. V.

Me interesaría destacar algunos puntos con la idea de entrar un poco más en detalle. Yo creo que hay un fenó meno muy importante en los últimos 25 ó 30 año s, que está actuando co mo telón de fondo de todo este tema de los espacios públicos, y es el proceso migratorio interno que se da en Montevideo. Comparando cifras censales uno nota que toda el área céntrica (i ncluyendo Ciudad Vieja, Palermo, el Centro, Cordón, Reducto, La Aguada, etc.) ha estado perdiendo y está perdiendo población año a año y en algunos casos con tasas realmente muy importantes. Indudablemente han habido varios factores pero los más importantes están en primer lugar en ese efecto que produce el Este a co nsecuencia de la atracción natural que ha estado ejerciendo sobre la población y del desarrollo temp rano de su infraes tructura. El Este ha atraído mucha gente y ha significado en muchos casos una opción residencial a un costo muc ho menor que una igual dentro de la ci udad.

El segundo factor son algunas políticas de localización de viviendas que comenzaron a ins trumentarse a

Fachada Malvin Alto

partir de la Ley de Vivienda, en el entendido que los grandes conj unto s habitacionales pennitían abaratar costos, pennitían soluciones integrales, etc. Así fueron ubi cando cantidades importantes de viviendas y habitantes en zonas hasta ese momento relativamente periféricas, donde hubo que extender las redes de servicio, planteando una gran contradicción entre la inversión adicional importante en el espacio urbano contra áreas que venían descendiendo en población pese a estar dotadas de la mayor concentración de servicios urban os que tiene al país, refiriéndome no so lamente a la vialidad sino al saneamiento, agua, gas, teléfono, servicios comunitarios , espectáculos, entretenimientos, comercios, etc. Otro factor que ha incidido en esto es la evolución de la legislación en materia de arren-damientos, que ha dese stimulado el mantener una inversión mínima anual en reparaciones de viviendas y locales comerciales e industriales. Entiendo entonces que esa conjunción de factore s ha desestimulado la inversión edilicia, a lo cual se su ma la escasa inversión en espacios públicos dinámicos y atractivos Es hora que nos demos cuenta que desde todo punto de vista es mucho más lógico darle prioridad al "s tock" edilicio existente, s ubdividi endo incluso las construcciones antiguas co mo actualmente lo pennite la ordenanza del año 85, y rescantando el valor testimonial que puedan tener esas construccines. A mí me dejó muy impresionado saber que en los últimos 40 aiios la inmensa mayoría de países europeos han estado invirtiendo por lo menos la mitad de los recursos que tien en para vivienda en lo que ellos llaman

"modernización" de viviendas, o sea en mantenimiento , conservac ión , reciclaje, etc. Si tenemos en cuenta que e l porcentaje de viviendas desocupadas, aun dejando de lado las de balnearios y aquellas que están en tránsito entre un propietario y otro o entre un inquilino y otro, es muy elevado , entonces es doblemente lógico reservar la inver sió n en co njuntos habitacionales fundamentalmente para relleno de la trama existente.

T.S.

De alguna manera estamos pensando con todo esto en el futuro de la ciudad. El propio tema que acá se plantea (e spacio público) es novedo so para la propia "cultura arquitectónica" que no lo conside raba como tal hasta hace muy poco. El pensar nuevas estrategias para la ciudad pasa por reconocer la naturaleza de nuestra situación actual , por eso, hicimos esta larga introducción de diagnóstico y sobre ella podemos decir dos o tres cosas. La primera es que cualquiera sea el futuro político del país su capacidad de inversión va a ser relativamente escasa por sus propias limitacion es económicas. En segundo lugar creo que lo fundamental es articular políticas cohere nt es y que por lo tanto se actúe con objetivos precisos. Reci én Vicario hablaba del urbani smo de hace algunos aí'ios y promovía la nec esidad de reinsertar viviendas en la ciudad , rehabilitando el parque edilicio existente. Cuando hacemos referencia a la labor del Estado es lógico decir que el BHU , que es uno de los principales gestores de

El espacio público como superficie cu antificable Rambla

la ciudad; ha tenido una política desafortunada, que pasa mucho más por la generación de soluciones habitacionales que por integrar la construcción de viviendas a la propia estructura de la ciudad. Esta fractura ha sido evidente, casi grotesca, en toda la actuación de los promotores. Las últimas modalidades del Banco tampoco han promovido la posibilidad que la construcción de viviendas sea generadora de cambios urbanos positivos. Es decir, que al mismo tiempo se esté solucionando necesidades habitacionales y reformulando la ciudad. Yo creo que en el tema del espacio público hay naturalmente muchas cosas para hacer Tal vez una de las prioridades fundamentales es construir, pero que se construya tratando de ir mejorando y resolviendo la conformación del espacio público. En ese sentido nos falta mucho camino por recorrer .

L. V.

Como tantas cosas en el país, uno puede apreciar que las grandes decisiones que se adoptan no están a veces nec esariamente concatenadas con otros efectos digamos, que ellas mismas pueden producir. Quizás sea éste el caso de ese magnífico documento legal que fue y es la ley de vivienda No hay ninguna duda a esta altura que significó un elemento dinamizante. Desafortunadamente no hubo la misma sincronización con toda la gestión urbana y lo que yo mencionaba recién de esa tendencia de ir por la vía más expeditiva, del terreno más barato, en zonas periféricas. Había una e specie de consenso en que los grandes conjuntos eran

un poco el camino a seguir. Se hablaba de la racionalización constructiva, de la repetición de tipologías, etc. y creo que eso que en buena medida era válido en muchos casos, tuvo sus grandes limitaciones; no hay duda que no deberíamos haber incursionado con conjuntos habitacionales de más de 150-200 viviendas nunca. Pensemos lo que significa la migración hacia el Parque Posadas o al Euskal Erría. Es prácticamente trasladar una ciudad, con todos los problemas de convivencia y ,justamente, de uso y mantenimiento de lo s espacios públicos. Creo que desde el punto de vista urbano, tenemos un marco jurídico muy anquilosado y probablemente varias décadas atrasadas. Si nosotros dispusiéramos ejemplos de instrumentos legales como el derecho de superficie que poseen la mayor parte de los países europeos, en donde no necesariamente el propietario del terreno tiene que ser el propietario del edificio, tendríamos un instrumento de acción mucho más ágil. En segundo lugar, tampoco disponemos de elementos de control del costo o del uso del suelo suburbano, como disponen por ejemplo en Espaffa donde en determinadas áreas o determinados polígonos, tanto el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo co mo las alcaldías o los gobiernos comunales pueden hacer negociaciones con los propietarios de la tierra haciend o compensaciones de áreas edilicias por espacios públicos libres que se incorporan al acerbo de la ciudad. Asimismo los mecanismos de las leyes que regulan la expropiación son bastante arcaicos y no permiten la gestión adecuada Por otra parte tampoco existen instrumentos institucionales que tengan que ver con el

El espacio público como lugar calificado CUTCSA 4

La indiferencia contextua! como "nuevo valor" Malvin

planeamiento interterritorial, en cuanto a que a la Municipalidad legalmente compete el empadronamiento territorial, tiene conflictos de acción con una serie de instituciones que tienen que ver con eso, llámense organismos estatales o descentralizados. Y además, no existen los canales de financiamiento que le permitan adoptar una actitud agresiva en la materia , como se justificaría, como se necesitaría. Yo creo que el marco legal tiene que ser indudablemente modificado, tiene que ser perfeccionado para poder estar acorde a los requerimientos de esos grandes cambios.

T.S.

Yo creo que si bien coincidían aspectos de la ideología del " hou si ng" en los años 70; lo parad ój ico fue que el Estado se embarcó en ciertas operaciones inmobiliarias, que un inversor inmobiliario jamás las hubi era hecho. Me refiero a obras de enorme tamaño, con grandes riesgos. Pareciera que e l Estado por distintos motivos empezó a realizar obras que superaron toda lógica, sobre todo en un país pequeño como Uruguay. Yo creo que el especulador privado tuvo una sensatez y una me sura en defensa de sus propias inversiones que no ha tenido el Estado en los últimos 30 años.

L.V.

El súmum es el Eu skal Erría, en alguna medida u-

na operación totalmente ilógica Creo que es la expresión de lo que estábamos mencionando, de los desatinos en cuanto al tipo de espacio público y el tipo de solución No solamente implicó un gran vaciamiento de otras áreas (no conozco los orígenes de la gente pero supongo que habrán ido de la Aguada, de Ciudad Vieja, en fin de otras áreas de Montevideo), sino que por muchísimos años va a generar una cantidad de problemas, porque no es un área bien saneada. Va a exigir a la municipalidad inversiones cuantiosas, por ejemplo: un estudio de factibilidad de todo el s aneamiento de las principales cuencas dentro de las cuales Malvín es una de las más importantes.

J .P .U.

Ahora, en relació n al tema planificación de la ciudad, tú planteas que existe toda una serie de trabas a lo s efectos de que la municipalidad asuma la planificación efectiva, real del espacio urbano . Mientras tanto da la impre sión que por el contrario, a nivel de la iniciativa privada existe un gran liberali smo en el sentido de las posibilidades casi ilimitadas de hacer que tiene, y se asiste a operaciones que son preocupantes Uno mira desde la punta del Yatch la rambla actual y ve esa tran sformación paulatina que está teniendo, una estructura prioritaria para la ciudad. Muy a menudo, con una falta de calidad arquitectónica muy preocupante. Sin embargo se puede hace r, se deja hace r, se hace Hay una

Transformaciones recientes en la morfología de la manzana

especie de desenvolvimiento de la ciudad a nivel de la iniciativa privada; el marco normativo podría ser un elemento que limitara en cierto aspecto los destrozos que se están haciendo A nivel ?e barrios una alta solidificación histórica, es comente hoy en dta encontrarse con operaciones de sustitución a nivel arquitectónico donde aparecen torres de más de diez pisos que son atentados al pudor. ¿En qué medida la municipalidad tiene instrumentos y voluntad política para intervenir?

T.S.

Tal vez las utopías de comienw del siglo en distintos planos de la cultura y del hacer social hoy en día, perdiendo un poco la fuerza han temdo en otra época. Creo que el futuro de la cmdad pasa en gran medida por plantearse metas más realistas y posibles Eso pasa en todos los ámbitos, en todos los planos de la sociedad y las políticas urbanas están en to. El gran tema es si nuestras sociedades seran posibles en el futuro por lo menos a partir de llegar a ciertos consensos básicos y a implementar ciertas políticas de un modo estable. Uno es probar el planteo de Urruzola, el tema de la yo no diría de la protección de la morfología, más bien de la articulación de las inte!"encio nes urbanas en relación con la morfología extstente en la ciudad. Este es un punto fundamental y pasa por deci sione s de tipo normativo que si bien están a so-

ciadas a intereses económicos, pasan por la definición de una voluntad que realmente defienda los valores de la morfología urbana que es imprescindible preservar. No para conservar linealmente, dejanándolos c_ongelados , sino para potenciarlos de una manera aruculada. Controlar la insensata densificación, creo que es otro de los puntos esenciales. Yo creo que esto pasa esenc ialmente por una voluntad política de poder de controlarla , lo cual no impide para nada contemplar las razonables expectativas que sectores públicos y sectores privados puedan tener. Necesariamente no debería desalentar a la inversión privada sino que debe pasar por una sensata regulación de la transformación de la dad El tercer punto que quisiera destacar con eso es el tema de que si bien podemos mvertrr poco no debemo s cometer errores comprometiendo la ' e structura histórica de la ciudad con operaciOnes que estén impidiendo su transformación futura. Pienso, por ejemplo, en el famoso tema del acceso norte rea central, por ejemplo, donde hay muchos cnticos que yo creo que por más que estemos en cnsts tendríamos que resolver y pensar para no estar dejando al futuro algunas operaciones que compror:neten la tructura de la ciudad. El cuarto factor es cm dar tambtén la s pequefias decisiones. Cuando criticábamos la políti ca de viviendas de los últimos af\o s, tenemos que pensar que hoy en día todavía se siguen haciendo grandes conjuntos a pesar de que parecería que estamos do en una época de una crecie nte voluntad contrana. ¡Incluso muchos de ellas afectando áreas públicas! Por

ejemplo, en el barrio Sur, buena parte de esas áreas a ocupar son de parque, que hoy día ofrecen una buena posibilidad de expansión a zonas centrales que tienen pocos espacios abiertos. Se les afecta con tal densidad que prácticamente no generan espacios públicos. Podría ser discutible si se urbanizan eSQs predios libres, pero me parece que están como fuera de toda opción razonable las densidades que se plantean.

M.A.

Respecto a esa etapa de transición yo creo que la podemos ir considerando una etapa de transición un poco errática Se hablaba recien de la fonna creciente en que se ha venido efectuando un deterioro en las calidades sustanciales de una costa que fue muy bien diseñada. Estoy pensando a nivel arquitectónico en cómo estaba el equipamiento diseñado, con qué cuidado, con qué elección de material, materiales nacionales, comunes, ladrillos, algunas piedras locales, cantos rodados, con los que iban configurando en la repetición misma de esos equipamientos a lo largo y a lo ancho de Montevideo una verdadera unificación de lo que era una manera de hacer a nivel de sector público municipal. Algunos elementos modestos, ocasionalmente alguna escultura, sensatamente localizada, incluso a veces muy bien confeccionada, algunos elementos vinculados a la iluminación pública, etc. No solamente a nivel municipal, sino que a veces ese equipamiento venía de otras entidades del Estado; la propia Policía y sus garitas -quioscos que lograron no solamente a nivel de Montevideo sino a nivel del país una generalización de modelos repetitivos, particulannente señalables, hablaban de una manera de concebir el respeto hacia el ciudadano, hacia el espacio público que era muy, muy contrastante con lo que es ahora. Ni hay calidad de disefto en las últimas décadas registrables que sea equiparable a eso, ni hay una fonna consecuente de respetar el espacio público ni siquiera por aquella entidad municipal que lo originó. La pennisividad con que se sigue, por ejemplo, pennitiendo la usurpación pennanente de entidades de todo orden, culturales, sociales, deportivas hasta llegar al límite mismo de lo que es el linde con la vereda, en la propia costa, es algo que llama la atención porque no parece exigírseles incluso en esas situaciones que-son graves porque son muy difíciles de revertir, ni siquiera parece exigírseles como contrapartida a esas organizaciones que otorguen al espacio público una dignificación mínima. Es el caso de algunos parques muy transitados y muy jerarquizados en su propio disefto porque han intervenido en ellas .(X2sooa1idades re altísima calidOO a nivel lanto nacional como extranjero; Parque Batlle, Parque Rodó, en donde a detenninadas entidades, por ejemplo, deportivas ni siquiera se les exige una calificación de sus propios arcos, sino más bien se transfonnan en murallones, alambrados que parecen más propios de entidades de reclusión, que de verdaderos equipamientos de un espacio público de gran jerarquía dentro del ám bi-

to de la capital. Al mismo tiempo hay una gran contradicción porque el sector público ha originado obras reahnente gra00es inversiones que re 11 ooto son bastante poco equilibradas en función de los recursos limitados que presentan síntomas críticos en muchos aspectos. Aquellos que se han producido en la Ciudad Vieja son particulannente sei\alables. Por ejemplo, se sigue haciendo y se ha seguido adelantando una obra que es perturbadora desde el punto de vista de la calificación de un espacio público de relevancia como la Plaza Matriz, realmente la peor que se pueda señalar como perturbadora de un ámbito caracterizado de la Ciudad Vieja, por su volumen y por su contradicción con la plaza. Contradicción ecológica, espacial, arquitectónica y wbanística, porque desconoce no solamente a la plaza sino a la propia manzana. No hay más que ver esa obra desde el ángulo de Juan Carlos Gómez y Rincón para saber que es una obra a la que la manzana le está sobrando porque está pensada en otros parámetros (siguiendo por otra parte fonnas de pensamiento que fueron los que la propia Facultad brindó a quienes la diseñaron). Es realmente llamativo que sea justamente el Estado que haga una de las acciones quizás más perturbadoras contra una ciudad, contra su propia ciudad. Yo diría que al mismo tiempo que se producen esas altísimas inversiones ese mismo Estado desestimula fonnas de actuación a nivel privado que posibilitaron algunas de las realizaciones más atendibles en las últimas décadas como fueron las cooperativas de vivienda, que notoriamente están desestimuladas a pesar de que son entidades privadas y no estatales, inversiones que parecen haber revelado en una cierta mayoría de casos, no podemos hablar de ninguna manera de unanimidades, acciones donde el dinero parece haber sido bastante mejor administrado a veces que el propio sector público y cuyos resultados mayoritariamente fueron mejores en cuanto a la cantidad de servicios proporcionados tanto a los propios beneficiarios directos como al resto de la comunidad y además cuyos resultados arquitectónicos y sobre todo a nivel del espacio público parecen haber sido mucho mejores que aquellos que fueron originados a nivel de la pura especulación inmobiliaria o incluso de aquellas obras promovidas por el propio sector público. Estoy pensando en cooperativas, algunas de ayuda mutua, estoy pensando, para hablar de la misma zona que ya hablamos, en esa mesa ínter-cooperativa N° 1 muy próxima al Euskal Erría y a Malvín Alto que parecen ser como sus antítesis o el caso de Malvín Norte que con ottas posibilidades económicas sin duda también está ofreciendo una fonna de calificación del espacio público muy singular.

L.V.

Yo quisiera comenzar con el tema que plantea Sprechmann en cuanto a la necesidad de establecer a través de la nonnativa una defensa de las ciudades y de su estructura edilicia. El tema es complejo porque se

puede fluctuar entre la libertad total de hacer cualquier cosa a la inquisición en materia arquitectónica urba· nística. La forma en que lo estamos encarando a través de subdivisiones distritales y buscando en qué medida es posible pasar de esa tradición de normativa a nivel departamental que permite hacer un edificio de máxi · ma altura en Pajas Blanca como en la costa de Pocitos a un tipo de orde namiento más acorde con las caracte· r.ísticas locales. El tema es que en general siempre se ha legis lado en la materia en relación al padrón indivi· dual y no a lo que puede ser el conjunto del tejido urba · no. Si puedo definir una normativa particular que no sol am ente tenga en cuenta la masa edificada, si no la posibilidad de compensar áreas y librarlas al uso públi· co, estoy en mejores condi ciones de ir haciendo ope· raciones de cirugía, de microurbanismo , much o más acordes con esta ci udad , fu ndam entalmente por el hecho de que no es una ciudad que crezca a nivel explo· • S lVO

Creo que zonas como el Cordón, el Centro, requieren de ese tipo de compensación de manera que con las operaciones urbanísticas se logre incorporar al espacio público más áreas de las que actualmente existen .

En lo que tiene que ver con la acción sobre lo s es pacios efectivamente hay una especide de agres ión que se está produciendo que notam os en el quehacer diario . Se hace una inversión cuantiosa, diaria de repo· s ición de árboles, de poda, de curado, de análi sis de enfermedade s, etc. Y desgraciadamente constatamos que hay una actitud bastante agresiva , diariamente se mutilan espacies y hay depredacione s importantes. Para ejemplificar: tenemos uno de los mayores ingresos de expediente s de solicitudes de extracciones de árboles que es estoi camente resistida por los técnicos muni cipales; hay gente que ve en el árbol una especie de enemigo, si bien han habido casos aislados donde vamos a tener que indemnizar un árbol que se cayó dentro de una co nstrucción, no hay duda que el efecto positivo tanto ornamental como desde el punto de vista biológ ico es indudable. En ese se ntido creo que la única salida además de aspectos educativos, etc., es

tratando de que los propios usuarios más directamen· te relacionados participen en el proceso de gestación o de mantenimiento de esos espacios. Creo que la fun· ción municipal es poder nuclear directores de colegios, vecinos, padres de los chiquili nes , pequeftas empresas, en un proyecto común de beneficio a una zona determinada Esto implica cierta descentraliza· ción, implica al mismo tiempo delegar responsabilidades en una municipalidad que cuenta con recursos bastante limitados. La inversión de las rutas de acceso significaron quizás más de 1Oaftos de inversión municipal, 70 millones de dólares contra un presupuesto que contando el departamento de planeamiento urbano no llega a los 5 millones anuale s.

T.S.

En un reportaje que leí hace poco en un diario de la capital algunos jóvenes sefialaban que fuimos edu· cados par una ciudad europea y vivi mos en una república bananera. De alguna manera ésa es la realidad vista por los jóvenes pero expresa la contradicción de una ciudad hecha por europeos que fue trasplantada a una socie dad castigada por la crisis.

En 18 de Julio hay un cartel de un partido político que invade la calle. El Estado debe dar grados de prioridad imposibilitando ciertas cosas; es difícil poder implementar cualquier normativa cuando desde el Estado mismo se transgreden las normas que se pretenden hacer públicas. O el caso de la antena de Canal 4 que co mo existía un vacío jurídico se autorizó la construcción de la torre del canal. Se podría, por ejemplo, hacer una central atómica en un barrio de Montevideo y como no está prevista la legislación, esto no impide que se me conceda la autorización para que se haga Deberíamos, en esas pequeftas cosas fijar cuáles son los umbrales razonab les mínimos con los cuales mos lograr que la ciudad mantenga una política estable a mediano y largo plazo de rehabilitación de la ciudad y de una política urbana más sensible a la propia lógica histórica de la ciudad.

La cruz y la bandera

El origen de la ciudad se vincula, históricamente, con su carácter de centro de poder sobre el territorioa la vez que, provisoria o permanentemente, lugar de residencia y ejercicio de ese mismo poder. Uno de los aspectos más significativos de esta estrecha relación es la necesidad manifiesta del poder de asumir el espacio urbano como lugar de su representación.

El control de la obra privada a través de la normativa, así como la definición de políticas en materia de obra pública, ponen en manos de la Administración los instrumentos esenciales de la representación urbana. La historia de la ciudad moderna a partir del resurgir económico y cultural del renacimiento europeo es en buena medida la historia de las múltiples intervenciones y proyectos urbanos que intentaron controlar la imagen unitaria de la ciudad. Desde la Roma de Sixto V a la Brasilia de Kubitschek la ciudad es y ha sido el soporte espacial de contradictorias y sucesivas intervenciones auto-representativas del poder.

"La ciudad constituye, por lo tanto, un espacio artificial, histórico, en el cual toda sociedad -una vez alcanzado un suficiente grado de diferenciación respecto a la configuración social precedente- intenta en cada época, mediante su autorrepresentación en monumentos arquitectónicos, un objetivo imposible: 'marcar' ese tiempo determinado, más allá de las necesidades y motivos contingentes a que obedeció el proceso de construcción de sus edificios". O>

El control de la imagen del espacio público genera situaciones extremas y sumamente ilustrativas, como el caso de la "Place Vendóme" en París. Proyectada por Mansart -arquitecto del Rey Sol- a fines del siglo XVII, en primera instancia fueron construidas las cuatro fachadas y la propia plaza con la estatua dé Luis XIV en su centro. Posteriormente, los predios respectivos fueron vendidos a particulares con sus fachadas

ya terminadas y la expresa obligación de no modificarlas. El ejemplo de la Place Vendóme es un paradigma de la relación privilegiada que vincula arquitectura y poder. Al servicio de este último el arquitecto asume el rol del "metteur en scene " urbana.

En este sentido, el monumento conmemorativo es una clara expresión de los diversos intereses que de una u otra manera se manifiestan en la definición de los espacios públicos. Recordemos el reciente episodio de la cruz y su voto por el Parlamento Nacional. Más allá que los habitantes de la ciudad no fueron consultados en relación a una decisión simbólica que en primera instancia les concierne, sería interesante conocer los fundamentos urbano-arquitectónicos por los cuales se mantuvo la cruz y, en particular, en ese punto de la ciudad. Como tantos otros estos argumentos no existen. Sin embargo, la tragicomedia de la cruz pone en evidencia que la construcció n del espacio público no responde necesariamente a razones técnicas. Como expresión arquetípica de lo simbólico, el monumento conmemorativo es un instrumento de representación, y sólo el poder puede asegurarle su factibilidad. El monumento de oposició n ni existe ni puede existir. Por eso nuestros Artigas son todos militares -con sables, botas y caballos-. Porque los hacedores de estatuas ecuestres no se interesan por el rigor histórico sino por el mensaje presente que se proponen trasmitir.

(1) Cario Aymonino. "El significado de las ciudades", pág. 25. Ed Blume. 1981.

-Leuconoe -dijo co n benévola ironía-: no te ha tocado un gran papel Tu poca suerte quiso qu e la realidad co ncluyera en manos de las otras, y he aquí que has deb ido contentarte con la fi cc ión del poeta ... Admiro su dulce conformidad, y me complace tu homenaje , puesto que eres hermosa . Pe ro ¿qué bien me dirás de la región que representas , si has de evitar el engañarme? .. . ¿Qué me ofreces de allf? ¿Qu é puedes afirmar que haya en tu tierra de quimera? ...

-¡Espacio! -dijo co n enc antadora sencillez Leuconoe

Todos sonrefan

-Espacio ... -repitió el César- . ¡Es verdad! Sea des apacible o ri sueña , estéril o fe cunda , espacio habrá en la tierra incógnita, si existe; y aun cuando ella no exista, y allí donde la .finge el poeta sólo esté el mar, o acaso el vado pavoroso , ¿quién duda que en el mar o en el vacfo habrá espacio ?.. . Leucon oe -prosigui ó con mayor animación- : tu respuesta tiene un alto sentido Tiene, si se la co nsidera, más de uno Ella di ce la misteriosa superioridad de lo so ñado sobre lo cierto y tangible , porque está en la humana condición que no hay bi en mejor que la esperanza, ni cosa real que se aventaje a la dul ce in ce rtidumbre del sueño . Pero, además, encierra tu respuesta una hermosa consigna para nuestra voluntad, un brioso estímulo a nuestro denuedo . No hay límite en donde acabe para el fuerte e l incentivo de nu estra acc ión Donde hay espacio, hay posibilidad de que Roma triunfe y se dilate

}.E. Rodó: "La respuesta de Leuconoe"

Suele de fmir se el espacio público como el espacio "no privado". Esta idea análoga, por ejemplo, a la que vulgarmente se maneja de la libertad personal ("tu libertad termina donde comienza la mía ''), reduce a términos de "positivo-negativo" una realidad evidentemente más compleja. Sin embargo, podemos asegurar que en las sociedades capitalistas contemporáneas, tanto desarrolladas como dependientes, es posible verificar una tendencia al vaciamiento, a la exclusión de todo significado de ese espacio que parece no pertenecer a nadie El espacio público hoy , más que escenario de las relaciones personales o grupale s, es el ámbito de los mensaj es a la masa , el sitio de la circulación de gente y cosas, el no-lugar, el anonimato y el ai slamiento. Las palabra "transnacional", con la que identificamos nuevas forma s de acumulación de capital, denota justamente ese anonimato último: la no pertenencia ni s iquiera a un conjunto de naciones (lo que llamaríamos "inter-nacional"). El capital, demás está decirlo, se ha liberado de la s relac iones con países y culturas concretas, tran sformando s us mecani smos de dominio. Se vende a sí mi smo , se co nvierte en mod os de vida, en cultura. En cuanto cultura, crea un espacio donde desarrollarse y crecer; a su imagen y se mej anza, puesto que sólo de una manera puede sobrevivir: en la organización metódi ca del co nsumo.

"Mientras que , por una parte, el capital debe tender a superar toda barrera local al tráfico, es decir , al cambio, para conquistar el mundo entero y hacer de él un mercado, por otra parte, tiende a destruir el espacio gracias al tiempo , esto es, a reducir al mínimo el tiempo que cuesta el movimiento de un lugar a otro. Cuanto más desarrollado esté el capital, más ampl io es,

pue s, el mercado en el que circula; sin embargo, cuanto mayor sea la trayectoria espacial de su circulación , e n mayor medida tenderá a una extensión espacial del mercado y, por tanto , a la destrucción del espacio gracias al tiempo ". 0 >

Tal es la imagen, a cuya semejanza se con struy e hoy el espacio público: las estructuras de comunicación se sobre-imprimen sobre la calle y los barrios tradicionales, fracturándolos Conectan zonas de producción y con sumo fuera de la ciudad, creando un espacio no perce ptible -o al meno s perceptible tan sólo por el propio capital-. Relacionar el desarrollo de l capital y la forma del espacio humano , al margen de otras formas previas en las relaciones de producc ió n hi stóricas, tendrá sentido si pensamos que hoy vi vimos un espacio que es consecuencia lógica de ese desarrollo Es necesario admitir, sin embargo, qu e usamos el espacio y unas formas que serán modelos para sociedades fu turas , de la misma man era que para el temprano capitalismo medieval lo fueron algun as formas feudal es de producción del espacio . Es in evitable , en ese sentido, sefialar las correspondencias evidente s entre el catastro rural de parcela estrecha y su equivalente urbano, la casa artesanal. Tampoco es preciso abundar mucho en la es tricta neces idad de complementariedad entre el espacio privado burgu és y la calle de la ciudad gótica. Los ámbitos públicos se construyen a medida que las clases ciudadanas se afianzan en su crecimiento, llegando con la s catedrales a su expresión máxima . La catedral es en ese momento el es pacio públi co por antonoma sia Acapara en su emergencia todo s lo s significado s simbólico s; pero es ad emás , y por ello , el espacio de may or

potencialidad de uso com unitario

"En semejante catedral hay sitio par todo un pueblo. Ha sido construida para que la comunidad de una ciudad y de sus alrededores pueda reunirse no alrededor de ella, si no en el interior mi smo del edificio. Además todo s los variado s intereses de la vida, sea cual sea s u relación con la reli gió n, tienen aquí su sitio. La vasta nave no está recortada en compartimentos separado s por ban cos alineados en serie, sino que en ella todos pueden circular libremente, alquilar para su uso momentáneo una silla, arrodillarse, recitar su oración e irse. Cuando no es la hora de la misa mayor, tienen lugaren ella simultán eamente los actos más diver sos sin que las perso nas que toman parte en ellos se mol esten entre sí. Aquí se reza, allí llevan a un enfermo, más allá se ve pasar una proces ión , a lo lejo s están bautizando ; un sacerdote recita los res pon sos ante un féretro, otro bendice el matrimonio de una joven pareja o dice misa , y por doqui er se ven gentes arrodilladas di spersa s ante los altare s o las imágen es de lo s sa nto s. Y todo esto s ucede al mi smo tiempo en un so lo y único edificio. Mas toda esta variedad y multiplicidad de actos aislados y perpetuamente cambiantes, por así decirlo pasa desapercibida en tan vasto espacio, en tale s edificios de colosales dimension es; todo lo que en él sucede no basta para llenarlo, todo desfila rápidamente , en él lo s individuos y sus recorridos se pierden , se hace n como una especie de punto s en ese c uadro grandioso que da realce al carácter in stantáneo y pasajero de tod o lo qu e no sea él mi s mo , y por encima de todo esto, por encima de lo s hombres y de sus actos, se elevan lo s espacios infinito s e inmen sos, siempre iguales a sí mi smos en su forma y construcción. "< 2>

¿Acaso las capillas laterales, fmanciadas y construidas por lo s diversos gremios, no reconstruyen una cal le ideal, s ublimándoia?

Paradójicamente el humanismo universalista que se gesta en la Italia del 400 encaja perfectamente con el modelo social que se impone y destruye el corporativismo medieval. El episodio de la construcción de la cúpula de Santa María dei Fiori en Florencia, al margen de los canales gremiales habituales, e impulsada por e l Arte de la Lana (en donde encontramos lo s grandes industriales textiles, que no ya simples burgueses artesano s) marcó nítidamente la crisis de aquel espacio global. Brunelleschi quiebra el monolitismo (po r otra parte ya minado) de las tradicionales formas de producción gremial , provocando con sus innovaciones una virtual huelga que él mismo se encarga de romper co ntratando personal externo a la corporació n. La catedral no es ya expresión de un co lectivo urbano, sino de lo s más desarrollados componentes de ese colec tivo. Es posible decir que el humanismo , en la búsqueda ideológica de una definición espacial de las nuevas clases, "des- humaniza" el espacio, convirtiéndolo paulatinamente en lugar abstracto. La ciudad es, en ese sentido, un lugar donde conviven objetos autónomos, y donde el arquitecto, diseñador científico de la forma, es y será de allí en más el ejecu tor material de la ideología de la clase en el poder. En pl eno barroco,cuandoesearquitectoparece dominar toda posible forma, otro espacio comienza a perfilarse más allá de su control efectivo. Por un lado en el XVll, en el París de Enrique IV, hacen su aparició n las ordenanzas que regulan la forma de las fachadas; es decirt, aquel límite administrativo que separa lo privado de lo público, no es ya confiado a la

tradición constructiva ni a la certeza de que a una homogénea explotación del suelo corresponderá una uniformidad constructiva:

"En una primera aproximación se puede constatar que la ciudad moderna, basada en los modos de producción capitalistas, ha estado inicialmente organizada sobre la fractura entre el destino de uso del propio edificio y la porción de suelo que le corresponde: el suelo se convierte en un bien social (en el sentido marxiano) -como la producción- aunque, como ésta, quede en manos privadas. Tal fractura al menos teóricamente, una libertad de localización al principio inexistente: es el in s trumento que corresponde a aquellas necesidades de desarrollo cuantitativamente diversas. Y la libertad es posible, aunque concretamente se transforme en constricción social, a menudo segregación en cuanto el instrumento no es sino que está en manos de quien posee el suelo,. O>

En estas circunstancias, la ordenanza formal es un mínimo acuerdo de convivencia entre burguesía y poder absoluto, y el espacio público es ya el espacio que pertenece al Estado (útil abstracción de aquél), y del que poco importa qué hay detrás de sus límites o fachadas. Por otro lado, las Leyes de Indias prefiguran la ciudad americana como puntos nodales de una estructura territorial imperial donde por primera vez , y con una anticipación admirable, se verifica la división del trabajo a nivel geográfico con tinental.

"La tendencia de la Corona es tal de relacionar las partes constituyentes de la Colonia no entre ellas, sino directamente con la Madre Patria Esta tendencia, que se prolonga hasta la liberalización del comercio a fine s del700, es en parte negada precisamente en el momento en que las diversas zonas adquieren características bien precisas en base a los propios recurso s económicos y al tipo de mano de obra disponible. Sucede entonces que zonas incluso espacialmente distantes comiencen a relacionarse entre ellas. En este sentido es lícito hablar de un "sistema urbano colonial, c4 >

Si el espacio urbano puede ser entendido como aquella imagen "sólida, de unas determinadas relaciones económicas, la colonización de América es la pri-mera muestra del espacio urbano abstracto, "sin atributos,, resultante de un solo fin: la capitalización de los acreedores de la corona española. No otra explicación tiene la geometría de los trazados de las nuevas ciudades: diseñar un espacio apto para la nueva explotación del suelo en términos cambiarlos y monetari stas. El territorio como forma previa, con accidentes y particularidades diversa s, desaparece bajo la cuadrícula, y si aquél no es apto, se cambia el emplazamiento hasta encontrar el más adecuado sin plantearse siquiera, la mayoría de las vece s , la adaptación del trazado a la topografía existente. Sin olvidar los modelo s renacenti stas y la compleja funcionalidad que se

proponía en las Leyes de Indias , la estructura así obtenida , en lo particular de las cuadrículas y en lo general de la red territorial, es un instrumento adecuadísimo que se disputarán las naciones industrializadas cuando el cúmulo de contradicciones en la España ("estos reinos, y "esos reinos,) de principios del XIX explote en las revoluciones de emancipación. No es pertinente explicar aquí el porqué y el cómo -po líticos y sociales- una estructura territorial aparentemente unitaria se fragmentó en su globalidad y se hizo isótropa en sus detalles urbanos, bastante lejos generalmente del mod elo teórico que le daba origen. Pero el resultado de esas sucesivas operaciones es claro: una serie de países conforman la periferia de las áreas donde se aloja el poder económico. Ai slado s entre sí co mo en compartimentos estancos, y comunicados preferentemente co n aquellas áreas centrales, su espacio interior no puede ser otro que el de la s periferias: monotonía , no direccionalidad, ausencia de puntos de interés común , ausencia de espacio público. Si el espacio público (estrictam ente, el no privado) no puede se r ámbito, puesto que se abandona, ¿cuál es el lugar de los intercambios? ¿c uál es el lugar en que se desarrollan las nuevas maneras de las clases en el poder? Inevitablemente, el propio espacio privado.

"Esos pasajes, una nueva invención r' ellujo indu strial, son pasos, tec hado s de vidrio y enlosados de márm ol , a través de bloques de casas cuyos propieta-

ríos se han unido para semejantes espec ulacione s A ambos lados de esos pasos , que reciben su luz de arriba, discurren las tiendas más elegantes, de tal modo que un pasaje es una ciudad, incluso un mundo en pequefio ." 5

El fragmento está c itado por Benjamín en "Fourier o los pasajes" y nos sirve análogamente las imágenes sucesivas de las grandes tiendas y las galerías. Más s ugerente , en cuanto imagen que reúne la descripción de la arquitectura con sus cualidades técnicas ("lujo industrial" , "techados de vidrio" ) y sus contenidos social es (" las tiendas más elegantes") proyectados en una idea globalizadora, futurible: " un pasaje es una ci udad, incluso un mundo en pequeño" No es difícil identificar aquel tipo descrito por una guía ilustra9a de París del XIX con las galerías que hoy proliferan en nuestras ciudades, y que hoy se han convertido en un modelo espacial en pleno desarrollo • . El abandono de la calle, seguramente motivado por la necesidad de multiplicar intestinamente las superficies de contacto aptas para consumo, deja a aquélla en manos de lo s vehículos y los mensajes masivo s de la publicidad. Pero aún podemos privatizar más el es pacio: la ubicación del montevideano "Shopping Center", a la manera de lo s hipennercados europeos y norteamericano s (al servicio del automóvil, en las márgenes de las autopistas), nos habla de una concepción más estratégica : en medio del par vial Rambla-Rivera , que articula me -

dularm ente las zonas de mayor nivel económico, y sobre la avenida Luis A. de Herrera , que la conecta tran sversalmente con el Prado, se asegura así la efectiva sectorización social, impidiendo en los hechos la promiscuidad social que espacios de una máxima acumulación histórica de significantes (como la avenida 18 de Julio), podrían propiciar. No deja de ser paradójica la fonna de catedral (planta central con naves laterales , luz cenital, contrafuertes, campanario exento) que se ha adoptado para su disefio. O quizás no: templo del consumo, peregrinación devota de las masas, ceremonias personales en las capillas, son algunas ideas que podemos asociar a ese "mundo en pequefio", privado , confortable, y sobre todo al margen de una ciudad que es ya demasiado pública. Una similar huida hacia la soledad pudimos ver en el traslado de la casa de gobierno a la proyectada sede del Ministerio de Defensa . La circunstancia de tal cambio de papeles en este edificio no debe pasar por alto. Pero más allá de la s uspi cacia, nos será útil analizar los significados de una y otra situación . El domicilio del gobierno en el Palacio Estévez nos hablaba de conciliación y progreso. Frente a una plaza cívica, fruto de la demolición de la ciudadela, la plaza Independencia era el punto de unión entre la ciudad colonial y la ciudad nueva . Ténnino y arranque, respectivamente, de Sarandí y 18 de Julio, ambos ejes de indudable valor en la tradición y la expansió n burguesa, es la plaza del diálogo con un pueblo al que se quiere integrado con sus dirigentes. La

•

mudanza al edificio Libertad só lo pone en (triste) evidencia el estado de la cuestión del espacio públicopolítico. A una ubicación que obedece en gran medida a razones de estrategia militar (centro de gravedad de la masa edificada de Montevideo, en el cruce de las avenidas de mayor conectividad, como Gral Flores, Br. Artigas y la ex Propios) se agrega la circ unstan cia -podríamos admitir que casual, pero no libre de sugerencias- de estar justame nte en el borde exterior de la ciudad noví si ma. Mientras, la plaza Independencia se convierte no sólo en panteón de las de sexi liadas cenizas de Artigas, sino también, paulatinamente, en cementerio de sí misma; desmesurada, vacía, mu erta Pero si creemos que el edificio Libertad reúne en torno a sí aquellos espacios que permitían y simbolizaban el diálogo y la participación, ni aun la hipótesis ilusionada de repetir la operación unificadora de la plaza Independencia a otra escala nos impedirá equivocarnos. Rodeados de un museo de plantas en vías de extinción, una curiosa metáfora del tardo-batlli smo y un garage de omnibuses, el encuentro allí de gobernantes y gobernado s redunda inevitablemente en parodia. Los Blandengues allí apostados ya nada pueden remediar. Ultimo signo legible, quedan en ridícula evidencia a los lado s de una brillante puerta giratoria y en medio de una intrincada y amorfa red de hierro , vidrio y hormigón que constituye su escena. Es evidente que un sitio así sólo podría ser alojado por vigilantes mecánicos, ojos de un circuito interno de televisión u otras sofisticaciones modernas. Aislamiento , introversió n. Ante todo, "rentabilidad" en e l uso del espacio. Los

"co mpl ejos" de viviendas se construyen por las mismas leye s y con las mi smas características. Y por supue sto, también lo s espacios productivos, tanto indu striales como rurales. Quizás el punto más alto de la serie lo ocupen las "zonas francas". Verdaderos espacios "otros", heterotopías productivas aisladas de la trama geográfica, establecerán limites y fronteras que de alguna manera que aún desconocemos determinarán nu es tro futuro espacio "públ ico" Estaremos, de todas maneras, consiguiendo el sueño del César rodoniano; nuestro espacio es como el traje de Leuconoe: un espacio en blanco donde no se ha sabido qué poner, pero di spuesto a ser conquistado para mayor gloria de Roma.

Jorge Nudelman

NOTAS

1- Karl Marx "Los fundamentos de la crítica de la economía política. 1857 -1858". Citado por Gianfranco Bettin, "Los sociólogos de la ciudad". Barcelona, 1982

2 - C.W.F Hegel. "La arquitectura". Barcelona, 1981.

3- Cario Aymonino "Lo studio dei fenomeni urbani". roma, 1977

4 - Vicenzo Cazzato. "D sistema econornico -territoriale nell' America spagnola" En revista PSICON, N° 5, 1975 (?) Número mono gráfico dedicado a la ciudad colonial en Amé• nca.

5 - Walter Benjarnin. "Poesía y capitalismo. Dwninacione s 2". Madrid, 1980

Las nuevas inculturas tecnológicas Euskal Erría.

mos constatar cuán pocas son las ciudades que han escapado a esta destrucción, en la medida que cada vez más edificios aparecen como objetos aislados, imponiendo sus masas arquitectónicas , sus fachadas autosuficientes, sus accesos abruptos.

Es así que se pierde la coherencia del conjunto al mismo tiempo que se afirma de manera más clara las contradicciones entre los dominios públicos y privados. Esta concepción urbana de edificios implantados libremente en el espacio como monum ento s autónomos, condujo a la creación de un inmenso exterior; en el mejor de los casos de un lindo parque en el cual siempre estamos afuera". O>

Aunque los tiempos urbanos son netamente más amplios que los humanos -y de ahí el interés del poder por marcar su huella- , la esencia dinámica y trangresora de la ciudad impide concebirla como producto terminado. Al igual que las infinitas ciudades invi sib les de !talo Cal vino, la ciudad es un libro en permanente re-escritura No tiene una forma determinada sino el permanente devenir de su forma. Controlado o no la ciudad es cambio, y Montevideo no lo desmentirá El crecimiento tradicional de nue stra ciudad fue resultado de propuestas arquitectónicas íntimamente ligadas a la estructuración del territorio urbano . La división predial del suelo como su organización en manzanas articuladas por la malla vial, se correspondieron, en general, con soluciones tipo lógicas adecuadas. Se generó así un tejido que actuó co mo principio ordenador de la co nstrucción urbana La permanencia

de ciertos parámetros tipo-morfológicos permitió realizar una ciudad homogénea y a la vez flexible. Sin embargo, la introducción indeferenciada del edificio en altura en los últimos años, definió cambios sustanciales en la estructura de Montevideo. El ejemplo de Pocitos es sumamente ilustrativo: un tejido vial y parcelario fuertemente vinculado, en su origen, a ciertos tipos edilicios (la casa aislada o la casa contigua, introvertida o no) es reutilizado co mo sopo rte de una densificación en altura que implica una s ustitución casi total de la masa edificada. Los resultados espaciales de esta operación so n eloc uentes: corazones de manzana transformados en descalificados pozos de aire y luz, propuestas residenciales contradictorias con la lógica del tejido preexistente, en fin, espacios públicos saturados y convertidos en ejemplos extremos de la calle corredor como residuo urbano.

Pese a la excesiva den sificación actual, las transformaciones producidas en Pocitos tienen la "virtud" de generar una imagen relativamente unitaria del conjunto. En la mayoría de los barrios re si denciales, por el contrario, podemos obse rvar que el edificio en altura genera graves distorsiones espaciales. Indiferente a su contexto urbano-arquitectónico, actúa como elemento transgresor de la lógica estructural de la manzana Al ser integrado en una estructura co nsolidada que combina la malla vial, la división predial, y las estructuras tipológicas como momentos específicos de una idea de ciudad, el edificio en altura modifica exclusivamente uno de los tres elementos del tejido urbano, aparentando respetar una lógica urbana que en realidad desequilibra y destruye. Se trata de una operación que maximaliza el rendimiento económico del suelo

DE LA DAD

Las nociones de público y privado hacen referencia, en general, a 2 conceptos o uestos que se asimilan al espacio colectivo y al espacio

mientras o privado, por el contrario, tiene limitado su uso en función de la voluntad individual o de un grupo de personas.

Así definidas, estas nociones se emparentan con una concepción jurídica del espacio que expresa lisa y llanamente la noción de propiedad que surge del derecho. Por otra parte esta oposición entre lo público y lo privado se vincula con una noción de límite como separación o barrera infranqueable y defmitiva

En nuestro uso cotidiano del espacio constatamos, sin embargo, que la realidad no es maniquea. Ni lo público es tan público ni lo privado es tan privado. En efecto, un ámbito espacial es más o menos privado o público en función de múltiples factores que tienen que ver con el uso, la función, la gestión o las propias características del espacio. Entre un baí'io, un dormitorio, un estar, un jardín y una calle los grados de privacidad son muy variables. Una medianera ciega 21 metros de altura, unarejadehierro forjado, un muro de ladrillos o un crategus de jardín son algunas variedades de límites que tienen consecuencias espaciales evidentemente dispares.

Las nociones de público y privado interesan en la medida que son concebidas como los extremos de un rico abanico de jerarquías espaciales de lo urbano. De lo más público a lo más privado, son las formas arquitectónicas quienes materializan los múltiples matices que hacen de la ciudad una estructura espacial compleja En oposición a la noción jurídica de límite la arquitectura estructura transiciones espaciales, genera umbrales, pone en relación los espacios.

Una variada trama de fenómenos y actividades se desenvuelven simultáneamente en el espacio de la ciudad respondiendo a lógicas diversas, cuando no francamente opuestas. La ciudad es un artefacto espacial que actúa como soporte de la vida social. Se trata, por lo tanto, de una construcción material, tangible y mensurable, que con formas y espacios genera un marco existencial al hombre. La estructura jerárquica del espacio urbano es, en este sentido, el ordenamiento referencial para un uso posible de la ciudad..

Una fachada no es exclusivamente un muro de proteccción con agujeros que permiten ventilar e iluminar un espacio interior. También es la representación en el dominio público de una tran s ición espacial entre un

ámbito específico, diferente, y otro ámbito igualmente epecífico. La expresión arquitectónica de esta transición es decisiva en la caracterización de ambos espacios. Porque el espacio urbano es uno solo, e igualmente nocivo es considerar la residencia divorciada del espacio público que a este último como estructura autónoma de su contexto edilicio.

El ejemplo del Euskalerría es sumamente ilustrativo: la ausencia de una propuesta estructuradora del conjunto genera el carácter residual y caótico de los espacios exteriores, así como la caprichosa y aleatoria implantación de las torres. Se trata de un caso claro de no-ciudad, donde la arquitectura fue considerada como una mera sumatoria de viviendas(!) que generan torres, y el espacio exterior como un soporte neutro donde apoyar volúmenes.

Arquitectura y espacio público son dos momentos complementarios e igualmente necesarios de la construcción de la ciudad Por eso el espacio público es algo más que el vacío resultante entre dos fachadas más o menos continuas y paralelas de edificios. Se trata de una estructura espacial materializada y, en buena medida, caracterizada por las arquitecturas que la delimitan. Alineaciones o retiros, medianeras contiguas o retiros laterales, accesos frontales o laterales, casas individuales o colectivas, edificios bajos o altos, techos inclinados o planos ... La arquitectura no puede dejar de ser interrogada como contribución decisiva a la construcción del espacio público. Porque la ciudad es justamente eso, un artefacto más o menos organizado y jerarquizado de arquitecturas.

"En efecto, a medida que crece la independencia de los edificios sus relaciones disminuyen, de manera que estas construcciones surgen en la ciudad como balizas diseminadas de manera irregualr, sin alineamientio, a una distancia unas de otras demasiado grande y en un área tambien demasiado grande. De la "calle corredor" llegamos al "espacio corredor". La aparición de esta manera de concebir el espacio de la ciudad, al mismo tiempo que transformaba las condiciones materiales de la construccción, produjo un efecto destructor sobre la coherencia del conjunto urbano. Hoy en día pode-

Público, semi-público, privado, y la s nuevas a rquitectura s Malvín

urban o de sentendi é nd ose dela problemática urbana que genera: den sidades excesivas, destrucción de espacios verdes, saturación del espacio público y , sobre todo , intervencion es parciales que hacen de la medianera de 21 o 30 metros un o de lo s ele mentos caracterí sticos del paisaje urbano de Montevideo. El c recimiento co ntemporán eo de Montevideo , a difere ncia de la ciudad tradicional , es producto exclus ivo de las expectativas que genera e l mercado Su morfología no resulta de una voluntad planificadora Ordenanza y normativa son referencias abstractas , dovorciadas de la realidad espacial de la Ciudad. En Pocitos o en la Figurita , e n la Aguada o en Malvín la ciudad " permitida" es un código uni forme que ignora las características morfológ icas del tejido en c uestión. Se llega a extremos in soste nibles: si una normativa particular genera problemas al inver sor privado es ta es modificada Tal el caso de Avenida del Libertador, qu e

por un as cen sor de meno s se vio modificar su morfología tradicional

La especulación inmobiliaria ha sido y es, en buena med ida , el motor de la construcción de Montevideo . Su obj e tivo siempre ha sido rentabilizar al máximo el capital invertido Sin embargo el máximo de la norma siempre será el mín imo del especulador. El rol de la admni stración muni cipal nunca será asumido por el in ver sor privado: lo que la administración no planifica nadi e lo hará en su lugar

Hace 20 año s, en las finales de su libro sobre Montevideo, lo s historiadores Altezor y Baracchini hacían una interesante carac terización de nu es tra ciudad

"El Montevideo actual, con características urbanas claramente defi nibl es, es e l resultado de la permanencia de determinante s generadas desde su funda ció n colonial y del desarroll o de una problemáti ca urban a originada e n la Repúbli ca liberal, acelerada por la eclosión metropolitana de los último s decenios. La resultante actual de ese complejo proceso, es una ciudad capital co n una defi nida y fuerte personalidad.

La extraordinaria belleza de su costa, sobre la bahía de Montev ideo y a lo largo de la ca dena de playas urbanas, es reconoc ida por sus bondades fuera de fronteras. Las playas Ramírez, Pocitos, Buceo, Malvín, Honda, Verde y Carrasco, para c itar las más importantes , constituyen lugares obligados de esparc imiento ci udadano interno y cen tro s de atracción del turi smo intern acio nal , en particular del proveniente de los países de la cuenca platense ( ... )

"La política de creación de parques y jardines deja un sello inconfundible e n el Montevideo actual , que conserva aún una aceptable proporción de penetración verde , no solamente en áreas difere nciada s, sino también en f orma dispersa, a lo largo de una importante cantidad de call es, avenidas y bul ev are s, profusamente arbolados y en la existencia de una in sospec hada forestación en el interior de las man zanas urban as, perceptibl e desde lo s puntos altos de la ci udad "

(... )

La Ciudad ViejaylaAvenida 18 de Julio continúan

marcando nítidam ente el área de atracción comercial, siendo esta última, el paseo habitua l de lo s montevideanos ." <2>

Mirando el Montevideo actual todo es to res ulta , por lo me no s , curio so Prácti ca mente todo s loe elemento s mencionado s en la cita prec ed ene han sufrid o cambios sustanciales en lo s últmo s año s y, salvo raras excepciones, la calidad es pac ial de nu es tra ciudad nunca salió favorecida. Analicemos brevemente al g uno s ejemplos.

-E l divorcio tradici o nal de la c iudad con la bahía acaba de ser sellado co n la co nstru cc ió n de los nuev os accesos a la ciudad. Esta realizació n del MTOP no só lo generó varias operaci ones traumáti cas a lo largo de su recorrid o (señalemo s en parti cular las agresiones al barrio La Teja y la des tru cc ió n del Parqu e Capurro) sino que consum ó, con su autopista cos tan era, la imposibilidad de abrir hacia la bahía lo s barrios de la zo na. Paral elamente, la alarmante degradación ambiental y ecológica de la bahía parece se r una afección tan in s uperable co mo la involución física y soc ial de los barrios vecinos (eminentemente populares) que decaen lenta pero seg uram ente.

-El estado actual de las playas montevideanas es público Sin embargo, un poco me no s lo es la e fi cacia futura del interminable colector. De toda s forma s, ya se pueden aprec iar do s resultado s an exos de es ta obra: la s es tacione s de bombeo de la Plaza Virgilio y del mirad or de la Rambla y Colombes ¿Es co ncebibl e qu e en lo s únicos do s puntos prominetes de la costa este monte vid eana se intervenga co n se ndo s edificios qu e

El nuevo peñLl de la rambla y la estación de bombeo Buceo

destruyen la morfología natural de sitios excepcionales ? Pues s i, todo es posible. Pero dejando de lado este y otros ejemplos de insensibilidad municipal, no cabe duda que el cambio más significativo en la franja costera se produjo en su "fac hada marítima" . La transformación acelerada de la Rambla, desde el Barrio Sur al comienzo de Punta Gorda, es un hecho casi consumado .

Pese a los valores paisajísticos por todos reconocidos -o justamente por ello mismo- , la Rambla montevideana ha sido dejada a la entera disposición de la iniciativa privada Más allá de una normativa genérica que poco ha aportado a la calidad arquitectónica y espacial de nuestra costa, la ausencia de una propuesta municipal específica que regule una imagen unitaria para este sitio único es extremadamente preocupante. ¿Será necesario esperar que la Rambla se transforme en una nueva Ciudad Vieja para que la autoridad municipal intervenga?

-Las transformaciones sufridas por 18 de Julio ilustran de manera clara las consecuencias de las políticas municipales de los último s años. Se arrasó la vegetación y el equipamiento urbano que siempre caracterizó la Avenida. Se substituyeron excelentes edificios por nuevas construcciones funcionales sin atributos particulares ni personalidad. Se liberó toda restricción al comercio, dejando que la imagen de la Avenida resulte de la agresiva pugna por el cartel más grande, más original y más vistoso Edificios enteros fueron escondidos por luminosos. ¿Paseo, diversión , centro emblemático de la ciudad? 18 de Julio es la imagen desagregada y caótica de una galería comercial a

cielo abierto, realizada por infinitas intervenciones particulares cuyo único mensaje es el consumo.

Como ilustran interminables ejemplos, el desarrollo urbano de nuestra ciudad es producto de la inexistencia de políticas públicas de planificación. Lamentablemente Montevideo es un claro reflejo físico de políticas liberales que insisten en proteger, sin ningún control, el perverso juego de la oferta y la demanda. La liberalidad reinante ha causado estragos irrecuperables en la estructura urbana y probablemente los seguírá causando en la medida que la administración municipal no desarrolle políticas urbanas sensibles y eficaces. Los "modernizadores nacionales", duchos en citar ejemplos extranjeros pretenden ignorar las fundamentale s experiencias realizadas en Boloña, Barcelona, Madrid, Berlín, ...

uántos traumas y agresiones deberá sufrir aún Montevideo para que su estructura urbana, en tanto que artefacto espacial necesario y representativo del trabajo y la cultura de nuestra sociedad, sea considerado uno de nuestro s bienes patriomoniales más importantes?

( 1). - Herman Hertzberger , pág 116 Electa Editrice, 1985 (2).- C Atezor y H Baracchini, Historia urbanística y edilicia de la ciuda d de Montevideo, pág 295, IMM, 1972

Los nuevos corazone s de manzana . Pocitos.

P BLI _IUDAD

La ciudad, en general, se organiza en suelo privado o de usufructo y en espacio público . Este a su vez, se debe organizar en diversas actividades.

En porcentajes referidos al damero tradicional y tomada estrictamente La relación entre La calle y La manzana habitacional, el espacio destinado al uso público es del 20%, del cual el destinado exclusivame nte al peatón es del 10%, por Lo que el espacio privado es del 80%.

Estos porcentajes referidos al espacio público, aumentan sensiblemente si nos referimos a conjuntos de viviendas colectivas, en las que debemos incorporar como uso público los espacios entre los edificios, generalmente destinados a juegos, estar y circulación

Los franceses preveen dentro de sus normas para nuevos fraccionamientos, espacios de carácter recreativo. Los porcentajes son del lO% para los fraccionamientos de menos de 1 ha y del 20 % para aquellos de más de 1 há.

A estos espacios se les denomina espacios verde s, y es independiente del espacio público circulatorio.

De todas maneras estas normas tendrían que operar a modo de indicadores, pues obedecen a formas de convivencia humana variables, desde un punto de vi sta social y las formas adoptadas para los agrupamientos, sean individuales, grupales o colectivos.

La ciudad, de un modo general, encuentra poderosas liomitaciones de caracter físico, para adaptarse a las nuevas posibilidades que la ciencia y la técnica han introducido.

El estar urbano (plazas, jardines, parques), las áreas de consumo, los desplazamientos han modificaco cualitativamente el modo de uso de los espacios urbanos. No obstante, esas formas no han modificado el espacio físico. El espacio medieval, renacentista, el de los países coloniales, al recibir el uso de la tecnología contemporánea (transportes, automóviles ) han debido adaptarse, incidiendo en la pérdida de confort del usuario.

Otrora los espacios públicos jugaron un rol en el ordenamiento de las ciudades y existía un uso especializado rigurosamente equilibrado.

EL BARRIO, EL DISTRITO, EL SECTOR, se vertebraban en un si tema armónico desde el punto de vista de la relación VIVIENDA - ESPACIO PUBLICO.

El barrio poseía todos los elementos capaces de establecer el equilibrio que hoy hemos perdido, y el

espacio era usado con seguridad y confianza por el niño y el adulto. El ordenamiento comercial barrial a pequeñas distancias de la vivienda, la escuela, la plaza de deportes, el cine, el bar, la calle, se comportaban como elementos importantes de una estructura planificada y/o espontánea, que aseguraba una gran coh es ión comunitaria .

En la post-guerra, se eliminan muchos de eso s equipamientos, se introducen cambios cualitativos importantes que conducen a una excesiva especialización del espacio, agudizando el conflicto entre la m áquina y el hombre.Elcomercioyelrecreotienden a una alta concentración y una excesiva privatización que masifica las relaciones humanas, compramos en el supermercado , jugamos y hacemos deportes en clubes privados, y hasta las actividades culturales siguen la mi sma tendencia, pue s, la sociedad de con sumo organiza las actividades humanas como fenómenos rentables, como mercancías . Nosotros los estudiosos del medio urbano, de l ambiente, del espacio territorial, no hemos encontrado las formas de darle a esos cambios cualitativos de la organización social soluciones adecuadas y adaptadas a la situación actual. La revolución científica y tecnológica a la que asistimos provocará inexorablem e nte cambios aún más profundos en la estructura social.

¿Cúal será nuestra conducta ? es la pregunta importantísima que debemos responder en nuestras inve stí• gac10nes.

Ciertas posturas técnicas de vuelta al pasado son científicamente correctas o serán gestoras de nuevos conflictos de la ecuación hombre-sitio. Obviamente que asistimos a un problema de carácter estético pero que no debe olvidar que el problema e s sustantivamente espacial, la organización consciente y responsable del espacio.

Las estructuras urbanas requieren grados de especialización que son recogidas por teorías que intentan normalizarlas y reglamentarias .

En síntesis, el urbanism o entre las do s guerras, y particularmente a partir de la segunda post-guerra debe asistir , sin estar preparado para ello, a impactos exp lo sivos, debidos a la aceleraci ón del crecimiento de altas concentraciones urbana s (altas densid ades de población ).

Todas las sociedades evo lu cio nan actualmente ha cia la urbanización , es decir , hacia la extensión incontrolada de las ci udades, y éste es un problema qu e se acentuará enormemente en los próximos años Además , la revolución científico-técnica a la que asi stimos promoverá nuevo s y poderosos empujes con notorio s cambios c ualitativo s en la actividad de la sociedad; mayor tiempo libre , terciarización acelerada de la sociedad , multiplicac ión de opc iones cu lturales , deportivas , de esparcimiento.

Estos importantes cambios y los que objetivamente se realizarán como emergente s de nuevos sistemas de la producción , se proyectarán sobre cambios-en el uso del suelo urbano ; las relaciones porcentuale s entre el espacio público y privado , permanecieron in cambiadas a lo largo de este siglo. Es impensable creer qu e la reconversión de las actividades humanas puedan desarrollarse sobre di chas relacione s espaciales, sin agudizar lo s grandes conflic to s que soportamos en la ciudad actual, la in seguri dad, la c irculación, los ruido s.

Nuestra ciudad intentó organizarse espacialmente sobre una red y trama urbana que no alteró sustancialmente el trazado colonial, si bien previó espacios importantes y bien adaptados a la problemática nacio-

nal. Estas operaciones nacen co n este siglo y se prolongan hasta la década del 50. EL BARRIO, EL DISTRITO y EL SECfOR eran subconjuntos orgánicos y con fuerte personlaidad. LAS PLAZAS, LAS CALLES, LOS ESPACIOS VERDES, elementos sus tantivos de la estruc tura urbana

La post-guerra introduce nueva s relaciones, se incorporan equipos y se plantean nuevas nociones urbanas, ge neralme nte importada s, que modificaron radical mente los co mportamientos individuales y las relaciones grupales y colectivas. Se impone una nueva concepción comercial determinada por una alta conce ntración : poderosos equipos de transportes colectivos e individuales de alta velocidad irrumpen en el espacio, aceleran los de splazamientos y aumenta la frecuencia de los mismos.

La movilidad es creciente y dominante.La noción de cal le, de plaza , del espado verde cambia; el recreo y la cultura adquieren caracteres distintosLos cines de barrio se claus uran y so n sustituídos por los distritales y sectoriale s, cierto, exis ten otros factores que operan sobre estas transformaciones: la televisión, el video, etc., que van cambiando también radical mente las actividades humanas y las formas de la co municación social.

El res ultado es el siguiente, por un lado una tendenciaa la individualización y por otro a la colectivizae i ó n , si n tomar en c uenta las escalas intermedias de la organización territorial que podrían armonizar esa s formas contrastadas del habitat.

La sociedad de co nsumo opera sobre las relaciones humanas como un factor de disoc iación , que salta

Euskal Erría

abruptamente de las formas colectivas a lo s módul os familiares e individuales, eliminando las estructuras intermedias propias de una esc ala barrial.

El boliche , la esquina, la pequeña plaza , el pequ eño comercio, propio s de las relaciones de vecindad desaparecen aceleradam ente y son susti tuídos por equipamientos de may or escala. El supermercado , el hipermercado , e l café, la co nfite ría, se coo rdinan con escalas territoriales urbanas superiores, lo s puntos de encuentro y de contacto que intentan armonizar lo s contactos sociales so n distritales y/ o sec toriale s de tipo intermitente y no cotidia nos

En sí nte s is, la gente se conoce meno s y lo mi smo es tá pasando con los afio e a m i e o tos familiares, de la cas a individual y la calle como elemento integrador pasamos a los grandes conjuntos de e spacios enormes y de spersonalizados, si n esq uinas como espac io s de relación e intercambio.

La Arquitectura y el Urbani smo son expresiones de esa manifestación social, el ESPACIO , una ex presión de esas relacione s humanas.

La Arquitectura ha s ido y debe ser, la expresión y armonía qu e en e 1 es p a e i o sepa coordinar las dim ensiones físico-sociales.

El maquini smo , la robo ti zació n, la automatizació n, la computari zación se incorporan e integran a la vida social. Las generaciones j óvene s se educan co n esos medio s, nue stra generación resiste y quiere reestablecer formas de l pasad o, lo s espacios de antes ... pero, un pesado pre se nte activo e impul sor del futuro. No son Pra ga, La Habana , más propi o de todo lo nu estro, modelos a estudiar o reflex ionar.

La Arqui tec tura se vi ste de viejas formas : pero el co ntenido es actual y el espacio tambi én; la dinámi ca de estos tiempo s , la s velocidade s alcanzadas cambian y cambiarán las formas de percepción y contemplación del ambiente , del paisaje, del espacio . Los espacios y formas del ayer so n reciclados, el viejo mercado aloja funcione s y actividades co nte mporáneas. El hombre se de splaza a otra ve locidad, recorre en su auto 15 ,20 o 30 mil Km s por año , en consec uenci a la s di stancia s se perciben di stintas y los clás icos mod elos territoriales sufren notori os cambios cualitativos , la dimensión fí sic a debe aju starse a esos cambios Las co nsec uencias urbana s de la Rev olución Técnica fueron técnica y espacialmente tardíamente interpretadas y respondidas

Las es tructuras soc ial es re sultantes, interpretad as, pero no previs tas, di eron resultado s de sde un punto de vi sta estético-económico proy ec tado sobre un espa cio caótico anti-estético y anti-económico de la ciudad co ntemporánea.

Los efectos espaciales que impulsan las dimen siones de la evolución social como resultado del desarroll o de las fuerza s produ ctiva s, las crisis perman ent es del sistema capitalista que se " desarrolla" para sobrevivir sin me dir costos ni rie sgos ni la mi seria qu e se ciern e sob re gran parte de la humanidad, configuran ra sgos territoriales y espaciales diferentes . Las "ayudas eco nómi cas" dentro del sis tema nos agobian permanentemente . El objetivo del desarrollo , de un auténtico des arrollo e n países co mo e l nue stro, es y se rá co nqui star la

Hipotecario y ciu dad

independencia económica integral que nos libere definitivamente. Son las bases concretas para poder desarrollar sin límites ni contradicciones todo nuestro potencial creativo. Serán los fundamentos esenciales para el desarrollo de auténticos sistemas educativos, de la salud integral, de la vivienda adecuada COMO DERECHOS INALIENABLES DE LA COMUNIDAD •

La actual revolución científico-técnica que opera en el mundo, crea nuevas dimensiones y conformaciones de las estructuras sociales, que afectan sensiblemente las organizaciones individuales, familiares y colectivas.

Donde y como programar y proveer los espacios que se correspondan a esas estructuras es una de lastareas fundamentales de este período. ILDEFONSO CERDA, en los albores de la Revolución Industrial, previó y anunció los espacios de Barcelona que debían corresponderse con la evolución y desarrollo industrial. Buscó hasta en el detalle urbano como debían armonizarse los espacios públicos y diferenciarse los sistemas de circulación de los transportes de los espacios reservados al peatón.

La usura y la corrupción especulativa de un sistema deshumanizado y cruel invadió con sus normas apátridas y egoístas el confort del espacio urbanizado .

El CIAM pretendió con sus teorías formuladas entre las dos guerras, enmendar los problemas críticos y montado sobre las mismas reglas del capitalismo y el neocolonialismo creó más espacios pero a costa de escalas gigantescas que barrieron con los módulos urbanos que caracterizaban las nociones de vecindad. Las altas concentraciones poblacionales barrieron con las escalas intermedias de los módulos territoriales urbanos.

Los fenómenos sociológicos resultantes de los impulsos económicos actuales y previstos para el siglo XXI plantean exigencias tencológicas (no diferenciables) del reciclaje de la red territorial urbana sobre una armonía de escalas que no pasan necesariamente por el sistema de escalas territoriales clásicas .

Los equipos que la técnica suministra hoy podrían permitirnos desplazamientos territoriales a velocidades comparables en muchos casos a las del avión. No es este un planteo utópico, muchas sociedades se desplazan hoy a más de 300 Kms por hora y se habla de sistemas a 450 Kms y 500 Kms. de velocidad a ins-

talarse en breve plazo.

La distancia- tiempo entre centros se reduce sensiblemente, se gana tiempo y en consecuencia crecen posibilidades económicas y se enriquecen poderosamente las posibilidades sociales y culturales y sus intercambios.

El espacio así integrado ofrece todas las posibilidades de un desarrollo productivo que no reconoce otros límites que aquellos que la sociedad se impone como estructura social y política.

Tiempos reducidos y en consecuencia una mayor apropiación y dominio del espacio, nos ofrecen todas las posibilidades de un auténtico bien estar social en las áreas vitales de los comportamientos humanos (vivienda-salud-trabajo-recreo). El hombre podrá conquistar su plena seguridad en todos los niveles si la sociedad le da al mismo tiempo las posibilidades económicas de acceso y uso de las infraestructuras y los equipos que la Ciencia y la Tecnología nos aportan en estos momentos.

Distancia-tiempo; movilidad poblacionál acelerada, nuevas relaciones entre las áreas rurales o urbanas; la agro-industria, introducen un nuevo concepto del uso del suelo y de los asentamientos humanos en el territorio, (en el proceso y evolución de la Revolución Industrial, espacios opuestos y contradictorios socialmente), en el proceso actual deberíamos preveer espacios social y económicamente integrados.

El gran desafío para el arquitecto y el urbanista de hoy es resolver o adaptar sus técnicas a la problemática de un poderoso impulso científico-técnico frente a las limitaciones que los sistemas de la organización social y política le imponen.

La socialización objetivamente impuesta para muchas de las actividades humanas es un hecho universalmente reconocido aún dentro de los sistemas económicos y políticos más limitativos.

El mundo, acá donde vivimos, o allá donde las sociedades han adquirido otros derechos, discuten problemas similares EL BIENESTAR Y CONFORT DE LAS MASAS; serán estas, en defmitiva, las que decidirán e impondrán sus formas de convivencia y la organización DE LOS ESPACIOS PARA UN TIPO DE VIDA MAS AUTENTICO Y PERSOLANALIZAOO.

DEL PE

Como docente de investigación del 1nstituto de Historia de la Facuitad de Arquitectura , trabajo investigando, de acuerdo a una metodologfa histórico-documental, los espacios abiertos públicos de Montevideo, buscando un acercamiento al paisaje urbano desde un punto de vista cientfftco racional, que no excluye el estético-sensorial, pero define una posición que considera al paisaje como fuente de información que el hombre recibe de su entorno.

Pero a este hombre, ciudadano, sujeto-actuante le serán necesarios conocimientos teóricos para apreciar y clasificár los signos por los cuales el paisaje se lemanifiesta y poder llegar a una identificación y valorización.

-La plaza Independencia.

El25 de agosto de 1829 por ley de la nueva República Oriental del Uruguay se decide la demolición de las fortificaciones de Montevideo.

Fue un acto , más que simbólico, de demostración de ciudad abierta, porque cambió bruscamente el paisaje urbano y po sibilitó la extensión de la ciudad hacia el este.

Según el plano de 1836, del sargento mayr Reyes para la "ciudad nueva ", en el tramo que va desde la antigua ciudad fortificada hasta la actual calle Ejido, se delinearían 136 manzanas y 2 plazas. Una de ellas estaba planteada en la mitad de la actual plaza Independencia, conservando la obra de la Ciudadela colonial, y la otra es la que se concretó en la plaza Cagancha.

La ciudad de Montevideo tenía su centro social y político en la plaza Mayor , actual Constitución, que por esos años era sólo un gran espacio libre sin ningún tratamiento paisajístico Los vendedores de verdura que se instalaban en el costado s ur, son trasladado s a la Ciudadela de stinada a mercado en 1833.

El arquitecto Carlos Zucchi, técnico contratado por la Comisión Topográfica fue quien, pocos años después definió desde un punto de vista urbanístico la actual plaza Ind ependen cia.

De formación profesional francesa, se reconocen en su trabajo las pautas ideológicas óel siglo XIX en materia de co mposición , considerando las plazas como nódulo s estructurales urban os.

Es aprobado por el gobierno s u proyec to de gran plaza, que sumaba al área propuesta por Reyes, la resultante de demoler el mercado. Proponía un espacio ceremonial adecuado a la nueva ciudad y un jardín urbano. Debe espe rar se hasta 1877 para que se concrete

la obtención de ese gran espacio público.

La plaza espai'iola del siglo XV proviene de la medieval, donde predominaba la función "mercado". Los espacios públicos de gran tamaño y proyectado todo el ámbito urbano como tal , surgen después de la experiencia americana en sus plazas mayores.

En América, a lo largo del siglo XVI se genera el prototipo de plaza Mayor , ante todo, como clave de la organización urbana, y en su función social se integra con los edificios de singular relevancia simbólica de la ciudad y que formarán su marco arquitecturado. Como en la América hispana predomina la ciudad nueva planeada, se posibilitan los grandes espacios abiertos , que sólo se consiguen en Europa con gran costo material (demoliciones) y social (desplazamiento poblacio-

Plazalndependen cia.

Identidad c iudadana "Sello de la serie del Centenari o

Plaza Independencia. Situación actual nal).

La plaza Mayor hispanoamericana se remonta en sus antecedentes a do s fuertes vertientes , la tradició n medieval de plaza-mercado y la concepción renacentista de obra de arte y símbolo ciudadano.

Si bien fue Miguel Angel el que dio una de las pautas proyectuales de mayor incidencia en los siglos po steriores, al colocar una estatua ecuestre en el centro de la plaza del "Campidoglio" en Roma, fueron lo s técnicos franceses del siglo XVII lo s que fijaron la tipología al crear las plazas reales.

En París, la plaza " royale" lu ego "des Vo sges", la "des Victoires" o la " Vendóme" cerraban el espacio abierto, en el centro del cual se imponía la estatua del rey, con un marco arquitectónico proyectado como fachada del espacio público, envolvente uniform e que incluía pórticos continuos como intermedios espaciales entre el espacio público ; la plaza y el espacio privado; las viviendas aristocrática s.

En principio concebidas com o lo que actualmente designamos como "plazas secas" sufren posteriormente modificaciones bajo la influencia de lo s "squares" ingleses, y se enjardinan .

Se entiende por " square" una plaza enjardinada que fue el módulo de crecimiento del siglo XVIll londinense, agrupando a su alrededor las viviendas burguesas.

La Banda Oriental se urbani za en el último siglo del imperio colonial español en América. Montevid e-

o queda recibi endo y no interviniendo en ese historial de las plazas mayores hispanoamericanas. Historia que debe ser co ntinuada en Espafta a partir de la realizació n en 1617 de la plaza Mayor de Madrid.

¿Q ué modelo puede estar relacionado con la plaza Independencia? No directamente el hispanoamericano, por cuanto nuestra plaza Mayor sólo tenía en común co n sus si milares, y siguiendo directivas incluida s en las Leyes de Indias de 1573, el agrupar en sus bordes arquitecturales los edificios de importancia pública , c ivil y r e ligiosa de la población, y hasta el momento de la crea ción de la plaza Independencia, el mercado de verduras.

Es a partir del modelo neoclá sico europeo, al cual confl uyen los mencionados aportes, donde debemos bu sc ar las raíces de la composición de este nuestro micro paisaje urban o.

El Uruguay, en lo c ultural en especial, a partir de la independencia política del imperio espal\ol, se involucra con la ideol ogía francesa dominante, sobre todo a trav és de los técnicos y artistas que nos visitan y aquí quedan trabajand o.

Z ucc hi es uno de ellos, y la plaza, a la cual él dio importancia urbana adecuada, se concretó dentro de las pautas qu e acabamos de señalar. En el momento de su intervención , la plaza no era el cen tro cívico, ni político de la ciudad, pero sin duda hacia ella se desplazaba . Teniendo en cuenta, que como en toda América Latina , las plazas de la Independencia pierden la fuerza

centrípeta que tenían las plazas Mayores, al perder su carácter monopólico en cuanto a las funciones ciudadanas se refiere, pero pasan a ser la expresión correspondiente de la nueva clase dominante, como las plazas Mayores lo fueron en represen- o: tación del imperio. ' ••

Durante la segunda mitad del siglo XIX la plaza va ornamen- ·'• tándose con una cambiante ca- ' minería y equipamiento vegetal, bancos, quioscos y estatuas. Adquiere también el valor simbólico referencial con su mode-

lo, cuando se instala allí, caracterizándola, la Casa de Gobierno, y cuando muchos años después

se coloca la estatua ecuestre de Artigas, el uso ceremonial se concretiza cerrando el ciclo iniciado en el plan de Reyes.

La fachada pública de los edificios privados que la bordean, sufrió también varias etapas y modificaciones, pero desde el principio se exigía una arquitectura uniforme y pórticos en planta baja.

Al paisajista Carlos Thays, europeo, de gran actuación en Montevideo y sobre todo en Buenos Aires donde residía, debemos en los primeros años de este siglo el proyecto de enjardinado y su realización que coincide tipológicamente con lo mantenido hasta el presente, dentro de la concepción del jardín clásco francés, geométrico y regular.

El siglo XVlll francés completó la jerarquización de los ámbitos urbanos abiertos al público con paseos; "promenades". En ellos el ideal barroco de introducir el verde en las ciudades pudo darse cuando las condiciones políticas posibilitaron la demolición de las murallas que encerraban París y sobre ellas se construyeron los bulevares plantados de cuatro hileras de árboles.

El hoy bulevar Artigas se creó por decreto en 1878, como vía de circunvalación encerrando la zona urbana. Su ancho no permite cuatro filas de árboles, pero sí permanece y singulariza el paisaje urbano como el prácticamente único, "verde viario" montevideano. Quisiera además relacionar el bulevar Artigas y su plantación de tipas en los bordes en gran parte de su trazado, con un artículo del mismo Thays publicado en la revista de la Asociación Rural del Uruguay y donde se recomendaba el uso de la mencionada especie vegetal para el arbolado público .

-Parque El Prado.

En la ciudad de Montevideo, hacia fmes del siglo pasado se abre al público la primera gran área parquizada con el nombre de Prado Oriental, primero a nom-

bre de un particular y casi en seguida como estatal, sobre la base de la casa-quinta "El buen retiro", en las orillas del Miguelete y cercano al Paso del Molino.

Un francés, Lasseaux, había intervenido en las plantaciones y organización del parque, a las órdenes del primer propietario de la casa-quinta, José de Buschental.

Unido a las bellezas del lugar, el hecho de estar rodeado de otras viviendas de las familias más importantes de la ciudad, y que una de las líneas del "tramway" recién inaugurado llegase hasta el Paso del Molino, hizo que el parque El Prado se convirtiera rápidamente en un punto de atracción.

Hasta ese momento las clases populares urbanos sólo habían tenido contacto con la naturaleza directamente en el campo . Por primera vez un área verde organizada se les ofrece.

En Inglaterra, durante el siglo XVIII, y a impulso de una burguesía en ascenso, se comenzó a exigir que cada vez más áreas verdes fuesen libradas al público.

Durante el primer período victoriano se gestó un movimiento a favor de los parques públicos. Tanto el gobierno como las corrientes progresistas de la sociedad inglesa comprenden la necesidad de este equipamiento urbano como un de los para los males de la ciudad industrial, que ayudaría en el mejoramiento de la salud y la higiene públicas.

En 1883, el "Report from the Select Committee on Public Walks" impulsaba la formación de áreas abiertas públicas: "No es necesario subrayar lo indispensable que son algunos parques públicos o espacios abiertos en las inmediaciones de las grandes ciudades, sobre todo si se considera la actividad de la clase trabajadora que en ellas habita; gentes obligadas a trabajar durante toda la semana corno artesanos u obreros y con frecuencia encerrados en fábricas de ambiente más que recalentado; es evidente que resulta de primordial importancia para su salud el poder gozar en sus días de descanso, del aire puro y de poder caminar

El Bois de Boulogne. Plano general.

EXPERIEN lA REPETIBLE DE GESTION URBANA?

HDe entre las competencias, servicios y actuaciones de los poderes locales hay uno que, por su carácter global, intersectorzal y en cierta manera de compendio, ante cede de una u otra forma a los demás: el urbanismo , la política urbana" ...

INTRODUCCION

La planificación y el tratamiento de los espacios públicos -como el de todo otro aspecto sectorial del urbanismo- debe encuadrarse en políticas urbana s defmidas, qu e lo relacionen con lo s objetivos socioeconómicos, de trans porte, de otros usos del suelo, etc., que se definan para el desarrollo de la ciudad.

De tan obvio, este concepto puede parecer un lugar común. El hecho es que en la práctica cotidiana no siempre se procede con esos criterios. Parecía entonces de interés compartir algunas reflexiones críticas sobre la gestión urbanística de Montevideo tal cual se practica , y comentar la experiencia que en ese campo se viene desarrollando para la Ciudad Vieja, ante s de pasar a describir algunos de los programas concretos que para sus espacios público s se impulsan.

LA GESTION URBANISTICA DE MONTEVIDEO

La gestión urbanística de Montevideo di sta mucho de ser una actividad orgánica. Pese a los esfuerzos que en tal sentido se intentan desde distintos ámbitos, el ciudadano no percibe que una política urbana clara oriente y encuadre el desarrollo del departamento.

Aunque los ejemplos de si tuacione s de este tipo podrían multiplicar se, baste mencionar algunos: la implantación de conjunto s habitacionales en zonas periféricas carentes de servicios; los conflictos generados por el trazado de los nuevos accesos a Montevideo; la equivocada ubicaci ón del Estadio de Alternativa en el Parque Rivera o la actual construcción de una torre metálica para emisiones de TV sobre 18 de Julio.

Este problema tiene diversos oríg enes. En prim er lugar, la real ausencia de una política implícita en el cuerpo normativo vigente, surgido en el tran sc urso de l

(•) La ciudad y el urbanismo. En "Manual de gestión urbana democrática ". IEAL, Madrid 1987, pp. 269 y siguientes.

tiempo en respu es ta a problemas sectoriales, y con un marcado espíritu higienista. Por su origen y carác ter, esta política implícita no conforma un c uerpo o rgán ico, por lo que no es un in strum en to apto que defma pautas claras para re so lver la multiplicidd de situaci ones que la dinámi ca del desarrollo de la c iudad presenta permanentemente.

Esto podría parecer contradictorio con el hecho que Montevideo ha conocido muchos intentos de planificación, que res ultaron en Planes Reguladores , Planes Directores y ordenanzas de variada índole. Producto de esfuerzos técnicos en algunos casos de grn

Mercado del Puerto

Man;al Tarragó *

envergadura, han llegado a proponer , como el Plan Director del 56/59 una políúca urbana coherente, basada en las premisas ideológicas de lo s CIAM, y aun instrumentos para la gestión de la mi sma .

La puesta en prácúca de dichos Planes, sin embargo, ha s ido frustrante, y no ha alcan zado los objetivos principales por ellos perseguidos. Los desajustes entre planes y realidad, la falta de recur sos de todo tipo, la s modificacioen s del entorno político y otros factores han conspirado contra la efecúva implementación de lo planificado.

Por otra parte, la normati va vigente no define claramente las atribuciones de lo s diversos agentes urbanos. Si bien las intendencias ejercen el contralor sobre las acc iones del sec tor privado, organismos del Estado que ejecutan programas con importantísimas repercusiones en el desarrollo de la ciudad (ministerios , entes, Banco Hipotecario, etc.), tienden a tomar sus decisiones en base a consideraciones sectoriales , sin encuadrarlas necesariamente en una política urbana explícita y aceptada. Es cierto que actualmente hay un cierto grado de coordinación entre las intendencias y otros organismos públicos, pero es ta bi envenida armonización de políúcas podría rev ertirse en el futuro Al manejar sus propios recursos , estos organismos son dueños de sus deci sio nes; poco podría hacer de sde el punto de vista normativo la intendencia que estimara negaúva para su desarrollo urbano la decisión de uno de ellos.

Pero sucede que estas in sútucion es consulten a las intendencias en busca de orientaciones urbanas para encuadrar sus programas, sin obtener respue stas eficaces en plazos razonables. Esto es consecuencia de qu e en las propias intenden cias, en particular en la de Montevideo, no se considera aún al urbanismo, a la formulación de políúcas urbana s claras, explícitas y socialmente compartidas, co mo una de las actividades central es de la Admini stración, orientadora y armonizadora de su gestión. El urbanismo es una actividad sectorial, un servicio más , s uerte de hermano pobre de otros que ejecutan obras y acciones directas sobre la ciudad y cuentan con los correspon dientes rubros presupuestales para ha cerlo.

Tal vez esto deriv e del hecho de qu e no ha y una conciencia clara de que el urbani smo es una función que ocupa siempre una situación ambigua dentro-de la administración , pues incluye a la vez componentes técnico s y políticos Ambos componentes son igualmente importantes, siendo su correcta dosificación la clave de su eficiencia Faltos de la orientación y encuadre que brindaría el urbani smo co ncebido en esos término s, una dinámica perversa tiende a llevar a cada departamento o servicio re spon sable de algún aspecto de la gestión de la ciudad a priorizar sus intere ses sectorial es, que se convierten en fines en s í mi smos perdiendo el marco de referencia de una políti ca urbana explícita. En la práctica, cada organismo público o servicio municipal establece s us prioridades y programas de inversión en base a consideraciones que le son

Sistema de espacios públicos propuesto para el secto r este propias, tendiendo a tomar las propuestas provenientes desde "fuera " de l servicio como indeseadas interferencias.

Para asegurar una gestión urbana más coherente, donde cada acción potencie sus resultados en su interrelación con otras; es imprescindible una revalorización y jerarquización del rol de la función planeamiento en el se ntido que menciona Mar9'll Tarragó en la frase que sirve de acápite a esta nota.

LA EXPERIENCIA DE GESTION URBAN A EN C IUDAD VIEJA

En el contexto descrito, es de interés transmitir la experiencia de ges tión urbana integrada que se viene intentando en Ciu dad Vieja, donde desde hace seis años se implementa una política urbana coherente, de base territorial y no sectorial, buscándose -no siempre con éxito- una mayor coordinación entre los di stintos actores urbanos.

No hay duda que el elemento básico que sustenta el esfuerzo es el alto grado de consenso social que suscita la política de rec uperación del Casco Histórico de Montevideo, que se manifiesta de sde los más diverso s ámbitos políticos, in stitucionaies y ciudadanos, y que ha permiúdo mantener el esfuerzo a lo largo del tiempo y los cambios de administraciones.

La orientación general de la tarea compete a la Comis ión Especial Permanente, organismo creado por

• Cent,.O/

Decreto Departamental en el ano 1982 con el cometido de promover y coordinar todas las intervenciones sobre la Ciudad Vieja para alcanzar su puesta en valor. La CEP es uno de los escasos ámbitos institucionalizados donde ciudadanos de Montevideo encuentran un canal de participación e incidencia efectiva en la gestión dr. su ciudad. Se integra con miembros honorarios, unos designados directamente por el intendente y otros delegados por instituciones públicas y privadas interesadas en la problemática de la salvaguardia de áreas históricas. Un grupo técnico de trabajo, con funcionarios municipales y del BHU, apoya su tarea e implementa las políticas trazadas.

El modelo urbanístico que sustenta las políticas

La implementación coherente de políticas urbanas debe referirse a modelos teóricos. Usualmente, esto toma la fonna de un Plan Director, que defma de manera más o menos precisa las diversas opciones que orientarán el desarrollo urbano. En el caso de la Ciudad Vieja, no ha sido el de elaborar un Plan Director convencional el camino adoptado, sino que un modelo urbano implícito encuadra las decisiones.

Este modelo se basa en una serie de premisas consideradas como válidas, sea por su justificación histórica, urbanística o social. La tarea de preservar el patrimonio edilicio de la Ciudad Vieja se encara desde una di visión urbana global, donde los contenidos y los continentes son igualmente importantes, y se asigna a la revalorización de usos y funciones similar interés que a la de espacios o edificios

En ese marco se asigna prioridad fundamental a la recuperación socio-económica del área, como cimien-

to de la recuperación física y de la preservación de los valores testimoniales. Causa o consecuencia del deterioro a que llegó la Ciudad Vieja, el hecho es que, desde principios de siglo ésta viene perdiendo continuamente su población asentada en un proceso que se ha agudizado en los últimos veinte anos. Entre el Censo de 1908 y el de 1985 se constata una disminución del 40% en el número de habitantes. Para encaminar a la Ciudad Vieja a un período de transición y recuperación, la columna vertebral del modelo consiste en favorecer el afincamiento de población pennanente, con una paralela mejora en la calidad general de vida. Esto ha dado lugar a un programa de creación de viviendas nuevas y recicladas que el Banco Hipotecario del Uruguay viene implementando en coordinación con la CEP. Esta acción se complementa con programas dirigidos a grupos sociales específicos -infancia, juventud, tercera edad, población marginada- donde la CEP interviene activamente apoyando la acción de otras instituciones. Se busca con ello mantener en la Ciudad Vieja a sus actuales pobladores, evitando que la recuperación resulte en la expulsión de ciertas capas sociales y su sustitución por otras.

Otro de los criterios básicos del mOdelo es el de preServar y desarrollar el carácter poli-ftincional de la Ciudad Vieja. Asiento tradicionalmente de todo tipo de actividades culturales, comerciales, artesanales, una excesiva especialización en funciones administrativas y fmancieras ha venido alterando ese carácter. A través de diversos tipos de acciones concretas e incentivos generales se aspira a revenir esta tendencia.

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida, se vienen realizando ajustes en el funcionamiento urbano, en lo referente a la circulación vehicular y peatonal, al transporte colectivo; a la provisión de infra-

Plaza Golda Meir. Reconquista entre B. Mitre y Ciudadela

estructuras sociales , culturales y deportiva s y al tratamiento de los espacios públicos

En cuanto a los aspectos físico s y espaciales, se parte de la idea de que la Ciudad Vieja es un tejido urbano ase ntado, que no requiere de grande s cambi os estructurales, sino adecuaciones, ajustes puntuales y de la puesta en valor de su riqueza urbana y testim onial Como excepciones cabe mencionar aquello s sectores donde los intentos de implementar ordenamientos edilicios basados en concepciones diferentes del valor de los centros históricos han resultado en la destrucción del tejido, y aun de la trama urbana original (Diagonal Fabini, alrededores del BROU, Rambla Portuaria, etc.) . Estos puntos requerirán ajustes de mayor envergadura, partiendo de la nueva realidad creada. Para algunos de ellos ya se es tán elaborando propuestas. Pero, en términos generales , el mod elo prevé la recuperación y puesta en valor del patrimon io testimonial, y la paulatina reconstrucción de vacíos

urbanos y bal díos existentes en el tejido, privilegiando usos y f un cion es que coadyuven a la revitalización bu sc ada y una inserción armoniosa y respetuosa de los conte xto s.

Pautas metodológicas que orientan la gestión

En base a ese modelo , la CEP pone el acento de su tarea en la ges tión cotidiana. La misma parte de una premisa básica: el reconocimiento de que la Ciudad Vi eja no está predes tinada a continuar su decadencia. Los procesos negativos que la afectan son, en buena medida , rever sibl es , si se encara con energía la realización de un programa integral de recuperación que ataque frontalm ente los diversos aspectos del problema

La metodología de esa ge stión se apoya en alguno s criterio s e in strum entos que vienen demostrando su

Plaza Matriz

validez en la práctica. En primer lugar, se considera que la recuperación de la Ciudad Vieja será necesariamente fruto de una acción combinada del sector público y el privado, entendido éste en un sentido amplio que incluya a los agentes económicos y a todo tipo de instituciones no gubernamentales, comisiones de vecinos y grupos ciudadanos de intereses varios.

El sector público deberá orientar sus esfuerzos a desarrollar un marco adecuado para la recuperación socio-económica y física del área y, a través de acciones piloto, ser el agente catalizador y el detonante de las intervenciones del sector privado. La clave de sus intervenciones es la coordinación de esfuerzos y la armonización de políticas entre distintos organismos con responsabilidades sectoriales específicas. Sobre esta base, y a partir de gestiones de la CEP, varias instituciones públicas han declarado como prioritaria la recuperación de nuestro Casco Histórico (Intendencia Municipal, Banco Hipotecario del Uruguay, Ministerio de Turismo); otras han tomado o comprometido medidas específicas (Gobierno Central, BROU, OSE, Consejo del Nifto, BPS), el todo resultando en acciones concretas y en un marco institucional coherente para la recuperación, que establece apoyos crediticios especiales, exoneraciones fiscales y nonnas diversas que favorecen la tarea.

Las acciones que se encaran se basan en criterios pragmáticos y de factibilidad, aspirándose a que todas ellas tengan posibilidades concretas de financiación y realización a corto plazo, por oposición a proyectos urbanos irrealistas cuya implementación se frustra de antemano al no adecuarse a nuestras necesidades y posibilidades económicas.

Dentro de este criterio de pragmatismo, se intenta lograr una cierta concentración geográfica de las acciones, para potenciar el efecto demostración y la interacción entre diversos proyectos puntuales Esto se viene logrando en los alrededores del Mercado del Puerto, en la Plaza Zabala, en el sistema de espacios públicos del sector Oeste de la Península, y en ciertos tramos de calle (Piedras, 25 de Mayo, etc.).

Finalmente cabe mencionar, como elemento sustancial de la gestión, el pennanente esfuerzo de divulgación que de sus propósitos o realizaciones lleva adelante la CEP por distintos medios. Esta tarea tiene por finalidad profundizar el consenso social sobre la política urbana que se sigue, e ir logrando un cambio de la imagen que la población tiene de la Ciudad Vieja como área deteriorada y problemática.

EL ESPACIO PUBLICO

EN LA CIUDAD VIEJA

En ese marco general de referencia, el tratamiento de los espacios públicos se enfoca con una concepción amplia y dinámica, definiendo como tales las plazas y áreas costeras, pero también la vía pública y los espacios "residuales" resultantes de ordenamientos urbanísticos anteriores, y poniendo el acento en su

incorporación funcional al sistema urbano en su conjunto. El tratamiento adecuado de todos y cada uno de estos espacios, potenciando su vocación natural tendiendo a un mayor uso y goce de la ciudad por la gente, creando ámbitos que faciliten el intercambio y la expresión democrática de los ciudadanos y contribuyan a la mejora de la calidad de vida es parte central de las preocupaciones de la CEP.

La calle y su paisaje urbano

Sin duda la calle es el espacio público básico, articulador de la vida urbana. Desde el punto de vista de su gestión, sobre ella actúan, cada uno con sus competencias específicas, una multiplicidad de servicios municipales y públicos. Así, unos organizan y controlan la circulación, otros pavimentan las calzadas mientras un tercero controla la pavimentación de las aceras a cargo de los particulares; unos ejecutan instalaciones técnicas, aéreas o subterráneas, otros aprueban los pennisos de construcción de los edificios que frente a ellas se construirán, otros la instalación de carteles, o del mobiliario urbano, desarrollan y mantienen áreas verdes y arbolado y así sucesivamente. Todos inciden, en una u otra medida, en el funcionamiento de la calle y en el paisaje urbano resultante. Con el enfoque globalizador mencionado, la CEP está intentando articular todos estos tipos de acciones, a fin de alcanzar una revalorización funcional y paisajística de las vías públicas en la Ciudad Vieja. Tarea compleja y dificultosa, pero tarea fundamental para alcanzar una ciudad más armoniosa. En los aspectos funcionales, se constata que las calles de la Ciudad Vieja están sometidas a una sobreutilización vehicular, congestionadas, en desmedro del peatón. El modelo prevé la paulatina redistribución de los flujos vehiculares, la priorización de la circulación peatonal y del transporte colectivo, por el que acceden un 90% de los casi 170.000 usuarios que diariamente visitan la Ciudad Vieja. Con estos criterios, la CEP ha intervenido activamente en los estudios que para el reordenamiento del transporte colectivo de Montevideo viene llevando adelante el Departamento de Tránsito de la IMM, con asesoramiento técnico de la OEA; y en los estudios que para los accesos al Puerto, reestructura de la Rambla Portuaria e interconexión de ésta con la Rambla Sur desarrolla el Ministerio de Obras Públicas junto con la ANP y la Intendencia.

En lo referente al paisaje de la calle , constantemente se vienen tomando medidas y disposiciones para su progresivo ordenamiento y mejoramiento. La correcta integración al mismo de edificios nuevos o reciclados es sin duda uno de los aspectos básicos de esta tarea. Partiendo del criterio de que la expresión exterior de un edificio es, en alguna medida, patrimonio de toda la comunidad, la CEP persigue, a través de un diálogo pennanente con arquitectos y propietarios interesados, la armoniosa

integración volumétrica y arquitectónica a su entorno de las construcciones que se realizan. También se ha elaborado una norma específica que regula la in stalación de carteles, toldos y marquesinas, elementos claves en la confonnación visual del espacio, y se ha propuesto otra norma tendente a armonizar y regularizar los materiales de pavimento de las aceras. Mucho queda por hacer en lo referente al mobiliario urbano, pero también se trabaja sobre el punto. Se ha hecho un diseño tipo para quioscos, el primero de los cuales ya se ha instalado frente al Mercado del Puerto. En coordinación con el Departamento de Obras de la Intendencia, se ha iniciado la recuperación de columnas antiguas de alumbrado para ser instaladas en espacios públicos de la Ciudad Vieja. En el futuro, se encararán medidas para el ordenamiento del tendido de cables aéreos y otras instalaciones que afectan al paisaje de la calle

El sistema de espacios públicos del sector Este

Para el sector Este de la Ciudad Vieja, se vienen impulsando una serie de proyectos que confonnarán un sistema orgánico de e spacios y vías públicas ,

articulando un conjunto de puntos de interés cívico, cultural, comercial o de uso.

Partiendo de la Plaza Independencia, se plantea la pue sta en valor de los pasajes peatonales Centenario y Policía vieja, de singular atractivo urbano y espacial. Este programna se implementará en una acción conjunta con el Ministerio de Turismo, en el marco de la reciente Resolución del Poder Ejecutivo que declarara a la Ciudad Vieja como zona prioritaria para el desarrollo turístico .

La calle Bacacay será convertida en vía peatonal, en un programa elaborado con participación de los vecinos y comerciantes y que potenciará su actual interés espacial y comercial. Conjuntamente se prevén cambios y ajustes en la circulación vehicular y peatonal de la calle Sarandí.

Entre la fachada posterior del Teatro Solís y el edificio del Mercado Central existe un amplio vacío urbano , resultante de la demolición del antiguo Mercado. Se ha elaborado un anteproyecto preliminar para el tratamiento integral de ese punto, uno de los principales accesos vehiculares a la Ciudad Vieja y un espacio de valores espaciales a destacar. Denominado Plaza Golda Meir, representantes de la Colectividad Israelita del Uruguay han manifestado a la CEP su

C alle Bacacay. Proyecto

voluntad de participar en su puesta en valor.

Aprovechando un espacio residual ubicado en la esquina de Juan C. Gómez y Reconquista, donde se hallaron restos de las fortificaciones de Montevideo, se ha desarrollado una pequeña plazoleta, y definido propuestas para mejorar el entorno que la rodea.

El propio edificio del Mercado Central está siendo reciclado, con activa intervención de la CEP en la gestión del programa, mejorando su funcionamiento como mercado y creando un polo de desarrollo cultural y artístico que coadyuvará a la dinamización de la zona. Vinculado a este reciclaje, se ha planteado convertir en vía peatonal el tramo de Bartolomé Mitre entre Reconquista y Camacuá.

El sistema culmina en la futura Plaza España 1992, para la cual se llamó a un concurso de ideas el año pasado, auspiciado por la Embajada de España en el cuadro de las celebraciones del Quinto Centenario del Descubrimiento. Una comisión ejecutora creada por la IMM, con delegados de la Embajada de España, la CEP y el Servicio de Paseos Públicos tiene por cometido ejecutar la idea ganadora presentada por el arquitecto Fernando Fabiano.

Alrededores del Mercado del Puerto

El Mercado del Puerto es sin duda uno de los lugares característicos de Montevideo. Allí se vienen concentrando acciones tendentes a la puesta en valor global del edificio y su entorno. Tiempo atrás se concretó ia primera vía peatonal de Montevideo, el tramo de Pérez Castellano entre Piedras y la Rambla 25 de Agosto. Además de la permanente preocupación por el edificio en sí, Monumento Histórico Nacional, se han realizado ya dos concursos, uno para un edificic de viviendas y otro para un edificio con destinos comerciales y culturales, cuya próxima ejecución contribuirá no sólo a completar vacíos en el tejido urbano sino que aportarán a la recuperación social del área y complementarán su uso. El reciclaje en trámite de otras fincas deterioradas del entorno, el reordenamiento previsto del transporte colectivo y la circulación, la reestructura en estudio de la Rambla , son otros tantos programas que irán complementando la puesta en valor espacial y funcional del entorno.

Plaza de Deportes N 2 1 y su entorno

A principios de 1988, mediante gestiones de la CEP, la Intendencia recuperó el amplio predio donde funcionara la Plaza de Deportes NO 1, ubicada en Lindolfo Cuestas y Cerrito, que había sido cedida en usufructo a una institución deportiva de la zona, y que fue reubicada en otro lugar. En colaboración con comisiones vecinales, con la Comisión Nacional de Educación Física, servicios municipales y otras instituciones públicas, la CEP está coordinando un programa tendente a su rehabilitación como Plaza de Deportes, sentida necesidad de la población. Una

pequefta construcción existente en el predio ha s ido cedida en usufructo al Consejo del Niño, que desarrollará allí parte de su programa "Atención al Niño en la Calle".

Este esfuerzo se relaciona con otros que se intentan para la recuperación de ese ámbito deteriorado fís ica y socialmente, y que incluye el futuro reciclaje y reuso del edificio donde funcionara la Facultad de Humanidades, y la puesta en valor de la "Placita Triangular" situada al extremo de la calle Cerrito, temas en los que la CEP viene trabajando desde hace años sin haber podido lograr aún soluciones concretas.

Plaza Zabala

Para esta magnífica plaza y su entorno ya se han obtenido una serie de resultados concretos que apuntan a mejorar su uso, a recuperar algunos de los edificios que la rodean y a completar los "huecos" en el tejido urbano que la conforma. Así, desde hace más de un año se ha puesto en funcionamiento todos los sábados una feria de anticuarios ; se han obtenido donaciones de empresas privadas para mejorar su alumbrado e iluminar los edificios destacados; se están procesando los reciclajes del edificio de "Montevideo Waterworks", Monumento Histórico Nacional en estado de abandono, y de un magnífico edificio de viviendas hoy muy deteriorado. Otras accione s ya encaminadas irán complementando éstas.

CONCLUSIONES

Como se puede apreciar, se intenta que cada una de las acciones que se emprenden en el campo de los espacios públicos se relacione, directa o indirectamente , con otras de la más variada índole, de manera que sus efectos se potencien mutuamente y el todo se encuadre en la política urbana que se ha adoptado Es cierto que la Ciudad Vieja es un ámbito territorial defmido y abarcable Esto permite un conocimiento detallado del mismo, una ge stión muy próxima de la gente, sus problemas y de la realidad local, un seguimiento y contralor más cercano de lo que sucede, y la reacción rápida frente a problema u oportunidades de desarrollo que se presentan.

La interrogante que quisiera dejar planteada es si una experiencia como la que se viene desarrollando no sería uno de los caminos pragmáticos y adaptados a nuestra realidad para ir alcanzando una gestión más orgánica de la ciudad. La descentralización de cierto nivel de decisiones, la participación de ciudadanos, el enfoque integrado de la problemática urbana, y una normativa adecuada y flexible son algunos instrumentos que , a mi juicio, están probando su eficacia para lograr ese objetivo.

Arq. Juan A. Crispo Capurro Agosto 1988

TID I AN A

Por tener un rol accesorio y más bien subalterno , a los carteles, avisos, rótulos, señales gráficas en general no les conferimos la atención que debieran merecer por la relevancia inusitada que han venido cobrando en la imagen final que otorgan a los edificios y a los ámbitos en los que se inscriben. Esta nota analiza con sentido crftico tan infrecuente tema , pretende crear conciencia sobre el asunto y apunta hacia alguna s soluciones.

Sería inexacto creer que la problemática que nos ocupa se manifiesta exclusivamente en nuestro medio. En efecto, puede detectarse una suerte de tendencia casi universal en lo que hace al aspecto más negativo del asunto : distorsiones más o menos brutales tanto a escala arquitectónica como urbanística, motivada por la presencia anárquica y abusiva de cartelería. Sea por la gravedad que revestía la situación o por la conciencia que se tenía de ello, en algunas ciudades se están tomando medidas tendentes a revertir el proceso. Documentos gráficos de diverso origen nos permiten apreciar que hasta bastante adentrados en el siglo XX, la cartelería convivía en perfecta armonía y notable simbiosis con los edificios, al punto que se podría hablar de una mutua puesta en valor. Había sin duda allí algo más que discreción y caracteres clásicos. En algún momento y aparentemente ligado a una diversidad de factores, se comenzó a gestar un proceso involutivo que desembocó en la actual situación, la que entendemos digna de ser analizada. Algunos estudios llevados a cabo en otros medios resultan esclarecedores en ese sentido.

ALGUNAS EXPLICACIONES PARA UN CUADRO DEGRADANTE

El progresivo deterioro ambiental que ha venido sufriendo "La Rambla" de Barcelona o> -el ámbito más representativo de la ciudad- forma parte de un proceso de transformación que es prácticamente un calco de lo que ocurrió y ha venido ocurriendo, por ejemplo, con la Ciudad Vieja de Montevideo. El desplazamiento de la residencia calificada y el interés de los comerciantes por mantener la vitalidad del sector en una época determinada por nuevas reglas de juego, fueron imponiendo una serie de intervenciones de tipo salvaje tanto en lo que hac e a alteraciones de plantas bajas como a la in stalació n de cartelería. La degradación física de las antiguas construcciones, sumada a la pobre valoración que merecieron sirvió de justificación para esta clase de intervenciones urgidas por una

competitividad cada vez más fuerte.

Usual mente las situaciones que revisten mayor gravedad se localizan en los llamados distritos centrales. Es allí donde coi nciden en circunstancias por demás infelices, áreas históricamente caracterizadas o edificios de valor testimonial, con actividades comerciales. El consumismo, el traslado mecánico y nada criterioso de soluciones, la producción adocenada, la " edificios reducido s a la triste condición de soportes de alaridos publ ic itarios "

escasa creatividad, el manejo de un limitadísimo elenco de materiales, se suman a la causa histórica antes mencionada.

Pero existe otro tipo de factores, vinculado de alguna forma con los anteriores, que incide también negativamente en el resultado formal. Entre los principal es se encuentra el concepto bastante difundido de que el prestigio y jerarquía de una empresa están en función directa con las dimensiones de su respectiva cartel ería. Este fenómeno se registra en otros órdenes y parece responder a patrones culturales más o meno s co nocidos.

Al cumplimiento de la función simbólica mencionada precedentemente , suele exigírsele últimamente otra complementaria en el caso de anuncios lumin osos: debe contribuir significativamente a la ilumin ación exterior del negocio Dejemos de lado el hecho de que tal función podría en circunstancias normales ser cumplida satisfactoriamente por un adecuado sistema de iluminación específico y pasemos a observar que en cuanto se exija un mejor desempefto del artefacto en el cumplimiento de este nuevo requi si to el disefto del letrero lucirá durante el día como demasiado condicionado a su ciclo nocturno , mientras que durante la noche producirá casi inevitablemente des lumbramiento como consecuencia de la incompatibilidad entre la función supuestamente principal y la subsidiaria.

CONSOLIDACION DE LA SITUACION

Transcurrido cierto lapso de tiempo y habiéndo se operado una difu sió n masiva del modelo y sus variantes, ya no es sólo el comerciante que exige o el prom otor que trata de imponerlo, sino que hasta el propio ciudadano común comienza a aceptarlo e inclu sive "espera" este tipo de carteles.

Podríamos s uponer que el panorama presentad o es más que nada producto de una acumulación in se nsata de criterios -muchas veces de por sí erróneos- derivada de un amateurismo con rasgos de ingenuidad, que desconoce alegremente elementales leyes que rigen lo s mecanismos de la percepción visual. Este tipo de casos posee -paradojalmente- la particularidad de no cumplir con el cometido comercial que se supone fue el motivo más importante para su ins talación. En la medida que sólo cumplen en cierto modo una funci ón de tipo identificatorio , por la lectura semántica que el público puede hacer de estos aditamentos el dafto visual que conllevan se torna más bi en gratuito. A este grupo se agrega otro, tan o más agresivo que el anterior para el medio en el que se ubica, pero que denota un tratamiento profes ional de la publicidad. Usualmente cump len con su cometido, aunque a costa de un notorio envilecimiento·del espacio público.

Ambas modalidade s se han venido imponiendo muchas veces con una aceptación pasiva del transeúnte. La explicación del fenómeno corre spo ndería a especialistas que tran sitan otras disciplinas. Suponemos respo nde a causas que radican en algo más de un

irreconocibles "

simple acostumbramiento y quizá debamos hurgar en los efectos resid uale s de un manejo muy particular de lo s medios de comunicación , provocando que una parte nada despreciable de la población acepte irreflexivamente todo aquello que se le presente como bueno. Creemos modestamente que parte de esa suerte de alienación puede combatirse difundiendo lo s valores que se pierd en so metiéndose a ella . -

CARTELES, SENALES GRAFICAS.

DEFINICION Y CLASIFICACION.

A esta altura consideramo s oportuno definir cuáles son la s funciones que cumple o debe cumplir un cartel, rótu lo, anuncio o las señales gráficas en general . Según Luis Lápidus <2), tales funcione s serían:

"D ifundir informaciones o idea s, orientar el uso adecuado y eficiente de lo s demás compo nentes de l todo urbano y coadyuvar en medida no despreciable a su enriquecimiento y cualificación ambiental".

El mismo autor nos propone una clasificación funcional:

-E lem ento s de identificación. Permiten el reconocimiento de partes significa tiv as del medio.

-Eleme ntos que orientan el uso del contexto. Son fundamentales en área s hi stóri cas.

" se trata de dar un alerta frente a la agre s ión de edifi c ios qu e resultan

-Elementos de reglamentación . Norman la conducta y cuidado del medio

-Elementos requeridos para la difu sión de ideas y consignas. Pueden señalarse gráficas renovables y su uso está pa rticularmente difundido en zonas históricas de algunos países con vistas a una conscientización de la población en pro del rescate y salvaguardia de tales áreas.

-Elementos dirigidos a la promoción comercial, recreacional y turística . Son aquéllo s a lo s que hemos hecho referencia mayoritariamente ha sta aquí.

-Elementos dirigidos específicamente a la omamentacieon En general persiguen fines ambientales

LO ARQUITECTONICO, LO URBANO, LO AMBIENTAL

La atención que nos merecen lo s carteles deriva más que de una muy justificada preocupación esteticista, del notable poder que demuestran po seer, tanto para enriquecer los valores de un edificio o entorno, como para distorsionarlo y degradarlo a niveles inimaginables a principios del presente siglo.

No se trata entonces ahora de las virtud es del cartel en sí mismo , de las excelencias o deficiencia s de su diseño, de su originalidad , de si evita la s redundancias en las que a menudo se incurre, ni mucho meno s de aspectos que pueden parecer tan sutiles como un adecuado contrapunto entre texto e imagen Se trata más que nada de dar una especie de alerta frente a la agresión de edificios que resultan irreconocibles luego de verse reducidos a la triste condición de soportes de alaridos publicitarios. La tendencia competitiva lu cha

denodadamente por acaparar la atención del potencial co nsu midor , agigantando los avisos, violentando o enmascarando un edificio, cuyo autor se supone cumplió oportunamente con la normativa y tramitación correspondiente para su construcción y quizá hasta haya sido señalado como ejemplo de correcta y digna arquitectura.

El tema, lo adelantamos, trasciende la escala del edificio aislado para ubicarse en el ámbito de lo urbano. Un diseño logrado, sumado a un manejo adecuado de la escala y acorde co n la edificación, puede no sólo reducir al mínimo el problema de la competencia visual co n la arquitectura circundan te, sino otorgarle un aspec to tal que potencie los valores del medio. Lamentablemente, observamos que demasiado a menudo se tiende a un empobrecimiento del medio, a defigurarlo y hasta a s ustituir su imagen original por otra irreconocible, dejándonos un panorama caótico. Polución visual que se traduce a esca la urbana en degradación ambiental .

LAS NORMAS

Algunas norma s edilicia s reflejan una esmerada preocupación tendente al logro de una particular imagen urbana. La normativa referente a la Plaza Independencia, por ejemplo, establece condicio ne s muy precisas en c uanto a alturas, obligatoriedad de mantener porticados con dimensiones y materiales específicos. La posibilidad de adosarle publicidad, marquesinas y toldo s de muy diverso tipo, tamaño y localización , de svirtúa en los hechos totalmente la intención de la norma, vo lviéndola obsoleta, cuando no inútil y

"Polución visual que se traduce a escala urbana en degradación ambiental"

ridícula.

Las carencias de la normativa pueden y deben ser salvadas por la propia administración que exige el cumplimiento de las mismas y detecta o es pue s ta sobre aviso con respecto a situaciones no previstas. En ese sentido parece ocio so reclamar mayor prestitud en subsanar el error o la omis ión en caso de correrse el riesgo de consolidar o permitir el surgimiento o la consolidación de situaciones negativas de gran incide ncia urbana.

La nueva normativa que trata "De la colocación de carteles, toldos, marquesinas y estructuras caladas en áreas testimoniales" C J> , propiciada por la Comisión Especial Permanente de la Ciudad Vieja a partir de un anteproyecto de su Grupo Técnico de Trabajo, pretende justamente contemplar algunas situaciones parti c ulares que la ordenanza general sobre la materia no preveía. Esta última, además de las limitaciones propias que derivan de no considerar una casuística lo , suficientemente amplia , convenientemente ponderada y de no tener mayormente en cuenta las consecue ncias que produce sobre la imag e n de los edificios y de la ciudad, adolesce de algunas imprecisiones y contradicciones c4 > qu e de por sí merecerían su revisión.

NOMENCLATURA VIAL Y REFUGIOS PEATONALES:

UNA EXPERIENCIA A REVISAR.

Otro tipo de elementos que inciden sobre el paisaje de la ciudad, está constituido por aquellos que forman parte del equipami e nto urbano. Normalmente su

existencia depende directamente de la administración comunal, sea haciéndose cargo de su ejecución e instalación, promoviendo su aparición o bien avalando propuestas de particulares. Las últimas modalidades mencionadas responden a la intención -en principio plausible- de dotar a la ciudad de un equipamiento que de otra manera sería difícil concretar. En general el mecani smo consiste en que las empresas se hagan cargo de los costos operativo a cambio de permitir exhibir publicidad sobre los elementos en cuestión. Los resultado s no son siempre satisfactorios y sobre ello convendría reflexionar.

En el caso reciente de los refugios peatonales para la ciudad de Montevideo, se nota una dificultad de integración entre la construcción y la publicidad que luce como agregada arbitrariamente, cuando no excesiva al punto de constituirse en un verdadero obstáculo visual. A ello podríamos añadir las limitaciones de un modelo sin variantes, en ocasiones descontextualizaqo, que pennite presumir la ausencia de un estudio adecuado que contemplara la diversidad de situaciones derivadas de las múltiples localizaciones previstas.

El otro ca so, también reciente y para la capital, es el de la publicidad combinada con nomenclatura vial. Pensamos que aquí el resultado tampoco fue feliz. Dejemos de lado y no sin cierto esfuerzo, las consideraciones de orden puramente estético. A diferencia del caso anterior, no se avizora aquí la posibilidad de arribar a un resultado aceptable ni siquiera mediante una importante reducción del área asignada a publicidad, cosa que por otra parte resultaría des moti van te para los

" parece ocioso reclamar mayor prestitud en subsanar el error o la omisión "

posibles avisadores.

Tomás Maldonado eS>, apoyado en las leyes de la Gestalt, señala las disfunciones provocadas por la hipertrofia de algunos carteles que por su carácter deberían ser muy simples y fácilmente comprensibles en toda situación. Esto resulta particularmente válido para aquellas señales dirigidas a un público en gran medida constituido por individuos que se desplazan en vehículos, puesto que existen incluso razones de seguridad que contraindican focos de distracción en el entorno propio de la infonnación que se brinda al usuario. Vale la pena resaltar que existe al respecto una vasta experiencia que ha dado lugar a pautas nonnalizadas de alcance internacional, cuya aplicación, lejos de reflejar falta de imaginación, denota criterio téc• meo.

BASES PARA UN FUTURO POSIBLE

El panorama a que hemos hecho referencia, puede y debe mejorar sensiblemente. A modo de propuesta y haciendo la salvedad de que la lista no es ni pretende ser exhaustiva, se enumeran posibles líneas de acción a efectos del logro de ese objetivo:

-Establecimiento de pautas para un aprovecha-

miento racional de las posibilidades que otorgan las señales gráficas a la comunidad.

-Promover una recopilación sistemática de todos aquellos aspectos que se encuentran total o parcialmente nonnalizados, con vistas a su aplicación en nuestro medio.

-Estudio de una nonnativa para cartelería y elementos afines, que contemple y dé una respuesta annónica y coherente los intereses comerciales u otros de tipo utilitario, como a los valores y características de los ámbitos específicos en los que se implanten dichos elementos.

-Campañas de co nscientización dirigidas a todos los actores sociales implicados en el asunto, incluyendo al ciudadano común

-Fonnación específica en el tema dentro de aquellos centros vinculados al diseño , en particular en nuestra Facultad de Arquitectura.

No es ésta una temática habitualmente encarada o asumida por el arquitecto. El administrador maneja, propicia o debe propiciar nonnas que bien pueden tener como base iniciati vas emanadas de nuestras inquietudes. Existen también otros ámbitos donde nuestros aportes pueden generar medidas que apunten en el mismo sentido.

" existen incluso razones de segu ridad que con traindi

Queremos ciudades dignas y re spetuosas de sus valo res, pero tambi én compatibles con una dinámica co mercial sin la cual sería difícil entenderlas.

Desafío entonces no sólo para las admini stracion es municipales y sus técnicos, sino para el propio gremio que nos agrupa .

1) H e mánd ez-Cross, J. Emili: "La Ram bla a la búsqueda de su imagen", e n revista Barcel o na. Barcelo na. mayo 1986.

2) Lápidus, Luis: "Las señales gráficas y los contextos históricos", en ciudad y T errito ri o. Madrid , 1984.

3) D ecretode la Junta DepartamentaldeMontevideoN2 23.678, promulgadopor l aiM M ell 0/09/87 e incorporado al Volumen IV "Urbanismo" del Digesto Municipal bajo capítulo único "De la planificación departamental" (parte legislativa).

4) Tal norma permite por ejemplo esta interpretación: si enfrentamos una vereda de ancho 2,05 m, podremos instalar un cartel de saliente 0,05 m. Pero si la vereda tiene un ancho de 1,99 m, estaremos habilitados a colocar un cartel de 0,99 m de saliente.

5) Facultad de Arquitec tura Instituto de Diseño: Tomás Maldonado. Buenos Aire s - Montevideo. 1964.

UN EXABRUPT DE BOHIGAS

En un momento de fuerte ofensiva cultural de Catalunya, especialmente en un frente que tiene estrecha relación con nuestra profesión -exposición de Gaudf, exposición de arquitectura catalana en el Subte municipal- creemos de interés reproducir el último capítulo del libro de Bohigas, producto de su experiencia al frente del área de urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona en el período 1980184 (1)_

Este libro que está dedicado a sus dos socios, Martore/1 y Ma ckay, es un re co no cimiento no expreso a la falta de dedi cación a la labor co mpartida del despacho profesional como co nsecuencia de una plena dedicación a la tarea municipal, de la cual hoy Barcelona exhibe valiosas realizaciones

En este último capftulo Bohigas resume sus principales obsesiones en materia de construcción/reconstrucción de la ciudad, que creo merecen un breve comentario desde nuestra modesta perspectiva de montevideanos interesados en la arquitectura de la ciudad.

Tres son los campos co nceptuale s donde se puede clasificar su crftica destinada a crear un cue rp o coherente para trabajar eficazmente en el planeamiento municipal.

En primer lugar, critica la Ley del Suelo y suReglamento de Gestión en dos grandes frentes Por un lado , en que la Ley es un instrwnento pensado para actuar en suelo urbanizable y por lo tanto inefi caz para actuar en el suelo urbano ya consolidado. Esta crftica que es asumida, hoy por hoy, por la generalidad de los técnicos que trabajan en el área del urbanismo , ya ha promovido proyectos de modificación de la ley tendentes a convertirla en un in strumento operativo en el suelo urbano consolidado, especialmente en el casco antiguo de las ciudades. De cualquier manera a nosotros esta crftica nos suena como algo lejano porque para poder realizarla es previa condición el haber transitado, y quizás agotado, una experiencia de funcionamiento de un instrumento legal sobre el planeamiento que promueva la publicitación del mismo . Es en este punto donde tenemos un atraso objetivo y tenemos que entender, técni cos, organizaciones sociales , partidos polfticos, la ne cesidad de dar la batalla para lograr que el planeamiento sea un nstrumento de avance social, para lo cual tiene que ser público , pub licitado y participativo.

Por otro lado, Bohigas predica la necesidad de implantar una gestión eficaz, rápida (¿moderna ?), que se debe dar al margen, o con escasa participación , del

organismo municipal (¿privatización?). Esto ya a nosotros nos suena co mo algo conocido, no en balde en nue st ra/MM , según estudios del Instituto de Estudio s Municipales, el departamento más lento es el Departamento de Obras y Servicios. Estos son también elementos que integran el cuerpo del planeamiento urbano y junto co n los planteamientos teóricos deben se r tenidos en cuenta para posibilitar una gestión democrática y progresista.

En segundo lugar se puede citar el pretendido co nflicto entre planeamiento y diseño, sosteniendo la negatividad del planeamiento frente a la utilidad del diseño como vfa para conc retar el progreso de la ciudad Citemos aquf un aporte de Manuel Ribas i Piera<2>:

"El ya citado Oriol Bohigas en el importante prólogo a la publicación Plans y Projectes pera Barce lona,l981-83, parece afirmar la importancia del diseño sobre el planeamiento, cuando se pronuncia en contra de la abstracción de los procesos cuantitativos y no formalizables, de la metaffsica de la totalidad, que en co njunto caracterizar tan el planeamiento imposible".

"Yo entiendo la polémica como la réplica a la insensibilidad y a la medianfa tanto en la conservación de los valores formales urbanos como en la renovaci ón de los mismos, al planeamiento co nvertido en fin, contra la incapacidad de llevar a la práctica acciones que estimulen el sentir ciudadá no a favor de la buena fi " orma

"Creo que los arquitectos practicantes en Urbanismo también hemos se ntido la ne cesidad de tal llamada y nos hemos preo cupado cada vez más por la prefiguración morfológica que lleva en sf mismo el Plan , aun sin esperar los planeamientos de mayor detalle".

En tercer lugar Bohigas señala la ilógica situación a que nos encontramos enfrentados : la ciudad la hacen los ingenieros, abogado s y economistas, y existe una actitud de renunciamiento de los arquitectos para jugar su papel de responsables directos en la construcción de la ci udad y de su concreció n morfológica. Compartimos esta crftica y decimos que aquf también nuestros

planteamientos profesionales tienen que incidir sobre esa realidad establecida

La insensibilidad de los ingenieros (a veces su figura se oculta en el ampuloso t(tulo de Empresas Consultoras) que proyectan las vfas de la ciudad, los nuevos accesos, su desprecio por los núcleos urbanos atravesados (caso Santiago Vázquez) o por la misrna fachada de nuestra ciudad, su olvido por todo lo que no sea trazado en sf mismo, han motivado crfticas acertadas y como fruto de ellas se ha logrado que esos equipos contraten a arquitectos por un compromiso forrna/, para que ponga "la guinda en el pastel", sin compren-

der y sin aceptar el papel que le cabe al arquite cto en la formalizaci ón de la ciudad.

(1) O. Bohigas, Reconstrucció de Barcelona, Edicion es 62, Barcelona 1985.

(2) Manuel Ribas i Piera es arquitecto y catedrático de la ETS de Arquitectura de Barcelona, y lo transcripto es parte de un artículo, "Aportación al debate sobre un conflicto impo s ible", aparecido en Ciudad y Territorio 1/ 86.

POR AHORA

EL URBANIS O NO ES POSIBLE

Si que es posible el urbanismo. Lo que no es posible es aquel urbanismo que está envuelto en la filosofía maximalista de la gran planificación, refrendada y marcada por leyes que han creado costumbre y que en su momento pretendieron dar un tono avanzado, una modernidad de método y de preconceptos formales. Hoy, so n un freno para los métodos y las formas que exige una política realista de reconstrucción de la ciudad. Las leyes y las costumbres, ya muy aferradas en la manera de hacer en la administración nos han llevado por un camino lleno de contradicciones, que se pueden clasificar en tres grandes conjuntos: el trámite, el contenido y la gestión.

La primera consecuencia de la ineficacia del planeamiento que se ha producido en el ámbito de una cierta grandilocuencia es su complicada y fluctuante estructura de tramitación La Ley del Suelo y su Reglamento están regidos por dos ideas: que el planeamiento va de lo general a lo particular, y, que este proceso se ha de concretar con el soporte de una participación popular que se imagina igualmente activa en las propuestas de abstracción conceptual que en los detlles de la realización concreta, igualmente capacitada para entender los problemas de programa y funcionalidad que en las soluciones de carácter técnico o cultural.

Para hacer teóricamente operativa8 estas ideas muy abstractas es necesario aceptar un trámite largo y pesado, lleno de equívocos y confusiones. Tan largo que, a menudo, los planes son aprobados cuando ya las circunstancias que los provocaron han cambiado sustancialmente y cuando ya han permitido -a lo largo de la picaresca de las alegaciones, del plan de etapas, de los convenios o de los sistemas y áreas de actuacióndisfrazar especulaciones o destruir otras iniciativas

Además, la fijación de las futuras metas de la ciudad según el trámite obliga a hacer servir no más factore s cuantitativos escasamente tangibles. Y eso comporta una marginación de los términos de definición formal y -al contrario de lo que cabe suponer- una falta de flexibilidad de cara al futuro a la hora de decidir problemas concretos, con lo cual la ciudad queda legalmente bloqueada con presupuestos no comprobados en el proyecto. Y lo que es peor, queda sujeta a las complicadas interpretaciones legales, es decir, a un puro juego de cifras y de artículos reglamentarios que no tienen nada que ver con la estructura física. Hoy, gracias a la legislación del planeamiento, la ciudad la hacen los abogados y los economistas, y los contables interpretan porcentajes de cesión gratuita, coeficientes de ocupación, sistemas de actuación , validez de viejas licencias o saben hacer morir el procedimiento, con razones que no son urbanísticas, con tal de hacer prosperar alegaciones y recursos. La discusión termina por remitirse al uso abusivo del suelo, porque la Ley se ha preocupado de ponerlos en primer término -aunque sea para limitarlos y controlarlos- muy por delante de los problemas de forma y contenido de la ciudad Puede ser, sin emabrgo, que no nos tendríamos que sorprender y lamentamos, por algo la ley que regula estos problemas se llama Ley del Régimen del Suelo y no Ley Urbanística. Es una ley que , hecho a hecho, tiene un acento de carácter fiscal.

Respecto a los contenidos, el primer problema es el del planeamiento gradual, que va de lo general a lo particular en una dirección que comporta graves errores. Un error consiste en creer que eso es posible porque por encima de todo hay un sistema más bien metafísico que lo explica todo, como si la ciudad fuera la ciudad de los dioses y no la de los hombres. Otro error

Plaza Mayor, Agramtmt
Plaza Real, Barcelona
Plaza de San José, Barcelona
de SanAgustin, Girona

es la equívoca man ip ulaci ón de la participación popular. Todos entienden lo s problemas generales a partir de los que le s son más inmediatos y en los cuales es posible organizar su participació n, no desprendiéndolos de su entorno y haciéndolo s nav egaren discu siones de complejas coordenadas técnicas y políticas que lo acaban por desorientar. Al menos no se puede usar el mis mo método de discusión con el futuro industrial del área metropolitana o en los sistemas de movilidad que la necesidad de una esc uela, una plaza o un aparcamiento en un barrio. En el primer caso la participación pasa por opciones políticas que van más allá del urbani smo. En el seg undo caso, la expresió n de las necesida des reales ha de ser el punto de partida de una manera de construir y proyectar la ciudad.

La estructura técnica y administrativa del gobiern o central y autonómico, y sobre todo de lo s grandes ayuntamientos, ha traído un problema agudo de método y contenido Me refiero a la dicotomía Urbanismo/ Obras Públicas, a la cual ya me he referido en otras oportunidades. El origen está en un proceso his tórico que no acaba de resolverse. La Obra Pública fue una actividad reconocida y eficaz a lo largo del desarrollo urbano del ochocientos y principios de este siglo, hasta que llegó el urbani smo que propuso a través de diversas tentativas de aproximación una nueva man era de fundamentar la idea de construcción de la ciudad, idea que si bien se inicia a partir de problemas metodológicos, bien pronto conformó una ideología, y a la larga ,

aparejó el surgimiento de diversas propuestas morfológicas. Este planteo , a la vez analítico y sintético, tendría que absorber las técnicas y los instrumentos de la Obra Pública como sector proy ectista y realizador. Pero esta absorción no se ha producido en profundidad, seguramente porque los urbanistas -sean soció logos, abogados, economistas, ingenieros o arquitectosestán muy absorbidos por sus procesos de cuantificación sistemática y los técnicos de Obras Públicas han configurado s u espacio como un ámbito profesional muy específico. Tan específico que se ha desinteresado de la clásica unidad proyectual de la Obra Pública y hoy no se habla más que de proyectos de iluminación, de saneamiento, de pavimentación, de ord enación del tráfico o de plantación de árboles.

Así la si tu ación se vo lvió absolutamente caótica Los urbanistas no co nstruyen la ciudad porque no qui eren y porque no pueden. No pueden porque es una tarea que les ha quedado lejana, gracias a la decantación ab stracta hacia los temas jurídicos y profesionale s No quieren porque no se atreven a salir del marco teórico y sis tem ático, con toda s las alegrías y des venturas de la utopía y del despotismo más o meno s ilu strado, más o menos participado. Y mientras tanto lo s técnicos de Obras Públicas co ntinúan construye ndo la ci udad Pero la construye n mucho peor que ante s , porque ahora tienen que hacerlo interpretando o saltándose la normativa impuesta por los urbani s tasquiero decir, los abogados-, y además en un proceso de

Plaza Oará, Olot Plza de la Villa, Vilanova i La Geltrú

desiontegración tecnológica. Durante los últimos años las calles, las plazas y los parques de nuestras ciudades se han construido según una enmarañada sucesión de intervenciones: primero el técnico de tráfico seftala el ancho de las calzadas y aceras; después los ingenieros de pavimentación hacen su trabajo; si hay suerte, un poco antes, los expertos en saneamiento y en instalaciones habrán trabajado en el subsuelo sin muchos miramientos; luego los de la iluminación resuelven con una técnica más bien policial el problema de la cantidad de luces; finalmente si queda algún rincón libre, los técnicos de parques y jardines agujerean el pavimento para plantar unos cuantos árboles.

Esta es la ciudad que hoy construimos: con unos planes de urbanismos -irrealizados en lo que se refiere a vocación de ordenanza- y con una estructura física como resultado casual de la sucesión de actuaciones de los técnicos de Obras Públicas. Si a nivel municipal no se asume la fusión de urbanismo y Obras Públicas, y se construye la ciudad como proyecto integral, no habrá nunca urbanismo. Continuaremos perdiendo el tiempo en la discusión de planeamiento y la capacidad de participación y dejaremos librada al azar la construcción real-y la reconstrucción- de la ciudad.

Otro problema grave planteado por las actuales estructuras administrativas es la incapacidad -o las insuficiencias, para ser menos radical- de la gestión pública. Primero hay que aceptar que los sistemas de financiamiento previstos por las leyes son todos pensados para el suelo urbanizable, y en cambio, para el suelo ya urbanizado en los sectores urbanos ya consolidados hay pocas soluciones. No queda otra alterna tiva que la de ir a buscar dinero sin contar con fondos para la expropiación y con el recurso muy poco operativo de las plusvalías y los impuestos para mejoras. Cabe entonces estructurar de nuevo la distribución de los recursos en la ciudad ya construida si aspiramos a hacer una real política de reconstrucción.

Pero fundamentalmente lo que hay que reformar es el sistema de gestión, sacándolo del cotilleo adminis-

trati vo y pasarlo a los procesos gerenciales y autónomos que la empresa privada ha puesto a punto. En muchos países funciona con éxito el sistema que los franceses han desarrollado a partir de los establecimientos públicos, donde la gestión se concreta en un marco autónomo expresamente diseftado para cada operación. Pero nuestro aparato administrativo no está preparado para esta tarea y habría que realizar cambios de estructura y también legales.

Y si no se producen estos cambios no es posible hacer un urbanismo operativo y realista que todos predicamos. En Barcelona lo he comprobado. Si los PERI Cl> no han llegado con la oportunidad que su urgencia lo requería es porque el área, el contenido y el trámite que se les han impuesto no eran los adecuados pues no permitieron la flexibilidad y el margen de programación y actuación necesarios para su implementación. Si la ciudadd no acaba de romper las murallas que la separan del mar o no sitúa en lugar preminente las grandes actividades colectivas es porque el régimen de gestión no se ha personalizado ni aligerado, entrampado por el mundo complejo de los servicios y negociados de la Gran Casa c2>. Si hay dificultades en la recuperación del casco antiguo, es por la falta de un sistema eficaz que canalice a tiempo las plusvalías. Si la diagonal se desarrolla como una gran avenida al límite del municipio es porque la Obra Pública ha trabajado con independencia, sin integrarse a los planes y a los proyectos urbanos.

Para que el urbanismo sea posible es necesario fabricar los instrumentos y adaptar a ellos la administración, las leyes y las costumbres que la rigen. Es una tarea quizás poco lucida, pero indispensable, es todo un programa de política municipal.

Oriol Bohigas

(1) PERI: Proyectos Especiales de Reforma Interior N.T. (2) Ayuntamiento de Barcelona N.T.

PLAZA DE ESPANA - 1992

El concurso de anteproyectos para la Plaza España -1992, asume la problemática de un sector de la ciudad de casi 4 hás., que presenta caracter(sticas urbanas sumamente destacables. El predio en cuestión, en el emplazamiento del sector sur de las antiguas fortificaciones, actúa como espacio de transición entre la ciudad vieja, la ciudad nueva y el Rfo de la Plata. Diversas arquitecturas significativas -tanto por su uso como por su calidad- constituyen a su vez un "telón de fondo" muy interesante. En este contexto, el programa del concurso propone la realización de una plaza con variados equipamientos colectivos cuyo objetivo principal es la revitalización urbana del área.

Los proyectos ganadores (1er. y 2Q premio) parten de posturas disciplinarias claramente antitéticas: el 1er. premio se replega sobre si mismo en un juego abstracto de reflejos narcisistas, mientras que el otro se apoya en el cúmulo de datos que ofrece el propio sitio, resumiéndose en la sola exposición del LOCUS. Posturas antitéticas por cuanto sus tesis son contrarias: Fabiano reconoce la falsedad de la ruina y le vuelve la espalda, tratando de dotar al área de espacios de uso; Montaftez en cambio, aún sabiendo de tal embuste, reconoce y explora en el lugar aquello que la ruina quiere re-presentar. Dos actitudes: la una "moderna" y la ruina es esencialmente hipócrita, la otra "ecléctica" y la falsificación tiene, pese a todo, poder de comunicación.

El primer premio se desenvuelve dentro de límites y leyes que él mismo (se) ha impuesto. Genera una plaza rectangular modulada en 3 cuadrados y la rodea -protege- con una serie de operaciones perimetrales. Para esto necesita crear una trama sobre la que apoyarse, neutralizando así el divorcio de la plaza con su entorno. De esta manera surgen una serie de "trazados reguladores" sobre los cuales los elementos constituyentes de la composición se deslizan con cierta soltura e intercambiabilidad. La comparación del proyecto presentado al concurso y la versión de la maqueta parecen probar esta hipótesis. Evidentemente, esta opción debía llevarse a sus últimas consecuencias: es admirable, en este sentido, la minuciosidad con la que se trabajan los vegetales. Pero los·croquis nos recuerdan otra vez su vocación autoreferencial: todos los elementos extraftos a la plaza mantienen su condición de extranjeros salvo, quizás por sus valores cósmicos, el horizonte y el sol. (¿Debemos acaso leer con ironía el monumento hiper-central de la plaza?) No es casual que la memoria sea, en este caso, literalmente una memoria. El redactor evoca en 1992 sus recuerdos de lo que fue (es) este espacio, describiendo su caótica apariencia, para posteriormente describir lo que es (será). Se crea así una historia propia, una historia a

medida que es, como las ruinas que bordean la plaza, absolutamente falsa.

El segundo premio optó por el silencio, confiado tal vez que el viento despierte las sombras del pasado. Se aleja por lo tanto de la falsa muralla y provoca un espacio vacío que se quiere monumental (estela evocati va). El resto del programa se concentra a los lados, buscando sin duda una mayor urbanidad, pero sin gran esfuerzo por articularse con la trama urbana existente. La composición se lee abierta, mudable, no-formal. Se insiste también (¿irónicamente?) en el tema de la falsificación: se falsean las rocas que bajan al río (probablemente la operación más dudosa de la propuesta) y se ubica la maquette de la ciudad dentro de otra maquette de la ciudadela que a su vez está dentro del espacio que contiene (ciudad vieja).

Sin embargo existe un aspecto común entre ambas propuestas, que tiene que ver con una actitud hacia la ciudad existente. La lógica autoreferencial del proyecto ganador no se construye con citaciones o analogías que intenten reproponer la rica tradición montevideana en materia de plazas. Sin duda el pretexto del concurso (1992) fue tomado de manera demasiado literal (ver memoria), olvidando que las "potencialidades existentes" no son preceptos sino instrumentos de diseño investigados en el propio sitio. En el caso del2Q premio, si bien la postura disciplinaria es otra, tampoco se buscó integrarse mínimamemte a la estructura urbana del área. Tal vez en este caso la propia lógicadel "gran vacío silencioso" hacía difícil integrar una realidad que es dinámica y cambiante, bulliciosa e irreverente.

En ninguno de los 2 proyectos, en todo caso, la ciudad (inmediata o lejana) interviene como ingrediente posible de la recalificación espacial del sitio en cuestión: es tan solo testigo de operaciones extrañas a su historia y su espacio, sus trazas y su uso.

DE LA MEMORIA DEL PROYECTO GANADOR

"Recuerdo como era este lugar hace unos pocos años: un vacío urbano con un perfil caótico, un lugar autóno mo desintegrado del entorn o, con una serie de elementos dispersos, un gran espacio sin respaldo, ni escala, prácticamente s in uso en épocas de clima riguroso

El Cubo del Sur visto desde el Templo Inglés

Primer premio . Vista la maqueta. F . Fabiano

Hoy es UN PARQUE URBANO, con una inmensa variedad de contenidos, una totalidad compleja de episodios integrados en una armónica diversidad.

Se ha convertido en un POLO de atracción periférico de la zona, que ha revitalizado la relación del contexto urbano con la costa.

La población resi dente, la flotante e inclu si ve la de otras partes de la ciudad concurre asiduamente al lugar.

Funciona de muchas formas simultáneamente: como centro conmemorativo, como lugar de descanso o recreación, recibe exposiciones, festividades y un sinnúmero de eventos culturales evocadores de la Cultura Española, a modo de Teatro Abierto , de centro de usos múltiples.

Se ha integrado con una id en tidad propia y memorizable a la serie de Plazas de la Ciudad Vieja. ( )

Se han puesto en valor POTENCIALIDADES EXISTENTES: ubicación, cambios de nivel, relación a la Ciudad Vieja y al Mar, elementos vegetales, etc.

Se han utilizado además elementos de diseño presentes en otras partes de la cos ta montevideana.

Los árboles y el agua atrajeron a los pájaros y junto al aroma de las lavandas, al suave ruido de los álamos y a la riqueza de las imágenes visuales, conforman un todo armonio so.

La otra noche la plaza se vistió de fiesta, se encien-

dieron todas las luces acompañando a una celebración española. Había mucha gente con trajes típico s, se bailaba y sonaban castañuelas , gaitas, cascabeles, había también flores.

En cada uno de los módulos de la glorieta se expresaba el folklore de las provincias españolas.

La fu ente iluminada destacaba sus mayólicas dibujadas y en la terraza flameaban dos band eras

MEMORIA

EXPLICATIVA

De la reinterpretación de los principales riunos y secuencias de la península/costa, así como de la decodificación de los marcos históricos y tes tiomoniale s arquitectónicos allí existentes, surge claramente la necesidad de considerar el conjunto de áreas que se desenvuelven desde la Plaza Rep. Argentina hasta la Escollera Sarandí, como la expresión de un gesto espacial unitario.

Si bien el espacio aquí considerado se redujo a lo propuesto por las bases , el tratamiento adoptado no sólo tuvo en cuenta la unicidad del conjunto de áreas indicadas anteriorm ente si no que bien puede tran sferirse a las áreas contiguas.

El área en cuestión, atravesada por lalíneade reflujo entre el paisaje cultural y el paisaje natural fue con-siderada como espacio de articulación entre la Ciudad Vie'ja y la Ciudad Moderna Lo que se materializó en el proyecto no sólo por la organización global de los elemento s configuradores sino también y expresamen-

Primer premio: croquis general. F Fabiano

Primer premio : croquis particular F Fabiano

Primer premio : croquis particular F Fabiano

te, por una cinta que 'denominamos "Paseo de los Espafioles" que partiendo de la calle Treinta y Tres se desenrieda por toda el área y atraviesa el paisaje que representa el portón de San Juan, para llegar por la cal le Barolomé Mitre a la Ciudad Moderna

Básicamente se propone:

+ Transformar la calle Camacuá en una vía peatonal (de acceso restringido permanente para vehículo s) con las finalidades de crear un espacio de intercambio social y un marco más propicio para las actividades de las instituciones existentes (Cinemateca, AEBU, el Club Hebraica Macabí), así como la de favorecer la realización de diversas formas de recreación.

+Concretar lo nuevos equipamientos prescriptos por la s bases (ampliación de la Biblioteca, Guardería , maqueta de la Ciudad Fortificada y dos espacios para juegos infantiles ) conservando la Biblioteca existente . Caraterizar como espacio urbano el espacio'común a aquello s equipamientos por medio de la determinación de sus relaciones espaciales, ganando en con secuencia para el área global, la dimensión necesaria y valorizando la zona de influencia de las marcas históricas relevantes .

+ Comunicar directamente la terminal de ómnibus con el área urbana antes aludida, reforzándola.

+ Subrayar la traza que representa el muro de la antigua Ciudad Fortificada San Felipe y Santiago de Montevideo, por medio de amplias áreas encespeda-

das, así como por una cortina de porte arbóreo destinada a aislarla del conjun to arquitectónico del Templ<;> Inglés y de aquellas edificaciones que constituyen el fondo . A pesar que esta propuesta no llega a plantear deliberadamente un proyecto detallado aún en el campo de las ideas se considera que dichos muros en el futuro deberán ser re-interpretados de forma más apropiada, condicente con su valor testimonial.

+ Se creyó adecuado y necesario, que los afloramientos rocosos yel refluir mismo del Río, asociados de modo intransferible a la unicidad del entorno costero recuperasen su ámbito propio de exposción. Para ello se delimitó un anfiteatro tierra-agua, el que por otra parte representará simbólicamente el acceso a tierras uruguayas por el mar. Su diseño que remite a la dinámica del movimiento de las olas, se integra al conjunto del parapeto y las troneras del Cubo del Sur. ( ... )

EXPLICIT ACION DE LA PROPUESTA

La solución ganadora frente a la real complejidad del tema, logra integrar los múltiples factores en juego en una armoniosa diversidad.

El desarrollo de las ideas que se expresaron en la síntesis final daría lugar a una nota más extensa que la presente. Se ordenará n en esta instancia las condicionantes que han sido contempladas con respuestas de di seño:

A -URBANAS-.

La Plaza Espaiia 1992 plantea constituirse en el Gran Balcón de la Ciudad Vieja hacia el Río de la Plata, revitalizando la relación con la costa.

B -EL ENTORNO-.

Hoy carente de orden, de escalas adecuadas, 'de tratamiento, será integrado al nuevo espacio en una nueva unidad.

C -HISTORICAS-.

En el predio existen restos de antiguas edificaciones, los cuales serán exaltados como parte determinante de la composición final.

D -CONMEMORATIVAS-.

El ámbito presentará la jerarquía y las capacidades acordes a su importante simbolismo y usos futuros.

E -PAISAJISTICAS-.

Junto a este sereno y apaisado espacio, se proponen especies vegetales que serán el armazón visual que auxiliará en la legibilidad de los diseños propuestos. Las especies que properarán en las rigurosas condiciones climáticas del lugar, incluyen variedades reconocidas en Espaiia: álamos, encinas, palmeras, alcornoques, azareros , lavandas. Se contemplaron los cambios en las estaciones en cuanto a follaje y floración ofreciendo efectos cambiantes a lo largo del año .

F -FliNCIONALES-.

La Plaza se convertirá en un nuevo polo del paseo turístico de la ciudad, en un foco permanente de reunión, en un lugar al que a sus profundas vi suales al Río , se le incorporarán áreas frescas en verano y asoleada s • • en mVIemo.

Estudiados detalles de diseño en las caminerías y rincones serán apreciados en los espectáculos mu sicales, teatrales, etc., que allí se desarrollarán Cafeterías, juegos de niños, El Paseo de las Palmeras, complementarán un rico escenario urbano.

G -ESPIRITUALES-.

Se pretende que sea popular como son mucha s de las manifes taciones culturales españolas. Un lugar en el que se baile , se cante, se juegue, un lugar que tran sformándose en un gran Centro de Hi spanidad , le incorpore nueva vida a la ciudad.

H -TECNICAS-.

Los elementos arquitectónicos serán ejecutados con técnicas simples y tradicionales. Tecnología más sofisticada será utilizada en los sistemas de iluminación y sonido.

1 -TOPOGRAFICAS·.

Enriqueciendo a la topografía preexistente con pe -

queñas intervenciones se reforzarán criterios proyectuales en la definición de los espacios.

J -CLIMA TICAS-.

El específico clima de la zona se controla en base a la disposición de taludes de césped, especies vegetales y la propia arquitectura.

K -DE DISENO-.

Su sólida imagen geométrica con líneas de dis eño en las que se aúnan efectos clásicos con otros contemporáneos, la convertirán en una particular y memorizable referencia a la obra civilizadora de Espaiia en América

Un conjunto organizado de calles y plazoletas de trazado ortogonal en un gran espacio "isla", rodeado por taludes , restos de muralla, con sus "p uertas de acceso" simboliza el siste ma de damero colonial español.

L -ESPACIALES-.

Gradaciones en los espacios: algunos de gran prestancia y tamaño, otros menores aptos para estar, leer , reunirse, otros aptos para caminar o jugar, se suceden coherentemente acompañados de efectos especiales de sorpresa, anticipación, transparencias , lugares en los que entran y otros que se dejan atrás.

M -OTRAS ARTES-

El manejo del arte urbano, paisajístico y arquitectónico incluye en este caso la integración a numerosas esculturas existentes y otras a incorporar , junto a una maqueta de San Felipe y Santiago de Montevideo .

Una Plaza a Felipe V se orientará linealmente hacia una fuente central con mayólicas españolas próxima a un monumento a Isabel de Castilla.

Fernando Fabiano

DE LA MEMORIA DEL 2º PREMIO

SITUACION

El Río de la Plata es el agente modelador por excelencia de este paisaje y el elemento unificador y caracterizan te de la ciudad, así como la matriz simbólica de las relaciones, a través del mar , entre España y Amé• nca

La herencia y el patrimonio cultural común a España y al Uruguay, en esta propuesta de intervención , deben adoptar la fonna de un escenario cotidiano para la lectura y la memoria <le ambos pueblos.

El área considerada fue el acceso secundario de la Ciudad Colonial y un lugar de reunión de estratos humildes de la población (el denominado Portón de San

Juan se llamó anterionnente Portón de Pelambres, y era un lugar en el que el pueblo se reunía espontáneamente.

Por su natu.(a).eza de espacio urbano de valor testimor1ial-htst6rico yj>Or su localización privilegiada, la PJaza España contiene el eje de las relaciones entre la Ci udad Vieja y la Ciudad Moderna, a pesar de que, resultando del proceso de urbanización y trazado del sistema viario presenta poeo carácter y defmición fonnal La Plaza España fonna parte del "continuum" lineal de los espacios libres que bordean el Río de la Plata con fuerte vocación para el esparcimiento y la recreación de la población montevideana. Dichos espacios culminan la secuencia de las Ramblas en el trecho comprendido entre la Plaza República Argentina y la Escollera de Sarandí, configurando indudablemente uno de los elementos paisajísticos más característicos de la Ciudad de Montevideo ( )

,'-. Segundo premio: planta general.

Arqs M Montafiez, C Pellegrino , B Abbud, R G rena , L Fiaschi.

Segundo prem io: perspectiva de conjunto

PAR UE LINEAL EN YOUNG

Suelen encontrarse, a veces, situacio nes contradictorias. Cuando todo parece indicar que perdemos, como comunidad, dominio sobre c ues tione s que ha sta hace poco eran públicas, aparecen rotundas reaflrmaciones de lo opuesto Tal es lo que acontece en Young co n la urbanizació n de las márgenes de la vía del tren . Young está ubicado en el centro de una rica área agropecuari a, fundam entalmente cereale ra , y su área de influencia se superpone a la de otros centros de mayor ca tegoría, como los de Fray Bentos y Paysandú, sob re tod o a partir del predominio del transporte por carretera sobre el cabotaje y el tren.

Toda la historia de Young ha estado marcada por el ferrocarril. Su trama urbana se ha desarrollado a ambos lado s de las vías, reforzadas por e l trazado paralelo de la ruta 25, que se ha convertido a s u vez en la principal calle 18 de Julio.

Dos hechos parecen corregir este " tropismo": por un lado el debilitamiento económico de Fray Bento s, y por otro, la afirmación de la ru ta 3 co mo eje Montevideo-Pay sa ndú , que al pasar por Young lo destaca co mo ce ntro del departamento de Río Negro, imprimiéndole una tende ncia (no de l todo verificada, pero prev isible) a corregir la contu ndente linealidad que lo es taba caracterizando.

Poco antes de la suspen sió n del tran sporte de pasajeros por ferrocarril, se gestionaba el paso a dominio púb lico de los terrenos de AFE

En setiembre de 1985, la autora de l proyecto, Arq Marianela Levin escribía: ' 'La ci udad nació y se desarrolló a lo largo de la vía del ferrocarril : en lugar de pretend er revertir un proceso histórico, res ulta más sensato volcar e l esfue rzo hacia su revitalización, de modo que acompañe e l desarrollo urbano".

Más adelante , en esta carta al intend ente de Río Negro, agregaba:

"Las franjas de espacio libre a ambos lados de la vía, e n especial la que enfrenta a la cal le prin cipal, se eq uiparán progres ivamente con la finalidad de co nvertirlo en 'Parque lineal urbano '".

Esto s dos párrafos resumen in equívoca me nt e el plan de trabajo: al margen de la s grandes " idea s", se confía en un proc eso gradual, casi "vital", en el que se vayan ocupando y ga nando áreas de uso: parqu e, anfiteatros, espacios de reunión.

La barrera se irá transformando así en espacio integrador , conectando los f ragmentos de una ciudad que, al norte y al sur , crecían s in conocerse.

Plano general de la ciudad. Dibujo de : Marquisa, Mednik , Parod i, Ribas.
Proyecto: Arq. Marianela Levin
Fo tos: Fabián Oliver

En la revista de la So ci edad de Arquitectos nos han ced ido espacio para cubr ir un a serie de art íc ulos que nos conectarán al grem io a través de una comun icación periódica que c reemos ser á i ntere sante en dos se nt idos :

A nue st ros co lega s les ser á im portante conocer los temas d e invest igac ión de l In stit uto con s us obj eti vos, a lcances y conten idos ; la orientaci ón haci a la qu e tendemo s en la en señanza, los cursos de actua lizaci ón pro f es ional y de postgrado en preparac ión ; la documentación ex istente y en p roducción , as í como los diferente s a sesoramientos en que trabajamos.

A nosotros , nos será importante recib ir el aporte de opiniones , sugerencias sobre estos temas y otros que se consideren importantes estud iar , permitiéndonos de esa manera un contacto flu ido con nuestra rea lid ad profe si ona l.

LA RELACION DEL ARQUITECTO CON LA TECNICA NO ES LOCALIZABLE EN UN MOMENTO DETERMINADO DE SU TRABAJO. ES UNA RELACION CONTINUA PERO NO HOMOGENEA.

En cada una de las f a ses esta rel ación es espec íf ica :

desde la consider ación del programa ; las pos ibi lidades técn icas ex istentes en rel ación a éste , son evaluadas en func ión de las condicionante s econ ó mic as y/ o de producción .

en el trab ajo de con cepc ión ; desde los primeros croqu is hasta el anteproyecto , un part ido co nstruct ivo se af i rma parale lamente a la defin ición de l proyecto y se estudian las principa le s opciones tecnológ icas

en la puesta a punto del proyecto defin it ivo y sus detalles ; que re -

sulta de la elaboración de prescripciones técn icas conten idas en los diversos documentos gráficos y escritos, permit iendo la ejecución y e l contro l posterio r en obra

en la direcci ón de l a obra ; control de la ejecu ci ón en re lación a planos y recaudos ; pero también el co nocimi ento necesario a la reso luc ión de var iantes y/ o prob lema s q ue surj an en e l desarro ll o de la • m1sma

en la eva luación f i nal de l fun ci onamiento y conservac ión de l ed if icio ; detección y resolución de patolg fas que puedan aparecer

en el recic laje y/o rehabilitación de edif icios; l a declaración de obsolencia de los mismos

Iniciamos esta serie de art ículos por aspectos parciales de estos dos últimos puntos , a través de probl emas que se le presentaron a l Arq. R. Tiscornia en su larga trayecto ri a profes ional, que le permiten brind a r a l profesional una documentació n de guía de su traba jo

El planteo del Arq R. Tiscornia en l a inve st igaci ón que est á realizando en el l. C E., y as í con sta en el Plan de Act iv idades de éste , es más amb icioso y plantea como objetivo general :

FORMULAR UNA

INSTRUMENTACION PARA LA APRECIACION Y LA PONDERACION DE LAS AFECTACIONES QUE PUEDE SUFRIR UN EDIFICIO Y FIJAR UN ENTORNO DE TIEMPO DE COMPORTAMIENTO

ACEPTABLE DE LOS MATERIALES , ELEMENTOS SEMITERMINADOS, UNIDADES Y CONJUNTOS FUNCIONALES QUE INTEGRAN EL SISTEMA TRADICIONAL DE APLICACION EN EL PAIS .

Si de todas las cond icionantes que debe cump li r un edificio, nos con centramos en su cons ideración como obj eto técnico , entendemos

que como ta l debe ser aprehend ido según dos vertientes

l. Asegurar funciones caracter izadas fí sicamente por procesos energéticos perm it iendo e l contr ol del entorno y de los ambi ente s {térm ico, acústico , lum ínico ) y asegurar la estabi li dad del con j unto y de las parte s

11 . Es un producto depend ie nte de una org ani zación del t raba jo y d e la producción en el med io

En la metod o log ía p resentada por el Arq R. Tiscornia a efectos de re levar la situación fís ica de los ed if ic ios podemos reconocer lo s problemas de estas vert ientes que creemos provienen de difere nte s fuentes y que podemos agruparlo s:

acción del med io amb iente sobre el edificio (proveniente de la ma l a adapta ci ón del mismo o equivocada resolución formal y/o de sus cerramientos o cambio de las condici ones del entorno.

equ iv ocada con c epci ó n en cuanto a la resolución estructura l del edificio, uso de materia les y/ o un idades y conjuntos fun ciona les.

equivocada concepci ón de f uncionamiento del edificio en cu an t o a l as actividades que se desarro ll an en é l o mal uso de los usuario s o fa lta de estudio en la uti lización q ue hará del mis mo .

v icios de construcción dados en la fabr icaci ón de l ed if icio por ma la organización , mala mano de obra , aceptación de productos con tol eran ci a fuera de lo adms ible.

En es tos pun st os podemo s r econocer problemas estud i ad os por e l Arq R. T iscorn ia por lo que , a cont inuac ión, él l es exp li c it ará en cuanto al relevamiento estud iado

TECNOLOGIA

El comportamiento en el tiempo de materiales, unidades y conjuntos funcionales apl icados en la industria de la construcción ; cuáles son sus degresiones ; cómo se manifiestan ; quienes son los agentes agresivos y como pueden ser determinados los medios , total o parcialmente, para extender su "vi da útil" (capaci dad de desempeño).

Para su procesamiento debe ineludiblemente cubrirse distintas fases, concatenadas entre s í cuantitativa y cualitativamente de los distintos componentes, si pretendemos lograr resultados efectivos y comparables.

Es en consecuencia un estudio sistemático, que como lo sostiene precedentemente la Arq. Felicia Gilboa, involucra tanto al entorno por la acción directa de los agentes naturales y a su control, como a la integaración ffsica de las limitaciones espaciales que configuran el todo edilicio

No puede considerarse una concepción arquitectónica, desde su programación hasta su concreción física, incluyendo su uso, sin considerar estas premisas , lo contrario sería llegar al fracaso

Su planteo es imperativo y debe hacerser técnica y políticamente conciencia del mismo

Si se da por entendido que todo edificio es un bien social-pertenece a la comunidad - y como tal debe ser amparado sistemáticamente con intervenciones precisas , aplicadas en tiempo y forma, estas intervenciones deben ser consecuencias de normas extraídas en base a conclusiones técnicas que deriven del análisis , de manera que su usufructo -cualquiera fuera el progra-

ma edilicio , mantenga la recepción adecuada a la función que deben cumplir.

En su defecto , sería dilapidar inversiones a plazos de amortización, fuera del original y raci onalmente previsto ("confi abilidad") , entrando en colapso con la habitabilidad, reduciendo el confort, la adecuación funcional , la estética , etc., de lo que ninguna obra arquitectónica debe apartarse.

La Patolog ía también conllevará a lo que llamaremos "costumbre de uso" cuando el propietar io o el usuario no utiliza por ignorancia o por desidia el b ien que le alberga o le sirve para su actividad o formación, ingresando a verdaderas depredaciones

Este fenómeno por lo corriente -c ub iertos los distintos relevamientas que conforma el estudio patológico, de confirmarse,-fijará la necesidad de ingresar a impartir dentro de todos los programas de enseñanza, a los distintos niveles, el respeto por el bien edilicio

Y en otro orden, ya con alcance técnico, la compenetración de que debe fijarse un instructivo de uso, propio de todo Manual de Mantenimiento, que gu íe y ub ique al usuario , cómo debe ajustar su conducta de observación de Jos elementos para recurrir a su atención inmediata antes del colpaso ,manteniendo el nivel de su ''vida útil".- Estas recomendaciones son cubiertas obligatoriamente en países europeos donde rigen disposiciones que obligan al ejecutor asegurar su realización en beneficio del usuario, sea propietario o arrendador por un período de tiempo inmediato a su ocupación.

COMO SE INGRESA A LA DETERMINACION DE LA PATOLOGIA

Al no disponerse de "historias clínicas" como sucede en otras ár eas cientfficas, -porque los arquite ctos salvo excepcionalmente no hacemos el seguimiento en el tiempo de los edificios que realizamosdebemos proponernos una metodología de trabajo a encarar YA, que releve cual es la situación en nuestro pats.

Dado que si en patses industrializados , de poder económico, esa investigación ha sido considerada como ineludible a partir de la década del 70, frente a derivaciones que ocasionó la crisis del petróleo, formando conciencia de "cuidar de" o "tomar en cuenta", más imperios o es.aqu f, en el Uruguay por la situ ación que atraviesa, tanto en el decaimiento del erario público como del privado con muy relativa perspectiva de recuperación mediata.

No alcanza que haya sido denunciado a través de distintos simposios que abarcaron esa temática desde hace años, que no tuvieron más trascendencia que declaraciones ciertas , sin efectividad de puesta en marcha de med idas efectivas. - el esfuerzo mancomunado de todas las partes involucradas que se concretara en formulación de procedimientos y de organización para concretarlas

O sea, no se del ineó una metodología de trabajo para conformar com o mínimo un encuadre de situac ión de la patología de los edificios que venimos construyendo desde hace algo más de medio siglo, con un sistema constructivo que ha

pasado a ser TRADICIONAL.

¿Y cuál es esa metodología?

Simplemente cubrir una secuencia de relevamientos, interrelacionados entre sí, sobre la base de hacerlos confluir o encuadrar dentro de áreas específicamente • agresrvas, oomo son:

-LA ATMOSFERA

-EL SUELO

- EL MEDIO GEOGRAFICO DE IMPLANTACION

como exteriores al edificio

- LA PUESTA EN OBRA

- LOS MATERIALES

-EL MANTENIMIENTO

-EL MAL USO

sobre lo físico realizado

Y así dentro de estas grandes áreas posibles causantes de acciones degresivas, procurar establecer cuales son sus agentes agresivos para aproximarnos a la causa y establecer el diagnóstico, que de acuerdo a deducciones extraídas por el Instituto de especilizados extranjeros, oorresponden a efectos:

l.- Mecánicos

11.- Electromagnétioos

111.- Térmicos

IV.- Químicos

V. - Biológicos

El orden señalado indica prioridades, a nosotros nos oorresponde determinarlas en nuestro país

Algunos fenómenos o vicios pueden encuadrarse en primera instancia dentro de los indicados por sus particularidades, otros por tener similar repercus ión exig irán una serie de investigaciones sucesivas, ensayos, análisis, pruebas, para extraer conclusiones ciertas.

Por lo que las acciones se pueden dar individualmente, simultánea y consecuentemente.

Con lo mismo estamos accediendo al aspecto o análisis CUALITATIVO de la Patología; el CUANTITATIVO -mencionado por la profesora F Gilboa precedentemente, está en proceso de publicación por la Universidad, como trabajo de Investigación deii.C .E.

Es el ABC para ingresar meto-

dológicamente a relevamientos patológicos coherentes, fácilmente interrelacionables, visualmente oonstatables y de una única interpretación para todos los técnicos, por lo que es válido su procesamiento para la etapa CUALITATIVA.

Su estructuración impone a todos los técnicos por igual, guiar su observación con una lógica de interrelación, efectivizando el esfuerzo técnico, que en primera instancia encauzará los defectos tanto particularmente oomo oon el conjunto de los demás rubros de los que participa. Es en consecuencia el INSTRUMENTO BASE de la lnvestigción Patológica.

Y con lo mismo se ingresará a la secuencia de la investigación, que responde a la metodología adoptada por la mayoría de los Centros de Investigación Especializados y que se resume en :

1 - MUESTREO

2.-INSTRUMENTOS

3.- EVALUACION

4. - PROCESAMIENTO

5.- DIAGNOSTICO

6.- ESTADISTICA

7.- RECOMENDACIONES

Todas estas fases son vál idas para cualquier sistema oonstructivo cuya patología querramos deducir, integral del sistema o parcialmente Esta temática está en proceso de investigación en el I.C.E. de la Facultad de Arquitectura con alcance de PROPUESTA, estando cubiertos los aspectos 1 y 2 e instrumentados los restantes para lo que es imprescindible adiestrar un cuerpo humano de apoyo, dado la mu ltiplicidad de intervenciones a realizar.

¿CUAL ES SU OBJETIVO?

En lo general Generar oonciencia en todos los de la necesidad de utilizar una determinada metodolog ía de trabajo, que registre sistemáticamente las situaciones controvertidas que sobre los materiales y sistemas constructivos constaten en sus obras, tanto durante su proceso oomo en su puesta en servicio -esto, en períodos precisos que se explicitarán oportunamente- . Trasladar ese compromiso en

TECNOLOGIA

primer término al Estado, quien tiene la obligación de la buena aplicación de los recursos que el erario público pone a disposición para las obras que realiza y dispone de material humanotécnicoysemitécnico con capacidad de rápido adiestramiento.

En cuanto a la Universidad ya hemos señalado su iniciativa, sólo falta que se le den los medios financieros para afianzar esa asistencia .

En lo particular a - Detectar errores y/o insuficiencias del diseño oonstructivo y su factibilidad de corrección

b.-Establecer si fueron responsables de los vicios, procedimientos inadecuados de puesta en obra , de los materiales y/ o sus conjuntos funcionales.

c - Relevar el nivel de desempeño en el tiempo de elementos , unidades y conjuntos funcionales introducidos en el sistema oonstructivo tradicional en los últimos 1O años (extranjeros o nacionales).

d.- Constatar inoperancia, errores y/ u omisiones en el mantenimiento de los edificios (mantenimiento).

e.- Confrontar relevam ientos de edificios de igual sistema constructivo y programa, de zonas geográficas dispares, dentro del pa ís

f .- Extraer consecuencias derivadas de todo "boom" de la construcción, sea por ingreso de mano de obra no capacitada, por apremio del tiempo, por producciones sin responsabilidad ni créd ito de calidad, por especulación, etc

g -Y toda otra que sea de interés nacional y social extraer

Es un desafío y debemos afrontarlo como técnicos, en él está inmersa nuestra responsabilidad frente a la sociedad, y no podemos eludirla El esfuerzo debe ser mancomunado, pero coherente.

Arq. Roberto Tlscornla Jefe de Sección Encargado de la Investigación

PRIMER ENCUENTRO DE TECNICOS MUNICIPALES

MALDONADO, ABRIL DE 1988.

Pequeña gran historia en tres la visión de rompañeros del gremio generó la iniciativa orginal que llega a ser pla nteada of icia l mente ante el Congreso Naci ona l de Intendent es (C N I. ) o bten i endo su a uspicio S in embargo, no llega en esa instan ci a a v iab ilizar s e pues no s e dan las condiciones de organiza00n gremial y disposic ión de medios materiale s • necesano s

Es con el crecimiento de la y organizéáSn del gremio en el interior del pa ís que se decide a l f i n la realizéiOOn del 1er Encuentro Na;ional de A.T M. en el mes de abril del corriente en Maldonado Este contó con el apoyo de la Intendencia de Maldonado y de -la firma Eternit Uruguaya S .A .

Es i mportante destacar la tra scendencia que tienen los vículos de SAU con l as Intendenci as y con e l C.N. de l. para la v iabi lización d el Encu entro

Una gira ráp ida y lo más amp li a posible, ro solo two un peso decisivo en el éxito del Encuentro, sino que como ronsecuencia de ella se constituyeron 4 De legadas la respuesta en general fue favorable tanto a nivel de Intendentes como colegas Para estos últimos se abrieron múttp¡es expectativas, desde el inmed i ato rompimiento del cerco local , hasta el planteo de inquietudes particulares de su municip io

Los i ntendente s, s alvo casos de excepcón , romprendieron y el planteo integrador y e l valor de l intercamoo de experiendas bcales. Va l e la pena tra s mitir sin embargo , algo del anecx:laario: bs Intendentes de Cerro Largo y de Salto ponen razonablemente el dedo en la llaga y preguntan: "Muy bien por el Encuentro , pero ¿después del Encuentro qué?

En defin itiva, la concur rencia al encuentro es casi tota l, y sólo están ausentas los co legas de San José que teniendo ya romuniaia ofcialmente su participación por nota de la I.M de San José, se ven imposibilitados de concurrir por causas de fuerza mayor

El temario.

lnK::ialmente en dos temas para los Enn c uent ros Reg ionale s Preparatorbs: Normativa de Hgiene de la Viv iend a y Ley de Centros Poblados , te r mi n a por ser a pri mera vista demasicrl> ambebso y extenso ¿Porqué? Amedidaqueseefeduan las giras de convocatoria, se rechen de autoridades y rolegas muncipales planteas de inquiettx:.les diversas relativas al variOO ísi mo víncub de nuestra espe ci al idad profesional co n la activi dad de lo s Muni ci p io s. Tamb ién l as ópt icas re lativ as a un mismo tema resu han a vece s diversas Esa realidad, sumad a al hecho de que se procuraba reunir por primer vez en la historia coleg as de todo s bs Departamentos modifca la rorcepOOn inml del temario, éi:>riéndolo en un exten so aban ico, pues s e e nt ie nde que lo q ue s e debe esperar de esta prime ra oportunidad es la natural p rio r iz ació n de determinados tema s y la r espuesta de mecan i smos de tr ab ajo que den ront inuidad al Encuentro, y le permitan acercarse a la s et ap as de anális is profundo y enunciado pormenorizacb de propuestas Diagnóstico, prioridades, formulaci:Sn de criterbs , y mecanismos para el trabajo ulterior

El desarrollo del ev e nto y su s logros . El desarro ll o del en c uentro tuvo jornada s inten sas de tr ab aj o tanto a nivel general como a nive l de com isiones, que conta ro n co n un apoyo log íst ico ac ept ab le Los logro s de l event o fue ron de verdadera releva nci a y queremo s señalar entre ello s :

1) Sus propia s c onclu siones

2) Para los part ic ipantes , el rompimiento del cerco loc al y cotidiano al asomarse a otros entorno s, les d io la posibilidad de refer i r la acción a un ámbito mucho más ampl io , permitiéndoles a la vez ponderar tanto el destaque de las parth.ltaroades como de las carenc ias locales. 3) BrindólaQJX>rtunidad de bs enfoques personales o de gn.qo ccerca de problemáteas parteulares

o generales, comparándolas, rompartiéndolas o confrontándolas con aros enfoques, conocer las aroones programadas , en rea lización o ya ejec utadas y su evaluación

4 ) Permitió escuchar la palabra de los colegas que están del lado de afuera (bs cuales tienen mucho que aportar) en el marro de un encuentro organizacb y aun escuchar la palabra de otros especialistas y autoridades, cosa que permiOO reafirmar aiteros o cue stionar los positivamente

5) Sgnifcó para muct.os el encuentro o el reencuentro con el gremio en su s entido más amplio, y con la organización gremial en particular Esta s alió francamente gananciosa al c on stituir 4 nuevas Delegadas y demostrar que es capaz de llevar a ca bo eventos de esta naturaleza

6) Finalmente , provocó el grato reencuentro con rompañeros de toda l a vida y también hacer nuevos c ompañeros.

Señalemos también qué ro?, que colegas que intervinieron en bs encuentros regionales pre\/Ds entendieron que el Encuentro Na;ional no había satisfecho sus expedativas re specto a temas de su particular i nterés Esto lo entendemos como lóg ico, en cuanto ellos estaban ya para otras etapas del proceso

Un cuello de botella Repitamos que habida cuenta de los logros que se esperaban, el Encuentro resultó satisfactorio en c uanto a sus conclusiones. Pero , ¿qué hay de larontinooaddelesfuerzo? ¿cuáles son los mecanismos de trabaP que viabileen dicha rontinuidad?

Aquf fue donde entendemos que el Encuentro dio un traspié y se c erraron las puertas. La definición de este tema provocó la única discrepancia generalizooa en la Seai)n de Clausura La Comisión N11 4 en sus ronclusiones orginales proponer al C N I. la creación de una dependencia baP su juridicx:ión que se abocara a la tarea La Mesa del Encuentro tenía la idea de seguir trabajando por iniciativa gremial y c on la participación de la Facultad

de Arquitectura Los fundamentos de la primera partfan de la búsqueda de un sistema más viable desde el momento que los Municipios tenfan bs medbs administrativos y materiales para viabilizar la continuidad del trabajo. La Mesa entendía que el ap:>rte de bs colegas no func00afos y el de la F.de A. eran esenciales para el trabajo y que el proceso debía oolaborar en el enriquecimiento de la organización y participación de todo el gremb, y que elb continuar trabajando de inmediato sin someter la continuidoo a la decisón política del C. N. l., pero no encontró la forma organizativa a proponer

La sección de Clausura entró en un callejón sin salida

De ese callejón cada vez más estrecho se salió por el aporte y la sabidurfa de veteranos de mil contiendas: la de la Com&>n 4 irduyó la en la tarea, de la SAU y la F.de A., y también se aprobó lo que la Mesa tenía en mente.

El resultado a la fecha es que las oondusi>nes del Ercuentro han siOO, tardíamente, publcooas, el Congreso de Intendentes ha hecho su primera reunión posterior al Encuentro y no ha tomado resolución, y el gremio no hasidocapazdedarcontinuidad a la tarea ...

El Encuentro ha sido magnifico , ... pero por ahora ha quedado en si • m1smo.

A menos que algunos colegas municipales lleven la iniciativa presbnardo a bs organismos gremiales, o que la cúpula gremial movilice bs mismos resortes que JX)Sbilitaron el Encuentro, o que la presión provenga de los Municipios(?) el tremendo y hermoso esfuer20 realizOOo no pasará a mayores y el gremio , que levartó una bandera, la perderá por K.O. y no en batalla

EN DEFINITIVA, ¿QUE ES LO QUE ESTA EN JUEGO?

¿PARA QUE EL ENCUENTRO Y SU CONTINUIDAD?

gkDal : Para benefm de las COIIIUnidOOes departamentales (léase de sus organismos políti:x>-administraWos flxldamentales (léase Munepos) y de nuestro gremb (léase organización gremial y cada colega en particular)

La traducción de esta respuesta puede llevarse a un grado de pro-

fundidad y detalle que supera este artío.Jb y para el cual trabaja y seguirá trabajévlOO el gremb y partb.Jiarmente en el interior del pafs hasta su más profunda y cabal comprensión. Pero hagamos una determinada traducción de esta respuesta global que ak:anCe al objelo de estas líneas:

1) Esforzarnos en procura de la máximajerarquización de los Municipios, de que asuman el papel protagónico que les cabe en sus respectivos ámbitos, de que se daen para ello de los medios necesarios a todo nivel, y creen canales de comunicación y de participación de las romunidades Oncluídos nosotros)

2) Hacer de nuestro gremio uno de los principales protagonistas de ese proceso a través de una doble ex>mo simples integrantes de la y romo especialistas

en temas de nuestra competencia , enriquecienOO nuestra organizéOJn y poniéndola al servicio de aque l objetivo superior en el marco de l cual (debe romprenderse) está nuestra actividad individual en el ejercicio cotidiano de nuestra profesión Y por fin llegamos a lo cotidiano . Sí! aquella respuesta global, que a primera vista parece alejada competencia de b polítm o de b JX>Iftro gremial (a elaborar allá en Rondeau esquina Paysandú), resulta que se troolCS en nuestro personal, intransferible o frustrante ejercicio (o no ) de la profesión de arquitecto de todos los días y por lo tanto debe ser respuesta de todos ¿o no nos interesa?

Carlos Crespi SAU • Delegada Maldonado

HACIA UNA NORMATIVA DE ACCESIBILIDAD

ACCESIBILIDAD FRANQUEABILIDAD uso

Todo espacio de uso público, lleva implícita una condición de habitabilidad

La calidad de vida desarrollable, es función directa de las posibilidades de acceso y uso Todos sus habitantes, con una correcta orientación y condiciones de seguridad, deben poder llegar a esos espacios; debe ser posible entrar a ellos y poder usarlos, es decir, poder llevar a cabo las actividades para las que fuera previsto en forma indiscriminada

SIMBOLO

El símbolo internacional de accesibilidad señala la no existencia de barreras físicas que imipdan su franqueabilidoo o uso, por parte de personas discapacitadas.

ANTECEDENTES

La Asamblea General de las Naoones Unidas proclama en la Declaración Universal de Derechos Humanos que "todos los seres nacen

libres en igualdad y derechos" y en la Declaración de Derechos de los Impedidos que éstos ''tienen derecho a las medidas destinadas a permitirles lograr la mayor autonomía posible" para posibilitar su integración activa a la sociedad.

Luego de que el año 1981 fuera dEdarOOo "Año lnteméri>nal del Impedido" está transcurriendo la " Década Internacional del Impedido ", de acuerdo a lo estipulado por dicha organización

Estos émntedmientos fueron proclamados bajo el lema "Participación e Igualdad Plenas" con el propósito de estimular la rehabilitación de los 450 millones de personas en el mundo que tienen algún tipo de deficiencia física o mental.

En Uruguay se carece de datos censales completos y precisos, no obstante, diversos estudios realizados permiten estimar en un entorno del1 O% de la población total, el número de personas discapacitadas

DISPOSICIONES

No existían en nuestro país hasta 1985, disposidones globales tendentes al allanamiento gradual y a evitar las barreras físicas que impiden o l i mitan la participación de las

personas discapacitadas en la vida comunitaria

Tendiendo a revertí' esta slua:i)n. atendiendo iniciativas del PLENADI (Plenario Nacional de Organizaciones de Impedidos), la Intendencia Municipal de Montevideo creó una comisión especial multidisciplinaria (resolución 354 del1 /3 / 85) con participación de sus representantes y del Instituto de Diseño de la Facultad de Arquitectura, de la Sociedad de Arquitectos y del PLENADI.

La comisión especial elaboró el texto base del decreto 22463 ya promulgado y su proyecto de reglamentétiln , en oonsideración de la unidad de normas. En estas disposk:X>nes se reoogen citeros oorméJWos nema:Xlnales tados a nuestra particular realidad socioeconómica y tecnológica.

DECRETO 22463

LA JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO

O E CRETA :

Artío.Jb 12.- La oonstrucx:ión, ampliación y reforma de los edificios de propiedad pública o privada , destinados a un uso que impliqueconcurrenda de púbiK:o, así oomo la planificación y urbanización de las vías p(bleas, parques y jardines de guales características, deberán reunir condiciones que posibiliten el acceso y utilización de tales lugares y edificios por personas discapacitadas.

Artículo 22 .- Las instalaciones, edificios, calles, parques y jardines existentes cuya vida útil sea aún consijerct>le, deberán adaJXarse gradualmente a los mismos f ines indicados en el artículo anterior

Artículo 32 - Los lugares en que trabajan personas con impedimentos físicos deberán ser objeto de adaptación para que las mismas dispongan del máximo de sus posibilidades operativas

Artrculo 42 - La Intendencia Municipal de Montevideo, por la vía de la reglamentación : establecerá las prescripciones que deberán cumplirse al efecto de cada caso. lgualmente,lecorresp:mderáadofr tar las disposiciones tendentes a velar por el cumplimiento de tales normas.

ArOOi> Los agan&smos p(bicos que tengan a su cargo estructurar y realizar planes de desarrollo urbano, deberán también, dar cumplimiento a esas prescripciones en todo lo que sean aplicables

Artículo 6 2 .- Los proyectos de conjuntos habitacionales que selleven acabo por organismos públicos o privaOOs ildu irán, oblgaloriamente , un mínimo de un 3% de v iviendas dest inadas específicamente a personas discapacitadas y con las imprescindbles para permitir el acceso a ellas y su uso con fines habitacionales por tales impedidos , así como con las cond iciones que aseguren la integración de los mismos a la vida comunitaria

Artículo 7!1 .- Comun íquese

Sala de Sesiones de la Junta Departamental de Montevideo, a

SI MBOLO

venticuatro de octubre de mil novecientos ochentaycinco.

RESPUESTAS

En este período se concretan experiencias piloto que incluyen el acceso 15 del Estadio Centenario a Tribuna OHmpica, sll equipamiento y señalización, las rampas de acceso alternativo a la terminal de ómnibus de Maldonado y rampas en espacios de acceso a edificios bancarios oficiales, obras sanitarias, educación, salud y seguridad social. Se integran disposoones generales en las bases de concursos de proyectos de arquitectura y obras financiadas y se programan numerosas intervená>nes de allanamiento de barreras físicas en espacios públicos que tienden a conformar una "ciudad para todos"

I.S . B.A. -Integración Sin Barreras Arquitectónicas

DIRECTIVAS PARA SU TRAZADO

RECIBIMOS Y PUBLICAMOS

Montevideo, 24 de julio de 1988

Sr. Director de Paseos Públicos l. M. de M. Presente'

De mi mayor consideración:

Dado que este munq,al prometió ser de "puertas abiertas", lo entiendo yo en el derecho de sus ciudadanos a hacer sugerencias y críticas.

Yo vivo en el barrio del Carrito de la Victoria. Allí como en muchos barrios de la ciudad son pocas las plazas de recreaci)n de que dispone l a juventud o la niñez para su solaz, lo poco que queda o se arregla son para hacer el monumento al Ejéltito, a la Bandera, o la de Centenario y Serrato que no se a que otra "arma" corrSSJX)nde, todas impisatjes, injugables para mi rar (con respeto) y no usar.

He vivido antes en la zona de la Aguada rodeaja de casas vetustas, viejas y muchas desocupadas y a mi alrededor jamás un mínimo de verde.

¿Es que Montevideo tiene una construcción que vale tanto, todo es intocable que no se puede mejorar y por el oontraro empeorar ron nuevas construcciones en los pocos claros que quedan?

Para diversión de mis tres hijos (yo vivo en San Martín y Sgo. Sierra (a 4 cuajras de Propbs) elbs jugaban al Bal:7y Fútbol en un hefTTlOS) espcci:> con césped (aún las noches lindas y de verano oon luz artifiCial) en la esquina donde hoy los "genios de la destrua::ión" decidieron emplazar el Liceo del Carrito Es que sólo los libros son educación, no habrá otro lugar para ello, que hago yo con mis hijos que no tienen esa facilidad del deporte sano y la reunión de las familias que allí concurrían a tomar mate y ver a los pibes jugar. Se acabó todo eso ¿Qué vivimos? La dictadura del hormigón que arrasa con lo más hermoso que puede tener una ciudad , sus plantas, su verde algo de naturaleza?

No todos tenemos el dinero necesario para viajar al campo, al balneari:> del Este o ¡:x>ner a nuestros hijos en un Club bajo techo para el

deporte que además de ser al aire libre y gratuito pueda ser el solaz de la familia entera. Sinceramente no lo entiendo y ronfío en que pronto vergan gobernantes con más amor por la naturaleza y por la gente y puedan rescatar algo de esta ciudad cada vez más sucia, más gris , más deshumanizada

Si somos los mismos que hace miCos años y se ha edifca:io tanto y en edlms de altura JX>r qué seguir empeñandose y exterminando todo el espacio público que el pueblo necesita en todos los barrios.

¿Es que queremos acaso una juventud encerrada en dormitorios con auriculares en la cabeza o en

salones con maquinitas o vagando por las calles o en que otros lados más?

El ddlo de "dime oon quién andas y te diré quién eres" lo variaría por "según en que ciudad vivas, serás"

Deseo que nuestros no sigan pensando en el lucro de dejar de comercializar cada terreno de la ciudad y no aprovecharlo para el bien general como sinceramente aspiro como madre que siempre vi el problema y hoy me tocó más de cerca en mi Carrito.

Saluda a Ud. atte.

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