Skip to main content

Arquitectura 185 - 1935

Page 1


D E N A L PIMTUIA

Cómo edificios del , seran

los futuro?

Los ingenie ros y di s eñadores d e Oti s e stán continuamente mirando hacia d fu tur o . Con e s tudios y ex peri m e nt os . ellos inician la s enda para los a scen sores (y asimismo para lo s e dificios) del futuro. Desde qu e El isba Otis in ventó en el a ño 1852 , e l primer asce n so r de seg urid a d par a e l pasa j e ro, es te trabajo ha llevado co n sta n te m e nte eleva ndo las c iu dades del mu ndo s iempre a nu e vas altura s de c onvenie ncia v utilid a d. *

Sea cual ft:cre s u prob lema . g ran <i:.: o pequ eñ o , para re so herl o e n la m a n e ra má s m o dern a y la Oti s s iempre esta. \ preparada , economtca.

* L os primer os asce ns ores del mun do co n cabina s s up e rpu <'s ta s fu e r o n i nv e ntados hac e un o s años por el cu e rp o d e Ingen ie r o s de la Otis E l e· vat o r Co mpa ny, y y a so n una r ea lidad en el g r a n e dificio d e l a Citi es Se r vic c Co mpan y, en Kew Y o r k

(fría

• Estos inconvenientes, comunes en las cañe ... rías de agua corriente o caliente), pueden evitarse con un que FILTRA, ABLANDA y PURIFICA EL AGUA

transformándola en agua tan pura como la de lluvia!

PIDA DATOS A

S. l. A. M. Torcuato Di T ella

SANTA FE 1266

U T. E. 23-186

Par a techos, p.-redes v ta-

• biques de gal• pones v v•viendas , 1 a s chapas de cemento amianto son insustituibles por sus cualidades insuperables.

Un producto

genuinamente nacional fabricado con Cetnento Portland Nacional ''ARTIGAS''

BANCO DE CC>S -RA .NZAS,

LOCACIONES v ANTICIPOS

SARANDI, •02 esq. Zabala

FUND ADO EN EL AÑO 1889

EL BAN CO QUE TIENE MAS EXPERIENCIA EN

ADMINISTRACION DE PROPIEDADES

VENTAS DE TERRENOS A PLAZO

OTRAS OPERACIONES:

P R ÉSTAM OS P ARA C ONSTR UC C I ONES

PRÉSTAMOS A D OS FIRM AS

CAJ A DE AH OR R OS

CA J AS D E SEGU RI D AD

• •

Superan a los importados en duración y precio Garantimos que no se rajan ni se agrietan

50 o¡o más baratos del precio de los Importados Tenemos disponibles cantidad de todas medidas y tipos

• VISITE NUESTRAS EXPOSICIONES:

EJIDO, 1586 A. GRANDE. 1828 U. T. E. 8 56 32

PAR.A MORT E R OS DE CAL, DE PORTLAND Y HORYIIGONES

TOURNIER & FERNANDEZ

T écni co: Ing. A. Fernández

1929 U. T . E. 43802 MONTE V I DEO

PRESERVACION INDEFINIDA DEl,

CONTRA LA HERRUMBRE POR '

ET ALIZACION SCHO .OI?

ESTE sistema de metalización consiste en la aplicación sobre cualqui'3r superficie de hierro, de una capa de zinc por medio de una ción ígnea de leste metal, qtte &e adqiere al hierro en forma de asegurar su inalterabilidad permanente a la acción de la atmósfera y del aire sa lino del mar La metalización puede aplicarse también cori bronce, cobre, e tc., especialmente para trabajos de hierro dándoles aspecto de material macizo del metal emp leado en la metalización.

TALI.ERES DE LA Compaftia de Materiales de Construcción

Calle UltUGUAYANA esquina 12 de DICIEMBKE

Señores ARQUITECTOS:

No pidan " un vidriero"; soliciten un experto en trabajos de vidrios a

TI-N IDAS S . .A.

hoy para afrontar con tranquili- . dad el futuro y piense que al labrar así su independencia "'nómica, usted colabora al engrandecimiento de la P a t r i a.

DEPOSITE

SUS ECONOMIAS

EN EL BANCO POPULAR DEL .URUGUAY

ABONA EL INTERES

ANUAL DEL

Préstamos a pagar en pequeñas cuotas mensuales . E l B a nco realiza toda clase de operaciones bancarias .

Casa . Central: 25 DE MAYO, 402 esquina Zabala

Agencia Núm. 1 Goes: A,vda. Gral Flores 2381-3

Agencia Núm. 2 Unión: 8 de Octubre casi L. Forteza

Asfaltos Preparados y Pinturas Impermeables

Arn'lado)

M a d er a s d e to d as cl ases.- Cañ er1as de bar ro gres, d e hi er r o fundid o y ga lvanizad o.- Artí c ul os sanit a ri os en toda s u . ex t e n s10 n

R oga m <Y.; :.oli cit a r nu C': tro> pr ec io:• an t e:; d e r c:;o l H'r

Artículos de construcción

Almacén de Hierros

Aserradero

Pinturas

Ferr e tería en ge n e ral Vidrios 801 - Cerro Largo - 821 U. T. E. 80821 80822 Montevideo •

MOSAICOS

Baldosas y ch a pas para rev es ti mi en tos de baño

Mármoles r econstit uído s para to d a deco1 rac10n, 1ntenor y exterior

Zóca lo s de portland y baldosa especial para azotea

Materiale s fabricados a alta p r esión hidráulica

GRAN EXPOSICION: RINCON Esq. ITUlAINGO N.o 1395 U. T. E. 8 22 79

REVESTIMIENTOS

CAMP y ZAFFARONI

HABA N A, 2893 (Unión)

• U. T . E 401402

C h apas y B l oc ks de Mármol es Blanco y d e C olores

Instala c ione s Co mpl etas pa r a Molie nda de M inera les

C 2.rl: onat o, Cr e ta, G ranulad o s d e Mármo l e s, Marma li nas de co lor es, Tal co , Símil piedra, Asb es to , Cu a r zo, Ocres, Am ia n to , etc.

ORGANO OFICIAL DE. LA SOCIEDAD DE ARQUITECTOS

DIRECTOR

ARQ M. ABADIE SANTOS

ANo XX

IKPKK80R4 MODKKM4 l arré 11 Oía. • Killoou, U 8 1

SECRETARIO. ADMINISTRADOR ALBERTO BOLAÑA

ADMINISTRADOR-HONORARIO ARQ ]. C SIR!

S U MAR 1 0 -:

P-ágs

l'RIMERA RE UN ION ANUAL DE ARQ U ITEC'fO S NA- · CIONALE S 96

RO C HA , REGION DE T U RISMO, p or Hor_aci o At:redond o t98

LA PINT U RA URUGUAYA. por R. B 104 "TOU RING" LITERARIO , por Ri cardo E scud er 107

BR EVE INCURSION POR MINAS (Lava ll eja), por S D. (h.) 111

SOBRE LAS GRANDES RUTAS DEL TURISMO: PLAZA

CAGANCHA-PLAZA DE MAYO , v.ía Colonia del Sacrame nt o, por Manuel Bernárdez 121

LAS PLAYAS URUGUAYAS , por Juan Carl os Mendoza 129

LA ZONA HI S TORI CA DE LA COLO N IA 131

A.RQUITE C TURA CIVIL COLON:IAL DE LA COLONIA DEL S ACRAMENTO. (Del li bro " La Co loQ ia del mento , por el Arq Fernand o Capurro) 134

C. GOMEZ GA V AZZO , PARA LA CIUDAD BALNEARIA DE PUNTA DEL ESTE 161

LA V I G A "VIERENDEL" y su s a pl icacio nes e n las construccione s de hormigón armado. Su e mple {:' en el Edificio

INFORMACION INDUSTRIAL 167 -

OIRECCION Y ADMlNISTR.(\CI9Ji : DE .t\Y, () :fl 7

DlRECCION PARA El. CANJE : SOCIWAD D.E

•

1M E.R A R·EU H 1O N .-A N U A L DE ARQUITECTOS NACIONALES

EN ocasión de la aparición del pr imer número de ARQUITECTURA-E c oNOMÍA , ftté co n sider ada en gene ra l es la reunión de l epígrafe , e n s u sentido profe siona l y social, as í com o en lo relativo a la Construcció11 y la mis ión que dentro de e ll a cabe al arquitecto

Deliberadamente, fué re servada para este número ia cróni ca de la R euni ó11 Amtal de Arquitectos Nacionales, realizada bajo los auspicio s de la Socied a d de Arquitecto s del Uruguay, durante los dí as 7, R y 9 de dic ie mbre 1en la Sala de Actos del Ateneo de Montevideo. :

Corres p on d e, pu1es, dar noti cia de la o r ga nizac ión que ha r egido el de sarrolto de acto de t anta sign if icació n profesional, como comentari o pre vio de lo a ct uado en é l, para poder ll evar al conocimiento de lo s lectores la impr es ión má s de la Asamb lea aue comentamos . •

LAS COMISIO NES ESP ECIALES

Con antelación a la inauguración de la Reunión el Co mité Organizador, integrado por la C. D. de la Sociedad de Arquit ecto5 d e l U ruguay, procedió a la constitución de la s co mi s:o ne s especiales a cuyo estudio se so meterían lo s diverso s tema s que trataría la Reunión en s u s tlies ses ione s , lo s cuale s so n los siguientes :

l o Reglamentación profesional.

2. 0 Revi si ón de la legi slación sobre me dianería s .

3. 0 El pro blema actual de la Vivienda en el U ru guay .

4. 0 E s tudi o del s u bsuelo de la c iudad de 1 font evideo y los di ver so s s is temas de fund ac ión.

5. 0 La crisis de la construcción.

6 0 Pr ocedimientos p a ra llevar a la pr áct ica los plan es reg ul ado re s.

MECANISMO D E L A REUNION

La constitución de la s co mi sio nes de 11eferencia, respondía n a la ne cesidad de so met e r a considera c ión de la Reuni ón, s u punto de vista sobre e l tema re s pectiv o, punto d e vista que sería dis cutido en las sesiones corres pondientes, de las cuales s urgir ía n la s "co nclu sion e s" sobre cada tema.

Paralelamente al es tudio que cada comi sión someter ía a considerac ión d e ja Asamblea de colegas, se re solvió realizar una encues ta éstos a los efectos de poder conocer la may or cantidad de criterios sobre cada uno d e los temas a tratar se, de cu ya di c u sión emanarían la s conclusione s so bre los temas referidos.

Con tal fu e ron r e mitid o s a tod os lo s colegas del país, f ormular·os en los que se insertaban innúm ero s dato s a los que el colega debería re sponder concretamente, al mi s n'lo tiempo que podía remitir impre siones o

' . -

•, t1 on.

• S ESI ON INAUGURAL

Con gr an conc urr encia de arquitectos, se celebró és ta d día 7 de diciembr e, y en senci llos pero elocuentes términos, el Pr es idente de la Sociedad de .\rquitectos del Uruguay, Arq. D. Alf re do R. da por abierto el acto, se ñalando el vasto se ntido de la primer asamb lea de ar quitectos nacionales.

El d isc ur so de apertura, así com o las actas de las tre s ses iones de la Reunn :ón, lo s informes de las comisiones especiales y los trabajos presentados a ía secc ión u temas libr es ", se publicarán en el próximo número, en cuya publicación, podrá e l le cto r juzgar de la eficacia de esta Primera Reunión Anual de Naciona le s .

CONCLUS

I ON

De e sta br-ev e reseña y del materia l correspo nd ient e a publicarse, se concluye:

a) que la g e stión del arqu itecto en el m ed io soc ial mo derno , es de signif ic ació n ta l, qu e no es posible hacer abstracc:ón d e aq u él , toda ve z que se tralos a s un tos inmedi ata mente vinculados al ho mbre , como cé luda del organi s mo social;

b) que d aporte del arquit ec to al Estado, como p rofe sional u hombre de ciencia, debe se r esti ma d o - en la esfe r a de ac ció n de s u s conoc imien tos[' 0r· el propio Es ta do, quien debe legi sla r en el sentido de ev i tar int erferencias r uando n o verdadero Huso indebido de título univ er s itari o" , entrando de lleno 1 la "Reglamentación d e la P ro fe sión de A rquit ecto ";

e) IJUe el estudio d el terna "La cns is de la co n stru cc ión" - entre otrospor s u vital importancia para el país, debe servi r para que el Estado, por inttrmedio de los organ is mo s espec iali zados, r eciba el apor t e de una profesión cuyo fundamento univer sit a ri o y ét ico es, p r ecisamente, colaborar en la acción soda l d e todo gobierno técnico y patrióticamente inspirado.

M. A . S.

•comentarios atine s , capaces de o r ienta r las "conclusiones" Por consiguiente, · colegas, p odia n remitir - par a ser co n s ideradas en las sesi on es pert inentestrabajos, es tudio s, inve s tig ac iones, datos, et c., so br e ca da uno de lo s temas a así como la propo s ición de otro s no inclu íd os en la R eunión, por cuya ca u sa se d ió en d enominarl os "tema s libres". Estos, deberían se r discutidos en la última media h ora d e la s ses io n es plenar ias y por orden de inscrip-

ROCf.ll, REGION DE TURISMO

DE una manera¡ general, de s de largo ·s años atrá s ha arra igado e n el co ncepto público la co nvicción d e la s uperi or i da d de la púb li ca nacional, al punto de tomar s e como verdad in co nc u s a la s ve ntaja s de es a faz de la pedagog ía uruguay a so b re alguna s s imilare s

Se ha dicho y r epe tido , - debo rec onoce r que en cierta manera a "so tto vocee", en el curso de conve r s a ci ones privadas q u e la ignora n cia d e la escolaridad e ur opea, y aún de los a ¿ u 1to s, e ra cc n s ider ab c \.. n esos asp ecluS: tado por alguna s pequeña s ·gaffés " pa d ecida s po r p er s o na1iaade s en v1a j e , rep orte <Lda s al pie de la esc ala d e los t r an sa t:án ti co s , sob r e d etall es d e l m i núscu:o UI

Y nu e s tros mu chac ho s seg u ían y s ig uen a tiborra d os por cente nan .:: d e nombre s de la nomen cla t ura ge o g r á fi ca universal q u e poco dicen al e s tudiante , p e ro que con tinú an co m o lu gar dest a cado del plan v ige nte del que nu e s tro s pedagogo s se e n va n ece n Tal gimnasia nem o t éc nica p oco se d im enta y , e n ve rdad, s ólo conduce a una p é rdida de tiempo l a m e ntabl e , a una fat iga que n o se ju s tifica y que torna antipática la en señanza de una d e la s d i sc ip lina s m ás útile s y atractivas de la pública

Premi sas que se a s ientan si n perj tui cio de rec o no ce r qu e en e stos último s t it mpos algo se ha addantado , prin cipa lm ente en la expos :c ió n de los textos y e n la inclus ión de gráfico s intercalad c s en for m a que facilita n la co mpulsa y la pronta co mpr e n s ión.

Se ha vivid o e n u n lamentable error. La preeminencia de esa s li s tas muertas formada s po r n o mbr es de ci udade s, pr ov in cias, r ío s, etc , a m ás de los per j uicios puntualizado s, h a n co ndu cid o al o l v id o de al go ta n fundamental como es el ca nocimi•ento de la N ac ión. La bás ica oblig a ción de divulgar s u s car acterístiras s e ha limitad o - prácticamente co n s id e rado el caso y excepc ió n de detalle s - a la rítmi ca y antip ed a gógica e num e ra ció n de los departamento s, los p u eblos y un par de centenares de nombfles inexpre s ivo s de co rrient es de agua o accidente s orográfi co s, p oco a tra ctiva lab o r de retenc ión qu e sólo puede producir o lax it ud , o la repul s a e n el alumna d o Ni un panorama regi o nal. ni una pers pecti va de un país que los ofr ece a m o ntone s diferenciados, cambiantes, pl en os de in te r és, nítidos e in co n fundible s

Con cibo la enseñanza geográfica so bre la ba s e de un amplio álbum en c uyas páginas s e encierren, di s eñadas a la a c u are la , la s zona s del paí s co n sus resaltante s modalidade s

Fijarían s e así •en las ment es e n un a forma cas i o bjetiva y agradable, los di st intos plan os geog ráfi cos que s i se p r e sen tan tal cual so n, constit ttirían para tod o s -c hico s y grand es - una f or mid ab!e revelación , inoculándole s un o ptimis mo s ano y a firmativo a l ve r ampl ia ment e co mpen sa da la exigü i dad del área geog ráfica co n una topo g ra fí a de excepción.

Ni colo s ales inhóspitas y atemorizantes; ni m o ntañas de a lturas inveros ímile s y d e agobiante contemplación; s in selvas i nco nmensurable s - va st os neceptáculos d e alimaña s, la b ora t o ri os de fiebre s , enervantes pe -

sadillas d e los trópico s - ; ni de s iertos tan estérile s como iníinitos; ni monstruo sas corriíent e s de agua Felizmente, nada de eso existe en e l Ur uguay; per0 : en cambio, al doblar de las hojas, en pá gi n as seren a s y atrayentes, nue stro país s urgirí a tal cual e s : el litoral fluvial con s u costa en barranca horadada por hermo sos río s, m oteada de arbo! eda s.. m arginad a por lo s blanco s cas erí os de s u s pequeña s y a legnes ci udade s ; co n la s hacien::las polícromas dispersa s en la s prad er a s d e los ca mp os fértiles, co n l a nota de de lo s sembrados veci no s a los pueblos y, ha cia el n o rte , los nara nj ales salte ñ os y la presa natural del Uru g ua y interrump i•endo el paso a la s ce ntenare s de embarcac:one s que, afano sa s co m o hormiga s, recorren l os caminos que anda n o se detien en e!1 l os puer tos o a la ve r a de las ba rr ancas , oc up adas en un trá :ncesant e y fec undo .

En otras pági n as , s e fijarían en la ret in a d el lector, la s zo na s se rrana s, de una belleza si n p ar , po niend o dos n otas s u gestiYas en el panorama na cion a l : en Tacuarembó y Rivera a l No r te, en Minas y lVfaldonado al Sud. T opografía mo vida y pint o r esca, 1irgen, ab sol u t am e nte ine xp lo rad a pa ra d artista y para viajero de gus t os refinad os, m atizada co n su s zo n as de ca li za , de pórfiros , de miner ía, que hace v :s \tmbrar un a uspicioso porven ir Las regio ne s agrícola s de profundas diferencias mo rfol ógic a s: la de Colcnia y parte de Soria n J . r egión granjera ela bo rad a por lo s colo no s s u :zos en s u origen, seg uid a con indi sc ut ible a-cierto por s u s é mulo s y nnm eros 3. dencia; las de S an J osé y Cane!ones, de a spec to s agro nómi cc:s cere alero s; la tambi én g r a nj era; con un alto porce n ta je de viña s, que con una íresca g o1a de pán panos , margina en s e mi círc u lo a Montevideo del Colorado a Pé!lldo; las pa stori 1e s de So r :a n o. Río Negro, Flores , F lorida , Durazno , et c., • s uce sió n de cuchilla s e mpas tadas, con lo s blanco s y roj c s ca 5'eríos de l as estanc i as en lo alto , y en los bajos les arroyos y las ca ñada s con s u s montes, desplegados en una red ta n y es t re cha qu e se dijera una filigrana de ña ndutí. Magnífic o sis tema de irr iga ción na tt:•r al q ue despi erta la admiración del hom br e qu e obs =r va. Y en t o da s zo na s ganade r as que constituyen el haluarte de la ec o n om ía nacional. q ue se i nt erca lan en t r e las re g iones fluviales , la s s erranas y las a g rí co la s , los bla n cos Yel:on es de ve int ic inco millones de ovejas, los rodeo s de ganado m ayo r. la s m ana das de caba llos y el ágil y die stro, señor ea ndo lo s pago s que so n e l tes oro de la nación!

Lue go la per spect:va ini g ualada c.:c ·a co st a marít im a co n su s uce sió n de ¡;Jayas y balnea rios, dond e se p r es ient e el futuro engran de cimi •e nto del país, y ia r egión ce l E ste con su s d il a t ados pano rama s o ce á ni cos y la cuenca de la lag una Me rim sin r ival en esta t ie rr a de excepción , tan virgen aún en la divul gació n de s u s bondades y he r m osu r as co mo l os e xtr e m os norte y sud d el hemisferio apen as vislu mbrado por los hombr es de acc ión

Sobre esta co marca m e pr opo ngo enf oca r rá p: damente un os breves apuntes que tímidamente tran s unt en s u s bellezas; p ero , ante s, de seo fijar algo -que co n s idero fundamental en esta fugaz v is ión pat ria. y es e l equilibrio, la armonía que exist!e entre e l va lle, la cuchill a y la sie rr a; entre lo s arroyos , las cañada s y los río s; entre la s praderas nat ura les y los se mbr ados; entre lo s pueblos y las ciu dades, porque ten go por ciert o , p or algo fundament(ilmente l;)ásico e inatacable, que ies la re s al tante ca racter ís tica n at; va.

Una eu ritm ia pe rf ecta un a co mpe n sació n admirable en las proporciones eme rge d e la ob s er vació n de la estr uctura territori al, y en est a di•es trísima combinación co n que la natur aleza nos ha agraciado presentando su s elementos

acorde s en variedad d e c uadro s, tengo por s egttro qu e e n ello r eside la z:1 dif íc ilmen te s up e r able del Ur ugu ay

S i el símil no fu e ra muy co m ún, dijéra se g r iega arqtúecturada e n el s iglo <:le Pericl es.

qu e n ues tr a tierra es tm a obra • • • •

R eitero e s te c r- n cep t o perso n alí s i m o, recalco y h ago hicapié en esa arm o..: nía tan d ifí cil de logra r y e sa a u se ncia de urbe s m e n str u osas y tent a c ulare s, <·n la in e xistencia de be . lezas de sl um bradoras ce rn o las de R ío, so m b ría s como l os h:tgos a r ge nt in c s y chile n os del S ud , prof un damente maje stuo sas como las 111agaltán :cas , •e sc al of riantes como las costas de Norue g a o de pai sa jes s ubyuga nt es co m o los de l A frica Oriental, de la cor d ill e ra d e lo s Ande s o del ini ie rn o ve r de arr.azónico, do n de e l tu r is ta , des d e el pr :mer co ntac to, se si ente rlo min c d o, per o do n de esa reit erac ión d el v igo ro so leif motif termina por pro<iuc ir n na im pr 2s i ón ele agob i o y de ca n sa n c io y e l espí r itu a ñ o r a l as ' perspec:: edantes.

E n nue s t ro m edio. el turi sta se s iente libre, es tá a c u b i erto de es as impresio ne s e n e r vantes, de scan sa, se e n el detall e. se extasía en e l p o rmenor y c:l es p íritu ter m ina an egado e n la s u cesión de las esce na s de égloga, pastoriidíli cas, li viana s, que s e s u ce den con rapidez , expue s ta s co n la mae s tría cara c terí st ica de los escenógra f os de Hollywo od. •

Rt't <J tnand o hilo inictal, haciendo cau dal de l descono6 m ie 11 t0 d e nu estr o medi o con q ue proe mi o esta n ota, re co rdaré que hace cosa de 30 a ño s, l os montevideano s de e nt o n ces, un tant o so rpr e nd id os, d escubri ermt a las puertas de la ciudad, la p !aya Ra míre z. Y ha s ta allí lle gó una lí nea tranvia ri a; so bre pil otes s e const ru yeron un as casi lla s de ma dera, un pue n te de ídem por d onde, en cu ri osa mezc o lan za , circulaban trene s y peatone s. U na banda d e mú s ica , un tant o es t r id e nte y c hab aca na , recreaba a la gente que en los atardecere s y en la s n oche s vagaba e n elips i s al ext rem o del puente convertido e n lugar de ''rendez vou s". T odos estaba n enca nt ados y or g ull osos de la play a y de sus "comodidade s" y ha sta a r c hi sast i fec h os , cuando se comenzó a arb o lar la costa yerma, plena de barrancas y a r e n ales. Y nac ió clorót ico, el parq u e que, conm e j o rado , l!eva hoy el esclarec id o nom bre d e Rodó. Corría n l os año s -en q ue el deli cado ''s pr it " - s u til bi turí del por de m ás a fran cesad o monPerrichon - h acía de l as suyas seña lando dtmare s y co nturbando el s osi ego un tanto co lo nial de los coterrá n eos . ..

Y. . . a poco, s e descubrió Pocito s . C o lmó aquello la s e xige ncia s nativa s n o bien aún repue s t os d e la s orpresa de l primer mom ento. Un polícromo caserío cubrió e'l inhó spito arenal co n una n ota amable y d e progreso. Una rambla,a l principio linfáti ca - una avenida de a cceso, - en s u s prodromos indecen te • callejón, - un mu e ll e de paseo, un m o de s tí s imo h ot el , su rgi ero n. La hi s t o ria de la rápi d a y pro mi s ora e vol ución de Po citos es de t o do s co n ocida, lo que me excusa hacerla. Es cosa reciente, la h e mo s v i vido. Per o sí, es bueno r eco rdar que la .gente se preguntaba có mo e ra que Po cit os no habí a s id o a nt es co n oc id o Se contiuuaba v i viendo , co m o hoy, en p!ena ignoranci a del t e rruño . Y c uando s e había creído lle ga r al su mum. A lfredo A r oce na de s lumbró co n Carrasco, un grupo de méd icos prese nta ba a Atlánt ida, Piria ela boraba s u herm o sís im o Piriápoli s , Ri sso brega ba po r ha ce r co noce r Pu n t a de l E ste y Lu ss ich ges taba el porvenir

P o rte z uel o

•

Todo s es ::-·s luga re s e mer gieron tím id a m ent e g racia s al te s ón de h o mbres de gar ra , en t re :a ign o ran c ia o la in cr edulidad d e los má s. Hoy no só!o s u porvenir está asegu rad o, por cuanto su s ex cel encia s son c c nocida s , s ino que, como a nt es lo fuer on Ramír ez y Poc itos, so n e sos s itios org ullo del Uru g uay P ero, con eso s últ imo s descubri11ttientos s uced e rá - l o afirmo co n la máxima convicción - lo q u e acaec iera co n lo s pr im er os, - con Ramírez y Pocitos - que e1: la hora so n ya s imples per o h ermosos barrios de la ci udad.

Y reafirm o la certeza de que las playa s del Este La P aloma , Castillos y Santa T e resa - eclips arán a la s actual•es. E s de cir , la s eclip sarán parcialm ent e, re la tivam ent e, como l o hicieran la s o tra s con Ram írcz y Pocitos, qu1e subs istieron y s ub s istirán loz ana s y con vida propia pues cada una tiene s us ex celen ci a s y caracterí s t ica s. Pa ra el turi s m o d el P ru g uay, posi blemente , antes de 30 años, Pir iá po li s y Punta del Este s erán l os umbral es d e la zo na de turismo del país cu yo ce ntr o rad icará e n Sant a Ter esa y en l os co n tornos de la espléndida Laguna ]\ egra que co n s u s cos ta s y la inm e diata sie rra d e San M ig u el será la M ·eca d el turi s mo del U ru g ua y. Tod o co n s iste e n po co má s de 300 kilómetros de car r ete ra - la m itad ya co nstru ída - y le n la atracción del turi smo de Río Gra n de q ue co n s u s cuatr o mill ones de hab :tante s y ca racterí stica s lugareñas q u e deliberadament e ahora o mit o o frece tanto o más que el turi s mo arge nt in o contrar iado en s u s oríge n es po r di ve r sos factores i que tam poco es del caso tratar aquí.

• 1 La laguna Negra e s la s uperfi ci e m ás va s t a de ag u a que p o r ent er o . t en ec e al paí s S u área cubr e un a s up erf i cie coe r cana a las ve inte mil cuadras , constituyendo la so la m enc i ó n de es a cif ra el me j or alegato sobr e s u incues-

• tionable vas t edad.

Situada al extf' em o de la s uge s ti va ca de n a de lag una s f or ma da: por el _leva ntami ent o del litor a l atlántico que com i en za en Ma ld ona do y se de sp liega guirnalda ha cia el E s te , es el es labón d e m ás s ubid os qui la te s es t ét ico s de s uce sión de es tan q ue s n atural es q u e cu lmin a en el Bras :I co n l os g randes · Mrrim y dJe los Pat os . , ..

Si las lag unas de l Sa u ce d el Di ario, J osé I g nacio, Ga rzón, RÓcha y - principalme n t e la s últim as - reunen atractivos sufiCientes imantar al turi s mo h ac ia s u s már ge ne s, la Neg r a rivali za con ventajas sobr e:: COtis!de rad as s epa r adam ent e o ·en con Jun to . Tan altos son valor e3 decorativo s . Y la razón d e esa indi s cu tib le s u pe riori da d radica en que sus márgenes agrupan una t opogr afí a extrao rdinariamente variada, cambíante a cJ.•ia recodo . Y es a s í que la ret i na se empapa en la con templación de play as rié a rena s, - magnífico s ba ln earios n aturale s - de cién aga s inme nsa s, - con 'tttia f a scinante vegetación la custr e -, de ba rranca s de ocres policr o mad os . o ·, de rocas azul adas y r ojas , de sier r a s plenas d e arbol eda y d e abras lujuriosas, d e 1sla s tamizadas de · m o nt es y chir cal e s de pa lma re s inmen sos. Es· una vi s ión de ensueño la trayect o ria de s u s oril'las, qu e pr es entan su s encantos al rutilante sol de l mediodía , o en v ue lta s en los cenda l es de la niebla en los día s invernales. Puede afirmar se que la s pues tas de so 1 observadas desde la ·plaza de ar-

ARQUITECTURA- ECONOMIA -101

mas de la fortaleza de Santa Tere sa, no tienen r: val, pues obnubilan el recuerdp fiel de las magníficas de la Boca del Y

Inmediata al centenario bas t ió n virreinal - monumento máximo la arquitectura militar colonial en es ta part e de América - la laguna ocwpa la r-egión más ampliamente dotada por la Nat uraleza para se r el centro de las corrientes de turismo.

En ese punto, por una co incidencia o por un -ex traño capricho de Natura, existen, en s u más se'ecta representación, todas la s características del país.

A distancia s certís imas, que en recorrido s de aut o en carretera, ser avaluadas en una escasa hora de duración, se encuentran las playas o ::cánicas de la -ensenada de Castillos, AngostUf'a , Santa Teresa, Coronilla y el Chuy - con aguas vivas o qui•et as, a voluntad de l turi s ta - la s que con La Paloma y Punta del Este forman el conjunto de lo s grandes balnear:ios del Uruguay.

Inmediata a la s costas de las en senada s de Castillos y de la CoroP.illa, un Yerdadero y archipiélago de is!as pobladas de miles de lobos , pesqueros magníficos y una acabada repre se ntación de las aves de mar y de los pece s má s buscados. Y, comp letando esta maravillosa perspectiva marÍti!!\1., la estupenda carfleter a natural que se inicia a las puertas de Santa Teresa y finaHza en Río Grande , constituída por una ter sa, a n cha y recta superficie de más de do sc ientos kilóme t ro s - que se prol onga áún má s allá de aquel río en recorrido má s extenso aún - y en la que pueden desarrollarse las máximas velocidades Las m ejore s pistas n orteamericana s donde se regi s tran los records automovilí s tico s mundia les, difícilmente pued en aventa jarla.

Tornand o la mirad a a tierra se obse rva una serioe de pe q ueña s lagunas en pleno estero o en costa firme, y entre ellas , anoto al pasar, las de Peña, del Bicho, Bhnca de Santa Ter esa , Blanca de San Lui s, Verde , etc., que junto tron 1a de Cast illos, la Negra y la Merim , se dest a can en lo s aledaños de esta . , . regJOn pmtoresca.

En la mayor part e de lo s casos estas lagunas so n la s depresiones de una región lacustre, dotada del mi ste rio de lo desco nocido , de una intrin· cada flora acuática, p oblada de leye nda s, d e lobos , carpinchos y cier vos y de un in,·erosímil mundo alado, cuya contemplación es t oda una fiesta de los njos, en el que se dlestacan los cisnes blancos, lo s de cuell o negro y las garzas rnc:adas. región de mari s ma s, en s u ma yor parte in franqueable, cubre en h. ·sola cuenca .de la laguna Negra, cuarenta y cuatro mil he ctáreas, cifra que • arroJa, su mensura.

U11a recorrida por la costa firme de la laguna en la s inmediaciones del Potrerillo ha-sta el Canal d e los Indi o s, o una recorrida en lancha autotnÓ\!il por el mroyo San M iguel, da al turi sta una vis ;ó n total de ese mundo llenG de y de enseñanzas.

I-Iac1a el No rte y Noroeste. el inmen so palmar de Castil!os que con la 51)1a especie de palma s yatay que Jo integra , embe11ece cuare nta m il cuadras de ti ra , vit-ne a morir e n densos manchone s al p ie de la laguna. N o es posible ootribir las bellezas de este palmar formado to tal11tente por ejemplqres tr es y C1taf1' 0 veces centenarios, presentados para rega lo del e s teta en la s más diversas exposiciones y por cett t ena.res de miles. Ad jdivar co n acierto lo s poFmenores y - detalle s de est-e rincó n del país, n o está al alcance de mi pluma.

La Alta Sierra de los Difuntos, co n s u ca utivante cerro de N avarro, se desfleca en accidentada topografía ha s ta el pie de la laguna, cubierta hasta lo más .alto de sus picos -de cerrado monte , dominado por las altas y esbeltas pa.l-

e ma s ripia s, el s u g es tivo ''cheribas", o rg u'llo d e la f lo r a indígena. Hacia el

• Su de ste, la ser ranía de Santa Tere s a br ind a al Océano, a 3 00 m e tr o s de l a cos ta, la s montu osas abra s de l cerro el e la A n go s tu ra o forma playas de en s ueñ o sobre la laguna e ntr e lo s cerros d e T ec h era y ele los Proveedor es que perforan co n pu n tas ro cos a s p lenas de lí quene s y de árbo l es s u tranq uila s uperficie; y, más all á, la alta s ie rra de San Mi g u e l. a c u yo ext r e m o y e n la vec indad d el cc>r ro del V igí a e m er gen los derruíd os b aluarte s del fu e rt e d el mi s mo nombr e - dos vece :; ettlt c n :.l ri o y en v ía s d e arq u eológica re s taurac ión - co mpl eta - - - -- e ta acc id entada, montu osa y de n sa d e picacho s, e s ta variada r e presen ta ción de

l a nat i va orog rafía.

I sl as dentro d e los e s ter os - Ba s t !án y Correa -o e nt re és t os y la lag un a, el Potreri'llo, co n s u s 500 c uadr as co n pa lma s y c hir cal es, t o das en la veci ndad de Sa nta Teresa. Sal vaje s, m ontuo s a s y d e difíc il acc eso, co n s t i tu yen otro s p o dero sos atractiv o s . a los qu e c!e hcn s umar se l as riente s pers pect ivas p a s toridel Potrer o Grande. la zona de que co m :en za e n la s lomas d e Es cude r o, 11a dilatada faja m edanosa d e la A n gos tura y l a C o r o nilla y, finalme n te, e mergiend o l e nt o. pero v igo r oso y seg u ro d e es t os ye rmos, el n acie nte Parq u e Nacional d e Sa nt a Teresa que con s u millón de á r bole s y s u s tre scie ntas var i edade s proveni ent e s de los c in co co ntin en tes , co n s titu ye la e s meralda forjada por el ho mbr e, para engar ce de la j oya hj s tóri ca que Santa Teresa es , consag r ada Monument o N aci o na l por ley de la nación, re ve r e n ciada e inciensada por hi s to riad ores y por a rqu eólogo s, canta da por Tos poetas, burilada en el br once por los art is ta s.

¡..J"o entra en los lí m ites de este artícu l o. la descripció n del m o numento, cc·sa que s e deja para mej or o portunidad, ¡:e r o s í una so m er a noti cia q u e aco mpañe las n ota g rá f cas in te r ca lad as e n el

E s tructurada so br e una p lant a qu e afe c ta l:t for ma d e un polígo n o irr eg u lar 2 5) caras un ce rr czue lo a 60 m e tro s so b r e el ni ve l de! vec in o mar , re s ponde al tipo cor r iente e n e l s iglo XVIII. e n que fu é co n st ru ída , popu 1arizad o po r d g r a n in ge ni e r o y m a ri sca l fr a n cés Sebastiá n L e Pre s te S eñ o r de Yaub a n.

Ci nco ba lu a rt es densa m e nt e a rtillad o - y colocados e n p os ic ión y alt ura s qu e e!'po nden a la topog r a fa c ircun veci n a do min a n do t o d o e l co nt o rno co n fueg os c r u zado s se d estaca n en s u p l an t a , of r ec i en do el co njunt o un cuá druple a s p ecto 1 c ual má s int eresa nt e : mili tar. hi s tórico. arquitectónico y a rqueológico

E n l o que r espec ta a s u a rquit ec tur a a m á s de co n s tituir un verdadero a rqueti ¡x:> del gé n ero ele f u rtifi cac:ó n pe rmanent e . ra s a n te. qu e hizo famo so a Va uban. p r e s enta fa ces s u g e stiYa s para e l int e re sado e n el es tudio de la E s te:·eotom ía. Co n s t ruí d o e n p ie dra la bra da e n s u t o tali dad , p re s e n ta un vol um e n de ob ra con se g ur idad no s uperad o e n la s obras s imil a re s d e l a época colon ial , que han quedad o s ub s i s tente s en S ud A m ér ica

Los detall es d e s u s cinco baluartes . a s í como lo s de l as corti na s qu e lo s unen hasta a s ignar le un de sa rr o ll o pe rim et r al a los och ocient os m e tr os , co n altura v ari a bl es de la her ma o lín ea magi s tral al plano d e fuego, qu e osci lan de 5.50 a 12 m et r os. co n parapeto s ha s ta d e 11 m et r os de espe s or, prese nta caracte rí s tica s y mo dalidad es qu e n o ca ben e n los e str ec hos límite s d e es ta breve contribución de vulgarizac i ó n turí s tica. ARQUITECTURA- ECONOMIA -103

•

Los pormenores de las banquetas para los tiradores, los de !as plataformas de la artillería, la:: troneras, los merlones y l as airosas garitas, exa minadas por el entendido o por el artista , así como e'l de las construcciones interiores, todo trata do en granito cid hgar, es un conjunto de elementos inval orable para su estudio y coment:ariü.

Santa Teresa, junto con San M igu el, e s tán destinados a ser puntos obligados de escala para los arquitecto s nacionale s, pues en esas fortificaciones el laboreo de la p ie dra ha sido tratado con una vastroad tal rie y de formas , que no pueden escapar a su conocimiento. Y entendiéndolo así, acertadament e, de tres años atrás, llega ha s ta su s muros centenarios el alumnado del curso d e Estereot o mía de nue s tra Facult ad, orientados por sus dirigentes, con un concepto de sus valores y de la s ventajas que sus 1 anáEsis re:>ortan.

Y cuando l os buen os cam ino s s•ean una realidad y no una aspiración Lasi utópica, la caravana de e s tudi osos no se detendrá ·un so lo instante; y es de e s perar que no reciban la decepcionante impresión que procura en d día a l visitante la Colonia del Sacramento, de s tru ídél no sólo por el tiempo, sino por la incultura regional de s u s v•ecinos y d e las autoridades municipales, que han realizad o una obra que constituye una v erdadera afrenta para la cultura nacional , para la es tética de la zona y un in calificable ataque para los intereses púb l icos . .

H oracio Arredondo

LA PINTURA URU

EL viaj ero que deseara formar se una id e a completa de la pintura en e.l Uruguay , tropez ar ía con se ria s dificultad es El Muse ;:> Naciona l de Beila s Arte s y el Museo Municipal ( que, por una si ngu 1 ar anoma!ía, no ha abierto toda ví a s u s puertas, a p es ar de tener s u instalación) , poseen un número relati v amélte escaso de telas de nue st ro s Muchos lienzo s e s tán diseminados en c9lecciones privadas o s e con s ervan en l os mini ste rio s u otros ed ificios públicos. El s untuoso Palacio Legislativo tie ne también alguna s obras, aunqu e se ha cometido el erro r de apelar a artistas extranjero s para de co rar un m o nument o que d ebió ser sin duda un e xponente del arte nacional.

El Estado favorece la formación de los nue vos artistas por medio d e becas d e estudio adjudicadas po r el procedimient o del concurso. El Estado mismo suele adquirir algunas obras y en igual sentido se ha distinguido especialmente el Municipio de Montevideo.

Por desgracia , no abundan mucho los "amateurs" d e buen gusto que protejan con s u s adqui s icion es la producción na cio nal. N o e s raro el caso de que el público (y aím el Estado ) prefieran sin discer nimient o obras adocenadas de autores .extraño s y de s d e ñen en cambio cuadros valiosos de artistas uruguayos, cuyas f1rma s modestas no se cotizan todavía en el mercado del arte.

La figura de Juan Manuel Blanes se alza dominante en la aurora de nuestro arte. Hijo de su tiempo, poseyó las cualidade s y de la escuela florentina, donde recibió su educación plástica en la segunda mitad del siglo pa,Su vigorosa personalidad llena por ent ero el primer ciclo de nuestra evolución pictórica.

Realizó una labor vasta y compleja: muchos t'letratos, algunos ( como el de madre) · de muy subidos quilates; cuadros hi stórico s de gran aliento; pe:c¡ueñas telas con tipos de gauchos y escenas de costumbres campesinas.

Fué, sin duda, un artista de brillantes condiciones y d e enorme voluntad para el trabajo. Tuvo además el mérito de escoger temas autóctonos, lo que a s u obra un carácter altamente repr e sentativo.

• , • ambiente, poco propici o, cons pira co ntra el progreso del arte nacional. El artista se ve obligado a sostener una lucha he roica contra la indiferencia y la escasez de estímu lo, en la cual feli zmente muchos caracteres fuertes se templan y acaban por triunfar.

Diógenes Héquet, de formación france sa, más feliz en sus dibujo s que f-n s us óleos, creó sus famosos "Episodios Nacionales", ampliamente difundidos por la litografía Sus o bras, de carácter militar, compuestas con .habilidad, han tenido la virtud de hacer vibrar el sentimiento patriótico del pueblo que mirará siempre con cariño la colección de dibuj os donde se describe nuestra gloriosa epopeya

Carlos Federico Sáez, arti s ta innato, dotad o de maravillosas cualidades, cíejó una obra llena de promesas que la muerte cortó en pleno florecimiento. Larravide cultivó co n gran éxito la pintura de " marinas". Su facilidad y quizás también s u mi s mo prestigio , debilitaron a veces el mérito de sus producciones, pero su obra es, e n conjunto, valiosa y constituye una nota bien característica en la hi s toria de nuestra plástica.

Dos maestro s se levantan luego en mi es tro arte como jalones fundamentales, de los cuales deriva el movimiento contemporáneo de la pintura nacioual: Herrera y B lane s Vial.e Ha sta s u aparición, lo s artistas no llegan a formar escuela. Surgen como casos aislados y d esaparecen sin dejar continuadores. Ellos, en cambio, impulsan el movimiento artí s tico, estimulan a los jóvenes, orientan las nuevas vocaciones.

• Cada uno señala una nota di s t i n ta en nue stra pictórica, pero ambos tienen el ·mérito de haber sido propulsores del arte nac ional. Sus existencias fueron breves La muerte ha vis itad o demasiado pronto a mucho s de nuestros artista s a los que puede apli carse e l clás ico aforismo "ars longa, vita brevis". Sáez muere a lo s 23 años , H e rrera , a lo s 39, Blanes Vialte , a los 47 Una etapa de vas tísima s pr o yeccio nes e s la funda ción d el Círculo de Be!las Artes, foco permanente de cultura art ís tica, donde entusiastas han mantenido hasta la hora actual el fuego sagrado de la belleza. El primer director artístico de la benemérita in s titución fué pr ecif:;amertte H ierrera, a quien sucedió Blanes Viale .

Carlos María Herr era , arti sta en todo el sentido d. e la palabra, de laboriosidad incan sable, equilibrad o y s incero, triunfó, sobre todo , en la figura que dominó con toda amplitud.

Ejecutó hermo sos retrato s, tra zó al pastel ( procedimi·ento que manejó con especial maestría) encantadoras cabezas femenina s, fij ó en lienzos llen os de carácter el tipo de nue str os pai sano s y abordó con si ngular acierto la composición de grande s . cuadros hi stór icos . Su des aparición pr e matura quebró en pleuo vuelo una carrera constante superación.

La primera exposición de Pedro B!anes Viale, a su regreso del Viejo Mundo, produjo el efecto de una centella que turbara de improviso la placidez del ambiente. Sus cuadros, ll enos de luz, vibrantes de color, donde la técnica impresionista triunfaba en sus audaces innovac io ne s, de estupor a. público, habituado e nton ces a lo s tonos sombríos y a lo s col o re s convencionales del taller.

Pero Blane s no se amilanó por la incomprensión del ambiente. Luchó gallardamente , trabajó con pas:ón y conqui stó al fin el prestigio popular y, lo que vale má s aún. formó escuela entre los jóvene s artistas que , en s u seguimiento, abri eron lo s ojos ante el espectácu!o de la naturaleza y p!antaro n s u s caballetes al aire libr e, bajo la caricia del soL

En sus paisaj-es admirables, de un realismo sorprendente, Blanes Viale reflejó con poesía exq ui sita , en armoniosas sinfonías cromáticas. la s viejas montevideanas, l os arroyos típico s de nuestra campaña, el panorama de nue stros cerros.

Aunque su es¡:;eci alid a d fué, s in duda. el pai saje , qu e no tuvo sec reto !\ para él, trató tambi é n co n éx it o la figura. En s u fase se entregó con afán a Jas creac:ones históri cas y, herido ya de muerte , trahaj ó f ebrilmente para poder terminar su última ob ra "La Jura d.el año 30" .

Esta s mode sta s lín eas no tienen la pretens :ón de trazar una historia de l::t pintura urugua ya. So n se n cil lcs ápuntes, sin ma yor tra sc endencia , de simple vulgarización . Después de haber recordado a lo s val ore s má s sa liente s del pasado, consignaremos bre ve mente alguna s observacione s sobre el movimiento pictórico en la actualidad . No citaremos n:ngún nombre para no cometer la involuntaria injusticia de olvidar alguno entre los mucho s que entre nosotros con honor (ya que n o con provecho material) el arte d e la pintura . Blanes Viale fu é ma, es tro indi sc utido de una generación que se consagró con entusiasmo a fijar e n .el lienzo la s bellezas natura!es del terruño. Con pocas excepcion es, e l tema fundamental de los cuadros fué el paisaje nativo, cuyos mil variado s aspectos sirvier on de inspiración a nuestros p :ntore s durante un largo per íodo de tiempo

Las influencias del exterior se ejercen en nue stro medio con una fuerza fxtraordinaria Re s ulta difí cil, en cualquier rama dd arte o de las letras , s u straerse a la atracc:ón formidable del último model o que ll eg a de allende el océano con la aureola pr•est igi osa de la novedad.

Esta t endencia , perfectamente explicable, tiene la ventaja de acelerar la evolución y de obrar co mo un fermento saludable y eficaz. P e ro muchas veces puede ahogar en germen los atisbos de originalidad, las m ode stas características autóctona s, los ra sgos ( inciertos todavía, pero siempre pr?misores) de un arte en formación. ·

LA PINTURA URUGUAYA

LA CASTA SUSANA
JUAN M A N UFL H LANE S

•• ' ' "'

A d e má s, en e l afán de aju s tarse a la di s tancia al ' ' último figurí n'', es fácil ·confundir un ntu\·i m i<nto se rio, una nu c\ a'" fecunda or ien-t ;: ción, cc n una mo da frí vol a o un pa sa jero.

N ue s tra pintura no podía es capar a la co nfu s ión reinant e en el art e conte mp orá neo. L os artista s bu s can con an s iedad s u ca min o , e n m ed io de las vanada s tendencia s de este perí o do de trans:ción.

La desorientación de lo s pintor es se tra s mit e naturalmente al púb li co que, perdida ya la brúj u la, no sabe má s qué pen sar y a d es interesarse del arte. E st a s ituaci ó n equívoca n o se rí a un g r an mal. s i les arti stas logra r an al cabo (co mo ha sucedido o tra s veces ) cunvence r al público que e s tá en error y ha oe rle contemplar co n ad m :ra ció n , lo mi s mo q ue a! pri ncipi o m iró só 1o con u:na so nri sa el e burla o de co nmi serac ión.

N un ca se ha discutido tanto , ni se ha esc rito má s so bre teorí as artísti cas. Jamás s e han derrochado co mo ah o r a tanto s ar g umento s pa ra explicar y ju st ificar las obra s de arte. El h echo ;es sig nifi ca tiv o y se presta a se:-Ías med ita(:iones, porque la hi st o r ia prueba qu e la s gra nde s é poca s del arte se di s tinguen todo po r s u s p r o duccione s , m ie n tras los p e río dos d e decadencia se s eñalan cas i s iempre por un ex ces o de teorías, como s i exi s tiera una razón inentre 1el valo r de la s obra s y la ex ub e rancia de las palabras Quizás pien se el malici oso l ector q u e en este a rti c ulejo se incurr•e en aná]rJgo renuncio , porque co nti ene mu chas divagaci o ne s y no se concreta nad :t el e stado actual de la pintur a e n el U rugu ay . . . ¿Pe r o es posible conc retar al go so bre una que ro r e 1 momento se pn es en ta t o davía indefinida y vaga?

Podrá de c ir_ se que hay much os a rti s ta s que buscan hotJestament:e s u derrotero en m ed io de la s in ce :tidumhres de la h o ra. - que existen pintores ·d e p ositivo valor cuyas o br as y a plena madurez.• que alguno s han abiert o un co mpás de esper a en s u producción, - qu-e no - faltan tampoco, para completar e l c uadr o !os que pagan tributo a l o esóté rico y lo "snob".

P o r lo s aciert os de un os, l o e. fuerz o. de otros y la labor de todo s, nuies• tro pictórico irá labrand o len tamente nt por venir, se hará digno de .: s u nob le tradición y s abrá dar un a n o1a o rigin a l y prop·a que s irva de honrosa ejecutoria a la . e s cuela uru guaya d e p in t ura.

R. B.

LA Dirección de ARQUI'I'E CTU RA - E c oNOMÍ.\ , ha tenido la amabi li dad de pe dirme para -e s te número e s pecial, un artículo e n el que se r ese ñen los libros n;uguayo s má s apropiados para que el turi s ta s e haga idea cabal, o por lo men os aproximada; de la literatura uruguaya. Parte e s e pedido, que m e honra, del co n cepto· ge n eralizado d e qu e la Iiteratura de cada país es, o deb e se r , un reflej o de las costumbres--y modalidades de s u s h a bitante s

•

Fara ello se ha tenido en cuenta mi doble carácter de periodista éon casi un cuarto de sig:o de actuación y mi cargo, de poca data, de Secretario de la Comisión Nacional de Turismo

La Dirección de la revista me plant·ea un problema literario, que ofrece todos los aspectos de un problema arquitectónico, y, en honor a la distinción , aunque profano en el ultimo arte, he de tentar que sus deseos no se vean defraudados.

Una obra arquitectónica responde - según las definiciones más corrientes - a tres ideas fundamentales: la belleza, la conveniencia y la S<Midez. Una antología para los turistas debe reun :r condiciones igua!es o parecidas; belleza literaria, varredad de asuntos y poco bulto. Tales normas -que he de adoptar inspirado en el propósito de hallar la solución más práctica,- hacen surgir otros pequeños escollos que, si bien no son insalvables, deben ser eliminados.

En homenaje a la comodidad del viajero, en esta excursión literaria en la que debo ser guía, he Emitado la antología a d iez libros. Una decena de tomos cabe perfectamente en una valija; en honor al aprovechamiento del tj.empo, he planeado, desde un ángulo también práctico, el no citar obras agotadas o de mucho precio; en cuanto al buen gusto en la selección, queda al lector el reconocerlo o el no compartirlo. •

Desde luego, que la pr imera premisa del párrafo anterior me coloca en el trance angustioso que se ha presentado a todos los antologistas : el de las ex clusiones c!e cbras de mérito ; pero en el caso presente, me amparo en el axioma de que todas las colecc:ones de libros basadas -en términos infranqueables de revestir un matiz algo arbitrario.

Además - como lo insinué antes - he de circunscribirme a los autores y a aquellos que - si bien con tornasoles d·e la fantasía, - han abordado temas que tienen relación d irecta con la vida nacional del pasado o del presente.

Por tal causa, y por la universalidad de su ins piración que los habilita para situarlos •en literatura, no pueden mencionarse entre los diez iibros, ninguno de Rodó, el notable ensayista literario; ni de Vaz Fer reira , el superior ensayista filosófico; ni los poemas de Deimira Agustiru ; Maria Eugenia Vaz F erreira y Juana de I barbourou. Aparecen, no obstante, en la antología que se recomienda, fragmentos de esos escritores suficientes como para hostigar la curiosidad del tur ista que aspira a conocer tamb ién la literatura nuestra no regional.

Entremos ahora, al prometido "touring".

Tabaré, de Juan ZoRRILI.A DE SAN MARTÍN . - Es el poema nacional por excelencia. Hay en él mucho producto de la fan tasía poética y el escenario donde se desarrolla la acción· dista varios siglos de la vida contemporánea debe tener lugar preferente en esta "vueita" literaria, por cuanto hace revivir la época de la conquista, las luchas entre el guerrero hispano y el indio, el dueño de la tierra hasta entonces inv iolada por ext r anJera planta. Su mérito artístico coloca a Tabaré dentro del género literario denominado epopeya.

El Terruño, de Carlos REYLES - Es el novelista uruguayo que ha arrancado más fervientes elogios a crítica nacional y extranjera. Algunas de sus novelas, como La Raza de Caín, ofrecen el perfil de la escuela francesa de fines del siglo XIX; análisis psicológico y sobriedad en la· forma Pero !<.eyles es novelista nacional de s ub ido méri to, a u nque su fama en Europa radique sin

gularmente en El Embrujo de Sevilla) evocación magnífica del pasado en las orillas del Betis. El Terruño puede ser considerada como su novela típica en la fase de los asuntos uruguayos.

El Río de la Plata, por R B. CuNNINGHAM:E GRAHAM. - Ha sido un inglés quien ha escrito las más bellas y hondas páginas s obre los hombres y las cosas de la campiña rioplatense de medio siglo atrás. R. B. Cunninghame Graham vivió su primera juventud , aUá por 1880, en las pampas orientales y argentinas. Convivió con los gauchos, a quienes amó, y peleó c 2·ntra los indios. Luego regresó a Inglaterra, donde perteneció a la Cámara de los Comunes. Iniciada la guerra europea, se le encargó venir al Plata a comprar caballos para el ejército británico. Ante los dilatados campos, rememoró las visiones y andanzas de la juventud que no vuelve y volcó en un libro el amor a esta tierra, evocando el ambiente con un acierto que hace de él uno oe los mejores ensayistas del género.

Fábuw.s campesinas, de Montiel BALLESTEROS. - Si Cunninghame Graham evocó magistralmente hombres vistos y episodios vividos, d salteño Adolfo BALLESTERos, imaginó, o por lo menos, aderezó, con el adorno poé• tico, la fauna y la flora del Uruguay. Sus Fábulas , envueltas a menudo en el ropaje tenue de la ilu s ión, induoen a amar las cosas de la tierra. Desde el humilde chingolo al orgulloso cardenal y desde la modesta gramilla al majestuoso ombú, desfila por su libro en pintoresca teoría, lo más variado de la tierra oriental. asomando siempre la característica bella, propia de cada objeto, que el poeta ha sabido descubrir en uso de su condición zahorí.

Una centuria literaria, por Hugo D. BARBAGELATA. - Este escritor, que reside desde muchos años en París, se asoció al Centenario patrio cumplido en 1925, con un conteniendo fragmentos de los escrit o res uruguayos comprendidos en el siglo que se inició al proclamarse la independencia del suelo en 1825. Hay buen acierto en !as transcripciones - tanto de p:-o sa como de verso - y una biografía sintética, pero jugosa, de cada autor.

Paja por EL VIEJO PANCHO. - Además de CuNNINGHAMB GRAHAM, corresponde a otro e s critor no nacido en el Uruguay, un español, José ALONSO y lugar prominente en )a literatura nativista. Tras el seudónimo EL VIEJO PANCHO, escrib:ó hermoso s poemas, trasunto fiel del alma campesina, un poco idealizada a veces; mas predominando en ellos la exactitud psicológica del cottjunto. Sus ver s os, reflejo de sentimirentos poco complicados, ofrecen distinta t onalidad, al del asunto m elancólico o humorístico que los inspire, si bien, se acentúe, en la obra total , la n o ta fatalista que nos trasmitie ron nuestros antepasados del Sur de España por la herencia árabe.

M'hijo el dotor, por Florencio SANCHtz. - La s ohras teatrales d e Florencio SÁNCHEz constituyen la más elevada producción del género en el Río de la Plata. No solamente del punto d 'e vista escén:co r evisten alto mérito ; es también como producción costumbrista que se halla colocado en primera fila como atttor. La obra que señalo no es la más valio sa juzgada con criterio universalista. Es, no obstante, la que mej o r coincide con la fina1idad perseguida por el autor de este artículo.

El León Ciego , de Ernesto HERRERA. - El malogrado Herrer:ta fué considerado como el sucesor de Sánchez. Sin embargo, aunque ambos iban al

•

mi s mo objet i vo humano, el últim o n o de :;cu idab a el efect i s m o. P o r eso , sus obras so n m ás pa r a representada s que para 1e! d as. E m pero, El León · Ci ego, evorac i ón de las guerras c iv ile s C!UC a ·olar o n e l s uelo o riental , cobra m é rit o s ing ular por s u caracterís tica locaEsta.

Cuentos , d e Ja,·i er DE Vr.-\KA - E te escritor. escr ibió a lg un o s mil es de cue nt os en pe ri ód icos del Urug uay y de la .-\ rgentin a, r eu ni é n dol os luego e n C ualquiera de d lo s - Leiía seca, !lfacadlines. Yuyos_. .Campo. etc. puede ser escogido, si n q u e p ueda decirse qt:e los o tr os le so n inf er io r es Es un formidable escrito r rea lis ta , pint or fi el de la s cos tumbr es dd ca mp o . p r ef iriend o los pe r onajes humilde s y mos trá ndose m aest ro e n e: diálogo.

Poemas 111 ontez. id nos , Emilio FR CGOXJ. - E · un o de los i! r icos de m á s \' tt el o De la poesía a m o r osa. que fué la prefer i da de sttt juYentud, pa só a ser el can t c r de la nr b? - paisaje s a\'e n idas pa eos. y p!ayas - y de la Yicla moder n a que hienc e n s u s:?no. S u ;; Por lilas JI outc'i:idea.nos se ñalan tri un fa! e n l a Hc:·atur a

Ricardo Escttdcr

•

BREVE IHCURSI'ON POR MINAS

HAY paisaj es que dominan al viaj-ero. Que tienen la elasticidad caminadora de la vida, sus altibajos, s u inquietud, su dinamismo. No se les puede :"'tacar ni eludir por la velocidad. Huirles s ería entrar en un inocente recurso cinematográfico : la persecución.

Un caso típico, concreto y representativo: Minas, las si•erras de Minas. No e s necesario reclamar las hO'ras perdidas del panteísta - la velocidad mirada de revé s - para el culto del milagrero panorama minuano. No hay necesidad de ello, porque el Alto de la Co ronilla es felino y asalta al viajero t!es preV'enido o adherido a la máquina y al h orizonte. El repecho del Puma <·s só]o un adelanto, el anuncio del espectáculo proteico, empezado ahí y que ha de continuar durante hora s y kil ó metro s, en variant es in sospechadas.

•

La Fuente Salus recoge lo s pliegues voladores de s us colinas, turnándose en la gracia m ov ediza de los plan os múltip!e s y ofr-eciendo e n la totalidad verdinegra de millone s d e árboles, el re miendo plutónico inexpugnable, repetido como al desgaii"e Desde lo hond o a s ciende el murmullo vital de las maquinarias, con ritmo de sangre, denunciando al hombre e n lucha con las fuerzas o sc uras.

Después , la carretera se empina. La tierra hier ve en un burbujeante hervo r de tonos grises, verde pálid os. El cerro Verdún, éOmo muchos hombres, afina buscando un camino en lo alt o. A l Oeste, una rueda dentada va volteando hacia el mar y mi entra s marcha s in fatiga qttiebra el horizonte cercano.

En el bajío, como en una mano sarmentosa de arroyos, está Minas, la ciudad. Tiene los flancos blanqueados Es tin vue!o de palomas apacibles sorbido por la · hondonada. De la masa vulgar del Plata y el San Francisco - frescas guitarras de agua cantora - se apartan álamos erectos, avizores, cervantinos, de s tacados en la n o bl e a ctitud de cabalterescos trajines. Y más allá , un s au ce llorón entra en la fiebre del paisaje, con su a s pecto de gaucho abatido, portad or de mala s nue vas, perezoso y oscurecido, que va barriendo el suelo con las puntas de su poncho desflecado

1\l,r· 1 M' 1 L d M' ' unas mas as s terras e ma s

La tierra se enarca ahora para dar un s alto de volatinero e ir rebotando sucesivamente en las sierras de San Francisco, doloridas por los socavones de !as minas de plomo y de manganes o, por los tajos de las canteras de Narancio, que visten de mármoles y granitos lucientes los grandes palacios rioplatenses.

Y más allá, en más allá atajado de cerros, los Campaneros, los Penitentes, Marmarajá, Pororó, hendido s en el cielo, fertilizando con su tributo inmanente los valles opulentos, que son una tregua en esta tierra herida. Y flanqueando el extraordinario bastidor pétreo, siempre la carretera de Aiguá, fina y

Es un accidente más, el salto de agua del Penitente, a 20 kilómetros de la ciudad. Ese salto da su canción cÓntinua e irisáda, en un chorro cantarino de cientos de metros , chorro para las gtutas frescas y con la ·frescura perfumada que ofrece el bosque silvestr•e, dispuesto eit anfiteatro, grávido de talas ariscos, de arrayanes gemidores, d-e canelones barbados, de calagualas s-edientas y verdinosas.

Tierra adentro, atalayando los valles esfumados de Casupá y Santa Lucía, fl o tante en el vaho blanquecino de sus m ontes está el A requita, cerro típico que con el arado, d so l y el buey - trilogía afirmat iva - forman la heráld ica solariega. El Are quita, distante diez kilóm etros de la ciudad, cobijó matre r os y libertad ores en la amanecida de la pat r ia. Luego fué arquero y regazo para v enado s y guazibirás elásticos . Ahora , anida cue r vos renegridos, de vueJos lentos. Tiene la magnitud de un dio s tutelar, de frente rugosa y recta , y la entraña oscurecida, aquietada y mu sical, re so nando s iemp r e la canc!ón ele s u gota de agua para la s fatiga s de ener o.

Lo s ojos s ig uen tropezando, encendidos de so rpre sa, en altos macizos s uces ivo s: Soldado, Espuelitas, Polanco, a s perezas de vi olenta co nformación, qu e l t: ntaron la codicia de oro de lo s c{)nquistadores hispano s, hasta sangrarlos en ios pedregales y en las zarzas. Ahora peinan lanares para glo ri a de lo s nido s de pirinchos

M ' M. ' L d M. ' ma s mas a s sierras e ma s Valles y m o ntañas para vol idos verticales. validos de alas fuert es, s ie m pr e rn lucha co n la tenaz s ucción de la s c uenca s p r ofu nda s, dispue st a s co m o un drco en qu e s e desarrolla, dinámi co y s alvaje, el drama bárbaro de la naturaleza. Drama florecido de victorias áurea s en la flor del tala que empenacha las cumbre s Mezcla de Pampa y A nde s, que acaso hubiera cabido en la hijuela de un estanciero -del siglo pasado , de esos de hacienda cérril , campo abi-e rto y brazo largo para la am ista d y pa ra el "q uite" , este M ina s proteico no puede se r aprisionado ahora en los ra sg os apurado s de una cróni ca nervio sa, co mo se pone dentro de un pañuelo s edeño el puñado de fruto s s il vestf'es, claros de r ocío, húmedos de amanecer .. .

Pero puede pensarse, atentos a la má s severa lógica , que cump lirá un destino primordial cuando el turismo se racionalice en nue stro país.

Y ha de ser, seg uramente, una e stac ión de oto ño , p ue sta como un puente rnca ntad o entre la arena p icante de las pla yas y el re cog imiento apacible del hogar. P o rque e l otoño de Mina s es diáfano, sed ant e, acogedor y firme. Tiene cielo m anso y luces maduras

S. D. (h : )

ALGUNOS ASPECTOS

P 1 N T O R E S· C O S de

los ALREDEDORES DE MINAS

LAGUNA DEL SAN"'''. \ , LUCT.\

BLANCO PERMANENTE

L B A y A L D · E

Pinturns

Barnices

La baldosa de arcilla cocida es insustituible en las azoteas. No necesita conservación para suprimir o evitar los deterioros que producen los cambios de temperatura y _ la · .intemperie.. •

SEÑOR ARQUITECTO: Si Vd. quiere construir buenas azoteas, empléela

Solicítela a la Fábric-a: · ·· Camino 20 de Febrero 80U. T. E 401768 al Bartolomé Mitre J 3 J 4 u. T. E. 80342 a

Hotel y Rotisser1e S OLIS

Bazar

Menaje

Metales

Productos

Hidrófugo

Materiales:

Sanitarios

Eléctricos

Gran · Carpintería

Eduardo Martínez é Hijos

Señores Arquitectos:

Soliciten precios y verán la conveniencia en darnos trabajo.

• Lorenzo Fernández 2088

a 200 metros de G. Flores

U T. E. 26262 EscritpP,o 23603 Taller· '

·cahteras en Puntas 'de ··Pan. ·de

URUGYAY,

EL MAS CONFORTABLE -DE PUNTA DEL ESTE

UNICO CON CAPACIDAD PARA 530 PERSONAS

168 APARTAMENTOS CON

Cine Sonoro, Restaurant y Bar "La Paella"

Bar "La Fourmie", Playa Mansa

Confiteria y Ftambreria

Garage "Modelo"

Pescadores exclusivamente para el Hotel

Cámara frigorifica

Fábrica de Hielo

Usina -Eléctrica para el Establecimiento

Granja • . Carpinterla

Instituto de Belleza SlABO

MOdas MoUnari

Acoplado a cualquie:t canilla de agua frfa le proporcionai.·á a gua a la temperatura deseada ; para baño, casas de peinados, peluquerías, médicos

y usos, generales en el hogar. EL NUEVO CALENTADOR

Finsterwald & Scb&icb 25

Casa Instaladora de ·obras :

Calefacción .. Central y RftlllO&··

•

SOBRE LAS GRANDES RUTAS DEL

PLAZA CAGAHCHA- PLAZA

TURISMO

DE MAYO

VIA CO L O NIA DEL SACRAMENTO

EAmigo tur is ta: "no dej e traer su antomóvi l".

S increíble la in fln en cia q u e s u elen tener en la vi da los ch is tes, aunque · sean malo s. Más influencia que lo s mi s mo s proverbio s. Por ejemplo: el p r ov erbio de que a quien madru ga Di os lo ayuda había log rado hacerme madrugar. Pero perdí esta v irtud cuand o leí en un almanaqu e aquello de un padr e acon se jador y anecdótico que , para co nvencer a un chico dormilón le hizo lee r una noticia de policía donde alguien que salí a -de su casa a las S de la mañana, se encon tr ó en la puerta una cartera llena de billete s. ''Ya ves", le dijo: si ese señ or no hubiera madrugad o , no habría en co ntrado la cartera. Y el chico con s u lógica terrib le : "Pero papá, más madrugaría el que la perdió " !

!'RQUITECTURA- ECONOMIA -121

Desde entonces, dejé de madrugar. El chiste había muerto el proverbio. ¿ a qué viene el cuento? Viene a algo que no es cuento, ni proverbio, ni chiste, sino una cosa muy para el futuro de esta Gran Vía que acaba de abrirse, con la carretera entre las capitales del Plata. Viene a que el horario de las 6 7 ae la mañana, establecido para salir los vapores de Buenos Aires y los autobuses de Montevjdeo, es un horario imprf,JCticable. Si se quiere matar esa vía, no hay más que una €Osa que hacer: MAN'tENER :ESF. HORARIO!!

Considero un deber de conciencia decir esto, sin medias tintas ni eufemismos, honestamente y claramente. Sé que en eso hay formidables intereses en juego y en conflicto. No importa. Ellos buscarán · acomodamientos discretos, en que el sol salga para todos, sin necesidad de que nadie se trague a nadie. Los intereses de las empresas son grandes y son dignos de respeto. De acuerdo. Pero los intereses del público, los de dos grandes que sólo tienden a ganar con el establecimiento de.-. _ n'bevas vías que las vinculen y que reduzcan el tiempo y sobre todo el costo, hóy casi pt;'ohibitivo, de los viajes entl"e sus puertos, esos intereses deben pasar primero ! ·

Porque no creo que haya ningún espíritu bien ·informado y de un juicio ecuánime, que dude de la reciprocidad de intereses que hay en esto, .que no crea que los medios de aumentar y facilitar -y abaratar - la múltiple dda de relación entre estas dos capitales, revisten un imperativo interés recíproco. No hay quien ignore que los tres meses de '"erano, en que la onda viajera afluye de preferencia a las playas orientales, tienen una noble compensa' ción en los meses centrales, durante los cuales el movimiento Pefluye hacia los puertos argentinos. La atracción cósmica de Aires se ejerce con poprestigios sobre el mundo social uruguáyó, durante los meses en que la gigantesca urbe porteña vive una intensa y at<liente vida, de arte, de cultura, ele sociabilidad y de un esp!endor incomparable; Y o no he querido preguntarle aún ciertas cosas a la estadística, porque, además, fuera del movimiento de 1mvíos y pasajeros, el balanoe del intercambio anual de valores entre ambas capitales, es muy difícil de hacer. Pero casi medio siglo de convivencia, de frecuencia, de intimidad, de atenta observación y afectuoso comentario, me imponen una recia certidumbre de que, entre esos valores, tanto en el campo económico como en d afectivo, social, espiritual y cultural, hay una hermosa alta equiva!encia. Si no tuviera de esto una profunda convicción, si creyera el interés uruguayo, que la ganancia uruguaya, de cualquier género que sea, <.'n este terreno de leal mutualismo, eran contrarios o indiferentes al interés de la nación hermana , si tal creyera, juro que no estaría escribiendo esto. Amo las partidas francas y no aprendí a nadar entre dos aguas.

No. La armonía de ideales entre ambos pueblos, reposa felizmente, en una armonía fundamental de intereses, armonía que se pondrá en luz, siempre que se la busque con aquella intención _sincera que feHzmente guía nuestras re!aciones hacia todos los rumbos. Por eso escribo esto, porque puedo escribir a.Jegremente y con todas las cartas a la vista. Y por eso me alarma este detalle del horario, que es cosa fundamental ! no hay que engañarse. Ese es horario para viajes de necesidad que son los menos. No és horado para viajes de placer, que es lo que nos iniieresa propiciar. No vamos ahora a pretender que cuatt"o quintos de la población social de Buenos Aires y Montevideo mude sus hábitos y aprenda a madrugar ! Las señoras, sobre todo las familias ¡10rteñas que habitan los barrios elegantes del Norte a Belgrano, tendrían que

•

,

levantarse a las cuatro para ir a tomar el vapor a las seis, en la Dársena Sur ! No es posible! Convénzanse las personas, y las empresas, y las oficinas públitas que tengan que ver con esto, convénzanse de que eso que suele decirse, "a mí me gusta levantarme temprano" e s una mentira criolla". Lo que queda de crónica es fácil de contar y no es largo. De acuerdo con mi tesis uantimatinal", entre los muchos autobuses, generalmente buenos, que hacen ese viaje, elegí uno de la Cooperativa Uruguaya de Viajes, Excursiones y Turismo, que según la moda, se expresa en sus cinco iniciales: C. U. V. E. T. y que, además del coche que mantiene en el terrib!e horario de las seis, hace sa1ir otro a las dos de la tarde. Elegí Y preferí además el vapor "Flecha" para la travesía, porque hace los domingos unos v :ajes de excursión, llegando a Colonia a las 9 de la mañana y saliendo a las 9 de la noche, de modo que puede pasar el día en Colonia, es decir, en el Real de San Carlos, que es lá "Great atraction" - almorzar y comer en tierra, o comer a bordo, donde hay servicio de restaurant, y llegar a dormir en las horas normales a Buenos Aires.

En el viaje por la carretera, además de constatar el confort de los coches Pullman y la pericia y cortesía del personal que lo s confirmé una ob.:ervación que ya me había impres'onado en el viaje del domingo anterior: es }('1 que llamaré "la resurrección del rancho", el regreso a la linda casa criolla, de paredes de barro y techos de paja brava! Desde la niñez lejana tengo yo al rancho muy adentro en el recuerdo y en el cariño. Así, con itn regocijo ('Onmovido qure, después de haber asistido a su derrota y total abandono por h atropellada ruidosa de las banalísimas e inconfortables casas de madera o ladril!o con techos de zinc, que habían despoetizado nuestra campaña con su fealdad irremediable, los vine aYer ahora a nuestros ranchos, tomándose una magnífica revancha, propagándose a derecha e izquierda a todo rumbo, desde el mismo suburbio, formando conjuntes de <:asas, ga!pones y enramadas entre cortinas de arboledas y enredaderas consteladas de rosas ! ! Ranchos queridos de mi tierra!; no le pido a Dios mejor suerte que poder cerrar los oj-os, cuando me llegue la hora, mirando un techo de totora hecho de cierta manera que yo aprendí, cuando era chico, una de trenza con la cual ni el pampero es capaz de erizar!e las pajas al rancho!

La ciudad de Colonia interesa al estudioso de cosas americanas. Habla mucho al espíritu, con su¡ barrio de ruinas, donde, a pesar de la barbarie civilizada que las dejó destruir, hasta hace poco, queda mucho que ver, y más de un rincón donde pararse a meditar y a soñar Pero sobre todo, la Colonia interesa al viajero y al turista por el -Real de San Carlos. Confieso que tuve una sorpresa, mezclada no sé si de vanidad o de orgullo, al ver, sin las habituales exageraciones del reclame, aquella creación admirab1e! ¡Creación ! Me ratifico Y me siento cómodo para llamarla así , por que en tal empresa, los uruguayos sólo pusimos , que yo los médanos! En efecto: fué argentino, fué don Nicolás Mihanovich hijo, de grata memoria, "fué Nicolr.sito" , un espíritu amable donde la fe y la audacia armonizaban con la simpatía, fué él quien realizó aquel esfuerzo , que expreso y califico con dos adjetiYOS : bello y titánico !

¿Describirlo? Pero ¿quién no sabe, siquiera de oídas, lo que el coraje em-. prendedor, el buen gusto, una noble ambición y un montón de millones, hicieron surgir en las ar·en21.s de aquella linda costa? Sin embargo, de oídas también conocía yo aquello, y descontaba lo que siempre hay que atribuirle al .verbo

superlativo de la propaganda. No. No hay nada nada que no satisfaga, nada que no l!ene las El hotel, alzado en líneas está ya habilitado de cuantu el buen gusto, el de la vida, la d : stindón y el confort, suelen reunir en s:tios predilectos. Nada de dorados ni relumbrones. Todo s obrio, de un buen tono tranquilo. Es verdad -y me es grato df'cirlo - que ahora está animando el resurgimiento de aquel vasto eonj,unto . que había caído en abandono y olvido, el espíritu gentil y la cultura superior de una dist'nguidísima dama argentina, la señora Felicitas Guerrero d·e Mihanovich, que, con una decisión sonriente, como una hada con su varita ,.a produciendo en todo aquel vasto conjunto una milagrosa transformación. ''Yo tenía", me dijo, "no puedo decir un remordimi-ento, pero sí, una sión pénosa de responsabilidad en esta empresa. Un día, y1 lejan o, mi marido '?e trajo aquí, me mostró estos arenales m:e exp!iró su p 1 an. Yo lo a cogí con C'ntusiasmo. Y eso decidió la suerte del propósito. Por eso - -y no por un simple comercial - he resuelto ah c- ra poner toda mi fe en lograr este. recobre su antiguo prestigio. Sé que •es una obra buena y he de llevarla ade!ante, de que me alentará la simpatía de todos los espíritus d ' gno ; ''.

Pasamos en el Hotel del Real de San una agradable veJada. Aqueilo no parece una improvi sación forjada en pocos hace apenas 30 años. El parque tiene ya un aire antiguo, acogedor y apacib!e. Aquello es un Para : so de reposo, un Remanso de Paz ! El vasto salón del antiguo Casino, está transformándose en un espléndido salón de baile y fiestas soc:ales. El frontón , c.:tpaz para seis mil personas, la plaza de toros, capaz para qu'nce mil, al a·taque del abandono y la intemperie, esperan mejores tiempos. Tiempos que deben venir, que tienen · que llegad y toreros rEso debe volV'er. ¿Acas::> mt:recen más apoyo social los teams de fútbol, por ejemplo, muy simpáticos, pero motivo frecuente de bochinches y discordias, que tantas veces han pues":o a estos pueblos a pique de tirarse de los pelos? La pueril sensiblería que · rró del Uruguay la bel!eza de Jas f=estas taurinas, incomparablemente menos hrutales e inhumanas que las feroces luchas de box, donde campeones y espe ctadores descienden frecuentemente Jos peldaños más bajos del instinto, ceder el paso a una comprensión más justa e en materia de espectáculos de índole popular. Eso, los toros, eso tiene que volver, porque es hermoso, porque es varonil , y porque, al fin y al cabo, es nuestro, es nuestra raza! Ero ha de volver 1 La vuelta del rancho criollo es ya un lindo presagio. Un vistazo a la zona Franca, que la opinión local comenta en tonos diver;.;os, y tomamos el "Flecha". Almuerzo a bordo, en un salón que ocupa toda Ja . cubierta, con largos ventanales el río. Partida a la una y media, con viento más que fresco. Se espera un viaje movido. El sudeste agarra al barco wedio al sesgo y puede haber baile. Felizmente, no ocurre nada. El barco tiene una estabilidad remarcable y aguanta el oleaje con impavidez. Resulta un viaje agradable. Y al llegar a Buenos Aires, al pisar la sensación de !1aber hecho completa, recién entonces, la carretera de Colonia, se impone al espíritu. El señor don Juan Ganzo Femández, propietario del "Flecha", que venía a bordo, acababa de decir en un grupo de amigos : "yo quisiera que este fuese como un puente entre las dos orillas " Era el mismo pensamiento que me obsedía, que anoté mi Agenda y que expresé en la crónica anterior : "Al llegar a Colonia se siente la impresión singular de un cuento interrumpido en el momento más interesante ! La carretera, cuando se anduvo hasta el fin, "no se acabó" ! En su último kilómetro "se siente que la vía sigue, que

se prolonga; que se hace navío, que se hace puente, ·que se tiende el dorso del estuario y ya no para sino en Buenos Aire s ! ''Esta Gran Vía, agregué, así entrevista, es un símbolo''! Lo repito ahora como la mejor palabra de estas crónicas. La carretera prolongada idealmente de Plaza Cagancha a Plaza Mayo, es realmente un símbolo - símbolo de paz y de unión, de una cada vez más íntima y afectuosa comunión de ideales, intereses, afectos y destinos, entre estos dos pueblos a quienes todo los une, hasta ese enorme río qu1e los separa! •••

Templada y rubia, la mañana parecía hecha de encargo para correr los campos. A la hora prefijada, llegamos al hotel t-n riDs autos, acompañados del interventor de correos señor Mazza y de otras personas gratas, el dinámico Adr.1inistrador General de la Comisión Nacional de Turismo Uruguayo, don Juan Carlos Mendoza, y el activo representante de "La Razón", don José E. Pareja. Partimos. Y como yo quería "hacer" la nueva vía Montevideo-Colonia- Buenos Aires en toda su extensión y proyecciones, antes de rumbear al suburbio pasamos por donde está ubicado, por ahora idealmente, el "Marco Cero", punto de arranque para todas las distancias indicadas en los planos de carreteras. Mendoza va informando y yo voy tomando n otas cómodamente, gracias al perfecto pavimento de las vías que permite escribir, andando a sesenta kilómetros, como sentado a un pupitre. Es en la Plaza Cagancha, por cuyo centro pasa, cuan ancha es, la Avenida 18 de Julio, ieje principal de la circu1aéión metropo !itana, donde la Comisión Nacional de Turismo ha resuelto ubicar el mencionado Marco Cero. Pequeñas hojas de ruta que están siendo impresas jndicarán las calles urbanas que los viajeros deben utilizar para, partiendo de aquel marco liminar, entrar en las grandes rutas det turismo, al Norte, al Este, al Oeste.

"Será entonces indispensable venir aquí para tomar el rumbo " -"No; no será - y esta indicación es útil para el turista argentino - "no será indispensab1e entrar hasta aquel punto de partida para tomar el rumbo: para los viajeros que de la Colonia quieren ir a las costas del Este sin pasar por el centro de Montevideo (Camino de la Barra) por las calles Arena, Santa Lucía, A venida Agraciada, Camino Castro y Avenida Millán, seguirá por la magnífica Avenida de las Instrucciones hasta Suárez o Panelo, para de allí entrar en el camino a Maldonado, que es la gran ruta para las costas del Este, y para Minas, Aiguá y Treinta y Tres, hasta la Laguna Merim". Cruzamos rápidamente los pintorescos barrios suburbanos. En La Teja el eamino se bifurca: por la i,zquierda va el Cerro, por la derecha, a la Barra. Seguimos por aquí, entrando en pocos minutos en el gran puente que cruza el Santa Lucía, desde el pueblo Santiago V ázquez, hasta el arranque de la nueva carretera a la Colonia, motivo principal de esta Este puente, o mejor dicho, un hermano mayor de este puente, tuvo una inesperada actuación en la Gran Guerra. Estaba listo, •en Hamburgo, a mediados de 1914, ya a bordo del vapor que debía traerlo a Montevideo, cuando eslá Guerra. Los ingleses, a pesar del pedido insistente del gobierno uru!{ttayo, no permitieron que el buque en cuestión siguiera viaje; y esta interdicdón dió un resultado imprevisto : los alemanes se apoderaron del puente, lo tendieron sobre el Danubio y por esa vía invadieron los Balcanes y estableCieron con Turquía una comunicación preciosa para sus fines estratégicos. El puente que el apacible Santa Lucía, es m duplicado de aquel que tan trágitas funciones debió cumplir sobre el Danubio AzuJ.

Aquí cabría otra divagación . . . Pero no hay tiempo . Mendoza reclama la atención sobre el pa ís circunstante Vale la De la altura de! puente se abre un panorama entre fluvial y lacustre, saturado de una especie de beatitud. A la derecha, rel río, como qormido; a la izquierda, sobre las aguas grises, la lozanía alegre de una pequeña isla, que parece una gran canasta de ramas verdes olvidada allí por el bosque cuando se fué a instalar en ia orilla cercana.

Mendoza in fo.rma : Todo aquel actual desierto de aguas, bosques, juncos y arenas, que el gran puente atraviesa, va a sufrir una vasta transformación. Vednos al puente, se construirán los locales de los Clubs de yachting y de remo. Una cancha de regatas será dispuesta a partir de Ja linea del puente, río arriba., en aquel ancho y magnífico cauce con arrestos dre estuario y aspectos de lago. De acuerdo ccn la Intendencia Municipal y el Ministerio de Obras Públicas. la Comisión de Turismo realizará en aquel escenario, que se está brindando, accesible y propicio, serie de ohras de aménagement que lo convertirán, no sólo en un magnífico centro de turismo y deportes, sino también en un sitio encantador de paseo y esparcimiento, pues serán cónstruídos desemLarcaderos en la linda islita mencionada, la que , a pesar de su nombre truculento - ¡isla del T;gre! - es de una belleza mansa, y una vez provista de buenos restat1kants, bars y diversiones, será toda ella un múltiple recreo de atractivos. En el extremo del puente nos paramos un instante a observar, en un plano de rutas, la ya importante re d de carreteras de firm e que cuenta el Uruguay. En ese plano, que aunque es reciente, está ya excedido por nuevas vías abiertas al tráfico. Mendoza fué completando con su estilográfica algunos trozos importantes de carreteras recién acabadas de construir. Entre ellos tienen espedal interés para el turismo deportivo lo s de Lascano a José Pedro Vareta y de este pueblo a Treinta y Tres, porque integran una red que permite ir por la can etera continua, de la Colonia hasta el Lago Merim, entrando en un sector geográfico formado por paisajes de una extraña belleza, a lo largo del litoral marino, desde Río Grande a Rocha. Y o hice ese trayecto en avión, viniendo de Río de Janeiro, y aunque ya he visto bastante mundo, guardo dre aquellos panoramas una impresión inolvidable.

La salida del Gran Puente anuncia la entrada en la Gran Carretera. El Anunciante 'es digno de ]a. Anunciada, la cual a la Vlez que entra imperiosamente por los ojos, en un despliegue que parte como un tiro hasta tocar el hori:wnt!e, en una recta de 48 kilómetros, se insinúa con duizura por un aumento de bienestar fí sico, de un positivo aumento de suavidad en el desli- · zamiento de la s I:antas neumáticas sobre aquel1a superficie perfecta. La mirada corre sobre la cinta prodigiosa, suavemente ondulada hasta el confín.peíc ondulada únicamente en el sentido horizontal, -al descender las hondonadas y al remontar las lomas. Es como una cinta al mismo tiempo flotante y rígida, sin la má s leve curva, sin el menor desvío de la implacable recta, que, interrumpida a trechos, vuelve a partir como una saeta, y va a clavarse, a vt>ces en el flanco una colina que, si es alta, es por el tajo de un desmonte ; si no, es traspuesta como en un vuelo planeado, siempre muy suave, pues la carretera no afronta rampas mayores d1e 4 por ciento. Este perfil casi constante, que se diría de una montaña rusa al ralenti, por lo atenuado de los desniveles por lo extenso y tranquilo d:e las pendientes, por · la ausencia casi total de curvas, pone en el camino una continua ameniñatl, sin sufrir nunca esa sensación de ansiedad y fatiga que suele incomodar a los temperamentos nerviosos cuan• do sienten jadear el motor en una cuesta.

Ni fatiga ni riesgo, pues además de la casi invariable rectitud del trazado, se han extremado en aquella o bra las previsiones. Las curvas tienen, cuanáo men os, 600 metros de radio, y !a vi sibilidad mínima, tanto en el '3entido vertical corno en el horizontal, es de 170 metros. Esas dos caracter_ístkas bastan pHra prevenir todo accidente. Ademá s, no sin bastante costo, pero con excelente acuerdo, se han evitado los pasos a nivel, que son un peligro constante. Las ví as férr eas cruzan la carretera cuatro vece s, pero tres veces pasan por encima y una p or debajo.

Estos datos, que me fueron confirmados y ampliados por la cortesía del ;ngeniero don Agustín Maggí, autor de los estudios de campo, autor del proyecto y director técnico de la obra, merecían SJe r completados con otros muchos de no menor interés para especialistas y aún para simples curiosos. Pero hay que seguir viaje! Los autos se lanzan golo s amente en la hermosa carreteru, que tiene a todo lo largo, cortando en dos su superficie clara, una ancha junta de dilatación, la cual sirve a la vez para guiar el en ambos sentidos. Juntas transversalmente análogas, más angostas, d e doce en doce metro s, en todo tiempo un amplio · coeficiente de elasticidad a la calzada, la cual, vayamos diciéndolo, está constnitda en hormigón armado, tipo Illinois , o sea, una parte de cemento portland, dos de arena y 3.3 de pedregullo. Para manttner las costas en el limite de 4 por ciento, se hicieron 2.500,()(X) m3 de desmonte s y terraplenes, y para sangrar el terreno y asegurar los desagües, se construyeron 270 alcantarillas.

En fin, diez lindos puentes, sobre otros tant ::>s arroyos, ponen amenidad en el desarrollo de la carretera, de la cu al, ramale s diversos se desgajan a chos, uno va para Nueva Helvecia, otro para el Rosar¡o, este para Colonia Valaquel para ·el pueblo Libertad. Todos esos ramales en pueblitos antiguos, centros de trabajo rural floridos y prósperos, d onde la buena semilla ha prosperado en lindas mujeres de aspecto sano y •en hombres robustos, üe piel tostada y ojos claros En esos centros de trabajo agrícola la tierra, feccndada con tesón y sudor, está en pleno alumbramiento o encinta de nuevos frutos. En los rancheríos chacareros, mujeres atareadas empujan con risueña fatiga sus vientres de hembras fecundas , explorando el catdal en busca de nidadas de pava, o trabajan en la faena casera con un chico colgado de un pezón, mientras lo s hombres, sin acordarse de que es domingo, conducen el arado, o amañan la tierra, morena y gorda como mulata de estancia. En cambio, los horneros están de asueto. Paraditos encima de sus nidos de barro, cantan a intervalos, su canto peculiar que parece una risa Alguien afirma, y yo lo ratifico con mis recuerdos de campero, que e sos indu striosos pájaros se acuerdan, ellos sí, de que el domingo es fiesta de guardar y n o trabajan nunca en e9e día! ·

Al desfilar de pueblitos y colonias, se han ido mencionando ciertas pel'ttliaridades que convendría no echar en saco roto, por lo que pueden imeresar a los turistas de buen di ente. En ciertos lugares que los chauf feurs conocen bien ) se comen ciertas cosas especiales : ahí, los mejores espárragos, cultivados por el mismo dueño de la fonda, un alemán acriollado ; más allá, unas famosas milanesas. En Santiago V ázquez, donde eran los antiguos Matadteros, están construyendo unas magníficas pérgolas en piedra rústica, y allí será el paraíso de las parrilladas ; Colonia es respetada por su cocina suculenta, con postres a base del leg1endario queso y las más variadas conservas de frutas ;· los Paradores, que la Comi s ión Nacional de Turismo va fomentando a lo largo de !a carretera, ya presentan ejemplares excdentes, como uno de Colonia Valden-

hicimos un almuerzó excelente. ltst'OS Paradores van a tener un tipo oftctal, de que ya se puede ver una muestra muy interesante : el Parador de la Boyada, que está siendo construído en piedra y techado en paja brava. Constará de varios ranchos-pabellones, dentro de un gusto medio holandés que dice bien en el paisaje. Allí habrá restaurant, bar , billares y pabellones dormitorios ¡rara una veintena de camas. Elegante., confortable y sujeto a tarifas que la Comisión de Turismo no perderá de vista para evitar abusos , este tipo de Paradores, amenizará mucho el tUl"ismo por aquella Gran Vía.

Kilómetro 102. Villa Ecilda, antigua y famosa fundación de don Federico Paullier. El memorión de Mendoza , despué s de elogiar la vida útil y noble de aquel buen ciudadano uruguayo , recuerda que en aquellos pastos n a cieron y en aquellas cuchilJas ret ozaron dos "parejeros'' famosos, no sólo en el Plata sino hasta en Inglaterra! Fué uno de el!o s "Cartouche ll", a quien el gran Pío Torterolo llevó a Europa, donde, montado por Domingo, hijo de Pío, ganó la gran Copa Asc ot. Fué el otro "Guazunambí'' que en una lucha batió en palermo a ' ' Pillito" el mejor producto de su generación

En esto nos cruza un magnífico autobú s Pullman, todo blanco, que viene Colonia, seguido a poca distancia de otro igual. Amb os, como otros que ya hemos pasado, van llenos de gente y resba!an sobre la carretera suaves y raudos como sombras, a una marcha media de 60 ki:ómetros. Como la carretera poco más de 170, (exactamente 178) la cubren en 3 horas. Nosotros llevamos una marcha semejante, que voy comprobando por lo s postes indicadode distancia, colocados a cada kilómetro.

El cruce de los vehículos resulta holgadísirr.o, contestando con el hecho a la objeción de angosta que se ha querido hacer a la carretera. Claro que con g o 10 metros sería más importante. Pero sobraría calzada por un siglo. Y eso pesaría inútilmente en la economía de la carretera, que ya ha costado su buena plata. Un poco más de seis millones. Pero ojalá que todas las inver sione s del dinero público, en estos países nuestros, tuviesen un moth·o tan fecundo como el que .decretó esta Vía!

Este motivo no es posible apreciarlo bien, sino al Uegar a la Allí ·•se siente'' la ·impresión singular d e un cuento ·interrumpido en el momento más interesante! Imposiblte llegar a Co 'onia y decir "hice la carretera: hay esto y lo otro!" No. La carretera, cuando se anduvo hasta el fin, "no se acabó de andar". En su kllómetro "se s!ente" que la vía sigue, que se prolonga, que t;e hace navío, que se hace puente, que avanza sobre el dorso del estuario, y ya no para sino en Buenos Aires

Esta Gran Vía , así entrevista, es un símbolo. Me pareció claro que había de continuar aque viaje hasta su término natural. Pero nuestra excursión sin horario no combinada con nada ! N o importa. Había resultado tan sugerente, de un tan amable atractivo para los ojos y el espíritu, que resolví hacerla de nuevo, pero esta vez de punta a punta, desde el princip:o al fin, a los horarios y a las combinaciones , usando los vehículos y los medtos de que el tráfico normal. en fin, emprendiendo mi regreso a Buenos Aires vía Co1onia. del Sacramento. y esto, probab!emente, lo contaré en otra crónica: "Colonia-Buenos Aires'', que si la hago, -tendrá la gracia de ser más corta que esta.

En la cual quiero enancar, para que no lo olviden, el consejo que puse al • • 1,rincipio, - dirigiéndome especialmente a los amtgos argentmos: ¡ Traigan su automóvil ! !

Manuel Bernárdez.

LAS PLAYAS URUGUAYAS

•

Pero la realidad futura está ahí. Acabamos de· comprobarlo una vez más, recorriendo por tierra de Montevideo a La Paloma, esa admirable congregación de playas sucedié.ndose unas a otras, en una extensión de 300 kilómetros , y sin con taT las qut · quedan más allá · de la Capita:l, hacia el Oeste, desde el Río Sa nta Lucía hacia Colonia, inclu s o hasta F-ray Bentos, hasta Paysandú, hasta el lindísimo Salto, e specialmente ca ro a nuest ro recuer-do

Manuel Bemárdez.

( " El Uruguay entre Dos Siglos").

EL Uruguay, desde la nqrteña harra eel Cuareim, hasta el lejano Chuy en el extremo N9rdeste del país, puntos terminales de su magnífico titoral; fluviaL de estuario y marítimo, ost enta entre · una orgía de luz y colar el más caprichoso sistema de playas que sea dado imaginar, - de ' tál variedad de ctrenas, dorada s , p!atinadas o sangúentas, difícil de igualar en parte alguna, r o mpiendo s u linea ya sea una hermosa barranca, una restinga, un cabo, un farrallón, una punta de piedra, un is!ote, una isla, un promontorio y esas torres y austeras donde las luces de potentes· faros marcan la ruta a • los navegantes y cual ojos gigantescos vigilantes y avisares, cuando la sombra crepuscular ha terminado y al índigo del mar lo cubre, negro corno tinta china, d manto de la noche, só!o levemente iluminado por el resplandor de los · que reflejan su lejana luz, en la tersa superficie, en las noches tranquilas, acompañadas por ]as fosforecencias que los "qocticulus milliares" producen y vienen a ,encender contra las roca s de la costa y los flancos de los barcos o van a morir sobre la cresta de las mansas ondas que murmurando invaden las playas de finas y acariciadoras arenas ; escudriñan el mar. . Y así se suceden sin solución de continui:iad, - especialmente en el litoral del Río de la Plata y el Atlántico, - Real de San Carlos, Colonia, Arazatí, Santa Lucía, Pajas Blancas, Capurro, Ramírez, Pocitos, Buceo, Malvín, Verde, La Mulata; la grandiosa Carrasco, Atlántida. La Floresta, Balneario Solís, Piriápolis, Portezuelo, Las· Deliciás, las originales de Punta del Este, José · Ignacio, La Paloma, La Barra, Manantiales , Paloma, Castillos y la Coronilla, y muchas otras que aún no han sido bacltizadas. Playas mansas y diminutas que recortan la orla del mar com o coquetas piscinas o grandiosas e imponentes . C•)n sus olas majestuosas e insomnes que no interrumpen jamás su eterna , canc10n.

Y ese vastísimo litoral de s de la is la de Farailón cuyo faro marca en el , dia coñ su blanca torre, o de noche ton su luz a destellos, el Canal del Infier- · no, para.l enfilando la isla de Martín García, caer en las azules aguas del Río · Uruguay y después en las barrosas de todos los brazos del Paraná, como un erizo gigantesco. está orlado de puntas y cabos que defienden la molicie de las pequeñas playas donde el sol meridiano brilla sobre las doradas arenas produciendo reverheraciones ; y así se suceden : Ara2atí, San Gregorio,

?unta Tigre, Punta Indio, Punta del Cerro y Punta (Carreta), que ilanquean la bahía de Montevideo, la de Trouville, Buceo, Gorda, Atila, Sirena, Piedras Negras, Pedro López, Punta de las Animas, Negra, Imán, Fría, Colorada, Rosa, del Chileno, Ballena, Punta del Este, que como desafiando ál mar, en él se interna, marcando el •extremo oriental del litoral de la República en el P::tta inferior; y sigue después el régimen de los cabos San Ignacio, Santa María, el misterioso Polonia y las Puntas oceánicas del Rubio y del Diablo. Y esas playas están limita4as hacia el Norte y el Este, - desde donde termina la ancha faja de doradas y mullidas arenas que las caracteriza, - por Yerdes prados en que los más variados rebaños pacen tranquilamente recibientdo la fresca caricia de las brisas marinas; bosques de las más raras especies nativas, que cubren las costas de ríos y de arr oyos y esas magníficas florestas que la mano del hombre con patriótico empeño ha realizado para orgullo del país, donde se destacan la soberbia Punta Ballena, única en América por la ': ariedad de sus ejemplares, en que desde las blancas y perfumadas orquídeas, del borde del Orinoco o el Magdalena, los magní f icos pinos canadienses y los robles patagónicos, abriga toda la flora mundial a la que acompañan los típicas ceihos, que reflejan sus corolas ensangrentadas en las tranquilas aguas de las lagunas y arroyos; y · la sigue Piriápolis, cuyas majestuosas y variadas arboledas, llegan hasta el mar, se desarrollan en los hermosos valles, trepan los t:erros y llegan hasta donde los "Talas" se nutren sobre los monolitos de mármol, de granito y de pórfidos entre los que se encuentra el "Rojo Antiguo", t1Ue sirvió para construir los grandes templos y palacios faraónicos. Y ac c mpañando a esas grandes líneas demarcadoras del litoral, las blanras manchas de quintas, estancias, alegres caseríos y aldehuelas marítimas, suntuosos balnearios y pequeñas y risueñas ciudades, unido todo por hermosas carreteras, que, cerno gigantescos ofidios, serpentean por valles, sierras y cul' hillas, cortan los bosques y van a llevar, conjuntamente con el riel, la vida y Ja alegría a todas las poblaciones del litoral, facilitando el tránsito de veloces éHtt0móviles y elegantes trenes portadores de los millares de veraneantes, que, • ansiosos, corren a embriagarse con las yodadas brisas, a aspirar el balsámico perfume de pinos y eucaliptus y a sumergirse en la onda amarga, suave y apenas perceptible en las playas mansas, o a sentir la hiriente caricia de las olas cóncavas y bramadoras que provocan saludables reacciones, o a los dulces ribazos, donde las transparentes aguas que caracterizan todo el litoral, reproducen las gráciles y elegantes siluetas de lindas bañistas, que en aquel ambiente sienten la alegría de la vida y del mar, cuyas sonatas descifran y, pletóricas de ·optimismo y entregadas a dulces quimeras, se adormecen sobre la mullida arena recibiendo la caricia del sol suavizada por las frescas brisas marinas.

Las playas uruguayas, luminosas, acariciadoras y suaves, de templado clima respaldadas por alegres campiñas, suntuosas florestas y caprichosas grutas y farallones y en las que ríos y arroyos vi•enen murmurando a depositar sus aguas no interrumpida lucha con las arenas que cierran su paso hacia el mar , son el orgullo de los nativos y provocan la admiración de los forasteros que en no interrUJllpidas y alegres caravanas vienen de todos los países vecinos a estrechar vínculos y disfrutar de un ambiente que los hace suyos y sugiere la idea de volver.

latan Carlos M endoza.

LA ZONA HISTORICA DE LA COLONIA

An.te la obra devastadora emp.rendida por las autori· dades muni ciparles de Colonia, contra la histórica ciudad -uno de los pocos vestigios que se conservan del pe· ríodo colonial - la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, en patriótico gesto interpretativo de la cultura nacional , envió a la lntendencia de Colonia, la nota que se reproduce.

"Montevideo, diciembre 23 de 1934. - Señor Intendente Municipal de " Colonia. - La Sociedad de Arquitectos del Uruguay ha resuelto dirigirse " a V d. por mi intermedio, para expresarle el desagrado que ha producido a la " delegación de asociados que visitó recientemente esa Capital, conjuntamente ,, con un selecto núcleo de arquitectos argentinos , el estado en que ha encon " trado la zona histórica de la Colonia.

"Esa zona, que conservó su carácter primitivo durantoe más de una cen" turia, ha experimentado, en los últimos veinte años, además de la degrada,, ción progresiva e inevitable del tiempo y de los agentes naturales, la ínter" vención de la autoridad pública, la en vez de limitarse a conservarla y •: restaurarla, ha acelerado su destrucción con una acCión edit:cia desacertada.

''La m6di ficación del tradicional carácter de la Plaza de Armas ; la ausen" cia de medidas para impedir la destrucción de la s construcciones más inte " y la erección de edificaciones que no armoni zan con el conjunto; '' la falta de vigilancia y dirección competente en la reposición de los pavimen,, tos de calles y veredas removidos con motivo de la realización de las obras '' de saneamiento y la ubicación de s us edificios industriales en p!ena área co" lonial; la impasibilidad ante el retiro y desaparición de elementos decorati" vos de gran interé s hi s tórico y arqueológico; la s obras de ornato efectuadas (o sobre las líneas d e las antiguas fort i ficacione s y hasta la alteración de las ( denominaciones de la s calle s, demuestran poc o interés de parte de esa auto'· ridad , por la conservación de la más completa mue s tra de nuestra época co" lonial. La ccr. serY<:ción y r es tauración de la zona hi stórica de la Co!onia, es " una obra nece saria , que se justifica bajo divers os a spectos.

"Si no bastaran fundada s razones de orden histórico y arqueológico que ' ' no todos akanzan a comprender, deberían mediar razones de orden económi" co, que por ser más prácticas son más accesibles a los espíritus. Me refiero " al valor productivo o, si se prefiere, al valor comercial que tienen los sitios '' pintorescos o de interés histórico y arqueológico, valor que racionalmente ex" plotado asegura el bienestar económico de las ciudades o zonas que tienen la '· suerte de poseerlos.

"La zona histórica de la Colonia es uno de lo s elementos capaces de dar " iisonomía propia e individualidad definida a una aglomeración urbana, al " mismo t!empo que constituyen motivos de atracción del turismo, con el con" siguiente beneficio para los intere ses económicos locales. AIQUITEC'f'URA -ECON OM lA .:._ts 1

4'E:sta Sociedad no cree que una ciudad deba conservar integralmente .los '' restos de su pa5ado por meras razones sent' es, y menos . si -esos restos: . '· detienen o paralizan su presente y su futuro , pero entiende la " dón de la zona histórica de Colonia, aparte de ser una c;!e: y_. ql!_e : / " asegura ventajas evidentes, en nada molesta, funcionalmente, por su situación " el desenvolvimiento de esa progresista ciudad, que cuenta con •· dilatadas extens:ones para encarar su ensanche, sin necesid&.d de l!evar su " acción renovadora el reducido rincón colonial.

"La Sociedad de Arquitectos del Urugtiay, no obstante conocer la inefica" cia de los esfuerzos individuales o reali.zado.s por diversas Instituciones cien" tíficas y culturales ce la República y la corrida por las inic:ativas de •• Jos mismos Poderes Públicos para proteger los restos que n os quedan de la " CoJc.nia Histórica, considera de su deber hacer una tentativa para " impedir la destrucción de esos restos, cuya pérdida considera impinente.

"Con tal propósito, presenta al señor Intendente esta expos:ción, que " fuerza la oportuna exhortación que, en el mismo sentido, dirigió' a esa Mu" nicipalidad el Presidente de la Soci edad Central de Arquitectos de Buenos '' Aires, Arq. Raúl G. Pasman, en el acto celebrado el día 8 del eorriente en '' el Palacio Municipal de Colonia, después de clausurada la Primera Reunión " Anual de Arquitectos Nacionales.

"Con este motivo, me es grato saludar ál ·sefior Intendente con mi distinguida consideración. - Grat. Arq. Alfredo R. Campos, Presidente. - Arq. " Américo Ricaldoni, Secretario Honorario". · · •

' .

Aparte de los valores literario y documental de la nota precedente, ella comprende un vasto sentido, cual es la justeza de del sentim:en• to unánime provocado por el vejamen que comporta para la cultura nacional !a acción devastadora de tan histórica zona, como resultancia de la Íncomprensión que ha regido la acción municipal determinante de tan desacertada gest ión.

En este sentido, es interesante destacar -a manera de breve reseñael acertado propósito de la Sociedad Arquitectos, al remitir a la Intendencia de Colonia el documento que nos ocupa, por cuanto su fundamento se hal la significativa y abundado por las Instituciones culturates - tanto oficiales como privadas - del país, así como por la prensa nacional y la de la vecina orilla.

La actitud asumida por la Sociedad de Arquitectos· del Uruguay - cuya repercusión en la prensa bonaerense ha sido unánime, del .mismo modo que . en · algunQs de nuestros rotativos --"- ha ten !do la virtud de interesar a . una gran cantidad de entidades culturales del país y a órganos de Gcbiemo, para unir su voz de protesta por los actos de "verdadero salvajismo", como los tildó el ilustrado historiador doctor Buenaventura Caviglia (hijo), en un memorable voto de adhesión formulado por aclamación durante la reunión semanal del martes 15 del corriente mes, en el Rotary Club, con motivo de las depredaciones de la autoridaC:l municipal de Co!onia, cometidas en las históricas reliquias· de la más tradicional ciudad de nuestro país.

La Sociedad "Amikos de la Arqueología", celebró, ant-e esos hechos, una reunión es¡}ecial, ' realizando un viaje a Colonia por algunos de sus miembros más detacados y enviando luego una vibrante nota de censura· al Intendente de aquella ciudad, documento que se hizo público en algún diario de · la capital.

•

•

.. El Instituto Histórico y Geográfico asumió la misma actitud y hasta la Comisión de Turismo se ocupó del asúnto para tomar a!guna minación concordante con sus cometidos y en apoyo de nuestra campaña .

El caracterizado historiador coctor Pablo Blanco Acevedo, hizo especialmente, una visita a .la ciudad víctima de la incomprensión de sus \'ecinos, remitiendo, después, uria enérg:ca y documentada carta al Intendente, la que ne, además, un gran valor, por ser suscrita por el autor del proyecto presentado al Cuerpo Legislativo, - cuando desempeñó la cartera de Pública - declarando monumento nacional la zona histórica de Colonia. proyec· to que, con el mensaje respectivo, aún duerme en las carpetas de la Cámara. Los senadores doctores Moretli y Mañé, protestaron también mente, en el Senado, el que dirigió una minuta al Ministro de Instrucción Púh1ira, llamándole la atención sobre esos heéhos.

Los Presidentes de la Sociedad "Amigos de la Arqueología", del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay y de la de Arquitectos se entrevistaron el día miércoles 16 de febrero, con el Ministro de Instrucción Pública, obteniendo de éste que pasara de inmediato un oficio al :Ministro del .Interior, sol icitándole que exhortara a la autoridad municipal de Colonia para la suspensión a la mayor brevedad de todas las obra s qoo ataquen la conservación q el trazado de calles, plazas o edificios de la zona: histórica, hasta tanto el Parlamento resuelva, por una ley, el mantenimiento d e esas reliqu:as, a cuyo efecto en el día se preparó el mensaje respectivo, solicitando el pronto despachq del proyecto de ley que ,declara monumento nacional y de utilidad pública la parre histórica de la vieja ciudad colonial, con lo que el Ministro demostró su exceiente estado doe ·espíritu para atender y al petitorio.

El Rotary Club, a su vez, designó una Comisión de su seno, para entrevistJrse con el Intendente de Colonia, pidiéndole la suspensión de los trabajos de demolición y cambio de trazado que afectan aquella zona que se quiere conservar.

Como se ve, debemos no abandonar la empresa empeñada, aunando esfuerzos para salvar los vestigios que aún quedan de la vieja ciudad, y es de esperar que algo se obtendrá ante el clamor de todas las instituciones citadas, heridas en ]o más íntimo por un ataque que compromete el prestigio de la cultura nacional.

Con este motivo se recordó la preocupación de nuestra Facultad, ofreciendo en oportunidad su c-iencia en los trabajos del curso de Urbanismo dedicados a Colonia; los estudios de los arquitectos Capurro, Cravotto, Geranio, etc., tendientes a mantener aquel patrimonio, y el severo juicio del profesor Carré provocado por la indignación ante tanta ignorancia

ARQUITECTURA CIV·IL COLONIAL

DE LA COLONIA DEl SACRAMENTO

(Del libro "l..a Coloaia del Sacramento'', por el Arq. Femaado Capgro, Capftulo VI, ••Arquitectura Pllricia ).

ARQUITECTURA PATRICIA

LOS restos d e la arqwitectura civil de la Colonia del Sacramento son, indudablemente, mode s tos ; la vida perentoria e ines table de la Plaza Fuerte no dió lugar a que perduraran construccione s de importancia ni de lujo, comprendida la casa del Gobernador, destruida totalmente e n el año 1777

" . . . era pequeña, pero muy poblada de gente , aunque mal construída y 1-Jür la estrechez d e los edifici os muy tri s te ". (1)

"Las casas eran toda s de cal y piedra con muy buenas maderas traídas de Río de Janeir o, genera lmente e staban edificadas de do s pisos con largos halcones, corridos en el superior y herm osas \' enta nas en el inf·erior. Sobresalia entre todas la del Gobernador p 0rtugué s, por st1 condición espaciosa y huen pros pecto". (2)

Ninguna con s trucción importante suntuosa había perdurado al través d-el tie-mpo ; varias ve ces fué la ciudad bombardeada, tomada y destruida por compor Jos e s pañoles, que invariablement e eran e sas las instrucciones que llevaban.

Cuando la ocupación de la en el 5 de junio del año 1777, "la demolición comenzó el día 8 por la F or tifica ción de la plaza , el día 9 se sacó la artilJería de la muralla, y de ahí para adelante s iguióse el trabajo · con tanto ahinco como si se hiciera una obr a meritoria"

Las di s tintas épocas de pro spe ridad y riqueza de la Colonia del Sacramento no fueron duradiera s; la guerra se pro ducía invariablemente y con ella la destrucción y la ruina ; a pe sar de todo , quedan aún en pie algunos ejemplares de arquitectura civil, difí cil de precisar exactamente la época !fn que se construyeron , algunos de · el10s con caracteres de edificación portuguesa; otros del tipo colo nial españ o l, les má s reconstruidos y con elementos cambiados y entremezdad os, que hace de Ja edi iicación un · tipo de tran s ición, donde se percibe mejor el carácter de la construcción mo desta de la época de la independencia, que la arq ui t ect ura p o rtugue s a o e spa ñola primitiva.

Por otra part e, estas colonias pobres del Río de la Plata, n o dieron lugar a que se erigieran man s iones señoriales ni mucho menos; los grandes muros (e mamp os tería, el adobe , revoqu es de barro o a la cal , techos rojos de teja mur os aberturas pintadas de verde cardenillo y hierros for-

(1) D Anton !o Alcedo , 1778 "Diccionario Geográfico Hi s tórko de las Indias Ocddenta•le s".

(2) F Bauzá.

jados, compon:an, con los claveles y geranios en macetones de barro cocido, el aspecto polícromo de la arquitectura de la cas a ; pilares y pilastras de órden clórico, columnas, guardapolvos, cornisas clásicas ar cos carpaneles y de medio punto y áticos simples, exteriorizaban su carácter arquitectónico, el que siempre dominaban los ll enos; pero , toda esa rústica s:mplicidad tenía indudablemente un sentimiento y una poesía infinitas, que consistía printipalmente en su adaptación lógica al ambiente y a su formación natural ; esa expresión, es lo que podríamos llamar el a:re de la casa colonial que podemos observar en estos ejemplares vestigios de hoga re s patri cios ; todo simplicidad, todo recuerdo y evocación , el muro fuerte y liso , la cornisa clásica, el guardapolvo protector, los postigos esculpidos a cuchillo y la reja de hierro forjado, característica, con el rizo al centro lleno de gracia y negro como los rizos de ' :as cabeUeras criollas ; manos nervudas y trémulas de odio golpearon en sus hjerr os al son de los clarines, manos finas, llenas de emoción candorosa, abrieron los postigos al llamado del ga!án; el ojo inquietante del arcabuz se ha asomado ¡.x>r sus rejas, la dulce mirada cas tell a na ha iluminado sus contornos, la gracia lu s itana ha compuesto sus siluetas. · De la arquitectura colonial de influencia p ortuguesa y españ o la , nace la arquitectura que llamarem os " patricia" , por haber florecido en la época de la emancip ación de la patri a, realizad a por lo s des::e ndientes de los alarifes tranjeros, arquitectura modesta, sobria, hija directa de la arquitectura colonial y del ran cho , de planta s imple como éste, fa cha das l isas, techos de teja ran<.:heros a dos aguas o azoteas con altos pretile s, y de cuando en cuando, algún· detalle ornamental como las rejas de hierro , restos de alguna demolición colonial. Y, en las aberturas del arco e scar-zano pr otegido con un guardapolvo de líneas simpks, casi una franja, h aci endo mar co a una puerta pequeña como las del rancho, pero fuerte, compuesta de múltiples tableros .Y haciendo pendant, la ventanita de cuatro vidrios y alto, pintada de Vlerde gramt..,1a

Estos tipos de arquitectura patricia, !o s encontramos invariablemente en todos los centros de población de la época, no sólo de la independencia. sino de la formación ' de la patria , que podríamos fijar desde el año 1820 al 1850.

En la Co!onia, la patricia se presenta extraordinariamente in teresante por haber sufrido dos influencias, la portuguesa y la españ ola; ·en general, podemos clasificar las casas de techo de teja como de influencia portu· guesa y las de azotea como de in f.luencia española.

Las construcciones de techo d e teja, son generalmente sin cornisas, llevando sólo el saledizo de la teja.

Las con strucciones de azotea, llevan una cor nisa se ncilla ; ya no so n la s líneas clásicas vignolescas que empleaba 1el alarife español; el de sce ndiente, a fuerza de usar los perfiles los ha desfigurado; por otra parte, la economía que reclamaba el ambiente mod,esto de la época, le obliga a simplificar las m olduras y hasta a suprimirlas.

Igua!mente s ucede con la estructura de las construcciones ; los muros ya no tienen tanto espesor como los de origen colonial ; cuando son d-e mampostet ía de piedra, son menores las dimensiones de las piedras empleadas, es un • Clpus incertum imperfecto, empleando como mortero generalmente el barro ; las .paredes de ladrillo son también de menores espesores que las coloniales, el la· drillo tiene también menores dimensiones. En el interior no hay detall;es de lujo;

•

todo es y modesto ; el ciudadano no tie!le tiempo ni perspectivas de ensu casa, sabe que en cua!quier el clarín de la patria lo llama para defender su suelo, y, por consigu:iente, tie1;_1e que abandonar su hogar y s u hacienda, con la posibilidad de perderlo todo para ·empezar de nuevo

Este es el amb:ente en que se ha desarro ll ado la arquitectura que llamaremos patricia. Por su gracia natural simb ::; li za la formación de nuestras familia s, por su fuerte auste r idad ]a de nuestr·as patrias; suma, es el síml-clo de · la ·gloriosa sencil:ez de nue s tro origen.

•

LA LLAMADA CASA. DE MITRE

ARQTO FERNANDO CAPURRO .

LA LLAMADA 00 CASA

CASA

DE LA

(Del LIBRO "LA CO L ON IA DEL SA C RAM C:NTO" por el Arquit ecto FERNANDO CAP URRO).

CASA d e la CALLE WASHINGTON

LOS PASEOS DE MONTEVIDEO

LA con fi g uración ciudad de geográf i ca. la p o n en e n una s Jttt<t CIO n de e x tr ao rdman o prl\·deg w en lo qu e a pa s eos p{;hlicos se refiere.

Con un largo litoral so br e el Rí o de la Plata. l a ci udad o fr ece a cada pa:so lu g are s propici os para e s parcim iento de s u s h abi t a nt e s en la costa ya se a <· n s u s playa s o en sus promontorio s ro c o sos.

E l p roble ma de !os pa seos estivales es t á resudto para o ntevid eo p or esas mi s ma s umero sas y a mpli as p1ayas bordea n la c iuda d. dand o ( así a cada barrio. un ma o n if ico balneari o natural. v a la ciudad t o da . el rosari o • • de playa s qu e le han co nqui s tado n omb r e y pre s ti g io m1i n• r sal co m o ciud ad d e t ilr is m o y. co m o ci udad balnea ri a.

Poca s se pres e nt a como aqui. e l cas o de una capita l populosa r o n una cadena de playa s e ndavadas e n la planta urhana de la ciudad y e n s u prúxima e xt e n s ió n: , e s ta feliz sit u a ción n o só lo h :: n e fi cia a lo:; habitantes de la • metr ó p ol i permiti é nd ol es un a ,·ida s ana. a gra dable y di,·e rtida con el mínim o de ga st os. s in o que a l turi st a le da la s g r ande s ventajas d e hac e r vida d ::- play a !'i n a lejar se de la ciudad. con todo s atra c ti vos y b e n ef ic io s.

Ramíre:;, Pocitos, B u ceo, Jlai'vín, Playa Ve rd e, !.a Jlulat a, Carra sco. so n p layas qu e p o r s u natural eza y por la s in s talaciones co n que est án equip adas re s u e l ven el pr oblema rJe los pa s eo s de verano para y la c o loca n en la s m ejores co ndici o n es para s er un c e ntr o mundial de turi s mo es ti Yal. Pu ede decirse. ademá s. que la a tra cción del mar e s u n a d e las d e terminante s má s poderos as d e la ex ten s i ón de la c iuda d. :Montev id eo se d es arrolla co m o c iu dad lin ea l hacia e l E s te, a lo l a r g o del litoral m aríti m o, po r la agrupac ión de núcleos poblarlos que · na c imiento junto a su s playa s. que primiti,·amente íuer o n balneari os para tra n s formarse. bi ::n pronto. e n barri os d e n sament e p oblados.

Los o tr os paseos e n lo s que la p obl ac ión debe hall ar la oportunidad de r ecre o v esparc imient o en e l resto de l año, l os constituyen los parq ue s la s plaza s • pública s y demá s e s paci os v erde s q u e posee la Capital.

l\1 o nt e , id e o tiene:

a ) Dr11tr o d el !imitr d e la ciudad:

Superf icie d e pa rqu es . S uperfi cies d e P laza s

358 H 6 169 22 ,, 8939 ms. 2 " T ot a l: 38 1 H 5 108 m s. 2

La s uperfi c ie d e la c iudad dentr o de ig u a l es l ímites : la Av enid a Propio s, el Arr o yo y el Río de la Plata , e s d e 4200 hectárea s y la pobla c ión de 4 50 ,000 habitante s aproximada mente.

La s up e rfi c ie lihre p o r habit a ntes. es, p u es, d e 8 m. 2 478 0. y p o r hectárea , de 432 m. 2 17

ARQUITECTURA- ECONOMIA -142

b ) Fu era d el lími t e de la ciuda d :

S u perfici e s de parqu es

S uperf ici es de plaza s • • • • •

46 4 H 6 191

21 " 7610 "

T o tal: 486 H 3801 ms 2

La s u pe rfi cie d e l Departamento es el e 528 k. 2 72 h. , y la población cerca de 700 ,000 habitant es.

E l D epart a mento d e .M o nte v ideo cuenta , pu es. co n un t ot al de 867 h. 8909 ms 2 el e e sp a c ios li b re s; por lo tanto, po r habitante. co rre spon de 12 m s.2 40 y por he ctár e a d e s u pe rfi c ie , 16 4 m s. 2 11

E stos espac ios ve rd es . n o están di st ribuído .s en la planta urbana de ac uerd o con el s istema m o derno d e con s tituir con ell os un s i stema o co njunto o rgáni co que e v ite que e l v erde s ó lo sean man c ha s a i slad a s y si n planeada y a rmóni ca di s tribución y s in enlace entre s í por av e nidas parques

El acervo de espac:os ver de s s e ha con s tituíd o co n la ba se de pr e di o s priva do s qu e pasa ron a l don1ini o públic o por div e r sa s cau sas y en ép ocas llada s a travé s de much os años No ha s ido posible impon e r pues, - por esta pr in ci pa lí si ma c ircu ns tan c ia, que dió e l es pacio verde público allí d o nde exi stía y n o d o nde lo hubie se pr o pues to la te o ría. - la s n orma s del urbani sm o mod e rno.

No obs tante , se trat a ah o ra ele a ju s tar a un plan , la di s tribución y enlace de lo s eSt)acios verdes d e la ciudad • Faci lit a rá es ta I1ea li zación la plau s ibl e política s eguida por la lVIunicipalidad, e n vir tud de la cual, d es de hace mocho s añ os se viene adquiriendo cuanta propiedad p articular pueda se r propicia a la f o rma ci ón de un parqu e o plaza pública o a la e xtensión de los existentes.

E s ta política de adqui s ic io ne s , ha permitid o sal v ar jardines magnífico s com o la s quinta s de Castro. lVIorales , Sierra. y parques privados como Durande a u y Tonkin so n, q ue so n t es tim on ios de épocas y, a la ve z, signo s re\' c> lad o re s de un índice de cultura s uperi o r alcanzada en la época d e s u for' mac10n.

Parqu es qu e pasa n de la s c ien h ec tár eas cada uno, Montevideo tiene, denr ro d e la ci udad: el Pr a d o a l No rte de la mi s ma y el Parque Rodó , al Sur , s,) hre la P laya Ramírez. Cad a uno de e llos s e h a f o rma do p o r agr,egac ión suc-es i va d e predio s adquirid os en torno, a s u núcl eo inicial. Como co nse cuencia de esta formaci ó n , la tar ea t éc ni ca d e la Oficina Municipal de la Direc c i ó n de Paseo s Públicos, e s prim or dialm e nte la de li g ar es,ls diverso s ap or te s dentro de un plano de composición arquit ec tónica que d é unidad, cate g oría y ca rá c ter a ca da conjunt o.

Un parque de 60 h ec tár eas . e l Parque Jo sé B a tlle y Ordóñez, s ituado en lugar cé ntrico, s e p e rfila co mo un parqtte de dep orte s principalmente. En é l ti e ne as iento el gran E s ta di o Centenario , co n capacid ad efe ct i va de ochenta y cinco mil personas , exclu¡sivamente e s tudi a do para fo o tball y proyectado por el autor de este artículo. • ARQUITECTURA- ECONOMIA -143·

La O fi c ina realiza es ta o bra ' ele a dapta c i ó n y m ode la ci ó n e n e stos m o m e n tos, pu es ti ene u n e lev a d o co ntin g ent e d e o brer os ro m o m edio de a t e nu a r los e fe c t os de la d esoc upación pr o letari a

a ran e sca la o co ntr a tado s ,

E s ta ob r a se v a rea li za n do co n la o ri e nta c ió n n: ode rn a d e tr a n s fo rmar :o.; parqu es m e r a m e nt e dec o rati\·os e n pa rqu es de fu nc:ó n so ci al. E n ca n sec u e nc ia e l d epo rt e ti e n e am p li a ca b ida e n esos nu e v e ;-; pa rqu es b uni cipa l id a d h a f a c il it ad o zo n as d e n t r o de los p r e d ios d e p a r a e l a s ie n to <i :> numerosas i n s t itucio n es depo rti vas , t a nt o m as q ue s u patrim o ni o , .-lr q ui tc c to J . -/. Srasso . D ir ec t o r ele P aseos P úbli cos

TIENE DE lODO

:HOMBRES, Y BEBES

ESTA CASA NO TIENE AGENCIAS :NI · SUCURSA,

LES, EN NINGUN PUNTO DE LA REPUBLICA.

P R 1 A P O L 1

LA RAMBLA SUR

ANCHA AVENIDA COSTANERA DE CUATRO KILOMETROS DE

LONCITUD. - TRAMO IN I C IAL DE LA 11 CO RN ICHE " QUE

BORD EA LA COSTA S UR , HE BRANDO LA

BL E CADENA DE PLAYA S, S IENDO LA PRIMERA DE

TA S R A M I R EZ QUE

PORA A S US EN CANTO S E L

AMBIENTE PO ETICO D E L

PARQUE RODO

PARQUE RODO

ELPRADO

EL PRADO .

PARQUE GENERAL FRUCTUOSO RIVERA

LA B..L\RRA DEL SAN'T A LUCIA

LA CO S TA MONTEViDEANA 1 EN DIRECCION AL OE S TE 1

TIENE TAMBIEN SUS PLAYA S Y CENTRO S DE A TRACCION

UNO DE ELLOS E S EL

BLO S ANTIAGO VAZQU EZ EN LA BARRA DEL RIO S ANTA

LUCIA POR CUYO

CO PUENTE GIRA TORIO '' SE ENCAU Z A LA CORRIENTE

TURI S TICA PROVENIENTE DE BUENO S AIRE S, VIA COLONIA

edificio en ·construcción Ra.mbla . HqtelRambla Wilson y Plaza

Gomensoro (Pocitos)

IMPORTADORES

de • Herrajes y Herramientas· para Carpintuos, lluebleros, · Constructores y toda clase de artículos para la Industria del Brooce. Chapas y rafees para muebles, gran variedad de clas es Surtido completo de artículos YALtt.

:le ARTICULOS d e BRONCE: Fallebas. .Manijas, · .Manotone s, Uamadores, Bi'sagraa, Pomtlas; Tiradores, Bocallaves, Canillas Sopapas, Robine te s, Aparatos p. vidrieras ,· Artículos sanitarios, Fichas, Rejillas, Camas, Vitrinas p Confiterías y Fiambrerías, etc

Escritorio y Ventas:

Fuadici6n y Tallel'es:

LA CIUDAD BALNEARIA DE PUNTA DEL ESTE

( D E L A M E MO R 1 A DE UN PLAN REGULADOR Y ESTU DIO SOBRE L A F U T U R A

ARQUITECTURA - ECONOMIA -161 •

d e las conver :s acione s qu e en diver s as Ol>Ortuuidades h e mllnt e nido con Ud.. re s pe c t o d e la s mejoras Ul'bana s que se proyectan para los balneario s de l E s t e, co mpr e ndí que los ma.yore'l esfue rzo s d e la Comisión :Kacional de Turismo , en pro d el de senvo lvimiento de esa ind ustria, ll!) escapan a los pro cedimientos corrientes en nue stro m edio y que basados con más Q menos fundamento en la pe r ento ri eda d de las obras, se olvida, fre cuent ementeL la influencia que ell as tienen en -el comple jo organismo de una. pol:-lación,_ , El llevar a c abo una obra edili c ia de cierta importancia, representa afee· tar el todo de una. pob la ción con la complicación que el nuevo ele· mento url -.ano entraña., y la carencia. d e la función técnica reguladora aleja para ella, toda po s ibilidad d e es tab le ce r un resultado concreto y positivo, como s ería de de se&r El hecho d e en cal'IU' el problema, con s obrado motivo, como afectando la or g aniza ción requier e lo s estu dio s cons i gui entes , y e s a falta dn y d el indudable interé s que r e presenta e l caso de Punta .del Este. que conviJH', c omo

U J. r eco rda rá, en asesorarlo sobre e l cará c te r bíi.sico que debe reg-ir c ualqn iE> r obra qu e allí S6 .ej e cutar.

J.a compl e jid11d dt- 1 e s tudio urbano, su importancia y e l interés que mil de s p ieJ tan todo s lo s h ec h os e s e carácter, y teniendo aún presente lo qu e n :presenta el factor «orgatúución> en la vida. d& los grandes centro 'i urbano s que he vi s itado en Europa , me han llevado. a comp l etar ese asesoramiento en tal forma , que he ll egado a exce d erme en el cometid o que me babia impuesto , g rafi cando mi impresión relativa a la zona autónoma de Punta del Este.

Creo que ello le facilitará, ampliamente, su ponderab l e acción yl que la Comisi ón Nacional de Turismo, que U d. dignament e integra, infom1arse por su inte1·medio del valor que repre se nta , para su cometido, el estudio urbano de lo s centros turísticos del pai s.

La orga niza ción d el turismo nacional, dado el óxito que es de esperar de la gestíón iniciada por la Comisión N acional d e T,uismo, y que jus tificaría en tal caso el hecho d e s.u¡ crea ción , aparejaría un aumento de vitalidad e n ilt s incipiente s zonas que a ctualmente se dedi can a esa. i n dustria.

Este he ch o, como es fá cil s upon er, implic¡l uqa de su orga · nización material actual o un cambio total.

Nada de esto podrfa llevarse a cabo, dado que no existen estudios (n i para Mo ntevi d eo) que con s tituyan una. afirmación de lo s he cho s · en ninguna parte del pais, ni el planeamiento de los futuro s Punta del E s te e s un ejemplo de ello, y en los plano s y memorias que a continuac ión expongo, podrá encontrar la e xplicac ión d e la s ugestión qu e en principio me h e permitido ha cerle; si n perjuicio· d e ampliarla ve rbal · mente , a Ud., o si lo creye ra conveni e nt e, ante la entidad que integra , para lo cu al me e n cpe n t ro s i e mpre a su s órd e nes. Saluda a U d , c on la con s idera c ión má s di st inguida Carlos GiSmez GaTauo.

PRINCIPIO GENERAL DE ORGANIZACION TURISTICA

TODO programa de acción que tienda a la organización turística de una l oca lidad, d eberá atender tres princ i pios fundamentales:

l. o Atracción turística local.

2.° Facilidad de acceso y habitabilidad normal.

3. 0 Propaga nda.

La atracción l oca l es el factor primario ciel d1esarrollo del turismo, ello está dado por: a) Condiciones naturales; b) Hechos de excitación vital.

La s condiciones naturales del lugar, deben explotarse sin de ninguna de ellas, organizando la acción vital del individuo en forma de procurarle a éste y a la sociedad que allí se congrega con el mismo fin, el usufruc, to maxtmo.

Esta o rganización se ejerce sobre lo s e 1 ementos que forman · el centro turístico: construcciones, callres, paseos, etc , y constituyendo éstos el total del urbano, esa organízadón no es otra cosa qu e su misnta ttrb a,

Los hechos de excitación vital o creados por el hombre para satisfacer s u co ndición de ser orgánico e inteligente, afectando mat erialmente distintas manife s tacione s , están dados . por su intervención individual o colectiva, tendiendo a disfrutar de los beneficios que se derivan de s u vida en común: las competencias de toda índole, los deportes, espectáculos teatrale s, reuniones sociales, etc., exigen las instalaciones necesarias dentro del marco natural. E s tas in stalaciones, afectando el co ngl o merad o urbano en s u totalidad, exigen s u organización aden! ada , para s u no rmal fun cion a mient o. Esta org ani=a ció 1z , no es ot ra cosa que s u misma urbaniz ación.

La facilidad de acce so, la normal habitabilidad y la propaganda, son funciones dependientes del primer principio, pues sólo se limitan a definir procedimientos y no fine s

Tanto la facilidad de acceso co mo la habitabilidad , se organizan afectando hechos materiale s (vía s y medio s de comunicación , habitacione s i ndividuale s y colectivas ) que interesan en su u so y di s tribución, a l conjunto urban o; p o r Jo tanto, stt orgmzización no es otra cosa que sut misma urbanizaci ó 11

La propaganda, es el principio de acción comercial y su realización po s itiva no corresponderá, s i el hech o que s e propaga, no está de acuerdo con sus fines; éstos son de carácter soc ial y urbano, por cuanto se refiere a derta manifestación vital, pr ac ticada en un lugar n at uralmente ade cuado y c uya di sposición material responda a esa manifestaci ón social; uno y otra, exigidos imperativamente como hechos conjuntos dentr o del conglomerado urbano, de-ben de someterse a la organización general de éste, qu e no e s o tra cos a que sn misma urbanización.

• Y sus aplicaciones en las construcciones de b o r mi g 6 n a r m ··a do

SU EMPLEO EN

EL E D J F 1C 1O D Z

EL Edificio Díaz, significa !a primera aplicación hecha, en Sud América, del último aspecto de la técnica ar.quitectónica, d·etenidamente estudiado por el arquitecto V ázquez Barriere, durante su última jira d e estudio -por los Estados Unidos, y adoptado por la firma V ázquez Barriere y Ruano. -

Se trata de un sistema encaminado a hacer la edificación más económica,• a la vez que a neutralizar técnicamente lo que , en térmipos se llama "flambeo"; es decir, el efecto de las dilataciones o contracciones determinadas en la masa edificada por !as alteraciones meteorológicas.

Para ello, se ha hecho descansar el cuerpo superior de la faChada sobre dos pilares, lo más escuetes pos:bte, situados cada uno a cinco metros de las paredes laterales, y con una luz de doce metros entre ellos mismos. Sobre pilares se apoya una gran viga de calculada resistencia, en la que se asienta todo el enorme cuerpo del edificio Es un tipo especia', que se llama "Viga Vieren del".

La viga, a su vez, no está en contacto con los pilares. Entre éstos y ella hay sendos pares de "rótulas" o "puntas d.e acero", en forma cónica truncada. Cada par está dispuesto de modo que los conos se tocan por los vértices truncados, dando una silueta que recuerda la del reloj de aTena. · planos de contacto están libres; el superior se apoya meramente en d De suerte que las· dilataciones y contracciones se neutra·izan por obra del deslizamientn las rótulas en contacto.

De modo que el cuerpo superior de la fachada está sólo montado sobr-e tsas puntas de acero; quedando una luz en el intermedio con .el cu erpo inferior.

Es un sistema de construcc:ón que se emplea en los pu-entes, y que estos arquitectos aplican a la edificación, ahorrando pilares y haciendo - los precis os - lo más delgados -que cabe dentro de la resistencia que se ' 1es extge

•

La audacia de este procedimiento, por pr imera vez ensayado en rica, está a v ista; Jo mismo que la brillante aplicación que de él nuestros compatriotas.

Sud Améhan hecho

•

' •

-163

INFORMACION INDUSTRIAL

HEMOS tenido oportunidad visitar una instalación de filtros ablandad ores d e agua, que se efect u ó en el Palaci o Salvo -hace unos seis meses y s ob re la cual se nos habí a llamad o la atención por ser un nuevo filtro del gremio local, aunque muy conocido en Eur op a, Estados Unidos y Buenos A ire s.

El filtr o a que no s estamos r e firiendo , a parte de llenar s us funciones ce rno tal , quita al agua ]a s sa le s de calc io y ma g ne s io, ca u santes de la:: i n cru s taciones, se dimento s y ha sta picadura s d e las calderas y cañerías, las c u a l es s e pr o ducen al apri s ionar la s pa rtí cul as de ox íg e no que co ntien e el agua p o r el co n glo mer ado que fo rma el ra lci o. d m ag ne s io , el s íli ce y el óxi do de hi e rr o del agua corrient e de Mo n tev id eo.

Según n os inf o rmar o n Jas a u toridad cs d<.l e dificio , tu v ie r on . q ue hac er ts a in s talac :ón, pues aunque el edificio es relativamente nuevo, ya se habí an notado dificultade s en las cañer ías, especia lm ente e n la s de agua caliente, e n mu c ha s de las cuales las incru s taciones producidas en su in · terior habían r ed ucido la secci ó n d e las mi s mas.

A lo s pocos día s de e star in s t a lad o e l ab1and ad o r y s in qu e se hicier a ninguna limpi eza pr evia, se not ó que de l as cañ er ía s, v álvulas, etc. etc salían g ran cant id a d de pi ed ri tas calcárea s, y que e l co lor del agua era cada vez má s turbio Esto se debí a a qu e el agua abla ndad a desincrustaba por sí mi s ma l as cañ ería s.

E ste inc onve nient e desaparec ió ent muy p oco tiempo y de s de entonces las ca ñ e ría s se co n s er van p e rf e ctamente limpi as, como asimismo las calder as, ra diad o res , etc. etc. , l o que pr o du ce un a g ran econ o mía d e co mbu s tible

El aparato a qu e n os hemo s referido , vie ne a He nar una se ntida en el gremi o de l a constru cció n , pud iéndos e evitar el empleo de cañ e ría s rle bronce o de cobre v aumenta la vida de la tubería enormemente . • Tene'mos entendido que es t os filtros so n capaces de desincrustar en poc as semanas cualquier cañ e ría por in scr utada que la mi s ma es té

En cu a nt o a la cali d ad d el agu a p a ra u sos gen er a les, es ex ce lente bajo t o do punto de v is ta: aumenta e l co nfort de l os q u e la e'mpl ea n para el bañ o o limpieza y e s un a excelent e bebida, más liviana qu e e l agua de Santa Lucía y p e rfectamente c ristalina.

D e tall amos a c o ntinuaci ó n la instalaci ó n del purificador de agua d e l

P. S a l vo :

E l ag u a corriente a l a sa lida d el m e didor d e en trad a, pasa a un tanque de acer o , e n el interi o r d el c u a l se e n c u e ntra una a r e n a especial " PERMOZEOLITA" qu e quit a al ag u a t odas la s im purezas, óx ido de hi er ro y sales de c a lc io y magne s io qu e el ag u a contiene , transformándola en un agua absolutamente cristalina y la c u al no ataca las cañerías ni form a precip;tados barrosos o calcáreo s en e l int e ri or de las mismas, mant eniendo siempre las calderas ex enta s de in c ru stac io n es, c o n lo cual se o btiene una apreciabl e e cono mí a de co mbu s tibl e. H e mo s tenid o opor tunidad de hablar co n varios inquilinos, todos los cuales se han m os trado satisfechos por la cali-

'

dad del agua que actualmente disponen, sobre todo una señora nos hizo elogios, pues atribuye al agua la que ha notado en su cutis.

El jefe de máquinas del Palacio Salvo nos ha inform ado que hasta la colocación del filtro , tenía frecuentes dificultades con las centrífugas, tanques de almacenamiento, ca ñería s y calderas, a las cuales había que hacerles costosas reparaciones y lavados cada cinco o seis meses, gas · tos y dificultades éstas que se han totalmente con el empteo del purificador de agua.

Tenemos entendido que el mineral que contiene estos purificadores de agua n o sufre ningún de sgaste y que la casa vendedora lo garantiza ampliamente por treinta años.

No dudamos que los profesiona1e s del país ti e nen en este aparato un dicaz auxiliar para resolver numerosos problemas de obstrucción de cañe · rías, y en cuanto a los propietarios, la s economías que el mismo produce son evidentes, ya que permite usar aguas de pozo, la s que una vez pa sadas por el purificad o r, tienen las mi s mas características que el agua d e lluvia. 1

Esto último tiene un inapreciable valor para la campaña, estancias y quintas , donde por lo general se dispone d e aguas de pozo de mala calidad, que corta el jabón y s u empleo tal como sale del pozo ·es desagradabl e. pues perjudica el cutis, arruina la s ropa s y obstruye las cañerías.

o

o e

Han contribuido con sus gr(J,bados a la ilustración de este número:

OFICINA DE PROPAGANDA E INFORMACIONES DEL MUNICIPIO DE MONTEVIDEO:

«Los paseos de Montevideo».

COMISION NACIONAL DE TURISMO:

«BTeve incursión por Minas (LavaUe;a)».

NIMIEDADES

. , Chumbito asistió a todas las sesiones de la Reunión Anual de Arquitectos, y que(IO satisfecho:

-¡Todavía había espíritu de corporación entre los colegas! Pero no salió de su asombro, cuando constató este detalle de entendimiento: Se plan· tcó una moción, se la discutió, se votó por sí y. NEGATIVA· s"' voto' po también NEGATIVA. ' .: r 110 Y· · ·

El Presidente olvidó de hacer votar por ¿ Quién sabe 1

Era de notar en la l{eunión de Arquitectos , la unanimidad de criterios en casi todos los temas.. Pero de ¡>ronto apareció la "manzana de la discordia". Fué en la discusión del tema "Revisión de la legislación sobre medianerías".

Y un oportuno colega - digno émulo de Sir Chestcrficld - exclamó, sin pedir la palabra: "Claro! las me<.liancras son siempre semilleros de líos! ''

El Cc11so de la Vi ·v ienda· en Ley del Talión :

tiene un lema inspirado en la inexorable ¡ Cas<l por casa. y pic::u por pif::n! •

Chumbito decidió contribuir con su modesta colaboración al mayor éxito de la "Exposición'', y en tal virtud estudió su reglamento: ' ' cada arquitecto podrá presentar una obra por año '

Chumbito mandó toda su obra y aún hoy no ha salido de su asombro, pensando: d 'b' ' 1 - d ';)"?

-¿Por qué todos me preguntarían: -¿ "Uste se rect to e ano pasa o.

Durante la excursión a Colonia, tuvo Chumbito la del grado a que llegó la crisis de la construcción, al observar una de sus más inquietantes consecuencias: el hambre de los arquitectos!

Cuanta cosa se les puso delante, desapareció ''ipso facto".

Tanto, que un destacado colega , dada 1<1 cantidad y variedad de comidas y lugares (cocktail en ColGnia ; almuerzo en el Real de San Carlos; te en Nueva Helvecia, etc.), exclamó: "Los arquitectos son como la langosta: llegan, se posan, comen todo lo que encuentran y levantan vuelo"

Chumbito estaba contento - ¡Al fin , tenía un cliente en perspectiva! - ¡Un clien. te!... Un cliente que adquiriría uno de Jos solares de ''Villa Biarritz" y edificaría en seguida. ¡Hasta había elegido el terreno y todo! · Y llegó el día del remate. y ese día llovió. y se suspendió el remate. . y se suspendió la villa. . . y se suspendieron las ilusiones de Chumbito, que hoy pasea cabizbajo por el "Parque Pocitos" y le parece ver su obra "suspendida". de las nubes.

ARQUITECI'URA- ECONOMIA -169

11. 1935

REVISTA DE ECONOMIA INMOBILIARIA

ANALISIS DE HECHOS ECONOMICOS RESUMENES ESTADISTICOS DE J.4 EDIFICACION

DIRECTORE S PROPIETARIO S

Arqto. CARLOS PtiREZ MONTERO

Profeaor de Economia Polfdca (llacultad de ArquUedura ) , Tasador del BaDCO Hipotecarlo del \lrufuoJ

Arqto JUAN HORACJO LA8ADIE

Tasador del 8aDco Hipotecarlo del \lnatUa1

SUMARIO:

NOTAS Y COMENTARIOS: La explotación de nuest ra r iq ueza m in era. - La r eo r g an izac i ó n del Banco H ipot ecario y l os Técn i cos H i potecar ios. - E l inte r camb io d ir ect o d e m e r ca· de r ía s . . . . . . . . . . . . . . . . . . 170

EL P R OBLEMA DE L A S CASAS D ESOCUPADAS - Confe r enc ia a u spiciada por la Sociedad de A r q u it ectos del Uru guay y l a Liga d e D efensa de l a P r o pi edad 175

LA VIV I ENDA DE DESCANSO, por e l Arq A l fr edo Fraschetti R u i . 187

SECCION ESTAD I ST I C A . - R esú m en es estadíst icos. - Análi sis m ens uales de I ndi ces Eco n ó m icos. - l. E d if icac i ó n p ri vad a en l a ci udad de M o ntev i deo .

N.o 8-9

OIRECCION Y ADMINISTRACION: 25 DE MAYO 417 2.o PISO 'DIRECCION PARA EL CANJE : SOCIEDAD DE ARQUITECTOS DEL

· C O M EN TA R1O S

La Explotación de Nuestra Riqueza Minera

EL Legislativo, aprobó en Enero de aut o rizacton a la U. T . E. para explotar los yactmtent os romerales de la República, de acu e rdo con la tési s s u stentada p or el P r es idente de esa In st i tuci ó n , ingeniero Bernardo Kayel.,

En la Exposición d e A rquit ec tu ra y Construcción Anexa a la Primera

Reun ión An ual de Arqui te ctos Nacio n a les realiz a da e n el Palacio Día z, pud o apreciarse en el mu est rar io expuesto por la U. T. E., la diversidad y la riqu eza d e los minerales qu e actualmente explota dicha Institución.

Se trata de un problema de una im por tancia ca pital para nue s tr o paí s : que puede m od ificar en p oco ti empo toda nue s tra es tru c tura económica , regul a rizando nu es tra s exporta cio n es y po r lo tant o ni ve lando en forma definitiva nu es tr o trabaj o co m e rcial.

Creem os que Jos arquite ctos debemos estudiar y conocer estas c ue s• tiones fundam enta l es, ya que un a um en to en la producción traerá aparejado un aumento de trabajo y de riqueza con el siguiente pr og res o de la edificaci ó n pública y pri va da

Por eso consideramos de int e rés transcribir par t e de un as d Eclara c iones del ingeniero Kaye1, quien dijo lo sigu1e nt e:

La U. T. E. ti e ne ahora au t orización legal para exp l o tar los yacimientos minerale s qpe personalm en te h e d e nun ciado p a ra e l Estado. Ya se h a emprendido la tarea y gradualmente, s in n ecesidad de distraer otros capitales y sie·mpre dentro del Presupuesto, se ex t e nd e rá ha s ta adquirir un desenvol v imient o pr opo r ciona l al vo lumen d e la s minas.

" La piedra y la arena, materi ale s bá sicos d e co n s truc ció n , co m o también l a piedra de or namentaci ón y la s canteras de talc o, existen en el país y s on conocida s y exp lot ada s. Con resp ecto a la exis tencia de o r o, plata, y plomo p u ede dec i r s e que la s vers iones hasta h oy brindadas o son muy optimistas o pesimistas al extrem o, y a mba s so n erróneas y s u ca rá c t e r anulaba esfuerzos co n aspiraciones excesivas o d e rr ot is mos enervad o res .

"Podemos afirmar en form a terminante qu e nu es tro subsuelo c r eará la mayor rique za: la indu s tria minera y mis afirmaciones no son el resultado d e le ctu r as o informes, sin o basadas e n la r ealidad estudiada por mí, en una lar ga y paciente inv-es tiga ció n personal , v is itand o l os yacim ient o.;, comprobando muestras y coleccionando muestra s, tod o lo cual, si agr egamos el análi s is de lo s antec ed entes de los terreno s , permite abrigar una próxima era fl o r ec i ente que la U. T. E. es tá dispuest a a propiciar entusiastamente

"Hay exca vac iones desde el tiempo de los españoles, que extraían o r o y plata y están l as ru ina s de s u s h o rn o s de fundici ó n y pozos posteri o re s e n los que se gastaron miles de peso s, s egún todas las probabilidade s, pero lcrs caminos no existían en aquella época y_fueron fact o r básico de -los fra-

casos, puesto que las carretas tardaban 45 días en llegar y ahora los camiones, dos horas. , •

La mayor parte de los yacimientos que he denunciado, distan unos veinte kilómetros de las estaciones férreas, en sitios salubres, sobre el' nivel del mar, ubicadas desde Pan de Azúcar hasta más allá d'el Soldado, y donde sé puede extraer plomo, cobre, hierro, plata, oro, caolín, yeso, ocres y piedras de construcción y ornamentación, de todo lo cUQl ya se ha depositado más de 300 toneladas, que serán transportadas a los talleres de la U. T. E. y se están tomando las medidas para que en Julio de 1935, pod amos hacer correr un tren diario de minerales para Montevideo.

''La calidad de los minerales es excelente y los sondeos y exploraciones que hemos realizado, permiten asegurar que los yacimientos son sumamente ricos y esperan una explotación en gran escala, que en el corriente año se iniciará probablemente.

La iniciativa particular tiene en ello un campo extraordinario para distraer sus capitales , ya que la U. T. E. no llegará a eso. No sería difícil que las grandes fábricas de Europa y EE. UU. instalaran en nuestro territorio, importantes sucursales, trabajando con los yacimientos al lado , lo que daría al país un sin precedentes, diversificando así la producción nacional que aumentaría de volumen y podría defenderse mejor en los períodos críticos, por eso mismo.

El gobierno, claro está, deberá estimular a los particualres para que se aso<:ien y constituyan empresas, y la exportación rninera a]canzará un volumen que no se puede calcular todavía,, que sumarán varios millones, no anuales, sino mensuales.

HNi que decir que ello, la balanza comercial nos sería favorable y las divisas serán obtenidas con facilidad, eliminando el prob1ema básico del momento para las transaciones, que se paralizan por falta de ellas.

Actualmente, la U. T. E. no distrae un centésimo, fuera d e su Presupuesto, para la explotación ya iniciada. El personal que aumenta día a día, llegará dentro de pocos meses a el angustioso problema de la desocupación en varios departamentos, ya que los trabajos demandarán considerable número de brazos.

"El producto de las ventas que también ya se efectúan, va a engrosar la s sumas que para la explotación se destina, con lo que se asegura una ganancia sin posibilidades de pérdidas.

"La U . T. E. ya ha instalad o una pequeña planta para fa bricar P<?rcelana, utilizando el caolín y el felde spato, la que está en pleno funcionamiento, obteniéndose óptimos resultados. También para las necesidades de la Institución, se manufactura el hierro y se hacen alambres y otros objetos que ya no traemos del extranjero, eliminando de las importaciones, un renglón destacado.

"En este momento se preparan con urgencia las muestras de los mi, nerales para las fábricas más importantes del extranjerot pudiéndose adelantar que los japoneses se hallan dispuestos a una vez que el anáJisis de aquétlas, le aseguren el r(mdiñtiento que exigen. En una palabra, el país tiene en minerales una incalculallle fuen, te de riqueza qqe ya ·estamos ·explotando y que en plazo brev-e, figurará C(•JDO la principal industria de la que nos enorgulleceremos.

. -La reorganización del Banco Hipotecario y los Téenléos Bipoteeérios

E.

L P oder Ejecutivo acaba de nombrar una Comisión especial con la m-isión d e aconsejar o proyectar _ iórmulas que el 9e las operaciones realizadas entre el del y sus -deudores. . .

Esa Comisión está _ formada por funcionarios , del Estado y nos parece muy bien pues trata de un conjunto de pers onas que ocupan altos cargos públicos en los oficiales y en los Ministerios, pero nos parece también que se ha padeci-do un error o un · olvido al no incluir en esa a peritos en pro, b!emas hipotecarios. ·· ··' · · ' El crédito hipotecario, aunque servido por un mismo tipo de cédulas, se dividido en · nuestro Banco Hipotecario en créditos hipotecarios nt' rales , urbanos y de c'oristrticdóñ con las combinaciones de la Ley Serrato, etc.

A nuestro'' juicio cada l!nO de esos créditos debe ser objeto de' ttn estudio especial, siendo también diferentes las s'ófuciones para cada caso, no sólo c o n respecto a la situación actual sino también a la futura política bancaria que deberá seguir el Banco. · · ·

¿ Por qué existe una suma tan elevada de deuda en mora?

Ha sido, sin duda alguna, un error de procedimiento, dentro de las reglas del .ha faltado la técnica hipotecaria, que • • 1 su organización científica no permite nunca que se llegu e a tales . .

El Hipot C' cario h a su s présta mos garantía real equivalente a una stJ.m.a. doble de .la . . · ..

Es decir, · que la. cantidad prestada ha sido un SO % del valor . venal del inmueble _garantizan te.. ·.

Con ese p o rcentaje de garantía, no es posible que el Banco s e exponga a tener tan el e vada cantidad de deuda de mora.

· Todo ·el secreto está, como he dicho, en ·· la · téenica hipotecaria: es un problema de organización y de administración y · como es un problema científico está básado en leyes y reglamentos cuya aplicación · práctica, impediría la repetición de la situación actual. · , · · ·

En Estados Unidos, en Francia, eii Inglaterra, · en Alemania, no se · concibe un Banco Hipotecario de la · importancia de nuestro· Banco, sin el concurso de los técnicos hi potecélrios, de los especialistas, que son los peritos que organizan fa marcha regular del Banco y que son los consejeros de sus Directores. ·· .

La situación actual del Banco, atinq'ue exija cui'dado, es más a nuestro moa? de ver , una de trabajo. entre los deudores, tres catégorías principales: lo bueno, lo regular y lo malo.

N o se pueden tratar por igual a los que forman la categoría buena, con los que las :categorías regular y Lo malo debe desaparecer totalmente del Banco: d ebe liquidarse de inmediato. ..

• • · lo regular ,. debed. convertirse en bueno, con ·plazo para el pago de la deuda de m o ra , que se fijarán en cada caso.

Lo bueno deberá cuidars e y eiitrárá déntr o de la nueva organización del Banco.

E!t sobre la forma de liquidar lo malo , de arreglar ·lo regular y de co n se rvar -.lo bu e n o 1 · que ha blarem·os · en ·el ·pr óxi m 'o a rtículo. · .

El intercambio directo de mercaderias y los materiales de , • < ;. .. • '

EL Directorio de Estado, la a,probacion del Poder ha con prp ductos del país (lanas)., a la E m presa .. }a · de . 300.000.. libras . qu e . se le ad .e uda a . di'cha poi- la d.e de la. ciudad ·'y departamento de Montevideo ·

Esta f or ma de pago con materia s , priiT,I as se había previsto . en e l contrato o rigi na l _ e11tre la U.T.E .. Y. la ·.· •

E n e f ecto, la Comisión que estudi ó las -tres . propues-tas sentadas para la constr ucción de la red telef ó nica, al aconsejar en Octubre .. . ·. de 1931, l a aceptación de la :formulada por la ca&a Siemens lo a . sobre ciertas y una eUas, la 5.\ .decía . "Proponer a la Empresa que adquiera el ,c<;>ptpromiso la t9talidad y un o de esos pagos que se hiciera en m oned a en la aqqujsición dt" próductos del país " .' · · · • •

Fué S<?b r t: esa de pago que se realiz ó el contrato; Y .. a h o.r a , cuando de be .abonarse la -cuota de 300 ;000 libras ·esterlinas·,· nues.tr o país se la paga a Alemania con el ,importe · equivalente- en lanas, e n ,.un . momento en que la plaza se halla -abarrotada de dicho textil. ! : : ; ¡ 1 • 1 1 • ,¡ • -

A ese re specto decia "El -Diario'!; de marzo:

"Es una operación de eficaz defensa de la"·ecoitomía nádonal que· ton.i:.' ficará, .además, nuestro mercado lane1'o con una s alida extraordinaria del product o , al qu e, ocasionalmente, se le presenta nn · fuerte comprador.

"La ope ración representa alrededor de ·"3 mill o nes ·de · nuestta tnoneda que . ir á n .a .manos ...de nuestros .,industriales ·ruralistas. .. · ·

"Calculando un precio promedial de $· 6.00 cada diez kilogramos de lana· , serán, "grosso modo ", uno s· ·cinco millone s de kilogramo s o sean cinco mil · toneladas del textit que habrem os · vendido a Alemania. · · " Es, como se ve, un negocio conveniente en la s actuales drcunsta ncias para el · país· .que ·se· Hbra de un importante dr e naje de oro que sin ' duda habría influíd o de s favorablemente en la :cotización de su móneda · en él mercado internacional." · · ···

El inter ca mbio de mercancías, repr ese nta la forma · pJiimitiva del true- · que y es conveniente en ciertos momentos, como un recurso de urgetl(:ia, para mejorar s ituacione s anormales.

Las nuevas 1eyes dictadas respecto ai controi de la importadbn y su • limitación a las necesidades vitales <lel país, ha-n servido y sirven para disminuir la demanda de divisas destinadas al pago de las mercancía!' importadas.

Pero aún con todas esas reglamentaciones y controles, el la República no puede satisfacer todos los pedidos de divisas para la Economía Nacional.

Banco de • necesanas

Falta exportación razonable de nuestros principales productos: carne , lanas, cueros, lino, arena, piedra, etc., siendo esa una de las principales causas de la depreciación de nuestra moneda.

Una gran parte de los países, clientes de nuestra prod·ucción, poseen manufacturas industriales que necesitamos y ellos a su Yez necesitan nue stras materias primas de las cuales tenemos stochs.

El desequilibrio en la existencia de divi sas debido al excesivo pro · teccionismo que domina al mundo y 31 la intromisión del Estado en la Economía privada, hacen muy difíciles sino imposibles las trannormales entre lo que podemos exportar y lo que necesitamos importar.

Debido a eso fué que naci8 la idea del int<. rcambio entre las naciones (Alemania con Egipto, por algodón y mercaderías manufacturadas), (Brasil con Alemania , carbón y café) } etc.

No son fáciles estos negocios de intercambio directo de mercaderías y, como dijimos al principio, debe ,;er un recurso de emergencia, siendo preferible el intercambio libre con pago de divisas y c0ntrolado por e' Estado, mientras dura la anormalidad actual.

Sin embargo, especialmente para nuestro país, cuyas materias primas son productos nobles, el intercambio de mercancías puede y debe ayudar a dar salida a dichos productos y1 a mejorar, dentro de lo posible, el valor internacional de nuestra moneda, disminuyendo los daños y per:juicios (especialmente el alto de la vida) , producidos por la compra de una libra esterlina en $ 11.00 o de un dólar en $ 2.60, o d.e un marco en $ 1.00.

En la construcción de edificios se necesitan muchos materiales extranjeros que no produce el encontrándose en primer tétrnino entre esos materiales, el hierro y la ma,dera.

¿No sería posible la formación de un Consorcio de Empresarios de Obras, que en combinación con el Banco de la República, realizase el true · que de esos materiales, por materias primas del país?

Con las nuevas leyes de j_ubi1aciones al gremio de la construcción, se aumen.tará el costo de la ya de por sí ele-vado. la obtención de una renta razonable al capital empleadQ y es necesario desde ya ir pensando y buscando soluciones que permitan reducir el costo actual de la construcción.

El cambio d.irecto de materiales telefónicos de Alemania por lana del Uruguay, previa fijadón de precios, es una interesante que deseamos destacar en esta Revista y que puede servir de base para. otros negocios análogos de intercambio.

EL PROBLEMA DE LAS CASAS DESOCUPAD S

Conferenc ia au s p ici ada po r l a Sociedad de Arquitectos del Uruguay y la I.,iga d e Defensa de la Propiedad.

LA Sociedad de Arquitectos del Uruguay y el distinguido técnico Raúl Lerena Ace ve d o, han querido colocar bajo l os au s picios de la "Liga Defens a de la Pr o piedad ", la celebración de este acto cultural. La circunstancia de pre sidir la segunda entidad nombrada, me ofre ce la feliz oportunidad de tener que t o mar a mi cargo la grata misión d e pronunciar un as palabra s de apertura o de intr o ducción a esta co nferencia . Me in cumbe, por lo tanto, y en primer término, agradece r el h on or que se ha discernido a la Liga Defensa de la Propiedad y al que · habla, con la s eñalada di stinci ó n a co rdada por la Sociedad de Arquitectos y por el ilu strado profesional qu e ocupará dentr o de br eves instantes es ta pre s tigiosa tribun a.

Y para cumplir co n mi cometido voy a agregar lo siguiente:

El arqu it ect o Raúl L e rena Ace ve do no necesita de p nse ntaci ó n en esta casa d e estudiosos. Por eso, como le he dicho ya, mi s palabras sól ü pueden se r vi r d e ex o rdi o para in s tar la ate n ció n de l audi t orio hacia la interesante co nf e rencia que v am·os a t e n e r la s uerte de esc u c har, los qu e es t a m os r e unid os en este re cinto.

Leren a Acevedo, que posee una cultura sup e ri o r, y que puede ostentar una profunda versación en la materia, ha de ilu s trarnos sobre los v as t .)s problemas del urb a ni s mo y sobre los dive rso s as p e ct os que encierra para. l a arquite c tur a, la economía polític a y la sociología. Y esto porque, el conferencista, a demás de s er un hombr e especializado en la cie ncia y arte (! Ue honró y protegió tanto Haussmann ; es también un estudioso y un sagaz observador de la realidad , agregando todavía rasgos y puntos de vista personales, que pueden a una m ejo r visión de nue st r o futuro y a la realización d e fundadas previsiones.

La arquitectura, como t o do s lo sa béis, se r ela cio na y se identifica co n la vída vegetativa y con la vida econ óm ic a de lo s pueblos, y muy particula rmente con el desarrollo y evoluci ó n de las ciudad es y núcl eos urban os .

Des d e la más re mota ant igüedad , el h o mbr e ha buscad o para sí u n r efugio y un abrigo co n tra las inclem enc ias del tiempo, a la vez que un lugar de r e poso y de reposición de sus fuerzas física s y mentales. Para construir ese refugi o, se ha valido de lo s materiales y elementos a su alcance , desde lo s m ás rudimentari os, en l as primeras edad es de la historia , iniciada t: n la época megalítica de la caea y la pesca, siguiend o · por la ed a d pastoril y agraria, pa s ando má s tarde p o r l a op ulencia egipcia y asiria y por la eximia greco - r o mana , y continundo a través de 20 s iglos por todos l os estilos, l as artes y la s industrias manuf act urera s, h as ta a la c:; grandes fábricas y u s ina s de nu es tros tiempos, en que la in v enti v a de l as g e n e ra-

•

dones nos sorprende, casi cada dia, con un adeianto nuévo ó tírta nuevA creación, obtenida por el genio o por la industria del hombre.

La tarea que toca realizar al arquitecto es, pues, tan vasta como com · pleja. El ejercicio de su profesión y el desempeño integral de su cometido, le obligan a estudiar una serie de factores heterogéneos que el profesional eficiente, tiene, no obstante, que reunir y armonizar, para tratar de realizar esa exaltada y maravillosa euritmia, que ya desde antes de los tiempos de Ictino y Calícrates fué celebrada como una de las concepciones más difíciles de lograr, desde que debe reunir y asociar arte, estética. ciencia y belleza.

Si se observa, además, que el arte en arquitectura comprende e involucra a todas las artes clásicas - escultura, pintura, poesía, etc. - y que, al mismo tiempo, tiene que considerar el orden, la lógica, las dimensiones, la distribución y las proporciones, por un lado, y la ciencia utilitaria y de la economía por otro lado, se comprenderá cuan difícil es relacionar el tod o con el sentimiento estético, con las necesidades y con las previsiones, y se podrá colegir cómo es que el arquitecto debe escuchar algo así como las voces más diversas que resuenan en el ambiente para crear una extraña y armoniosa polifonía.

Pero, de todos los problemas de la arquitectura, ninguno nos parece más complejo que el del urbanismo y sus relaciones con la naturaleza, el hombre y la economía social.

La en sociedad y, sobre todo, la vida futura de la sociedad, trae consigo una serie infinita de conflictos; conflictos de previsión sobre todo, que son los más difíciles de concebir y desde luego los más inseguros o fortuitos.

En las ítltimas centurias y hasta hace pocos decenios, se podía considerar que la duración o vida normal de una casa, de una construcción edilicia, podía estimarse entre 50 y 80 años, sin que fuese necesario destruirla, reemplazarla, o practicar al menos en elia modificaciones fundamentales. Pero, actualmente, ya no puede decirse lo mismo, en vista de lo que ha venido ocurriendo en los últimos decenios, de vertiginoso devenir, de acción febril y de inquietud anhelosa.

En la actualidad no es posible considerar tan larga la vida de · las construcciones. Las transformaciones se suceden con la rapidez con que se producen las evoluciones de los factores que intervienen en el complejo de la construcción moderna, higiénica, confortable y económica; teniendo en cuenta, muy especialmente, la diversidad de materiales nuevos que se van incorporando cada vez más en la economía y en el mercado mundial. Casi cada año surgen nuevos e insospechados elementos, que complican o alteran las previsiones del arquitecto y del economista, dificultando ambos el modo de conciliar la utilidad y duración de lá casa, con las posibles creaciones futuras, a menudo expuestas a las sorpresas que reserva el porvenir más próximo y que suelen modificar las concepciones y d sentimiento estético del profesional.

De ahí la necesidad de marcar rutas y de seguir orientaciones urbanísticas. Y de ahí también la conveniencia para los propietarios de dejarse guiar por el técnico (y no éste por aquél) en procura de la solución de los problemas que atañen a la construcción edilicia.

tos arquitectos y Íos propiet arios repre se ntan intereses afine s; con- · eordant es o recíproco s. Todo indu ce a aconsejar a unos y otras la colaboración o coo pe ración a la obra que propende a Jas r ea lizacion es del presente, con vistas a las nece s idades y conveniencia s d el futuro.

El propietario, por lo general y salvo exc epciones, prevé _ el futuro menos bien, menos claramente de lo que pi.tede preverlo el arquitecto; por lo menos asÍl debe lógicamente, en cuanto a la materia de que se trata y al núcleo de los asuntos en estudio.

Pero, aparte de estas consideraciones abstractas, debo expresar aquí, que el distinguido técnico Lerena Acevedo , tratará hoy uno de los temas de más interesante actualidad , abordando un grave problema de la realidad latente , cual es el problema de los desalquilere s o desocupación de las ca sas, indicand o soluciones y la manera de proc eder a adaptar los edificios que hoy s on viejos, aunque no tengan much os años de existencia, transform'Índ o lo s y poniéndolos a tono con hs exigencias modernas, con el· modo de vivir del pre se nte y concordando en lo posible con las previsiones del futuro más inmediato.

El propietario es casi s iempre el colaborador más constante y el mejor aliad o dél trabajador intelectual y manual. Y es también él mismo un trabajador. Ya he expresado en otras ocasiones, y fuera d e aquí, como es que el ahorro y la propiedad privada se. complementan y se identifican con el trabajo y con el progreso

No es verdad que l os propietarios form en una cla s e parasitaria o retardataría, sólo interesante y apreciable para extraerle cada vez más impuest os o tributos.

Sus ahorros, su conducta y sus biene s, acumulados muchas veces a costa de largos años de trab ajo y de privaciones, ellos los emplean, una s veces directamente en la ejecución de obras y empresas de toda clase, y otras veces indirectamente por la adquisición de valores públicos, títulos a · acciones cotizables, que son las colocaciones intermedias que hacen posible los pagos del erario y la realización de las grandes obras públicas y privadas, propulsoras del bienestar y d e la riqueza de los pueblos. · '

Tampoco es verdad que form en los propietarios una . clase criticada duramente por algunos y ha st a a veces vilipendiada por otros Por lo contrario, los propietarios sufren con frecuencia fuertes pérdidas parciales y hasta a v eces la pérdida t o tal de sus bienes, obtenidos a menudo por las vías del ahorro 'JI" de Ja abstinencia, y que co nfiaron en manos de los hombres de iniciativa, de acción y de trabajo, en procura de la realizac:ón de propósito s de utilidad y progreso. Y en la crisis a ctual les toca su gran lote de perjuicios y adversidades. - · - - ·

El arquitecto Lerena Acevedo, con clara comprensión de la. situació n . genera], nos ha de dar una a'mplia información objetiva, ayudada con la exhibición de interesantes dispositivos e ilustrada con la erudición y propiedad qu e se le reconoce con justicia , para llegar a soluciones bien .fundadas v convenientes. : •

Y com'O e s ta introducci ó n va resultando quizás un tanto e'xtensá: y ' es tiempo ya de ceder la palabra al técnic o, para no -malograr mi: ción deseo, antes do terminar: red amar otra vez la de -los:' oyen:te.s : y especialmente de los propietario.;, de las autoridades y : derlós -

Í)Oderes pÚblico s , a íin de hacer provechosa y aprovechable la lección qttt seguramente nos dará aquí el conferencista, procurando luego poner en práctica sus recomendaciones y solicitando el asesoramiento de la Sociedad de Arquitectos, que estoy seguro ha de prestarlo con toda amplitud y generosidad, a fin de hacer prácticos los propósitos ya enunciados.

Y con lo dicho, cedo la palabra al señ o r Raúl Lerena Acevedo.

I. CAUSAS. EFECTOS SOLUCIONES

Existe un problema de las casas desocupadas que afecta a numerosos propietarios de Mont evideo e interesa a la economía nacional. Ese problema ha sido estudiado por la Liga de Defensa de la Propiedad, por distinguidos especialistas, y se ha tratado, con frecuencia, en la prensa, desde el punto de vista económico. He considerado conveniente analizarlo, también, en su aspecto técnico, bajo el ángulo de visión del arquitecto. Tal es el motivo de esta disertación.

En las cuestiones relacionadas con la economía nada es tan elocuente como las cifras para apreciar los efectos. El material de las estadísticas oficiales suministra una base inconsistente para este estudio. De acuerdo con los informes de origen privado - que se consideran más •exactos - existen actualménte, dentro del territorio de Montevideo, alrededor de 6,000 casas y locales desocupados, de los cuales 4,500 (75 %) son casas - habitaciones. Si se aplica a cada unidad un promedio de alquiler de $ 45.00 mensuales ( 1 ), resulta que por conCt>pto de renta sus propietarios pierden, anualmente, $ 2.430,000, int•erés corriente de un capital global de 30 a 35 millones de pesos, que permanece improductivo.

En el último quinquenio se ha dejado de percibir 12 millones de pesos y habrá que calcular una suma igual en el próximo, si el número de casas desocupadas permanece invariable. Esas cifras, si bien demuestran la conveniencia de prestar la debida atención a este problema, no deben producir excesiva alarma. Existe una desocupación normal y una desocupación anormal de casas. En todas las épocas, aún las más prósperas, se registra un porcentaje <ie casas desocupadas que debe considerarse como normal. La relación actual, 6 % sólo sobrepasa en 1.35 % la observada en el censo de 1889 - época de pleno auge -y en 2.10 ro la verificada en el censo de 1908. El actual porcentaje 9e casas desocupadas, sin llegar a ser alarmante, es indudablemente anormal. Conviene investigar las causas que lo determinan para proponer y aplicar los medios que permitan minorar sus perjudiciales efectos para la economía general, en primer término, y luego para los intereses particulares.

(1) Promedio obtenido entre 2,307 casas de s ocupadas, de toda categoría, en las listas de once ban co s admini s tradore5 de propiedad<:s, en la .s-egunda quincena julio pasado.

La Liga de Defensa de la Propiedad estima en $ 70 00 mensuales el de alquiler de las casas y -locale-s desocupados (Informe presentado a la Asamblea realizada en marzo ppdo.).

-ECONOMIA

11. INVESTIGACION DE CAUSAS

Las causas que det e rminan h desocupación de casas, son co mplejas. Un detenido análi s is de la s mi sma s, cie rta experiencia profesional y algunas encuestas realizadas personalmente, me deciden a clasificarlas en dos grandes gr upos:

1. ° Causa s independient es de lo s edificios.

2. ° Cau sa s dependiente s de lo s edificio s

Cau888 independientes de los edificios.

Se considera, corrientemente, que una de ia s ca u sa s prin cipales d e los desalquileres es la sobreproducción de edifi cios , es decir, producción de más edificios que los necesari os para las nece sid a des de la población urbana La sobreproducción, se dice, ha origina d o un de sequilibrio entre la o ferta y la demanda de viviendas. Para restabl ece r el equilibrio, qu e se supone alterado , se preconiza limitar la producción de sviando los capitales de la construcción. Se recomienda ese medio con la seg unda inten c ión de crear una escasez artificial que favorez ca la colocación de las casas de soc upada s.

No es oportuno entrar a cons iderar si co nviene e l régimen de la actividad libre o de la actividad dirigida en lo que se relaciona co n la construcción. Obsolamente qu e si en los pe ríodo s nor male s o de pr ospe ridad puede o no justificar se el contralor de ·la· producción, parece indudable que en las épocas de depresión, como la qu e pasamos, ha bría ventajas en que actuara una acc ión regulado ra en el se ntid o de hacer coincidir el interé s particular co n el interés general.

La limitación de la producción de edificios, que es la forma de intervención que algun os acon sejan , es un arma <ie dos filo s que debe emplearse con sumo cuidado porque puede d ar resultados contraproducentes. La estructura económica actual - se ha dicho con acierto - es un sistema de procesos mecánicos engran3:dos, en el cual una obstrucción, de sv iación o retención parcial inevitablemente, el di sloque del sis tema co mo conjunto. La limitación de la edificación, por el retraimiento de l capital o por intervención de la autori• dad, determina, sucesivamente, los siguient es proceso s : paralización de las industrias de la constru cció n, de soc upación , d is minuci ón del poder consumidor del público, d ensidad más elevada de habitaci ón y - f inalmente - mayor número de casas desocupadas. Para a preciar la di sminu c ión del po der consumidor rlel público, a consecuencia de la desocupación, hay qu e tener en cuenta que ia es la principal indu str ia de Montev :deo, o cupando numerosos gremios que comprenden el 70 % de la pob lación indu strial. El problema de las casas desocupadas está vinculado a la s ituación general y és ta no mejorará interrumpiendo, en cualquier part e, el funcionamiento de nue stro engranaje económico, sino tratando d e qu e ese engranaje continúe en movimiento. La reciente experiencia norteamericana es parti cul a rmente instructiva. El Presidente Roosevelt, después die tenaces y enérgicas tentativas , ha demos trado al mundo (4ue la depresión se vence re staurando la actividad, haciendo girar de nuevo ias ruedas de la industria. • No conviene aplicar medidas radicales para frenar la construcción sin investigar, previamente, si realmente existe sobreproducción de viviendas. Se dta como prueba en pro, el por centaje algo anormal de casas desocupadas, y

• Val o r es y canu · da de s edificados en Montevide o, por cada nu eva pe r sot!a, en los úl ti m os vetn · te ailo s De mu es· tran que no es excesivo lo que se h a edificad o por n ueva per so na mcorp orada a l a po· blaci ón existente. La cantidad unita · ria (al red edo r d e mil pesos) compr ende lo ed ificad o para la pobla ci ón existente.

( 84.Ve a ño

Di a¡:-rama dem os trativo de la depre ciación que experimenta un edificio en el transcurso de 60 añ os. Permite fijar el período dentro · del cual conviene r econstruir el edificio. La línea superi o r desce ndente indica la depreciación de la construcción. La línea inferior ascendente, la valoriza ción del terreno. En general, conviene recon s truir un edificio cuando ha t erminad o su vida útil y el valor de l terreno no ha superado al valor de la con strucción (período de tiempo repr esentado por el triángulo rayad o d iagonalment e)

Las fórmula s u s uale s permit e n calcu lar la depre ciación de lo s edifici os, teniendo en cuenta el det e ri oro o de sgas te de las es tructuras materiales y equipos. En las fórmula s que presento, al pi e del diagrama, tengo en cuenta, además, l a d e preci ación de l edificio por su inadaptabi lidad a la s exigencias de la nu eva demanda A Va= Vi . - v¡. x {<L . x 1.5)- t} + VJ. L X 1 5

8 V4=.vi-Yf L X ( 1/.3 L - t) Vj.

vctlor terrtno vdlor fina l v.tlor rc io d .ru 4 ,.ero"

La fórmula "A" se aplica cuando el edificio n o ha llegado al fin de su vida útil. La fórmula "B" se emplea cuando ha pa sa do ese límite

·

¿No demuestra este hecho que se ha edificado en relación con las dades de la población? Si hubi,era exces o de casas es evidente que la densidad de habitación sería menor que la que acusa el censo de 1908, o bien, habría mayor diferencia que el 2.10 % entre el actual poroentaje de desocupación y el verificado en· el citado censo.

• • como prueba en contra, la demanda por las nuevas casas construídas de acuerde con el standtWd de comodidad;es y atractivos que requiere la vida moderna. El análisis de dertos datos estadísticos parece demostrar que no hay ceso de viviendas. El promedio de familias por casa, actualmente de 1.5, es ca!'i igual al de 1908 ( 1.6). En el último cuarto de siglo, a pesar de lo mucho que se ha edificado, la densidad de habitación en Montevideo permanece in• variable.

El examen de la curva de la cantidad edificada, por cada · nueva persona, en los últimos veinte años, parece demostrar, también, que no hay sobreproducción. El promedio controlado es de alrededor de mil pesos por persona . • Si se estima que la mitad corresponde a la nueva población y la otra mitad a la existente e) resulta que p or cada nueva persona, se ha construído por valor de $ 500.00, cantidad que no se puede considerar excesiva.

De lo expuesto, se deduce que no hay ninguna base para asegurar que d grado de producción de edificios ha excedido las necesidad,es de la población existente. Si se registra un número algo elevado de casas desocupadas, 9e debe a otros factores.

La producción de edificios inadecuados a la demanda -y no la sobreproducción - 'es lo que puede anotarse, en primer entre los factores que determinan la desocupación de casas. Se construye en forma individual y desorganizada, s in plan directivo, sin unidad de acción, sin asesoramiento técnico, sin criterio científico que fije los tipos de los 'edificios y las zonas en que han de emplazarse. Una produ cci ón fiscalizada y dirigida, una producción racionali-zada, puede · contr ibuir a reducir, notablemente, el porcentaje de las casas desocupadas.

La tendencia a construir la casa propia, favorecida en los últimos tiempos por leyes especiales, y las facilidades a co rdadas por las instituciones ··de crédito, ha contribuído a aumentar el número de casas desocupadas. Pero -inv irtiendo esos términos - causa y efecto - puede afirmarse que lo que impulsa, principalmente, a edificar la casa propia es la dificultad de encontrar, por alquileres razonables, viviendas modernas , confortables y atractivas.

El problema de las ca..sas desocupadas no s e soluciona tan sencillamente, como algunos suponen, frtenando las actividades de la construcción. Me animo a afirmar que, aún en el caso de que la demanda superara a la oferta, poco se modificaría la situación que s e considera. Es que este problema es de carácter parcial y sólo afecta a los edificios depreciados El porcentaje de desocupación d·e los que no se encuentran en este caso es normal. Interesa analizar, ahora, los factores que determinan la depreciación de los edificios.

Causas dependientes de los edificios.

La situación de los edificios, dentro del espa cio d e la ciudad, es un factor que explica la razón de muchos casos de persistente desocupación. La fun-

1"'' '

(1) Estados Unidos se calculó q ue el 65 % del valor edificado corresponde a la población existente y el 35 % a la ooeva población.

dón habitación, como las demás funciones urbanas, se radica espontáneamente en las zonas adecuadas para sus fines. La y de fundones - base de la moderna organización de la ciudad - determina la especialización de cada zona en un género determinado de actividad: negoc:os, comercio, industria o habitación. Como consecuencia de esa especialización funcional - que no existía en las ciudades ant!guas en las cuales diversas funciones se superponían en un mismo espacio - cambia el carácter de ciertos distritos. Los edificios situados en lugares cuyo actual carácter es completamente diferente al que tenían en la época en que se construyeron, han experimentado una sensible depreciación y son difíciles de alquilar o Yender porque no se adaptan - estructuralménte - a las nuevas actividades que se desenvuelven en sus alrededores. En esos casos, siempre que sea imposible o costoso amoldar los edificios a los actuales usos, es preferible sustituirlos por estructuras ajustadas al nuevo carácter del distrito.

Los edificios se deprecian, por razones de situación, cuando se encuentran en una zona que ha sido invadida, progresivamente, por un vecindario cuyos hábitos o género de actividades molestan o d es agradan a sus primitivos habitantes, los cuales emigran a otros lugares. Es lo que se observa en las zonas per.imetrales de nuestra ciudad vieja.

Las casas construídas en sitios inapropiados para usos residenciales o las de una categoría que no corresponde a la p osición social y económica de las que habitan en sus inmediaciones, son difíciles de arrendar por razones de situación, y en el caso de alquilarse. no producen una renta normal. • Los hechos expuestos demuestran la conveniencia de dictar leyes u ordenanzas de zonificación - como existen en muchas ciudades - las cuales, al fijar los usos de la tierra en cada zona urbana, procuran, entre otra s fimüidades, estabilizar el valor de la propiedad, impidiendo la depreciación de los edificios por cambios operados en el carácter de los distritos. ( 1 ).

La evolución lógica de Jos procedimientos de vivir determina la depreciación de los edificios que no se ajustan a la nueva demanda. La gran mayoría de las casas desocupadas son construcciones antiguas que no ofrecen el grado de confort y atractivos exigidos por la vida actual. Siguen luego, las casas modernas o relativamente modernas, proyectadas por personas inexpertas y que presentan - por ese motivo - serios defectos funcionales o instalaciones deficientes.

Las casas que se encuentran en las condiciones anteriores no se alquilan porque han caído en desuso. La tendencia a caer en desu so no depende de la solidez física de Jas construcciones, sino de la r·elativa eficiencia de otros edifidos, exactamente como la depreciación de una máquina se produce tan pronto c.omo aparece un nuevo tipo de máquina.

La vida útil del término medio de los edificios es sólo un tercio de su posible existencia física. Los pr e gresos científicos, aplicados a la construcción, contribuyen a di sminuirla. Los equipos mecánicos y electrotécnicos, especialmente, tienen una duración muy limitada en relación con la vida de las estruc-

O) He insistido sobre la necesidad de establecer esas en mi libro "Tráfico y transportes'' y en la conferencia que sobre "Relación entre zoning y tráfico'! pronuncié en setiembne d-e 1931 en la sede del H. Concejo Deliberémte de la Ciudad de Buenos Aires , invitado por "Los Amigos de la Ciudad".

•

• tructuras y materiale s. Los cambios que s e operan constantemente en esos eqwros precipitan la depreciación de las co n st rucciones.

Un escritor extranjero llamaba recientemente la sobre el trágico ocaso de lo s viejo s ra sca ciel os de N uev a York. Observaba que monumentos clásicos, que han desafi a do los s iglos , parecen menos anticuados que las cons, trucciones utilitarias de ha ce veinte o treinta añ os . La exp1icación es lógica . Antiguamente los edificio s se concebían ten ié ndose en cuenta consideraciones estéticas y estáticas , mientras que ahora prevalecen, en su planeamiento, consideraciones económicas y comerciale s s ujeta s a mayor-e s variaciones que aquéllas El espíritu maquinista anima la vida de los edificios modernos y la duración de éstos está sujeta al mismo proce so d e la vida de la máquina. -

La física de l os edifici os e s muy variable , dependiendo de la naturaleza, de las estructuras , es y equipos . higiénicos y electrotécnicos que lo s integran : Pu ede os ci lar entre 30 y 70 años.

La depreciación de un edificio, debido a lo s factores expuestos, no significa siempre la depreciación d e la propiedad. El valor de ésta está formado de dos valores acoplados: el del s u e lo o territorial y el indu strial o d e la edificación. Cada uno de e so s valores , s in s u straer se a la ley de oferta y demanda, ex:perimenta variaciones diferente s. El valor de la tierra tiende a aumentar yaunque en ciertos moment os sufra d ep rec iacion es - recupera lo perdido y termina por avanzar de s u po s ici ó n anterior El valor industrial , en cambio, decrece lentamente en la época inmediata a la terminación del edificio y luego se activa rápidamente su depre ciació n hasta quedar reducido a un valor determinado, exclusivamente, por el pr ecio en venta de los producto s de derribo. En el primer período, que abarca el ter cio d e la fí si ca del edificio, sólo actúa como factor de depre cia ci ón el d eterioro o desga stes de lo s materiales y equipos: en el segundo período interviem::, además, p ara precipitar la caída del valor industrial, la inadaptabilidad de lo s edi fic :os a la s nuevas condiciones de la vida.

Las propiedades que han tran sp a sad o el t erci o de su posible existencia fí s ica tienen un valor en co nstante descenso , salvo que el aumento del valor territorial atenúe, y hasta compense, la caída del valor industrial. He investigado, per so nalmente , las condiciones de un centenar de casasdesocupadas situadas en la parte má s valiosa del di st rit o central de la Ciudad de Montevideo, obteniendo la s s igui e ntes ccnclus:ones: e l 82 % de las casas inspeccionadas son inadaptables a la vida moderna ; 'e l 10 o/o está formado por casas modernas que presentan defectos funcionales o carecen de instalaciones exigida s por la nueva demand a, principalmente calefacción y ascensores; el 2 % son casas situadas en lu ga res invadidos progresivamente , p or actividade s con la funci ón habitación, y sólo el 6 % lo constituyen casas cuya desocupación no obedece a ninguna · razón aparente, faltando averiguar si !os alquileres qtre por ellas s e piden s e hallan en relación con las capacidades, romodidades y atractivo s que ofr ecen. Dentro de este 6 %, está c omprendido d porcentaje normal de desocupación a que m e he referido anteriormente. La antigüedad de las casas inadaptadas a la vida actual , se descompone así: 73 % de más de 50 años, 20 % de 35 a 50 año s y 7 o/o de menos de 35 años

El resultado de esta investigación parcial confirma la opinión expresada de que la causa principal de d: esocupac:ón es la inadaptabilidad de los edificios a las exigencias de la nueva demanda.

111. SOLUCIONES

Las casas que no se alquilan o que producen una renta anormal deben observarse detenidamente ·con el objeto de investigar las causas que determinan la disminución de su capacidad productiva.

Una cuestión delicada y que requiere intervención técnica, es establecer el diagnóstico. Un diagnóstico equivocado puede originar decisiones o intervenciones cuyo resultado es conservar las condiciones primitivas del edificio, o agravarlas, produciendo gastos sin aumentar las utilidades.

De acuerdo con el resultado del examen previo, convendrá e l empleo de uno de estos dos métodos de reva1orización inmobiliaria : reconstrucción del edificio antiguo o su derribo y sustitución por una estructura nueva

La renovación doe los edificios antiguos es una operación de revalorización que permite prolongar su v ida út il, elevando sus cualidades y atractivos hacia los tipos f ijados para las casas nuevas . Hay tres formas de proceder a la renovación de un edificio : modernizándolo, in t roduciendo modificaciones en la ocupación o cambiando el uso a que se destina. En cualquier caso, es condición indispensable que el plano slea susceptible de revisión.

Las reformas, si están bien planeadas y hábilmente ejecutad as , proporcionan mayores alquileres e inquilinos permanentes y transforman los edificios, d-e carga gravosa, en fuente segura de renta.

Los trabajos de reconstrucción requieren cierta técnica con el objeto de reducir las intervenc iones a lo estrictamente necesario para obtener el resultado deseado.

La fa-z estética de las transformaciones debe ser objeto d:e preferente atención El aspecto atractivo de los edificios aumenta su valor comercial. Siendo iguales los demás factores, el público dige, por su apariencia, las casas, los muebles, los automóviles o los vestidos. El elemento estético influye más en la renta de un edificio que los factores de conveniencia e integridad estructural.

El factor económico limita - automáticamente - el programa y extensión de Jo que ha de realizarse en cada caso. La diferencia entre la renta actual de un edificio y la que pueda producir después de intervenido, debe representar, por lo menos, el i nterés normal del capital que se invierta •en las reformas En general, éstas se justifican y pueden dar ventajas positivas cuando ron curren las siguientes .razones :

A) El valor de la tierra no ha experim•entado modif icaciones sensibles;

B) El valor de la propiedad no ofrece muchas perspectivas de aumento;

C) Se desean cambios sólo por cortos períodos.

D) Pequeñas modif icaciones proporcionan los resultados esperadbs;

E) Las alteraciones previstas no cambian, fundamentalmente, el carácter, altura y volúmen del ·edificio ;

F) Variación improbable del destino del edificio ;

G) Se conserva la clase o categoría de los inquilinos ;

H) Situación e inmediaciones prácticamente inalterables

Si no se reunen todas o casi todas estas condiciones es preferible - salvo rasos especiales - recurrir al oempleo de nuevas estructuras como medio de

revalorizar la s propiedades depreciadas. Puede determinarse, bastante aproximadamente, •en func :ón de la edad y el valor del edificio y del terreno, el momento propicio para proceder a su reconstrucción. En general, la reconstrucción está contraindicada cuando el valor del terreno ha excedido el valor del edificio.

El método de las reformas, siempre que su aplicación se justifique, debe :;·ecomendarse, preferentemente, en las presentes circunstancias, porque ofrece };a_ ventaja de no aumentar o aumentar moderadamente la capacidad locativa de las ciudades y de permitir revalorizar - económicamente - los distritos centrales cuya capacidad productiva decrece rápidamente con su inadaptación, rvitando la formación de "zonas huecas'', es decir, de áreas sin posibilidades utilización y donde se sostienen valores ficticios. ( 1 )

IV. ¿ES OPORTUNO EL PRESENTE MOMENTO PARA CONSTRUIR O RECONSTRUIR?

El presente momento es favorable para acometer obras de construcción, ya se traíte de reformas de edificios antiguos o de nuevas estructuras.

El costo de la edificación alcanzó sus valores máximos en 1920 y 1924 y, desde entonces, sigue una curva descendente. Las dificultades del cambio c riginaron un ligero ascen so en el curso de este año que ha sido balanceado por los procedimientos ingeniosos, empleados por muchos arquitectos, para aumentar la s economías de plano y de ejecución.

Los alquileres, si bien han experimentado un descenso, se mantienen en !a misma relación que en las mejores épocas, con el valor de la edificación, lo asegura un buen tipo de interés al capital ;empleado en construcciones.

En épocas de crisis y de convulsiones políticas - como la que atraviesa el mundo - la propiedad, especialmente la urbana, es d refugio más seguro del capital.

Hay buenas perspectivas para el arrendamient o de las casas que se construyan o dentro de ciertos límites. En el próximo quinquenio se ne ces itarán 12 a 14,()(X) nuevas casas para alojar a las 70,000 personas que EC incorporarán a la población <le l\1ontevideo, de acuerdo con la curva normal de su crecimiento. Un número de casas, difícil de precisar, pero por lo me:10 s igual, será necesario para atender las exigencias de la población existente requiere, constantemente, viviendas más modernas y confortables en susti ! ución de las que traspasan, cada año, :el límite de su vida útil.

La depreciación de los título s hipotecarios y la limitación de las facilidao es que para la co n s truc ció n de viviendas acordaban las instituciones de crédito, aumentan las posibilidades para la colocación de las casas de renta.

f l) En Estado s U nido s se ha realizado una inten sa campaña para promover la reparación y moderniza<:ión de ca-sas. Se ha cakulado en 12 a 16 miJ.lones las casas que estarían en es as condiciones .

ARQUITECT.URA- ECONOMIA - 185

Y. CONCLUSIONES

Las siguientes conclusiones se deducen de la exposición efectuada :

l." Las casas depreciadas en la oferta y la demanda, por su antigüedad o de· funcionales, son las que experimentan - principalmente - los efectos de la desocupación. Las casas ajustadas a las exigencias de la nueva demanda tienen un porcentaje de desocupación normal limitado a cortos períodos.

2.• Los propietarios de edificios depreciados por razones d-e situación o porque no se adaptan a los nuevos procedimientos de vivir, deben proceder a reva· lorizar sus propiedades por medio de alguno de !os métodos expuestos. La inacción de los propietarios aumentará las pérdidas en h renta, la degrada· ción física, los gastos de conservación y terminará por activar la desvalo· rización de las construcciones.

3.3 Hay ventajas económicas, de orden general y particular, para preferir en el presente momento, siempre que sea posible, el empleo del procedimiento de las reconstrucciones al de las nuevas estructuras.

4.• La · rápida depreciación que los edificios modernos, a consecuencia de la relativa eficiencia de los que se construyen después, obliga a prever en los nuevos proyectos, posibles cambios para ajustarlos, en cualquier momento, a las exigencias de Ja demanda futura. El método de subordinar las distribuciones a las estructuras, en lugar de las estructuras a las distribuciones, facilita, técnica y la de adaptaciones ulteriores.

S.• No hay razón para sostener que hay exceso de viviendas para la población existente y que esa es la principal causa de la actual desocupación. Puede afirmarse, en cambio, que se producen tipos de edificios cuyas condiciones no concuerdan, en parte, con las nuevas exigencias o aspiraciones del público.

6. • Conviene, finalmente, racionalizar las inversiones de capitales en construcciones o reconstrucciones, con el fin de regular la producción y evitar que se registren, en adelante, porcentajes anormales de desocupación de casas. Un servicio técnico, de carácter oficial, semioficial o privado, creado a ese efecto, podría fijar las cantidades, tipos, condiciones y emplazamientos de los edificios que se requieren anualmente para atender las exigencias de la población

LA VIVIEMDA D-E DESCAMSO

SU FUNCION EN EL TURISMO Y LAS VACAClONES

LA de la Revi s ta juzgando de interés divul.gaciOn de conceptos so bre tan tema, nos ha encomendado un somero estudio, considerando especialmente nuestra condición de autores de un sistema constructivo, que nos proponemos describir , sistema que ha sido juzgado por muchos de nuestros colegas, como la solución actual más convenie nte al problema que importa la vivienda de descanso, - playa o campo -, en el turismo o las vacaciones.

Tal prob!ema, que adquiere especial entida<i y exige un juicio so estuqio cuando se trata de la s primeras formacione s nucleares de una estación <le tues precisamente de gran interés en nuestro medio.

Nos proponemo s demo str ar que b solnción qa e preconizamos es efectivamente la que ofrece más posibilidades actual:es de dar satisfactoria solución al prob!ema sus distintos aspectos, con vistas sobre to<io a una solución que permita amplias posibilidades para la s clases económicamente poco pudientes, no só lo por ser ésta la más numerosa, sino porque, reducido el problema a sus términ os má s difícile s, h ab rf!mos llegad o a má s generales resultados.

ALGUNOS CONCEPTOS GENERALES

A fin de ubicar debidamente el asunto que tratar, apuntaremos algunas s ugesti ones y conceptos generales sobre tan vasto tema, como lo es el turismo, las vacaciones, etc., especialmente el punto de vista social.

EL TURISMO EN OTROS PAISES

, ALG UN AS CARACTERISTICAS

El problema de nuestro turi s mo incipiente, ofr.ece características propias que es necesario fijar por comparación con aquél, - de enti<iad universal -, que se desenvu:elve en otro s paí ses, especialmente europeos. En Europa, el turista creó los centros de atracción ; es <iecir, éstos surgieron como consecuencia de la afluencia de viajero s atraído s p or :el influjo de una vieja civilización y el encanto tradicional de ciertos lugares. Lo s centros de turismo derivaron así, de la necesidad de proporcionar la s debidas comodidades al viajero que a fluía naturalmente. Estos centr os adquieren rápidamente un valor atractivo c::stable, se fijan y en el transcurso d:e los años esa estabilidad se La proximidad de grandes núcleos poblados les da desde el primer momento <le :explotación, eliminando riesgos probables en las transacciones generales.

El número r elati va ment e r edu cido de e s tus centros con relación a la masa gen:eral de turi sta s , acrecie nta estas ca racterí s ticas y hace de ellos, - en general -, lugares só lo accesibles al público pudiente: Tr ou ville-Deuville, Biarritz, Os ten de, Scheveringen, San Sebastián, Lido- V e necia, Cuschaven, son cen tros d e tal carácter.

El problema de! alojamiento no of r ece mayor dificultad · en estos centros titfinidos y se ha ce generalmente a base de hoteles de categoría varia, grandes inmueb le s en vivi enda aislada, etc., soluc ione s estables de explotación se gu r a

Esto s cen tr os sirve n, pues, exclusivamente, a una ma sa de turi stas de conllición determinada. E l público r estante, - mediano o pequeño turista -, encuentra sat isfacción a su ne oesidad de d esca n so y recreo e n otras formas valÍ as, de acuerdo a sus posibilidade s, co ndi ció n, etc., sea en má s mode stos y p equeños centros de turismo, sea en colo nia s de vacacion:es, puertos de mar , aldeas, etc. La casi totalidad de pueblos situado s sobre la costa, - especia lment e <>n Francia, son utilizados a tal fin. El a lo jami ento lo co n s titu ye n pequeños hoteles , locales t oma dos en arrendamiento en la s viv iendas existentes, etc.

Fuera de ello , cuando la e s con s truída de exprofeso para una función de de scan so , ya sea aislada , sea formando part e de pequeños .ce ntro s d e turismo o de colonia de vacacion e s , una d e finida tendencia gene ral hacia la s co n st ru ccio nes de s montabl es

En genera!, es dable ob serYar una diferenciación y clasificación bastante definidas de los distinto s público s , co n sid eración esta a la que a sign a mo s imp ortan cia y juzgamos principio necesario en e l turismo. No deseamo s ser mal interpretados; sob r e ello no caben s utili zaciones ni co n side r ac iones d e o rden soc ial, es si mplemente cuestión de di scip lina del turis mo , re spo ndiend o a modalidades de v ida, cap a cidad económica , et c

NUESTRO TURISMO

ALCUN \ S CONSTATAC JO NF.S

Nuestro t uri smo, especia lmente e l inte rnacional , ha seguido y d eberá seguir segurame nt e un pr oceso d isti nt o al de aquellos países, en lo que a la atracción del turista se refiere. Disponemos de di versida d de lugares , especialmente playas, alguna s de gran belleza natural y todas :excelentes como estaciones de verano, pero en general, es n ecesar io crear lo s m>edi os atracción del turista. Con exc epción de las pla ya s adyacentes a nue stra capital, en la s· q ue el proceso de desarrollo fu é en ese aspecto, parecido al segu id o e n lo s grandes ce ntros e numerado s, nuestros r-estantes lugar es d e turismo actual, formados o 1en formación, han debido ser creado s artificialmente, digamo s así, a pesar, a menud o, de su innegable belleza. Esa característica apuntada hace que el turi s ta sea un dato impreciso en el problema. A ello es n:ecesa rio agregar la cantidad relativamente grande de centros, - formados, en formación o en vías d e formarse -, con rela ció n a la masa de turistas, tod o lo cual concurre a darles a estos centros caracteresimprecisos en cuanto a posibilidades. Las previsiones de formación y desarroll o pues, fran ca me nte inciertas.

EL CAMINO A SEGUIR

Anunciábamos anteriormente, que la formación de los primeros núcleos d(; un centro de turismo y especialmente las características de la vivienda y (•tras construcciones que se efectúen, constituyen un problema que es rio encarar con prudente y ajustado criterio. ·

Preciso es ir sondeando, diga111os así, los resultados probables y . no llegar a soluci c nes estables sino cuando esos resultados adquieren características ciertas.

Esa falta de soluciones de tanteo, dando estabilidad a lo qu:e debió ser circunstancial, ha contribuído grandemente en la perpetración y acumulación rle errores, constatables en la casi totalidad de nuestros centros. Por _ lo demás, esa tendencia a realizaciones estables y en ''grande'' fuera de rtesultar imprudente, hace que a menudo, al no poder realizarlos por falta de recursos u otra circunstancia, contribuyan al estancamiento de las zonas, retardando reque pudieron lograrse con soluciones provisorias. Estas, además tendrán siempre la ventaja de pulsar sin mayor riesgo, las pü5 tt)ilidades e ir fi'jpndo va!ores para las soluciones definidas y perman:entes. h{uchos casos concretos de errores cometidos entre nosotro s, robustecerían la justeza de nuestras at:,irmacion1es, pero preferimos dejar esta tarea al lector, limitándonos a aclarar sintéticamente, con un · ejemplo general, tales conceptos: situémonos en el momento de formación del primer núcleo poblado de un dentro de turismo c¡1alquiera: supongamos un balneario. El impulso natural de los primeros pantes será de agrupar sus viviendas, próximas a lo que constituye el motivo principal de átracción, - en este caso el mar -; tal impulso no debe ser en principio contrariado, limitándonos a regularlo con relación a las n:ecesidades presentes y de previsión de un futuro inmediato : _

Relación de los espacios, - especialmente :el de playa -, con la densidad de población actual y probable inmediata.

Centralización de servicios al núcleo. " Construcciones desmontabltes, respondiendo estrictamente a su destino funcional (descanso).

Económicas, pero atendiendo las comod:idades indispensables, entendidas p:1ra los hábitos actuales de confort, etc. (En principio es preconi•zable la vivienda estudiada en ambientes)

Formado el núcleo inicial de aculerdo a las principales normas básicas indicadas, habremos logrado fundamentalmente, ponernos a cubierto de las contingencias futuras en su proceso de desarrollo. Dejando de lado el caso de estancamiento del núcleo, en que los términos del problema permanecen incambiados, las otras alternativas, sean de fracaso, sean de desarrollo más o menos rápido, no ocasionarán mayores trastornos ni reportarán pérdidas de consideración. En el primer caso, las construcciones, desmontables, son totalmente utilizables para otros fines, con una pérdida mínima. En el segundo, las previsionres tenidas, en cuanto a espacios de reserva, y el carácter fácilmente transformable de las construcciones, permitirán asimismo una fácil regularización del centro, de acuerdo a las nuevas necesidades. (Al describir el sistema de viviendas enunciado, veremos cómo pueden ellas responder eh for-

•

tna absolutamente a estas exigencias). Si en iugar de proceder en la forma aconsejada, se efectuaren construcciones fijas, distintos ·serían los resultados. En caso de fracaso, - sea éste por la causa que fuere -, las pérdidas de capitales provenientes de las inversiones en construcciones son generalmente totales (caso del Real de San Carlos, donde han quedado efectuadas más de doscientas cimentaciones de viviendas) En el segundo caso, nos veremos trabajando en un campo inseguro de previsiones inciertas a tomar precauci:ones en cuanto a espacios, que llegado el momento resultaran ,en exceso 0 defecto y que tentretanto serán siempre molestos ; o atenderemos ·solo las necesidades visibles a riesgo de caer luego en errores insalvables Ul onerosos.

EL DESCANSO COMO NECESIDAD SOCIAL ORGANIZADA

MODOS DE HACERLO EFECTIVO

Nuestra legislación ha previsto ]a necesidad del descanso, con leyes como L"l dé licencia anual obligatoria, Semana Ing!esa, etc. Forzoso es constatar, sin embargo, que han faltado ahora solucioti'es que en la práctica, mentaran tales leyes, tratando de hacer ese descanso, buscando en determinadas organizaciones lo que ·el individuo aislado no puede lograr.

Conocido es todo lo hecho en otros paísec;, especialmente en aquellos en que una disciplina social dteterm:nada, permite armonizar y orientar el esfuerzo individual; Aleman!a, Rusia, Italia, - espedalmente este último , ofrecen ejemplos bien elocuentes de la importancia que se asigna al descanso, organizado como necesidad socia!. No nos detendremos, por razones de espacio, en • nescribir las múltip)es organizaciones, dirigidas a solucionar el problema bs diversas clases de actividad, respondiendo a razones de condición, edad, etc. Colonias de vacaciones en lugares de diversa naturaleza, para distintas testaciones; formaciones logradas a veces por la intervención directa del Estado, frecuentemente por asociacknes o agrupaciones particulares de distinta índole y a menudo por el capital privado, dirigido racionalmente en ese sentido. Tales ejell)plos muestran en forma clara y convincente, las ventajas de soluciones dirigidas frente a la indisciplina del esfuerzo aislado. Si bien ellos son frecuentemente el producto de una orientación gubernativa, _que ten nuestro medK> no S(rá seguramente posible, es indudable que las distintas asociaciones organizadas y el capital privado, pueden y deben orient:use en sentido similar. Algo de ello apunta ya entre nosotros en forma pro• misora. La Asociación Cristiana de Jóvel1eS, con sus campamentos intemacioen Piriápolis; la Asociación de Estudiantes con sus distintos • campamentos, de igual (4.rácter internacional, en la Floresta y Piriápolis; los campamentos escolares, son ejemplos cuyo ct1eciente éxito, muestra en ÍGrma elocu€nte el camino a s€guir. Proviniendo ellos de -organismos que agrupan elementos de distipta índole, en cuanto a naturaleza y actividad, muestran precisamente la amplitud 4e tales soluciones y su aplicación general en un po de . vastas posibilidades. Consideramos de sumo interés propender al fon'K!nk> , y desarrollo de tales colonias. Independientemente de su finalidad natural, ellas desempeñarán en nuestro incipiente turismo, una importantísima función de avanzada, sea cons.tituyendo el seguro embrión . en .la forlllacii>n de nuevos centros, sea contribuyendo con su aporte a la fijación .de otros en for-

•

mación, y en general, siendo el medio hacia una orientación ·intenfiva de nuestro turi s mo. La diversidad de lugare s apr c piados y el costp reduódo del suelo, facilitan considerablemente su formación. Existe sin embargo • un elemento, cuya intervención es principalísima: nos referimos a la vivienáa. I .a vivienda de descanso, respondiendo por sus características funcional y económica, a los términos estrictos del problema. Juzgam os que éste ha sido suficientemente localizado para insist:r sobre él. La descripción de . las caractedsticas de la vivienda, a que nos referimgs anteriormmte, contribuirá a fijar conceptos, asimismo hasta qué punto tenemos cuando gfir.;. mamos que ellas constituyen la solución actual más conveniente · y racional de t<'.l problema.

CARACTERISTICAS TECNICAS Y ECONOMICAS DEL SISTEMA

Sistema constructivo. - Se basa en el empleo de maderas ncwrioaales, estacionadas en forma perfecta. (Sobre este punto hablamos por separado)

El sistema, completamente simple, consiste: pies derechGs (pilares) separados a una distancia siempre igual, dada por la pieza módulQ, e:•emento "standard", único e intercambiable, con el que se haoe el cerramiento de los paños entre pilares. La unión de · estás piezas a los pies derechos y entre · sí, St! d ectúa por encastres (machihembres) ( fig. 1). La disposición del machihembrado en los pilares, adopta cuatro formas únicas, correspondieaG& • a . la situación de éstos en planta : pilar ángulo, intermedio, intersección de DlUEOS en T o en cruz. ·

Se efectúan así los muros exteriores de cerramiento y las divisielles iRteriores. Las piezas se unen sólo por est-os encastres simples, es decir:; sin clavos ni otros elementos. La estabilidad absoluta de la madera empleada lo ptCl!Rlite•

Se logra así un sistrnJa de rigidez y de extraolidinaria - facilidlld y rapidez en las operaciones de montaje, destn911taje y trans.iormahilidad de· la vivienda La carpintería, - puerta y ventanas-, es recibida di ·-par los pilares correspondientes, que suplen a los marcos, a cuyo efecto ' 5uken· loS cortes necesar-ios. Las ventanas deslizan verticalmente ( econoúúa· de - espacies).

Las piezas menc:onadas se obtienen de rollizas de diámetro conveniente. Para los pilares se utilizan rollizos largo y tenteoos, es decir, apenas 1'egttlar izados en sus caras interiores. Las piezas de cerramiento se oótienen, sec:cio- · nando en dos, en el sentido longitudinal, rollizos· de un diáMetro de 12 a 15 ccnt1metros. Estas piezas son, pues, de una ·cara rústica y <>tra perf«tamente plana., correspondiendo a los patament(!)s exterior e interi&r de los ·

Según se desee o ·convenga, de acuerdo con el ambiente en que se sitúe la construcción, puede mantenerse o no, su carácter rústico ai exterior, para lo cual basta dar forma geométrica a su cara rústica, operación que no importa aumento alguno en el costa, ya que en la preparación <le taHer, no exige aumento de movimimientos al ser pasados por las máquinas. Facilidad de montaje y desmontaje. - Los trall&jos de obra reducen al mínimo. La vivienda sa!e casi totalmente del taller, dentro de . una perlecta orgallización "standard'' de elementos construidos en serie. Aquellos trabajos se · reducen sólo en su totalidad, a los de montaje, operación simple de _ elementos intercambiables. •

Se llega así a una mecanización casi perfecta de movimientos, evitánd9se ias interferencias, imprevistas y otros inconven:entes, propios de tcs procedimientos constructivos, que en . se .traducen ten fact<1.res económicamente desfavorables. Ei hecho de qÚe una de las aspiraciones fun1 dan1entales de la nueya técnica constru ctiva, sea preci samente lo que los franct:ses llaman de la mai son'', da idea d e la de esta ventaja.

La vivienda que aparece en el grabado, fué cons truída, - una vez puestos los elementos en obra -, exactamente en seis días, en condiciones normales , es decir, con el número de obrer os y en las jornadas de trabajo normales. Igualmente fácile s y rápidos so n los trabajo s · de desmontaje, ampliación o transformación de la vivienda. Apréciese la importancia que estas características adquieren en d problema que nos o cupa. Des montar una vivienda de un punto y levantarla en otro, sólo se traduce en el trabajo de unos días , con total de los .elemento s constitutivo s y un gasto mínimo de jornales. Independitentemente de ello y desde el punto de vista comercial, tales características facilitan oonsiderablemente las transacciones generales. Agréguese a ello, que tratándose en general d e elemento s de dimensiones reducidas, resultan de fácil manipuláción y transporte.

OTRAS CARACTERISTICAS

Condiciones térmicas. - Dado el espesor de los muros, - seis a ocho rentímetros -, y teniendo en cuenta el coeficiente de · conductibilidad de la madera, ese espesor representa una aislación térmica equivalente a la proporcionada por muros de un ladrillo.

Condiciones higiénicas. - La perfecta unión de las piezas constitutivas del sistema, ofrecen al interior paramentos absolutamente lisos , lavables, exentos de humedad,_ libre s de parásitos, etc. d e condiciones higiénicas superiores a las corrientes de mampostería y sus ceptibles de ofrecer hermosos partidos decorativos. No insistiremos en una descripción de detalles que podría resultar engqrrosa. La composición general y en detalle de la vivienda es minuciosamente estudiada para su función: organización económica para el descanso.

Hemos hablado de organización "standard" y elementos construídos en serie, pero entiéndase bien que ello no qui e r,e decir viviendas en serie, o .sea, modelos. El sistema es amplio y no limita para nada la composición arquitectónica. Si hemos insistido asimismo sobre estas viviendas, como adecuada para la clase poco pudiente, ha sido en el deseo de mostrar, precisamente, la de la solución económica, pero ello no quiere decir, de _ ninguna manera, que se trate de un sistema sólo apropiado para esas finalidades.

· Exprofeso hemos dejado este punto para tratarlo por separado

• Puede afirmarse que hasta ahora no se ha hecho en nuestro medio ningu, na tentativa seria para la industrialización de nuestras maderas. Por el contrario, lo que se ha logrado en ese sentido, gracias a la intervención de nego-

ciantes sin escrúpulos y seudos técnicos extranjeros , es llevar al ánimo público ·- que rara vez se detien e a analizar las causas, la sensación de que nuestras maderas no son apropiadas. Como hablamo s para técnicos, no necesitamos a darar este absurdo. N o son nuestras maderas las que no sirven ; los que no :.;.irven, los que dañan, son esos seudos técnicos e industria!es que cortan el á rbol y sin más ni más, aún " chorreando lo someten a los trabajos de ar;erradero, de donde salen transformados en tablones, tirantes, etc., que ni siquiera sirven para ser quemados como leña, porque aún para este uso la madera requiere un cierto secado.

Ultimament e, una firma seria de nuestra plaza ha obtenido privilegio industrial para la preparación de nuestras madera s por el procedimiento de vapor ización, con el que se logra llegar a una perfecta estabilización de aquélla, sin 1a8 pérdidas de tiempo que exige el procedimiento natural de inmersión en agua. Con muy buen criterio asimismo, ha encarado como etapa · inicial, en su plan de industriali zación, la utilización de maderas duras, - algarrobo, turumán , etc. -, de · nuestros montes naturales, que en ciertas zonas del país, 9e u í recen en abundancia de magníficos árboles centenarios.

No necesitamos las condiciones de calidad excepcional de esta madera, parangonable sólo con la mejor madera dura extranjera. Con ellas seán efectuadas las vi viendas del sistema descripto El hecho de que para éstas se utilicen rollizos de diámetro reducido y en tramos cortos, asegura a esa industria el empleo de una considerable proporción de madera, que necesariamente debe adquirir al comprar montes y que no tienen aplicación en aserradero o la tienen muy l:mitada. En tales cc ndicion es, la materia prima de nuestras viviendas es esencialmente económica.

Se asegura asimismo a estas viviendas, con tales maderas, una duración ¡;jmitada.

Como ;el empleo de tales maderas podría inducir a creer que el eucaliptus no es apropiado a fines constructivos, aclaremos que el empleo inicial de aquéllas ha sido sólo encarado respondiendo a razones de oportunidad. En c tras publicaciones hemos hablado de las •excelentes condiciones del eucaliptus romo árbol maderab1e de primer orden; madera dura, compacta, inalterable, dr hermosa veta, de estabilización perfecta, una vez secada convenientemente; superior, por muchos conceptos, a las que importamos de . uso corriente, las que en general sufren, aún después de estacionadas, movimientos producidos por íos distintos estados higrométricos

Como puede apreciarse por la anterior descripción de las viviendas que hetnos ideado, se trata de algo muy simple, pero eminentemente práctico. Su mérito técnico es bien poco, pero grande ha sido el esfuerzo que hemos debido desarrollar para llegar a su industrialización en las condiciones de practicidad enunciadas.

S·ECCI ON T A D 1ST 1CA

RESUMENES ESTADISTICOS • ANALISIS MENSUALES DE INDICES ECONOMICOS

(DATOS DE LA OFICINA DEL CENSO DE LA VIVIENDA DEL MINlS'I'EIIO DE SALUD PUBLICA)

l. Edüieaeión privaf}a en la ciudad de Montevideo· (Años1932-1984)

Comparacl6D del valor edificado meuul, eD loa a6os 19J.J..J•JJ-l9.J4

,568 737,296 524,538 807,772 672, 154 757,946 675,458 813,029 1.270,935

6J5,524 l. 029,155 643,860 1.739,402

El cuadro gráfico y e s tado que anteceden , se refieren a la edificación privada en la ciudad de Montevideo en lo s años 1932, 1933 y 1934.

Como puede verse, en e l año 1934, se ha edificado $ 840,539 más que en 1933 y $ 1.765 ,685 m enos que en 1932

E l promedio men s ual ha s ido de $ 900.910 en 193 2 de $ 683 ,7 24 en 193 3 y de $ 1.765,685 m enos que en 1932

• El promedio mensual ha sido de $ 900,910 1932, de $ 683,724 en 1933 y de $ 753,769 en 1934.

Estamos aún muy abaj o del promedio normal de edificación, que en nuestra ciudad ha sido aproximadamente de $ 1.200,(XX) por mes. El número total de permisos ha aumentado en el año 1934, ( 5,070 permisos) con respecto a l os años 1933 ( 4,773 permisos) y 1932 ( 4 ,678 permisos) El valor promedio por permiso ha sido de $ 2 ,311 para 1932, $ 1,719 para 1933 y $ 1,716 para 1934.

Debemos, sin embargo, hacer no tar la cifra de 236 permisos para el mes de diciembre de 1934. Se trata de la cifra más baja desde el año 1926, es decir, durante un período de diez años .

Esto no tendría importancia, s i se trata s e solamente del mes de diciembre, es decir, un solo mes ; pero resulta que los meses de enero y febrero del corriente año , también nos dan un número de permisos muy bajo (239 para • -enero y 252 para febrero).

• El valor promedio por permiso ha sido de $ 2,728 para di ciembre de 1934, $ 2l:iY9 para enero d e 1935, y $ para febrero 1935. es decir, que nos acercamos a los valores promedios de 1927 ($ 3 , 164), 1928 ( $ 3 ,061 ), 1929 ($ 2,972 )' 1930 ($ 2,870) y 1931 ($ 2,704).

Se deduce de estos datos , que el número de permisos ha disminuído pero ha aumentado el valor de cada edificio, d ebido posiblemente a la influencia de la edificación de casas colectivas.

Se construyen menos edificios, pero éstos son de má s importancia. Como dato complementar:o de este resumen estadístico, damos las cifras del valor edificado men s ual en l os mese s de enero y febrero 1935.

Enero 1935

Febrero 1935

$ 623,616 $ 825,867

Estas cifras son may o res que las de lo s me ses respectivos de enero y febrero de 1933 y y febrer o de 1934.

TRABAJOS ARTISTICOS COCINAS ECONOMICAS

DOBLE CONTACTO

En la kpo.sieió:p.J de Arguitecttu"a

TALLER D .E ESCULTURA

R. Alesandrini & Cía.

Paov.F.CTos nr. nr.coRAcioNF.s. - EscULTURAS PARA PUNTES F.N Cf.MF.NTO PORTLA ND Y ARTIFICIAL. DI\CoRACIQNES FN YF.SO, SIMIL PIEDRA Y CARTÓN PlO>RA. •

LAVALLE,JA 2209 casi eaq. J. Requena U. T. B. 45357

Construcción de €ielos Rasos en general en Y eso Staff, Cartón Piedra, Símil Piedra.

Modelos Nuevos (exclusivos de la casa) en Cq_misas, Fl<?rones, V atillas, Frisos, etc. •

DE UBOLDI & MA.NZO

• La casa se encarga de la ejecución de Monum entos, Nichos, Bustos y obras en general Importación directa de mármoles . blancos y de nuestra sucursal en CARRARA (Italia)

SAN JOII12U U. T. B. 86311 Moiatevtdeo

Joeé Pércz Do111Ínguez

EMPRESARIO DE ALBAÑILERÍA OBRAS ,· SANITARIAS

Guadalupe, 1277

POSER & DE MORI

Granitos y piedras de todas clases, Monumentos Frentes de edificios, Columnas, etc.

Martfn Fierro (Continuación Cuflapiri) 2452

U T. E• .a56S Mouterideo

Taller de Carpintería Mecánica

de CARLOS MOSCA

'Se entarga de cualquier trabajo del ramo Se hace cualquier trabajo de obra blan ca Especialidad en Instalaciones de todas clases

AYeDlda Gonaalo Romlrez 1672 entre Minas y Ha8allanes U. T E.. ftltt - Hontmdeo

Julio Baroffio

EMPRESARIO DE OBRAS

GUANA, 2021 U. T . .E. 45362

Eniilio ·Cánepa

Carpintería a. vapor - Obrá blanca en general E s pecialidad en techos y escaleras

BATOVI 2076 U. T. E.. 44624 Montevideo

Taller de Herreria y Fábrica de Cocina

de Tom6a CUvto a Cia.

Primer pr emio con Medalla de Oro en la EXPOSICION AGRICOLA INDUSTRIAL

juaD M. 8lanes UN U T. E. 452ft

Luis Vitacca

Empresa de coloc:ad6D de m'ruaolea, mosaicos. etc.

REVESTIMIENTOS ' EN GENERAL

. BRITO DEL PINO 1137

Entre Durazno y Pedro Viera - Montevideo

HERRERIA

SPERONI y SCHIVO

Construcciones en hierro en general

Especialista s en puertas y ventanas de carpintería metálica a doble contacto

· CALLE INCA 1881

U T. E. 45904 MONTEVIDEO

SORIANO, 1036

M. Cavarocchi

U. T. E. 81596

AL ARTE MODERNO

BRONCERIA Y FUNDICION ARTISTICA DE

J. DE CHIARA E HIJO

Taller de Niquelado, Platead o, Dorad o y Bronceado

Barandas para Bancos, Vitrinas y Fiambreras CAMAS DE BRONCE 1726 · · 1726 U T. 4·47-25

Unicos distribuidores del HIDROFUGO BOGESITA

GALLI ARMADA

PEREYRA, 2808. 10

U T.E. 411124 Montevideo

U.T.E. 410039

2541 esq. OBLIGADO

y Contadores especiales para caliente

Usados c on todo éxi to d es de h ace m ás de on ce añ os en l as prin c ipal es casas -apartamentos d e la capital , hab ie ndo más d e och o mil cont a do re s en fun cio n ami ento

SEGU RIDAD , EXA CTITU D Y D U RA CION

Garantía, diez a ñ os. - Exi ste nc ia en pi ezas de r e puesto. T a ller pa ra r eparacion es

BUFF'ALO METER COMPANY

CAIJ..E EJIDO. 1544

Afentes Exelusivoa: M. PIN MA:IQUEZ U T. E. 85936

CARPIN'tERIA DEÜBRA .-·BLANCA

INSTALACION E S Y ESCALERAS

PASCUAL BARRIOS

El PAPEL HELIOGRÁFICO MODERNO

CRtvdac:ión rn srco )

Fabricantes: KALLE e? Co. A. G. • (Rhin) .

La; invt nci61t dtf Ozalíd ha cauS. do una - en IQs tratJ.iQi hdiÓ1}ráficos. No hay procedimiento má s r'pido · ni copias IJ!Ciorrs q u_c de _OZALID.,.. _ ____

Papel OZA Ll O

Papel Transparente OZALID

Tela OZALID

Te 1a T ransparerite O Z A'L 1O

Papel Rugoso (granulado)

Pida y murstras o una demostració n a sus únicos en la Rrpública O del UrUiuay: KROPP 6' Cía . S. A.

MONTEVIDEO - MISIONES 1434

Tel. Urueuay• IMI Central • CooP<rat iva 1256 Central

Confección de planos OZALIO por todos los talleres del ramo•

: •

•• ESTABLECIMIENTO &SPECIAI.IDAD TRICROIIIAS, ., • TINTA y UNEAt' ...... .

CLICHES para Revlstés; Cat6loeoe .y · DlarlOe · · : Ualca casa cauta cea la M61¡¡al•• Qrüer 86•

SOl .ER & Cía.

Calle Ciudalela, 1478 · • Altos ele "La Matl1111a" U T. E. 80.0-80

CARPINTERIA MECANICA . ''SO LIS''

MAGALHAES Hnos.

Obra Blanca en gen eral. E :;cale r a:; de Curva y Carac ol. Lanc has y' Bot e:;

JaDfa E. Administrativa, .202.5 U. T. E . 2-31 -33

Carpinteríá

O B R A B LA N' C A

Instalaciones Comerciales, Dec ora cion es Interi ores, Especialidad en Escaleras, etc., etc.

LAGO y Cía.

$1ERRA 2065 U. T. E 41676

Firpo Metk:owski & Cía.

LADRILLOS PRENSADOS TICHOLOS Y TEJUELAS

• • FABRICAS: "LA NUEVA"

Camino Carrasco N 0 85 " LA INDUSTRIAL"

Cno. Juan Ferreira sin. Teléfono 341 Unión

Obras Artiatleas MIGUELETE 2008-10

Esq. Democracia 1940 s1 ( U.T .E. 45698-MONTEVIDEO '

Caaa -&.-.ei en hft6 ' 5ei ' · thí Ceetralf .,. .¡' J' 1! '

con pen_a e -.e

TIIS

Privilegiadas en las Repúblicas Oriental f Argentina. Unico sistema para obtener agua caliente en abun· dancia; con este sistema de cocina la casa se compromete a dar cualquier cantidad de agua caliente

CLARABOYAS CORREDIZAS

8 de Octubre 2448 Montevideo U. T. E. 43363

Es la UNICA pinturá al · dos interiores, de buen ·T,.Odaa .las , . imitaciones aparecidas en y ·que van sucesivamente fracasando,que el "DECOTINT" ea •

Carpintería en general

Escaleras artísticas. - Cortinas de enrollar.Pisos, Parquet, Instalaciones comerciales.

AQUILtS FAROPPA

97 5 - C A L L E G A B O T O - 985

Teléfono: La Uruguaya 3012- Cordón

AuTo M A T 1 e o 4 4 2 6 7 MONTEVIDEO

LADRII ,1 .OS Y FABRICA DE ,, !f

8 de .Octubre 3007 . BSClUTO:IIO U T .E. 401085 -

Prt1idente

Secretario

Proaecre&ario •••••••••••••••

T•orero

Prote10rero •••••••••••••••••

Bibliotecario ••••••••••••••••

hcarpclo de la OflciJI!a T6cDica de Vivienda )(fnlma

Encarcado lmpv.eato 2

Director de la Revlata cArquUecturu

Oomiai6n de Concuraoa •••••••• {

Vocal

URUGUAY

COIIISION DIRECTIVA

Arq Alfredo R. Campoa

&61 Lerena Aenedo

Am6rico Ricaldonl

Srta. G. Maiaonave Pa¡&Di

Arq. Roque Garcfa Blixen

Antonio FrascheUi

Beltrán Arbeleche

Horacio Acoata T Lara

Lula Cavisli• Repetto :t Mario Abadie Santos. :t J oa6 Demlcheli :t H6ctor Garcfa Pico :t Te6filo Herrin

Carlos P6rez Montero

Juan C. Plerl Campomar

SOCIOS HONORARIOS

ARGENTINA

SUPLENTES

A:rq. F. Rodrfpea :t Am6rico Ricaldoni

:t Hericlidea Santinl

:t Ronndo Quinteiro F. Vázques Echeveate

J. P. Sierra Xorat6

:. Lula A. Barb6

:. Rafael Ruano • El ÚDieo material que M eorta y clava alD e•call••

CHILE •

Dr. Anuro Aleaendrl, Prealclnte BeflbUca •• la

t Dr. Baltaaar Repdbllca. Brum, ex Presidente de la Dr. Kareelo T. ele •Alvear, cie la R_.,.bUca • ex Prealclnte Ricardo c,lon.Ues Oort6a

A:rq. Joa6 P Oarr6. Dr. Joa6 F. Arias

ANTISONIT

Bñta bumed1dee. ruidos y cambia• de temperaturaa

ARGENTINA

A:rq Sebaatlin Ghlllaaaa

:. B. Becker

:. Vfctor ;,Jullo Jaeachke

:. Ba61 G. Peaman

:. B&dl AlTares

:. •Jio:rúuaato Paaaeron

J. » ADPl Oroce M.ujica

:. Luía J Moreno de lleaa

:. Carloa Mendon!;a Bseq.leJ Real - de Ada

:. J'ranclaco Squlrru

:. Oacar Gonálea

:. Alfredo E 06ppola

:. Joree V • .Kivárola

BOLIVIA

Arq. Emlllo Vlllaaueva P.

BRASIL

A:rq. .MeJmulro :Albuquerq1le

:. N. Machado

Arq. Badl E. Alberto Ooni Koliaa

:t Alejandro Ohriatopheran

BRASIL

Sr WAshington L. Pereyra ele SOusa, Presidente de la Rep!bllea

Arq Nestor Eodio de Fipelredo

Adolfo Morales de loa lUoa

•

I'l'AIJA

Arq, Oa7etano Morettl

EE. OU DI: N. A. a Arq. Jlnack B. Watlcm

:. Wllllam L. Plack

:. Warren S. Laircl El lujo de loe y de laa eabal11

SOCIOS CORRESPONDIENTES

:t Aupato de VaaconceUoa

J oa6 Cortes

Paolo Candlotta

» Rafael Galno

:t Angelo Bruhma

Arqubnedea Memoria

ALEMANIA

Prof. W alter Gropuia

Rana Póebi¡ Peter Behrellt

HUNGRIA

Prof Kertes a K. Robert Andr6 de Viragh

CHILE

Arci Onofre Kontan6 Urrejola

:t Bernardo Morales

Manuel Cifuentea

Patricio Irarraaabal

Herm6cene• del Canto

Alberto Schade

Ismael Edwarda Katte

Ricardo Larreln BraTo

OANADA

Arq Aleidea Chauaa6

COLOMBIA

Arq Alberto Manrique Martln

FINLANDIA

• Arq : Eli el Saarinen

HOLANDA

Arq. F Stolhower

BELGICA

· Arq. Alberto Rooaentoom

FRANCIA

Arq. Emmanuel Pontremoll Tonn7 Garnler

SUIZA

:. Radl Le•aa Saldanha Da Gama

, lleno ele , Sampalo t dU Nena Stockl•

Nieíi0o1 Preatea Mala

:. Roberto )[apo de Oanalho

:. Brneato E. Xaxler 4lo Prado

:t Oarloa Re7e1 Prieto

::t Fernando ele la Crua

Federico Biegerel

:t Ricardo H. Kuller

Alberto Riaao Patrón

Prof Guatave Gull

CUBA

Arq. Lula Ba7

Miguel A. Hern&ndea Ror-.r

Arq. Luis Dollido M o de sto L óp ez Ot ero ::. Pablo Gutlérrez Moreno t E ugenio Fernández Qu intanilla ::. César Cort t ::. Manuel V eg a y March EE UU DE N. A.

Arq. Luis Newbery Thomas ::. John G Howard Kenneth M Murehison ::. Raymond H. Hood

PARAGUAY

Arq Mat eo TAlia ::. Miguel Mujica Gómez

PERU

Arq Emilio Hart T erré ::. Santiago Bazu co

MEJICO

Arq. Alfonso Paliares ::. Roberto Alvarez Er.pinosa

Caatillos 2569 :-: :-: U. T. E. 2 44 92

Acosta y Lara, Horacio Arrarte Victoria, LUis Arteaga, Juan José de Baldomir, Alfredo Barotfio, Eugenio P. Berro, Bomán Boix, Elseario Bonaba, Améri co

ANTISONIT

Slgni.flca un triunfo de la industria en beneficio de la Construcción

Campos, Alfredo :&, Capurro, Fernando Delgado, Juan M. Paget, Baúl J. Fernindez, Lula G. Geranio, Silvlo Las•Ja, Francisco t Lerena Joanic6, OA.ndldo

ITALIA

Arq. Alberto Calza Bini ::. Ambroglo Annoni Piero Portaluppi ' INGLATERRA

Arq F Baniater · Fletehel' ::. Cart de Lafontaine • ' PORTUGAL

Arq. A R. Adaes Berm ú des • 1os mú Importantes Ecllflcloe 1Lerena Acevec!o, Raúl Kdtril, :&oclolfo • Pec!emonte, .Taan· .T :&lcci 7 Toriblo, Oarloa Sambucettt, Oc:tavto Vállquu Varela, J'a.cobo Vázquu, Antonino

ANTISONIT

COMISION REGULADORA DE HONORARIOS

Lo mú llwano conocido, metro 112 páred termbiada Kiloeta. •

Arquitectos: Alfredo R Campos, Jacobo Vazquez Varela y Elzea.rlo Boix, 7 Dr. Lu1J L.

NOMINA OFICIAL DE ARQUITECTOS

* Acosta 7 Lara, - B. Mitre 1394 :

t Aubrlot, Juan 111. -

• Arteaga, Juan Jos6 de J. O G6mez 1420

* Arrarte Victoria, Lula. - E. Acbvedo 14 9 4.

* Agorio, Leopoldo Carlos. - Colonia 2120.

* A.uarini, Horacio. -I s la de Fl ores 1823

* Acosta y Lara, Armando. - F. Vidal 6 6 7 , ( Po citoa)

* Addi.ego, Buenaventura. - Av 19 de Abril 8411

- Alvarea Moulii, JaVier.

t Belloni, Gadea. Pedro. -

•• Barbieri, Armando. - Lanatiaga 1410

- Beraldo, Jorge, - Luis de la Torre 680.

* Barbé; Lula Alberto. - Juan B Blan· co 757.

* Beya Cayo, Maria. - C omercio 2275

«: Bianchi, Roberto - 25 de Mayo 555.

* Bastos Kliche, Julio. - Convención 1186

* Bonomi, Humberto. - Gral. Luna 1270.

* Antonio. - TrinidadFlores ·

* Ciurlch, Eli&a.. - Mercedes 1705.

Oubüó, Antonio. - S. VA.zquez Ul6.

* Crespi Sa.ntoro, Lula. - Legionarios 2844.

* Cavi¡Ua Lnts. - 18 de Julio 1745

* CatUneo, Miguel Angel. - Lavalleja 1714 '

• Ooñt, Enmtue. - Lima t726.

·-- c&rzoglio, José Pedro - ·

• Ooñelart Lula D. - Piedad 1619.

• Orow:lgnant, Hebert. - Regidores 1315.

* Delgado, Juan M. - Colol6 2722,

* Durán Guaui, Enrique. - Misiones 1489.

• -· Benedetto, Telmo. - Rincón 438

2 6 9 25 de Mayo * Butler, Julio. - Paraguay 1615

* Acquarone, H6ctor. - Boul Artigas 1439 * Bemporat, Carlos - Gral. Frag11 2170. - Amarg6s, Bodollo. - (Santos-Brasil). * BeVilacqua, Carlos Julio. - Emancipa· * Guillermo. - Mer ced es 941. ci6 n 396 4 * Apolo, Juan José - Dpto. de Durazno. * Barilarl, Juan M. - Ja sk s on 1424. - Aubriot, Juan A - Willim an 6-i6 - Bevilacqua, Carlos MariaAguerre, Alberto. - Treinta y Tres 1356. Brea, Héctor Julio. - Misiones 1230. * Aft6n, Ramón. - Bou l. Esp aña 2444. * Brugnini, - Blan es 1 0 42 * Abreu, Luis - Millán 2618. Conforte, Emilio. - Libertsd 2400. * Arbelecbe, - Libertad 2796. * Campos, Alfredo :& - Chucano 1018 * Abadle Santos, Mario. - Canelones 1583. * Ca.purro, Fernando. - Busch ental 8461. * Artucio, Leopoldo Carlos. - Ejido 1206 * Carlevaro, Alvaro. - C Payán 2967 - Juan Alberto. -8 de Octu· * Gravotto, Mauricio. - S srmiento 2360. bre 2489 - Canabal, Alberto . - (B u enos Aires). t Belllnzon, Angel H. - Camp, Antonio - Río Brari co 1480. * Baro!fio, Eugenio P. - Canel ones 1429 • Caprario, Jorge. - Isla de Flores 1885 * Botx, Elaearlo. - Ellauri 1023. * Chiarlno, Antonio. - Tr e inta y Tres 1356. * Bonaba, Am6rico. - 9 errito 6 85. t Cbiappara, Leonidss. - * Baldomlr, Alfredo. - Dura1.no 2444. Oasselli, Héctor - Riv e ra 2 2 48 - Bordoni, Zosé Maria. - V ic toria 7 3 0. * Crocco, Luis R. - 25 de Mayo !555. * Berro, :&omA.n. - Pore yra 3181. * Oasantayou, Enrique. P Vázquez y * Bauzá, Julio O. - Rfo N egro 1285. y Vega 903

* DurA.n Veig&, Luis. - Ituzaingó 1297.

- - ¡ ·- T.cr. Anfbal H. - Rincón 735. :!< Digbiero, Italo . - Tomis Diago 701.

* Da Silva, Horaclo. - Martln Garcta 1893.

- D'Agosto, Amoldo. - Patria

* Dauber, Ratll. - Canelones 892.

* De los Oampos, - 25 de lfayo 555.

* Danera, Pedro Federico. - 18 de Julio 1489

- Doma.to, Jos6 Hip6Jt.to. - Piedras 421.

* Demicbellt, José. - 25 de Mayo 279. _

• Bduardo. - Sierrs Üi95 · Erro, Ma.uricio. - Paysandú 11 u

* Elsaurdla, :&o\)erto. - 1940 (Colón).

* Elena, Carlos. - Uruguay 1701.

* Etchebarne Bldart, Julio. - Garlbaldl 2 866

FernAndez, Luis Galo. Vi11a Colón.

* Paget, Baúl. - San José 1092.

t Ftpri Castro, Juan o. -

•

• :PODseca, JlarUD. - j, de Salt e rain 1433.

* :PMutd, BaOl. - 18 de Julio 1 885.

* J'ernlra, Oacar. - Maldonado ?.020

* J'ruchetll( B'Qf. Antonio. - Yl 1 826.

* :Pemf.nd.u, Buñlqulo. - 18 de Julio U85.

- l'temiClo 8ir1, Bom4n. -

• :PerúDC. mora, Ba61. - Libres uu

• l'em&D411r, H6ctor. - Garibaldi 2888 •

• - baca Oucela, .Joll6. - Migue lete 198T.

- :Polco, .TUID P. -

* CKuda, .Ju.aD. - Burgues 3022

- Geranto, Stlvio. - Rivera 20 5 6

t Girl'bal4o, han A. -

- :raí,er, Feliaberto. So chflntrea Jtt

• Gt.meno, .Toa6. - Ciudadela 1446

*• Clu)tñ, Luis A. - J. Requena 1580

.:. Genta, Mario. - Repúbli ca 2143

- Garava¡Do, Helios. -

ANTISONIT

- Gareae, BobeJ'4). - Rinc6n 565.

Mariauo, .Juan X. - 8 de Octubre 2984.

•• Mollns, Carlos A. - Luis de la Torre 644.

·• Marttnea,. Alejo - República Arrentlna

•• Masan6a Bamtro. -

* Mufioa del Campo, Alberto - Ituzalng6 1467 Machtnello , Saúl. - Brasil.

* Matnero, Edmnndo - Caramurú 5 66 8, Punta Gorda.

* Muracciole, .Juan 11. - Agraciada 1842

* Mei•r, .Juan Carl os - Dpto. Pay s andú

* Mondino, H6etor - Canelones 2211.

* Mauu che lll. Hércules. - ArqnfmedeR 1123

* Malh e rbe, Alejandro - Const it uyent e ] 9 5 9.

* Mato , Rodolfo . - 1 8 de ,Tulio 1908

* Matsonnave P&ga.ni, M - Sar· mi e nt o 2495.

:le M orialdo Sa.ra - Buenos Airr.s !?17

· M6n.ies Schiaffinc, Gustavo

·• Nada!, Pedro. - París

• Nin, Alfredo - Marallan es 1230

•• Novoa Courrú, Dle¡o. - M Barreir o 3110

• NúJiez Dulio, - Agraciada 2399

* Noeeto, Lula, - San 3 427.

* Nocett. Carlos B. - Tristán Nlrvaja 1193

* Bi"fero, .Julio. - Roque G'raeerae 718.

* Bivu, BDI'ique - 8 de Octubre 2518.

•• Rubio, Antonio. - Braan. •

* Bod.rlguea Eñevaa. Bobelto. - Colonia 909.

* Hampa, H6etor. - Sierra 2254

RocUé, EmUio. - A Lapido 2892.

* Roure, Evaldo - Larrafiaga 4211

* JUcaldoni, Am6iico - Bus ehental 3449

•

* Miguel N. - J Paullier 1683.

-* Btcón, Bam6n. - 25 de Mayo 371.

* Rodrigues, Fernando - 25 de Mayo 3'71

•• Sanguinetti, Domingo. - Canelo nes 2378

-- Suirez, Julio. -

•:: ·.octavto. - Gil 1)42.

* Scas10, .Juan A..#- Lau.ro Müller 2014.

* Segundo, Lu s E. - Est F. C d el U

* Surraco, Carlos A . - Casilla d ll Correo 68 5.

• SU"fa Dlaz, Bernarcllno - Barreiro 8 299

* Vargas, Enrique - Rinr.ón 41:8 Scbtnca, Carlos Eduardo - 8 de Octubre 3774.

•• Núilez, José Maria. - Magal hnes 1 5 14 t Gautont, .Tullo. - * Gaarino n.cheñ, .Julia. _ Cubo d el

* Nunes, Luis O. - Carap6 21 Norte 3596. ·· O'Neill Aro cena. Eduardo . - Palmar 2290

• .Pou, Eduardo. - Dept de Dll·

* Oses, José Maria. - Libertad 2 8 93 rauo.

zñequtel. -

* Ooii Salvo, Mi¡uel A. - Arraeiada 1842

• Gionllo A.qel. - 1 8 de Juli o 870

* Garda Arocenl., 1467.

• G6mea Gan.uo; Carlos A. - J, apido 2874.

t Prat, Pedro.- Pitamiglio, Humbert6. - Rincón 406.

* P61'111 Montero, Carlos. - Colonia 1280

* Pedemonte, Juan J. - 21 de Setiembre *2268.•Po!anco Mnsso , Luis -J Benito La· mns 2959.

* G&rcla BUxen, Boc¡ue. - Benito Blan· * Pon Cardoso, Fernando - Soriano 936

eo 1224. ·

* Garcla Pico, B6etor - Paysandú

• Pecolte, Eugenio - C. Bolfvar 1385.

* Pérez La.rrafiaga, Francisco - Gaboto

• Gonallea Vanrell, Ca.rlos. - 8 de 1.U8

- JW:)Iera Arrap, Joll6. -

* Plna Fuentes, Daniel B - Mald on ado bre 2508.

* Mac Lean, Carlos. - 18 de .Ta· 1039 · • Pclppo, Osear J. - Mercedes 1545. llo 170'7.

- H&rdOJ', .Jol6 B. - Buenos Airea.

* Herrin, Jor¡e - Cerrito 4.07. * Herrill, 'fe6f'llo. - 25 de Mayo 555•

- Inw¡¡dsd, Pe4ro - Balto.

* Isola P1rta, A,lbérico F. - Mercedes Hl.

• I1aria, Pueaal A. - Paysand· 187,. - Ic•ellu, .Joá- .Jonea Brown, Alfredo - Boul. Arli• tas 1822

* Jaap, Alllacleo. - Av. Brasil 2488. t IJimbtaa de Olivar, Antonio- Ieamolle, .Juan Carlos. - Florida 1-485 - I•ala, Franctaco. - J. c G6mes 1420. * Lavt.cna-, Alfr'edo. - MillAR 3615

t IArena .Joante6, CincUdo - * Lerena Acewédo, Baúl - 1467. * X.badie, .J'aall Horado - Salto 11 73 - Luama, Arlatides. · - Rocba

• Lal'lybla, Salvador. - S. BoHvar 1270. - Labae6, MIDuel · Frallcisco. - * Leborpe, Bmeato. - Luis B. Cavia 2788.

• :PerD&Ddo. - Williman 8(6 • t Moallfll'4e, luan.- 'Me.fn\ Amfrl:co. - C. Nacionales s ¡'n.

t Lecoc, Marcelo.t llañoJeD. lebadlh.- Mdfn, Bmea&o. - Salte.

* Monaa, llano. - 1liaiones 1408.

• MatU.U, Bo401to - Dpto Colonia

• Maaara, .Jo16. - Raml'la Wilson 675. t

El que no lo empleá ea porque no lo eonoce -

:;: Sierra loll6 Pedro. - Colonia 1759

* Santint, Beñclf4u. - Av Italia 8185.

* 81ri, luu Oarloa. - Papandfl 1821.

* Sauttnt Peluffo, .Juan OarlOa. - J. Re· quena 1504 ·

* 11cbttte; B6mu1o - Ejido 1206

* •"'tn. .Jol6. - Garibaldi 2529

* :S.baatiani, Marcos Antonio - Victoria 1 071.

- Storm, Bodolfo. - Lucas Qbes 897.

* Salddn, Pedro A. - 18 de Julio 1908

* ' Toal, Leopol\to .J - Constituyente 1965.

* Tri.ay, Bañolom6 B. - T y Tres 1856.

* Terra Uriolte. CU'los D. - Rivera 2408

• !'elra llorado.- Kialonea 1454.

* ..... lUo7 G. - A"f. Braall 2502.

* Terra Arocena, Bafa4L - Adolfo Berro 1023.

* Toal, Carlos D. - Visquea y Vega 1189.

* Pá.ea Seré, Modesto. - Av. Brasil 1332 , Rinra.

* Pagani, Béetlor A. - Rincón 43 S.

* Pessfna, Bomu&ldo. - Canelones 892.

* Puente, Eduardo MUton - 25 de lb· yo 555.

* Puignau, .Juan P . - Ejido 90 8

* Tournier, Bip611to. - 25 de Mayo 555.

- Toal, Esteban. - Visquea Vega 1139.

* Uranga, .Jo&quln, - Inca 2075.

· Antollio. - M elo ·<krro Largo.

* Vúquu Varela. .Jacobo - Buenos Alre8 519 bis

* Pierl Campomar, Juan C - Gali ci a 112 5.

·· Pepe, We.lter - Rlo Negro 1620.

* P6re:.1 del Castillo, Manuel. - S de Chile 1 284.

• Pietropinto, Julio - Coloni a

* Quartino Herrera. Rafael - Payund ú 893.

>.'< Quintei ro, Rosendo. - Mac-Eaehen 132 3.

* Quinteiro, MIDnel I - Sierra 1442.

•• Bua, Alejaatlro. - San José 1091.

* Boceo, Daniel - Buenos Airea 519 bis

* B;icci Toribio, Carlos. - Suires 292 5.

·• Bodñguez Larreta., Carlos. - Av A ro ce· na 1 000.

* Boig, .Juu P. - Si e rra 1675.

•• Bod.rlguez, H6etor L. - Lavalleja. Rodrigues Larreh., GualbertO.

• Tabiques y Bovedillas

* Blua, Juan Antollio. - 18 de Julio 1698.

* Ruano, Rafael - Constituyente 1959.

* Vúquea, Antonino - Av. Italia 152.

* VUamaj6, .Julio. - Mereedea 1280.

* Vázquea Baniere, Gousalo.ye nte 195 9

::: V&labrega, Ricardo E - Suárea 3075.

•• Villaved.ra, José. - Libertad 2592. * Vigouroux, Bodolfo L. - Avda. ..UOeena 440 - Carrasco.

* Vera Salvo, Ji6ctor. - Dur&ano 1027. Ap. 41..

*'· Vutnt, Oarlos A. Yaguar6n 1393. ·

* Vúquea Ecb........, Fnllciaco. - 18 de Julio U IH - P.

• VIaDa, Bnritu. - Jlagallanes 1217.

•• Villaverde, Eduardo. - Maciel 14.87 Willtman, .Jol6 - 26 de Marso • 1099.

• Yanuat, Adela. - RlTera .,2528.

t Lm1•,

* Zunin PadiU.. - I)pto.

BOW.: Loa nombres sefialadoa ccm correspcmclen a loa de 101 ..,.._ 4e ta l. ele A. del Uru,uy.

NUEST

ESTADISTICA, CENSO Y PROPAGANDA

El teléfono automático anula distancias, ahorra tiempo estrecha

relaciones.

UTJLICE VD. el púb.ico monedero instalado en esta Sección.

AUTOMÁTICO: 8-45-51

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook