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• Cómo serán los edificios del futuro?
Los ingeni e ros y diseñ a dor es d e Oti s están co ntinuamente mirando hacia d futuro Con es tudios y experimentos, ellos ini cia n la senda para los ascensores ( y asimi s m o para lo s edifi ci os) del futuro D es de que Elisba Otis inventó en er año 185 2 , el primer ascen so r de seg uridad pa ra el pasajero, este traba jo ha s ido lleva d o constantemente adelante, elevando las ciudades d el mund o s iempre a nuevas alturas de conveni e n c ia y utilidad. *
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* L os primer os ascensores del mund o con cabi nas s up erpu estas fu ero n inventad os has.:e un os años por el cue rp o de Ingen ie r os d e la Otis Elevat or Company , y ya so n una r ealidad en el g ran ed i ficio de la Citi es Se rvi ce Company, en New Y ork
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PR IMERA REUNION ANUAL DE ARQUITECTOS NACIONALES Y EXPOSICION DE ARQUITECTURA Y Pá&. CONSTRUCCION , por el Arq Mario Abadie Santos 3 CICLO DE CONFERENCIAS DE DIVULGACION CULTURAL , o rganizad o por el C omité Ej ec utivo de la Primera Reuni ón Anual de A.rqrltitectos Naciona les :
La Acción del Arquitecto, po r e l Arq. L. Le ren a Acevedo 10
La Vivienda Obrera, Lo que es y lo que debe ser, por la Ar.q se ñorita Gyptis Mai so nav e Pagani 12
El Hogar , Unidad Objetiva, p or el Arq. ] o rg c Caprari o 15
El Hospital de C[nicas de Montevideo, p o r -e• l Arq. Carl os A. S urr aco . . . . . . . . 16
La E 'conomía Política y la Construcci ó n de Edificios , por el A r.q. Carl os Pérez 18
Repercusión social de la vivienda inadecuada , por e l Arq. Te ó filo H errán 18
Viviendz. para las Familias de Ja Clase de Tropa s, por e 1 Ar q . José D emich e li . . . . . . 20
Las construcciones de tierra apisonada por e l Arq. Hora· cio Aco s ta y L a r a · 2 1
Relaciones entre la casa y la ciuda.d, por el Ar q. Mari o Aba<iie S ant os 21
La Industria de la Cons trucción, por e l Arq Enrique Durán Guani 25
La Arquitectura. como Arte y como Ciencia, po r el Arq. ] o sé Claud io W illiman 26
El proyecto de Instituto Permanente de la Vivienda, por e l A rq Herr án 29
El Arquitecto y el Niño por e J Arq. R o qu e Ga r c: a B li xen Jzt
La Arquitectura Moderna en Nuestro Medio , p o r e l A rq. Carlos A G ó me z Ga vazzo 35
Qué es el Urbanismo, y Móviles de su ejecución imperiosa , por e l ATq. Carl os A. Gómez Gav azz o . . . 40
La Acción de lz. Facultad de Arquitectura en el Progr es o General , por e1 A rq Arm a ndo Aco s ta y La ra 48
Estadística de la Vivienda , por e l Arq C. P é rez Montero 50
Aeropuerto y Base Naval en la Isla Libertad , por el Arq. José D emicheli SO
La Exposición de Arquitectura y Const rucción , por e l A rq.
}uan H o r acio Labad ie 55
Clausura _ del Ciclo de Conferencias , por el Arq. Alfredo R . Cam pos . . . . . . . . . . . . 56
EXPOSITORES Y ADHERENTES A LA EXPOSICION DE ARQUITECTURA Y CONSTRUCCION 60
DIRECCION Y ADMINISTRACION (Provisoriamente}: MISIONES 1481
PERSPECTIVA DEL FUTURO PALACIO MUNICIPAL , cuya piedra fundamental fué co l oc ada el dí a 6 d e Ener o corri e nt e, e n pre se ncia del Sr. Intendente Municipal y perso nal s uperi o r de la C o muna de Montevide o E-1 proyecto pe rt enece al arquit ec t o Maurici o Cravotto, quien obtuvo e l primer premio en e l concnrso r e alizad o al efecto.
ARQUITECTURA - ECONOMIA - 2
PRIMERA REUNION ANUAL DE ARQUITECTOS NACIONALES
Y EXPOSICION DE ARQUITECTURA Y CONSTRUCCION
LA Soci edad de Arquitectos del U ru g ua y, in s titución tutelar de los valores m o rale s y de los i ntereses materia le s de la profe s ión, pre st ig iada por su sere na gestión o ri ent ad a -e n el sen t id o de elevar e l p lano q u e, por su acción corre spo n de al arquitecto, ha r ecogido y patroc ina do una f eliz in iciatiYa del arquite cto don H oracio Acosta v Lara - un o de lo s val o re s-s ím bode nu estro profes io n al-, iniciativa co n s i s tente en la realización de H e unione s Anua le s de Ar quite ctos Nac i on a l e s y Expo s iciones a nexas de Arquitect ura y Cons trucción
La id ea formulada p or el d i s ting uido co l eg a, en c ierra, p u es, dos a sp ecto s (O n c urr entes: uno , el relativo a la Reunión Anua l de A rquitecto s Naciona l es, tendiente a esti mu la r el in te rcam bio p r ofes ior.a l sobre t ema s funda mentale s - co mo el medio má s favorable p ara lograr una co njunta acc ión c:entíf¡camente or ientada por la s conclu sione s de aquellas r eun i on es; el otro aspecto d e la refe rida iniciati va, - el educa t ivo o de extens i ón - va dirigido a establecer la debida conexión en tre la profes : ón y el p ú blico, a obj'.eto de llevar al e s p íritu de éste el exacto conocimiento de lo qué s ig nifica la co n str u cc ión e n el p aí s y el rol que en ella co rre spo n de a l arquit ecto.
N o vamo s a e xtenderno s en co n s ideracio ne s sobre el pr imer a spec to la Primera Reunión A nual , realizada del 7 al 9 de di cie mbr e en el Ateneo d e .ivr o nt evi deo -; pues es nuestro propós it o , de di car el p r óxi mo número a ta n importante acto profes i ona l , en c u ya oportunidad da rem os cuenta a nu est:·os l ecto r es de todo lo actuado, a s í co m o de la s co n cl u sio nes de d i cha Reunión.
Nos concreta rem os, pues, a co m e ntar el otro aspecto:
LA EXPOS I CION
Y CoNS TR UCCIÓN
El éx ito alcanzado por la r efe ri da e xpo s ición. re s ide - y es justo se ña:arlo - en primer t é rmino, e n la co n c urr e n c: a d e los se ñ o re s industria les, que a s í , en e v i de n cia su co m p re nsión del se n tid o y alca n ce de la Expo s ició n , a la que aportar o n s u coo peración val i o s í s ima, no obstant e la pr-eca ri a s ituación económi ca que le s crea la merm a co n si derable de trabaj o, qu e cas tiga a t odas las rama s d e la im poítante indu st ria ; y en segu nd o lugar , a las acertadas dir ecc ión y organización impues tas po r el Comi t é Ejec ut ivo, a c u yo d ·nami s mo y diligencia se enco m enda r o n lo s trabajo s pe rtin e n tes.
En efec t o, dicha Exposición - úni ca en s u gé n ero - d ebía se r o rganizada en ausencia de p r ecedentes qu e acusaran expe ri e n cia en la materia; por s u ARQUITECTURA -ECON OM lA - 3
carácter especialísimo, exigía pues, una dirección que conciliara su doble pecto cultural y científico.
Y atendiendo a esa modalidad, el Comité Ejecutivo, consideró conveniente proceder al desdoblamiento de la exposición en dos grandes seccioms : una, profesional pura, y otra, industrial. •
SECCIÓN ARQUI'I'EC'I'URA :
De ésta, debía traducirse de manera clara y preci sa la labor del arquitecto su gestación - en la Facultad - ha s ta la más compleja actividad del ejercicio profesional.
Fué, preci sa mente, re s pondiendo a tal finalidad que se organizaron dos galerías fotográficas complementarias: una estudiantil y otra profesional, amhas de s tinada s a poner en v alor, ante el público, el verdadero· sentido social de la arquitectura y el nivel alcanzado por la profesión.
La galería profesi onal , encarada en forma retrospe ctiva, abar ca un período de veinticinco años y comprende d esde el corriente ha s ta 1909, fecha .en que - - por desdoblamiento de la Facultad de - fué creada la de Arquitectura.
De ese film retro spectivo - s intético y refer enciado por - puede deducirse la evolución experimentada por la a rquitectura nacional - en este último cuarto de siglo - modificada sucesivam ente por factore s sociales, económicos, etc. Asimismo, revela - en cierto modo - el índice de la con s trucción en el país en las diver sas épocas y circunstancias que encierran aquéllo s dnco lustros
Queda, a sí, brevemente analizado el primer aspecto de la Exposición, o el relativo a la "Arquitectura".
SEcciÓN CoNS'I'RUCCIÓN:
Pasemo s, ahora, a es tudiar e l que tien e relación con la Construcción. Interesante, de s-de cualquier punto de vi s ta, com·eniente, ante todo, encararlo en su faz económica.
En oportunidad de la "Exposic ión de Industrias Nacionales" - realizada hace un año - de sde esta misma publicación se señalaba la nece s: dad de controlar - por la acción oficial - las industrias propias del país, encauzándolas por las norma s científicas, regu!adas por las leyes universales de la Economía. Se meditó - entonces - sobre -e l desequilibrio o desproporción que sign i fical ·an, verdaderas industrias en potencia, frente a otras simplemente balbuceantes o incipientes destinadas a pesar en sentido desfavorable en la balanza económica nacional, por su ausencia parcial o absoluta de base científica.
Proclamamos, en emergencia, la necesidad de la intervención guhernativa, como el m edio más eficaz para regular y nacionalizar nuestra s industrias .
NECESIDAD DE ESTIMULAR
LA CONSTRUCCION DIRIGIDA
lloy, frente a lo s hechos , ante la comprobación científica de la fuente de riqueza que significa la construcción, reclamamos de la acción oficial, la adop-
ARQUITECTURA ECONOMIA -
ción o implantación de m ed i das qUe contribüyat1 a estihmlar una irtdustria vital para :el l Jie ne s tar general. proceso científi co de toda indu s tria, debe acu s ar una dotle dirección técnica: la prof es ional y la del .Estad o La primera, en l o concerni eDt e al aspec to científico de la industria - considerada en sí misma -, del resorte pr'ofesional; la seg unda, relati va al t rabaj o y la economía nacionale s regulado s pcr la producción y el consumo, en cuyo or·den cabe y corr.esponde la dirección de ks Poderes Públicos.
E n nuestro caso, la co n strucción co mo indust ria derivada y co ncurr ente d e la A. rquitectura, tradu ce la influ enc ia de la dir ecci ón té cnica prof es ional: subs iste le racional, l o c ie ntíf ico; e n ca m bio, en lo que dice relación co n la orien.. tal·ión ofic ial , mu y_ lej os está de exteriorizar t a l influen cia. La indus tria está t H marcha; so lamente es men es ter encauzarla e n el se ntido de hacer d e -ella una i n d u st ria eminentemente na c io nal , favor- ec iendo o fomentando la fabrica-CiÓ n d e materiale s en el país, empleando la materia prima del país
La estadística señala - con cur va s elocuentes - las s uma s mill o narias in"umidas por la preponderante indus tria de la cons tru cció n, en las época s de a uge. Paralelamente, a s imis mo,. ·destaca la dr:! presión expe rim e ntada ¡por es 1 fuerza eco nómi ca, en períodos - co mo el actual - de ve rdadera angu s tia -eco' n l) llll(.' 3.
Ahora bien: m edit ando so bre la función r eg re s iv a que r ep resenta n ambas r ur vas consideradas correlativa m ent e, se adv ier te de inmediato la ex is tencia de un fa ctor o elemento n egativo del lógico incremento que debiera acusar es ta indu s tria a travé s de los a ños. Ese e lem e nt o negati vo, está constituído por !a in-t.p O'rtación, de la qu e es tributaria la co n stru cc ión . Es por e fecto de -ese -{actor, que hem os a s ist ido - en estos últimos años - a la inflazó n desmesuraoa d e las co tizacion es - de los materiales importados, determinando, así, un abat:miento del rendim :e n to e fectiv o del trabaj o nacional ya qu e aquel factor se tran s forma en un coeficient e de reducción de nu est ra riqueza, por e f ect o de los capit al es e xportado s Convengamos, pues, en qu e mi-entra s la imp ortación con tinú e co n s tituye ndo el cáno n de la construcc :ón, a(!tte lla r ed ucc ión, le jos de atenuar se, int e nsificará sus e fecto s a extr-e mo s alarmante s - en el aspecto soc ial - toda vez qu e sisti r em os fatalmente a la t o tal pa r a li zación - hoy casi co n s t a t ada - de todo un gremio pr o ductor, de cuyo re ndimi e nto depende e1 s ustento de innumerabl es hoga re s. ,
INDUSTRI AS AUXILIARES.
SU FUN D A MENTO
Es indudable que , es a falta de ho lg ura -en l o eco nómi co - ha produ ci do, en cierto modo, un ben e fi cio para el paí s : pues es e n v irtud de aqueHa depresión que h a n s ur gido en todo s u es plendor , una ser ie d e industrias a uxil iares, cuya existencia es presumihle qu e perdure, dadas la s co ndici o ne s t écn ica s y eco n ó mi cas s uma ment e f avo r a b! e s que ellas t r aduce n, a s í como s u fundamento c ientífi co Ejemplo terminante de ello, n os lo brinda la industria cerámicaen verdadera potencia -· a cu yo perfecc ionami ento debemos la realidad d e poder emplear los caños v idriado s de exce lent e ca lidad, e n la s in s talaci o n es s ubterráneas de nues tros edificios.
Del :,mi sn1¡o modo, ha cri s talizad o baldosa para azotea.
definitivamente la f abricac ión de la ' •
ARQUITECTURA- ECONOMIA - 5
'
Estas y toda s la s ramas afines de la indu stria madre, nacidas en circunsfancias e s pec ia les y que t écni ca ment-e dirigid as han llegado a demo s trar su f nndamento científico, so n las que requieren el apoyo ofic ial , para lograr s u definitivo afianzami ento
LA EXPLOTACION DEL SUELO: MATERIA PRHvfA
La acción oficial. - La iniciativa privada.
Es éste, uno de los pilare s en qu e debe gravitar la riqueza del país, meen consecuencia, especia l atención por parte de industriales y gober;lantes.
E ntendiéndolo a s í, es que d P ode r Ej ec ut :vo ha eleYado recientement e a la Asamblea Genera l, un proyecto de le y por el que se auto riza, a la Administrac ión General de las U s i na s El éctri c3.s y Teléf ono s del E s tado , u para ej err cr cualqui er actividad industrial qu e directa o i11directam ent e se relacüme con las expl otaciones mineras y a pro ce der a su industrializ ac ión". (A mpliaci ón de la s leyes de 19 12 y 1921 ).
Cabe destacar, lo int er es ante que resulta dicho proyecto, fr ente a l caso co ncreto de la importación de los conductores eléctricos que se operaba basta ha oe muy poco tiempo, co n el co n sigui ente drenaje de oro que aquélla significaba. Hoy, por el co ntrari o, dichos co nductores son fabricados en el país con mate!' !a prima naci o nal procedente de las mina s de cobre· de la U. T. E., lo que pres enta una positiva, a la vez que sensib le economía.
E ste es el caso e n q ue e l Estado industrializa el su bsuelo nacúmal. Pue s h ie n , cuando la iniciativa privada científicamente orientada y dirigida, realic eob ra conc urr ente con aquella finalidad, es el Estado quie n debe prestarle s u apoyo, encauz á nd ola eco n ómi camente , e stimulando y prest igi ando dicha o bra.
La ma dera, d e prepo n de r a n te empleo e n la cons trucción , ha experimci1ta do - en menos de un <t ñ o - aumento en su cotización , qu e sobrepasa el 140 % en alguno s casos.
Teniendo en cuenta · el rol fundamental que dicho mater:al d ese mpeña en ;a construcción (d e sde s u u so como materi al auxiliar : encofrados, andam ios cte., ha sta s u e mpl eo como Carp in tería) se deduce la nece sidad de fomentar la ex plotación de nue stros mont es maderables ( pino , eucaliptus) . Per<?, no debe confundir se - y es to es fundamental, - el apoyo o e s tím ulo oficial - a pres tar se a la iniciativa tendiente a nacion a lizar nue s tra s du s tria s o a in dustrializar nue stro s ub s uelo, con_ la cc nce sió n de un monopolio 0 la imp!antación d el en favor de quienes, persona o asqciac:ó n de e lla s, pretendan - co n ab s tracc ión del má s elemental tn patri ót ico - acaparar determinada industria o explotación en b eneficio ex' rl u si vo , co n e\' ide nt e perjuicio pa ra lo s e!evados intereses nac ionale s
Nue s tr o Públicos, e n • intento va. pue s, dirigido a llamar la atención de lo s P.oderes e l se ntido de que se adopten medidas tendiente s a esta blecer la ,
CONCLUSION
•
reguiaciÓn ele lo s precios, en razÓn d e la oferta y la del/landa, dado que esdmü=lando o s implemente dand o la s s uficientes garantía s para crear la c01npete11cia legíti111a , log r a rem os de sarrollar e n e l ca mpo pr o pici o de la Economía, la activ idad de una indu s tria co m o la construcción, qu e ocupa el t e rcer puesto, entre l as del país y e l primero; ent re la s de la ciudad, con s titu ye ndo. así, una de las verdaderas f u entes del trabajo y riqu ez a na c io nale s • J.,/ A s.
''ARQUITECTURA- ECONOMIA''
ON este número se inicia una nueva era para S u fusión con E c oNOM Í A, como se anunció en el númer o a n t•er ior, evidencia un propósito de s upera ció n de la r evista de lo arquitecto s, en el sentido de s u mi ni sla n o ticia má s formal sob r e l os te ma de u inmediato interés prof-e-
Por l os prestigios alcanzado s por una y ot ra publicación, es presumible que la nueva es tructura d-el órgano oficia l de la Sociedad de Arq u itectos, c umlJirá de manera caba l con s u pri m ordia l finalidad, cual es la de lle va r al aleanre del público lector la versión de actualidad en mat eria arquit ectón ica paralelame n te al análisis de dich o s temas desde el punto de vista económico
Es por ell o que só lo re sta esperar de los di st inguido s colegas nacionales y extranjeros, la acogida a que se hace acreedora la nue va Revista por el esfu er.zo q u e e ntraña el propósit o hien intenc ionado q u e ell a pe r s igue.
LA DIRECCIÓN .
Aeropuerto de la Is la Libertad (Conferencia Arq. Jo sé Demi c heli , pág. 50.).
ARQUITECTURA- ECONOMIA - 7
HORACIO ACOSTA Y LARA
PRE S I DENTE DE L A DE ARQUITECTO S DEL U
ARQUITECTURA- ECONOMIA - 9
ARQUITECTO D ALFREDO R.
RUCUA Y
CICLO DE éONFEREHéiAS DE DIVULGACION CULTURAL
ORGANIZADO POR EL COMITE EJECUTIVO DE LA PRIMERA REUNION
ANUAL DE ARQUITECTOS NACIONALES E IRRADIADAS POR C X 6,
ESTACION OFIC I AL
LA ACCION DEL ARQUITECTO
PoR EL ARQ L . L E RE NA AC hVEDO • (14 Setiembre 1934) •
LA Soc ied ad de de l Ur uguay, orga niza - act ualmente - la
Primera R e un ión Anual de Arq uitect os N ac io nales, qu e tendrá lugar en dicie mbre. Será n tra tada s - en esa reunión · - cuestio n es prá ct ica s de gran impo rtancia de sde · el p un to de vi s ta profe sional y del inte r és gene r al. Las co ncl u s iones qu e result en deJ examen y discu s ión de cada t ema, se r virá n para aclarar du da s de orden téc n !co y para fi ja r rumbo s, en las cue s t :o ne s r ela cionadas t en las va stas y co m p!eja s actividade s de la p r ofesión de arqui tecto
El rol de l ar quit ecto S'e ha modifi cado y a m pliado n otablem ente e n el t ranscur so de es te s iglo. La arquit ec tura n o ha dejado de se r un arte- como pr ete nden ciertos nihi listas e sté ticos - pero ha tomado la es tructura de una E l arquitect o ya no e s según la def ini ció n clásica - "el arti s ta que proyecta los ed i f icios , determ in a las proporciones, la s distribucione s, las decoracion es: los hace e je cuta r baj o s u s ordenes y verifica los gastos . Es de ac u e r, do co n el de Gr opi u s, " un or ga ni zad or sint éti co, c uya mi sión con siste e n reu nir en un cerebro todos lo s prob lema s c ientífi cos, técnico s, soc ial es, econó micos y Í ormales <le la con s trucción , fundié n do los, co n s ujeción a un plan hien meditado y en co1aboración co n nume rosos especia li s ta s, dentro de una cibra uni ta ri a"
E n e l pasado, só lo üi t er e saba al arqu itecto la faz estét ica y estática de iá c on s tru cc ión. Hoy se co n side r a un edificio imp erf ecto s i no posee - em· plea ndo la acertada expre sión de un arquitecto españ0l - además de la estabiestática, la estabi lidad económica. :. ' : E l arqu:tecto ti ene una g r an re sponsabil idad en la v ida econo mica actual . • p,"''see un a me ntalidad eco nómica, habitnada a pen sa r y a trabajar de una matJer a económ ica porque es ta s n oc iones forman! ahora, la base de s us proyectos y ;-eal izac iones. S u s funciones tienen, in terfer encia s co n la econo mía polí ti ca. La ¡:olítica relacionada con la tierra y los ed i f icios ) la política soc ia l, c ue st ione s fi n a n c ie ras y d e créd ito , n n pnerl en r eso h ·er s·:! - sati s fac tori a, ment e - s m s u cooperacw n.
Los pro g re sos científ icos, aplicados a los ecli fici os . h a n e\ ol ucionado lo s p r ocedi m iento s de vi vir. Los equipos me cán icos, higiénicos y electro t écn icos qu e
l os complementan, determinan la intervención, e n ·el pr o ces o co n st ructivo, de numero sos especia l is ta s que actúan bajo la dire cc ión del arquitecto. Es indisp ensab!e que é s t e domine, s uficientemente, la s e specialidades para juzgar de la utilidad de una ins talación, examinar las proposi c ion es de s us colaboradores y Yigilar la s obra s técnicas, en s u s relaciones con la ej ecución general ·de los edifici os
La acción del arquitecto penetra en lo s do mini os de las ciencias jurídicas y administrativas , por cuyo motivo debe con ocer las nociones del derecho priYado y del derecho administrativo, principalmente, en lo que concierne a la edificación. Sin su concurso, es imposible establecer buenas reglas jurídicas sobre la construcción.
Desempeña - además - un rol preponderante en e l es tudio y solución de los problemas sod ales. El bienestar y la felicidad co lect ivos dependen, en gran parte: del mejoramiento de la vivienda, y la p olítica de la vivienda es un método de gran eficacia para combatir las epidemias so ciales y aplacar la violencia de la s masa s, sed ientas de justicia.
La s alud pública requiere su intervención, e specialmente en lo que se relaciona con la lu cha preventiva contra los grande s f lag e lo s . La casa bien concebida, y v entilada, y la de scongestión urbana so n medios radicales nara evitar la tuberculosis . •
N o sólo crea, el arquitecto, la célula individual: la vivienda, sino organiza el espacio social : la ciudad. Por su preparación t éc nica y s u dominio de la < : omposición, es el ordenador y coordinador del urbani smo, esa nueva y vasta ciencia qu e abarca, en suma, la completa organización del mundo, sobre bases racionale s.
El arquitecto trabaja en la creación d el prese nte y en la preparación del futuro , sin s ustraerse a las realidades del momento. Aprovech a las l-ecciones rlel pasado como medio de enriquecer su cultura - y en la medida justaporque s ab e que el exceso de contribu ye a ma ta r el es píritu de iniciativa y paraliza la fuerza creadora. Pero e s tá s iempre alerta para captar los hec hos reciente s, ¡:a ra verificar lo s rumbo s nue vos y ada ptar se a ellos .
UN EJEMPLO: la vida actual no se conc;be co mo una expres ión del movimiento. Se busca, tal vez, en la a cc ión el aplaca m ie nto de nue st ras in(iliietudes. La acción el sacrificio de la s f ó rmul a s perfectas y el empleo de las fórmula s oportunas y rápidas. La arquit ectura s e · pliega al nuevo conlepto . Deja de ser el arte de las formas quieta s y perd urables · para vivir intensamente el instante que pasa y tener la bre v·e dura ción de la s cosas que viYen. Las nuevas construcciones quieren ten e r el es píritu de la máquina y hasta en algun os eje111plos de vanguard:a :- pisos movible s , plataformas giratoria s, escaleras de funcionamiento automá tico.
ÜTRO EJEMPLO: En el pasado, la vida se volcaba en lo s i nt eriore s : ahora, tiende ha cia el espacio. Una nu eva arquite ctura s ur g e , una arquitectura de vanos ligados sustituyendo a la tradici ona l es tru ctura de macizo s horadados
He expuesto - s intéticamente - el rol del arquitecto , s u espíritu, s u s J ' re o cupacione s, su s múltiple s y complejas funcion es en la sociedad moderna. f nteresante s temas relacionado s con esas actividade s se rán desarrollados, de s de esta Estación , por distinguido s colega s, en di ser ta ciones bi se manale s de diez minut os
Queda inaugurado - con esta disertación - el ciclo de radioconferencias organizado por la Sociedad de Arquitectos del Uruguay con motivo de la celebración de la Pfimera Reunión Anuai de Arquitectos.
ARQUilECTURA- ECONOMIA - 11
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LA VIVIENDA OBRERA
Lo que es y lo que debe ser
PoR LA ARQ STA. GYPTIS MAISONA VE PAGA NI • )
(17 Setie mbre 1934}
LA vi vienda donde se alberga h oy 1a dase ob r e ra enc ie rra , desde tod o punto de vi s ta, un m al gravísimo, por cuyo co njur o daman la sa lud y el biene s tar soc ia l. Poblaciones heterogéne as , d e multif o rme idios incras ia, viven ho y e n hacinamiento y peligrosa promi s cuidad. en d es astr osas a ntr os de s uciedad que propician a todo m a l haciendo olv idar la vida sa n1 a p leno aire, tan nece s aria al cue rpo y al espírit u
Innum erables s on e s tas vivie nda s, r anchos de lat J. o de madera, que reYelando a fondo toda una acción noble y empeñ os a, cu an to mue stran una historia de mérito s e n el deseo de ll evar a cab o la aspiración de tener techo propio , en cier ran sin embargo, po r s u s g ra ve s defectos hi g iénicos y constructiv os, toda una sente nc ia de mu ert e.
Son así obvias en cualquier se ntid o las co n sec u e ncias de esta mala habitación, y tanto hay se ntencias de muerte en e sos r a n chos mi sér rim os , que acaso concientemente pretend en esconder s u tara entre la rient e vegetación de los alrededore s, como en un lób rego conventillo que oculta s u ponzoña entre e l bullicio del centro pob lad o
Porque es en esos barrios pob re s y en estas casas sórdid a s, donde se re spira el aire impuro de cuartos húmedo s y obscuros, que prevalece la tuberculo sis en la f o rma má s terrible, donde la tifo idea y o tra s e nferm edad es infecciosas tienen s u a s pecto álgido en verano; s iendo e n cambio las afecci one s pulmonare s las que azotan ·en invierno a sus m o rad o re s, porque s us cu erp os dtbiles so n campo de a cción propicia.
El may o r porcentaje de niñ os delin cuen t es procede de cuartos s uci os y mal ve nti!ad os ; los padre s alcoholi stas, los que abandonan a s u s lo s criminale s, so n tam bién habitante s de pob r es cas u cha s, p o rque sobreviviendo en la lucha anterior crecen de sar mado s co ntra las influen cias mórbida s en el obscurecimiento d e s u capac idad intel ectua l, por la acción m: s ma de esas ma:as vivienda s •
En una palabra, la ha bit ación del ob r e r o tal cual es hoy, ataca s u fí s ico, lo que va, en se ntido eco n ó mi co-soc ial, co ntra nue s tra mi s ma prosper idad nacional, que necesita d el impulso y de la fuetiza del brazo de trabajadore s sanos.
Y ataca tamb :én su moral, afectando in defect iblemente a toda la comunidad. Es como un cáncer que co rrompe la vida y cuyas raíce s ll egan a los límites má s int ernos del cuerpo social, porque esta mala habitación afloja y desata los lazo s del h ogar con s u ambiente ingrato, árido, falto d e aire, de luz, de espacio y de confort .
El problema de la habitaci ón mínima para el obrero, es así un problema de la época y el equilibrio de la sociedad dep ende de s u so lución. Es necesario, p u es, establecer premisas para él'fmo nizar económicamente la faz utilitaria y la faz socia l, de ]a vivienda obrera.
La sol u ción de la casa humilde, cómoda, atractiva y riente que s irva de
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márco a la felicidad familiar, robusteciendo la sal ud físi ca y moral de los individuo s, llevará en s u c ristalización a una armonía general, porque cambiando completamente la vida actual de las cla s es laborantes, establecería una iaz nnada di s tribución de bjenestar.
Cada uno s ueña l eg ítimamente e n se r propietario de una ·casita que sea su hogar ; su hogar en toda la extensión de la palabra, un hogar donde entre la !uz y el so l , donde poder concluir cada jornada lej os del centro de. bullicio y le fatiga, pero que no responda só lo a las necesidades impuestas por _ la intemperie, s in o que lo llene de la alegría del vivir y le dé también la solución de su vida proletaria; ya que la casa representa · un se rio porcentaje en sus in, . gresos econom t cos.
Vivienda inte g ral que deberá formar se so br e ba s 2s física s y materiales !)]anteando y r esolviendo a la vez el problema como o r ga n :s mo social. La casa debe se r así e studiada: con relación al hombre, he cha de acuerdo a sus costumbres, a s u s nece s idades, a s u s gu stos, en una palabra, para s u vida. El h o mbre debe s er el de adaptación en tanto que viviente tiene n ec es idad de aire para re s pirar , de lu z o radiación lum in osa para ve r , de un abrigo para ]a lluv ia y la temperatura , de una s uperfi c ie r-a ra accionar , en una palabra , la sa lvaguarda para s u cuerpo. Y en el ·es table ci mi e nto de estas bases Hs i cas, nos ayuda nue s tra inmejorabl e condi c ión climatérica si n rigores. Pero a ellas debe unirse el estudio de la organización en la forma más intensa , es decir, el análisis, y la agrupación d e funci one s de la habitación, concebidas en una disposición raci o nal, tal qu e con el mínimo de gastos, proporcione la 1·nayor suma de comodidades) la s que harán la sa lvaguarda del espíritu, porque estas casas no echarán al padre a la taberna ni al hijo a la calle.
Regulado el organismo y l2. función , esta v ivi e nda esta rá de acuerdo al temperamento familiar de s u habitante, lle vando además a la s implificación y d is minución del trabaj o menagere en bene ficio de la muj e r; en una palabra, ana vivienda o rganizada donde se ha explotad o el má s m ínimo detalle para el máximum de rendimiento.
Nace a sí ·en e s ta conjunción de elemento s la casa, que es a sí abrigo contra el frío, e1 ca lor y la lluvia, que es un receptáculo de aire y so l, que es un s]tjo de halago y un lugar de reposo , pero que es tambi é n para la vida íntima, porque en s u orden, en su limpieza y en s u calma sat i s fará al espíritu.
Habitaci ón adaptada al fenómeno bi ológico, que comporta locales limitados en una en vo ltura que obedecerá al esquema de esas funciones con sus dos órdenes de cosas diferentes, naturales y espirituales que en una ais1ación no t>frm itirí an la realización de esta habitación útil.
Util s í, porque cada una sus depend encia s sa brá d esc ribir s u fisonomía rropia y la agrupación mostrará todo s los aspectos fundamentale s de la vida, tltle tienen s u más alto exponente en la concentrada en el h ogar.
Conjunto armónico, realizado y concebido para esas concentraciones de la \'Í :Ja y que seg uirá deliberadamente el plan de las relaci o ne s orgánicas de la familia y de lo s anh elo s espirituales que de ella se d e riYan.
Solución racional y sabia que pro vocará el bienestar múltiple porque será la célula que en unidad y perfección contemplará l os ó rd e n es económicos, socio lógicos y estéticos.
Y digo tamoién estéticos, porque esta explotación doméstica, esta sucesión • regular de funciones precis as que exigen divers os espac io s de contenido exac•
ARQUITECI'URA .. ECONOMIA - 13
t::>. de un tipo necesa rio y suficiente, de acuerdo a la escala humana, obedeciendo en s u sucesión a un orden de vida, permitirán establecer un juego armónico de volúmenes, s uperficies y contenidos por la concordancia perfecta e ntre cau sa s y efectos desarrollados en toda s u simplicidad de condiciones normales.
Ju-ego sabio de línea s, forma s y color que en relaciones emotivas provocarán la satisfacción por las invitaciones deleitable s que es posible obtener dentro mismo de la sencillez; y ésta en ritmo de armonía y de función creará ta expresión propia de Ja vivienda obrera
• Pero la obra no e s completa, ni la metamorfo s is t otal si no se equipa la habitación al fin concebido y no se explotan !os mil pequeños detalles que , nulo s para el prqtano, ejerc en sin so bre la Yida diaria del obrero toda una influe n cia profunda, verdadera, y que le llevará q un acrecentamiento ele bienes tar y normas de vida más metódicas. Hay que orientar, pues, hacia este csp1ritu nue vo de construcción y de síntesis en la habitación obrera, guiados por una concepción clara; un conjunto de elemen tos a la esca1a humana en la im perio sa necesidad de a rmonizar l o mat erial y Jo es piritual. Armonía que será una funrión regida objetiva y subjetivamente.
Co operación exacta de causas profundas y pequeños deta1lcs que sólo el e s capaz de captar para hacer de la vivienda obrera un verdadero gar. So lu ción real y efectiva que arrancará todo s los males de raíz, porqu e otra solución tran sit oria , a fuer de f alsa, no hará s in o presentarles a plazo dete rminad o y con mayor intensidad.
Y la casa es tablecida as.í, re spo ndiendo a funcicnes precisas de la vida c!omé st ica, sólo posible d e conseguir en e sta escala armónica, aunará a un rend imiento m áxi mo, una satis facc1on también máx ima, será el verdadero útil social, indi sp ensable y reintegrado a s u medio natur a l a la vez económico y arC!uitectural, que mantendrá en el rango corresp ondiente el mejor modo d e • • VIV Ir.
En carado a sí el pr oblema de la vivienda obrera en t o do s s us aspectos bác; iro: y de de t a lle, estudiados inteligentemente todo s los recursos económicos,· pueden conjurar 1os motivo s que difi cultan hoy legítimos anhelos de vida sana y confortable, o brando la armonía y haciendo triunfar la equidad social al amparo del hogar, cuna de toda civilización y solidaridad.
Porque de todas las iniciativas que marcan en el haber de la evolución social, el mejoramiento de la vivienda obrera será el que afirme más la concien.. cia y la moral s ocial, ya que es uno de lo s más importantes y más graves problemas, qu e no ha sido captado, ni comprendido aún en su punto primordial: la honda perturbación que lleva en germen, tanto en el sentido fí sico como en el moral , y cu yas con secu encias aca so ya empezamos a sentir.
P or eso es nece sar io que J:a. labor fructifique a corto plazo, lo que es posib le, si la acción en ca ra simultánea y armónicamente en una cooperac :ón g ttbernati va. téc nic a y p rivada.
Y c umple a los arquite ctos orientar y dirigir en esta acción.
In spirada a ese fin, la Sociedad de A rquit ectos del Uruguay ha pues to el primer jal ón en I'a cr ea ción de la VI lVII ( O ficina Técnica de Vivienda l\Hn ima) , y la Primera Reunión Anual de Arquitectos Nacionales, el seg undo al est udiar este tema que, por s us mi s ma s grandes di ficu1tades de realizac ión, tiene un gran poder de atracción y cuya solución efectiva necesita el medio social para s u mi s mo bienestar
EL HOGAR, UNIDAD OBJETIVA
PoR f.L ARQ JORGE CAPRARIO
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E(19 Set ie m bre 193 4).
L Orden y la del Pr ogres o - de imp os ib le ma - porque la v tda s e r evela - p o r s ltuacwn es constantes - de mestabilidad espiritual - y económico-financieras - necesarias a dicho Prog r eso.
Pero el Dinamismo - que es entu s ia s mo - y optimis m o asce ndentej amá s se det iene - en su acción de e nriquecer - la Yisión g lo ba l de la vida - demostrando s u eterna unidad - po r la uni vers al obedienc ia - a dos g rande s f uerza s - denominad as Padre y Ma dr e - qu e en a r mo nía d ef inida - - A mor o B elleza -co n s titu ye n ' ' El Hogar" - Indi vi dual - Nac io n a lv Univer s al. .,
Dinami s mo que ges ta - la s Obras y Acc i on e s - destinada s y reguladas po r n at ural eza - p ara r esol ver la vid a -por el máximo val o r intrín se co y objetivo d el Ho gar - porque es p rincipi o human o - defender la evolución de la fam i :ia - - en s us f un ciones y nece s idades - la s que repr ese ntan de por si - todo lo m ás grande - ele la as pirac:ón y del inter és genera l.
P erspectiva grand i osa - of r ece r á el Futur o -e n Concordias Y· Confrater n i dade s - no de individiuali s mo s o .a ut c n o m.i s n1os ado s - que egoístamente encastillados - son fo r-zosa m e nte - si no - de millon es de organi sm os - obed ientes al i nter és com ún - de l eyes de Ciencia s y A rte s al s ervici o del Hogar.
Reino del má s precio so Poder - del espír itu ide al - m ente so lidariaconserva tu e\·olutiva int egr idad - como jalón inqueb r a ntabl e - de v uestra Epnca imperecedera.
Apreciando s u importancia - y acciona nd o por s u s Ide ales - la So<: iedad de Arquitectos del Uru g uay ha iniciado la o r gan i zación - d el " I n stituto de la Viv ienda". - Anhela exa ltar - las má s el evada s atenc ionespor el H o gar - ins truir - la s de rea lizar Hogar en el Uruguay - y no ol vida - la va li os a cooperación - que co rresponde a lo s Poderes Púlúco s - en es te Pr o bl ema Funda m ental - de la Felicidad de la Nación.
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ARQUITECTURA- ECONOMIA - 15
EL HOSPITAL DE CLINICAS DE MONTEVIDEO
PoR ARQ. CARLOS A SURR.ACO
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(21 Setiembre 1934) ,.-
U ru g uay, co n s truy end o un ho s pital de primer ord e n, n o h ace má s que obedece r al ritmo impuesto a todas la s n ac io nes civili zadas por una s erie de directiva s ineludibles de carácte r científico y socia l indi so lublemente li gadas de s de hace pocos año s. Al elem ento " hombre" indi vidual y ais lado d e l feuda'ismo, se ha sust ituído e l concepto colectivo de "sociedad humana". A l aband .:-mo por el dolor o la mi se ria, el impul so de so lidaridad y de a s is tencia . La A rqui t ec tura, te s tig o se n sib le, expres ivo y perdurable de la hi s toria , va fijando con caracteres esa do lor os a ges ta del ho mbr e en s u incesante lucha contra la enfermedad, verdadera ca la midad d e la ex isten cia Recogiend o do eso s latidos del corazón humano e n s u s an s ias ele triunfo o e n el d o l or ue s u s derrotas , va fijand o con índice seg ur o s u pa so por el mund o. Des de la s arquitectura s caótica s d e lo s osc ur os r e fu g ios de épocas pr e t éritas, refug :os para los li s iados, pereg rinos y contagioso s, a los mona s terio s, hos pici os y enfermerías de Ja edad media , y a l os p rimer os hosp itale s del s ig lo XVI. Des de estos h os pitales d el s ig lo XV I a los g r a nde s establecimi entos en pabe llo n es se parado s del s igl o XVIII y X I X. ha s ta la s mag nífica s r eali zacione s del s iglo XX , la A rquit ectu r a n o ha cesado de se r el r e flej o vivo , cá lid o y se n s ibl e de la formidable obra del hom bre en bie n del h o mbre.
El t erro r del pueblo por e l antiguo r ef u g io en que só lo la piedad y la ayuda esp iritual preparaban a b ie n mo rir , ref ugio , enf e rm e ría o asi lo qu e en la frialdad de s u s arqu it ect uras en p iedra es co ndían a l o s ojos d e s u s se mejantes la s dolo rida s carnes infec tada s, que era n diezmada s po r e s pantosa s epidemias, fué desapa.r ecien do lentamente ant e la s r ealizaci one s p lásti cas d e épocas pos teri o r es, qu e o fr ecía n para e l amp a r o de los desva lid os, ambientes má s acogedore s, aunque esperanza en el milagro, m ás que la fe en la s po s ibil idade s de la ciencia, ll ena s e de vidas claud :cantes a qu ell os refugios an exa d os a los establecimi entos r eligio sos de la Edad :Media y del Renacimiento. Las grande s conqui s ta s del s iglo X I X en el t er r en o de la hi g iene, la bac· teriología y la anti s epsia, plas m a r o n al h os pital con carac t eres má s cercanos a la vivienda colectiva. Por otra parte , a la idea de piedad o conmi se rac: ón <le la vieja e nfermer ia, se s u s tituyó el concepto de de r ec ho a la a s is tencia gener os a. El siglo XX levanta sus grand es ho spi tal es co n gesto imp erativ o. L a ar· qttit ectura del hospi tal del siglo X X 110 es )'a en su es píritu , la arquite ctura del ho s picio , de l r e fugio o del m onasteri o, quieto, ca lla do, mode s to, ocultando la frialdad de s u s pi ed ra s en la es pesura del f o llaj e. No es tampoc o en s u esp íritu ni en su f o rma , la arquitectura del hosp ital del s iglo XIX vasto conjunto de pa bellone s di s loca do s, de p1anta b aja, a co modados co n orden arbitrario con la preo cupación de componer conjuntos exte ndid os entre la s arbol e das y jardine s
E l ho sp icio , la enf erm e ría y el asil o, recog ían la tri ste humanidad d o li e nte e n gesto de piedad y de consue lo. El ho spi tal del s iglo X I X ofreció la a s is tencia en us o de un der ec ho al hombre de svalido.
El h ospit a' d el siglo X)( su en altura , s u organización
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• • • • estricta y científica, exige la a s is tencia d e cada elemento de la sociedad, en • salvaguardia de su capital humano. Exige la a s istencia, no ya, a la claudicación fisiológica, s ino antes de ella, y es to es fundamental. El Estado, en ninguna parte del mundo puede hacer frente a la enorme carga de la asistencia de todas las enf ermedades que la v ida m oderna pro voca en el organismo que s e despreocupa de su equilibri o fisiológic o
Para prevenir, para evitar, para hacer la asi s tencia socia], la profilaxis, la medicina s e hacen lo s ho spitales de hoy día como resultado de las posibilidades que la ciencia ha obteni.do en el terreno oscuro del diagnós ,.. tico y el tratamiento precoz de las enfermedades más terrib les que azotan al g énero humano. El tratamient o pre coz y el diagnó s tico con el desarrollo creci ente en los métodos de laboratorio, sólo pueden s er r·ealizados en establecimientos especialmente equipado s, en lo s cuale s la co laboración estrecha entre • el clínico, el especiali s ta, el radiólog o y el lab o ratori sta, s e co mplementan sin , mterrupcwn.
El Ho s pital de Cl ínica s en co n s t r ucción , co n s u s 16 pisos de clínicas, permitirá una colab oración total entr e s u per sonal t éc nico y pres entará para el tratamiento ambulatorio llamado en Policlínica, la dispo s ición más completa y eficaz compatible con lo s elementos de que debe di sponer la ciudad de Montevideo.
Lo s enferm os en pequeñas s ala s de 12 cama s y con 30 % de cuartos de individual y bipersorial , di s pondrán de tranquilidad, del sol y del aire de que ahora se ven privados en los vetu s to s hos pita les de la capital. ·Tal vez aquellos ho s pitales co m o tanto s ot ro s de la vieja Europa, fueron bidos cuando se tenía fe en el tratamiento o la medicina específica. 1 Hoy día las e s tad ística s y la f is iot e rapia han he cho reco rdar qu e en ningún puede prescindirse de la ab sorción de las radiaciones vitale:5 por el organismo El Hospita l de Clínicas ha di s pues to amplio s salario s y terrazas debidamente orientadas para que los tratamientos médi cos y quirúrgicos puedan s er ayudados por la en ergía radiante que n o pen etra en la s oscura s s alas de los h ospitales viejos.
Policlínicas para toda s las e specialidades, laboratorios al - a lcance de todos lo s técnicos, S clínicas quirúrgicas, S clínicas mé dica s, Neurología, ortopedia , especialidades, maternidad, fisioterapi a, laboratorios, radiología, un piso entero de salas de cirugía, grandes s alario s y terrazas, instalaciones para cocinas, lavanderías, sala de conferencia s para lo s enfermos movilizables, anfiteatros para la enseñanza de la clínica a pocos pasos de las camas d e lo s enfermos, evitando la aglomeración de la población e studiantil en la s sala s, etc ., etc. constituyen ese vasto conjunto de con strucción que se levanta en la Avenida Italia y que p or s u di sposi ción, con s trucción y ubicación llenará p o r mucho s año s con decoro y grande s economía s d e funcionamiento sobr e antiguo s hospitale s di s persos, las necesidades de una capital de má s de 600,000 habitantes , cumpliendo baj o la faz arquitectóni ca , co n toda s las impos iciones múltiples y compl e jas de la arquitectura hospitalaria y ll enando ampliamente por su ubicación dentro del perímetro donde e s tán ubicado s lo s principales hospital es de la capital para enfermos agudo s, con un precepto fundamental de la vida moaerna, Ja especialización l con un imperativo fundam ental de la medicina la colaboración
ARQUITECTURA- ECONOMIA - 17
LA ECONOMIA POLITICA Y LA CONSTRUCCIÓN DE EDIFICIOS
Po R EL ARQ C A R L O S P E REZ :M ON T E R O
P o r t rata r se d e u n t rab a j o d e ín do le econ ó mi ca , la co nf e r enc ia de l t í tul o va in serta e n EC O NOM í A, p ág in a 6 2.
(24 Setiembre 1934 )
REPERCUSIÓN SOCIAL DE LA VIVIENDA INADECUADA
PoR EL ARQ. TEO FI LO HE RH AK
( 26 Setiembre 1934)
LA v i vi e nda , ba lu ar t e y h ab itac ió n de la cél u la v it a l de la soc ieda d: la fa , milia , r ep r es en t a a t r a v és d e tod as la s época s , el e l e m e nto prim o rdi a l de s u def e n s a.
A ta q ue s d e las intem pe r ies, de terminar on tec h os co m o v iv ie nd as, y d es d e la tien da e n d ebl e h asta l a cas a rí g ida , s e s uc ede n l os ,ej e m p los e locu e nt es , d e -s u s pr opós it os b ie n rea li za d os, s e g ún las ci r c un stan cias d e l medi o am b i e n te
In t i ma me n te l igado al co n cepto de v i da ais la d a , aco m p aña el co n cep t o d e v id a co l ec tiva. Un i das la s activida d es in d i v i d ual es en un a n eces ida d d e so!i daridad en el t rabaj'o y e n la d e f e n sa d e su trabaj o, t a mbi é n se uni e r o n y se o rd e nar o n sus v iv ie n da s, b aj o la ég ida de a dm i ni s tr acion e s co munal es, det erminánd ose as í los nú cl eo s ur ba n o s
Paul a tin a m e nt e al c r ec imient o vege t a t ivo d e est as in v ad e un a inmi g r ac i ó n e n bu sca de fortuna , r esue lt a a los ma yor es sac rifi cios, aumentán d ola s h a s t a lle ga r h oy día, a c i fra s f antá s ti cas
Multipli cán dose las viv i en da5 pr opo r cio na lm e nte a 'este d esarr o ll o , p erduran norm as del pasado , o n orma s imp orta d as co mo: tradi ci ó n en m é t o dos r· con s tru c ti vos, e n d i st ri b u c io n es d e lo ca l es, en leg i s l.l ció n y e n or denanza s
La s mu iti tu des ci uda dar. as ci egas el e a m b ic ió n , v an dej a n d o como desec h o!' , a o tr as multi t u des ab rumada s p o r l as lu cha s econó mi cas, q u e pe r d ie n do e l co ntr o l de s u s actos, va n ca y endo e n e l m ás duro d e lo s a ban do n os y s u s \' i vie nd as so n la es t a m pa de es ta cir c un s t a n ci a de mi se ri a
L os zagu an es y late rí as, s ir v ie nd o d e mo r a d as a las cl a ses mu y pob r es; Jos ran c h os, ca si llas y l o s llamado s co n v enti llos a los o br e r os d e b a j o s al a r io; Ja s ca sas v i e j as a la cla se media m a l r e mun er ad a.
Se d e termin a e l fu tu ro e mpla zamiento de v i v ien d as nu evas e n fo rm a d e ve nta at r a ye nt e, al so n de una c hirriante m arc h a Y e n el fr ago r de la s ub as ta: pr o mo v ida po r l a a mbi c ión d es medid a d e ven d ed o r es si n es crú p ulos, se pagan, al emb e leso d e una c u o t a baja, preci os e x o rbitant es.
P e r s on as in ept as o d ibujante s, planean y co n s tru ye n e st a s v iviendas , ori-
ARQUITECTURA - ECONOMJA - 18
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t_{inando arbitrariamen t e sus m o r adas ; y los precios bajos de los materiales usados, el empleo de elementos viciados o inadecuados de su construcción.
Pod e mos afirmar qu e las v i vien da s así determinada s, viven en una desorga n izació n n rbana, d is tributi va, h igié n ica, constructiva , económica; y aisladas d e s us funciones soc iale s, so n v ivien da s inadecuadas, qu e dan fruto s que mata n lo s fundamentos de la soc ie dad, por los desórdenes urbanos, que conspiran l'Ontra la vida h ig iénica y eco nómi ca de s u s habitantes, p o r el quebranto de la e l trabajo y el aho r ro de la familia de lo s más: de aquel'las clases que la sociedad n o pu ede remunerar
En ef ecto: em pez a remo s por s eñalar los vicios que s uman promiscuidad urbana de la vi vie nda tal es cc mo: ubica ció n arbitr a ria, t opografía inadecuada, apartado de saneamiento y s um ini s tros urbano s, s eparación de parques y demá s espa c io s libre s, proxim id ad exces i va o inapropia da a fábricas y cemen1erios, separ ación de los ce ntr os de tr aba j o, y s ep aración o proximidad poco de la red arterial viar ia .
Estos vici os provocan los desórdene s funcion a les urbanos siguientes, que so n el cla mor de todo s lo s habita ntes : carestía y a u sencia de sanidad y sumin ist ro s urbanos, esp acio s libres de s or den ados e in s uficient es, aire viciado, centr os culturales, de espar c imi ent o y deportes, de so rdenados, escuelas distantes, tran sp orte s onerosos, tráfico in ten s i f ica do y accid entado , ruido s exces ivos, viabilidad insuficiente, rep artos y abasteci mi en tos cos tosos, co mercio fragmentarlo, v igilan cia imp os ible.
L os v ici os que s um a n de só rden es fun cio nale s orgá ni cos de la vivienda ;na de cuada ta 1 es como: terreno in s ufic :en t e de estrechez de s medida, con s trucció n pre caria, orientación a rbitr ar ia, materiales in a decuados, sup erficies ventilan te s e ins olante s ausente s; sanidad def iciente, mal a is lami ento de humedades del s ubsuelo , de int,emperi es del fr ío o del ca lor , y distribución arbitraria; ocalos vicios hi gié ni cos, m orales y económicos s igui ente s, que las ciencias determinan r o n toda pre cisió n :
Vicio s higi éni cos, clamoreados po r nue s tr os hi g ienistas acu sa ndo a la viYienda in s al ubre de nue st ro p aí s, de se r el a ge nt e de in cub a ción y propagación de las p eo r es enfermedades; de s u influ e ncia concluyente en la morbilidad y m o rtalidad , que au mentan co n el nacim i ento de e s t as viviendas, que forman verdadera s bar r iada s in sal ubr es .
La mortalidad infantil rec rud ece so br e todo en la viv ie nda inadecuada, mal de l frío y del cal o r , pob r e en cons tru cció n , pobre en aire y pobre en luz.
La tuberculo s is no s a cec ha desde los barr ios gér mene s de esta enfermedad, que la es tadísti ca m édic a p r ec isa, co incid ent e ment e con un índi ce máximo de ins alubridad d e s u s v i vienda s
La viv ienda inadecuada p r oYoca \' icios m oral es, s entidos por nuestro s pen:ll is tC1s, ac usand o a esta v i vien da prec aria o mal a v iviend a, que día a día se multiplica, de se r ]a repre se nt ació n de la s cue va s d e f o r aj ido s, en dond e se i ncuba n los odios de clase, en donde vive la a mor a lidad y los que s urten a nuestns cá rcel es en form a La rebeldía al bienestar, al trabajo, la deso cupación vo luntar ia, y el a umento de delincuencia nos a menazan . El vago, el hombre co ncurrent e a los ce ntro s de vicio y corru pc ión, el hombr e enemigo de la s oc if dad ; s o n ho mb r es m a l c. lojados en v i vi end as inapropiadas.
1-: a vivie nda inadecuada p r ovoca vicios ec on9micos, que afe ct an al estado financiero de s us habitante s. Suman millone s de Pe sos las pérdidas de ahorros,
'ARQUI:rECTURA- ECONOMIA - 19 •
•
por el abandono forzoso, de tierras destinadas a viviendas, que, adquiridas en forma engañosa, son gravadas luego por obras de saneamiento y afirmado.
Se también miles de pesos, en transportes y one ro sos, Cll la adquisición de mater iale s al detalle, en la mantención de despachos de bebi · das, timba s, y centros huelguistas.
Como consecuencia de los vicios económicos que gravan al pequeño e5tado financiero del individuo, se restringen la s nece sidade s má s elementales de la familia: los alimento s, los vestidos, las expansiones física s y espirituales. La inadecuada prov oca también , v icios económicos que afectan al estado financiero de la Nación, por las pérdidas de salud y de vida de s u s La colectividad debe costear a su cargo, con cantidad es millonarias, lo s triste s establecimientos que viven para atender a lo s habitante s mal alojado s Hay que aumentar lo s asilos y hospitales, que so n chicos para asistir a esa caravana inici ada en lo s barrios in salubres; crear cárc ele s, que las actuales no dan má s caa los delincuentes procedentes d e los barrios bajo s; aumentar los cement(:rios que resultan insuficientes.
Para conjurar es te mal, en nue s tra ciudad se han realizado tre s obras s in t:ontemplar la finalidad armónica de sus propósitos : una por iniciati va del E s tado (Barrio de la Teja) ; ot ra por iniciativa municipal (Barrio del Buceo ) ; otr¡• por ini .:iativa particular (Barrio Casabó). Se preparan en la actualidad otras obras por iniciativa municipal. Se vive con el pensamiento, en obras de gran reclam e, tales como las famosas y mal llamadas v ivienda s obreras de Viend., que, ;1orque las he vivido, puedo afirmar que fueron creadas so bre la base de un inter és aislado; el interés político , con las consecuencias que so n de dominio público.
Todas estas obras, inadecuadas en la práctica de s us funcione s. so n tanta s lápid:ts pue sta s sobre e l problema de la vivienda, que han tenido además como resultado, d desánimo de lo s gobernantes que tienen en sus mano s su reali, zac ton.
Considerando la habitación en s u faz actual y del porvenir, en el ro s entido de la vivienda, no solamente como un techo , s in o como la expresión del combate contra lo s elementos adv er sos que se de sa rr ollan en su interior y como expresión del concepto de defen sa urbano-social , la OfiCina Técnica de Vivienda Mínima, dependiente de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, que integran un conjunto de ha elevado un proyecto de creación del Instituto Permanente de la Vivienda, que será motivo de otra disertación , en el que se da s olución, al problema determinado por la repercu s ión social de la vivienda inadecuada.
• VIVIENDA PARA LAS
FA MILlAS DE LA CLASE DE TROPAS
• PoR :EL ARQ. JOSE DE l\IIICHELI
(28 Setiembre 1934)
Por tratarse de un trabajo de índole económica, la conferencia del título va inserta en ECONOMíA, página 64.
ARQUITECTURA- ECONOMIA- 20 •
LAS éóNSTRUCéiONES DE TIERRA APISONADA
PoR BL ARo . HORACIO ACOST A Y LARA -
(1. 0 Octubre 1934)
Por tratar se de un trabaj o ele índ ole econó m ica, la con f erencia del título va in se rta en ECONOMíA, pág ina 6 7
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RELACIONES LA CASA Y LA ENTRE CIUDAD
PoR EL A RQ M A RI O ABA DIE SANTOS
(3 Octubre 1934)
SU MARIO: L a unidad, como mé t odo para el aná lisis.
La ev olución de la c asa co mo res ultant e del medio. Evo lución y revolución.
E l conce pto individualista; la vida d e relación.
E l ca r áct er ; la expresión.
La be ll eza - co ncep to inmutabl e.
A di st inta s edades, dive r sas se n sib ilidad es.
La Unidad como Método para el Análisis.
Voy a intentar realizar un so m ero a n ális is - dada la ex ig üidad del tiempo de que di spo ngo - d es de el punto de vi s ta s ubj et ivo; a lgo así como el croqui s de las s ugest ione s que provo ca la meditació n de la casa y s u integración la ciudad} en br ev e s in op s is a través de las ed ade s, co mo medi o de poder llev ar al e sp íritu de los oyentes, e l concepto a rqui tectóni co m ode rn o d e la viYienda, célu la d e la o rgani zación socia l, en f un ció n del hombre , que es la unidad dominante d e la vida.
Y en es te se ntido, a-do p ta'!' la uni dad, es fa vorece r e l de sarroll o del tema, ya q ue ello permite po ner en esca la al s uj eto, con el ob jeto esencia del análisis.
Se trata , s implement e. de adopta r un m ét o do, imprescindible para poder reali z:l!' es tudio s de es ta índ o le.
El concepto <le unidad , inv o lu cra e l s entido de s u integración; de ahí que no podamos hab lar d e la cé lula s in pensa r en el org ani s mo; ni de1 individuo, sin re ferirno s a la familia ; ni de la casa, haciendo abstracción de s u función : la ciudad.
Es así, que la casa , en s u se nti<l o abst ra cto, s ignifica la familia, el individuo , el or ga ni s m of la cé lula ; y es cé lula ella mi sma, d e la o r gani zac ión- ciu dad.
La Evolución de al Casa como Resultante del Medio.
El ptoceso biológico de la regula la vida del se r ; la evolución del hom!Jre, en t od a é p oca, imprime el modelado de las circunstancias a la célula 01 gánica de ia ciudad : la casa.
Estudiemos, pues, esa evolución y veremos proyectarse, desde el entronque de 1" ci vilización, la influencia del medi o sobre el individuo.
Ya veremos cómo, el medio social, político, filosóficD , etnográfico; las condiciones topográficas, climatéricas , etc. ; en resumen, el medio ambiente - fío m oral - ha evolucionado la casa, en la época de la Estática y la ha revolucionado, en lo s tiempos modernos de la Dinámica.
Puede decirse, que la casa es la traducción del estado socia l - en cada C::poca -, seg ún el medio.
Concepto Individualista. - La Vida de Relación.
Remont émonos a lo s tiempos prehistóricos. Er hombre vivía individualmente, en ausencia absoluta de vín culos human os , vivía porque se alimentaba y se alimentaba para vivir. Ese mismo es píritu de conservación - casi animal - lo conformó espirit ualmente, en la aptitud de di sputa r a la s fiera s s u sustento. La amenaza de e se se r má s feroz que él , que lo acechaba constantemente, lo a proteger se en las cavernas, de los peligros y de los agentes exteriores. Nació a s í , por generación instintiva, lo que podría denominarse la i·nsinuación de [(]; habitación, durante el período 11eolftir o
Posteriormente y por influjo, sie mpre, de ese instinto de autoconservación, p r e se nciamos el balbuceo de un nu e\·o sentid o, incipiente en el hombre primitivo; me refiero a s u de agruparse con sus sem ejante s.
De esta nueva moda li dad, su rge la gens, el clan, la tribu. Se origina, a s í, c>l poblado de chozas, primera exteriorización d e la vida del indi v idu o en co lectividad, con St\ derivado lógico: la vida d e relación
Comienza , ent o n ces, a notar se, cierta inclinación - cada vez. má s acentuada - de l indi vid u o p or r eso lv'er el proble ma d e la habitación, en condiciones más fayorables a s u destino y más en consecuencia con s u naturaleza; es ese instinto, o ingenio, el determinante de la adaptación de s u choza, al s istema de vida de cada tribu
Estas; según s u naturaleza - nómadas o sedentarias - llegar o n a orga_tlÍzar verdaderas ciudades, que aunque rudimentarias, r es pondían en s u aspecto funcional a las ex ige ncia s propias, en ca da caso .
Naturalmente, ese s iste ma má s humano, de vida en común, provoca el de spertar de un se ntimiento latente en el indi vi duo : el de la vida de relación, que comienza a mo dela r el sentimiento afectivo , de sol idaridad, que a s ll vez da or ig-en a la imp lantación de la fami 4ia, p iedra angu lar de la sociedad human a y única ju s tificaci ó n de s u existencia
Hasta entonces , el indi viduo, se co ncre taba a sati s facer de manera má s o meno s cabal, s u s inmediatas necesidade s físicas. Era, lo que podría llamarse el hombre a tr es dime11siones Recién con la fundación de la familia, se pone en evidencia la cuarta dim en sió n: la del espíritu, la del alma , de la conc ienc ia , for ja da al calor del sentimiento del hogar. Esto, crea en el ser nuevas exigencias, de un orden s uperior , c1ue requieren ser satisfechas mediante ob jet-os
que, aunque de _ una utilidad muy remóta, tienen por finalidad inmediata, la de proporcionar el so laz del espíritu.
Llegamo s, a esta altura , a a dv ertir la exis tencia de un se ntimiento ignorado hasta e ntonces por el hombre: el sentimiento estético, que nacido de manera s ubcon sc iente, llega a s u plenitud, cuando el hombre comienza a orientar por sí mismo la barca de la civi l izació n. En este instante, aparece el hombre in teg rado al co ncept o human o del espacio.
E s la época de la coexiste n ci a de lo útil y lo bello.
La casa, recibe enton ces, una modalidad característica: la ue reunir, conl'il iándo los funcionalmente, los elementos prácticos, con lo s estéticos o decora• :wo s
Y la s ucesión de la casa, como unidad diferenciada - la ciudad - acusa b influen cia d e esa modalidad
LA ARQUITECTURA - dice Ru s kin - es el arte de di sp oner y decorar los ed ificios elev ado s por el hombre , c ualquiera que sea s u destino, de manera que s u a spec t o co ntri buya a la sa lud , a la fuerza y al placer <lel espíritu".
Por e xtensión , puede definir se e l URBAN ISMO, co mo la síntesis de la arq u itectura.
La razón d e esta definición, resi de en que por analogía con la casa, la orga nización de la ci udad, responde o debe responder , al sistema de vida de sus habitante s ( la colectividad ), re spetando s u s ex igen cias materiales y espirituales.
El Carácter. - La Expresión.
Consideraré, ahora, do s circunstancia s primordiales a tener en cuenta en el est udio de LA CASA y de LA CIUDAD.
U na , es la que se refi ere a la época - que ya he insinuado - de la ESTÁ'fiC A; otra , la que tiene rela ci ón co n la DI NÁMICA
La pr imera, corresponde a l os tiempos antiguo s, en que la vida de relación se desenvolvía con la natura lidad impuesta por una lentitud de ralentisseur : la ac tividad humana, no conocía la· ce leridad ; los med :os de transporte, eran rudimentario s ; el consumo de la energía humana, estaba en evidente des .. proporción con s u rendimi ent o ef ectivo; EN SÍNTESIS : el ritmo d e la humanid ad, se regía po r un co n ce pto naturalmente diferente del actual.
La s casas se agrupaban a l o largo d e las vías, cuyo trazado respondía a la rutina, y s u s uce si ón, engendraba la ciudad , núcleo estrictamente necesarioen el orden funcional - para s ati s facer las necesidades de sus habitantes. En ese se ntido, la ciudad, es un deri va do de la casa.
Ho y, por el con trari o, pres enciam os el espectáculo del maquinismo; la civil ización, e n vertiginosa car rera , acusa una ciencia exuberante d e conquistas y descubrimiento s que imponen s u e xi s tencia a la propia existencia del hombre.
La actividad humana, se desenvuelve con extraordinaria premura, como co n se cuencia lógica d e la lucha por la vida; el hombre debe superar sus propias aptitudes, en constante amenaza por la máquina que ya lo ha desplazado y que tiende, po r instantes, a suplantarlo. En este aspecto, permanece estacionario, equivale a tomar se reacci onario Es menester , pues, ev itar la más
tna pérdida de energía, tratand o, por el contrario, de obtene r el máximo ret1'dimiento De ahí, la velocidad <i e l la estratégica ubicación de la casa, la disminución de las distancias por el menor tiempo empleado en recot r e das, la reducci ón al mínimo, del espacio perdido, etc., etc.
Todo esto se traduc e por la economía, que es una forma de r endimiento. Es, pues, fácil advertir, qu e la ciudad actua l - t éc nicamente concebidan o puede so meterse al mi smo proceso generador a que la ciudad antigua obed eció. sino precisamente al op uesto.
La ciudad es tática , se formaba por el co ngl omerado de casas que, respondiendo a su fun ción individua l, organizaban el s istema requerido por s u s habitant es Su carácter, era impuesto por el ca r ácter de la casa •
La ciudad moderna, en cambio, imprime su propia expresión a la casa: primero, se crea el plan funcional, estudia-do en vis ta del funci onali s mo, se emplazan los gr and es centros : de Yiv :en da, industr iales, de expansión, se balancean después, las áreas libres, se est im a n las condiciones climatéricas, ge ográficas , geológicas, higiénicas. Se racionalizan la s ci rculaciones, se las clasifica en razón d e s u función, se es t ablece el aso l ea m ient o y ventilación a-decuados, y se 1 egula por fin, el tráfico, el transporte, etc., a e scala con la época.
Y ruando el factor natural resulta insuficiente para lograr esas conc1iciones fundament a le s, entra la ciencia me cá nica a crear lo que falta , siempre en del futuro.
La ciudad moderna, tiene, pues, la expresión que imprime su ca rác ter a la s formas a rquitect ónica s que emanan del dinami s mo.
Con profundo r espeto por el aspecto prác ti co del pr o blema mo derno y con est ricta obse r vancia del funciona1ismo <le las partes, se ha logrado crear el edificio moderno, que má s bien que un alarde de la técn:ca, constituye e l anuncio del id ea l , aún cel estético, ya que el co ncepto de la plástica moderna, no puede ser va lora d o co n el módulo del espíritu arcaico . •
La Belleza, Concepto Inmutable. -A Distintas Edades, Diversas Sensibilidades .
La quietud, la tranquilidad, el reposo de la edad estática del ralentisseitr, envolvente de una estructura social simple, propiciaba la idealización del elemento co n structi vo -arquitectónico, como medio d e lograr la belleza, por medio de las formas. Meditemos uno s segundos sob re la gracia de lo griego; s us columnas, sus fris os con m etopas y triglifos y advertiremos cómo en el in s tante mi s mo e n que pareciera hac er crisis la técnica, para ju stificar la lógica de la metopa, una versión mitológica pone en movimiento a sus deidades at .. guna de las cuales, dios o titán , penetra por la oquedad, robarse el fuego sagrado audaz y gallardamente.
El márm ol del Pentélico actúa como un pretexto para materializar ideas .;ublimes, para espiritualizar la frialdad ele las formas.
¿Qué fué la filigrana gó tica, ccn sus ases de apoyos fasciculados, sus nerYaduras y sus rosetones exuberantes ele ingenio, sino la cristalización del dominio absoluto de la t écnica estática de la descomposición de los esfuerzos?
Sin embargo, los tiempos propic ios el ensueño ele la Edad Media, en que el se ntido religioso culmina avasaiiador, es suficien te para idealizar el funcionamiento mecánico de un apoyo o de un arco lanceolado, traduciéndolos
cómo 1a materialización del sentimiento místico de la epoca; es asi, qué vemos • • elevar se la s catedrales, como plegarias ele piedra, en audaz s uperpo s ición de elementos cqn s tructivos, cada vez más livianos, cada vez más sutiles, pasando por Hts torres, por sus vitraux - cri s talización de mi s terios divinos - y llegando a las flechas. . . que t erminan. . . en nada, corro un afán de conexión de la tierra y el cielo.
En cambio, en nue s tr os tiemp os : el triunfo de la d:nám i c.a sobre la estática, trasciende al espíritu. Surge apremiante la sens ib i lidad del movimiento. El concepto de la belleza, permanece inmutable; pero el modo de sentirla, o sea, el módulo de s u aprecia ción , ha variado fundamentalmente y la belleza· en movimiento desplaza a la belleza quieta, porque s i és ta co nnota valores de eternidad, aquélla traduce impu lsos de vida juvenil que late plena de se ntid o humano.
La casa que, compuesta con a técnica mod erna del maquini s mo, cumple su mis:ón funcional, e s digna de amparar al . hombre modern o que fuerza el tiempo y abate las etapas en plenitud de acción, avaro de los in sta ntes fugace s, ato rm ent a do por la il u s ión de imprimir sentido ete rn o a la vi da breve y perecedera, más breve - rara paradoja - cuanto má s tumultuosamente vivida
Y paralelamente, la ciudad, se co nforma a los ideales nuevo s, organizando formas, disponiendo sus ma sas y vano s , qu ebrando ángulo s só l idos, ·dulcificand o aristas, practicando acceso s fáciles a la multitud que circula en grandes volúm enes o copi os os torrente s.
El co ncepto colectivo prima ahora, sobr e e l arcaico concepto individual; la ciudad determina la modalidad de la casa: la n oc ión del grupo, avasalla al s ujet Q aisado y s ubalternizado No es ya el Se ñ or del Medioev o, desbordante de personalidad feudal, en la de su Señ o rí o, sino una molécula, una pequeña pieza del cuerpo o del engranaje social.
El Coro griego, cobra proporciones gigante scas , e n la mi s ma proporción en que el héroe se vulgariza, sin que por ello se pi erda t o talmente. . . el sentido de la tragedia humana
LA INDUSTRIA DE LA CONSTRUCCION
PoR EL ARQ. ENRIQUE DURAN GUANI
•
Por tratarse de un trabajo de índole económica, la conferencia de l título va inserta en ECONOMíA, página 69
• (S Octubre 193 4)
ARQUITECT'URA - ECONOMIA - 25
LA ARQUITECTURA COMO ARTE Y COMO CIENCIA
PoR EL ARQ. JOSE CLA U DIO
''L A
(8 O ct ubre 1934)
Arquitectura co mo y co m o es el que m e ha s id o por los o rgamzad o re s d e la · Pnmera Reumon Anual de A rquitectos cuando acepté s u invitación Debo desarrollarlo en pocos minuto s para oyentes no es pecializados.
Ese doble asp ecto de la Arq uite ctu ra n o es una característica exclusiva de c-sta ram a del Arte. Todas las artes tienen s u aspecto científico En la pintura es la perspectiva y la s leyes físicas de las combinaci ones ele co lore s; en la lc.s relaci c nes entre las frecuencias d e l os son ido s , la división del tiempo y la ti:cnica que hay e n la concepció n y en la co nstrucción de los in s trument os de mú sica. En la Litera t ura misma es tá pre ente la ciencia en las l eyes del l eny puede afirmarse que no hay una m anifestació n en la que no tenga intf•rvrnc:ón im portante la Ciencia . aún, lo más grand es a rti s ta s del pa acl o di;;tinguieron po r sus amplios conoci mien tos científicos en sus r espectivas 'tl·•ec l .J
En Arquitectura, lo científico es la construcc ión, que comprende di s tintos pr oblemas: la higien e y la estab ilidad de l conjunto y la r es i ste n cia ele lo ele m entos.
Deber íamo de tacar ahora las diferencias ent re l o artí s tico y lo científico de la Arquitectura y prec isar el límite entr e a s pectos . Pero ante s quer e:nos llamar la atención sob re una caracte rí s tica de l a Arqu itectura y de la Lirespecto a l as demás arte s ; su utilidad.
E n general , la o bra d e arte no tiene otra utilidad que la propia del A rt c en la vida, que no es p2c a. Com o consecuencia , so n lo s arti s tas los que interviene n únicamente en ellas. Lo s artista s o quie ne s pretenden se rlo.
La A rqui tectura y la Literatura, en cambio, e obje ti van en lo que es tan en la ,·ida, como la hab ita ció n y la expre ión del pensamiento.
De ahí que sea imperdonable una ob ra pictórica , escultórica o mu ical in ralor artí s ti co y haya que tolerar la construcción que n o c ump le co n la arquio la palabra, hablada o escrita, s in belleza.
En ese se ntid o, la :Música e s la a ntít es i s d e la Arquitectura, el arte que má s lejo s de la necesidades material es del h ombre. S u función en la da es exclusivamente artística y por eso , como arte, es el que tiene má s libert<1d pa r a adaptar se al espír i tu. Tal es la cau sa, s in duda. por la cual la ú i ca es el arte q ue má s directamente llega al co ra zón
Per o vayamo s a lo artístico de la Arquitectura.
Re co rdem os pr im ero la d i feren cia entre lo bello y lo artí s tico , que m uchas veces no se percibe.
No es artí tico to do l o b ello ni e s be11o todo lo artí s tico. La belle za natural. la de un pa i aje , la de un desnudo, n o e s artí t ica. Y una obra d e tan alto valor [lrtístico como el B obo de C oria, de Ve lázquez, no es bella.
¿Qué es lo artístico, pues? Digam os que es la obra del hombre, que emol:ona.
Dos condiciones son, por tanto, necesarias al hecho artístico: que sea artificial y que provoque emoción.
El arte es el medio de expresión de los sentimientos como el lenguaje hablado o escrito o por esquemas es el medio de expresión de las ideas.
¿Acaso debe deducirse de esta definición que la obra que reproduce la naturaleza no es artística? En efecto, si se trata de una reproducción fiel hecha mecániGa:mente. Una fotografía, por ejemplo, cuando es una fotografía de un episodio que se produce sin intervención del fotógrafo, no es una obra de arte. Podrá haber en ella belleza, pero no arte .
Pero las formas naturales pueden servir de medios para conseguir el efecto artístico, y así sucede con toda la pintura y toda la escultura clásicas y esa es la !"'azón por que se cree muchas veces que se hace arte copiando fielmente la Naturaleza.
No hay arte cuando se · copia la Naturaleza sin interpretarla, cuando la copia es la finalidad y n9 el medio para expresar un estado de espíritu.
Las formas naturales no so n, sin embargo, el único ' lenguaje posible de la pintura y de la escultura. Con la misma finalidad pueden emplearse también símbolos convencionales. El arte contemporáneo así lo hace, adoptando a veces formas naturales simplificadas, pero simplificadas inteligentemente, respetan<!o poder de expresión, sin deformarlas.
La virtud de las formas naturales es la de construir un lenguaje universa l que n o exige un previo aprendi zaje. Las forma s convencionales, en cambio, im!)onen un previo conocimiento, salvo que se trate de la expresión de sentimientos muy simples, como los que satisface a veces la· decoración.
La Pintura y la Escultura simbólicas · son, por eso, artes· que están menos al alcance del público de cultura median3., son arte s menos democráticas. El público se venga de ellas ridiculizándolas.
Por "otra parte, y como ya habrá el arte simbólico hace posible el empleo de los símbolos artístico s sin contenido artístico, aunque el arte esté aus etne. Algunas exposiciones lo confirmarían. Y es lo peor que el público, aún el público entendido, que está dominado por el amb iente intelectualista que vivimos, suele admirar los méritos técnicos de ciertas obras sin advertir que falta lo sentimental en ellas, esto es, la esencia de ltJ artístico.
Respecto a la Arquitectura, la intervención de las formas naturales no existe, salvo cuando colab ora la escultura en la composición arquitectónica.
No podría ser de otra manera, ya que la Arquitectura es totalmente obra del ingenio humano. Pero sus elementos no son todos convencionales. Los hay también cc-n structivos, es decir, necesarios.
Con criterio indiJcu4blemente equivocado, se ha pretendido en huestra .... época r eal izar arquitectura exclu sivamente con elementos constructivos .
No puede haber criterio menos artístico que el de limitar los recursos del arte sin que haya para ello ninguna razón art. 1 Ística. Sólo como problema de ingenio podría tal cosa admitirse, como es alarde de ingenio y no de arte hacer versos con la condición de que sus letras inicial es formen determinada palabra, por ejemplo.
¿Se podría afirmar que es Arquitectura todo lo que aparece en la construcción no siendo necesario en la ronstrucc:ón? No. Lo más que podrá haber en esos elementos será la intención de hacer arquitectura. Montevideo presenta
tnttchos de taíes ejemplos. Pero mi empeño fraca sádo d e hacer arte no es arte.
El arte tiene por ob jeto producir una emoción, y todo lo que lleve a esa finalidad e s tá artísticamente justificado. Si el recurso no es científico, es de de la Ciencia impedir!o. Como es de cuenta de la moral impedir el arte inmoral.
Además, no tod os lo s elementos con s tructivos pueden intervenir en arquitectura. Los materiales que componen las instalaciones, por ejemplo, cañerías o cables, así como los elementos constructivos de hierro en general, no se emplean con función artí s tica. Y es digno de destacar se que los partidarios de la !!amada arquit ect ura sincera, que así algunos a la arquitectura que pretende excluir todo e!emento innecesario en la construcción, prescindan también de muchos de estos materiale s que la más buena voluntad no puede aprovec har en el teerren o artístico.
Es claro que el cambio de material y el cambio de sistemas de construcción deben producir también en las f orma s arquit ec tónicas, como lo produce e! cambio de organización social, imponiendo un arte simple, que exija poco es fuerzo. Bienvenida s sean esas nueva s formas, que enriquecen el arte y producen descanso al espíritu. Pero ello no debe interpretarse como que ha cam. b racio la sensibilidad humana. Hablar de nueva se n si bilidad es poco serio.
Un estudi os o, que penetrara en las obras de arte más que el observador corriente, encontraría identidad entre los sentimientos que animan el arte moderno y el arte de otras época s
Hay una sens ibilidad di sti nta a la general, es cierto, 'la patológica Pero enfermos del espíritu ha habido en toda s las épocas.
Dentro de la arquitectura moderna , y además de la bien orientada, hay dos tendencias equivocadas. La que sos tiene una se nsibilidad nueva y la que afirma que la arquitectura moderna es la ingeniería.
En todo caso, la primera admite una sensibilidad, porque perseguir el arte s in emoción es absurdo.
Es cierto que hay obras de ingeniería con alto valor arquitectónico, alguno-; por ejemplo, algunos barcos. Pero es que en tale s casos lo arquitectónic o pr evalece sob re lo ingenieril. El ingeniero ha actuado entonces , no s ólo con su mentalidad, sino también con su sensibilidad .
Acaso muchos ign oren que en las máquinas , que parecen la representación más pura de la ingeniería, hay casi s iempre arquitectura. Que alguna s piezas tirnen mayores dimensiones o distinta forma que las exigidas por el cálculo, sólo para contemplar las imposiciones de la estética.
Por otra parte, no debe plantearse una cuestión de denominaciones oficiales. El arquitecto diplomado que no actúe con el sentimiento hace en realidad así como el ingeniero que pone pasión en su obra hace, en realidad, arquitectura. Es, en otra aquello de la prosa poética y de los ver, sos que no son poesta
Deseo que aquell?s que me escuchan y que no se han dedicado nunca especialmente a cuestiones de arte, que es a quienes únicamente me dirijo , hayan Lomprendido en parte qué es arte y cuán difícil e s. realizarlo. Así apreciarán, toda la importancia que tienen, en la v: da social, Jos artista s, hacia , va en este momento mt stmpatta.
EL PROYECTO DE INSTITUTO
PERMANENTE DE LA V IVIENDA
PoR EL ARQ TEOFILO H ERRAN
•
E(lO O ctu bre ·1934) .
S co n s id erando el interés público, y en es pecial el del go bern a nt e, de seoso de conjurar el e norme perju ici o q ue oca sio na la mala vivi enda, que prela iniciativa má s seria exp uesta ha sta la f ech a con ese fin : la tp.tL ¡;royec.. ta crear el Instit u !o Permanente de la V ivi end a en nu es tr o país.
E s te proyecto fu é elevado hace un añ o a la Co mi sió n de V i vienda Míntma y Desocupación, y a la V II Conferencia Panamericana d e !vlontevideo, pot la O ficina Té cnica de V i vien da l\lfínim a depenct:e n te de la Soci edad de Arquitecto s del Uruguay
Dicha Ofici na, integrada p or un g rup o de es pe ciali st as dedicados de s de hace dos años al estudio de la viv ienda, r eu n ió y orde nó cualitativamente, las cansas y los ef ect os de las vivie nd a s impr o pias . co nf ecci o nando el cuadro de la. habitación, que repre se ntaba en s u t ot alidad el e ngranaje de este co mp lejo problema, q u e expuse al tratar la r epe r cus ión soc ial de la v ivienda inadecuada.
Demostraba, que lo s vicios urb a n os y arquitectónicos de tal es viviendas , las causas fundamentale s de e sa p e rturba ción soc ial, representada por un estado higiénico , moral y ec onómico , de la fam ili a, de la co lect i vidad y de la Nación. Y que la célula so cial: la fam ili a , era a niquilada po r la célula u rbana : i2 vivi enda, siempre q u e esta última vi va en un de sorden funcional.
En desurden, vive n, no sola mente las viv ienda s p recaria s o malas vi\' !enda s, también, las obr a s r ealizadas tendi ente s a re so lve r el problema· rlenominado de la Vivienda Ob r era , po rqu e n o co nte mplan la armonía de s u s propósitos: o sea, el rol que deb e n desempeñar como defen sas de las tara s encadenadas que sobr e su s habitant es gravit an. Porque n o es so lam ente construye ndo edific io s r otulado s de V iviendas O breras, que se r es uelve esa pertu r bación s ocial ori g inada por las vivie nd as inadecuadas
En términos de reali zac ión ele viviendas determ in a r los ataques y estudiar sus defensas , es motivo de un p roblem a previo, má s importante qu e la construcción misma , puesto que so br e él se apoya t ocla la est ructura de la obra social ef ectiva.
Así lo determina la cienci1 a r quitectó ni c;>.. y urb ana, a l hace r el anál is is de lo s hecho s en n ue s tra ciud a d. •
Se ded u cía que, para con -, truir la s vi v ienda s. era de im pre sc i ndi ble ne cesidad, encau zar previamente el es tudi o a nalítico , en f o rma orde nada y metódica , para ll ega r a determinar cuantitati va m ente la magnitud de lo s h ec hos, y el ;)orcentaje qu e les corresponde , para lu ego darles so lución en la m edida de s us
P.ecesidade s
Y para ello, dado la vastedad de esas in,·es tigaci o nes, y el trabaj o qu e ell a s in s umen , crear un Instituto , encargado primordialmente de esta s tareas, para l uego llevar a la práctica la co n st ru cc ió n de la s obras en que está empeñada la Nación, mediante el aporte de la c ie ncia r ea lizadora: la ciencia Urbano-Arqui, . tect omca
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Considerando que los intereses de la Nación están representados por Jos • intereses de sus instituciones afectadas, de ahí que se colocara bajo la tutela de dichos organismos la dirección general del Instituto.
Dicen así los
artículo 1. 0 y 2. 0 del proyecto:
por
"Artículo 1. 0 los delegados
Créase el Instituto Permanente • de los siguientes organismos : de la Vivienda integrado
Ministerio de Salud Pública , Ministerio de Obras Públicas, Intendencia :!\ifunicipal, Banco de Seguros del Estado, Banco de Ahorro e Hipotecarios, Caja de Jubilaciones, Sociedad de ArquiteCtos del Uruguay, Asociaciones rales, Industria y Comercio, Federación de Empleados de la Nación.
Artículo 2. 0 Este Instituto estudiará todos los problemas referentes a las \'Íviendas inadeGuadas de nuestro país, de modo de hallar soluciones -viables de realización inmediata".
Y siendo todos los aspectos de su realización , los inherentes al de un problema de estudio exclusivo de los arquitectos, el proyecto propone en los arti< u los 3. 0 v 4. 0 :
"Este In s tituto -dispondrá de una oficina administradora constituída por Arquitectos, que podrán ser, los delegados respectivos de los organismos representados, anteriormente citados.
Teniendo en cuenta que el rendimiento de la Vivienda como organización ::ocial , está determinado, por el volumen total y parcial de es os estados : nico, económico, arquitectónico, urbano o rural, en que vivien el individuo y s u mala vivienda, la Oficina Administradora se abocará previamente al estudio de la situación y necesidades de las clases sacrificadas por sus viviendas inadecuadas''
El artículo 6. 0 dice:
La oficina administradora llenará su cometido de acuerdo al siguiente plan <le acción :
, SECCION I
Corre spondiente a los estudios de apreciación r eal :
Por el inciso a) se investigará la situación de las viviendas y del estado social de las clas es mal remunerada s, en cuatro grutos : clase media de sueldo bajo; clase obrera de alto salario; clase obrera de bajo y los muy pobres.
Por el inciw b) determinarán las barriadas de habitación que acusan nn foco definido vicioso y peligroso para la comunidad.
Por el inciso e ) s e inve stiga el estado económico general relacionándolo a la habitación por: pérdidas por morbilidad; pérdidas por mortalidad; pérdidas por natalidad, pérdidas ¡;or abandono de inmuebles adquiridos a plazos, y p érdidas económicas por vicios (transporte, terreno, materiales adquirid os al detalle)''.
Se estima que la totalidad de estos estudios demandarán de uno · a dosanos.
• Más a del a nte , el · proyecto co n s idera especialmente el problema de la vivi enda, en la s relaciones totales del individ uo, por el san eamiento integral de ese al véo lo, c.le modo que re s pond a a un mínimum hum a no aceptable 'y predeterminado por el control exacto y científico, ba sa do en los estudios a nt e r io res de apreciación real.
Es a s í, que en la secc ión II, co rr esp o nde a l a R ea li zació n. Con el subtítulo de ''Creación d e nu ev a s barriadas'' se dete rmin an lo s factores que deberán precis:nse debidamente:
"Por el a ) se ubi ca n la s barriadas de vi vi en da s. Para ello es nece s ar io tener en cuenta: proximidad de lo s centros de trabajo; el medio de transpo r te eco nómico ; la s condici one s natur a le s, geológicas y climatéricas, y el to dt-1 ter re no .
Por el in ciso b) se det erm ina el á re a del t erren o destinado al barrio de vi vie ndas. Para esta bl ecerl e s hay qu e co n s iderar: el ce n so de lo s habitantes a alojar; la barriada urbana, su burbana d rural ; el cre cimiento vegetativo.
Por el inciso e) s e es tudiar á el tip o de vivienda a ad o ptar ( blocks o individuales) conside r a n do q ue: la barriada, sea urbana , s uburbana o rural ; el área del terreno disponible, es tabl ec iendo el SO <fo destinado a espacios liIJres; el capital d ispo nibl e ; de mod o que el inquilinato no sea mayor del 2S % de la s entrad as br uta s, co rre spon diente a la remuneración de cada clas e de ha:.lita nt e al o jad o.
P o r el inciso d) se establ ec en la s características mínima s de la vivienda de cada clase, teniendo en cu enta: el censo de familias d e más de ocho miembr os; el ce n so de familia s de S a 8 mi e mbro s, y el censo de familias de 2 a S mi embr os.
Por el in ciso e) s e d eterm inar á n las caracte rí s ti cas m ínim as para cada local de la s vivi en das, p o r las ap re ciacion es científica s s igu iente s : cubaje y s u perficie de la s ha bita cion es, ·de las coc inas y de los se r vicios higiéni cos; orienta ci ón; superf i cies iluminantes o in sola nt es; ventilación; circulaciones verticales y h o ri zonta l es; cale f acció n ; insta la cio n es va ria s
Por el inci so f ) se est udi a rán los s umini stros de los serv icios generales de l barrio de viv ie nd as, a sab er : hi gie n e públi ca y domiciliaria; ins trucción pública; comerci o ; d ist rac cio n es; bibl iotecas; pla zas de eje rcici os fí s icos ; primei·os auxilios; vi gil an cia; medio s de l oco moción y viab ilidad de acuerdo a: la densidad de pob lació n, la proximid a d de ce ntr os espec ializados y los transpor, eco nomtc os. •
Por el in ciso g ) se ab o rda la financiaci ón de las ob r as, por medio de: la rontribudón de l cap ita l del Estado ; la cont r ib u ció n del cap ital municipal; el produ cido de los gravám enes de l os Institutos d el Es tado directamente b enefi ciados; el producido de los g rav ámenes a los Institutos particulares m ente benefi ciad os; s in co ntar las donaciones particular es o legad os es peciales, de modo que el precio de inquilinato no exceda del 25- % de las entradas bruia R, correspondientes a l s ueldo o sa lario de cada clase alojada".
E l proyecto, también prevé el caso de saneamiento de las barriad as ins alubre s exi stente s, considerando que la s ob ra s que en tal s entido se hagan, s on obras de utilidad pública. Sobre esto, dice lo s iguiente: Si la ubica ci ón de las 11neva s ba rri ad a s ( determinada s por los es tudio s d e apreciación r ea l ) coincid i era con la ubi caci ó n de otra s exi s tentes , q ue consti tuyeran un foco vicioso,
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y ante una imposibilidad de hacerlas desaparecer por el método d e expropiación, la Oficina Administradora estudiará su habi li tación a los fine s de vivienda, y dará de ello cuenta al Municipio. Este intimará a los pr o pietarios de los referidos inmuebl es , a ponerlos en las condicio nes que exigen s us reglamento s y ordenanzas, o la s que s e dictaren. E n los casos de mora, el Munic ipio tomaría a s u carg o las obras nece sa rias .a la regularización hig ié ni ca de dichas viri endas, siguiéndos e en estos cas os , el trámite co nocido, con las sol uci o nes financiera s que so n de práctica .
Cabe agregar , que de la creación de e s t e In s tituto, s urgirá el es tudi o y rev isión de las Leye s y Ordenanzas relativa s a la construcción de viviendas y co mo derivación de éstas, las l tyes que orga n icen y aseguren la s co ndicione s • de lo s locales de trabajo.
Bas ta para ello tener en cuenta, que el trabajo insume la tercera parte de la s actividade s diaria s del individuo ; que el reposo , las dos tercera s partes, y que de esta relación entre el rep oso y el trabajo , o entre la vi vienda y el taller, s urge la vida urbana.
La efi cacia del In s titut o Permanent e de la Viv:enda a s í pr o puesto , s erí a indiscutible. Va dirig ido al control y s alvaguarda de los tres aspectos fundamentale s del problema: la s alud , el ahorro y el trabajo de lo s sacr ificad os por s u s vivienda s inadecuadas.
Porque cons idera la realización de las viviendas como defen sa individual v colectiva mediante: .1
la denfen s a higiénica: réalizada p o r la vivienda s alubre. la defen sa moral: realizada por las virtudes acrecentadas baj o el techo de una vivienda bien di s tribuída y o r ga nizada. la defen s a eco nómica: realizada por la vivienda construida en rela, ción al s alario o s ueldo. la defensa colectiva: realizada por la vivienda urbanizada.
E L A RQUITECTO Y EL NIÑO
PoR 'E L :\R Q. RUQ L E GA RCIA BLIXEN
L(12 O ctubre
AS injusticias, las guerras, la mi s eria , imprimen en el car úcter de los pueblos, una s ens ac ió n d e tri s teza. que se traduce en de sal ien to para alg unos para otro · , en un afán de int ensa lucha Pero, al medir en el espacio ' 'ti emp o " lo efímer o de la vida humana y el en o rme proc eso q ue requiere n la s sol ucione s que p odrían mej o rar el ambiente, un dejo d e im p o tenc ia itwad iría el espíritu , s i la perspectiva de un mañana mejor. en el qu e n ns es d ad o col aborar eficazmente, no Yiniera a reanimarno con s u ráfaga d e opti mi s m o Y f' Se mañana , com ún t a nto en la s razas , co m o e n la s ép ocas , lo constituye la niñez, obrero multicápite del porvenir, y en quien d elegam o s to dos , d es de cada p uebl o en gene ral ha s ta cada hombr e en par!icular , la reali zación de los sue ñ os, la ma ter iali zació n de los proyecto s, que la vid a n os obliga a Yec es a d eja r in co ncl.!sos ...
ARQUITECTURA-
El abogado codifica la ley que ampara lo s derechos de la infancia, estudia s u rol social; el médico busca mantener la salud del cuerpo, prevé y cura las <·nfermedades; el maestro despierta en esa alma los primeros sentimientos, graba los principios de s u cultura y completando la ob ra de lo s anteriores, el ar<.!u tecto · crea las células, limita lo s espacios, o fre ce toda s u capacidad técnica • • para produdr los edificios digno s de tan altruísta obra Si la confección de un proye cto arquit ectón ico hace identificar al arquitecto con la persona que lo encarga, ha s ta el punto de estudiar su psicología y buscar la so lución que se le adapta, ¿cómo n o a ce rcar se a los niños, tratar de sus necesidades, plasmar en construcciones las id eas y adelantos que l::t ciencia adquiere diariamente para ellos, y cómo n o proyectar para quienes no conocen la poesía de un hogar feliz, la nota de color d e sol, de alegría, con la cual quizá se disipe la negrura de esos ambientes en c¡ue de spiertan alguna s . . ? ex ts t encta s . ...
. . . La niñ ez obliga al arquitecto a est u rti ar dif ere nte s ed ificios: la cuna, la Úeche o nido, e l jardín de infant es, la Gota de Lec h e, los co legios, el refect or io esco lar , las infant ile s, ex igié n dole el m áx imum de compenetració n al buscar la s so luc:one s ace p tab les. . . Desg r ac ia damente , poco ha podido producir hasta h oy en nue stro medi o, qu edando mu ch o por reali zar aún ..•
El i ncre mento actual del trabajo f emenin o en el Ur ug uay , origina el probl e ma qu e ya han resuelto sa ti sfac t ori a ment e otro s países : el cuiado de los niñ os e n las h oras de labor. . . Si la viv ienda ob r era fuese algo decoroso · entr e nosotros , no adquiriría este pr oblema lo s co nt ornos que presenta ruando las madre s p or ir a las fábricas, dejan s u s hij os en el ranchería d e latas vigilados por cua lquier vecina ...
El i nt e r és social de que las ge n eracio n es se f orm en tanto fí sica co mo normalmente, requiere que aquell os niño s a q uiene s sus padres no pueden atender en debida forma, sientan ]a p r otección sabia , ya sea del Estado o particular, pero desarrollada en forma ef icaz y co n sc ie n te
A l seg uir la v ida <le un niño, de sd e s u n aci m ie nt o, d es de la maternidad en P1ttchos casos, ve remo s cuántas Yeces e] esf u e rzo so cia l debe ayudar a la madre y cuánta s veces ese esfuerzo se exterioriza en la creación de un ambiente arquitectó ni co que supla en ciertos mom en tos a la casa paterna. Para los niños meno r es de 3 año s , en co ntram os La Cuna, la Cree h e o nido, la Gota d e Leche; para In s de 3 a S a ños, lo s co n s ult ori os infantil es y los j ar dines de infantes A hs se is años , el niño empieza (.n la escuela s u educac ión , permanece en ella me di o día y el resto ,debiera pasarl o en las bli ot ecas o casas de estudio, donde :- e l e of r ec ería hosp itaJidad mientra s durara el trabaj o de s u s padres. Cuandos las co ndi c io n es pecuniarias del hogar ha ce n penosa o imposible una buena • ali me nta ció n , el refe ctori o s uple esas privaciones y s u s amplios comedor es a lberga n a los niñ os ofreciéndole s comidas sa na s y abundantes. . . Vemos, pues, que en ningún momen-to la niñez d ebe estar desa mparada, la soc iedad ve la por él y para cada un o de e sos mom en tos el a rquitecto deb e pr oyecta r un edificio especial.. . .
A las madre s de niño s men ore s de tre s años , se las ay uda con la creche ¿Q u é es la c re che ? La créch e o nido es la org an izac ión que s nple al hogar durante la tarea; que baña, aliment a, ha ce jtugar y d esca n sa r al be bé mientras ella lucha y trabaja por él; que recoge al niño a s u ida a l taller y lo devuelve al reg :e so, f sano y contento al se r bien mantenid o .
Si esas horas el pequeño hubo de pasarla s e n la casilla de latas de ke-
ARQUITECTURA- ECONOMIA- SS
1-osene, adquiriendo enfermedades, la creche, por el contrario, le ofreció el hogar agradable y limpio, la nurse vigilante, el aire sano de sus salones bien proyectados. . . ¿Cuántas mujeres trabajan entre nosotros? Millares, diseminadas en los cientos de fábricas. ¿Cuántas creches les ponemos al alcance, para mejorar las condiciones de vida de sus hijos mientras ellas luchan?... Sólo • <los, una en la Casa del Niño, otra en la Unión Y sin embargo, no debieran faltar en las fábricas o talleres, debieran formar parte de su programa constructivo, como se proyectan las oficinas o los garages... No debe ser sólo el Estaco quien ponga toda su iniciativa, sino también quienes usufructúan y especttlan con el trabajo femenino ... En Rusia, una ley hace obligatorio en toda empresa de esa índole, la creación de una creche, ae 100 niños para una población obrera de 2,000 a 3,000 personas, creche que se mantiene en su mayor parte a expensas de la empresa y cuyas condiciones de edificación se rigen por esa misma ley. No es necesario disponer de mucho capital ni de vasta extensión de terreno. . . Para una de 30 niños bastaría con un cuarto para recibirlos, cuando los entregan las madres, con una superficie de 23 ms. 2 , un cuarto de higiene, donde reciben su baño y son vestidos con ropa desinfectada del establecimiento, con 16 ms. 2 , dos salas, una por cada grupo de 15 niños, donde juegan, corren y pasan el mayor tiempo, con 48 ms. 2 3.20 ms. por cada niño, una terraza abierta en la que duermen su siesta, un cuarto de aislamiento para el caso de presentarse alguna enfermedad, dos pequeños comedores, cocina, lingerie, P.tc.,. . . Los muebles claros, los colores de las paredes, las grandes ventanas, darán una sensación de alegría. y salud a esos ambientes
Este programa mínimo de creche puede aumentarse, anexándole un consultorio consultorio de gestantes, o también una gota de leche. . . Las azode las fábricas serían los espacios indicados para el emplazamiento, cuando no se disponga de mucho terreno y la adopción del sistema azotea jardín permitiría tran formar esas superficies hoy inútiles en una obra altruísta y eficaz.
la creche es necesaria para el niño pobre, también la reclaman algunos que no lo son los niños qne viven en apartamentos
En Montevideo se experimenta, desde hace algunos años, una verdadera fiebre por alquilar apartamentos , fiehre justiiicada por las ventajas de buena ubicación céntrica , unida a la de la comodidad de la calefacción y la luz y el z ratis en algunos casos Tentados por esas faobligados a veces p or el bolsillo, los matrimonios alquilan esos espacios mínimos, obtenidos para un mayor rendimiento del terreno , sin considerar que en esos ambientes los niños no pueden . . Se piensa en la mayor o menor proximidad con las plazas y se proyecta pasear frecuentemente a los niños Pero las mil compiicacioncs diarias no permiten salir do se desea Y ! además nuestras plazas centrales no se prestan para que en ellas _i ueguen. . . Nuestras plazas son dinámicas , no son estáticas, son plazas de tránsito y -d onde sólo por casualidad se forma el remanso necesario para que corran lo s niños, cosa que obs ervamos en Constitución, Independencia y Libertad, pue stas en el eje la mayor circulación
Si en cada casa de apartamentos importante, se proyectara una crechejardín de infantes, aprovechando las azoteas, solucionaríamos la preocupación de muchos padres. En Estocolmo, por ejemplo, se destina el último piso a ese fin ... Una nurse, paga por k1 firma propietaria, cuida de los niños mientras sus padres salen, haciéndoles correr · y jugar en espacios amplios y luminosos,
muy distintos al cua rt o estrecho del apartamento. El gasto de la creche, ediii cación y mante nimi ento está calculado ya en el presupuesto, co mo podría hacerse con el portero o la calefacción, y la condición de in quilino da derecho a ma nd ar gratuitan:ente un niño por famil ia , pagándose un suplemento por los r es tante s
Queda aún mucho que d ec ir so bre el pr ograma para arquitectu ra infantil, h2blar de gotas de le che, jardines de infantes , cunas, etc., edificios todos qu e necesitamos co n urgen cia en nu estro medio. La ob ra qu e debe desarrollar el arquitecto es vas t a, la meta lejana, estam os rec ién en los co mienzo s y si al producir las obras experimentamo s una sensación de tra scendentalidad al medir lo perd urabl e de nuestras concepci 8r..e s, mayor será aún esa sensació n cuando pense mo s que al crear para los niños , crea mos para futuros creadores ...
ARQUITECTURA MODERNA
NUESTRO MEDIO
PoR EL A RQ CARLO S A GOlVlEZ GA V AZZO •
S ,.. cnorc s :
El concepto erróne o que vulg a rmente prima obre el ignificado de la artJnitectura, es cau sa de que se le reste importancia a una fase de la activi dad cu ya tra scendencia aum enta , a medida que se explaya el horizonte de sc ubi erto por la o rganización moderna de la soc iedad.
En efecto : El criterio uni lateral co n que s e juzga el co ntenido de la palabra arqu i t ectura , basado en su antigua defini ción 'de arte-c ien cia de const ruir, l•O es para el presente má s qu e un grato recuerdo de los artífices, que en gener acione s pasadas, vivi eron en un mundo s i n o sencillo , al meno s , simplificado , por las creencias y costumbre s que las regían.
Así hemo s recibido de su legado , las magní f ica s concepciones que cristaJizan en nuestra mente como numen simbólico del arte , las majestuosas y sencilla s líneas del Par ten ón, la grandi os idad del P a nteón de Ag ripa, la lujuriosa po testad de la Alhambra, la siln e ta severa del E scorial, la cautivan te proporci ón de las concepciones de l\lliguel A ngel, A lberti, Palladio , Bnmeleschi y renacenti s tas in s ign es ; qu e contribnyer '1 n con sus obra s, a acrecenta r· el hi stórico de la arquite ctur a ; luego, el es plend or de las co rt es fra n cesa s completar on 1a acción per enne d el a rt e, con su contribuci ón tan fácil d e impresionar mentes femenina s
Si se analizan la s di stintas co rrient es hi stóri co-arquitectónicas de la antigüedad, hemo s deducir, que la di versidad de formas y estilos que h oy s e r ecorren en un insta nt e de ti emp o, no constituyer on imples y caprichosas int erpretaci o nes d el a rte , si n o qu e f uer on guiada s co n un fin determinado y con l tn espíritu f ormado al martilleo inc es ante de una idea colectiva , - dominanl e, absorbente ," - que provenía del a mbie n te soc :al formado al través de no ,... n acos anos
• Este pasado laborio so, c uya s arquit ectura s fue ron verda,deras definic io-
• ( 15 Octubre 1934)
• nes de otras tantas modalidades sociales, constituye el ejemplo magnífico de lo que debe ser para nosotros, la arquit ectura de nuestra época.
Cada época, - cada so ciedad, - construyó, no como un juego, la plástica de sus monumentos, sino que construyó, para reSolver sus nece sidades, ..simples desde luego, porque simples eran sus medios y sus Factores extraños tampoco mezclaban su inf1uencia en la concepción de sus obras y levantaban de esta manera, bien alto, como pendón representativo de su civilización, esa expresión particular, que hemos dado en bautizar con el nombre de "estilo".
La necesidad es la base de toda producción humana, conc!ente o inconciente.
El concepto de "necesidad", debe de arraigarse bien hondo en lo s puepara poder definirla y para poder resolverla.
La arquitectura, es hija -de la nec-es idad.
Las nece sidades de hoy, forman <ie por s í. un problema completan1er.tc nuevu, porque las costumbres han evolucionado, - ya sea por s u s principios ideológicos, ya por los medios de que se dispone.
Difícil podrá se r, di sc utir unos y otros, organizar y derribar in s titucio· nes, estatuir las condiciones de la vida soc ial de los pueblos, regularizar s u s relaciones y transformarlas; pero, ¿dónde es que desarrolla es te cúmulo de actividades?, ¿cuál, el mecani s mo que hace factible la vida del hombre en la y sus relaciones en soc iedad ? La ciencia debe responder y el arte como expresión espiritual, pero, ¿esto es arquitectura? - ¡ Sí! ¿Es la misma del pasado? - ¡Sí!; per o, ¿qué ciencia re sponde a un tan amplio?, ¿la ciencia de construir ? - ¡ N o ! !
La ciencia de construir, es un medio de llevar a la práctica aquello que concurrirá a resolver nue st ra s nece sidades, es decir, lo útil; pero esto útil, será definido por otra ciencia, má s amplia , má s va s ta y que ahondará el estudio de la organización material de la soc iedad, en su un :dad : la lzabitación , y en su total: la ciudad. Y es esta ciencia, nueva por su orientación y libre t!e prejuicios por la originalidad de los elementos con que trabaja, la que concurre con su desdoblami ent o, a caracterizar la organización racional de la hahitación, definiendo, la verdadera arquitectura moderna, es decir, la arquitectura creada para nue s tra época, esencialmente útil, porque co mplace a nu es tra natural actividad para la cual se ha creado.
Merece estudi o especial, la conjunción de los conceptos gen erale s de este desdoblamiento, - conjunción, que se nos presenta después de su estudio part icular, con una nueva ex pre sión, - tan nueva, como la arquitectura que he definido, __:_ y más vasta qu e aún, puesto que la lleva en sus entrañas, v es el urbanismo
• No podré entrar en e ste terna, porque e s corto el tiempo d e que di s pongo y debo dejarlo para la próxima dis ertación; sólo he de decir, que el principio del urbanismo , es el mi s mo principio de la arquitectura moderna y por lo tanto, estas consideraciones de carácter general sobre la arquitectura, pertenecen también por entero al urbanismo.
¿Cómo se de sarrolla la arquitectura moderna en nuestro medio ? '
Si se organizara una encuesta con la base de esta pregunta , no llegaríamos quizá, a encontrar una f orma de expresión, que pudiera precisar las distintas soluciones dadas al terna tan debatido de aquel1o que se ha dado en lla• mar y algunas veces despectivamente: Modernismo.
Son tantas, las interpretaciones dadas a esta singular palabra, que preparticularida·des asombrosa s de dilatación y contracción.
Aquí, cabe d e todo, - desde los vértices má s prominentes de nue">tra ciudad, hasta la ruborosa pretensión de un chalecito de suburbio ; desde las torres de la Independencia, hasta las barriadas multicolores de puro cuño de empresa constructora. Todo, se construye para el profano y muchas veces para d que no lo es, en nombre de l<a. arquitectura moderna. Nuestra ciudad, presenta en ese sentido, el asp ecto fraP-co y decidido cie un niño inocente, que lejos de ocultar su travesura, pregona con candidez pasmosa, aquella falta que cree no haber cometido jamás.
La evolución de nu es tra arquitecttt'r a hacia el pseudo modernismo, (y digo " nuestra" por ciertos caracter es que trataré de definir), es incipiente,apenas data su comienzo, desde unos 8 años atrás, - después que las campanas de Ja Exposición de Arte Decorativo de París, del año 25, repercutieran en todos los países del mundo, anunciando una nueva creación de Dominique, la última palabra de Patou y alguna otra originalidad decorativa: los árboles de cemento. Sí, - señores que me escucháis, - es ta es la base de nuestra arqnitectura moderna, base que por lo atractiva, hubo de ser mundial y nefasta, pero que gracias a uno s cuantos incrédulos, que fueron, vieron y tocaron, se dieron cuenta de que aquello no era nada más que una reclame comercial; que las const rucciones eran de cartór. y que los árboles eran raquíticos, no purificaban el aire, no daban so mbra y n o crecían ; los que no se costearon para tan grande desilu sión, se contentaron en volver la vista hacia aquellos estilos, !an conocidos su antigüedad, y forjaron sus elementos, de manera que se ad aptaran a sus ansias de renovació n , sust ituyeron la copia fiel o simplificada de los constructores ital ia nos que supier on en su tiemp o, imprimir una unidad especial a nuestros centros de por otras, que no importando cuál fuera s u valor utilitario ni estético, sati s faci ::- ran la vanidad personal del propietario, significando algo nuevo y mostrando en sus fachadas, hasta dónde llegaba su propiedad.
Y así como en el teatro se cambian Jos telones para dar pas o a una nueva es<'cna, cambió con sus fachada s, la nueva escena de nuestra arquitectura, titulando el cuadro con el nombr e de arquitectura moderna.
Hubo tambi é n alguien que fué má s adelante, fué más moderno, y le llamó "futurismo". · · · 1 1
Junto a este cúmulo de circunstancia s de indudable halago , para un espíritu ávido de modas, se desarrollaba en ot ro s paí ses , y aún inismo en la Francia de las modas, un estudio ser io, conciente de los factores que se considerahan de nue stra época ; d e todo aquello que la soci edad iba asimiiando a sus costumbres, tranformándolas; de todo aquello que sin sentir, iba creando en toda s las clases sociaies, un estado de inquietud espiritual, que despertaba en la conciencia de cada individuo, el valor de su raza, ostentado por necesidades nuevas, que su mentalidad era capaz de cubrir, con los recursos de r: u propia inteligencia.
U>is graves trastornos sociales 'y económicos ocurridos en el en lo s últimos 20 años, obligaron a que se reparara aqu ello que se había perdido: la casa, la ciudad, el campo. Y la ciencia investigadora, al empezar esta empresa de reconstrucción, descubrió al mundo el error en que había vivido; descubrió al mundo el alcance de su propio valer, de que su civilización y sus costumbres, ha sta ese momento encadenadas a un falso formu-
arquitectónico, vivía impotente, de lo que el pasado nos legaba, por inde sus construcciones y de sus estilos.
Que ese formulismo en el que se había embotado, por olvido de su trascendenc ia social, provocado por las magnificencias fugaces de otras actividades má s ll evaderas, debía de terminar, para dar paso a nuevas formas, que ccmo en las épocas clásicas de la arquitectura, fueran la expresión r ea l de nuestro siglo XX • El estud!o conciente de nu est r as neces idades, f ormó la base para s u resolución, por medio de formas útiles y estéticas. Formó, la nueva arquitectura. Los medios para realizarla, cont ribuyeron a imprimir su carácte r y defi. , . mr su estetJca.
La no s brindaba generosamente, el principio inmutable de o rgani?ación bió1ógica, sab io ejemplo constante, de racionalización de funciones orgánicas, y de e1la, se aprendió a resolver para el hombre, elemento de la naturaleza, sus condiciones de vida dentro de la misma y sus necesidades impuestas en su carácte r de se r soc ial inteligente, por intermed :o de la casa moderna, ·de la ciudad moderna, verdaderos organismos biológicos puesto que la vida en su inter ior y se desarrolla dentro de s u organ izaci ón material.
El sol, !a luz, el air e, deben ll egar a todo lugar de la haoitación, reguhdos por la técnica, en forma que la hagan un reparo y, a la vez, una p!term que permita el paso del individuo a la naturaleza, principio exigido para • • • toav ser viv iente.
El primer paso, se define: no más habita cion es obsc ura s, no más construcciones lóbrega s, ni casonas primitivas que hicieran las de1icias de nuestro s an ·· tepasados. La tradición familiar, nos agobia co n el peso de sus cost umbr es que nada tien en de igual a las nuestras.
La técnica mod erna soluciona n'uestr36 necesidades; la d;stribución racional de los elementos que constituyen la casa, se rá para determinar la vida normal dentro de ella. N o deberá pues, exi stir la adaptación de ésta, a la cons tituci ó n de una casa, que s : rvió para otras épocas, o que fué construída cc n normas de otras épocas ; l a construcción de unas cuanta s paredes no solu c:ona n una casa, si esos lugares que dividen no guardan una armonía perf ect a con los m ovimient os que allí se va n a desarrollar
• La naturali dad de los movimientos dentro de ella, es el fin que se pers igue en la práctica moderna de la arquitectura ; en esta naturalidad, está la comodidad del aue la habita. -
Como os daréi s cuenta, estos principios nada tienen que ve r con e l fut urismo ca ti ficado por la exaltación popular.
Señora:
Usted, que utiliQ:a s u casa, a todas las horas. del día; usted, que se desplaza horizonta!ment e, y tiene una estatura que no varía mu ch o de las normales de s u sexo, debe comprender que s u casa le será cómoda, s i se extiende según el plano normal de sus m ovi mi entos y que todas las cosas que sea n de s u uso corriente no podrán estar colocadas má s allá de la distancia que su estatura le pe rmite alcanzar.
Usted, como los <le su familia, n ecesitan comer y dormir para poder vi-
v ir; su servicio le pres.enta mu chas diticuitades para organ1zario y nunca 1o hace bien. En s u casa mod e rna, el co med or, el " off ice" y la co cina, guardan una relaci ón tal, qu e t odo deberá funcionar como una máquina; la irigidaire, s u cocina, 13 mesa de trabajo, s u de s pensa, lavadero, secadero , la mesa donde co me , se disp c nen co mo parte integrante de la casa, porque todo contribuye a lo mismo, t €m útiles son toda s es tas cosas como el lugar d onde las ubica.
O rgani ce s u dormitorio con s u ca ma , su "toilet'' y su guardarropa; supr ima aquello s mu ebl e s qu e fueron de s u familia, porque s u casa no es un mnseo Ust e cl debe de hacer u so de s u s mueble s y n o los mueble s de usted; c; uprima aquell o que no nec esite y org ani ce s u casa con lo que le sea útil; !o qu e no e s útil, tampoco es arte; es , si mplem ente : incomodidad. El concepto idealista del arte , n o está reñido con s u tota lidad; en arquit ectura es todo prácticamen te lo mi s m o; la diferencia sólo es tá en el tempera mento de aprecia ción, al co nsiderar s u faz utilitaria o la forma del objeto.
El frí o, los entumece en el invierno crudo ·
Us ted se queja porque quiere. que va a construir s u casa , exija s u calefacción adecu ad a. T eng o entendido, que s u s recurso s no le alcan zan para sati s facer esas co-
aquell es mate r iale s costosos y s uprima las decoraciones que obligó poner a su arquitecto , en la fachada para hacer creer qu e v ive bi e n, y viva b:e n en realidad.
Se ñor:
Us ted qu e trabaja e n su casa, e n s u ofic ina , o donde sea . Usted que debe d e ah orrar en e rgías, para dedi ca rl as a s u trabajo , pien se el t:empo que pierde t>n el laberint o ·de s u escritorio.
Ese ca nsan cio en la vis ta de que siempre se queja , es d ebid o a la mala luz <on que trabaja
O rgani ce bien s u trabaj o; di s ponga todo lo n ecesario a s u alcan ce, ahorre movimientos, f ac ilite su acción, co n una conv e ni ente distribución de los mu ebles que nece s ita en un loca l adecuad o; rendirá más y se sentirá mejor. Aquellas raya s verticales y h orizo ntale s, con que marea y confunde al que p as a por frente de s u casa, no hace que usted viva en una casa moderna, e so re rá, tal vez, un ca pricho , tal vez una moda.
El <lintel quebrado de s u ven tana , es so la mente una guiñada coqu eta con j)r eten sio n es al ri9í culo , co nque s u dibujante pretendió darle a s u casa, un sede distinción.
¿Us t ed ne ces ita la decoración ?
La di s tribu ció n armóni ca y la proporc ión de los volúmenes prácticos de ca sa , la expresión formal de las cosa s. determinarán la impresión profunda d e su e stéti ca. • plantas, las fl ores , los ár bol es, se rán s u s m ejores complementos.
Y esto no es moda ; e s la base de la es t éti ca per manent e de la arquitectura rle todos los tiempo s, íntimament e li gada a la natural eza humana, porque d epende de s n s incambiados órganos d e percepción.
Ved, pues, cuál es el signi fi cado de la arquitectura m od e rna y có mo se tra duce en la expr es ión d e s u s forma s AIQUITECI'URA- ECONQMIA - S9
• 1 • \T ed, p u és, qbe a pesar de lo qüe se d1 g a, y de que se repita la fra se tan vitlgar "sobr e g u s tos, no hay nada esc rito", con que se p retende ju s tificar las má s fan ta s ía s y la os t enta ción capricho sa de los arcaicos o reg it male s, h ay, s i se qui e r e, demasiado concreto y que ese gusto, que científicainente no es mi.dél má s que una expresión e stéti ca sobre la facilidad d e mo st rar ia pr opo r ci¿n d e fo rma s y color es, la arquitectur a lo tnide, por la ütilidad d e l bs elemento s con qbe se trabaja ,
QUÉ ES EL URBANISMO
Y móviles de su . . eJecucton • • tmpertosa
P o r e l A rq. CARLOS A GO MEZ GA V AZZO •
(17 Octubre 1934) .
Qué es el Urbanismo
DECI A ·en la disertación pasad a , qu e cabía un desdoblamiento en la c iencia que defi n ía la a rquite ctura y que una de las modalidade s ado p• t a da s po r aquélla, al a band o n a r el estu di o constructiv o de la s fo rma s, con tribu ía a d efi n i r , p o r un lado, la a rquit ec tura m o d e rna , e n cuanto se e ntr a b a a ap l icar el anál i s is d e la a ct i v id a d humana , dent ro de l c uadr o 1imit ad o d e la v ivienda; y en ot ro m odo, la aplicaci ó n de ese e s tudi o a l a organizaci ó n m a terial de la ciudad , c o m o o rg a ni s m o fun c ional de l a s actividade s púb li cas y privada s d e l i n d i vi duo , e n ge n dra ba un c o m plejo es tudi o técnico- social, q u e co nocem os co n la palabra U r banis1110
Se puede c ompre nder en t o nce s fác il m ente, que este estudio, o ri g in a d o p o r la nec e s idad d e co n ec t a r los dive r s o s ó rd enes de la a c tividad d es arrollada por el ho mbr e, inh er ent es a s u co ndi ció n natur a l d e se r soc ia l y p o r la c o mplejidad de las acti v id a de s que e n su evo lu c ió n co n s t a n te h a ll ega do a d o minar e n las c iudad es co nt e m po rán eas, e mp ezó , como ya lo h e exp u e s to vez pa sa da , c o n la r eo r gan i zac ión d e la unidad m ate rial ;.:on s t ituti va de la ciudad, qu e es la habita ció n.
En ést a , s e defi n e s u ut ili dad , se dist ribu ye n y se aplican lo s lu gare s de e ll a, e n tal o c u a l se ntid o y se e s tudian las circulaci o n es y s ervido s, para q u e aqué ll os sea n út il es a s u s co n t o d as las c ara c t e rí stica s , c o mod id ad e s y ve n tajas qu e impli c an la de s tin ac ió n es p ec ia l d e cada un o, co mun icaciones fá c il es y adec u a d a s a la c o n s tituci ó n o r gá ni ca d e l h o mbr e, eco n o mí a d e m o vi m ientos y de m a nt e n ción e higien e ge ner a l de la mi s m a.
L a ext e n s ión de es tos pr i n c ip ios t éc ni co s , ap l ic ados, c o mo h e dich o , a la co l e c ti vid a d , tra n s p o rt ados por e l h o mbre, d esde e l m o ment o que s a le de s u c a s a para po n e r s e e n r e lac ió n co n s us se mejant es, o bli g a a cla s if icar la c i ud ad, s eg ún la act i v idad v ital d e l individuo, ya s ea p o r sí, o por los m e di o s de que dispo n e, amplia n do los mi s m os pr o blemas de la h abi t ac ió n , a u n ciclo de m ayores pr oy e cc io n es que f or ma: materialmente , la ciudad ; y en s u vitali dad y d in amismo, 1m e nt e social urbano.
•t • i Llegar, púe s , a definir esa f o rma material, y r e gular izar la acci o n s o c ial, co n la adec uid a d debida entre una y ot ra , es el tema Urbanismo. Pero no podía escapar el desarrollo de esta c ie n cia, a la s condicion e s generale s de t o da e mpre sa humana, y es así 1 que su profundización, podem o s decir, s ólo se hiz o presente, cuando y porque los centros . poblados, • alcanzaron un grado de evolución ta l , que la v ida en ellos empezó a mo strar s i gnos ev id e nte s de inestabilidad y atrofiamiento.
La evo lu ción constante d e la s costumbres y e l desarrollo de los medios útiles con que cuenta el hombre para sat isfa ce r sus necesidades, proclamaron la inadaptabilidad de lo hecho y la nec es idad de su renovación y planeamiento.
He aq uí ) que el urbanismo moderno, definiese con dos palabras, su co m et ido : regulación y bajo las cuales, estudia el problema del presente, y recogiendo sus enseñanzas, comparadas a un pretérito aleccionador, prodama en nombre del bienesta r soc ial, la palabra siempre desoída de pre, 1.'encwn.
En -este principio altruí sta de economía social, se e ncuentra el secreto de la resistencia pa s i va a la aplicación de t o do estudio urbano , porqu e s u consecución, n o ll ega a de s lumbr a r con resultados inmediatos
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Causas de su ejecución imperiosa
L os problemas primarios del urbani smo, decretando la cla.:;ificación y organización parcial y colectiva de los lu gar e s destinados a trabajo, descans o , h abitació n y comunicaciones, s ufr en l a s cons ec uen c:as de esta 1nexperie n cia cor r ie nte en las personas dirigentes y dirigidas, porque uno s, limi tan su acción a las actividades del presente, y otros, colocándose en el mi s m o terr e no, desconocen la ma g nitud del problema que representa dirigir la actividad total de una colectividad, •esc u dados en la de s u s int ereses particulares.
Donde el tiempo no h a permitido la c ri stalización de gra ndes hecho s que s e a rr aigan en el se ntir común, legand o a l a s soc ied ades de hoy inequív o c os síntomas de tradición ; d o nde la s oci c ciad s e mant iene dentro de una neutralidad notoria , r espec to a las f ormas exp r es iv as del arte; dond e no existe nada que pueda influen ciar l o ca lm ente la acción técnica, ha c ia ciertas directivas que c undan pernicio samente para la concepción de grandes realizaciones urbana s , parece que se of r ecie r a el ca mpo propicio a la razón y a la lógica, para esparcir lo s frut os fecundos de la ciencia. Desgrac iad amente n o es así, y a pri mera vista, s a lt a la r e lati va raz ó n de los h echo s , com o barrera infranqueabl e a toda ren o vac ió n.
Dirijamos la vista al medio mat eria] que h abitamos con nuestra mentada o rganización social: se desconoce aquí, e n absoluto, el resultado de t oda realización urbana, por falta de previ s ió n l óg ic a sob re los hechos, y todas aquella s que revisten alguna imp o rtan cia, quedan libradas a la r esolu c :ón de problemas d e tallista s 1 de lo s c u a l es, l a mayoría, dependen de la ini c iati va pr i vada sin cont ralor científico alguno, co n el c úmulo de circunstancia s agravant e s que e ll o repres e nta y que se derivan d e la prelación de l o s intereses particulares al inter és y bienestar colectivo.
No es este el ca mino a seg uir, de una política muni cip al científica-
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mente o rg a nizad a Muy ot r o es e l problema. para e ncararl o, o más bien , abandonarlo de manera tan có m oda .
Cada p ob la ció n de nu e s tro p a ís. difie r e en cie rt os aspectos de emplazamiento v m ed ios de v id a . .;
Las rela cio n es o r gán ica s, e ntr e un as y ot ra s , se manifie s tan en forma s distintas y dada s la s características del medi o en que se desarrollan.
El g r ado de evol u ció n , decrece o se inten s if ica y e l poder económico y r e ali za d or d e cad a un a, n ::> s iem pr e va ría a esas características co mo vulga rrn e nt e se cree, porq u e e s tán s ujetos a eve ntuales que ,., habrán d e prever s e en c ada caso
Fácil es obs e r var e n e l territ o ri o de la República , zonas que bien se rl e finen en s u s de s tin os : agrarias, industriales, turísticas , etc.; pero no es tan fácil exp lo tar e s a s c o ndicione s naturales, s i no se precisan esas ca racterí s t ica s, para r eso lve r y preve r , de acuerdo co n ellas, y las generales de vida, la s r ealizaci o ne s que h an de fomentadas y ma g nifi ca rla s .
L a intensidad de l o s núcleo s pob la d o s va r ia ble e n g rado s umo , y de smesurada con r esp ecto a l a Cap i ta l. n o hace má s que determinar grad os en c ua n t o a la posibi lidad de realización se r ef ier e La va riaci ó n de los intereses en juego , es n o t o ria en e s t e último caso, pero, ¿es dable presumir la s con s ec uen cias e n e l futur o, c u a n do se procede s in pl a n preconcebid o que pueda as e gurar un r e s ult ado positiYo? y má s .. cuando se ju ega la in ve r s ió n consta nt e ele s um a 3 que g r a \·itan sob r e la eco n om ía pública
El ejempl6 del Turismo
No podré tratar aq uí cada exp r e s ió n de l a vida actual, en s u depend e n c ia directa de l urb a ni sm o , per o s í p o dré citar como e j e mplo , el problema del Turi s m o , c u yo interés aumenta c o n la actualidad.
S um a s im por t a nt e s piensan dedicarse con el f in de fo mentar es t a indu st ri a y que debe r á n traducirse en ohras e qui v a lent es a la imp o rt :J. ncia qu e este plan r eq ui er e .
Este pr o blema, c uyo s r esultados repercutirán en la eco nomía n ac io nal , s i carece de la base re s o luti va de l a t éc nica urb ana, qued a libr ado al m ás rotund o de Jo s fr acas os
El aumen to población, ya sea permanente o tran s ito ria , o rigina un desarrollo ele todas l as ac ti v idade s de un pueblo: magnifi ca ndo l o útil y tambi én la s d ef icie ncias de t oda o rganización , y entre ésta s, las no calculadas erogaciones que importa el c recimiento del medio material, y e l incipiente problema edilicio de los act uale s centros de turismo y de aquellos otros que , con ju s ti ficado m o tiv o, prete nden se rl o.
El re s ultad o s ería , el co ng est ionam.iento de sus m ed ios mat e riale s, el atrofiamiento de · s u s manifestacione s v italeg y ]a paralización d e toda actividad p or falta d e adaptació n .
Se po dr á decir , que toda vía n o se ha t: mpezad o y ya se está de vuelta. Nada má s equivocado. Para co m e n za r , es ne cesa r io disp o ner d e grandes capital es, co n objeto de p r opo r cio nar aquellas m e jora s capaces de o frecer al indi v idu o, cond i c io n es insuperables de v ida y facilitarle el goce de la s ca racterí sticas na tur a l es. Las ca ntidade s que · se invierten por este conirán s umánd ose a ñ o tr as a ñ o , ex igida s por la evo lu c ió n d e los hechos,
•-y s u inversi ó n c o n s tant e a la utilidad pública p o r co ncepto de mantenimiento s o amp li ac io n es, determinarán, a larg o ti e mp o , can tidades fabul osa s , que ob li ga n a p e n s ar s eriamente, e n la s co n s ecuencias que s u empleo e n o bra s no pe rmanente s , pudiera aparejar.
Es t e so l o principio de e c o n o mía n acio n a l , e s razón por demá s pod erosa para e j e r ce r una cens ura profund a e n la o bra a r ea lizarse y que se debe de traducir e n una previ s ión cit:ntífica de los hech os que la obligan, asegurando los re s u l tado s, previsi ó n , que en mat eria e dilicia se concreta en el est udi o urbanístico del medio, ya qu e esto s ignifi ca, además de la concreción de un plan orgánico d e realizaci o n es apoya do e n el estudio raci o nal de la s circunstancias genera!e s y loca les, el mantenimiento de la ac ti v idad vita l y s u desarrollo normal dentr o del régi m e n económico social imperante. •
El ejemplo de Montevideo
Tenemos ya , e n la ciudad d e Montevideo, el eje mpl o de los resultad os que se o bti e n e n , al seg uir de s de su municipi o, un a política urbana puramente donde la inter ven ci ó n muni c ip a l s e ha hecho prese nt e, d espués de los errores de la edilicia, públicos y privados s e manifiestan , magnifi cados por la contradicción m a rc ada d e lo s hechos creados por la v ida co l ect iv a.
Esta intervención regulad or a, se ha he c h o e n la Cap ital hasta el prese nt e, después de habers e in ve rtido s uma s cuantiosas e n la realización de o br a s , q JJ e por no re s p o nder a ninguna orga ni za c ió n ge n e ral preconcebida, se co n vie rt en más tarde e n esco ll os insalval>ll s pa r a la eco nomía municipal, á. l mismo tie mp o que se m a r can d e ri vacione s in sos pechadas e n cuanto a la de cor recti vos, que p or n o obedece r , tampoco, a una acción depuradora, d e conjunto, cansan estragos a la pob l a c ió n , a p es ar de ser bien inspirada s .
Aún la mi s m a obra lleva a efectos, po r la inobservancia de la téc nica , que mucha s v eces ha s ido impo s ible hacer o bra verdaderamente técnica, frente al estado caótico de una población cuya vica no se controla con proced imi e nto s preci sos y cuyo re s ultad o edilicio s e basa sobre d libre e s fuerzo individu a l, imprescindible, de s de luego, pero técnicamente dirigido.
E jem p los son; la realización de la Avenida Agraciada y la ordenanza ya fe n e c ida so bre amanzanamiento y fraccionami e nt o de tierras; la primera , tra zada s in ninguna directiva científica que la o bligara , forzando circulacion e s innecesarias al tráfico, f o rzando niveles naturales y creando pr o biemas ingentes , para la futura o rdena c ió n de sus construcciones; sólo la discutible se n sac ió n es t é tica sobre el eje d e l Palacio Legislativo se satis fa ce; la segunda, provocando la para liza c ió n de una industria principal d el pa ís, co n l a co n s iguiente de soc upa c ió n de lO ,()(X) obreros. Puede citars e también , la desorganización imperante en las comunicaciones internas d e ia c iudad, r epe r c utiendo en la di s tr i bu ció n d e l a vi v ienda como c onsecuencia de l os trazados urbano s arbitrarios. Mucha s de las llamada s "mejoras edilicias'' y qu e no pasan de ser ser v ic ios de mantenimiento d e lo existente, completan con las anteriores, el valo r d e ca ntidade s muchas veces millonaria s, que c aen en el vacío, sin
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s r rvir a la pobla c ió n , porque la s exigencias qu e llenan, sólo af ec tan ei detall e.
E l dtta ll e a fec ta s iempr e al co njunto y lo d es organiza, si n o se estudia éste primero, y nunca se podrá justifi car la realizac ión de una obra, en esas condiciones, a no se r por e l azar de los hechos.
H oy !Yiontevideo, ha agravado su probl e ma urbano, por la ejecución de o bra s s in co ntralor estricto a sus nec es idad es general es , desnaturalizando el p o r v enir qu e su s condiciones Je a s ignan y malogrando la e j ecudó n de su rectificación p or lo oneroso que repre se nta el d emoler lo realizado, o el adaptar aqu e llas obras que desd e ya gravitan fundamentalmente s o bre l a c iu da d
E s tas circunstancias v uel ve n , cada día que pasa , más difícil el problema de s u rectifi caci ón, pero, no su cede lo mi smo, en otros lugares de ia Repúbli ca. Allí, el problema es in c ipiente, y fá cil r es ulta prevenir el d esa rrollo de l futuro , preservánd o lo de lo malo y organizando científicam e nt e la evo luci ón natural o pr o Yocada p o r la v ida m o derna.
Causas originarias de la desorganización urbana actual
La indiferen c ia pop ular y la f a lta d e p r ev i sión de los he c ho s, n o s ob ligan h oy a v iv ir dentr o de un m a r c o mat e rial inadecuado a las exigencias de la v ida m ode rna , y di go inad ec uad o, porque ese marco que representa l a ciu dad, ca reci ó siemp r e, de or ient ac ió n téc nic a, careció de naturalidad e n su inicia c ió n y así c on t inuó h as ta nuestros día s , care ciendo ·siempre de la organizac ió n co lecti va exigida p o r el ritmo d e l a época . ; Causas? '"
En p rim e r lugar, la imp os ible pr ev enci ó n del futuro, en los lugares que hoy se consideran de ex cepc ión , y que en la de su fundación lejos se e s taba d e imaginar los, o p o rque fu e ron c read os para · fines de distinta índ o le .
Porque aquellas personas qu e ll ama r é " s u s descubrid o re s", ini c iaron una po!ítica de tierras, qu e aún ho y se c o ntinú a, en beneficio excl u s ivo , t razando amanzanamientos y parcelami ento s, adecuados a sus intere ses particular es, y amparados en la no existencia de ley es especiale s sobre trazado de ciudades ni r eglamentaci o ne s es p ecial es que las suplieran.
Po r falta d e capac idad técni ca ya qu e e l o rdenamiento fun c ional de un tra za d o es taba, y es tá a ún hoy , en m a n os de un agrim e n sor o de tierras , e n lug a r de ser un urbani s t a
Porque e n a l g un os casos, la s reali za cion es e j ec utada s con la intervenci ó n de técnic os, no han pa sa do d e s er una ag r adab l e combina c ió n de ra y a s , en el papel , p e r o qu e llevadas a l a r ea lidad , sólo han dem os trado, la inadaptab ilid a d de esas concepdon es a los ambient es r ea les para l os cuale s se pro yectaron.
Porque la s idea s sa na s, qu e no r e por ta n es plendidez a l guna, l esionando intere s es pa rticulare s en perjuici o de s u realizaci ó n
• stguen
Principio de ejecución inmediata ·t
E s n eces ari o reaccionar contra la in e r c ia d el ambiente, que permite tales proc edimient os, y rec ogiendo l as e ns e ñanz as d e lo que en nosotr os hemo s experimentado, déb ese comprender, que los trabajo s que se ejec u-
ARQUITECt:URA- ECONOMIA -44 ¡
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Habrá, pues, que apartar se del criter io , que en gene ral , ha presidido l as accio n es c omunales hasta el pr ese nt e y qu e h a ca ído e n dar a la palabra " urbanizar ", e l se ntid o simp l i s ta de "pob lar un campo", c o n más o m enos tenden c ia s a la s reg lamentac io n es de ca r ác t e r genera l.
A los Municipios del Interior
La obra urbana , repito , tiene un fin e min ent emente preventivo. La evolu c ió n d e los pueblo s, cle be es tar prevista d e ntr o d e l d es arrc;.}llo normal ele sus actividades.
La g r a ndio s id ad actua l d e París , f u é pre vis t a en l a é p oc a de la hege · m o ní a ve r sa lle sc a, s i se quiere , p o r c as u a l idad, debido a los móvile s distint os que la in sp irar o n ; pero : s in l a realiza c ión de esas grandes co ncepcione s urb anas , la acci ó n ejec u tiYa d e Hau srnann, hubi e ra sido imposible
Lo s espaci os c e ntral es di sp u estos e n e l sig l o X VII, e n el antiguo casco de B e rlín , co n s titu ye n h oy, p o r s u adaptac i ó n , d m e j o r e jemplo de organización mo derna los espacios v iri os.
N u estros muni c ipi os, deben ve lar p o r el desar r o llo futuro d e s us aglomer ac iones, bajo el verdadero conce pt o de l ur ba n is mo , ya que en su mayoría, el preca ri o de s arrollo lo permite. y n o dejarse llevar p o r la inercia del d esen tendimi e nto, conser v ando obras ur banas, que trazada s en forma espontánea o d e cidida , fueron cread as por c e r e bros in ex pertos para resolver e l pr ese nt e, porque ellos , v i v ier o n y pen sa r o n e l pasado.
Qu e el de sco ncierto urhan o d e 1\IIonte v id eo, s ir v a de ej e mplo a las poblacione s de l int e ri or, que pueden ten e r e n s u fut ur o , la sa l vación del cao s ed il icio ca pita:ino.
U na p ob laci ó n que s ume 20,000 a lm as, se e n c u e ntr a en c o ndici o n es morale s y t éc nic as que la obligan a p la near s u o r ga niza c ió n del futur o
, • • tan co n la int e n c ió n de mej o rar un a població n , ti e n e n e l mi s mo s ignificado que <ty_udl os que s e proyectan, para organ i zar la viv ienda de una familia; y si, como para és ta , se nece si ta el e s tudio completo de la relación existente entre t o do s los e leme nto s c o n stit uti vos d e la casa, para establecer una perf ec t a corre s pond e n ci a de util idad e n t r e s u s forma s, para una ciudad, que no es o tra cos a , qu e l a v i v iend a de un a fami lia considerada en una estala s uperi o r , habrá que proc e d e r de la mi s ma manera, teniendo en cuenta, ad e má s: que el régimen colecti vo de un a so ciedad por su complejidad de funcione s, v uel ve de necesidad imperi osa o rganizarlo, o, lo que lo mi smo: urbanizarlo ; y que esta organización, no debe presentar solamente , un progr eso de orden material, s ino también, una exp r esión de la vida social qu e en ella se de sa rrolla, para que e s ta e s truct ur ación, permita a la sociedad , exigir del individuo su máxim o esfuerzo útil , y a éste, r ecib ir de la sociedad, lo s medios que le permitan de se nYol ve r se d entro de un régimen de libertad y bi ene s tar.
La eco n o mía púb l ica d e un pueblo y s u hi gie n e soc ial , s e l o exige.
La acci ó n t éc nica d epartamen ta l, h oy se d ese nvu e l ve dentro de lo3 e s tr e ch os límit es de la s cunetas de s u s ca m i n os, y s in mirar más alto que el es pe so r de s u afirmad o. ¿Y la habit ación urbana ? ¿Y la viv ienda rural?
¿Las c o muni cac ione s, d e ntro y fuera de l o3 núcle os p o blados ?
¿Se podrá decir que todo está h ec h o?
T odos e s tos problemas, son de capital importanc ia y nadie piensa en ARQUITECI"URA-
•
su existencia , porque s u s r es ultados · n o son inmediatos y no pueden influir positiv a m fn te y a breve plazo, en el trajín político que abs 8 rbe todas la3 actividade s del país, o se desconoce el valor de su infuencia moral y material e n e l espíritu de los pueblos.
El de sa rroll o incipiente o la paralización de la vida en las poblaciones del interi o r , engaña a sus propios habitante s, presentándose c o mo una demostración de suficiencia. Suficiencia sí , porque la v ida de un pu eblo no se extingue en la vida de una perso na; pero mída se el obstác ulo que represe nta a s u s aspiraciones la falta de capacidad material y moral de una población.
Características económicas del urbanismo
La s ituación ec o n ómica actual, no permite la renovación total inmediata; pe r o , co n sti tuyendo la urbaniza c ió n de un a ci udad o zona, la r eg ulaci ó n y fx t e n s ió n de lo ya realizad o y la previ s ió n de s u desarrollo. s u ejecución, tampoco podrá se r , por s u una obra total a breve pla zo, y qne rep o rt e, por lo tanto, inv e r sio n es c uantio sas dentr o del mi s mo , co m o v ulgarmente se cree; si no que es la adopción de un plan definido por el con junt o de leye s , planos y ordenanzas, al cual se ciñe la co n st rucci ó n o reconstrucción de un a c iudad o zona, de acuerd o con la evolución progresiva de la vida qu e e n ella se de se n v uelve y cuya evo luci ó n depende, a más el e ele m e nt os ex tr a ñ os a ella, ele la misma co n st itución de la ciudad , cuyo g r ade de adaptación fun ciona l entre sus elementos la garantiza.
S u iniciaci ó n conviene a todos los ti e mpo s , y s u desarroJlo, es tá s uj eto al florecimiento •económico de lo s pueblos, así como su iniciación y de5arro11o, a la necesidad manifi e sta d e la población, con los mtdios de que en el m o m e nto dispone.
Errores de acción
La s n eces idad e s p úbli cas y pr ivadas del indi, iduo , con s tituyen pues, la ba se de l os problemas de c o nstrucción que h oy debat e n, e n e l afá n de lograr so lu c iones positivas y que impliquen reali zac ione s más o m e n os inmediatas .
Nuest ro medi o socia l, se encuentra aún fuera d e ca uc e, en Jo que se r ef iere a la re so lu ción de problemas edilicios generales y particulares; sig ue la corriente imp H u o sa d e un d esarro 1lo c o n s ider ab l e, impul sado por l a Yitalidad inherente a un período de formación.
Fuera d e ca u ce, porque la s actividades que se de s arrollan, ca rec e n de la o rgani zaci ó n capaz de coo rd inar esfu erz os, para r ta li za r a rm ó ni camente, !os planes concebidos.
Fuera de ca u ce , porq u e la in ic iaci ó n de estos planes , .p r oviene n de problemas di s tintos y cuya s so lu cio ne s aparecen ante el profano, co mo h echos independientes Hoy, e statr.os s u f r : end o en todas !as actividades vital es d e nu est ro país, la s consecuencias d e l e stado caótic o del ambiente material que habitam o s.
Todas las iniciativas ; c uando consigu e n contrarrestar la inercia criminal que las env u e l ve, se co ncretan en soluciones d e pr o cedimi e nto y realizaci o ne s de eficacia dudosa 1 llevadas a la práctica, al impulso de algunu
buena voluntad, de la va nidad : o de la co nveni e ncia personal. Si acaso, po drá repararse en alguna salvedad, co nseguida por la acción decidida de buenos propósitos. e ' a era en la sa nción de l os término s con que me ex pr es o, en primer ' . tcrmmo:
El olvido lam entab le de nuestro s polític os , del va l or de su acción ejecutiva y de que la organización material d e lo s centros urbanos, constituye uno de l os problemas capitales, que afectan la economía y evolución social.
La acción edilicia municipal, postergando constantemente la iniciación de los estud ios urban o s y p roce di e ndo al margen de los princ ipio s t éc nico s m ode rno s, que deberán influir p o der os amente en todas las iniciativas de construcción.
La ob ra de aquell os técn!c os qu e, ostenta nd o el título de tales, consignan en s u s produ cc ione s el oh·i<.l o de su c o m e tid o ; abdicando, a in st ancias de un "modus vivendi" , la acción instructiva y realizadora que les incumbe.
La iniciativa particular, li ga da a la vol untad de acción del propietario, que concreta s u s a s piraci o nes sobre una base de mercantilismo inadmisible por l a economía pública; cuando no impera so bre tod o, la inconsistencia de s n vanidad personal.
Las exigencias de la demanda, establecidas por el arrendatario que, imbuído en la incesante va riaci ó n de lo s caprichos arquitectónicos o decorat i vos , puesto s al alcance d e s u nivel e c onómico, no acierlan, por satisfacer su espíritu d e snobismo, a definir las necesidades, para resn lv er su comodidad. -
Nuevos recursos •
• Para tod os aquello s que s ientan en s í mi s mo e l escozor de su conciencia, que l e s ::;eñala cu lpabl e s d e indiú: rencia o de equí voc o; para todas aquclléls personas que se sientan inv o lucrada s en términ os expuestos; para los que tienen en sus man os el poder o la opo rtun idad de hacer, sean d iri gentes o dirigido s, re co rdaré:
Que exi s ten en el paí s, personas ca pa citadas para intervenir positivam e nte dentr9 de la política urban a.
Que existe una Facultad de Arqu ,i! cctura co n cursos e s peciales de urbanis-mo, y grandes composiciones, en l os cuales, no s e trabaja en vano.
Que de allí se extrae una pr epa raci ón eficiente y una dosis de entu si asmo y buena voluntad , que hacen clamar por la utilización inmediata de esta s nuevas energías '
Prueba de ello ,es la organización, de las Reuniones Anuales de A rquitect os Nacionales, por la Sociedad d e Arcjuit cr t os d el U ruguay, cuya iniciación tendrá lugar en el correr del me s próximo.
Fijar la atención en estas actividades, es deber patriótico de los poderes públicos y de la sociedad en general.
LLA ACCION DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA EN EL
PROGRESO GENERAL
PoR EL A RQ. -\CO S TA Y L \RA
(19 Octubre 19 34)
A c ircun sta ncia de oc upar actualm ent e el De canato de la Facultad, a p ocos meses de l co mien zo de mi ges ti ón, h a ce qu e p u eda oc u parm e del papel d es empeñ ado po r dicho orga ni s mo uniYer st ia ri o en e l prog r eso genera l del p¡:tÍ S, co n la lib e rtad que co n ce de el ten e r q tt e co n s i de rar y juzgar la obra c nmp l ida an te s de mi ingr eso a la Dire cci ó n d e e sa casa d e es tudio s, por los qu e e n ella m e precedie ron.
La Arquitectura e a rt e que se de sarr o ll a co n el ti em po jal o n ando co n s ig no s pr op ios las distintas etapas de la Hi s t o ria y r eve lando co n e ll e-s a la s ge nera cio ne que s e suce d e n , la s caract er ís t: cas físicas y m orales d e los h o mb r es d e cada época.
E stá !an ligada a la v id a m is ma de los p uebl os, q u e la ir ve, traducen fielme nt e los se nt i mi ent os dominante s del formas de qu e m o m e nt o hi stó -
n er .
La Farultad el e l\fate máticas, concentró clunmte mucho s años l os estt tdi os de A rqui tect u ra p o r una p art e y los de J nrreniería y Ag r i m e n ur a po-:=1tra. E ta ci r c un stancia dete rminó tamb ié n e n el p ú b l ico la con fu s ión en t re d i tintas profes ic n e q u e allí se cursaban. y e n ge n e r a l , n o se d i sti r..g uir, entre la ca pac idad técnica y art í s ti ca de un arqu i tecto y la de tlll in g e• m e r o.
Era , por otra parte, el t ip :J de Facu lt ad que a ún h oy exi s te en mu ch os pa. í es de nn e t r a A m é rica. •
En ta1 Ps co nd ;ciones, los es tu dios que en e cu r saban, n o podían ad · quirir el de arroll o a q ue del)=e ran llega r. pues un os e ·t o r baba n a los o tros.
N o era pos ibl e do t ar a s u aut o ridad dir ige nte úni ca , el e la n ece aria ca pacidad pa r a o r ga n izar y o r i e n ta r cada ra m a de lo s es tudi os que a llí s e i m p artían, 'O bre todo. i e tiene en c uenta s u mi m a diver si dad.
En n o\':e mbr e 27 de 1915, la ley c reó la F ac ult ad d e A rq uitectura , seg r egá nd o la d e la de M a temáti cas, y de s de en tonces, e m p ie za para ella s u vida li bre, las atad u ras que la sof ocaban y que limitab an en t odo se ntid o la a cc ión que d ebía de a rr olla r favo r del prog r eso ge neral.
Es a s í (! Ue, conta n do e n s u primer año de v ida co n o ch e n ta a lumnos, ese
número va cre ciendo añ o t r a s año , ll egand o a duplicar se en 1928, y a1canzando en el presente año a d os ci entos cuar enta y dos alumnos; es decir, que en e . t!" cJ n scur so de diez y ocho añ os, el númer o <le alumn os se ha vist o triplicado. Pero es e cr ecimie nto t a n pr onuncia do en lo qu e s e relacio na con el número de f tt S alumno s, no con s titu ye el úni co í n di ce de s u florecimiento.
E l v erdad ero aport e al pr ogre so g eneral l o el mejoramiento evi de nte d e su s planes de es tudio , las nueva s ori e ntaciones y los nuevos méde enseñanza , la ren ovac ión natural del profesorado, Y. en general, una a cció n má s coo rdinada, que da como r es ultado vi sible, esas brillantes de a rquitectos naci onales y de e s tudiantes c uyas obras han constituido la re -
Ye :a ci ón en toda s las Expo sicion es qu e se ha n ce lebrado durante los Congre:;os Panamericanos de A rquitect os de M ont ev ideo , Santiago de Chile, Bueno s ..\i r es y Río de J aneir o.
E s allí do nde, comparando co n tod os los trabaj os e xpue s t os, se puede alquil a tar lo que s ignifica la labor do ce n te d e nue s tra Facultad , y de donde se e xt r :te el juici o que permite coloc arla entr·e las de América. Los eg resados que han conqui s tad o e l G ran Premio , rec ompen sa que sólo que en un mag nífi co -es fu erzo triunfan en los severos conqu e se reali oza n p e r ió dicam ent e, han po did o a sí concurrir a los ta1leres má s afamad os, de lo s J a u ssel y , d e los B ehren s, de los Paelzig, d e los Jan::cn , de lo s Corbus ier , en la s mej or es condi cio ne s d e pr e paració n técni<;a y arOstica, sin de s m erecer en na da ant e los mej o r pr eparad os, trabajando al lado d e esos mae str os y at eso rand o las ense ñ a n za s que ellos generosamente ofrecen a t.-Jdo s los que a cu de n en busca de un m ej o r a mient o para el arte que cultivan. L a E xposición d e A rquite ctura ane xa a la P rimera Reunión Anual de A rq ui tect os Nacional es, p e rmitir á al p úbl: co apr eci ar la evolución experiment a da por nues tr os arquite ct os a tr a vés de un perío d o de tiempo relativamente lar go y qu e abarcará má s o men os el tr a n sc urrid o de sde la creación de la Far:11t a d ha s ta el p re sente
Se rán prese ntad os as imi s m o e n e sa Ex pos :ción. algun os t rabaj os realizad os en cla se po r lo s alumnos de A r q ui tectur a. y po drá adm i r a r se e n ello s )a ial:YJ 1 d oce nte d es arro llada e n nu es tr os ta ll e r es
E l p erfe cc io nami e nto de nu es t ros a rquit ec t os ha traído co n sigo el de mu: ha s indu st ria s que y a exi stían y la ap a r ición de ot ra s nu eva s . Es qu e ya no es n e ce sari o es perar , ccm o ocurría ante s, a que fodo, incluso los pr oy ec tos d e los edifi cios más im po rtante s, v iniera del extranj e ro o fuer a ej ec uta do po r a rti s ta s o a rt es an os ex tranj e r os • N u es tr os ar quit ec tos h a n cr eado, en e se se nt ido, n ec e sidad es permanentes, que e xi gen , par a s u deb ida a t enc ión , pr o du cc ión también permanente y seleccio nad a
L a indust ri a de la Con st ru cc ió n , es en la Ca p ital d e la República, la que c..::u pa. el p r ime r pues t o, y cu a lqui e r t r o pi ezo o difi cultad en s u desarroll o norl nal , re pe r cut e i nmedi a tam ente en los d ive r sos sect or es que con s tituyen la ocu-· de los qu e trabajan
E l pr ogre so qu e s ig nifi ca pa r a 1\l[o nt ev ideo la con s !ntcci ó n de lo s e dific ios modern os d e varia s planta s,· co_n ce ntrand o a s u s habitantes e n espacios relativamente redu cido s, aum entand o ]a d en s idad d e población y r educiendo, por con s ig uiente, el co sto d e los se r vici os púb1i cos, a la vez que los simplifica, influ ye n ecesariamente en la econ omía general y acostumbra al hombre a una vida me jor, má s conf ortabl e y en m e j or es condici o nes higiénicas y morales.
ARQUITECTURA- ECONOMIA -49
•
ESTADISTICA DE LA VIVIENDA
P o R EL : \RQ. C -\RL O '
( 24 Octubre 193 4 )
P o r tr at ar se de u n t r a bajo de índ o le e conó m ica, la con f e r e n c ia d e l tí tul o va in s erta e n E C O NO Mí A, p ágin a 73.
AEROPUERTO Y
EN LA ISLA
BASE NAVAL LIBERTAD
( 26 O c tubre 1934) .
L
\ i d ea de do tar a nu es t r a C iu d ad d e un Aer o pu e r t o n o es r e c ient e . Hace a ñ o s que se agi t a , p o r lo m is m o qu e e · un a n e ce idad tie m p o a t r ás cnt ida , n ec es i da d q u e e int e n s i [;ca d ia a d í a y se ha r ú apre m ia n t e y n os impo n d r á s o lu c io n e s s i n o la at e nd e m os e n ti e mp :.> .
E l p r o yect o a que Y OY a r e fer irm e, es ólo una etap a e n la t e on e ra ca m pa· fia , i nici ada co n cla r o v i de n c ia hace a lg un os añ os p o r el a c tu a l D i r ec t or del Se r vicio Aero n áu ti co d e la Ar m ada. Capitán d e :-JaY Ío :-\ t'li o Fri ger io. qu :en. - ju stic i a es d e c ir lo . - ha ido y es i n du d ableme n te . e l g ran a n im a d o r de esta o b¡·a. A u di n ámi co e n t u ia s m o se d eb e que e lla c u e n te h oy co n un a f a Yo r a h le '! gene r al co rri e n t e de opi ni ó n y co n !a ap r obació n y d ec· di d o apoyo ele p r o mine nt es h o m b r e s d e g obi e rn o .
En la actu al id ad p u e de a fi rm ar ·e qu e t a l in ic ia tiva h a e n t r a d o en fr anco ca mi n o de r ea li zaci ó n. E n abr il de l corri e n t e añ o la Co mí ió n t éc n ica q u e tu, e el h o n or de int eg r a r , co nj unta m e nt e co n e l inge ni e r o I g les ia s H ij es y arqu itecto F e d e ri c i, p r ese n t ó, -c umpli endo e l co m et ido as ig n ad o por el G o bi erno -, e l pr oyecto d e a e r o p u e r t o y ba e ae ro n a ,·a l en la I la Li be rt a d q u e m u ch os d e m is oy ent es ha b r á n v i t o p or hab er id o e xpue s t o du r ant e al g ú n • t1e mpo.
En e l J e eo de l lc , a r ad e la nt e el pr o ye c t o, de a c u e r d o con e l p l a n de r ea l iza c ió n a co n s ejad o . a ca b a d e de s ig nar e u n a co mi ió n d e f in a n ciaci ó n , co mt. ue s t a p o r los doc t o r es A le j a n dr o Galli n al. J osé Iru r e t a G oy e n a, e ñ o r Lu is S up e r v i e ll e e in ge n i e r o A nd r e o ni. de la q u e s u r g ir á n. e s tam o eg ur os so luc io n e s efec t iYa d e reali za c ió n in m e d iata. P or ell o . p o r co n s idera r qu e a b r e v e r la zo n u e t ro paí s , - adel a n tá nd o se co n cla ra v is ión rl e l p o r ve nir a lo s r e sta n te s del co ntin en t e - contará co n un m ode rn ís imo a e ro p ue r t o es que hemo s ju zgado de inter é h a ce r alg u na s co n s ide r ac io n e s so bre ta l p r oy ec t o
S i h a y a lgo f un dam e n ta l me nt e raci o nal e n l a s ol u c ió n dada al p r ob le m a , e n re la c i ó n a nu e s t r a co ndici o n es pa r tic u la r es, es la d e l caráct e r m i x t o d ado lo s se r v icio s co rr espo nd ient es a la Ba se Ae ro n a val y a l A e r o pu er t o C o m e rc ial , s ob re c u ya ba s e ha s ido e s tudi ado e l proyec t o
•
Esta idea tan s imple, s urgida naturalm en te de nuestras prop ias posibilidaces, constituye ({ Quit'' de la cuestión.
Los precarios medi os de que di s pone actualmente nu es tr o Servicio Aeroná uti co de la Armada, no ll egarí a n seg ur a m e nte a ju s tifi ca r la inversión relativamente abultadas , en in s talar po r sepa r ado una Base Ae ronaval. • Las actuales rutas del tráfi co aero-comercial e ntre no sotros , que podrán imaginar se de amplias posib ilidades futuras, pero que al presente ofrecen poca jnt en s idad , tampoco justifi ca rían la crea ción de un Hidropuerto en momentos tn que el país so porta una intensa cr isis económica.
Fundir cosas en un so lo o rgani s mo , s implificando servicios y aminorando gastos. Volcar la institución pres upue sta! d e nu est r o Servicio Ae ronaval, al Servicio de la Aviación Comercial, dando a aquél un car ác ter útil en la paz, es indudabl e mente una id ea muy s imple, per o eminentemente práctica y de p rudenc ia.
El proyecto estudiado co mpren de , - como lo manifiesta la comisión -, b totalidad de las o bras co n amplia pr ev is ión de f utur o, a fin de ob jetivar todas las suges tione s y posibilidades admisibles en una co n cepc:ó n de esta índo le, pero planeado en forma que permita una gran elasticidad de realización, f n co nsonan ci a, n o solo con la natural eza 'mi s ma de los serv ici os a que se de s1na, si no ta mbién en relació n a las posib ilid a de s eco nómi cas que se of r ec ie ren. Y es precisamente esa fusión de servicios en un todo orgánico, lo que ha h echo factible la descompo s ició n de la obra en etapas :: u ces ivas, de ntro de un plan lógi co de de se n volvimi e n to. S i a lgún m é rito ofrece el proye cto estu diado , es éste, de permitir m arcar un r itmo agil , pero de m en s ura y pr uden cia para el de sarro llo s u cesiv o de la ob r a, haciendo que ell a se adapte lo mejor posible en cada mom ento, a una actividad cambiante que av anza y s e desarrolla en f o rma so r pr e ndente.
1\Iostraremos, pues, a g rande s rasgos, las caracte rí s tica s fundam en tale s del mencionad o proyecto
UB I CACIÓN. - La ju zga m os i nm e j orable. Anote mo s, entre otras, la s s igu ientes ventajas :
1. 0 Permite un rápido d es plazamiento del pasaje al centro poblado. Sabid o es que la Isla se en cu entra a S ó 6 minuto s en lanch as r á pid as del Puerto, lo q u e equivale de cir, del cent ro mi s mo d e la Ciudad.
2. 0 La ubi cac ión de la I sla dentro de la bahía, y s u s ituación espe cial en la mi s ma , h ace que las actuale s esco ll era s .de defensa del Puerto, co n c u rra n en la obte nc ió n de una ampla y bi en lograda zon a d e acuatizaje , con lo que se consigue reducir al mínimo las defensa s marí t ima s, p r op ias del Aerop u erto.
3 0 Las profundidades generales, r elati vame nt e eco nóm ica m ente la constr ucc ión de las antedicha s defensas.
4 . 0 La mi s ma r azón de enco ntrar se la I sla incorpo rada a la Ciudad y e n vu elta por e lla, h a rá segu r am ent e que el Ae ropu erto constituya un lugar espec ial de atrac ció n pa ra paseantes y turista s La Co mi sión ha te nid e esto muy en cu enta, dando especial desarrolb en el programa a los Servicio s relacionados con este aspecto.
Tale s, en sí ntesi s, las ventajas fundamentales que ofrece la ubicación ele ·
ARQUITECTURA - ECONOM
gida. Frente a ellas, sólo puede anotarse un inconv eniente de relativa impor-tancia, pero que de ningún moo pesa l o bastante para impedirnos clasificar aquella rle excelente. Nos ref.erimos a la configuración topográfica de la Isla. que la hace en gran parte inmutable en las máximas crecientes y reduce consjderablemente su perímetro normal, bastante inferior al que determina el ni · ve l O del Puerto. Ello ha obligado a proyectar obras de co ntención y rellen .:> de alguna m 0nta, ganando pequeñas zonas al mar, no sólo para subsanar aque:los inconvenientes, si no también para de sar rollar racionalmentoe el programa impuesto.
La exten sió n dada a este programa e s la s iguiente:
DEF ENSAS MARÍTIMAS. - Por la s razo nes apuntadas anteriormente, sólo ha s id o nec esa rio prever dos escollera s, la s que s umadas a las actualés defenas del Puerto y a la maza general de la Isla, c r ean una zona de aguas calmas de la amplitud necesa ria para el acuatizaje y despegue de las aeronaves. La tn t n or de estas esco lleras y el actual mu elle pro!ongado y ce rrado crean de aguas que ex ij e la técnica aernoáutica para estos organismos.
H ANCARf.S. - Se ha previsto la construcción de dos hangare s: uno la Base Aeronaval y otro para la aviación co merc ial , ambos de idéntica forma co n str uctiva , a la que se ha llegado d esp u és de un estudio detenido. Esta f o rma permite, - entre o tras ventajas de orden puramente t éc nico -, obtener s ttf; crfic ies cubi ertas, de apoyos intermedi os y s u realización por etapas si n inconvenientes co n s tructivo s.
El hángar de la base aeronaval mide 35 m et ro s 9e ancho por 70 metr os d e largo. La boca ele entrada cor erspond e a todo el largo de un lado mayo r, s! n apoyo alguno, lo que permite la máxima amplitud de maniobra. La capaddad de este hangar ha sido prevista para alojar ' cómodamente una escuadri!Ja de S hidroav ion e s del t ipo de grancrucero, o sea de una envergadura aproximada de 25 metro5.
El hángar comercial, - cu ya co n s tru cció n s ería e fectuada totalmenTe o por etapas, de acuerdo co n concesiones o convenios ·especia les co n la s compañías de navegac ión aérea -, puede alcanzar una dimensión máx ima de 1SO metro s largo por 40 metros de ancho, lo que se juzga más que suficiente como previsión de futuro.
TALLERES. - A nexo al hángar militar se han agrupado lo s taller es, di sf ribuídos en la sigu ient e forma:
T aller de carpintería - Compr ende :
a) b) e ) el) e) f) Cab ina de vigilancia y despacho
Carp :nt ería de fu selaje
Sa lá de máquina s.
Obra blanca.
Secado y horno.Entelad o g) Hélices. • h) Lustrado.
i) Pinturas.
j) Depós ito del taller. k) Caldera, etc.
d el encargado.
a) Cabina de vigilancia y b) Sala de máquinas.
de spacho del encargado.
e) Sala d·e motores.
<l) Ajustado.
e) Bancos de prueba.
f) Frágua y hojalatería.
g) Fundic:ón.
h) Soldaduras.
i) H orno de cementación.
j ) Niquelado.
k) Electricidad.
Comunes a estas grandes secciones, se han previsto los siguientes s.ervi-
a) Administración, Jefe s de taller , etc.
b) Depósito general y de h erramientas.
e ) Oficina de control y entrada.
d) Vestuarios.
e) Servicios higiénico s, etc.
Den t ro del mismo hángar se ha previ s to un espacio, con plataforma de nivelación, etc., que funcionará como sala de montajes. Este espacio, si se juzgare nece sario, se independizaría del resto del hángar, con divisiones móviles de malla s metálicas.
EsTACIÓN DE AEROPUERTO. - Comprende lo s siguient es servicios:
Planta baja.
a) Hall de público.
b) Oficina de informes y turismo.
e) Oficina, de correo, telégrafo y tel é fonos.
d) Aduana y dep?sito de equipajes.
e) Policía y resguardo.
f) Dirección, sala de ·espera , empleados y archivos.
g ) Primeros auxilios, botiquín y sanidad marítima.
h) Alojamientos de piloto s de trán sito, servicios higiénicos, etc.
• P lan ta alta. -
a) Apartamento del Co mandante, que comprende: Despacho, dormimt orio, comedor y servicio s
b) Estac:ón de t eléfonos y telégrafo.
e) Alojamiento del vigía, depó sito de banderas y señales, etc.
ToRRE. - l. o Servicio met ereol ógico. - Comprende:
a) Sala de instrumentos.
b) Jefe del servicio y archivo.
•
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t) Aerología y trabajos meteteolÓgicos.
d ) Pequeño taller y material de reserva. ·
2. 0 Pasarela de control y sala de instrumentos, servicios higiénicos, - Formando masa con la ·estación, se ha estudiado el restaurant co n se rvicio de bar y lunch y sus correspondientes dependencias.
Se ha creído conveniente dar a este servicio una amplitud mayor a aquella que se ría necesaria como simple anexo de la E stación. Al hacerlo así, se ha tenido e ncuenta, que la ubícación de la Isla, dentro de la Bahía, a pocos minuto s del Puerto y con hermo sas vistas panorámicas , puede constituir un lugar de atracción especial para p ase antes y turista s, como también para la organización de fi esta s náuti cas y aérea s. Es teniendo en cuenta estas razones, que se ha previ sto al pie del embarcaderos, garages y abrigos para yate s ylancha s U na atracción má s podría constituirlo el dep orte de la pesca, a cuyo ef e cto se han es tudiado en la parte Sur de la I sla, lugares apropiados, organizando con ramp as , escalera s, etc , los elementos naturales.
ALOJ DEL PER SONA L DE LA B ASE AERONAVAL - Este ed ifi cio, ce•mprende :
l. o Tr es secc ion es : Per sonal, mat erial y vuelo , co ntando cada una de:
a) Despacho Jefe.
b) D ormitori o Jefe.
e) Baño.
2.0 A lo jamie nto de o ficiale s .
a) Casino.
b) Comedor cocina y anexos
e) Dormitorio y bañ os para 25 o ficiales.
3.° Cuerpo de Equipaje.
a) Comedor, cocina y dep end en cias . b) Peluquería, cantina, etc .
e) Dormitori o para IS suboficiales.
d) Dormitorios para 12 cabos y 60 marineros.
e) Depós itos: general , de ve stuario y víveres .
f) Se rvicio s higiénico s generales.
ÜTROS SE RVICIO S. - Conoentrado s en una so la ma sa, se han dispuesto los
• • s1gu1entes:
• energta
a) U si na de producción de , eléctrica.
• 1 b) Máquinas de bombeo .
e) Depósito de inflamables.
d) Servicio contra incendios.
e) Cisterna y tanque para alma ce namiento de agua.
Los elementos enumerados, compuestos y organizados funcionalmente, \'Onstituyen el proyecto estudiado por la Comisión.
la eJecuciÓn d e los trabajo s ha sido programada en hes etapas, orga n ten forma ta l, que entre una y otra mediar todo el espacio de tiemPfJ que se juzgue necesario, de acuerdo con las posibilidades econó mi cas y el de sarrollo conveniente de los servicios Para las dos prime r as etapas se ha pre, .isto aún una sub etapa . • Los costos so n lo s si g u ientes :
Etapa
$ 609 000Subetapa -
2} Etapa
$ 292 .000.2
Subetapa
3} Etapa
140 . 000.-
Puede admitirse, que con la sola realización de la etapa prevista, ya di sp ondrem os de aeropuerto con los ne ce sario s el ementos para at-ender, con!Tolar y fomentar el tráfico ele la hidroaviación comercial.
Tales son, en sínt es is , las caract erí sti ca s generales del futuro aeropue r to La pa rticipac ión que me ha co r re spondid o en s u est u dio, no me impiden af irmar que se ha dado al problema una so lución técn ica ab sol u tamente r ac ional y práctica J uzgamos que ·en los actuale s m omento s , ele afirmación aer on áut ica, en (ltte las r u tas aéreas se multiplican sorprende n temente, no puede duda r se un solo instan t e, de la conven iencia de co ns truir una obra de la naturaleza de ]a que no s ocupa, de claras y amplia s proyecciones futuras.
LA EXPOSICIO .N DE ARQUITECTURA Y CONSTRUCCION
P oR EL ARQ. J UAN H . LABADIE
( 31 Octubre 1934 )
Por t ratarse de u n trabajo de índole va in serta en ECONOMIA, página 76.
económica, la co n fere n cia de l título
ARQUITECTURA- ECONOMIA - 5S
CLAUSURA DEL CICLO DE CONFERENCIAS
PoR EL ARQ. ALFREDO R. CAMPOS
(5 Noviembre 1934)
LA Sociedad de Arquitectos del U r uguay, fiel a uno de lo s principios determinaron s u fundación, creyó siempre que su acción no debe circunscr ibir se solamente a la defensa de limitad os int ereses gremiales, sino que una devada mi si ón, - con pr oy ecciones fuera de lo corporativo - la incita a 1JUscar contacto, con el gran público, para colaborar en la obra común del bienestar ciudadano.
Es gui<¡Lda por tal propós it o, que se abocó a la realización de un movimiento de cultura - que pretende renovarlo anualmente - a fin de mantener latente el interés R,Or un arte que, generalme nt e, no es siempre comprentdido; y con el deseo, también, de contribu ir a la extensión de ciertos conocimientos úti les para la re sol ución de uno de los problemas fundamentales de la vida humana, cual es el de la vivienda, tan unido - desde lu ego -a otro de inmensa trascendencia para el conjunt o social como es el que re s ulta de agrupar esa vivienda en ce ntros pob lad os, cómodos, segur os, higiénicos y agradables.
Dentro de la órbita de posible acción para tal fin, eligió los medio s de a c ercam iento de lo técnico espec:alizado, al público que sólo t ien e tiempo para r-ecibir s uge s tione s gene ralizad oras y que demanden un limitado esfuerzo de atención. P or eso, la Sociedad de Arquitectos optó por seg uir dos caminos, a f.in de poner en práctica s u propósito; uno, constituído por actos de divulgación al de todo aquel que con un poco de curio sidad de espíritu y buena volun tad enterarse de los problemas vi tal es que lo rodean en s u trajín cot idian o; otro, más particular, d e buscar el sentido técnico, científico y artístko de esos problemas , reuniendo a quienes tien en que r esolve rlo s, para lueg o se r entregados a la co lectividad, en forma de cosa acce sible.
La jornada primera la constituye un plan de conver saciones, o más bien, rápidas conferencias, complementadas por una exhibi c ión de lo que, para el \aso, tiene el valo r de lo ya r ealizado. La segunda faz es la de r eunir a lo s técn ico s interesados para buscar so lucione s concretas o, por lo menos, el inde ideas que conduzcan a ellas.
Estamos ya al final d e una etapa que vengo a clausurar: la de las conferencias, sobre la cual se me permitirá bordar un co mentario:
Durante el c iclo realizado - que se llevó a cabo con el invalorabl e apoyo del Servicio Oficial de Difusión Radioeléctrica - desfilaron ante este micrófm lo destacados colegas, lo s que, en enjundiosas síntesis, abordaron los temas r: ás interesantes del momento artí stico, económico y científico profesional. Tales conferencia s constituyeron un ve rdad ero curso al alcance del púb!ico, dictadas con aque11a finalidad anotada, cuya ratificación, como importe:mte labor, s ur ge de la enunciación de los siguientes temas t ratados, fo rmand o un total de veintidós trabajos, a saber: "La Arq uitectura , Arte viviente"; 1 La vivienda obrera: ]o que es y lo que debe se r" ; 11 El Hogar -co mo unidad nhj etiva"; uEl H os pital de Clínica s de 11 La economía política y ARQUITECTURA
• l ét. cons trucción de edificios"; "Repercursión social de la vivienda inadecuada',; ' 'Viv ienda para la familia de la cla se de tropa"; "Las construcciones rural es de tierra apisonada"; " Relacione s e ntr-e la casa y la ciudad"; " La Industria de b C e nstrucc :ón"; ''La Arquitectura co mo Arte y como Ciencia" ; ''El proyecto del Ins tituto Permanente de la Vivienda" ; A rquitecto y el Niño"; "La A rquite ctura :Moderna en nuestr o me dio''; "Qué es el Urbanismo y móvil es s u e j ecució n imperativa"; " La acc ión de la Facultad ·de Arquitectura en el progr es o general"; "La Arq uit ectura 'Moderna y s u posición histórica" ; ' ' Estadística de la Vivi enda"; "El Ae ropuerto de la I sla Libertad"; "La Expos ición d e Arqui te ctura y Con s t.ru cci ón", y "A lg unas consideraciones sobre las vi ejas ig lesias del Uruguay"
La so la enumeración de este va s t o programa, - desarrollado en formabrillante por tal entoso s colegas - r ep r ese nta un aporte invalorable de los arq uitecto s a la re so luci ón de hond os problemas ele g ran tra sce ndencia social, es fuerzo al que la Sociedad de A rquit ectos del U ru g uay se propone darle vida n ::- no s efimera que la de una tra s mi s ión radiada , coleccionando en un volurn.on esas co nferencias, para se r profusamente di st ribuíd o ent r e las persona s atraída s p or dichos pr oblemas de ín dole técnica, que muchas ve ces cobran un , alor cas i soc iológ: co
Abordado a sí, el pr im er ob j etivo de aqu el a l to pro pó sito, lle gam cs ahora a empr e nd e r nuest ra se gunda etapa, que es la de demo s trar al público int eresado po r nuestro adelanto a rqui tectó ni co, cómo se pres-entan las posibilidadt"s indus triales qu e no s presta e l medio para la realización d e nuestra obra con s tructiva ; cuál es la orientaci ón imperante p ara materializar las ideas qu e 0omina n en nuestro s centros cult u rale s y ·de formación profesi onal, y en qué límites hemo s cu mplid o, ha s ta el mom e nto , co n la obligación primordial de contribuir con un empeño desint ere sado , al pr ogreso del ambiente en el que desarro1lamo s nuestra actividad.
Para dar satisfacci ón a tales po s tulados, es qu e la Soc :e dad de Arquitectos del Untguay pre stigia la presentación en un a Muestra de todo lo que la capacidad industrial d el país pone al p ie de nue stras obras, par.a que el públi · ::o ppeda compenetrarse de un g ran esfuerz o r ea lizado en pro del mejor:tmiento co lectivo y aprecie el ma g nífi co espíritu de s uperación d e que están • animado s los productores de e sa importante a cti vi dad nacional. Y esa fuerza prop ul sora, que con stitu ye en importancia la seg unda fuent e del trabajo general del país y la prime ra en la Capital de la R ep ública, absorbiendo el 70 % de la en e r gí a ob r era, es la que n os p roporci o na materiales de selecta calidad, elabo r ados en fábrica s propias, capace s de re sis tir, honrosamente, el parangón con lo que manufacturan los paíse s má s adelantados en es a esfe ra productiva. Además, también allí pondremo s . e n evidencia la obra pretérita de eg resado s de nuestra Facultad, exhibiendo un trabajo anual de cada arquitecto f ormado •en s us aulas de sde lo s ya le janos día s en que comenzaron a funci onar; lo que haremos no en un alarde de vanidosa osten tación , s ino para que vea en ello un signo de la colaboración personal al progreso urbano; y demostrativo de la influen cia que en é l h a ,ejercido nuestra escuela profesional.
L os arquitectos del país llevamo s, de tal s uerte, al conocimiento de nuestro s compatriotas - con la elocuente y fácil objetividad de la Exposición • la obra realizada .en largos años de actividad profes ional y encomendamos al
•
id!oma expresivo de las piedras, tocadas por el anhelo humano que las trabajó, Jo que dese2mos manifestar en esa obra de civilización.
Tal propósito. Pasado y futuro aunados en labor solidaria. con de continui dad; lfSO es lo que pretende representar la Exposición de Arquitectura y la Muestra Industrial de la Construcción que, como segunda jornada de la campaña emprendida por los arquitectos nacionales, inauguraremos el viernes próximo en la Galería Centenario.
Y, contemporáneamente a este aporte a la colectividad social, los profesionales nos acercaremos para tratar de dilucidar aquellas cuestiones que nos preocupan, como son que sirven de !programa de la Primera Reunión .1\nual de Arquitectos Nacionales
Dichos temas, con siderados previamente por Comisiones especiales, son los siguientes :
l.o "La Crisis de Construcción; causas, efectos y medios para atenuarla".
2. 0 "El pr oblema actual de la vivienda en el Uruguay".
3.0 "Revi sión d e la legislación sobre medianerías''.
4. 0 "La Reglamentación profesional y la creación del Colegio de Arquitectos".
5. 0 "El estudio dd subsúelo de la ciudad de y los diversos s istemas de fundación".
6. 0 "Procedimiento para establecer y llevar a la práctica los plan 8s reguladore s".
Con s ideramos que sin investigación, toda actividad científica es rutinarismo y esta quietud es mortal decadencia.
Por eso pretendemos acumular experiencia viva en un trueque de observaciones útile3 que, generalment·e, permanecen dispersas y sin beneficiar a nadie, las que metodizadas en conclusiones, permitirán efectuar una labor de continuidad con lo s que vienen a sustituirnos en la actividad profesional y que, por designio ineluctab!e de las cosas, tendrán que ser así mejores y más aptos que nosotros.
La obra de nuestra Reunión cobra, de tal modo, un carácter prov·echoso 1)ara la colectividad gremial, y por ende, para el conjunto social; y por otr:1 .... parte, es, en cierto modo, una forma de cooperar a la consecución de una elevada aspiración nacional, como es la de llegar a constituir una entidad mental s uperior, contribuyendo a esa an siada indep endencia ·de pensamiento, ideal de t odo pueblo, pero que só!o alcanzan los que con una cultura de sólido arraigo , llegan a su ciencia o su arte con el sello de alguna originalidad.
•
Pensamos que no hay obra humana que merezca un fervoroso entu sias mo si no abarca los horizontes del porvenir ; pero también proclamamos como verdad, que no hay futuro si no se apoya en las realizaciones del pasado. Esta es ffl< cadena solidaria que eslabona, en la id eación que se bosqueja, lo ya realizado, que es con lo que buscamos anhelosamente en un1 !orma nueva, que es esperanza. En nuestro arte, mientras la imaginación tra-
baja , la raz ó n v igila ; para ap o r ta r algo m á · a c a razón e· que n os mo s, rechazando la inc onsistencia pes imi ·ta de l os que nieg an toda a es t e comercio moral e int el ectual e ntr e los hombre s
• reumreutilidad Esperamos , pues , para nues tra lab c- r co rporat iYa, el alentador estí mul o de los que puedan co mprend e r la fe qu e pone mo s en esta cruzada, in s pirada la búsq u eda de un mej o rami e nto, para una de las co ndi c io ne s pri mord ial es e n, b v ida urbana y rural, y de c u yos actos ju sto e. espe rar algo b e neficioso par.1 h co munidad.
Y ADHERENTES
EXPOSICION DE ARQUITECTURA Y c ·oNSTRUCCION
\j Q e: ti) "'Q <D .' ' ' • z o l.
ACOSTA Y LARC,:)PIOR$CIO. ]OSE. " G. ct>E L AS USI - CANZO Y Cía. NAS ELECTIJ:IAS ;@TELEFONOS ' E LECRIC DEL O CU ID A HNOS.
ALBERTAZZI , CU PRENSADO, ALESSANDR I N f' H R ARTE Y BOFFIL. ALONSOPER , AUREANO. ' KU{\IAN. CONRADO A AM.BROIS y . 0 LA A.SFALTADORA JJ RUG LA GA&O HNOS -\RENERA D EL'P LA 'tJ..A S. A. .A: COLONIAL. i\R ENE RA 25 v ;:: L A RR ,E ::1 Cía. \. OSCAR. r
BARTH y Cía.:::SUG 10. , ' y ,Cía J AIME. EARREIRA RAMO N. , MAURICIO • • O O e ' x ' L l<N N Y Cía. , BARRI S e S, PAS UAL. ' .: ' ' A BELL. JOH "' e::" Y BELLO y R PIIII. ANGEL. ; y s z;'O Y Cía. " BOLON HN CARLOS. I}QNO}.li 1-MCIIS· y (Uía. '1..\ HNOS. y MAif fl! , BORLANDELLT, PitVRO. \:! MANUE L ,. ' BR I GNONE ::- '" OCE'l'O , ANGEL J. < CAFFA RO ía. ' Y .Cía. , CA M A, J UÁN. " N OG ERA y C1a. ! )--.: t-.. CAMER A, ; E. ,'- PLI\(ERA Y S ELLER!A. · CAMP y , BRUSSONE y Cía. -t CARMET A. e ELEVATOR C.o ii CA R OZZI • Rb , '-PAGAN L y Cía , FqfT U N CASAV10 C. " Y RIUS. J 0 CAST l GL E !G&OS. y NEGRO. ,PI N MARQUEZ. 1\f. CASTRO \ y Cía.
CAVAR J '\ ía. § (J.) CAV I GL A , ,: J) 0 CERES. LORE NZO. ' P 1) IG y Cía. AI.¡.F 1 SO. 0 1- C. I. R. E. S 0 COMPAÑ I A DEL GAS. ' R. SIO. > DE TERfA L ES RÓCOO F. , S • • · CONS TR UCCI O \ R@GBERG, O&C. -J ROSSIN I, ABEL . O l"V\MPAÑIA U R U G YA D E
S "' 1 A e · n: O TO PORTLAN
<( R ESP I H NOS.
SERRATOSA Y CASTELLS W HI ARA y C ía. , J.
SC H USTE R , ]OSE. 0 HI ESSA. LUIS SHA \V, E R O \V Q M · SIBILS y ·WJJEMA RIA y Cía. • S IEMENS d Q ELABORACION METALES. S. A. "'''' S IERRA, iJ.J ENGE LBR EC H T . ARLOS B. SO L E L O Y Oí O.
SPERONI O. O I ABREGAS Y C J.
STARICO ONE. Cl) FAB RIC A N. DE TABIQUES.
STRATTA, SE RO B. FABRICA T IT AN.
TOURNIER Y F.ERNANDEZ. AQ U ILE S
TOS S T. ES PI ÑEIRA y Cía FE RR ANDO , PABLO. T R ABUCAT I y Cía. FERREIRA ALGO RT A Y Cía.
TURCATT I Y BE L ATT I. FINSTE RvVALD y SCHAICH. V IDORE Y A RQ U ORI. FlORENTINO Y DECARO. V IDRI ERIAS UN IDA S. S. A.
FONTANA. EM ILIO , S. C.
VILARO, FOTO FAIG.
WITENBERGER y d"a. , AND RE S . FUE N TES Y Cía.
ZUBIRI y Cía 1 S. A.
DOS A:PECTOS
DB L \ SES I ON
1:\Al.:GUR.\L DE LA P R D I ERA
REUXIOX \ KU.\ L
DE .\RQLTfE CT OS X \CIOXALES
EL PRE SIDENTE DE LA SOCI EDAD DE ARQUITECTO S , DON ALFREDO R C AMPO S, LEYENDO
E L DISCU R S O DE A P E RTURA
ASPECTOS
3ICION JITECTURA
IALE
VISTA PARCI A L DE LA SECCION
REVISTA DE ECONOMIA INMOBILIARIA
ANALISIS DE HECHOS ECONOMICOS RESUMENES ESTADISTICOS DE LA EDIFICACION
DIRECTORE S PROPIETARIO S
Arqlo CARLOS PEREZ MONTERO
Profesor de Economfa Polftlca (Fa cu ltad de Arquit ectu ra ), Tasador del Banco Hipotecario del Urugu Hy
Arqto JUAN HORACIO LABADIE
Tasador del Banco Hi po teca r io del Uruguay
S U MARI 0:
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CICLO DE CONFERENCIAS DE D IVULGACION CULTURAL, o rganiza"Cl o por el Comité Ejccu t iYo de la Pr imera
l' ái!'S.
R eunión A ruua l de Arquitectos e ir rad ia da s por C X 6, Esta,ción Ofi. cia'l:
La Econom: a Política y la Constr ucción de Edifi c!os J por el A rq. Carl os Pér ez ::\f on tu o 62 Vivienda para las F am ilias de la Clase de Tro pas , por 'C l Arq. Jo sé D emi che li 64 Las construcciones de tierra ap iso n ada , po r el Ar q. H ora· cío Aco t a y Lara 67
La Industria de la Con str u cción, por e l A rq. Enriq ue Du. 'fán G'llan i 69
Estadístic a d e la Vivi enda, por c-1 Arq . Carlos Pérez M ontero 73
L a Exposición de A rquitectura y Construcción , por e,¡ Arq. ] uan H o ra cio L abadie 76
LA EDIFICACION ESCOLAR, Y LA PRIMERA REUNION ANUAL DE ARQUITECTOS NACIONALE S por <' 1 Arq. Carlos Pérez Monter o 80 COSTO DE LA CONSTRUCCION EN LA CIU D AD DE MONTEVIDEO , por el Ar q. Carlos Pérez M ontero 85 SECCION ESTADISTICA. - Resú m enes Estad ís ticos.Análisis Men s uales de Indice s Económicos 1. Edificación p r ivada en la ciu d ad de 93
•
CICLO DE CONFERENCIAS DE DIVULGACION CULTURAL
ORGAN IZADO POR EL COMITE EJECUTIVO DE LA PRIMERA REUNION ANUAL DE ARQUITECTOS NACIONALES E IRRADIADAS POR C X 6, ESlACION OFICIA L
(La co nf e r encia s q ue se inser t an a continuación on la s de índ o le económica, y po r esa cama. ha n. si d o de s glo s adas del conjunto que fig ur a en AR QU I TECTURA)
LA ECONOMIA POLITICA Y LA CONSTRUCCION DE EDIFICIOS
PoR EL ARQ CARLOS PEREZ MON T ERO
(24 Seti e mbre 19 34 )
EL p r obl ema de la Yivienda h a ido e ·tudi a d o en nue t ro paí s, en forma simple y de n t ro de límite s estrechos; no se han ten ido en cuenta factore s !:11portante s r ela cio n ados co n la pr od ucción y r epa rt ic ión de ca pitales , aplicados dir ecta o indi rect ament e a la con stru cc ión de ed ifici os, que con s tituy e hoy POr hoy , nu es t ra pr in cipal industria urbana.
Si la edi fi cació n disminuye , s u fre n d e in med iat o todos los g r emi os que inte r viene n en la i ndu st ria de la con stru cció n, p roduci én dose un d es eq u iEbri o en la v ida eco nómica d e la ci u dad .
El promedio anu a l de la edificación p rivada e n la ciudad d e Mont ev ideo • 1922 ha sta 193 1, o sea e n 10 años, fu é de 17 mill on es de pesos por añ o . E n 193 2 , se p or va lor d e 11 mill on e ·, y e n 1933, p or valor de ocho m illones. E te año se ha con truído a prox imadament e ig ual a l añ o anteri o r.
E sto s icrn ifi ca que exi ste e n la ecl i fi cació n privada u na d i. min uci ó n equi\'al ('n te a n neYe millone de pe sos por año , y i ag r ega m , la parte correspo ndi e nte a los e difi cios públicos, podemo s e tim a r que e a ca nt idad eleva a 10 m ill o n es de pesos por añ o, lo qu e qu ie r e dec ir , qu e act u a lmente se c on stntve m en os de la mitad del p romedio edifica do en lo 10 a ño s a nte rior es a • 193 2.
¿C uál e · so n las caLLas de g ran rl i ferenc ia?
Indi car é la s pr: nc ipale
El pr ec io de lo s alqu il e re s e ha redu cido entr e lím it es que , ·arian de s de nn 15 ha s ta tm 40 o/o y aún más. E sa redu cció n r e ulta lóg ica por la di sm in ución de los ingre os de cada fa m ilia; el alqui le r d ebiendo e r pro p orc ional a las entra da s, s in obr epas ar de un 25 % de aquélla s
• ,... . . , . ...
Otra de las causas de la baja en el preci o d e l os alquiler es es la falta de demanda de nuevas viviendas, producida por la reunión de dos o más familias en una mi s ma casa o por la mudanza de familias a casas más reducidas, queu:1ndo disponible s las casas grandes de alquil eres elevados. Una vez que mejon.·n la s condiciones e co nómica s , cada familia vo lv e rá a ocupar de nuevo viviendJs separadas, y esto deberá se r tenido en c u e nta ahora , porque al no edificarse nuevas casas, se pr o ducirá ine vit a bl e mente una c ri s is de co· mo ya sucedió despu és de la guerra mundial.
El número actual de casas y locales de sa lquilad os, s e estima aproximadamente en 5500, siendo en su mayoría edificios d e malas condiciones higiénicas o de anticuada, que no guardan rela ció n con las necesidades actuaJe s de la población.
Otra de las causas del poco inter és que demu est ra el capital privado por laconstru cc ión de nuevos edificios, so n los gastos qu e corresponden al propietari o por concepto de Inmobiliaria,. ad ic ionales, Rambla Sur, Avenida Agraciada y Costanera, sobretasa d e pen s iones a la vejez, edificacidn ina• i_) ropiada, seg uros , comisión de admini stración y cobranza , gastos de conservación, etc., cantidades qne no han d is minuíd o, s in o que, por el contrario, han aumentado, r educiendo a s í e n forma apreciable la r e nta líquida a percibir.
El co st o de la edificación cuya c urva era d esce nd e nte de s de 1925 hasta1933, se ha convertido e:; te añ o en a scendente, d eb id o a los precios de los materiale s importad os, que han experimentado un a umento considerable a causa d e la d ep re ciación de nuestra moneda en e l mercado internaci onal de cambios.
Puede es timar se , que por las causas ant e dicha s, el capital empleado en la con st ruc ción de edificios no alcanza a obtener un int e r és mayor de S %, y en muchos casos ese interés no es s uperi o r a un 3 %.
El capitalista privado, dadas e sta s c ondi ci ones precarias, no se interesa en !a colocación de capital para nuevas co n s tru cc ion es qu e n o le producirán la s ufici e nte renta, quedando 3 SÍ di s ponibles im po rtant es s uma s d e dinero que, como ya he di cho, s ólo para la edificación priva d a de la ciudad de Montevideo, pueden calcular se e n nueve millon es de p esos p o r año.
La repartición del capital s e m o difica en e sa forma , ya que el capital que e n las épocas n o rmale s es empleado en la edif ica ción, permanecerá inactivo o empleará en otras acti vidades productivas que parece n ne cesa rias a primera v i sta , pero qu e s ervirán para de sequilibrar la r epartición normal del capital.
Pero n o es este el mayor mal que se produce a la eco nomía general.
Bajo e l punto de vista de la pr o ducción , queda paralizada más del 50 % de la indu s tria de la construcción y de toda s la s rama s y gremios que guardan relación co n la mi s ma. Esta industria que, como ya he dicho, es la más importante de la ciudad, al paralizarse parcial o totalm ente, produce en la economía urbana perjuicios enormes, ya que también paraliza el consumo general de d ecenas de mile s de p er sona s, arquitect os, ingenier os, empresarios, obreros, etc., que trabajando a menos de la mitad de s u capacidad n o rmal obtienen tambiért meno s de la mitad de ingresos.
El pr ob lema a re solver e s difícil. Por un lado, la re s tricción d-el capitalista a colocar s u dinero en una industria de poco rendimiento, y por el otro, la ttece• s idad de normalizar la repartición del capita!l empleando e n la industria de la construcción el capital necesari o que r eg ul a rizará las fluctuaciones de la vida , . economtca. . . '
ARQUIT-ECTURA - ECONOM lA - 63
•
Esto ¿ !tim o es lo q it e han co mpr e ndido t odas ias n acio n es hlen or g anizada s, a ún en co n dici o nes eco nó mica s a nu f.!stro paí s .
Para so lu c iona r el p r ob le ma es indis pensable la int e rv en c ión del Estado.
En prim er t érm ino deberá estudiar s e e l aumento el e la noblació n la s ne- ! ) lo cativas <le la ciudad, las co ndi ciones hi g iéni cas, estructurales y econémicas de las viv ie nda s para po der f ij a r ent r: nc es la s nece s idades del f ut uro .
El :Min is tro de Salud Pública , doctor Eduardo Blanco compenetrado de la importan cia del asunto, ha t en ido la feliz iniciativa de ordenar la r ealización de l Ce n so ele la Viv ienda, qu e per mitirá , dentr o d e un plazo no muy la rgo, obte ner t o do s los datos ne cesa ri os pa ra ll eva r a cabo e l pr o t>lel}la plantead o
E n mi p r óx ima co nferen cia tratar é e s te tema
Co noc id os los re s ulta do s esta dí s ti cos, se rá pos ible enton ces trazar un plan definid o respecto a la ay uda que deb er á pres tar el G obierno a la iniciativa privada ! ya sea los alquilere s al ni vel genera l de lo s precios, reduci end o l os derecho s de im¡:o rtación de lo s material es de co n s tru cc ión , impues tos. gar a ntie ndo tipos de int erés a l os capitales e mpleado s en vivienda s eco nómi cas y o rganiz a n d o el cr édito h ipotecar io so br e bases cien tífica s, ya qu e el c r éd ito juega u n r o l fundam ental e n los problem as d e la construcción de edi fic ios.
Constr uir lo necesar io, recon s truir lo m alo existe n t e .
E se deberú se r e l p r ogra m a a seg uir se
AVIVIENDA PARA LAS FA MILlAS DE LA CLASE DE TROPAS
PoR EL ARQ. TOSE DEMICHELI
• (28 Setiembre 1934)
fine s del a ño 193 2 , la Of i cina de Cons truc cio n es - cuya di · rección ejerzo-, prese nt ó al de G uerr a y un proyecto co mp le to , meticulo sa m ent e es tudiad o en t o do s s u s aspectos, a fin de ll evar a la práct ica la co nstr ucc ión de vi\;í e nd as para el soldado y s u s fami liares .
Dicho proyecto f né aprobado y se di spuso la r ealización inmediata, a títnlo de en ay o, de un co njunt o de vivienda s, en las con d ic io ne s previ s ta s en el plan de realizació n de trabaj os. Dicho en sayo, ejecutado por la mi s ma O ficina, co nfir mó amplia m ente las prev is i on es enunciada s. Es a s í que , en lo econ óm i co , ejemplo , se llegó a r es ult ados r ealmente e xtrao rdinar ios, como l o !l' Ost r aremo s co n dat os núm éricos Pero, comence m os ante s po r an o tar l os di\·e r:; os a spec t os de l p r o yec to, mos trand o las finalidad es a alcanzar en s u s di st in !as p r oyecc io ne s : inmediata s una s, de futuro la s otras.
L a co n s tru cció n de la vi vie nda del sol dado s e diri ge indudablemente a soln ri<'tll<lr un p r oblema de nue str o Ej é r ci t o, pe r o d e tal ma g nitud , que en as p ectos. s u s proyecciones reba san el cuadro propi o d e nue stra in s tihtción armada , para a dqu i rir ent idad de cosa soc ial, cuya so lu c ió n es de indudabl e inter és co lect i vo.
ARQUITECTURA - ECONOMIA -
La clase de tropa y sus familiare s, al igual que la casi tota lidad de la clase obrera, alquilan actualmente viviendas absolutamente inadecuadas, coustruídas exclusivamente co n ideas de especulación de smedida , por propietarios sin escrúpulos que ejercen una ve rdadera expoliación s obre s us modestos e indefensos inquil:n os Las referidas v iviendas, -e n s u cas i totalidad son casillas de lata y zinc o conventillos, constan generalmente de una sola habitación,-no ya exentas del más elemental confort, s ino absolutamente antihigiénicas y propicias a todas las promiscuidades imaginable s, por las que abonan 6, 8, 10, 12 y más pesos mensuales de alquiler.
A la explotación que se ejerc e e n lo que se refiere a los arrendamientos es nece sario agregar otra no menos importante : nos referimos a toda esa se· de de pequeños comercios, despachos de bebidas, casa s de juego , dancing, etc., · que se multipli can alrededor de los cuarteles y ha cen su agosto a ex pensas de ese mundo social, envenenándolo y esquilmándolo. Con las viviendas cuya realización se pro yecta, no sólo se busca evitar esas explotacic!nes vergonzosas, s ino ll ega r por este m edio ft ima total tran s f o rmación del soldado y de todo ese núcle o soc ial que gravita a su rededor. Baste echar una mirada general en ese cuadro , co n s u s problema s de o rden económico, higién ico, moral, san'itario , instructivo, etc., para comprender todo lo que pued e y debe hacerse en ese sentido. Piénsese sólo en lo s hijos, creciendo co rrientemente sin instrucción alguna, en viviendas promi sc uas e insalubr es, asimilando día a día todos los males mora les del ambiente y conde nados en p lazo f ijo a recibir en' s u organismo, la herencia de terribles enfermedaeds específicas. Nuestra Sa nidad Militar vigila y controla al S<..•lda do en l e s cuarteles, pero n a da puede hacer todo ese mundo di sp e r so , verdadero foco de contagio. La ob ra enorme que puede realizar en ese se ntid o, se ve n e utralizada o anulada por esas circunstancias. El doctor llor· d c ni Posse, entusias ta animador d e esta idea, produjo, - como Director General de Sanidad :Militar -, un meditado inform e en que mostraba las tras(edentales ventajas que de sde el punto de vista sa nitario, ofrecía el llevar a a la práctica el proy ecto, cuya r ea lización, por es t e solo aspecto se justificaba ampliamente.
La idea dom inante que ha guiado el es tudio del proyecto de viviendas, ha sido, pues, naturalmente, que ellas permitieran e n s u conjunto, por su orga ni zac ión y funcionami ento, la s ma yo re s posibilidades para luchar en forma directa y eficaz contra el es tado de cosas actuales. Ello se logrará, no sólo p o r la s ve ntaja s de t odo orden que los agrupamientos previstos para cada unidad del Ejército, proporcionarán a sus habitante s, sino por la obra que dis· c-reta e i ntelige nt e mente e ncauza da permitirán realizar desde fuera. Se pro-porcionarán al so ldad o y sus familiares, viviendas higiénicas, cómodas, alegres, agrupadas en p equeños blocks , pero co mpletament e independientes , a un costo de alquiler inf er ior al que a b onan actualmente en conventi1los y cas illas.
Cada vivienda di s pone de una superfic i e libre <le terr eno, que a la vez que contribuirá a darles má s intim idad por el ma y or alejamiento que establecerá entre ellas, se rá utilizad o para lavar, tender ropa, cultivar un jardincito, una pequeña huerta, etc.
Cada agrupamiento de viviendas, co n s tará de los sig uientes se rvicio s munes: un amplio salón de reunión cas ino - - el que además de su función recreativa ( ju egos, bailes, cine, etc.), se de s tina asimismo para local de in strucción primaria, - atendida ésta por el maestro de la unidad -, conversa-
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dones culturales, (ed u ca tiva s, sa nitaria s, e tc ) A nexo a es ta s al a, funcionará unr. c antina y . bar, que atenderá el se r v ic io del casino y el de consumo ge ne· ral del agrupamiento ; un p equeñ o local para guarda de útile s de instrucción primaria y ot r o destinado al s ervició sanitari o Frente al l o cal de reunión se ex tiend e tma amplia explanada de pórticos que se rá prolongación de los servicios de aqué l , y servirá, especialmente en verano , de luga r d e r euni ó n y espar ci mi ento (p ista de baile, juegos al aire li bre, etc).
Cada agrupamiento dispone asimismo de juegos y d epo rt es para niños y mayores: plaza de depo rte s , cancha s d e pelota vasca, bochas , baseball, ba skebaJJJ etc.
Se busca así, lle ga r , s in pe rder de vis ta la realidad eco nómica , a una solu ción amplia que ofrezca las mayo re s p osibilidades de r esolve r el problema en f o rma in teg ral. Es n ecesario insistir e n e ll o; l a vivienda en s í , a is ladam ente , es sólo un aspecto del probkma, indudablemente fundamental, pero que n o un fin, si n o un m ed i o para ll egar a m ás tra scende ntale s soluc ion es, cual es, la red enc ión socia l de todo ese mund o que g r av ita a lred e d o r de nue s tro s cua rt eles. Ya lo hemos dicho, es n ecesa ri o que es t os ag rupami e nto s p e rmitan por s u organ iz ac ión y funcionamiento, las mayo r es p os ibilidades e n ese se nti do Es preciso qu e e ll os llegu en a tener vida propia, que co n st ituyan centros de atracció n , qu e sus habit a nte s encue n tre n en ellos la sat isfació n de sus nece s id ades mate rial es y esp iritu ales y se sie n ta n así atraídos, li g a dos, \"Íncula dos. Es necesario o ri ent a r el de s en vo lvimiento de la Yida soc ial de estos centros, ya en su cur so n ó rma l , ya en su s fie s tas es pec ia les y actos de di stinta naturaleza, en modo que to d o ello co ntribu ya a darle s vida p r opia y t rad ición.
T e rmin emos co n a l g una s c on s ideraci o ne s téc ni cas y dat os num é ri cos de o rden eco n ó mico.
El proyecto aprobado comprende la co n st ru cción inicial de ocho agrupacorrespondi ent es a ot ro s tantos c uart el es de la Capi tal , con ttn t o tal de 486 vi vi enda s y l os se r vi c ios ge n er a les respectiv os .
Sólo se han p r evisto cuat ro ti pos di s tintos d e vi viendas, l os qu e e n núme r o de 4 y 12 form a n b locks que en ca ntid ad var i able y co n lo s se r vicios gene ral es co mpon en cada agrupa mi ento.
Los t ipos de v i viendas h a n s ido est u di ad os en amb i ent es r espo ndi end o al promedio de necesidade s mínimas y m áx imas, p r opo rci on adas por los dato s es tadí st icos. Cada ti po di s pone , en genera l, de: un a mb ie nt e comed o r-coc ina y sa la de familia, do rmi torio de matrimonio, y a mb ie nt e dormitorio s para los hijos, cu ar to de baño, piletas ind iv id ua l es para lavar ropa, serv i cio de a g ua y luz, etc., y una s up erf i cie libre d e terreno de 100 m 2 ap r oxi m adam ente.
La con strucció n de las viv ien d as po r e l propio so l dado , co n s titu ye el funda mento econó mi co de l proyecto. En el co njunt o de vivie nda s co n st ruída s, la cas i to taliqad de la man o de o bra, aún la d e especializ ac ión , ha s i do pre sta da por ellos: a lbañil e ría , ¡5a n üa ria s, in stalaciones el éc trica s, f ab ric ació n de ladrill os y m osa icos , etc. , se h a efectua d o exclus ivamente co n sold ados, a quienes se abonan, durante el trabajo, co m pensacio ne s diarias qu e va rían ele $ 0 .30 a $ 0 .60. H a s ido p os ible llegar a r es ulta dos extraordi nari os . El p r omedio de cos to de edi ficac ión por metro cu adr ado, ha sido de $ 21. 6 2 . Como punto de cqmparación, diremos que co n stru ccio n es s imil ares, efectuada s en co ndicio!;le S corrientes alca n zan a un promedio aproximad o de $ 40.00 el m 2 • Para la fin a nciación del proyecto se ha fijado a las vivie nda s un alquiler •
equivalente al 8 % dei caphai invertido , incluido un 1 % de stinado a vación. Con rubros es peciales d el Minister io de Defensa Nacional se cubr irán las peq ueña s su mas provenientes del seguro, desarrendamientos y amortización durante el período d e construcción
El monto de los alquilere s obtenido s para los d ist into s tipos d e viv iendas es de $ 6.72, 6,59 y 4.88 me nsual. El promedio de estos alqu il eres es de $ 6.06 . El promed io de los alquileres que ab ona actualmente el so l dado en ca sillas y conventillos es de $ 6.20.
Terminemos aquí, porque el tiémpo apremia. Los r es ultado s como se ve, bien elo cu entes r-ara que yo ins ista en mostrar las ventajas evide n te s que obras de tal naturaleza reportan a la co lectividad.
Forz oso es confesar que la , :ivi enda como problema técnico -social h a sido e n nue stro m edi o bastante desc uidad o. Deseamos , pues, qu e estos esfuer zos aislados contribuyan a formar co nciencia colectiva y a ro mpe r la inercia de n ue str os gobe rnante s so bre so cial de tanta tra sce nd encia
LAS CONSTRUCCIONES DE TIERRA APISONADA
PoR EL ARQ. HORACIO ACOSTA Y LAHA • :· :··
U( 1.0 O ctubr e 1934)
ND de los s istemas má s económicos de con strucción es el que emplea en general como material ]a t ierra crud a, y entre és tos , el de tierra apisonada que se conoce con el t é rmino técnico <le íapia l.
En es te sistema, int ervie n en únicamente la tie rra tal cual se le encuentra naturalm e nte en el terreno, me zcla nd o algunas veces di s tinta s calidades, para ohtener la má s adaptable para est e g é n ero de cons tru cción.
En los otro s siste mas en que se emplea co mo barro hay que prepa- • rar este barro y añadirle arena , polvo de ladrill o , paja, estiércol, etc , l o que rx ige una mano de ob ra má s complicada que en el caso del tapial no es ne• cesan a
A demá s, este siste ma de con strucc ión no ·exige obr er os especializado s, lo q' le constituye otra de su s ventajas.
Por eso llama la atención que no se haya empleado e n el paí s abunda n temente, en estos m e m ento s de cri sis y de paralización del trabajo , const r uyendo barriada s de sobre tod o en los a rrabal es de la s ciudades, en sustitución <le las inmunda s casillas de latas o madera, con lo que se habría nido, además de pr oporcionar tr aba j o a mucho s d esocupados, me j or as h igién icas y sociales apre ciables, al mi smo tiemp o que grandes beneficios de otro or den para esa s locali dade s.
No se trata, como podría creer se, de una cosa nu eva o compl icada. VITRUVIO , autor que escrib ió sus Die:: Libros de Arqttilectu.ra en los primeros años de la era cristiana, se oc up ó ya en ello s de este procedimiento.
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ANÍBAL hizo construir torres en España con éste sistema. PLilltiO en su Natural" da una excelente descripción de las construcciones hechas co n tierra api so nada, y RoND ELET, en sus Tratados de Construcción, escritos en el s iglo XVIII, se ocupa con determinación qe él.
Con este sistema se han construído casas, escue1as, igle sias, etc., en Francia, Italia, Inglaterra y s us Colonia s, México y España, edificios que han durado mucho s de ell os más de un s iglo.
Y he vi sto en el pueblo de Bavilafuente en España, · una cancha d e pelota en la qt!e el muro era de tapial, es decir, de tierra apisonada, y que tenía ya más -d e 50 años d e exi stencia, tnanteniénd ose en perfecto estado.
Por otra parte, s u ejecución es tan fácil y rápida que un solo albañil con un equip o de 4 h ombre s puede construir una vivienda corriente de tres piezas, en 4 se mana s con el s olo auxilio d e picos, palas, pisones, unas tablas y uno s madero s para formar el armazón de los molde s nece sa rios.
Como el tiempo es corto para considerar todos los a spectos de este sistema de constru cción, va mos a describir, cómo se c on struiría con él, una casa grande o pequeña.
Ante t odo, conviene aislar de la humedad del s ue lo a los mur os, cosa que tiene im po rta n cia para s u con servación y para la salud de quienes la habiten, as í es qu e se empezará co n stru ye nd o un cimiento de piedra con mezcla común de cal y arena, a la qu e se le pued e agre ga r una pequeña parte de portland, o s implemente tománd ol a s co n barr o .
E st e cim ie nto , con stru ye ha sta sobr epasar en Om.20 o Om.30 el nivel del t e rreno, lo que no s permitirá ademá s, ha ce r lo s pisos interiore s a un nivel má s alto, que el terr eno que rodeará la casa.
La ti err a que yamo s a u sar t e ndrá que ser Iimp:a, es decir, no contendrá raíces, hi erba s, vir u ta s, materia orgánica, ni ninguna otra s ubstancia fácil de de sc omp oner se La s p iedras qu e pu ede contener no per judican sie mpre que no del tamaño de un a nuez.
L o mej or, es emplear la tierra que se puede obtener a Om.40 o Om.SO de profundidad y ha sta c on la mi sma humedad que contiene, que es la conveniente, pu es s i es tá húmeda, al comprimirla por un lado se levantará por el otro. i
Para empezar a con struir el muro se arma so bre el cimiento una es pecie de cajón de madera s in tapa ni fondo. Este fondo es el mismo cimiento sobre el qu e se c oloca.
El está co n struído de una manera tal que es fácil armarlo y desarmarlo, pu es a me dida que se levanta el muro, ese cajón o molde, que es comúmente d e Om.60 a Om.70 de altura, hay que desarmarl o y armarlo nuevam ente en cima de la pa rte ya construída para continuar construyendo el muro. Una vez armado el molde en su lugar, se empieza la construcción del muro re ilenánd olo con la tierra de que hemos hab!ado, cuidando apisonarla bien, por rap as no mayo re s de Om.lO de altura, hasta haberlo rellenado completamente. D e manera que h ec ha esta operación sobre todo el muro, lo habremos levantado a la altura del cajón, o sean, Om.60.
Si este es el primer molde que rellenamos, lo terminaremos con planos indinados en s us extremos; si ya hemos construído otros, estos planos inclinado s los haremos e n el extremo que queda libre, de manera, que las juntas entre t! os m oldes es inclinada y no vertical como sucede con el ladrillo. Para dejar las abertura s para las puertas y ventanas así como para las esqt,inas se les da •
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a los molde s di spos icion es especiales. C uand o se tr a ta de e dific io s de d os pi s os, cuyos m uros tienen ya una a ltur a de 6 o m ás m et ro s , se l es refu e rza co n tabias d e madera s_i n cepillar, qu e se va n co locan do a medi da d e s u co n s truccwn y q n e s e co n servan mu cho ti empo , pu es no puede ll ega r a ellas e l a ir e ni la hum e dad, p r i n ci pale s factor es qu e in fl u ye n e n s u de s truc ci ó n.
L o mi s m o, e s co nveni e n te co loca r tab l o ne s g ru e os a la altura e n que de b en a poyars e las vi gas para lo s pi sos o tech os, co n objeto d e repartir las ca r g a s 50 br e tod o el mur o . Con s truíd os e n es ta f o rm a, los muros pu ed e n r e s is t ir la vi o le ncia de los vi ent o s má s fuert es Con viene r evocar e s tos mu r os , para pro• t ege rlo s co n tra la s llu via s y humedade s. P a r a eso s e prepara su p c:Lram e n to r:lndolo co n una con l o qu e se produ ce n li ge r a inci s io nes, e n la s q ue agar rará la mezcla d es p ués Luego se par a un cepillo d ur o para s a ca r l a s pa rtícula s de tierra y el pol vo y se apli ca d es pu és e l rev o q ue co n un a m ezcl a r o m ún r eforzada co n al go de po r t land. Para o bt ene r completo éxito con este r e voque , es ne ce ario ha cerlo cuand o el muro es té comp l etamente s eco, p ues d e lo co ntra r io, s e de s pre n de a l poco ti emp o . A l g una s per s onas s e limi ta n a aplicar s i mplem ent e b lan qu eos co n un a l echad a de ca l, un poco m á s es pe sa qu e la q u e se u sa ge n e ralm ente.
Fáci l es dar s e cuenta lo eco n ó m ico de l s is t ema y la s ve nt a jas que pr o po rLi o na sobre lo s de m ás s is t em a s harato s, co m o so n la m ad era y el hi err o ga lvanizado co n forros d e m adera, artíc ul os que t e ne m os qu e adquir i r en el ext: a njer o y que prese nta n el in co n ve ni en te de n o e r b uen o s ai slad o re s co n t r a el f rí o y el calor, ademá s d e se r mu y co mbu s tibl es , i ncon venientes q ue n o p res enta n lo s mur os {}e tapial , que so n a is la dore s contra es tos a ge nt es , e in co m1.u s tiblc s .
La V I. 1I. I. , ofici na t éc ni ca de la Soc ie dad de A rquit ect os del Ur u g uay pa ra e l e studio de la V iviend a "M í nim a, e s tá di s pu es ta a co mpl e tar la inf o rmac ión de es te s is te ma qu e n o p u ed e abar ca r. e en to d os s u s d et all es en 10 minu! os de conve r s a ci ó n.
LA INDUSTRIA DE LA CONSTRU CC ION
PoR J·: L AR QU l 'l' l·:c·r o DURAN GUA NI
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(5 Oct ubre 1934)
R O S IGUIENDO el cicl o de co nf e r enci as c ultural es o r g ani zada s p o r h
Socieda d d e A rqui tect os d el U rugu ay, prep a ratoria s de l l a Pri mer a Reuní /m
Anual d e A rquit ect o Nacion a l es, voy a t r atar en e s ta peque ña confere ncia el tema rela cionado co n la In du s t r ia d e la Co n s tr ucc ión.
Comenzaré por dec : r q u e mi s p a labras van dirig idas co n p r efe r en ci a a lo s P o\.lere s Público s , ya que encarada la co n s trucción de obra s co mo el f acto r má s -i mportante del de sarr o llo de la s indu st ria s nacio n a les co r r espo nde a n u es tr os gobe rn a n tes fomentarla e int en s ificarla, a doptand o la s di s posic io n e s n ecesa ria s pclra allanar la s dificultade s y los obs tá cul os que se oponen a s u de s arr o ll o
Ex is te la. co n vi cc i ó n , muy arraigada en el v ulgo y de la c ua l parti cipan mucho s hombre s de n eg o cios , de que no deb e fomenta r se en es to s m o m e nto s l a ed i fica ci ó n en nuestro paí s y e spec ialm ente en ·Mo ntevide o, p o r co n s i dera r q ue
el exceso cÍe casas deshab itadas conspira contra el aliciente que debe tener eÍ u1pi tali s ta , y haría má s angu s ti oso el problema de los actuales propietarios de bienes inmueble s.
Voy a demo s trar cómo es a co nvicción es errónea y có mo no existe tal ex• ceso de deshabitación de casa s en general y particularmente accesibles al pe qncño burgués, al empleado m odes to y al obrero, las tres clases sociales alrededor de las cuales debe girar con preferencia el problema de la vivienda.
Según lo s último s y má s exactos censos estadísticos, hay e n Montevideo .aproximadan: ente 5,500 casas-habitación desocupadas, es decir, una proporción de 0.85 p o r de la población del departamento
Ahora bien, s i s e considera que de es e número de viviendas la gran mayo ría está constituída p o r casas grandes, y por lo tanto de alqui leres altos, y que ademá s n o reunen e12 un porcentaje eleYado las condiciones más e lement:tles exigidas po r la s orde nanza s municipales sob re h i giene y sa lubridad, llegamos fácilment e a la conclu s ió r. d e que el problema la de s habitación de casas no exi ste en l o s t é rmin os ge neral es en que s e le ha colocado.
Sentada esta premi s a, evide ntemente ex acta, voy a considerar el problema de la co n s trucci ó n de edificios pre sentado bajo el aspecto de una de nue stras principale s indu stria s, c u yo f omento y d es arrollo es, diré sin ninguna exageración, el único medi o al alcance de nuestro s gobernantes para combatir la rlesocupación y la mi s eria de la clase obrera, problema éste para cuya solución 1'levan gastados ya; infructuosamente, muchos centenares de miles de pesos.
No s e so luci o na evidentemente el problema de la miseria obrera con el .t'stablecimient o d e co m edo r es públicos, sis tem a un tanto vergonzante, n o siempre aceptado por i os mi s mos a quienes beneficia. Se sol uciona fomentando, por tod o s los medi os al alcance del E stad o , la s fuentes de producción y de t raba jo, contribuyendo en e sa forma al bienestar y engrandecimiento del país.
Dije que la construcc ió n co n stitu ye por s í sola una de nue st ra s principales indu s tria s , y voy a d emos trar con número s la importancia y el alcance de afirmación.
Es tal la ramifica ción y multiplicación de activ idad es afines a la construcción , que no e s e xagerado afirmar que casi no hay estab lecimientos industriales, comercio s , e mpre sa s o negocios, que no tengan relación directa o indirectamente con el ar te de la construcción de edificios. Y concretando en cifras este cúmtl'lo extraordinar:o de actividades, debe decir qu e más de 60 entidades gremia l es con 50,000 unidades entre arquitectos, patrones, empleados y obreros , dedican todo s sus es fuerzos, en tiempos normales, a un solo fin: la c:mstrucción de obras, en el d e partamento de :Montevideo.
Estas cifras so n bas tante elocuentes por sí s olas para permitir abarcar el pan orama angustio so y asolador que pre senta, en es to s momentos de profunda crisis, nu estra po blación trabajadora.-
¿Y es p os ible que se pr ete nda c onjurar esta gra v e s ituación con comedores populares ? E s otro el camir!() a emprend er por nue st ro s estadistas si se quiere encarar la cues tión con s entido práctico y efectivo.
He afirmad o y demo s trado, al principio, que no ex i ste el prob lema de la desocupación de viviendas considerado en términos gene r a les. Hay, sí, muchas casas de shabitada s : grandes, caras e in salubres. La clase media, el empleado mode sto y el obre ro , t i enen ante sí el problema diametralmente opues-
• En nue st r o paí s, puede afirmar s e sin ningún temor, no existe este géne1 o de viviendas. O son grande s y de precios altos, o son conventillos y casillas de lata. La casa sencllla y individua1 o colectiva, bi en estudiada en sus aspectos arquitectónico, higiéni co y económ ico, está por hacerse aún en grande escala. No se conoc e, por ejemp!o, la const rucción en block para emplea• dos y obreros, qu : zá por creerse, equivocadamente, que no en la idiosincrasia de nue s tra gente de labor la comunidad de vida y de costumbres, observando si multáneamente la consideración y el respeto mutuo de sus moradores. s e creía también ha ce unos años <le nuestra clase acomodada, y sin embargo , la creación de los primeros edificio s de departamentos de varios pisos, ante el escepticism o de lo s más rea cios, demo stró que nuestro pueblo de todas ]as esferas s ocia le s se adapta fácilmente a lo s nuev os s ist emas de viviendas, cua ndo éstos l e ofre cen el conf o rt y el bienestar de que carecen en general las .-1ctuale s casas destinadas a renta.
Tengo p l ena seguridad de que lo mi s m o hahrá de s uceder el día que nuestros capitalistas de stinen sus actividades, con ayuda de los poderes públicos, a la erección de ca s a s colect ivas para empl e ados mode s tos y para obreros, sis-t e ma de construcción ad o ptado ya co n é;xito en las principales ciudades europeas
Las casq s colectiva s les ofre cen a nue st ro s mode stos trabajadores la oportunidad de rad icarse en las inm edi ac ione s de s u s centros de trabajo: fábrica s, taller es, etc., e1iminando con ello la s pérdidas d e tiemp o y los gastos de lo comodón, ho:,r ine vi tab le s, ya que a ctualmente só lo en lo s s uburbio s de la ciudad o btener la vivienda barata que sus s ueldo s y les permiten:
Est:c s siste ma s de co n st rucción en núcleo s, ya se a adopta ndo el tipo de riudad-jardín co n vi vien das individuales o el tipo de b!ock cpn edificios de vario s pisos, so n los únic cs financieramente capaces de p ermitir la adqui s i• c!ón a bajo precio, por parte del pueblo , de un hogar sano y confortable, solu• ció n que constit u ye ya la aspira ción inaplazabl e de la clase modesta de nuestra socieda d
N u es tro pueblo tien de a evolucionar fav o rablemente en sus costumbres , en s u educación y en sus métodos de vida El progr eso de la era actual faciJita la corriente de difu sió n cie ntífica Yen ida de lo s centros civilizados de la vieja Europa, constituída por e min e ncia s médi cas , sociólogos, higienistas, etc.,. aportando el ca udal de s u s estudi o s y s u s experimentos. Por otra parte, la inlluencia ejercida por los egresados de nuestra Facultad de Arquitectura en los últimos 20 año s, renovando lo s v ie jos moldes de vivienda s sombrías yma lsanas, ori entando las habitaciones con criterio científico y disponiendo armón ic a y artí st icam ente , tod o s los elementos d e la ca s a-habitació n , ha repercutido también decisi vamente en las costumbres y en el g usto de nuestro pueblo, aún el de la s esferas má s mod estas y m eno s adaptables. Sin embargo, esta corriente de educació n y de cul tura ha tenido y ti ene aún que ]uchar den odadamente co n las def ici enc ias del m edio en que actúa, lo que impide el desarrollo efectivo y total de es a evolución hacia el mejoramiento de la vida hogareña.
La difu s ión de ]a vivienda ha estado hasta ahora a cargo de la iniciativa privada s in que el Estado ha ya contr ibuído en ninguna forma a orientar y encauzar esa corri-ente, prestán d ole e l apoy o m o ral y material que necesita
• t0 que adqu iere por momento s caracteres pavorosos: la carencia de viviendas hig iéni cas y económicas
De ahí que no haya podido abordarse aún en grande escala el problema de la vivienda sana y económica, adoptando disposiciones que permitan la creación, de una vez por todas , de grandes barriadas situadas en las zonas más convenientes, científicamente estudiadas, contempla ndo los factotes climat o lógicos, el costo de la tierra y los servicios municipale s imprescindibles en estos nuevo s centros de población.
No voy a entrar a detallar las venta j as de todo orden que se obtendrían con la aplicación de los sis tema s de construcción indicados, ni la trascendencia de carácter social que asumiría tal movimiento progresista; sólo me pongo señalar, esbozadamente, el camino que tienen ante sí los capitalistas de nuestro país, cooperando eficazmente al mejoramiento de vida de nuestro pueb!o, obteniendo s imultáneamente la compensación pecuniaria de sus esfuerzos.
Pero, como he dicho antes, no es posible alcanzar ese objeto mientra s se rare zca de una J. eg islaci ón de f omento y estímu lo para lo s capitales partículahoy perseguidos por gravámenes de todas clases.
M ientras lo s materiales de construcción, a importar se imprescindiblemente1 se c on s ider en artículos de luj o y s ufran en la s aduanas la vo racidad de la s arca s fiscales ; mientras -las autoridade s comunales apliquen en sus ordenanzas tm criterio impo s iti vo y re s trictivo con preferencia al crite ri o técnico y económico, y mientras la s instituciones bancarias of icia les y particular·es no dest inen mayo r parte <le sus depósitos a conceder créd itos amplios para construcción, emitiend o obligaciones hipotecarias perfectamente garantidas, n o se podrá lurhar eficazmente contra mis eria y la de soc upación, ni se co n seg uirá elevar el s tandard de v ida de nuestro pueblo, a pesar de los esfuerzos que realizan nuestras in st itu cione s médicas para combatir la s ep id emias y los male s endémico s qu e, a consec uencia de la insalubridad del medio en que vive, azotan co nstantement e a la clase más modesta de nuestro paí s.
Para llega r a esa finalidad, so bran pred i os baldío s y so bran capitales qu e ahora se ha llan vegetando en las cajas de ahorros y en los papele s d e bol s a . Estos capitales, repito, e speran el estímulo de una legi slación protectora y amplia relacionada con la liberación de derecho s aduanero s , con la exención de im puestos inmobi li ari os y con un est udio meditado sobre la cuestión referente a emisión de ob liga cione s hip otecarias a cargo de compañías e institucione s de crédito. -exi s tentes o a cre a r se, amparada s por leyes especiales.
Estas m ed idas, indicadas escuetamente, s on las que habrían de ab o rdar s e d e inmediato uno de los medi os má s eficaces para ll ega r a la recon strucción eco nómica que todos anhelamos.
Capital istas, arquit ecto s, indu s triales y obreros, formando, cada uno en :'u rol , el núcl eo má s importante ele toda s las actividades que se desarrol1an en nue s tro paí s, contribuirían co n sus esfuerzos a de s pejar el ambiente de p<'si mi s mo creado po r la int-ensa cri s is económica que hace tiempo venimos so portando
• El f lo re ci mi ento de la indu s tria de la construcción constituye, pues, en es tos moment os el úni co camino qu e tienen por de-lante nuestros estadista s para llegar a vi s lumbrar el resurgimi ento de nue stra patria , tan cas tigada por influencias dis o lventes y leyes anodinas, de las cuales se saldrá con e l es patriótico de todos l os h o mbre s bu ena,
ES1ADIS1ICA DE LA VIVIENDA
P or el A rq. CARLOS PEREZ MONTERO
(24 Octubre i934)
EN la conferencia anterior que pronunciamos sobre el tema "La Economía Política y la Construcción d e Edificios", prometimos hablar sobre la feliz iniciati va del Ministro de Salud Pública, do ctor Eduardo Blanco Acevedo, de r ea lizar el "Ce nso de la V iv iend a" como base fundamental el estudio del futuro desarrollo d e la construcción de edificios en la c iudad d e Nlontevideo y en la s o tras ciudade s y pueblos del país.
Co mo es fácil comprender, c:l objeto principal de esa iniciativa e5 el e s tudio estadístico del problema de la vivienda e n sus relaciones directas con la sa' ud pública, p or m e di o de la higiene d e la habitación, investigándose al mi smo tiempo la s condici o n es estructural es y ec onómicas de cada e difido.
Con los re s ultado5 obtenido s se rá p os ible ento n ces, sobre ba ses estadísticas pr e cisas, trazar el nuev o plan a seg uir s e, y no pasará lo que ha s ucedid o hasta ah o ra, que casi tod o lo r e al izad o, ha tenido como característica principal, u11a gran itnpre'l'isión.
¿Qué resultados espera ob ten er el d oc tor Blanc o con el nu evo trabajo ya iniciado ?
E n t é rmino, al higi enizar la v iv iend a , al h ace r desaparecer las piezas húmedas, sin ventilación y sin luz , que suman en Montevideo varias decenas de mile s; al dar el tir o de gra c ia a lo s c onventillos, vergüenza de la ciudad, se reducir.á el númer o de enfe rm edades co ntagiosa s, especialmente de la tuberculosi s , cuyo s f o cos so n preci sa mente esos ed ificios in salub res, que no se higieni za n y , h ay qu e decirl o francamente , p orque producen a s u s propietario s pingües interese s al capi tal emp l eado , ya amortizado v aria s veces, s in que esos propietari os t e n ga n en c u e nta que sus edifici os pr oducen también ver dad e ro s ejérc it os de e nf e rm os, que ll e nan nuestras casa s el e salud y aumentan e l por ce ntaje de la m o rtalidad ( 13.30 %o e n' 1933) , inexplicable en una c iu dad c o mo la nue s tra, qu e p o r s u s condi -· ci o nes hi g i é nica s , debería tener un porc e ntaje mucho más baj o .
Dis minuir la s enferm edad es y el íudice de mortalidad pr odu cidos por la mala. viviend a y convertirla en una higi é nica.
Es es o lo qu e desea el Ministro de S alud P ública.
La Oficina del Censo d e la V ivien d a, ele l a que f or man parte profe';ionales especializados, in speccionará ed ifici o p o r ed ificio , casa por casa , pieza por pieza, y estudiará las e nf e rmedade s y defuncion es que se produzcan e n esos mismos edificios, rel acionando en esa forma la Salud Pública con la habitación.
Se levantará al mism o tiempo un Ce n so de las familias y personas que habitan cada casa o local, con todos Jo s datos relacionado s co n las mi smas ( o cupación, pr o fe sión, naci o nalid a d , e dad, et c .).
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Se podrá obtener a s í la den s idad de la pobláción de la ciudad, es decir, el número de familias por casa y -el número de personas por habitación, y comparar el resultado obtenido, con el de otras ciudades americanas y europeas.
En forma muy aprox imada se conocerá también el núm ero de habitant es de la ciudad de Montevideo y d e las de má s ciudades del interiÓr y del litoral.
C0n r especto a :Montevideo, debemos hacer notar que desd e el Censo de 1908, no se tienen dat os precisos respecto a la población.
La Dir e cci ó n de Ce n so y Estadística de la Municipalidad de Montevideo, que dirige e l di s tin g uid o doctor Julio F. Pazos, levantó un censo aproximado, que o btuvo para el mes de enero de 1930, la cifra de 655,389 habitant es; per o es ta c ifra no coincidía con la de la Dirección General de Estadística, que e n es ta fecha era d e 481,725 habitantes , ni aún con la de la mi s ma Direcci ó n de C e n s o y Estadística Municipal, que era d e 450,877 habitant es.
Hago n o tar es ta s difer e n c ia s para dem os trar la gran falta de datos es tadí sticos, no con oc ié ndo s e ni s iquiera el número exacto d e habitantes de la c iudad , cifra qu e es de una e n orme imp o rtancia conoce r , pues no es posible realizar ningún cálculo e n cuanto a rendimientos, co mparaci o n es, p o rcentajes, índic es , e tc., ni fijar el coeficiente de correlación entre el número de habitant es de una ciudad y la cantidad o valor edificado, ni analizar el por centaje de habitante s de la ciudad de Montevideo, con respecto a la' p o b laci ó n t o t a l del país, si n o se co noce el crecimiento de la población de la ciudad, sobre ba s e c ierta ele cantidades exacta s o l o más exactas dentr o de lo posible.
La Oficina del Censo d e la Vivienda estudiará, como hemos dicho, además del núm e ro de familia s y per so nas que habitan cada casa, el número de edifici os, ca s as, pieza s y locales que forman el conjunto de la ciudad , levantánd ose un croquis de cada e dificio, que figurará en la Echa re s pectiva de cada padrón.
La cifra de los ed ifi ci os , es ·más estable que la de los habitantes, que s e m o difica y var ía , día por día.
L os datos re s pecto a ed ificios, pie zas y lo ca l es, ya existen en las carpetas de la Dirección de Avalúos y de la Dirección de Impues t ps Directos, de donde la Oficina del Censo de la Vivienda, está obteniendo los datos necesario s, debido a la gentileza de los Directores, señores Contador don Juan Rodríguez l:ópez y Agrimensor don Facundo Machado.
E se trabajo, tambi én en forma general, lo está realizando la Dirección de Censo y Estadística Municipal , de la que ya hablamo s más arriba. Ya se ha efectuado el estudio de las secciones judiciales l.a a 8.a de Montevideo , c on 13 ,363 edificios, 109,612 habita c iones y 67,764 piezas de servicio, datos qn c nos han sido facilitados por el doctor Pazos, a quien agradecemos.
E s tas cifras son tomadas en conjunto por S e cción Judicial, sin precisar el edificio.
La Oficina del Censo de la Vivienda , estudiará, en cambio, cada edificio, cada casa, cada pieza y cada local , en sus condiciones estructurales y de higiene. Se podrá así clasificar cada pi e za de acuerdo con sus condiciones de humedad, ventilación, luz, cubaje de aire, etc
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Con el conjunto de los dato s o btenid os para la s piezas , se obtendrá la cla s ificación de cada casa y d e cada loca] , y del conjunto de las casas y locales, se obtendrá la clasificación de ca d a edificio, que corresponde a cada padrón.
Pero no parará ahí el trabajo d e la nue v a Oficina.
Se estudiarán también las condicoine s e conómicas de cada edificio, y l os re c ursos de las fam'ilias y personas que habitan cada casa.
Valores reales, valores venale s , valore s de a foro, renta bruta , renta neta, hipotecas , serán todos datos a o bte ner s e y que figurarán en las respecti v as fichas.
Además, se controlarán las entradas totales que p o r todo concepto tiene cada familia, especialmente la familia del obrero y del emplead'o modesto, para poder comparar es ta suma con el alquiler que paga ]a familia por su vivienda y calcular el porc e ntaje qu e corresponde a la vivienda actual y el que corresponderá al alquil e r de· las edificaci o ne s futuras.
Cada .t endrá su corresp o ndi e nte· ficha, con todos los datos que ya hemos indicado, y toda modificación en ]as estructuras, en las condiciones higiénicas y en las condiciones económ ica s será r egistrada día por día en cat.la ficha.
Además : se registrarán en la misma fi cha t o das las enfermedad e s denunciadas, que corresponden a es e edificio, a s í co mo las defunciones y causas de las mismas Es decir, que se t e ndrá al día e l r e gistro d e cada edificio ele Montevideo, y de la s demás· ciudades del p a í s , c o n todos los datos relativos a sus condiciones higiénicas, es tructurales y ec o n ó m ica s .
Con eso s datos será entonces p os ibl e r ea lizar in ves tigaci o ne s y estu· dios científicos, _ relacionad o s con la v i v ienda y c o n la s a lud pública. Se podrá trazar en esa forma un p ro g ram a d e finid o, un plan lógi c o para evitar que en la edificación privada , s e ten ga como base el d esó rd e n y la impro. . ' vt s aoon.
Los médic o s, los arquitect os, los in g eni e r os, la del 1"rabajo, las otra s oficinas del E s tad o, l os Ban cos, los propi e tario s de inmueble5 urbanos, lo s comerciantes, en fin: t o da s l as p e r s ona s que forman parte el e la v ida. acti v a de la ciudad, tendrán a s u d is po s ic ió n, lo s dat os d e la nueva Oficina, que les permitirá con oc er ex a c tament e e n t od o m o m e nto las condi c iones higiénicas, es truchtra\·s y e c o n ó mi cas d e cad a e difici o
Todo e s e acopio d e dato s, ese in v e nt ari o d e la v i v ie nda , s ervirá para coor c1.inar y encauzar la edifi cac i ó n pri v ad a d e l futur o, y para r e s o lver en definiti v a la cri s i s a ctu a l d e la co n s tru cc ió n d e ed ificios , c uya solución , s egún dijimo s en la c o nfer e nci a a nt e ri o r , n ecesita la interv e nci ó n del Estad o
Siendo indi s pen s abl e· es a in t e r ve nci ó n, dir e ct a o indire c ta , del E s tad o , desde y a pr o nosticar qu e la e dif ic a c i ó n d e l futur o n o s e regirá en s u totalidad, como sucede a h o ra , por la l ey de la of e rta y la demanda, sino que se llegará a la u co·nstrucc ió n dirigida"_. en ]a mi s ma forma que para los problem·as económico s en que ha intervenid o el Estado, se ha llegado a la u economía dirigida"
ARQUITEC;fURA- ECONOMIA ; 75 •
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El E s tad o tendrá el go b ierno d e l a c o n s tru cc ió n p ri va d a. es d ec i r . s u organización y su control, q u e d ando l a realizació n de la o b ra y la e jec u c: ó n de lo s trab ajo , s i em pr e en mano s ele l o s par t i c ul a r es.
E l Estado , con l os particu l ar es, raci o nal i za r á l a pr o du cc i ó n d e edi f icios privados ; rea l izá n dose aqu ellas ob ras qu e r ac i o n a l m e nt e d e ben h ace rse , rlonrl e y c uand o sean conven i entes pa r a e l i n te r é s ge n era l de l a c iu dad.
L a F. s taclí tica de la V ivienda actua l mente n o ex i s t e , pe r o y a se h a i n ici a d o en l a Oficina del Ce n so de l a Viv i en d a, depe n d ie nt e d e l M in ist er io de Salud Públ ica; se rá la ba se de esa g ra n obra de fu t ur o.
LA EXPOSICION
DE ARQUITECTURA Y CONSTRUCCION
PoR EL ARQ JCAN H OR.: \ CI O L!\ B . DIE
(31 O ct ubre 1934 )
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NVlTADü por la ociecl ad de A rqu it ecto- pa r a u sar de este m ic r ó f o n o y di crta r obre la Expo ición de Arquitect u ra y Co n st ru cc ió n , c u yo Co mi t é
Ejec u tiYo co n id e r o opo r t u n o hace r a lg u na s o bservac io n e s sob r e un proble ma palpita n te act u a l idad no conside r ado a ún co n la at e n ció n qu e me:·ece, y que con el t ít ul o de "Cr is i de la Constr u cció n " es e l pr: m e r t e ma q u e cttbe tr a tar la Primera H.eun i ón de Arq u itectos Naciona l es.
L a i n eh! ·tria de la Construcción , ocupa el terce r lu g ar po r s u im po rt a n c ia la s in el u tria del país; Ganadería, Ag r icultu r a, C on st ru cc ió n . E s te tercer lngar. pasa :1 s e r el pri m e r o c u a n do lo estud ia m os en r e lac:ó n a l a c iud ad. Y < . e n el hecho, ca si a n ormal de que M o ntev id eo encie r ra e n s u perímet r o la terce ra parte d e la població n tota l del paí s, se co m p r e nd e fáci lm e n te ::1 imp o rt ancia que la par al i zación de est a in dustr ia, q u e o cupa el 70 % de ' os obre r os de la. cap i tal. pudie n do af irm ar, que este 70 % s ó l o se r e lacio n a con :as tri a de la Construcción, prop ia mente dicha, e dec ir , co n la co n st ru cció n de ca. a s y s u dec c ra ción permanente , y a ese porce nt a j e procede rí a agrega r toda la indu tria s indirectamen t e con la co n t rucc ió n , o sean, la!; qu e se oc upan de la insta ,ació n y decor ació n d e l hogar.
A l e tt.diar la estadística d e construcc ió n , cuyos r es ulta dos num é r icos y g ráfico p ubli camo s e n la Rev i sta EcoNOMÍA, la im p r e si ó n e r a desco n so lado:·a. Ba ste citar dos cifras, cuya eloc u e n cia debiera p r ovoca r un m o v imj ento de b u ena v0luntad tendiente a e st u diar y reso lve r un p r o bl e m a d e s uma i mportancia para la ec o n o mía de l país, y sobre todo, de la ciudad . T o m e m os dos años, 1908 y 1933. En 1908, Montev i deo tení a 300 ,000 h abi t a nt es y se co n st r u yó. en Cve año, por Yalor de 8. 2 00,000 pesos : y en 1933, s e co n s tru yó po r m i s ma c ifra de 8.200,000 pesos, t e ni e nd o la ci udad 600, 000 h ab itant es P ara l·om p! e tar e ta impres ió n nu m é r ica , debe mos dec ir , q u e e n el a ñ o 1929, qu e ma r có el auge el e la construcción, e inv i r t ie ro n 18.800,000 p esos Si a l es tudiar este proble ma pudimos aprec iar el d esastre qu e ell o s ig nif icaba. la , ¡ itas r ea liza das a los tallere para i n vi t a rl os a pa rti ci par en la deja en el espír i tu una i m pre ión do lo r os a , di fíci l d e o lv idar.
ARQUITECTURA - ECONOM lA -
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Y es lamentable que la crisis castigue tan despiadadamente a esta industria, si n que nadie se preocupe de atenuar s u s efectos, cuando, contrariamente a lo que s uc e d e con otras que gozan <le amplia protec ción , ella no está en mano s de uno s pocos cap itali s ta s que obtienen e norme s ganancias que s e truecan en seg uida en capi t a les parásitos. Los vario s ce ntenare s <le talleres que trabajan para la co n st ru cc ión de e difi cio s, cada uno de lo s cuales sólo ocupa varías decena s de o brero s , so n por lo general propiedad de hombres de trabajo, que en j o rnada s s uperada s, junto al banco o al yunque, sin desmayo, poco a poco, han logrado reunir un capital, inv e rtido en su indutria, de cuya ;;ct i vi dad depende la pros peridad de muchos h oga res obreros. Po r eso, es de suma importancia hacer notar, que por las características de es t a industr ia cualquier apoyo que se pre ste para volverla a s u actividad perdida, llega inm ediatamente y en s u ca s i totalidad a l obrero, lo que econó.:nica m ente fica acrecer el consumo, que es índice de prosperidad.Co m o s i el p r oblema n o tu vie ra may o r im p<;> rtan cia , s e dice que no habi.cnd o r iqu eza no es pos ib le construir; que hay exceso de casas, como lo prueba el desa lqui ler; qu e el costo de la construcción se ha encarecido, y otros armá s efecti s ta s qu e ve rdadero s, que poco cu es t a examinar someramente.
Pa ís es l f ec tados por inten sa cr isis, agotados por una g ran de so cupación, do nd e la co n s trucc!ón es una de ]as tantas indu strias, se ha n ocupado de fome nt arla par a atenuar preci s amente lo s efectos de esa cr is is
Inglaterra orde na l a reconstrucción de 300,000 casas, a realizarse en S año s , co n lo que r es u e lv e en parte su de socupación y ace l era el consumo, el que autnmát icamente irá r eso lv i endo otros problemas. Italia, se aplica con gran enh: :-; ia s mo , a r eco n str uir no só !o las ca sas de sus c iu dades, s ino también la s vi,·ienda s in s alubre s de sus campañas. Estado s U ni dos de A m érica , estudia en estos m o mt nto s un a s oluc ión se me}ante a la de Inglaterra; y d e no ser esta una ligera co n ve r s a ci ón , podríamo s seguir la li sta.
En c ua nto a la s casas vacías, - lo he m os dic ho e n EcoNOMÍA al comenta r la esta dí s ti ca, - no es tan grave la cri sis del d esalq uil er co mo el empecina mient o de prop ieta ri os reacci onari os, qu e pre t en de n cobrar alquileres de la de auge, o alq uilar s us finca s con la s mi s mas co modidad es e intalacion es qu e bastaban a l o s habitant es de hace 20 o 25 año s y qu e hoy son inadecuadas para la vida mo derna.
Y es to, dicho si n hace r m en ci ón de l co n ve ntill o, qu e es una verdadera lacra soc ial , q u e mina el organi s mo del ob rer o, e nso mbreciendo su espíritu a )a v uelta del tall e r y arrojándolo a la cantina, que es un. insulto a la ciudad y b t éc ni ca modernas, re ca r ga el presupuesto de sa lud pública , porque es foco perenne de m or bilida d y cu ya ún ica r azón ele ex ist ir es que privilegiados propietarios de él, a costa de l a s alud de l o br ero, 15 ó 20 % de renta pc•r t'n cap ital ya a mo rti zado e n exce so, ha ce tiempo.
Pu es bie n ; aún acep tand o qu e Monte vid eo tenga e x ceso de casas vacías, - te s is qu e no comparto, porque 5,500 r epr esenta s ólo el 6 % de las casas con que cuenta la ci udad, - coincidiendo e n e sto co n mi distinguido colega el a rqu itecto L erena Aceve d o, aún aceptando aquella conclusión, s in aumentar la capacidad locativa, es urgent e ini ciar la transformación <le todos los conven1ill os en vivie nda s sanas y baratas y la adaptación ele la s casas grandes de la ciudad, o rgull o de s u época, a las necesidades de la vida moderna.
La realización de este plan de trabajo , adquiriría un trascendente aspecto t•conómico y socia l, pues remediaría la actual desocupación , brindando al obrero una vivienda digna, y mej o raría la sa lud pública, abati endo el p orcentaje de mortalidr.d , a la vez que r e du ciría la enorme cifra de dinero d es tinada al m a ntenimiento de hospitales y dispensarios.
Para reali za r este programa, sería nece sa rio ir procediendo a la clausura de Jo s conventillos y casas de vecindad, que no reun a n condiciones aceptable s de sa lubrida:t:l, y fomentar y estimular s u re co nstrucción p or e l cr éd ito hipotc C"ario racional y ampliamente co n ce dido, para construcciones co ntral o r ea da s c; ue se ejecutarían con mano de obra nacional , empleo de mat er iales procedentes de nue s tra industria s iempr e qu e fuera posible 1 con material es importad os de países e n r ecip r oc id ad co merc ia l co n el nu es tro , o de aquello s cuya m o n eda desvalo rizad a no s ofrezca n venta j as apr ec iabl es, etc.
Corresponde en to n ces el es tt-di o del c r éd ito hipoteca r io ra cio nalm ent e ap licado; la r ev is ión de las tarif as ele a duana , abatiéndola s para lo s mat er iale s destinados a la vivie n da barata, elevá nd olas a ún má s para los a rticulos de st inado s a la construcció n s untuaria, cr ea nd o a s í el impu esto al luj o, qu e ya deIJiera existir para tod o a rtí c ul o no impr esci ndi ble q ue e ntr a r a a nu est r o te rritorio, y declarar materia p-rima, a los mat eria les de const ru cc ió n no fabri cado s f' n el país, asigná nd o les m ayor can tidad de div isas; urge provocar la v u elta de lo s capitale s de la co n st ruc ció n por haber de sce ndid o la r enta ello s producen, vu e lt a qu e se podría provocar por la aplicación inmediata del impuesto a los r endimi en tos, co n s upre s ión automática d e los impuestos qu e gravan la propiedad inmob iliaria y di s minución de los derechos de aduan a a los materi ales imprescind ibles o c r eando segu ro s de r enta a los cap ital es destinados a const ru cc ión co ntra 1o r eada de v i vienda s para empleados y ob rer os Procede también el es tudio de la l ey de jubilacioues qu e e ntr a en v igencia en ene ro de 1935, para impedir el es tabl ec imi ent o d el trabaj o cl an des tino, que por n G aportar n ada a las Cajas, h ará una competencia desleal a los tall e r es qu e funcionan tn co ndi cio ne s le ga les.
Completaría es te progra m a el es tudi o racional de bar r ios ob r er os, en cuya financiación interv en ga el Estado, pero no a la manera de un vulga r cap italis ta que reclama un a r e nta det e rminada, s in o empleando en ello, y si n afán de lucro, parte de la s gananc ias d e los ba n cos del Estado, d e la Us ina E léctrica, de la A ncap , etc D e es t e m o{lo se haría verdadera ju sti cia soc ia l , al d evo lver al obrero, en forma de habitac ió n cEgna, una parte d el dinero que se le extrajo, pa ra formar los be n efic io s mill o narios que dan brillo a la gestión administrativa con menoscabo de la funci ó n soc ial que esos organismos deben cumplir.
La so lu ció n d e to do s estos probl ema s, correspo nde, claro es tá , a los h o mbres de G obierno. Pero no es pos ible exigir de és t os el co nocimi ento exacto de toda s las ne ces idad es que afligen a todo s los sector es d e actividad del país.
Correspo nde en t onces a los gremios interesa do s en la so lu ció n de s us pro blt mas, agruparse y f ormar verd aderos órganos de ase so ramiento.
Existe eri la Sociedad de A rquitectos un informe en el que exp o níamos la idea de constituir la Federación de la Construcción, como medio de estudiar
ARQUITECTURA- ECONOMIA-
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E sa fed era ción estaría int eg rada por profes ionales: arquitectos, ingenier os , artista s ; por capitalistas, empresar io s, comercia ntes, instituc;one s de crédito sobre edif ica ción; y por todo s los obreros que trabajan en la co n s tr u cción.
Toda e s ta ma sa de 50,000 a 60,000 personas, se mant endría unida por la co hesión dd int erés eco n ómico común, y actuaría con independencia de los fa ctore s p ol íticos, reli giosos o filosóficos.
A primera vista parece imposible manten er unido s a patronos y obreros, c tyos intereses en oposición tienden a separarlos co n stantem ente. Pero, una de las fi n al ida des de ·esa federación se rí a prec isamente, el estudio de las condi cion es dtl trabaj o, la sit uaci ón del obrero nacional fr e nte a la competencia del ex tranj ero recién llega d o, cu yo único jornal e s la comida; est udiar periódi ca m ente las va riaci ones de l cos to de la vida, de man era de fijar j or nale s adecuados a las n ecesi dad es del obr ero, y ev i tar a sí lo s co nflicto s entre el cap ital y el trabajo. Y si éste se pr ese ntara , en esa agrupación habría sie mpr e un elemento intelectual, e l arquitecto, qu e ocupa una posición equidistante de to dos lo s secto r es de intereses, que sería el árb i t r o natural, capaz de se rlo y co n ob ligaci ón de hace rlo , cuand o ll egare e l caso , con la necesaria ·e ficacia.
• los problem2s comune s que se presentaran y pr estigia r las soluciones más conrenientes.
No nos referimos, claro es tá , al arquitecto empresario que tiene intereses rnateria le s que defender , s ino al arq uit ecto director, cuyo único inter és está en la mejor realización d e la obra co mo materialización de su idea; del edificio qu e e s sínt esis de m il resor te s dispersos, como expresión palpable de la ro laboración del capital con el trabajo realizado al conju ro de s u influencia.
Y así e l arquite cto tendría ocasión de cu mplir una hermosa función socia l, que es una de la s acti vidade s que la comp leja vi da moderna, le señala en s u actuación pr o fesional.
Tales so n las reflexiones que me merece la r eali zació n de la Exposición ,Je A rquit ect ura y Construcción, y así queda expresada la finalidad que nos lle vó a or ga niz a rla y prestigiarla: Interesa r al Estado e n la solución de un problema que afe cta a la econo mía nacional.
Buscar con la realización de esta Expo sición e l ac erca mi ento de las decenas de mi les d e hombre s que viv im os de tal indu s tria, para agruparnos todos en d efe n sa de nuestro s com unes interese s.
Y asp iramos con ella a provocar la sim patía de la opinión pública, po ;!u na 'indu s tria que es n ob le y qu e, eco nómicamente bas ta para dar vida a la '' iudad , y que esa simpa tía n os acompañe y no s aliente en la obra que debemos • • • mtctar .
As í, po demo s decir ent on ces, q u e la Expos ició n es co m o un afiche colo-ca do en el corazón de la ciudad , para interesaros en la solución de un problema fundamental para la eco nomía naci onal. ARQUITECTURA- ECONOMIA -79
LA EDIFICACIOH ESCOLAR
Y LA PRIMERA REUNION ANUAL DE ARQ UITECTOS NACIONALES
PoR I::L A RQ. C RLO S PE REZ MONTERO
E L arqu it ecto L eren a Aceveclo dec ía en tUl ar tí c u lo ob r e " Edificación cola r " p ubli cado en A RQUITECT URA. ( 1 ) : E s·
"La e di f icación e scu lar en el Urngnay ha r ec: bido un fuerte impul.. so co n la r ealiza ció n de l plan ele con trucciones previ s to po r la ley ele 28 " ele oct ubr e d e 1926, cuyo cumplimi en to mater ial e co metió a la Direcció n de A rquit ect ura del :Mini s teri o d e Obra s Públicas. La exp r esa da " Oficina ha realiz a do un o ele lo s es fu erz os má s int ere sante s que se r e• ' ' gi s tran en S u d A mé ri ca en mat e ria de edi f icación es colar , por las di·' recti vas qu e im pu so a s u gest ión y lo s re sultado o bt eni d os en el o rden , , , '' tec m co y eco n o m tco
Habla d esp ués el a rquit ecto Leren a Aceve do d e la forma cóm o fue r o n d is tribuícl os los se is m i ll o nes el e pe sos, q ue pa ra ·ecli ficación e sco la r de s t inaha la ley de 28 de octub r e de 1926; 2 mill o ne s para l\f o nt eYideo. 2 mill o n es pa r a las ca p it ales de los d emá s d eparta mentos y 2 m ill o n es p ar a la ca m paña. -
" P ara r ac io n a l izar la ejec uc ión d el p lan co n el fin de qu e pudiera " cum p lir se dent ro ele las mej ore s co n dic iones técnica s, co n la máx: ma eco no mí a y ·en el má s br eve plazo la Direcc ió n de A rquit e ctura aj u s.. tó el es tudio d e lo · p r o yect os a la s ig uient es directiYa s :
" l. E co no mía de plan o.
,,2. E tanda ri zac ión d e tipo s el e edi fit:i os v d e ele men tos co n s tr uctivos •
"Como el costo de la s co n s tru ccio n es s e halla en r a zón dir ecta " los cubajes de e di f icación , se trat ó a nt e t o do, de redu cir é s t o al con '' n im um co mpatible co n las exigen cias higi én ica y 1o s pro g r a mas s u" mi ni s t r ados po r la s a uto r idad es e colare.:;. C o n e e ob jeto se e m pleó ex" clu s iv a men te, el s is tema de conce ntrad a s con un amplio corre.. d o r ce n tr al y d obl e cruj ía de a ul a s , di spos ició n é t a emp leada cor ri ent e" m ent e y po r la s m i ma s ra zone s en lo s edifici os esco lar es de E s tad o " U n id o s . La econ omía q ue r eprese n ta el ti po d e planta co n centrada ( un ; 1 1 corred o r ce nt ral pa r a dos fila s de cla ses) so br e el tipo {le planta a bie r" ta ( un co rredor lat e r a l pa ra un a so la fila de cla es ) puede ap r ec iar se en ·' un 15 % l
• "Otro mé todo pue s to e n prácti ca por moti vo · d e eco no mía de p lano. ' ' es e l de l d oble de s tin o de los locales. Un s i: tema de ma m pa r as plega" di za s pe rmit e tr ans fo rmar las sa la s de cla se , d e ac uerd o co n la s nece• " sid ade oca s ionales en ampl io s loca les p ar a co nferen cia s, eje rcicio s,
( 1) Véase "A rquit ec tura " N. 0 174 - ma yo- junio 1932 pág. 111, Edificación Escola r - L a Obra d e la Dire cció n d e Arquit ec t ura
• ; t.1 MONltVfOeO. 1 2 l MAlOONAOO.
•F, , AOCMA S YTRES. ' 6., CfAAO 1. RIVERA t : ' J $AlTO. PAVSANOCI , _, n n AJlUtfGRO. .
t H :1 COlONIA ,.,...__SAN JOSE
FLORE S •H a U OAIOA
t7 l :AVA U,EJ A 1t' OURAlf!fO · , · tt TACUAitfjii80.
•
" fiesta s, etc. Adquieren así las plantas cierta flexibilidad, que permite " adaptarla s, según las circunstan cias, para div·er sos fin es esco lar es si n " nece s idad de re cargar los ga stos de ed if icac:ón con la co n s trucción de " lo cale s e speciales.
"U n detenid o est udi o de lo s p rograma s elab o r ado s po r las aut or idaH des esco lar es per mit ió a la Direcc ión de A rquit ect u ra reducir a una " m í nima ele tipos todos los e d i previs tos en el plan , obte·· " ni é ndo se en es ta forma en la r ealiz ación m a terial de é s te, mayor eficie n" cia y eco nomía d e tiempo.
"La estan darizació n de lo s di ve r sos eleme n tos construct i vos que for" man parte de los e dificio s, fué ot ra de la s m ed idas prop u es ta s p o r la " expresada Dirección y a ut o ri za da s por re so lu ció n d el Co n s•ejlo N aci o" n a l · d e Administració n d e 3 1 de julio de 1928.
" De acuerd o con esa autorización, s e promovieron co n cur sos- lici ta" c.i one s par a la elecc ión de tip os y sum :ni stro de pu er tas y ve ntana s d e " ca rpint er ía metálica y de mad era, material e s de imp ermeabi l iza- r· " ción y ai s lac ió n ; marco s, co ntram arc os y p r ot ectore s m e tálico s d e mu" r os y e sca l on es : aparato s s anitar io s, ca l oríf ero s, etc. La apl i cación s: ste" m á ti ca de e s te pro cedi mi ento permiti ó s elecci onar y unificar lo s mate" ri a les emplead os, con evidentes ventaj -as de orden técnico y económ ico.
Las fo tograf ía s de ed ific:os escolares qu e f igurar o n en la Exp os ición de A rquit ectura y Co nstrucción, a n exa a la P r imera R eunión Anual de Arqu ite ct os Naciona les, y algu n a s ele las cuales se p ublican en es t e número , ''i lu stran cl arament e sob r e la unidad de criterio arqu ite ctó n ic o que ha pr-es idido la composició n , t o d o e llo d ebi do a la s im pli cidad y ec onom ía d e plano s que se ha o btenido en lo s proyectos ".
Los r esu l tados ele d e 28 de oct ubr e de 1926, no h a n pod i do s er má s pero por desgracia, de l os seis millon es tan bien emp leados, ya n o exi ste sa ld o
Esa ley constructiva en primer t é rmino , y o tra s iniciativa s a favor de la esc uela pública, di er on el re s ult a d o que puede apreciar se en el cuadro s ig ui ente : Rela ción de aument o en rr e
N. o de escuelas .
o de mae
A lumn os in sc rip tos
As is tencia m edia
Poblaci ón d e la R epública ( mil es)
La ubi cac i ón el e la s 1,386 esc u e la s puede ver s e en el gráf ico ad junt o. número l.
De la s conclusiones a que se 11ega estudiando el es tado pr ecedente, s ur ge la inm ediata nece s idad de co n st ruir 169 escuelas co m o prog rama mínimo, da to que acu s a ]a c ir cular n úm. 14 del 8 d e mar zo ele 193 4 de l Co n se j o d e E nARQUITECTURA-
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• s eñauza P rimar ia y Nor m al , lo qu e, a " groso modo", in s umiría una cant i dad de $ 1. 500,000 .
Si con s ideramos el número d e e s cuela s de nu es tr o paí s , co n el número de es cuela s de ot r o s países ele América , vem os que co n respecto a mu chas naL ione s , no s encon tram os en ;d e f ec t o, e s decir, que faltan esc uela s y mae stros para atender efic ientemente la población
E s n ece sar io aumentar el número de e s cuelas y s u capacidad , y no sólo 'mme ntar, si no que tambié_n es indi s pensable m ejorar la vi vie nda escola r actual, pues si bien la escue la urban a ha merecido una atenc ión espec ia l, no ha pasado lo mi s mo con la esc u ela rural , cuyo estado, en s u m ayoría, es ver dad eramente deplorable.
La dificultad para r ealizar e sa obra de impre s ci n dible n ecesi dad, es triba en financiamiento d e la s con s trucci o ne s a r ea lizar s e y en el rubr o ·de cons ervación de las misma s
Lo s a r q uit ec to s nacionale s, en s u Primera Reunión Anual, r ecientement e celebrada , tu vier o n en cu ent a la so lución de problema s s e m ejantes al qu e trat J m os .
En el te m a de la C r isi s d e la V ivie nd a , cu yo iilforme fué redactado por i : s Arquitecto s Horaci o Ac os ta y Lara y Ca rlo s Pérez 11 ont ero, se decía:
"E l Estado también debe contr ibu ir en es tos m omentos al fomento " de ci erta clase de edificios, que s u s ofici na s ocupa n actualmente, y por '' l os cuales el Estado paga s ub:do s a lquil ere s, si n que las cc m o d i dad es " d e es o s ,ecJi ficios g uarden relación en s u co metido, uni do ésto al otor" gamiento de co nce siones na cionales o muni cipales , para que se co n s• ' ' truyan ed ifi cios públicos o de u so públ ico, tales como Li ceos, Eso-telas, " Co mí aría s , Juzgaclo s de P a z, Matadero s, l\tf ercado s , etc.
La s con cl u s:o ne s V y VI de di cho t ema apr o bada s por acla m ac ión, dicen:
' 'V. So li cita r de quien corresponda qu e s e dic ten leyes que fo m en" t en la f unda c ió n de Sociedades Anón im a s , Cooperativas y Gremiales " q u e se dediquen exclusivamente a la indu s tria de la edificación, inclu" yendo en el articulado de dichas leyes, determinadas garantías y facili" dades al capital privado, para que encuentre un empleo conveniente en " la con s trucción de vivie nda s apropiadas.
"V I. Que el Estado y los Municipios ll eve n adelante la iniciativa d e " con s truir ed ific ios públicos en susti tu c ió n de los existentes inadecua' · do s , qu e tiene que arrendarlo s actualmente, fomentando esa i n ic iativa, " ya s ea con el emp leo de capitale s privados, que g o zaran de una renta " co n ven iente , garantid a por e l E s tado o co n el otorga mi e nt o de conce" s iones a part iculare s".
Per o el p r oblema de la es cuela, es el má s importante de todo s y el qu e nece ita m ás pr o nta solttc i6n.
Cree m r s, y s e trata s olam ent e de una id ea g ene ral, que sería factible la constr ucció n de esc uela s por particulares , mediante pré tamo s especiale s, reapo r el Banco Hipotecari o y po r el Banco ele la R ep úbli ca, (p r és tamos
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sobre la dt ferencla de cotizaciÓn), para edificios es cotares apr o bado s por el Consejo de En s eñanza Primaria, que t o m arí a a s u cargo o ga rantirí a el ser-de amortización e intereses del pré stamo realizad o y pagaría al propietario un interé s convenie nt e so bre el sald o , o sea sob r e e l capital efect iv o del pr r. pietario.
En esa f o rma, con el actual rubro de alquileres, cor r esp o ndiente a ed ificio s no apto pa r a escue la s, se podría i r pa ulat inament e a s u s u s titución por edif ici os esco lares m ode rn os.
En cuanto al probl ema d_e la edificación escolar rural , se seg uirá e l mis¡r:o procedimiento d e gara ntía de los servic i os del préstamo conced id o El co s to promedio de una escuela rural de 160 m 2 de s uperficie cubierta, puede est im arse en $ 6 ,000 , lo que represe ntarí a un servicio me n s ual
a¡ Jr oximad o de $ 40. ¿No es que un SO % de esa s uma sea pagad a lo_ propietario s a q ui enes beneficia y el otro 50 7o p o r el E tad o?
E tudiarem os en un o de lo s próx im os núm ero este i nteresante p r ob lema.
Como actual m ente se encuentra al frent e de la Direcció n de In trucción Primaria un d: s tinguid o arq uit ecto egresado de mte st ra Facu l tad. es seg uro que encontrarem o en él, el mej or co la borador para b s so luci o n es de la Yi\' Íenda escolar. urbana y rural.
COSTO DE LA EH LA CIUDAD DE MONTEVIDEO
Por el Arq . CARLOS PEREZ MONTERO
EN un estudio que publicamos en el núm. 2 de EcoNOMÍA, correspond iente al me s de enero de 1934 ( 1 ), se indicaban la s fluctuaciones de lo s pre(1) Edifica.ción privada y costo de la construcción en ta ci•udad de Montevideo. A l gunos datos es-tadJsticos, pág. 106, núm. 2. cios de los materiales d e construcción y de la mano de obra de sde 1900 hasta J 933, es decir, durante un períod o de 33 años, tom a ndo ce rno base de co mparación los precios correspondientes al año 1900. ( Cuadro g ráfi co núm. III ). H emos creíd o conveniente , las fluctuaci ones de los precios de los materiale s de construcción y de la mano de obr a, en lo s últ:mo s 3 años.
193 2, 1933 y 1934 , tomand o como base de co mparación el año 1930, es decir, qne hemo s es tudiado los porc en tajes de variación , durante un qu in quenio ( 1930-1934).
El resultad o puede verse en el cu adro g ráfi co núm. I.
COSTO DE LA CONSTRUCCION
PRECIO DE LA MANO DE OBRA Y MATERIALES CIUDAD D E MONTEV IDEO
PO RCENTA J E D B VARIACI ON
1932- 1933 -1934
C:1 se: !OJO == 100
CUADRO N o 1
MATERIALES ( línea fina ) - El precio promedio de los materiales s ub e ciesde dici embre 1931 a dic:embre 1932 ( 3.78 r o ) , en cuya fecha dich o prer i0 ( 100. 51 ro) es aproximadamente igual al precio de 1930
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En e l primer se me s tre de 1933 , el predo baja con re specto a diciembré de 19 32, en un pe queño porcentaj,e 0,9 .ro, po rcentaj e d e di s minución que aumenta a 2,33 % e n el seg und o semestre de ese mi s mo añ o
En e l correr ele ·es t e año 19 34 , el porcentaje ele variación se estud ia por :r: me s tre. Lo s pr ec ios de lo s materiale s s uben e n la forma s iguiente con pe cto a di ciembre de 1933 :
1.e r trim es tr e
2. o
3. e r ,, , 2,97 ro 9, 95 % 14 ,80 %
El pr ec io actual ( 30 de se tiembr e) co n re s pecto a 1930 ha subido 12,98 % . Como comparación interesante hemo s estudiado tres materiales de trucción d e origen y procedencia diferente s . (C uadro gráfico núm . II):
a) Hierro en barras. Material c ien por ciento d e pr ocedenc:a extran j era.
b ) Cemento. Material en pa rt e na cional ( m a no de obra, arcilla, cal) y en parte ·extr a njer o ( carbón, fu el-o il, maquinaria s, repue stos y e n vases)
e) L ad rill o co mún . Ma t e rial cie n por ciento , procedencia nacional.
El precio de l mat erial a ), h :erro en barra s, sube 14,90 % en el año 1932 , co n re sp ecto a dici e m b re de 19 31 ; en el primer se mestr e de 1933, s ub e 14 .80 % LOn re specto a diciembre de 193 2 , permaneciendo estacionario en el segundo st>mestre.
En el correr de es te añ o , el po rc entaj e de variación se estudia por trime st re. L os preci os de hi e rr o en barras, subcll en la forma siguiente con re specto a diciembre de 1933 :
Primer trimestr e
Seg undo trimestre.
Tercer trime s tr e
El precio actual ( 30 de setiembre ) con re s pect o a 1930, ha subido 97 %. El pre cio del material b) cemento, con re s pecto al precio de diciembre de 1931, permanece in variab le en el año 1932 y en el primer semestre de 1933, l:ajando S.3 % en el seg undo semestre. 'rambién baja 4.2 % en e l pr imer trimestre del co rriente año, permaneci endo estacionario e l precio en el 2. 0 y 3.er trime s tre, con tend encia a s ubir en el último trimestre.
El precio actual ( 30 de se tiembre ) co n resp e ct o a 1930, ha subido 16 .8 %.
El material e) Ladrillos comunes, baja 2 70 % en el año 1932, con respe cto a diciembre de 1931. Sigue bajan do en el primero ( 13. SO %) y el segundo ( 18.90 %) se mestres de 1933 co n re sp e cto a diciembre de 1932, y en el correr de este año, permanece invariable de precio en el pr i m er y s egundo trimestres, bajando 5 4 % en el último trim es tre
El pr ec io actual ( 30 de se tiembr e) co n re s pecto a 1930 ha bajado 35.20 %.
MANO OBRA (lín ea - El precio promedio de la mano de o bra (peones, o ficiale s) s ube igual que los materiale s desde diciembre de 193 1 a diciembre de 193 2 ( 4 85 %) , en en ya fe cha , d icho precio es in f·erior en 3. SS % al prec io de
PR ECIO DEL HIERRO EN BARRAS, CEMENTO NACIONAL, LADRILLO COMUN.
Ciu<!ad de M c n t evideo 1932· 1933 · 1934
DASE: 1930 100 •
CUADRO II
En el primer semestre de 19 33 , el precio baja 3. 55 o/o co n r es pecto a ctióemb re de 1932 , porcentaje de dis minu ción que a umenta a 10. 65 % en el !'égundo se me s tr e de ese mi smo añ o .
En el cor rer de este añ o 1934 , los preci o s d e la man o de obra. al contrario de los bajan e n forma so rprendente. H e aquí los po r centa jes co n respecto a diciembr e de 1933. l. e r Trim es tr e 2 o 3 er " " • 3.20 % 8 30 10.00 %
E l precio actual (30 d e s eüembr e) con re spec to a 1930 ha bajado 24.20 %CosTo DE LA CONST RU CCIÓN ( lín ea grue s a). - El costo pro m e dio de la con s tru cción sube igualmente que el precio d e los materiale s y de la man o de
ARQUITECTURA- ECONOMIA - 87
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ob r a desde di cie mbr e 19 3 1 a diciembre 19 32, 4.1 3 %, en cuya fecha es e costo es a pr oxima dam ente igua l ( O. 85 %) a l co to d e 19 30.
En el p rim er emest re de 1933 , el precio baj a l 7 5 % con re specto a diciembt e el e 193 2 , porce nt a j·e el e d ism:nnci ón q ue aume nta a 5 .1 0 % e n el sese mes tr e de ese mi smo a ñ o En el co rrer de este añ o 193 4 , el costo de h1 con strucci ó n ha s ub id o e n la f o rma co n re s pecto a dicie mbr e de 1J33
l. er Tri mes tr e 2 0 3.er " , O. 58 o/o 3 .87 o/o 6 53 %
Ei coto ac tu al ( 30 de se tiembre ) con r e pecto a 1930, ha subido 0.5 8 %Pu e de dec ir se el costo de la co n strucción es igu a l ah o ra al costo en 19 30
R 111 r 11 'V obse n•ac i o11 es .
T o ma n do co mo ba se el - 19 30, t enem os e l del a no que prC :.' I O Hi er ro •e n ba rra s ( mat er:a l extranj e ro ) subr •
• 97 7(' :)) Cem e nto ( mate rial mi xto) sub e 16 R , •
e ) Ladrill o co mú n ( mat er ia l n ac io na l) baja
.., - 2 J.). %
d ) El co n ju n to el e los mat e rial e de s ub e 12. 98 " const ntcct on
• r.) La ma n o ele ob ra, baja
24.20 "
COSTO DE LA CONSTRUCCION PREC : o DE LA D E OBRA Y - CIU D .\D DE \10N TE \ ID EO 190 0-1 933 19C{) = 100
CUADRO N. o III
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t) El costo de la construcción no se ha modificado con respecto a 1930, pero la curva es ascendente en el correr de este año y tiende a subir más.
Esto significa, que la gran baja en los salarios de los obreros y los de los materiales nacionales, no compensa la suba de los precios de )os materiales extranjeros y de los materiales que, aunque fabricados en el pa}s, emplean · gran parte de material extranjero.
Grave peligro que ya hicimo s notar en un artículo publicado en el número 4-5 de ( 1)
Decíamos entonces : "La Suba en los precios de los materiales importades es debida principalmente, como ya h e dicho, a la falta de divisas".
"El valor de nuestro peso, con relación a las otras monedas, ha bajado en " forma alarmante, y cQmo es muy difícil obtener las di visas al tipo oficial, que '' fija ei Banco -dé la República , los comerciantes ( barraqueros, importadores " de materiales de construcción, etc.), tienen que recurrir al camb io libre, cu" cotizaciones no guardan re1a ción alguna con la balanza comercial ni " el balance de pagos.
"Las cotizaciones del "mercado libre" , están en manos de la "especulación " desenfrenada, sin más norte que la codicia, con carencia ab soluta de todo " sentimiento de patri otismo y s in noción alguna de responsabilidad moral" " (Pedro Cosio, Discurso sobre proyecto de primas a los ganaderos, f,ebrero " de 1934)".
Ahora, con la nueva ley de 9 de no viembre ppdo., "Reajuste Económic oFinanciero'' , la parte relacionada con el " Co ntralor ·d e la Importación" ( artículos 1, 2, 3, 4, 9, 12, 13 y 14), pueden mejorar se en algo los precios de los artículos de construcción, si las import acio ne s so n reg uladas por las necesidade s efectiva s del paí s Pero también ley puede s er contraproducente si f.'1 co ntral o r de la importadón de mat eriale s ·de construcción no guarda relación con la demanda , y si, al igual que con la s s ub s is tencias , no se riombra una junta especialista, que fi} e un precio máximo de venta de los artículos extranjeros y nacionales , que se emplean en la construcción.
No debe aumentarse el costo de la construcción, si no que es neoesario dism!nuirlo, ya que el problema de la construcción es un pr oblema económico, relacionado con la renta que producirá el edificio a oonstruirse. Y como esta renta o alquiler no tiende a s ub ir, s ino que, por el -contrario, s u tendencia es a bajar , s i el costo de la construcción aumenta, el interés que obtendrá capital empleado se rá más redu ci do.
· ¿Qué sucederá enton ces? Que el capitalista buscará una mej o r colocación a s u dinero, perjudicándose en esa forma a la indus tria d e la construcción, y por ende, a la economía urbana.
T odo esto nos hace p e nsar que estos proble m as r elacionado s con los precios de la mano de obra y de ]os ma k rial es de construcción, deberán ser muy bien estudiados por e specialistas, sob re bases estadísticas, en forma racional y ciP.ntífica, que no aumentar el costo de la construcción.
Teniendo en cuentas estas ide as, !a Revista ARQ U I TECT URA-E coNOMÍA r>ublicará mensualmente los gráficos indicando las fluctuaciones de lo s pre\:ios de la mano de obra y de los materiales .
( 1) Los cambios y el costo d e 1}a e dif icación.
ARQUITECTURA- ECONOMIA - · 89
LOS PERMISOS DE
Publicamos a continuación un estado demostrativo y un cuadro correspondiente de varios datos relacionados con la edificación privada en la ciudad i\Iontevideo.
: Por primera vez, podemos ofrecer los números de permisos para edificar, s0l icitados a la Dirección de Obras 1\funicipales desde 1904 hasta la fecha. Esos datos , han sido obtenidos -para el período 19Q4-1925 del "Boletín de Esta dística Municipal", y desde 1927 hasta la fec ha, de los libros y registros de la Dirección de Obras Municipales. No existen datos completos de los años 1924 y 1926.
En la primera columna d·el estado, se indica el valor total edificado anual; en ]a seg unda columna, el número de permisos; en la tercera, el valor promedio por perm iso; en la cuarta, el valor promedio relativo, tomando como base el costo d e la construcción del año 1920, que ha sido el costo máximo.
Con los datos de ese estado, hemos formado el cuadro gráfico A.
En este cuadro se indican también los distintos períodos d e reacción y depresión - ec onóm :ca, que ha sufrido el país en los últimos 30 años.
C omo puede verse, la curva indicativa del "valor edificado" (línea gruesa) ·]tte no •es la ''cantidad edificada" que guarda relación con el costo de los materiales y de la mano de obra, sigue el ritmo de la reacción y de la depresión.
Después de la revolución de 1904, la edificac:ón aumenta considerable:llente hasta los años 1911 y 1912, en que superó a 14 millones de pesos, sufr!endo una depresión en el año 1913. ( Circular del Banco de la República).
La guerra mundial tuvo gran influencia en la merma de la edificación, que disminuyó en forma notable durante el período de 1914 a 1918, en cuyo año comienza la curva ascendente.
Era necesario edificar el déficit producido durante la guerra. En 1921, se produce un nuevo descenso; la crisis económica que sufría el país estaba en su punto culminante.
En los año s siguientes ( 1922 a 1925), la edificación aumenta en forma p rogre siva , hasta llegar a 18 millones de pesos, en 1925; que es la cifra más alta alcanzada hasta entonces en la edificación.
Pero en este año ( 1925) se reinicia la crisis económica y el efecto en la crli vemos al año siguiente ( 1926) con una baja importante.
El señor Cosio llama a esa crisis la "cris :s del crédito'', y en .un artículo de agosto de 1926, dice: "las consecuencias saludables d-e las recientes disporelativas al crédito, ya se palpan y podemos considerarnos en vía de francél reacción económica, promisora de mayor bienestar general para 1927 y s iguientes".
En abril de ese mismo año, se realizó el empréstito Hallgarten, con un f.,ddo líquido de $ 26,477.094.
La edificación en los añ os 1927 a 1929, alcanzó cifras nunca superadas ( $ 19.852,000). El descenso lento comienza en 1930, para acentuarse en 1931 y decaer en forma rápida en 1932 y en 1933.
En es te año 1934 , se ha observado una lig-era suba.
El valor edificado, como se ve, es un barómetro de la situación econé,mica del país. •
] .a curva indicativa del número de permisos (línea fina) también sigue var!aciones de la situación económica del país, hasta el período de postgue-
VALOR EDIFICADO -N o DE PERMISOS , VALOR PROMEDIO POR PERM ISO - CIUDAD D:ID MONTEVID EO (PERIODO 1904 1933)
rra ( 1920 ), pe r o no sigue las variacio ne s de las crisis de 1921 y 1925, si no que co ntinúa en forma ascendente hasta 1929 , para decaer en el período crítico actual.
E l va lor promedio de cada permiso, alcanza puntos altos -e n 1909 y 1912, y decae de ese año para adelante, ha sta 1915; sube en el período de la guerra y postguerra, ha sta 1918- 1920, para bajar hasta 1933.
ESTADO DEMOSTRATIVO DEL
EDIFICADO, NUMERO DE PERMISOS Y VALOR PROMEDIO (REAL Y RELATIVO) DE CADA PERMISO
26 12 ,860 -
Clar a ment e puede deducirse de este cuadro, que las tre s curvas son descr.ndentes en la cri s is actual, como lo fuer o n en 19 12-1 9 13 , no guardando relat: ión d valor pr omedi o por permiso con los período s de reacción y depresión.
E n el próximo número ampliare mos este estudio, relacionándolo con el n úm ero de habitantes y el número de matrimoni os, y analizando las consecuencia s y resu lt ados de los datos obtenidos.
SECCION ESTADISTICA
RESUME NES ESTADISTICOS • ANALISIS MENSUALES DE INDICES ECONOMICOS
l. Edificación privada en la ciudad de Montevideo. (Aftos 1932-1934)
• Comparacl6D del valor edlflcado meDJual; en los a6os 1952-1953·1934
E l c uadro g ráfi co y estado que anteceden, se refie r en a la edificaci ón p riYada en la ci udad d e :Montevideo e n los años 1932, 19 33 y e nero a n ovie m b r e de 193 4.
E l valor edif icado men s ual , qu e en lo s primero s me ses de este a ñ o seguía d ritmo descende nt e de lo s últimos me ses de 19 33, marca u n a ten d e n ci a a l a sau nqu e co n fuertes v aria ciones si se cons idera mes a me s.
Al examinar los valores trim es tral es del año cor rie nt e, obse rvamos claramente una tend encia fa vo rable para la edificación, aunque s u s valores estén tod a vía lejos de los no rmales.
ARQUITECTURA - ECONOMIA - 93
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