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Arquitectura 86 - 1925

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0RGANO OF ICI AL DE l.t\ SOCI EDA D DE ARQUITECTOS

REVISTA

SUJV\ARI O

VENEC I A URBAN ISMO

LA REBLAMENTACION O CONCURSOS P J BLICOS

RESIO!:NCIA DEL ELBIO Ul60UROUX : Rodolfo Uigouroux. Arquitecto.

RESIDE NCIA DEL Dr Don EUBENIO PETIT MUNOZ : Ca rlos A n errera Ma c L ea n. Arqu itecto.

¿QUÉ ES ARQUIT ECTU RA Y QUÉ ES A lfo nso INB ENIER I A 7 • Pal iares

CONSIDERAC IONES SOBRE EL ··6P.A N PREM IO " DE LA FRCUL TAO DE ARQUITE CTURA

FACULTAD DE ARQUITECTURA Proyectos

CRONICA 6 N ERAL

• , l ' 1

Urbanismo

espués del gran esf uer zo r e ali z ad o e n 1911 con e l Concurso Internacional de Plan o R eg ul ado r de Mo ntevid eo, poco o na d d s e ha h ec h o en materia de urbanismo, habi é ndo s e acep tad o com o c osa resuelt a , l a d e finitiva liquida c ión de a q uel , concurso, ya q u e , practJcamente, nun ca se p e n só en r ea li za r nin gun a de s olucion e s destacadas por e l Jurad o. M uch os factore s se opusieron a ello y entre todo s , e l e c onómi c o, co ntri b u yó m ás q ue nin g ún otro a d esc artar la s so luciones pr op ue s ta s.

Sin embargo la vida urbana co n s us nece s idades imperi os as, re c lama cada día c on ma yo r e mp e ñ o , la atenc ión d e l urbanista. El mismo conc urs o d e l añ o 11, s i bien no s olucionó nad a, dejó e n mu c ho s el anhelo d e preci s ar e n al guna fórmula, en algún m 0des to plan, la s s o luci o ne s d e algunos de los problema s edilicios má s apremiante s o, por lo men os , e l deseo el e evitar con un " s tatu qu o" la agrava c ión de mal es finh e r e nte s a nu eq ra organización urbana.

A es ta preocupa ció n de m e j o rami e nt o obedece 1a r ec ie nt e c r eació n de una Comisión de Urh<J ni srn o q ue de b e rá proponer un plan orgánico de reali za ción inme dia ta . , y prevJ SJOn

La id ea que h a prt's i tlido la c rea c ión de esta Comisi ó n es plau s ibl e ; p e ro ¿dará ella todos los frut os que s e espe ran? D e diez y oc h o p e r so na s q ue la f o rman, s i no estamos equivocados, so lo un a min o ría de arquitectos pu ede co n s iderars e como es pecializada en la materia. El urbani s m o e s, ante to do, Arquite c tura, y un a de s u s má s interesante s especia 1ida de s. L os probl e ma s de la ca lle y su estética, del parque, del

jar d ín, de los espaci os libre s , de la circ ul ac ión, de los ce ntr o s, y a s ean cívicos,. obr e ro s o fabrilt-s, e tc. so n primordialmente de carácte r a rquite c tóni co y c o mo tales deben e n c arar s e. Otros es pecialistas pue• d e n a port a r a la sol ucióo del · problema datos útil es que e i urbanista debe aprovech ar p a r a da r e n ú l ti mo término su solu c ión; p ero las dos funciones es fácil que ambas se esterilicen, la que a s e sora y la que e je c uta. Por eso, en las pr in c ipale s c iudad es europeas, la función del urbani s ta la reali z a el Arquitecto, y todas las buena s de Arquitectura, c o mo ia nue st ra, in c luy e n e n sus planes d e estudio el ur b ani s m o. En nuestro propi o país, han s ido siempre a rquitectos los que han demostrado verdadera preocupació n p o r la regularización edilicia, los que si e mpre han mantenido el interés del probl e m a, nunca re s uelto"'p o r l a indiferencia,. o ig n o ran c ia del n1edio, y es entre ellos t am bi é n d onde se encuentran la s personas. qu e h oy pueden a b o rdar c o n verdadera autoridad la s olucíón d e l mi s m o Sin e m ha rg o , el primer pa s o, el más difícil , está dado El p lano re g ulador d e be surgir de lo s tr ab aj os d e esa C o misión, lo qu e la s r eg lamenta c io nes que encauc e n el d ese nvolvimiento urbano y ponga n fin al des mañami e nt o de nue s tro progr e so. El porvenir de .Montevideo dep e nd e en mu c h o d e ello y es q ue los e rr ores co metid os no s igan acumu lándo se co n el correr de lo s años. Y 5i la s objeci·on es qu e formulamos más arrib a r es ultaran fundadas, aun a sí se habría avan za do por · el conocimiento que la exp e riencia daría dél verdadero camino.

, l

La ReglaJinentación de Conccursos Públicos

omo r eco rdarán nue s tros l ec tore s , a

raí z d e l c onfli c t o entre la S oci e dad de Arqu i t e ct os y la C o misión D . H on ora ria del I. P. de l a Sífili s , e l C o n se jo Naciona l de Admin is tr ac ión por ini c iativa del seño r don Juli o María S osa , resolvió limitar a l os a r qui t ec t os naciona l es e l ll amado á co n c urs o p a ra obra s pú b licas.

E s t a bl ec i cla p o r la Dir e cción de A r· quitectura del M O. P. la form a e n q u e se re g l ame nt aría n l os llamados, la So dedad de Ar q uit ec to s r es o lvió elevar al s eñ o r Ministro d e Obr as Públicas Ing 0 S a nti ago A. Ca l cag n o una n o t a en la c ual se h ací an a l g una s a dicha r eglament ac ión . Par a il u s trar a le c t o r es, dam os a co ntinuación las n o ta s qu e relat a n el trám ite de es t e a s unto.

Ministeri o de Obras Públicas.-Montevide o, Ma yo d e 1924 - Considerando q u e el Estado co s t e a F ac ultad es de Arquit ectur a e In g eniería co n c ur s os es pecia les y becas de p e rfe ccio nami ento para que la capacidad té c ni ca de lo s prof e sionales egresados de el la s s ea debidamente a plicada y es timulada, co mp e n s ándo se el aporte so c ial que l os be n e ficia y sos ti e ne; Con s ider and o, que e s deber de pr e visión patrióti c a y econ ómi c a f ome nt a r la vo c a ción por las profesiones t éc nic as y al e ntar y utili za r l o s esfu e rzos y las aptitude s d e los diplomados na c ionales en t od as la s ob ra s en q ue tales aptitude s y esfuerz os puedan aplicarse y experim e ntar se , cons ultando las n ecesi dad es de la Admini s tra c ión y d e l P aís, como exp onente de la ca pacid a d y de la c ultura adquirida s ,

El Con sejo Nacional de Adminís tración

RESUELVE:

Artí c ulo 1. 0 Lo s concursos de proy ec-

t os pa r a la con s tr u cció n de edifi c ios públi cos qu e promueven tant o e l Conse j o Nacio nal d e Adminis tr a c i ó n co mo H ts d epend e ncia s , aju s tar an a l a s condic i o n es té c ni c a s que e s tablez c a la Dire cc ión de Arquitectura y se limitarán, s alv o c as os exc e p c i c n a les qu e requi t ran e xp r esa ue t ermi n ació n rie l C o n s eb N a c i o nal, a Jm pr ofe s i o nale s de l P a í s.

Art. 2.° C o muníqu ese, e t c.

Por e l Con se jo: SOSA. - S. A. CALCAG NO.- M. V. Rodríguez , S ec retari o.

Mo :1t e vide o, 17 d e Juli o de 19:'4Ex ce l e ntí s imo señ o r Ministro de O bras Púb li cas, lgro. 0 don Santia go A. Cal c ag n o . E x m o. s e ñor:

Como comp le mentación del D e creto del C onsej o N. d e Administra c ión q ue di spon e la f o rma e n que se r ea l izarán con c ur s o s púb l i cos, t e n g o el h o n or de somet e r a la co n side ra ción de V. E. la regla m e nta c ión adjunta, que se r e laci o na con tod as aquellas ob r as nuevas de un c osto · s up er i <., r a $ 1 oo.ooo.

Es ti mo que, tratán d o se de trab a jo s d e cierta imp o rtanci a, exi s te un int e r és real en que ello s sea n ej ec ut ados por co ncurso, a fin d e pr estig iar la m e j o r sol u c ión, que e n est e ca so , se d ep urarí a p o r el filtro que presenta un Jurad o cuid a do sament e sele cc ionado. En ese Jurad o, cuya co m posic i ó n se indic a e n l as bas es, se establ ece rían repr ese ntan tes d e los co ncurrent es, así como repr e s entantes de la Sociedad de Arquitectos, y, p o r fin, c om o · una innovación en lo que se relaci o na con las obras pública s , se int egra con dos repre sen tant es del Ministerio, por el c ual s e realizan los trabaj os

Al pr o poner el concurso limitándolo · por ahora a obras de un · pr es upu es t o s uperior a $ 100 000, que podrían llegar ·

hasta $ lo hago como primer paso a la cola boracción de lo::; profesionales no dependientes de la Administración en !a realización de los trabajos públicos.

Al mismo tiempo, ella deja margen a la admisión de los arquitPctos de la pr .)pia Administración en los concur s os a Por otra parte, la medida propuesta que se generaliza a los entes autónomos y en general a todas las repartiCIOnes dependientes del Consejo Nacional de Administración, termina c on el fav o ritismo de entregar a profesionales no oficiales la confección de planos de obras públicas sin mayor control su bondad.

Creo que la obra propuesta es buena y o pi no que ella r.1erecerá el beneplácito de V E., ya que también los gastos que demanda no serán de mayor cuan tía.

La realización de las obras en la forma propuesta permitirá, además, atender los trabajos con una mayor eficacia, ya que a la Dirección, en lo que se relaciona con las grandes obras, le quedaría el control técnico que, por sus funciones, constituye su €specia1ización.

Saludo a V. E. con mi mayor consideración.-Alfredo ]ones BrowH.

REGLAMENTACIÓN GENERAL SOBRE CONCURSOS DE PROYECTOS PARA LAS OBRAS PÚBLICAS.

Artículo 1. 0 Toda obra arquitectónica que realice el Consejo Nacionzl de Admistración directamente por sus Ministerios o por intermedio de los Entes Autónomos y cuyo impork sea superior a $ 100 000 será motive de un concurso púhlico se efectuará de conformidad con lo establecido en el Decreto de fecha 14 de Mayo de l924 y articulado siguiente: Art. 1. 0 Los concursos serán en general de ante-proyectos, planeados en tal forma que facilite la asistencia ele concurrente s , limitando las a presentarse a las indispen!:-ables para la perfecta com-

prensión de los planos; se tomarán también providencias para la limitación de los plazos, pero éstos no serán en ningún caso inferiores a tres meses.

Art. 3. 0 El jurado que dictaminará sobre el mérito de los proyectos presentados,. estará consti tuído salvo especificación especial:

De dos delegados que el Mini s terio, para el que se realice la construcción y que podrán no ser Arquitectos,. · del Director o Sub-Director de Arquitectura y de un Arquitecto que designará el Ministerio de Obras Públicas; de un delegado de la Sociedad de Arquitectos, de dos Arquitectos designados por los concurrentts por mayoría de votos.

Art 4. 0 El jurado expedirá su fallo por escrito y si algunos de sus miembros lo solicita, dtberá ser fundado y acompañado d e una exposición de motivos que lo justifiquen.

El fallo será publicado por medio de la prensa y-salvo especificación en con':"' tra rio, el fa !lo deberá ser expedido dentro de los 30 días siguienté's a la constitución del jurado.

Art. 5·0 En todos los casos los proyectos serán expuestos al público durante un plazo no menor de ocho días.

Art. 6. 0 La cantidad a asignarse p0r concepto de premios o será una suma equivalente al 1 1 / 2 °/ 0 del valor a fijarse a las obras, siempre que éstas no superen a la suma de $ 300.000 y del 1 °/ 0 para las obras que superen esta suma hasta la cantidad de $ 500.000 calculando el 1 1/ 2 °/0 sobre los primeros $ 100.000 y el I 0 / 0 sobre la suma que sobrepase e s ta cantidad. Para obras de mayor presupuesto se fijará en cada caso f:special, la suma a invertirse por concepto de premios.

Art. ¡. 0 Se determinará el maximo de las obras a efe.ctuarse, fiján· dolo en las bases especia les que en cada ca s o se formularán. Ese p1 deberá ser tenido en cuenta, como factor im-

portante por el jurado que dictaminará sobre el mérito de los proyectos y será causa de elimina c ión de lo s mismos.

Art. 8. 0 L os trabajos d e berán pre s entarse bajo lema y acompañados de un sobre cerrado y lacrado, que contenga el nombre y domicilio del autor y que llevará en su exterior los nombre s ele los candidatos, que a juicio del c o ncursante integrarán el jurado. En todos los casos sólo serán abiertos de s pués del fallo, los sobr e s que a los pr o yectos premiados.

Art. 9. 0 En las ba s e s particu l ares s e esp e cificará claramente, los planos y d ocumentos a pr es entarse, d e biendo rechazar s e tod o d oc umento no pedido en e sas ba s es.

Art. 1 o Cada proye c t o , presentad o a con c urso, deb e rá constituir una solución úni c a, no admitiéndose ninguna variant e.

Art. 1 1. Al p o rtador d e c ada pr oyec to se le expedirá un recib o c omo c on s tan c ia de la entrega del mismo, co n indica c ión del lema y el número d e pi e zas presentada s

Art. 1 2. En el a c to d e recib í r s e lo s proyectos, se l ab rará un a c ta que deb e rá ser firmada por e l Director o Sub-Director de Arquitectura, y por el Secretario de la Dir ecc ión o quien haga s u s veces, así com o por l os repre s entante s de los co n c urrentes que se hallaren pr ese ntes.

Art. 13 El autor Jel proyecto, clasifi c ado como primero, tendrá a su cargo la dirección artí s ti c a de l a obra , percibi e ndo por concepto de honorari os , el 3 °/ 0 del monto total de la construc c ión. Estos honorarios se ab o narán 1 / 3 parte al firmarse el c ontrato con la err.presa triunfante en la licita c ión re s pectiva y el s aldo por partes proporcionadas a la cantidad de trabajo efectuado por el proponente a medida 1ue se expidan los certificados respectivos. Art. 14. La AdministraciÓn podrá s i lo juzga conveni e nte, no confiarle la dire cc ión artí s tica al Arquitecto premiado, que en ese caso reci b irá como única con pensación

el 50 °/0 de los honorarios que hubiera debido percibir. En el caso que la Anministra c ión desisti e ra de llevar a c abo la ej ec u c ión de una cbra para la cual se hubiera llamado a concurso, el arquite c to premiado recibirá la misma co mpensación que la especificada en el artí c ul o anterior.

Art. 15. El prim e r premio s ólo será abonado una vez c onocido el re s ultado de la 1i c i ta ción prom o vida y s i e mpre que el importe obtenido e n la licita c ión púolica se mantenga dentr o de la s uma fijada en la s bases. Se admitirá s in e mbargo una tolerancia de un Io 0 / 0 sobr e e l m o nto de la expresada suma.

Art. I 6. En el caso qu e e 1 precio que arr o je la licitación, supere la s uma fijada, más e l lO 0 / 0 de t o lencia admi s i b le, la Admini s tración públi c a podrá d ec 1arar nulo todo lo actuado, c on pérdid a de los honorarios que hu b ieren corr es pondido al Arquit e ct o , qu e dando el E s tad o libre de tod o co mpromi so e.n l o qu e s e relaci o na con e l expresad o té c nico.

Art. 17. S e co n s idera como excepción de l o expuesto en e l artí c ulo anterior, si se hubieran amp l iad o las obras y por haberse modifi c ado las que sirvi e ron de al co n c urso, el pr oy ectista hubiera tenido que planear una ma y or canti d ad de trabaj o que jus tifi c ara el aum e nt o de precio obt e ni do

Art. 18. Par a p o der ac o g e rse a la excepción expuesta en el artículo anterior, • el autor del pro yec to corre s p o ndiente al prim e r premio, deberá dejar co nstancia por e s crito de la c ircunstan c ia que modifica e se presupue s to: al elevar el proyecto definitivo, constancia que debidamente informada por la Dirección de Arquitectura, será e l e vada al Mini s teri o d e O. Pública s .

Art. 19. Tran s curridos de seis me s es a contar de la fecha de la apro bación condicional del proyecto premiado por la Dirección de Arquite c tura y si no hubi e ra especifi c ación en co ntrario en las bases particulares, el Arquitecto clasificado como primer premio tendrá derecho

Art. 20. En las bases especia les que en cada caso se formularán, se es table ce rá:

1. 0 Naturaleza del edific io objeto del concurso.

2. 0 Piezas a pr esen tarse para poder interv en ir.

3. 0 Plazo para l a en trega de l o s anteproyect os.

4 0 Programa gen e ral de la s n eces idades que deberán ten e r se en cuent a en la

co n st rucc ión, con la s indi caci one s , a ser posible, de l os metros c uadrados a asignarse a cada local.

S- 0 Plano del terren o en que se e levará la cons tru cció n co n la indi cació n de la calidad de l terreno de fundación.

6. 0 Pr e s upuesto fijado para la ejecución de la s obras

¡. 0 Pr em io s a otorgarse.

8. 0 L .ocal fijado para la recepción de los planos.

A(fr edo ]ones Brown de Ita

de Concurf!oa

Exmo. Señor Ministro de Obras Públicas.-Ingr.0 Juan A. Calcagno.

LExmo. Señor Ministro:

• a percibir los honorari os cor re spo ndi e nt es al premi o y a los planos sin otro requi si to.

a Sociedad de Arquitectos del Uruguay, que tiene entre sus esenci a les cometjdos establecidos e n s us Estatut os "el de velar por los intereses pr o fesiona 1es" c ree de su deb e r, no sólo cu mpliendo co n ese cometido s ino tambien en el deseo de contribuir al estudio y so lución de los problemas más importante s, relacionados con la prof es ión de arquitecto, llevar al co nocimiento del señor Ministro su modo de opinar en el proyecto de Reglam en tación de los Concursos Público s sometido a su aprobación por la Dir ecció n de Arquitectura de ese Ministerio.

No c ree necesario es ta Sociedad, insistir sobre la imp o rtancia de lo s Concursos Públi cos. Sólo e l decir que es e l medio por e l c ual se erigen los má s i mportantes edificios y monumentos en todo el mundo civilizado y que es la oportunidad más propicia que tien e n los arquitectos para interpretar co n ente ra lib e rtad l os problemas importante s de arquitectura, que no pueden hacer eu la prá c tica diaria por la tiranía de exigencias impuestas por las realidades mal entendidas de la vida cuando no por el capricho del que hace construir, bastaría para ju s tificar

Jo q ue preocupa a los arquitectos nacionales la buena so lución de este a s unto.

Tamp oco cree nece sa rio esta Soci e dad r epe tir la aprobación que le meteció y que en oportunidad se puso en conocimiento del aut o r del Decreto e n Mayo del año pasado la iniciativa de someter a concursos nacionales los proye c tos de los edificios público s, circunstancia que justificará ahora la nueva intervención que se permite tomar la Sociedad en este asunto.

Le place a esta Comisión Directiva dejar constancia de la aprobación que en general le merece la reglamentacióp proyectada por la Dirección de Arquitectura de ese Ministerio.

Solo algunos preceptos le merecee ob servaciones que el señor Ministro apreciará y que desea es ta Sociedad sean tenidas en e u e nta p or e l Consejo Nacional de Administración al se r resuelto es te asunto.

La prim era de estas obs ervacione s al artículo I.u que establece el concurso sólo para las obras cuyo importe sea superior a $ roo.ooo.

Le parece a esta Comisión que el límite inferior de costo fijado para las obras objeto de concurso es muy elevado, y el mantenerlo se ría anular en uuestro país el ob jeto que se persigue y mu y loable por cie rto como lo dice la propia Dirección de

Arquite c tura, de terminar co n el fav oriti de entregar a prof es ionales no of i<:iale:; la e >nfección de planos de obras públicas s in mayor co ntr ol so bre su bondad, así como e l de asegurarse la colabora c ión del mayor número posible de arquitectos.

En nue s tr o país, las obras públicas de e >sto elevado, so n escasísimas, y han s ido contados los concursos públicos que se han celebrado.

En los últimos cinco años, en que aun co ntando valiosísimas donaciones que desgraciadamente no son muy frecuente s, la del señor Felipe Sanguinetti para dos Escuelas, la del señor Saint Bois para una Colonia de Convalescientes y la del do c tor Gallina) para un Hospital Marítimo, sólo se ha llamado a Concurso por ·oficinas depenrli e nte del Concejo Nacional d e Administr ac ión para el ed ificio de La Aduana y para e l Instituto Profilácti co de la Sífilis.

Por otra parte, señor Ministro, el fin que se persigu e como muy acertadamente l o dicen los cons iderand os del Decreto de Mayo de 1924 es el de "fomentar la l'041 c, t ción para las profesion es técnicas y alen-u lar y utilizar los esfu erzos y las aptitudes ·" d e los diplomados en todas las " obras en qu e tales actividades y esfu erzos ·' pu eda n ap:ica rs e y experimentarsf, cons u/41 !ando las de la Administrac i ó n " y del País, co mo exponente de la capacidad 41 y de la cu ltur a adquiridas". Y no se obtien e ese fin restringiendo e normem e nte las oportunidades de fomentar aquella vocación ni de alentar y utilizar aquellos - · esfuerzos y a pti tu des de que habla el considerando tras c ripto.

El sistema d e con c ur so es bueno y deb e emplearse en la ma yor parte de los ·casos y así lo ha establecido el Segundo Congreso Pan Americano de Arquitect os -celebrado ultimamente en Chile el año 1923 al aprobar las con c lusiones sobre el tema que fueron enumerados en la forma siguiente:

Considerando la mago itüd del pr oblema que resu e lven los edificios y m onum e nt os públ1cos, com o elemento de decoración de ciu:iades y d e c ultura general, la eficacia del funcionamiento de la admini s tración, y con el fin de c onseguir la má s acertada y adecuada so lu c ión arquite c tóni ca propia a cada país y la contribución del mayor núm e ro de elementos prof es ionales

1. 0 Que los edificios y monum e ntos públicos d eben hacers e por concurso e utre /ns a rquit ec tos con diplom a nacional, co n el objeto de obt e n er edificios co 11 la arquitectura má s propi a para. cada país y para es timular e u el libr e ejercicio de la profesión a los elfmentos egresados de sus esc u elas.

2. 0 L os monum e ,1tos públicos que fuesen una manifestación abstracta del arte arquitectónic o monumental, pu eden ha cerse por concursos iuternacionalis.

3. 0 Que la s Dir ecrioues d e Arquitect ura. u organizaciones auálflgas dentro de los Gobiernos municipale s e instituciones públicas, des e mp eñe n unicom Pnle las funcir11es técnica s y d e c ontra/m· que so n úllzerentes a la ejecución y conser vación de l os edificios públi c os.

La segunda observación es la de que es necesario la prohibición de los arquitectos de la Pública, del Cons ejo Nacional de Admini s tración de que tomen parte en los concursos públi cos de las ob ra s que h ace ejecutar el mismo

Esta observa ció n, señor Ministro, es elemental y para que no vaya a ser mal interprf>tada, se apura esta Comisión a hacer la especial salve dad de que no quiere en manera alguna referirse co n ella al perso nal actual de la Direc ció n de Arquite ct ura de ese Ministerio, pues s i feli z mente nu es tro país puede citarse como un modelo de honradez administrativa en s u personal técnico ocupan dentro de este orden un puesto de primera fila Ar q uitectos de aqu e lla Dirección.

Las razones para estable ce r esta prohibición son importantes y de un orden tan

genera 1, que han llevado a much os países a estable ce rla en la forma que lo solicita esta Sociedad.

Figura en las ba ses aprobadas por infinidad de Sociedade s de Ar q uite c t os para la realización de concursos, que ninguno de los promotores d e un concurso, de los miembro s del Jur ado o sus emp leado s, podrá tomar parte e n e l concurso ni a ctuar como arquitect o de los trabaj os profundándose en una in compati bit ida d e vi dente. Y ta 1 !JOCO más o menos es la s itua c ión de los arquitectos de la Administra ció n Pública c u a ndo es es ta la que llama a co ncurso, pu es en este caso son esos arquitectos los que formulan las bases o por lo menos la s estudian p a ra proponer tal o cual modifi c ación, estando, por lo tanto, en condiciones de cono cerlas con alguna anticipación sob re los demá s concurren te s , lo que lo s coloca en mejores condi c iones que a éstos , dejando de cumplirse un a de las prin ci pales condiciones rlel concurso que es la igualdad para todos los concurrentes.

Por ot ra parte, la situación qu e se le crea a un arquitecto de la Admini s tración Públi ca, vencedor de un concurso público, que recibe un sueldo es tablecido en el Presupuesto General de la Nación, no es legal, pues en ese caso percibe dos retribucio nes, es de c ir , acumula una retribu (iÓ n a un sueldo, lo que sólo es tá permitido por ley para los profesor es univer s itano s

A estas se añade otra más de gra n importan cia. ¿Qué s itua ció n se c rea dentro d e un a oficina, donde el trabajo profesional de un arquit ec to, el vencedor del concurso, tiene que se r controlado p or un compañero, cuando no por su Jefe q u e en este c a s o no puede tratarlo como t al?

Todo s estos inconvenientes y además la práctica seguida e n muchos países de prohibir a s us arquit ec tos el parti ci par en concursos públicos dependientes de la AdPública, o de obligarlos a solicitar una autorización especial e n cada

caso , que se co ncede o n o, llevan a esta Comisión a so licitar se..1 introducic:a esa nueva cláusula e n el R eg lamento de Conc ur sos.

La ter ce ra observación se refiere al monto total a Jos premi os.

El artículo 6. 0 del Reglamento dice: " La cantidada asignar s e por conc,e pto de ' ' , prem1os o se ra una s uma " eq uiv a l e nt e al I 1 /2 del valor a fijar se a " las obra s , sie mpre qu e éstas no superen " a la suma de $ 300.000 y del I 0 / 0 para " las obra s que suoeren es ta suma" y esta s cantidad e s so n bajas e inferiores a las q u e comunmente se establecer..

Las ba ses a adoptarse para los conc ursos públi cos y que aprobó la Sociedad de Arquite c tos dice a es t e respecto: "Las " bases de t odo concurso fijarán las re" compen s as a discernir se La suma total '' afectada a premios serán por lo menos '' igua 1a ia q u e correspondería según aran, , cel p or la c onfección del proyecto",

Ahora bien, señor Ministro, los fundamentos para e:;ta afirmación son idénticos a lo s que han servido para establecer el Aran ce l de Hon o rarios de los arquitectos y qu e aprobó en su oportunidad ese Minist e rio, y ese Arancel esta hle ce ría para premi os la cantidad de .z.2 °/ 0 algo mayor que la fijada en e l Reglamento proyectado.

En un conc urs o público se obtienen muchos má s elementos para escoger que los que se ob tiene generalmente encarga ndo dire c tamente a un arquitecto un pro yecto . Contri buye n a la solución del mismo problema distintas inteligencias que porcionan di versas soluciones, 1<;> que pone al promot o r de un concurso en condicion es de co mparar y elejir lo que es una enorme ventaja sobr e e l caso comun de encargo directo.

Si s e ti e nen más ventajas, lo lógico e s que esta s ventajas se obtengan a expensas del que las aprove c ha y no a experrsas de quien las proporciona, pues lo

• contrario sería s entar el ab s urdo de qu e a mejor calidad corresp)nde un precio má s bajo.

P o r otra pa r t e e:;ta pr o porción e s la .generalme:lte admitida en t o das parte s y hasta la votada como conclu s ión en el VIII Congreso Int e rnacional de Arquitectos c elebrado en Viena en 1988 e s ta bie c e qu e el m o nto d e lo s premi os a distribuir s e deb e rá ser de e l 2 1/ 2 ° 10 del costo Je 1a -obra hasta$ 2.500.000; 2 °/0 s.ooo.ooo; y el r 1 / 2 c uan do se trat e d e cantidades .mayore s .

Ademá s fá c il es c on s tatar, que en aqu ellos concurso s en que los pr e mios no están en relación c o n la importancia ele la obra ' la c o o c urrenci a e s poca y de escaso valor, s u c ediendo l o c o ntr a rio cuando l os pr e mios son el e importanci a r e querida. Y confirmando esta afirmación podemos c itar el concur s o r e ciente d e l Palacio Municipal en qu e s e pre s entar o n 93 pr o ye c t os de varios paí ses , debido unicamente a la -importancia d e los premi os establecid os ,

La cuarta y última es qu e : debe modifi c ar se el sistema pre sc ripto par a a s egurar se del cos to má x im o de la o bra objeto del c on c ur s o, y a es t ab leciend o q u e la Dir e cción J e Arquitectur a verificará e n -cada caso si el costo establecido por el con c urrent e es o n o apro x imadamente ex acto, y a e s table c i e ndo que se d e be pre se ntar en todos l os c asos un pre s upue s t o d etallado de la obra cuyos pr e cios unitari os má s important es serán fijad o de anteman o -en la s ba se s d e l co ncurs o o c omo lo establ e cen c a s i t o d as las b ases de con c ursos, la exclu3ión de todo proyecto qu e exceda en má s de un 1o 0 / 0 el costo e s tipulado

No e sc apa a esta Comi s ión toda la importancia de esta cláusula en la que r eside para el promotor la verdadera efica c ia -del concur s o y opina que la Dirección d e Arquitectur.1 ha ce perfe c tament e en tratar de evitarle a la Administración Públi c a e l

gasto inútil que r es ultaría de inveitir cantidad es important es de diner o e n proyectos qu e clespues n o pueu e n a la prá c ti c a. La s ohj e c c ione s qu e La c e esta Comi s ión se r e fi e r e n solament e al procedimiento a empl e ar :; e que n o s ólo Jo encuentra p e rjudi c ial para el co n c urrente e s ino también d e una apli ca ción poco prá c ti ca y difí c il de realizar

La exigencia d e proyectar de acuerdo con e l costo t':lta blecido en l as bases, es una d e las tant as e xigencia s que figuran en un llamado a co ncurso y qu e co rrespond e al Jurad o es t a ble ce r s i s on o no cumplidas en los proyectos qu e premia y sacar es e control del propi o Jurado, para ser v e rificado p o r l os licitant es, no e s ac e rtado ni c o nvenient e.

Tal c ua 1 está es table c id o e l artículo 16 qu e objeta m o s , carga toda la responsabilid a d de un e rr o r, comparti do por el Jur a d o, a l autor d e l pro y ect o, co lo c a a los otro s pr o ye c t os pr e mi a d os e n m e j o r e s co ndi c ion e s haciend o que estos co n trabajos inferi o res cobren e n todos lo s ca s os e inm e diat a mente s u s p r e mio s y se rá además inefi c a z en l a prá c ti c a de s d e q u e no s erá po s ibl e en la may o r p a rt e d e l o s casos const a tar el ex ceso de costo p o r una licita c ión, d e ntro d e l os seis m eses de fallado un c on c ur so, p l a zo d e ma s i a d o co rto pard ha ce r plan os d e finiti vos y un llamado a li c ít1. c ió n, c o :;a s ge neralm e nte absorben mucho más ti e mpo

T a le s son, se ñ o r :\1inistr o, l as observa c i o n es que el Re g lamento f o rmu l ad o por la Direcc ión d e Ar q uit e ctur a l e han s ugerido a esta Soci e dad y qu e l e rogamos sean t e nidas en c u e nta al apr o bar aquel Re g lam e nto.

Saludamo s al se ñ o r l\1ini s tro co n nuestra co n s ideración más distin g uida.

H. A ros ta y Lara, P lt: - 10 -

]o sé Ma zzara , S r·io

del §ro Elbio Vigouroux.

,

¿Qué

es Arquitectura ingeniería?

\ 'in• r,; IIÍ nun e n la me m o r·ia tlt • nue:<tr·o,; c·n.

le¡:a ;: el d e l hrill antc anluilt •c lu

,\lfon,;o Pallal'e s. dl'lt•gHdn del (;oblet·no d e Véji co al 2.o Cun>fT I',; u Pan AIII PI'ÍI'ano rlc ,\r·quitcdo,; , •

qu t• fl c pa:<o por nn r:<lra ciudad dití en el :OO: al•'• n

:\do:< l' •i lrli1'n,; d e la U11h·ersit1atl la lr c t·m u:<n so hrc ill'lt) :'ll t•jieano d es d e la pl'elri :> ·

!ol'ia a In,; ti CIIIpo,.: moth:ruo:o< , en la cual "e r c,·elt'• nn "ulo c·u nro Ull rJ ¡•Iil' a d o l' I'U Uitu y ¡H'ufumto COI11H't•tlor d e l te ma qu e trataba ,.:ino también I'OniO I'Oilfl'r t!IH'Ís !a ÍI'I'C[li'Otlrahlt•, do pala bl'll. g-al;lllU y rtul'itla o¡u c Cit'lcit•'• al auditorio lur ·a nt c lutl a la di sl•r·t al'i• '•n. dejando e n 1'1 mismo u na i mp rc:;iún

1Hw a ,; ,·eec,.: ig-ua lada Ct)ll vel'dadero plati'L' da mo;.: a l'o ncw e r· a uu cslt·o,.: lc•d or·c,; •·s la s p ;í):ina,; ,;uyas puhlic:atla:< p o 1· l a He\'i;:ta tlt• la :' ocil'l latl de Arquilt'du s :\lexic anu :<, y Cn la .: I'U;dcs l' III' Oiltl 'll l'óÍil Un a 11\lC\'11 nl(l• nifc s la l' it.•n d e s u hcrmo>HI l ttlc nto.

Para ha ce r co mprender al públido e n gen era l la dif e ren c ia illtrín seca y radical que existen entre la prof es ión del in geniero y del arquite c t o, se h a menester de una labor l e nta y co ntinu ad a qu e vaya re c tificand o y aclaranr!o lo s c rit e rios desviad os, con fu sos, d os que sobre el Oeci m os q u e

fa l sos o mal in te nc i o naparticula r pr edom inan. es obvia e indi sc utibl e . la c uestion, porqu e planteada as í e n la forma rep or t e ril , eq uival e a formular n o ciertamente la pregunta e s t ampada al principio de este artículo, sino las sig uient es int e rr ogac i ones: ¿Quiénes debe n h acer ob r as de arquit ec tura? ¿Quiéne s por s u cult ura y su ed ucación y s u p s icología es p ecia l están capacitado s para e llo? y lA quiénes debe el gob iern o encargar l a co n cepción, dire cción, ejecución de obras a rquit f:ctó nica s?

La s únicas r e puesta s sensatas 5on: a rquit ec to s y a lo s. arq uit ec tos respectivament e.

N o se tr a t a de co n st ruír simplemente, sino de construir obras de arquitectura. ¿Cuáles so n éstas? Re spo ndi en do en g lobo y rep o rterilm e nte , las ob ra s de arquitectura son las casas de habitación, de sde la casa popular ha s ta el más suntuoso palacio, lo s edificios destinado s a oficinas públicas, como pala cios de go bierno , edificios de

correos, ele t elégra fo s, cua rtt.l es, cár ce les, _ etc., lo s h os pital es, los h os pi c io s, la s escue las, l as fábri c as, monumentos conmemorativos, las las fuentes, l as tumbas , el trazo de jar d ines y parqu es y el trazo de p!az as y ciudades .

E \ se ntido com ún s iempre que v e a l· guna de es ta s obras, di ce al emitir s u juicio sob r e el la s: i Qué bella arquitectura la d e es te ed ificio! o bien j Qué mala arquit ect ura la del mi s mo!

Nunca jamá s s e h a imaginado que se pu e da decir al h ab lar de edificios de semejante n atura l ez a: iqué be l la in ge ni ería!; a s í resultaría u:1 desatin o decir que bella ingeniería la de la Catedral de México, o la de la E s cuela de Minería, o la de N u est ra S e ñora de ?arís, o la de 1 Pa rtenón d e A ten as. i No! y es q u e sin da r se c uent a de l pr oce so icl eol ógic o , instintiva y acertadamente el se ntid o común define la contradi cc ión qu e impli caría aplicar un tiv o se m e jante a ed ifi cios q u e so n de Arquitectura.

Pues bien, esa se n c il la, es pontánea y cla ra, aunque in co nsciente diferenciación que todos hacen ante l as obras const ruída s, debe poner de manifie5t o la diversidad esenc ial, ya no c u est ión ele mati ces y pequeñ eces, que ha y en tre la in ge niería y la arquit ec tura. Opue s tam ente, ante las Presas de Agua, del Canal de Suez, del Canal del Panamá, de l os g r andes túneles y de las g rand es obras de puertos, nunca se podrá exclamar: que bella o bra arquitectónica, y sí, por el contrario: iQué obra de ingeni e ría tan maravillosa!

Grande es la ingeniería; a rJmira ble es la arquitectura; pero así, r:!porterilmente, podríamos diferenciar las dos profesiones d i c iendo; en la ingeniería el espí ritu human o se opo ne r esuel ta y abiertamente a l a naturale z a, la contradice, la hiere, Ja

despoja de su abigarramiento líneal de su belleza e:;encia 1, de sus aspectos más característicos en cada país, en pro\·echo de Ja industria humana, de la explotación de los recursos que guarda la tierra. Toda la elaboración mental del ingeniero, toda ideología y su especulación técnica, así ·-como su manera de sentir la vida, proceden o deben proceder de ese espíritu de -rebeldía, llamémosle de oposición al desorden, al arreglo antihumano (desde el punto de vista plástico de la naturaleza).

Nunca un ferrocarril será algo bello, ni tampoco una ni menos un túnel, · sino que será algo grande, magno, u ti lísimo para el comercio y el bienestar del ·hombre pero a expensas el primero de la belleza del paisaje, el segundo a expensas de la pintoresca conformación del valle, y · el tercero parecerá un agujero abierto en la :;oberbia montaña.

En cambio, la arquitectura, ino en balde se llama a Dios el Gran Arquitecto · del Univers0! en todas sus concepciones y construcciones, exige ante todo y pone de manifiesto un sentir armónico con la belleza de la Naturaleza, más aún, con los elementos plásticos más específicos de la belleza natural de cada país (flores, árboles, anima les, minera les y configuraciones del terreno). El arquitecto ante todo contempla o estudia estas bellezas, sus formas y sus maneras de ser para crear él la forma arquitt•ctónica que es en suma una expresión de obediencia <\ la Belleza contemplada.

Imaginaos a un ingeniero y a un arquitecto ante las Cascadas de Regla.

Ellas serán para el primero, si es un · verdaderc ingeniero, un fenómeno hidráulico de la comarca y le sugerirán desde luego una instalación colosal de turbinas, presas, tubos conductores, plantas eléctricas, redes a alta tensión, fábricas, etc. y a esa sugestión irá unida fatalmente en su elaboración mental y en su cons-. trucción plástica toda una serie de cálcuJos de volúmenes, superfic.:ies y amperages,

con eliminación total o parcial del manto de agua que se despeña, con violación formal de la cuenca, con transformación rectilínea del conjunto del paisaje; él verá y no podrá ver otra posible transformación del mara vil! oso espectáculo . En cambio el si es también un verdadero arquitecto, ante una belleza semejante, concebirá desde luego un conjunto de balaustradas, rampas, jardines, arboledas y estanques que enmarquen, que ponderen, que definan claramente, humanizándolos, los caracteres ahí mismos marcados por la flora y la naturaleza del paisaje; a 1 hacer esto no tocará el salto, no lo encerrará en turbinas, no lo transformará en fuerza eléctrica, si no que dejará caer más libremente si fuese posible, con más color, con más impetuosidad, derrochando el caudal con más tempestades espumosas para después acumularlo en estanques de maravillosa belleza.

El ingeniero transforma el Salto en algo útil, trascendental, el arquitecto en algo bello trascendental que también es algo útil.

El ingeniero proced !ó de cifra exacta a cifra exacta, de fórmula a fórmula, de especula r:.:ión matemátka a especulación matemática y desentendiéndose por completo de toda plasticidad, fué transformando la belleza, fué eliminando las apariencias y extrayendo de !as realidades, fuerzas y energías mensurables; en cambio, el arquitecto procedió de forma a forma, de armonía líneal a otra armonía líneal superior, de compenetración plástica e individual con la belleza de la naturaleza a otra compenetración plástica más amplia y 1i gada con la tradición, hasta que llegó a formar y materializar su concepción sujetándola entouces a la iey de la cifra. Y esta elaboración de arquitecto, no es por cierto el producto de un arte o inspiración que a manera de ciencia infusa se recibió del cielo, no, sino por el contruio es el resultado de una asimilación disciplinada y difíci 1 de todo lo que debe concurrir

para re a liz a r la fu s ión má s completa e ntre lo bel l o y l o útil.

De la misma m an era q ue fu e r o n diver s as la e l abo r ac i ó n mental, la s idea s y co n ce p c i o n es s u ger i das p or u n mi s mo a spe c t o y r ea lidad de la n at ural eza en e l in ge ni e r o civ il y e n el ar q u itec t o, así también s u s esf u erzos, s u s actividade s, s u s capa cida de s e n el m e dio so c i a l, lo s e n ca u za n de t a l ma n era que puedan lograr esos fin es y aspi r acio 11 es dive r sas , opuestas. , , mas aun,

• Se ve, pues , qu e es r ad ic a l, y debe se r radi cal n o sólo la icliosincracia, la educación y l a c ultura del in ge nier o y la del arquitect o, ya q u e el un o ex tra e l as fuerzas vivas d e la naturaleza para transformarla s en e n e rgí as út iles p a ra la a c tivi dad hum a na, y el otro desa t endié nd ose de esas en e r g ías escondidas de la natural ez a, tan sól o interpr e ta la plástica de la mi s m a par a aplicarla a los principios que deben re g ir las a rm o nía s de sus c on s tru cc ion es.

D e esa í ndol e diversa de ambas profe s iones , r esu lta también q ue la arquitectura s iempr e ha s ido a l go y pr op i o par a cad a nación, para cad a país y aún, p a ra cada provincia; a lo inv e r so de la ing e niería, que una ha si do y p a r a tod os pueblos y La s f o rma s de est a ú!tima, co mo meros pr o ducto s de elah ocion es ab strac ta s ge neral es , s on com un es par a todos l os paí ses , un ferrocarril, un can a 1, un tú n e 1, si e m p re e x i g i 1 á n 1a s mi sm as pr em isas p]ásticas; va riará n e n ar: c hura, e n amplitud, e n tod o lo que es o resultado de esp ec ulación numéri c a, per o la forma caract erí st ica esencia l se rá siempre la mi s ma.

Inver sa mente, una casa , un pala c i o, una igle s ia , e tc. i c uán div e rsas aparecen en ca da p aís , en ca da c iudad y aún e n cada ald ea ! Ha y es tilo s de arquitectur a, pero no h ay estilos de ing en ierí a.

Definida así c laramente la diferencia bá s i ca, primordi a l , que asiste a la génesis arquitectóni c a y a la gén es is del pen sar y elaborar ingeni e ril, ¿e s racional impar-

tir a los in ge n ie r os un a ense ñ a nza in co m- ·· pleta y Jet i c ient e de árq uit ec tura , q u e no ti ene otro result ado , com o s e está palpando, que ha ce r c re e r a los que tan ele m entalts n oc i ones adquieran, que so n unos verdaderos arquitectos y ha ce rles a firmar que · la a r q uit ec tura es tan sólo una r ama ele la ing e niería o un aspect o prá ct i co de la mi s ma?

Que haya y pueda haber in ge ni eros cap acita dos ar qu ite ctón i ca m en t e tal vez pueda ser, per o las p oc as veces que e n un individuo se p u edan reunir esas dos capac id ades opu es t as, l a de l in geniero y la del arquitecto , n o ha ce sino co nfir ma r como toda excep c ión, e 1 h ec h o n o rm a 1 de que amba s psi cologías so n h e terogéneas L a causa esencial de la co nfu s ión , r eside e n q u e tanto el arq u itecto como el in geni e ro d ebe n sab e r con str uír, es decir, con oce r l as leyes q u e ri ge n la es tabili dad y l a resi stenc ia de lo edif i c a do, pero com o queda ya demostrado desde e l prim e r m omento ele s u especulación p r ofes i o na l, el in ge niero y el a rquite c t o recorr e n tray ect o ri as diferentes.

La no es para el in geni e ro sino un r ec urso del que se val e para ll ega r a s u s finalidades tran s f o rma doras y a imp one r s u s l eyes humana s a la s energ ías, fu e rzas y fenómenos naturales; por · eso en s u s co n s trucci o n es no ex is te el f act or p lást i c o, en ca mbi o la conHr u cció n e n e l edifi c io construído por el arquitecto es 1a final idad p o r exce l e n cia del mi smo y la s form as de s us co nstru ccio- · n es, a la v ez qu e son e l e ment os más imso n una deriva ció n d e l a b e lleza, de la s formas de la n a turale za.

V olv i e ndo ahora y para co n c luir, a las pr eg unta s ini c i ales, la r e pue s ta que da la soci edad y la r ea lidad de la vida actual mexic ana, pued e formularse di c i e ndo: cualq ui e r aventurero pued e hacer arquitectura, llámese, mexican o , francés, italiano, catalán , americano, e t c ., co n tal que carez c a de ver g ü e nza, de c on oc imient os arquitec- · tónicos y aún de la má s elemental cultura _

-

g e neral. en ca m h io s ab e emb au ca r al avaro pr opit- tario, prometiénd o le ha ce r prodigios a la •:uarta parte del precio de lo s : profesioni stas ; ie basta con se r un Ju c ha<.Jor a la moderna sin má s ro c ir.ant e, ni

más lanza, ni má s yelmo, que s u falta de e s c rúpuLo e n cu es tión d e "negocios", que s u avidez de oro y s u mim e ti s mo socia l.

Alfon so P11llarfs , A r r¡ui tecto.

'·Consideraciones sobre el ''Gran de la de Arquitectura

La m áxi ma di stinc ión que la Facultad de Arquitectura concede a los eg resados d e sus aula s es el ll amado Gran Premio, co n s i:; t e nt e e n una beca por dos añ >:; para perf ecc i o nami e nt o cultural y técnico de los jóv e ne s arquit e ctos qu e han al c anzar aqu e lla distinción Este p re ·nio, se otorga p >r co ncur so y cono c id a -es la seri e dad d e las prueba s exigida s. Ante tod o, los qu e á él se pr ese nten, d ebe n se r estudiantes cuyo prom edio de nota s en t o da su c arrera sea su peri o r a bueno; lu ego deben pa sa r por d os concur s os eliminato-ri o:;, debi e ndo por último e j ec utar so br e la b ase d e l segundo co ncur so , esq ui cio de una gran c omp os ición, el d esa rroll o de é s t a, en un plazo d e c uatr o meses.

Ha s t a a hora , t o dos lo s pr o yecto s e j ec utados p or los eg r esados d e la Fa c ultad d e ArqUJ t ec tura para optar a l Gran Pr e!ni o , han s id o una prueba clara de la ma gnitud del esf uer zo ex i g ido para reali z arlos y de la prepara c i ó n de l os Arquit ec tos opo nent es.

Pero n o ba s t a so lam ente que la c apacidad y g rado d e prepara c ión d e l o:; -conc ursant es demo s trada e n la s difer e ntes pru eb a s del ''Gran Premi o" se an t e nida s en c uentc1. y exigidas para q u e éste dé t odos los frutos qtte es lógi c o esperar; es n ecesa rio también que no ex i s tan ci r c un stancias que esterili ce n la a cc ión de l os becados y puedan, por tanto , llevar al frac aso una de las iniciativas más simpátiCas de nu es tra Fa c ultad de Arquitectura. En este orden d e ideas, no s parece opo r-

tuno tran sc ribir algunas observaciones formuladas e n el inf 0 rme al Consejo Directi\·o de la Facultad de Arquit ec tura por el Arquit ec t o Rodolf o L. Amarg-ós, a c tualm e nte e n Europa disfrutando del "Gran Pr em io" d e la Fa c ultad de Arquitectura. Di ce el Ar q uit ec to Amargó s : "Relativo a m i actua c ión en la E .;c u e la y no o!:,stante el e mpeño pu es to en el c umplimiento d e s us diver s o s cursos, deb o confesar al H. Con se j o que ju zgo que ellos han co ntribuíd o sólo en m o do mu y limitado a mi arquite c tónico, y nunca e n rela c ión directa c on el ti e mpo qu e me h an ab so rbido y la s uje c ión e n que han manten id o a mi espíritu privándole de o tras actividades a mi par ece r más fructíferas' '.

"No e ntrando a co nsid era r la cir c unstancia p os ibl e d e que este esc aso rendim ienio se d e ba a deficient es de adapta c ión a un medio extraño o a errón ea int e r pre tación de la pertinente impos ició n r eg lamentaria de nuestro "Gran Premio'·, ya que yo n o pu ed o juzgarme m e limito a co nsiderar las r azo nes p o r las que creo sea nociva a 1 p er f ecc ionamiento c ultura 1 de los b ecados , es ta cond i c ión de r e alizar c ur sos en E sc u e las extranjeras".

"En e f ec t o, co m o es bi e n sabido de t odos no so tr os, el r o l de la E sc uela termina c uando e l es tudiant e ha formado su c riteri o técni co , su gusto artísti co y ejercitado s u ima g in ació n c r eado ra en forma de pod e r se ntir se seg uro e indep e ndiente ante

la realidad y la obra de arte ejecutada con anterioridad p o r sus ·predec e sores".

11 En este momento, será esta realidad quien sola podrá contribuir a su perfeccionamiento, definiendo s us tendencias estéticas, afinando y corrigiendo su juicio, depurando su espíritu de preo c upaciones secundaria s y contribuyendo a dotarle de ese equilibrio y fé, seguridad en si mismo, que es madurez en e l artista y objetivo final en su instru cci ón".

"La · observación de la realidad es pues el complemento indispensable de t oda instrucción escolar; por ella desarrollarse en nos o tros una afirmación o una evolución estéticas que comportan siempre muchas ideas nuevas y muchas id eas propias, que cuando alcanzan a de sarrollarse medianamente s in perder su unidad de principio, pueden ser la base de estudios· personales independientes o afin es a las arquitecturas que les dieron origen".

"Abundan estas sugestiones en Europa, y cada Nación las ofrece muy diversas en modo a responder a todas las exigencias espirituales. Con voluntad podrían extraerse de ellas va 1iosos elementos de estudio que tendrían el mérito de la originalidad, e l esfuerzo personal y el estímulo que ambos llevan consigo".

"Es lo que realizan los pensionados de otras naciones que tales como Francia, España, Inglaterra y Norte América, mantienen academias artísticas en esta ciudad." (Roma).

"Vinculado a la R. Academia E spañola desde mi llega da, he seguido asiduamente y co n interés la labor de sus pensionados. Además, he visitado la Exposición anual de l os pensionados franceses y conozco la orientación de los estudios que realizan los Americanos".

"E n cualquiera de e s tas ambientes se trabaja intensamente, ejecutándose trabajos personales, sin ninguna intervención extraña, y en que se evidencian los conocimient os adquiridos en sus propias es-

c uelas. Y los diversos temperamento s pueden así desa rr ol lar se librem e nte en esta labor fecunda que estimula la paz de 1 taIler en las villas tranquilas :tue son las A ca demias".

"Es un período de transición entre el t eo ricismo idea li s ta de la Es c uela y e l bruta 1 u ti 1itari s mo de la práctica pr o f es ional y durante e l cual se afirman d e finitivamente las aptitudes y las tend e ncias . de cada uno".

'·cart:>ciendo de A ca demia - don de la casa y e l ambi e nte se mue s tran pró(,iigos y promi so res-conclenar al Be c ado de in· quieta e insaciable curiosidad a concurrir · al C au!'tro adormeced o r de la Escuela, es sacrificar inutilmente varios meses de su. vi(l je que le son precio sos".

"Ya no es dócil s u espíritu a la rosa di sc iplina escolar; ha e ntrevisto la . g randeza, la vasta amplitud de su pr o fe-sión mientras ha ido pasando y discurriendo por las diversas ciudades de arte· centenario y su espíritu un ejercicio más concorde con esta vi5ión de H : alidad que es la vida de los pueblos y las nuevas exigencias y moderna s condiciones en que se plantean los problemas edilicios y arquitectónicos".

·'Concretando en un ejemplo real, serétal vez más explícito: Roma, ofrece tal vez . como niaguna otra ciudad elt ment os tan completos para la con so lidación de nuestros conocimientos c lá sicos, que en ella todas la s tendencias y todos los temperamentos pueden hallar un vasto campo deobservación y de aprovechamiento. Solo . e l estudio de su arquitectura menor bastaría a nutrir en quien la empr endi ese, un conocimiento profundo de los métodos de composición y las proporciones "seicentes-· cas", base densa de saber para el ejercicio . posterior de la Arquite c tura civi l "

"Las agrupaciones obreras, las ha bitaciones colect iv as, las populares, las cooperativas de emp l eados, es un tema de · actualidad y que ofrece aquí principios Y' - 18-

·«elementos para su solución, originales y de inapreciable interés".

"El arte decorativo en la calle, en la playa, en el jardín, en Jos patios, en los portales, en los interiores, brinda también, ,expresiones magníficas de variedad, de adaptación a su fin. Y no continúo porque es bastante ya".

"Un Arquitecto, un espíritu cultivado, ejercitado, apto y pronto ya para la comprensión y asimilación de estas enseñan -zas, que ante tal visión ha sentido vibrar su alma y ha deseado poseer estos secre. tos de belleza descifrando su clave de eternas armonías, no podrá nunca, dejando de lado tan irresistibles solicitaciones, re. cluirse de nuevo en la aridez de la Escuela, a repetir cursos ya conocidos, a continuar estudios generales indiferentes al ambiente, -que hoy él vive tanto,- tal vez a sus tendencias, a sus aspiraciones!"

"Una Escuela organizada, exige a quien . admite en ella extraordinariamente, un sometimiento total a su disciplina y a sus sistemas de enseñanza; y, conquistar una plaza en su aula, fozosamente una -renuncia total a la seducción exterior, porque. los reglamentos no prcveen ni pueden

contemplar estos casos aislados de extranjeros que pasan fugazmente por No les interesan".

"En cambio, la ciudad ahí, con sus calles y plazas abiertas a todos, donde se alinean las fachadas armoniosas, sugestivas como las Madonas y las Venus de los Museos y propicias a aquellos que las vienen a buscar en peregrinaje infatigable''.

"Trabajar en ellas, es promesa segura de enseñanza positiva".

aquí hemos copiado textualmente las observaciones que hace el Arquitecto Amargós al Reg1amento del "Gran Premio". Estas observaciones que ha dictado la propia experiencia a nuestro talentoso colega, merecen ser meditadas.

Las razones que él expone tienen toda la fuerza de la verdad y df: desear que una revisión del Reglamento del "Gran Premio" pusiera a éste más de acuerdo con las aspiraciones de los que a 1 llegar a tierra de Europa sienten el de beber en el legado artístico de 1as edades las más puras enseñanzas de las Belleza.

FACULTAD IDJE ARQ\VITEC1f\URA

.& g tr>U u» <ñ! ce ft <á> 1m cdl ca> ®<di i ir ft <e ft «» <die Navegacñeó>Im

PROGRAMA

En un e:< ; oado tle lt'ITt'lltl huriznnlal prú ximo al l'u CI'Itl :;ohi'C

l a ox planadl\ del 111i :< n1u. :< \l li1':<1·a reunir para r0111111lid n d do los

t·nult'ITiault•:< y , ·ia jcr u:- la :< :< t' d l'" 1lt• , ·aria,; 1't11upai1in:< dr cu un ,.:nlo ,. njunln : p o r o ¡ru a• d uHlo In inlll•pcnclencll\

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En l il u la ha j a sr [J I' Oyt>l'la 1·;í 11 los si ,!!IIÍ•·ulc,; lnc: alcs :

Salc"Jn rlt· l' t'nla.

Ca f¡'' para ltn 1Hhn'' ·

Scnril'i<J>' h Ít'"" ,r h¡ ,,.,.¡ :1 pa rn en qtl eat los.

Sc r vitio,.; 11 í¡.dt'u it o,.; para t• l 1•1'th lir o.

Co c in a, dt'>' JWII:>a, t'lt·. para L'l raf(•.

ALlilllXO: A. L A BAC..Í. • l'.nn ,, :\l. CRA VOTTO

Toi IPttt• para ,;p l1 Ol'il ,;, Srn·ieios p ara holliiJI'I'S IIIU,I (' I 'CS Coeiua, dt•..;pensa, l'll'.

E11 la p lmlln a lt a ,.,. JII'O\'l'l.' ';í: 1: 1'<1 11 Salúu tlr ¡, ··ou en trad a pot• la Sala ele Yc ula. J·:,.: l e ::;alún pudr;í ocupar t n l ;tl u pan·ialmenl c la pa•·tc : ed ifi··nda Cll t• l pisil lia j o. - :2 1. -

PR Ol:'. J. ()rME:\"O

CRONICA

EN DEFEN SA DE LOS PRINCIPiuS

En la ú l tima se s ión r ea liza d a p or la ' Directiva de la S de Arquitectos, se co ns ideró una n o ta d e la In s titución Ar ge ntina de Ci egos , relacion ada con t::l concurso de plano s destinado a l a se d e del mencionádo organismo. La unanimida d d e lo s miemb r os que integran la Directiva, int e rpretando fi e lmente lo s principios co n ságrados en e l li Congr eso Pan Am er i ca no de Arquite c t os, decidier o n por ac la m ació n · exhortar a los colegas radi c ados en nu est ro país a que se absten g an de interv e nir en ese certam e n. Damos a c ontin'lación el t e xto de l as notas enviadas con tal motivo . a la S oc ie da rl C e ntral de Arquit ec t os d e Buenos Aire s , y a lo s soc io s de nu es tra · entidad:

"Sr. Pr es idente de ]a So c iedad Cen.tral de Ar q uitectos.-Bueno Aires.

Muy señor mío:

Me es grato llevar a su conocimiento · que la Comisión Directiva de la So c iedad de Arquite c to s del Uruguay en sesión del 1 S del corri e nte, d es pué s de · considerar de ten ida m en te una comunicación de la "Institución Argentina de Ciegos" que n os fué tras mi ti da por i ntermedio de la Facultad de Arquitectura, y en la cual se pedía Ja cooperación de esta Sociedad, a fin de difundir entre lo s arquitectos d e l país, el mejor conocimiento de las base s que rigen e l Jlamado a co ncurso para la presenta c ió n de lo s planos destinados a la futura sede del organi s mo de la referencia, acordó n o acceder a lo solicitado, por entender es ta Directiva, que el compromi so d e hon o r contraído e n el II Congreso Pan Am e ri ca no de Arquite ctos inhibe a los arquite c to s urugua yos para intervenir e n un certam e n donde solo dehieran participar los colegas que po se an Título expedido por las autoridades universitaria s de la República Argentina, y que estén r ad i ca d os en ese país

GENERAL

E s ta Comisión al co n sag rar esa medidc.i inspirada e n un elevado principio de solida rida d p ro f es ional, no so lo ha tenido mu y e n cuenta aq uella aspira c ión emanada d e un Congr eso en que estaban representada s la gran mayoría de la s naciones del co ntinente americano, s ino tarnbien al ad o ptarla si n v ac ilación alguna recordó co n v e rdad e ra s ati sfacci ón la valiente actitud d e l os colegas argentinos a 1 declarar que e l co n c urso de l Instituto Pr o filáctico de la Si fíli s ueb ía dilucidarse entre los arquit ec t os radi c ad os en el Uruguay.- Sin otro p a rti c ular, salúdalo muy atte."

H. A cos ta y a, Pt o.

] osé Ma zzc tr a, Srio.

"Montevideo, Enero 21 de 1925. - Estimarlo Conso cio :

IV: e e s g rato llevar a s u conocimiento, q.u e la Comisión Directiva de esta Corpora c ió :1 en se s ió n efectuada el I S del corri e nte despué s de considerar una atenta com uni caci ón d e la Institu c ión Argentina de Cieg os, tra s mitida pur intermedio de la F ac ultad de Arquitectura por la cual soli c itaba la coope ración de la Sociedad, a fin de difundir e ntre lo s profesionales del p a í s, e l conocimiento de las bases que rigen el llamad o a c oncurso de planos destinado a la Sed e del mencionado instituto, d ec idió por unanimidad de votos exhortar a los Ar q ui te e t os uruguayo s: a fin de que se abstengan de tomar part e en el certam e n de la referencia, por entender que en una de las cláusulas sancionadas en el " II Congreso P a n Americano de Arquitecto s" se c ont e mpla en forma debida, Ja finalidad de los concursos públicos, al d ec larar que los mismos, sa Jvo casos excepc ionales, d e b e rán disputarse en cada caso e ntre los arquitectos q ue desarrollan s u s actividades en el país que patrocine e 1 co ncurso. - 2!3 -

Descontando desde ya, su adhesión a esta medida, in spirada en los más ele\·ados principio s de solidaridad profesional aprovecho la opor tunidad para reiterarle las expresione s de mi consideración más distinguida."

· Horado A costa y Lara, Pt c.

]osé Maz z ara, . S ri o.

Debido a un lamentable olvido, no incluímos en el número anterior al señor

Daniel P. Pér ez, entre los nuevo s egresados de la Facultad de Arquite ct ura.-Al salvar esa omisión, debemos de staca r relevantes aptitudes del flamante colega, quien a su pa so por las aulas de Fa-cultad, 1elevó est imables aptitudes para el ejercicio pr ofes ional, no sólo por sus dotes de int e li gencia, sinó también por s u ejemplar con tra cc ión al estudio.- "Ar. " 1 qUitectura se comp ace en expresar desde estas columnas, su sincera felicitación al nuevo arquite c to.

EN LA FACULTAD DE ARQUITECTURAREELECCIÓN DEL ARQ.O J. VÁZQUEZ VARELA, EN CARÁCT ER DE DE CANO.

De acuerdo co n la convocatoria del Decano Interino de la Facultad Arq. 0 don Horacio Acosta y Lara, se reunión el 20 del mes en curso el Consejo Directivo de este Instituto Docente, a fin de proceder a la elección del Decano por el período

•

legal de 1925-28. Pr e5 idió e l ac t o el Arq 0 •

H. Acosta y Lara

Una vez realizad o el escr utinio se pudo co nstatar, que la t o talidad de sufragios fueron emitidos por el Arquitecto J. Vásquez Vareta.

L o!:> arquitectos nacionales, en el deseo de te st imoniar al Arq .? J. Vasquez Varela las innumerables simpatías que ha sabido captarse en el desempeñ o de es1 investidura, le ofrecerán una Jemostración, que tendrá lugar en los primero s días del mes de febrero, en uno de nuestros principales h o tel es .-Las adhesi o n es se reciben, en la Sede Social calle Wa s hiagton N:o 281.

NOMBRAM IE NTO DE PROFESORES 1

En una de las últimas sesiones realizadas por el Consejo Dire ct ivo de la Facultad de Arquitectura, fueron designados para desempeñar el cargo de profesor titular de "Geometría Pr oy ectiva y Descriptiva", "M a tet ia les de Construcción'', "Teoría de la Arquitectura", "Traza do de Sombras", "P · ,, ''E , " "e · erspecttva , stereotonua , ompostción de Ornato", "Estática Gráfica" e "Higi e n e Aplicada a la s Consttucciones", a los se ñores Arquite c t o s L C. Agorio, J. C. Bauzá , A. R. Campos, M. Moreau, J. Mazzara, C. Lerena Joanicó, e Ingenieros F. Garda Martínez y H Millot Grané Se trata de una resolu c ión justiciera, si se tien e e n cuenta que e lla, ha recaído en un núdeo de profe so re s, que venían ejerciendo esos mismos ca r gos desde varios años atrás, acreditando e n su desempeño destacadas aptitudes para las actividades del profesorado.

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Arquitectura 86 - 1925 by Sociedad de Arquitectos del Uruguay SAU - Issuu