Skip to main content

Arquitectura 66 - 1923

Page 1


ORGAN O OF ICI AL DE LA SOC IEDAD DE ARQU llE.CTOS
de la estat ua de Kefrér - 2.8oo
de J C El Cairo

Ell vaRor Ra reminiscencia en Um obra

OS factores subjetivos en el placer estético que una obra produce , · tienen valor más señalado que el que pudiera parecer de no considerarse

Nl=9.r..

los signos expresivos, uno de ellos su valor detenida y analíticamente el asunto.

La posesión completa de la capacidad de darle a cada adecuado, es por de pronto resultado de una edu c ación consciente o inconsciente del individuo, edu c a c ión en la que no son determinantes secundario s el medio y la clase soeial a -que este pertenece.

Pero, queremos deternos hoy de manera especial en el factor subjetivo de mayor importancia e'tética, a nuestro juicio; y tal vez en el más tivo de todos.

Cada mantalidad tiene una historia propia, personalísima. En ella, una determinada sucesión de ·imágenes, resultado las unas de , la inmediata percepción exterior, las otras fruto de un proceso cualquiera intelectual.

Esta carlena de impresiones, honda o levemente grabadas en la mente de cada uno, dá personalidad propia al observarlor de la obra de arte y -crea infinidad de matices en el · sabor con que gusta cada uno de la creación artística. Y es porque en la obra de arte ha y a menudo evocación; y en cada • ella evoca de manera distinta. También nos contemplamos a nosotros mismo.; en la obra de .arte. También, y de una manera fundamentalísima, esta concordancia de la obra con nosotros nos produce la emoción que llamamos placer estético. Pueden surgir de una creación artística, mil factores que despierten a nuestro yo pasado. Distintas o confusamente, como un recuerdo preciso, o, las más de las vt'ces, coma vagas reminiscencias que no acertaríamos a precisar, una imágen de hoy ·s e en c adena de algún modo con imágenes de ayer; y sin saber porqué, encontramos a veces como si una cosa tuviera ·algo de nuestro. Y sabemos sinembargo, que nada tiene, que jamás la hemos visto!. Algo sútil que abstraemos de ella, concuerda y se armoniza con algo más súti 1 aún, que duerme o titila en nuestro recuerdo. En vano tratamos de comunicar a un observador vecino el placer que nos produce: él no lo siente, no lo comprende. Su cadena de impresiones no tiene acaso ese eslabón que es nuestro, únicamente nuestro!.

Por eso es tan difícil dar la razón de nuestra emoción estética. Sentimos corno bello el objeto; pensamos tal vez que· es expresivo; pero ¿de qué?

he ahí Jo que suele ser inexpugnahle a 1 análisis. La reminiscenéia es a veces y casi siempre tan vaga qué n i aún sabríamos decir que· ella existe: es algo que se confunde con el objeto que nos la despierta; factor evocador y factor evocado se superponen en el mismo, y le dan para nosotros un valor expresivo. iCuántas veces referimos al extt:rior lo que está en nosotros mismos!. Como el niño que alarga sus manecitas hacia el espejo en que aparece su propia imágen, cuántas veces los que nosomos niños, con la misma ansia de conocer, buscamos la satisfacción estética en el objeto que reproduce nuestro yo interior!.

IQué diferencia de afición estética en el anciano y en el joven!. Un mueble, la casa que nos fueron familiares y uh largo: 1dejarorr ,.de se rlo, el estilo de ese mueble o de esa casa lqué poder expresivo tienen para nosotros!

¿No está aquí la razón de que retornen las modas viejas? Muchas y muchas veces los gustos que habíamos desechado, vuelven a no5,otros con el • atractivo de una frescura nueva: !a evocación se la presta. l\1uchas y muchas veces también, la música que un día oímos acaso sin saborearla lo bastante, al repetirse después de un largo tiPmpo, tiene para nosotros una expresión intensa y emociona dora: la evocación va acentuando los ritmos!.

No es exacta filosóficamente la ex presión poética de que son felices los tiempcs pasados iNo! Feliz es el momento en que se evocan, porque en ello se encuentra una emo c ión estética. No es feliz la infancia, pero lo es el momento en que la evo c amos bajo una forma nueva al través del tiempo. ***

Y no nos referimos en manera alguna- queda dicho más arriba- al valor que nuestra cultura propia nos permite descubrir en los signos que la obra presenta. Es este, igualmente, como ya hemos visto, factor subjetivo.

Pero una cosa es, frente a Ja obra el dato de la !Jlemoria que nos pone en posesión de su lengua•

• • Je, que nos permtte Interpretar sus stgnos propiOs y agenos a nuestro yo; y otra distinta, la reminiscencia que convierte en signo expresivo, un factor cualquiera de la creación artística. Ambas clases de datos de la memoria suelen andar mezclados entre las causas de nuestra emoción estética. Cultura personal que descubre en los objetos expresiones de la naturaleza, expresio11es de la realidad exterior; y cultura personal que resulta casualmente reflejada • por los objetos volviéndolos expresivos del sujeto mismo que los contempla, ambos contribuyen juntos a crear ]a emoción estética, y es difícil, si no • ,

ARQUITECTURA

t<?talmente imposible, que la introspección descarte lo que corresponde a cada -una en el placer' que la obra prodmce y por tanto en el juicio estético que • se stgut.

uno por ejer.nplo ..,J..as cr.eaciones de un arte exótico que ni comprende ni le emocionan; a medida que penetra en el espíritu del pueblo que ha producido ese arte y que va conociendo de éste lo:; antecedentes y la evolución que lo caracterizan; a medida que va entrando en posesión de los signos expresivos, esas obras de arte le van proporcionando crecientes satisfacciones estéticas. ¿Quién no ha experimentado este fenóm e no interesante? (quién no ha sentido transformar su c riterio artístico, al través de un estudio de esta ínuole? (quién dejando a lado con profunda sinceridad sus prevenciones determinada escuela artística, no la ha encontrado, al cabo de un estudio, más rica er. expresiones de belleza, y no se ha sentido más próximo de ella, por la mayor comprensión de signos?

Hasta aquí sin embargo, sólo influye como factor subjetivo, la cultura que da valor a los signos objetivos.

Pero siguiendo con nuestro ejemplo ue aquel -que ha estudiado el arte exótico y ha llegado a interesarse yna hora por él, supongamos que abandona su estudio, que el tiempo pone por medio un ancho espacio, y que al fin, una obra de aquél arte y de aquéi estilo se presenta a la vista: hay algo má:; intenso en la emoción estética. Tiene la obra en ese instante un valor expresivo más rico y más fuerte: aquí la evocación le presta ya un acento neevo: es aquél mismo estado psicológico que tuvo su hora el que resulta reflejado en la creación artística y el que une su expresión va liosa a 1 cortejo de las restantes expresiones.

***

Difícil sería sin embargo, basar un arte sobre el valor de la reminiscencia: • El artista condiciones sobresalientes, el que no llega a interpretar la naturaleza con valor, ya sea imitándola dentro de un criterio realista, ya reflejando leyes y abstracciones que ella ofrece, con criterio idealista; el mediocre, el que posee una pequeña técnica, y es incapaz de penetrar tuanto le rodea .con intuicroa profunda, suele tomar el camino erróneo de reproducirse a sí mismo a toda hora en sus obras. Encuentra en la evocación de sus propias reminiscencias personales, una manera fácil de sentirse satisfecho, frente a sus creaciones.

1Circunstancia curiosa: es el mediocre tan sólo quien llega a esta sencilla satisfacción! El artista de verdad, por el contrario, el "de garra", como suele decirse. ese no se detiene en la reproducción de si mismo. porque sabe muy bien que es el camino más corto haciA la esterilidad; y sin dejar de poner en su obra -- ya en otro s entido- cuanto

surge expontáneo de su interior, busca la naturaleza, se abraza con ella sin vacila ciones y de ella escoje la expresión que está abierta a la comprensión <le todos.

• La Naturaleza es el común. De ..ellatodos formamos nuestra cultura más o menos vasta, más u menos intensa. Y ella es el camino seguro para llegar a la mente de todos. El artista _qe a 1canee no se encierra nur,ca en su memoria; el mediocre sí, porque gusta del éxito fácil ¡ frente a sí mismo. no expresa sino de manera parcial, es decir, con aquellos factores que están impresos en su mente y que sin duda no existen de la misma manera en la mente de todos. Sus creaciones concuerdan mi:;mo y por esto le satisfacen; difícilmente concuerdan con la realidad exterior; difícilmente por tanto están en condición de satisfacer a ios demás.

Precisa se vuelve aquí una aclaración. No decimos ni que el artista fuerte deje de usar de su memoria, ni que el mediocre tenga en la suya otros. datos que los surgidos al fin de la naturaleza.

La diferencia en los procedim ientos empieza por ser puramente de grado; pero ambos Jlegan sin embargo en sus polos extremos, a acusar separación fundamenta l.

un amor mayor. por la natur..aleza y la verdad,. lleva al bueno a enriquecer constantemente y a toda hora su memoria con los datos exteriores, con repetidas intuiciones de la realidad. Esto se vuelve en él un nuevo instinto y acaso la realización de sus Qbras "sé kentorpece por una cbmo sed de confrontarlo todo con la detenida y asid11a observación.

En el otro, el ansia inquieta dt realizar, o la siempre loca y falsa confianza en sí mismo, o también la incapacidad para penetrar la realidad exterior, le llevan a olvidar ]a naturaleza, o descuidar su estudio por lo menos. Sin el instinto aquél de confrontarlo todo, la obra no tiene para él otro punto inmediato de comparación que la propia mentalidad de donde ella ha surgido, que la propia cadena de impresiones limitada y pequeña · por otra parte, con la cual no puede menos de concordar en pleno.

Esta puede ser muy bien la explicación de que guste cantar a los que nada tienen de músicos; y de que expe-ri.menten éstos al - hacerlo, un placer tan grande como si oyeran al mejor maestro. Sólo se repraducen a sí mismos, y están conformes con ta representación que reune desde el punto de vista subjetivo, las expresiones más intens;..s y más completas.

Cuando el artista compara su creación con la naturaleza, nunca está satisfecho. No hay mente humana que abarque las infinitas enseñanzas de la realidad. El estudio no tiene nunca término. Acaso percibe entonces la necesidad de i nterrumpir su obrá como el pintor griego, y de firmarla como él:

ARQUITECTURA

"Ape l es me hacia" significa nd o la insaciable ansia de perfección.

No es posi ble fundar un arte sob r e e l placer estético que propo r c ion a al mismo artista la r em ini sce ncia. Es es t o demasiado personal, ll eva en sí d emasiado acentuado el carácte r que lo vo l verá i ne xpresivo, cuando falte el s uj eto o los s uj e to s que l e s ir ve n de base.

No es imposible si n embargo utilizar la r eminiscencia com ún a t oda un a ge n e ra c ión ó á todo u n p u eb lo.

De ordinario se explota como tema literari o y

artístico, la evocación del amb iente de la esc u e la o dei liceo, por el que tod os co n tij e ra s va ri antes hem os at rav esado un día, y así co n muchos o tro s t emas q u e forman p a rt e del p a trim onio co mún. Es preciso sin emba r go acentuar al mi smo ti empo la expresión de lo qt,Ie es imp e re cede r o, de lo q u e forma c ue rpo con la naturaleza perdurable, s i n o se quiere que ei arte muera pronto :y desaparezca.

Tal es la lecc ión que también s urg e, c uand o se es tudia la historia del arte y se va dando valor a sus ja Iones.

ARnUITECTURA DE JARDINES

Un aspecto del Prado

FUENTE DE CORDIER

ON las ob r as que sin ejec utan do la Dirección , 1 n terrupc10 n vten e G. de P aseos Públi cos en el Prado, se van def ini endo las ca ract e rí sticas de la s diversas zonas que constituye n e l ce nt e n ar de h ectáreas de su superficie, ri ca en s u ab u nda nt e y valiosa vegetac ión.

PRADO

Este notable paseo público, el más extenso y bello de la Ca pita 1, se formó po r la agrega c ión s ucesiva de qui n tas y jardines pa rti c uia res alrededor de l núcleo básico que fué la p oses ión de Bu c h e nt a l , co n stituyendo un conjunto de zonas juxtapuesta s si n mayor relación en tr e sí.

ARQUITECTURA

DE
PRADO
• JARDINES
PRADO

ARQUITECTURA

Las obras en e jecución, re spo nden al propósito ·de armonizar todo ese conjun to e n las líneas generales de un plano único, facilitando el acceso y la -circulación e n todas partes y acentuando, además, -dentro de esa unidad, el aspecto típico de cada una de la s zonas por medio de características que provengan de sus respectivo s destinos, emplazamientos y extensiones.

La zona próxima al Restaurant Municipal, acaba de ser objeto de una r e forma general en s u tra.. zado y en r,u niv e lación para di s poner en torno al

edificio de acentuada filiación francesa en sus líneas, un mar co de jardin es adecuados. Respetando toda la vegetación que es, en esos lugares de considerab le mérito por la edad, clase y desarrollo de los árboles, se adoptó un trazado regular de caminos y sende ro s, estableciéndose niveles diferentes para s u s distintas partes, lo que dió lugar a escalinatas que introducen e n e l paisaje la decorativa nota del rojo y blanco de sus materiales. Reformas de esta índole producen un tipo especial de jardines ya que l a regularidad del tra za-

ESCALINATA QUE CONDUCE A LA FUENTE DE CORDIER PRADO

PLA N TA DE LOS J A RDI NES DEL RESTAURANT

do no afecta a la vegetación q u e, le j os d e es t ar di sc ipl inada co m o e n lo s jardines r eg ul ares típi cos, c re ce libre y a r b it ra ri amente en l os si ti os de s u primitivo emplazamiento.

E s ta zona del Prad o, ha ganado en belleza, in-

PRADO

• terés y comodidad, con la tran s formación ejecutada,. la q u e se h a l levado a cabo s iguiendo un proy ecto de nu est ro co lega Ju an A S cas.; o, Arquite c to de la Dirección G e nera 1 de Pa seos Públi cos

•

•

ARQUITECTURA

•

•

Propiedad de l lngro . f\ugusto Guerra Romero - Carrasco

Acos ta v Lara , Gu erra v CarcatJallo , Arqto . e lng ro.

E NT RADA

• STE edificio, co n s truído para ga rag e , t e nía ca pa c idad para dos antomúviles y alojamiento par a e l c hauff e ur, co mpu es to por -dos dormitorios, cocina, c uarto ele baño y depósito.

T e rminada la co n s tru cc ión, se decidió más tarde transtormarlo en casa habita c ión, habi é nd ose -e n co ntrado una feli z qu e permitió una b uena y có moda distribuci ó n , s in co rr edo re s inútile s .D e uno de lo s boxes para aut o móvile s se hizo el livin g - r oom y el otro box dividido e n d os fué uti l izado p :ua comedor y d o rmí t o ri o de se rvi c i o ; la coc ina quedó en el mism o lugar y el d e pós ito fué transform;¡do en baño para se r vicio.

La s línea s gene r ales d e l ed ifi c i o so n las de un

chalet s uizo, de planta re c tangular, techos a g rand es pendientes, ladrillo aparen te, pi lares y cadenas de piedra areni sca , dinteles y balcones de madera, r o deados p o r t odos lad os p or plantas y flore s El r o jo d e lo s ladrill os y t e ja s, e l verde de la s mad eras de las v en tana s y ba lco n es, hac en un co ntra s t e agradable c on e l t o no colorado del quebracho de lo s dinteles y el morado de la pi ed r a ar e ni sca y armonizando el conjunto con los g rand es cés p edes del jardín y lo s ampli os cam inos de ladrill o mol i do

El l iv in g- r oo m, pieza prin c ipa l del c hal e t, h a s ido trata do co n cie rt o l uj o, t e niendo en c uenta s u destino. Su pavim e nto monolítico d e mármol verde

ARQUITECTURA

FACHADA

INTERIOR

de l os Alpes tiene una guarda gr iega de c uadraditos azule s , negro s y blancos. El artesonado del plafond, e l re vest imi ento de la s par edes, las puertas, venta na s y los mu eb les son de mad e ra nogalizada osc ura , y los t apices de mu ros y de muebles

• de brocato de seda azu l paon El tono anaranjado de la alfombra, cortina y aba t-j o ur, ofrecen un contra s te o ri gi n al con los c olores osc uros del resto de la decoración.

Los v itrau x de la s bibliotecas, ventanas y puertas so n de vidrios ca t ed ral blancos, con motivos an ti g uos de ·carab e las y escudos Profusión de almohadones de todo s colo re s completan e l decorado de esta pieza.

El comecior tratad o e n una forma más se n cilla,

ti e ne s u pav im ento he c h o c o n baldosas co loradas de Marsella con un cen tr o de bald os as az ul es y blancas. La u bicación de la mesa e n un rincón con dos so fás de mad era y bancos rústicos, el apa rad or co n mayóli c .1s de colores vivos y e l papel azul y blanco que revisten sus muro:; co n pequeños recuadros de mad e ra , ofrecen un aspecto muy interesante y agradable.

El d o rmitorio y !)oudoi r tienen mu ebles sencillos decorados con cretonas de colores vivos, empap e ladas sus paredes y pintadas sus puertas y ve ntanas en l a m ism a f o r ma

El arreglo de este pequ e ño chalet ha sido tratado con todo esmero, c uidando todos s u s detalles, ob t e niéndose así un re sultado elegante y de buen gusto.

INTERIOR

L Comité Ejecutivo e n el Ur uguay del Se· gundo Congreso Pan Americano de .Arquitectos, ha re c ibido el programa que a continuación publicamos.

Es de esperarse, pues a el lo nos obliga nu estra situación de ini ciado r es de estos Congresos y Exposiciones, que la concurrencia de trabajos uruguayos a esta Exp osición sea digna de nuestros col egas y las circunstancias son favora bies, pues debido a los concursos públicos ultimamente celeb rad os aquí, existen pro yectos confeccionados y a, que pueden ser un exponente de los adelantos que en ma-teria de Arquitectura ha he c ho nuestro país.

En cuanto a la co ncurrencia de nuestra Fa c ultad de Arquitectura, e lla será precisamente la expresión d e s u estado actual, pues inaugurándo se en estos días e l Salón de los Estudiantes de Arqui t ectur a , podrán envia r se de allí una buena serie de trabajos.

PROGRAMA

El Comité o rgani zado r de la Segunda Exposición Pan-Americana de Arquitectos tiene el h o n o r de invitar a todos lo s Arquitectos de Améri ca a co n curr ir a dicha Exposición, la que tendrá lugar en la Ci udad de Santiago y se inaugurará con jun-

• •

ARQUITECTURA

tamente con la Apertura de las Sesiones del 2. 0 Congreso Pan-Americano de Arquitectos del 10 al 20 de Setiembre del año en curso.

Considerando de interés y de importancia profesiona 1 una exhibición de esta naturaleza, la que a la vez de dar a conocer el desarrollo arquitectónico alcanzado en los diversos países, lOs rumbos y orientaciones de las escuelas ·y los ·frutos obtenidos en el primer Congreso, procurará a los Arquitectos conéurrentes una fuente informativa documentaría útil que cumplirá su objetivo y finalidad; el Comité Organizador, considerando e5tta circunstancia, no duda que los Arquitectos de América, Profesores, Decanos, 'Directores de Escuelas, etc , prestigiarán con su valiosa cooperación y concurso. el envío trabajos que aseguren el éxito de la · jornada en que está empeñado este Cómité.

A) Sección de ArquitectQs:

PR.IMERA CATEGORÍA - Proyectos de edificios • y monum entos públic9s. ,

SEGUNDA CATEGORÍA.- Proyectos de edificios particulares.

TERCERA CATEGORÍA.- Proyectos de interiores

CUARTA CATEGORÍA.- Proyectos de detalles, motivos decorativos, etc.

QUINTA CATEGORÍA. -Trabajos de arqueología • amencana.

Los proyectos correspondientes a las dos primeras categorías deberán constar de: Plantas, fachadas, secciones, y además de los detalles que el exponente crea necesario para la • mejor comprensión de su proyecto; estos podrán ser de edificios ejecutados o por ejecutarse.

Para los trabajos comprendidos en )as otras categorías se admitirán detalles y fotografías.

B) Sección Instituciones púb.licas o

PRIMERA CATEGORÍA.- Ministerios o Direcciones de Obras Públicas, Oficinas Técnicas o Municipales.

SEGlJNDA CATEGORÍA.- Museos Sociales; Departamentos de Bienestar Social.

TERCERA CA'IEGORÍA. Instituciones de Asistencia y Beneficencia Públicas.

CUARTA CATEGORÍA.- Instituciones de Crédito Hipotecario, Sección de · Edificación.

QUINTA CATEGORÍA. ' - Sociedades Particulares de Edificación.

Los proyectos correspondientes a todas las categorías de esta sección deberán constar de: Plantas, fachadas, secciones y demas que los exponentes estimen Todos los 'trabajos de • necesanos. las Secciones (A) y (B)

deberán llevar el nombre del Arquitecto o Institución que los presenta, lo mismo que el de la Ciudad. y País de procedencia.

En estas dos secciones habrá fuera de las categorías indicfldas anteriormente una C'ategoria común o ambas para los edificios ejecutados o porejecutarse qu f se presenten únicamente con repro-· ducciones fotcpgráficas. Los trabajos en esta categoría podrán ser recompensados con )as. menciones espeda les que estime conveniente el Ju-rado.

C) Sección · estudiantes:

PRIMERA CAT EGORÍA. -Trabajos de escuela.

SEGUNDA! CATEGORÍA. - Proyectos de Título. 1

Estos trabajos deberán haber sido en las El'cuelas o Facultades correspondientes y con programas por él o los profesores de di-chos establecimientos. Deberán indicar claramente- · el nombre de 'la · Escuela o Facultad de proceden-cia y el de 1 Ciudad y País a que y · • deberán lleva la firma del profesor y alumno.

Sele-cción de envíos:

Los envíos de los extranjeros deberán ser al Comité- Nacional respectivo, el cual tiene el · de sel ecc ionarlos encargándose · de su remisióh al Comité Ejecutivo.

· Los enví J s de los exponentes chilenos deberán presentarse al Comité de la Exposición el cual tie-ne también facultad de selección. disposiciones regirán para los envíos a • todas las secCiones de la Exposición.

1 J4rado . de Recompensas .

El Ejecutivo designará oportunamente un Jurado Internacional de Recompensas compuesto · de quince miembros. Este Jurado se subdivirá en tres grupos y cada uno de ellos juzgará los proyectos presentados en sus respecrivas secciones. El Jucomplet 1 con sus quince miembros, podrá, por · mayoría abso uta de adjudicar un Gran · Premio de onor único al mejor trabajo presen-tado a la Exposición.

Para cada sección habrá los siguientes premios:

a) Un Premio de Honor y Diploma,

b) tres medallas de oro con Diploma.

e) diez medallas de plata con Diploma •

d) Las menciones honrosas que el Jurado esti-me cenvenientes.

Todos los trabajos deberán entregarse en San-·· tiago de Chile antes del io Agosto de 1923.

FACULTAD DE UITECTU.RA

Un gran Establecimiento para Estación Esti\7al - • IX y X SEMESTRES •

Este Establecimiento situado dentro de un vasto :parque al pié de un monte, sobre un terreno de pendiente, estará desti!1ado a las personas · deseosas de de5cansar de la vida de la ciudad, y restable-cer o fortalecer su salud, aprovechando los -días hermosos de la estación de verano. -

En este lugar naturalmente pintoresco, al pié del monte, correría un río, lo que daría especial -.atracción, permitiendo a los veraneantes hacer agra<iables paseos.

Se compondrá de: 1.0 - La Administración:

Vestíbulo.

Despachos para el Gerente y el Administrador.

Algunas piezas : p ara · la · Caja; Contabil\Pad, Archivos.

Vestuarios, Toilettes, w. c , etc

Alojamientos para empleados.

Colsultorio y alojamiento del médico.

Farmacia

Cochería.

Garage, alojamiento de palafreneros y chaufeurs.

El Hotel:

Este Hotel deberá contener por lo menos 200 cuartos, cada uno con su cuarto de bano.

Varios de diferentes dimensiones , distribuidos en varios pisos.

Un gran Comedor para 200 personas.

Varios comedores de menor dimensión para fa• milias.

Numerosos salones particulare s

Una vasta cocina con sus dependencias: guardemanger, despensa, heladera, bodega, depósito de carbón, comedor de la gente de servicio, etc.

Profesor: J, P Carré

Pequeño café Sala de billares.

Varios alojamientos y cuartos plra el personal de servicio.

3. 0 El Casino: · •

El Casino confortablemente instalado, comprender á:

U na gran Sala de teatro menos .:;oo personas.

Un gran Café.

Un Buffet.

• ., y conciertos para lo

Varios Salones de billar y de juegos diversos.

Salas de lectura y conversación.

Terrazas, pórticos, galerías, etc.

Una grau SÁLA FIESTAS Y BAILES amplia-merite instalada con la s inmediatas neeesarias: buffet, vestuarios, servicios higiénicos, etc.

El conjunto se completará por jardines agradablemente distribuidos para dar al Establecimiento todo el confort y alegría deseable.

• Se reservarán espacios destinados a los juegos de los niños.

. Se establecerá un embarcadero para los paseos sobre el río y · uno o d9s pabellones para la · pesca.

El Hotel y el Casino podrán formar un mismo grupo de edificios o estar separados. En este último caso, convendrá sin embargo unirlos por galerías o , portt cos.

• La mayor dimensión del terreno aparteneciendo al estabiecimiento propiamente dicho no excederá de 400 metros.

•

G Armas O'Shanaham

Alumno:

ARQUITECTURA

IX y X SEMESTRES

Profesor: J P Carré

Este establecimiento construído para 300 alumnos comprenderá:

to - Administración compuesta de:

Alojamientos para el Director y su familia; S

Profesores especiales y familia , un vigilante general y un conserje.

Una Sala para el Consejo Directivo.

Una Secretaría con sus despachos correspondientes.

2. 0 - La Escuela propiamente dicha, compuesta de:

Varias salas de estudio y sus dependencias.

Alumno: Carlos Noceti

4 anfiteatros por cada grupo de 75 alumnos con gabinete de profesor.

Patios cubiertos y libres para recreos.

Las salas de estudio y los corresponderán a las ramas de la enseñanza especial a cada grupo.

Estos anfiteatros v salas estarán en comunica-ción directa con las dependencias relativas a cada una de las especialidades.

Estas dependencias son :

1. 0 Para el Curso eJ e Anatomía: Caballerizas para 6 caba!los, perreras, apriscos, establos. Oepósi-

ARQUITECTURA

tos para los animales destinados a las expe• • nenc1as.

2. 0 Para los ·cursos d e Fí s i ca, Química, Farmacia: un gabinete de instrumentos de física, un depós ito de productos quími c os, un laboratorio:

3. 0 Para los cursos de Albeitería: Una s ala c onteniendo 6 forjas doble s ; una sala para operaciones quirúrgi c as, caballeri z a con ca pacidad para 8 a 12 caballos.

El establecimiento comprenderá además:

Una Biblioteca.

Una o dos galerías para expo_sición de modelos y , anatom1a.

Un anfiteatro para los cursos comunes a los alumnos, con una galería superior para el blico. 300 , pu-

4·0 Para los c urs o s d e clíni c a : 6 c aballerizas ai sladas de 8 caballos cada una, 6 caballeriza s de un caballo cada una para enfe rmedades c ontagiosas, un techo para 12 cerdos , un a pri sco para 20 carnero s , un establo para 20 vacas, una perrera para 60 perros , una bañar los animales, bebederos.

Una pista con caballeriza:; para 12 caballos de e quitación y de Un jardín botánico y una huerta.

Las con s trticciones serán según la necesidad de lo s servicios; o aisladas por patios y plantaciones o ligadas por pórticos y galerías.

o • p1s c ma para

Profesor: J P Carré

Este establecimiento creado por el estado , a fin de fomentar la industria, y ejecutar los encargos

El t e rreno no excederá d e 2 50 metros en su. mayor dimensión.

Alumno: J J Apolo

hechos para la decoración de los edificios públicos o casas particulares, comprenderá:

ARQUITECTURA

1. 0 - Sección M-osaicos:

20 Talleres para la ejecución de los mosaicos. Estos talleres dispuestos cada uno para 10 ó 12 artesanos, podrán estar repartidos en varios grupos.

Un taller para la talle de los mármoles.

Una sala para la conservación y clasificación de los mármoles y esmaltes.

2 ó 3 talleres para el estudio y trazado tamaño natural de los dibujos de mosaicos.

Un taller especial para la conservación de modelos en yeso, sirviendo al estudio a escala grande y chica.

Vestuarios, lavabos, w. c .. etc.

2. 0 - Sección 11 Vitraux"

20 Ta1leres para la ejecución de los vitraux, pintarlos y ponerlos en plomo.

Estos talleres dispuestos cada uno para diez o doce artesanos podrán estar repartidos en va• nos grupos.

Una sala para la conservación y clasificación de Jos vitraux.

I ó 2 locales para cocer los vidrios pintados.

2 ó 3 talleres para el estudio y trazado de dibujos de vitraux tamaño natural.

Un taller para el estudio y la fabricación de los vitraux.

3. 0 - Un Museo.

Compuesto de varias Salas para la exposición permanente de las colecciones de mosaicos an- . tiguos, rev.estimientos, vitraux de diferentes épocas, di bu jos, bocetos y muestras de la produción moderna.

Una o varias salas para las exposiciones temporarias antes de la expedición de Jos productos fabricados dentro del establecim-iento. ·

Despachos, con antecámaras para · el Director y algunos empleados.

Un Pabellón para el Director.

Locales para la recepción de las materias primas. Depósitos diversos. Alojamiento de conserje, etc., etc.

Ef terreno- atslado no excederá de 250 metros en su mayor dimensión.

PREGUNTAS

Pre1unta.- ¿Se presta el para construir chimeneas y hogares de interiores? ¿lo afecta el calor?

Respuesta.- Para habitaciones, el hogar, o como también se le suele llamar "chimenea francesa", puede construirse de hormigón sin que sea nenesario prote'{erlo del fuego porque por regla general, la temperatura a que este llega, dista de ser bastante para que perjudique la obra No obstante, a pesar de resistir el hormigón a temperaturas relativamente altas qurante mucho tiempo, en la práctica en estos casos se suele emp lear para resguardarlo del contacto directo de la s llamas, ladrillo vitrificado o pvr lo menos muy bien cocido. Esta es la clase de ladrillo que generalmente se emplea. Para el tubo de la chimenea se us a ladrillo · hueco que al mismo tiempo que sirve de armazón interior constituye una protección.

Hoy en día, los hogares se hacen · a menudo de hormigón y se decora, ya sea con incrustaciones de azulejos de fantasía u otros materiales análogos.

Las partes expuestas al fu e go y una parte de la superficie-· del piso, al frente - del :bogar, se .hacen de ladrillo especial mu y bien c ocido.

Pregunta.-¿ Cómo s e pueden evitar las eflorecendas en los ladrillos?

Respuesta.- Las eflorecencias se producen bajo la infuencia de la humedad, sea en las pilas o en las mamposterías. En este último <;aso, la hu-

CRONICA

"Seeundo Congreso Panamericano de Arquitectos".- Con motivo del próximo Congreso de Arquitectos a celebrarse en Chile en el mes de Setiembre, el Comité Ej :cutivo, ha designado a los siguientes Arquitectos para informar sobre los distintos temas oficiales:

TEMA N. 0 r: a) Necesidad d e crear la oblig.ación para que por ley, en un plazo prudencial, todas las ciudades tengan estudiados y aprobados sus planos de transformación, ensanche y embellecimiento.b) Reglamentación de la edifi c ación apropiada a dichos planos y del ejercido de la profesión de Arquitecto.- Arquitectos: E P. Baroffio, J. A Scasso, M. Cravotto, R. Lerena A c evedo , S. Geranio, A. R Campos y E. Conforte

TEMA N. 0 2: Conservación de los monumentos que tengan valor histórico, arquite c tó'ni'e..o o arqueo-

RESPUESTAS

medad del mortero penetra en el ladrillo y se secan arrastran a la superficie las sales solubles-· que contienen.

Estas son generalmente sulfatos y existen en las arcillas, pero tambien pueden provenir de las aguas usadas al empastarse durante la fabricación. Pueden formarse tambié(l durante la cochura, por la oxidación del ácido sulfúrico existente en los gases de· combustióu que se transforman en ácido sulfúrico ,. que entrando en co-nbinación con la Co 3C'a forma So'Ca.

Cuando los ladrillos contienen sales · solubles ,. una parte de éstas es arrastrada a la superficie a que s e secan. Si se sacan estas eflorecencias por lavado, y si se impide a la humedad penetrar en tos ladrillos, las sales solubles que existen LOdavia serán inofensivas. Pero si la eliminación es insuficiente y la humedad penetra, se repetirán Jos trastornos por las alternativas de sequedad y humedad que harán aparecer de nu evo la s. eflorecencias. Estas sales comunes se oponen a la adherencia del mortero, y pueden comprometer la resistencia del ladrillo. El fabricante puede evitar estos inconvenientes mezclando a la arcilla · carbonato de barita en cantidad suficiente para transformar las sale3 solubles en sales insolubles (carbonatos de calcio y sulfato de barita). La eflorescencia s e pu e de evitar cociendo los ladrillos hasta su vitrificación y otras vece s las eflorescencias pueden • provenir d e lo s morteros.

GENERAL

lógico.- Arquite c tos: J. Giuria, E Boix, A. Capurro, R. Berro, B. Triay, C. Schinca.

TEMA N. 0 3: Generación de los edificios y monumentos de cará c ter público. ¿Deben hacers e por concurso público?- Arquitectos: J. Vasquez Va reJa, ]. Lasala, A. Jon e s Brown, H. Acosta y Lara, L . • Durán Veiga, F. Gói'n ez Ferrer y M. Moreau.

TEMA N. 0 4: Casas baratas, urbanas y rurales en América.- Arquitectos: J. l\1. Aubriot, J. J. Arteaga, C. Rodríguez Larreta, J. Mazzara, C. Pérez Montero, J. Herrán y L. Noceto.

TEMA N. 0 s: Orientaciones de enseñanza en las escuelas de arquitectura.- Arquitectos: J. Vasquez Varela, H. A costa y Lara, J. P. Carré, L. C. Ago· rio, A. R. Campos, M. Cravotto y A. Muñoz.

TEMA N. 0 6: Propiedad artística y medio de • hacerla respetar.- Arquitectos: C. Pérez Montero.,

•

ARQUITECTURA

A. Acosta y Lara, D. Rocco, H. Terra Arocena, J. Gimeno, R. · I. Garese y C. Herrera Mac-Lean.

TEMA N. 0 7: Creación por el Estado de museos de materiales de construcción en los países de América, considerando: a) La importancia que · tienen para la formación de la Arquitectura Nacional... Arquitectos: J. C. Bauzá, l. Dighiero, A . . Baldomir, • F. Fómez Ferrer, O. Sambucetti, R. Elzaurdia y J. ,Gaggioni.

TEMA N. 0 8: Formación del obrero técnico bajo -el control del Arquitecto. - Arquitectos: S. Geranio, C. Lerena Joanicó, R. Vigouroux, J. B. Villavedra, ]. A. Riuz, L. G. Fernández, J J. Pedemonte y A . Vazquez.

Salón de Estudiantes de Arquitectura.Para fines del mes en curso tendrá lugar en el sub-

NOTAS

• :MODO DE COLOREAR LOS MORTEROS Y HORMIGÓN DE CEMENTO.

Para muchas personas que no están al tanto de los usos y aplicaciones del cemento portland, las : palabras "mortero" y "hormigón" implican la idea -de una superficie lisa de color gris uniforme. Los numerosos trabajadores en el ramo de productos para ornato hechos a base de cemento portland, saben bien que el mortero y el hormigón se colorean de varios modos y al grado de podérseles d_ar, : prácticamente, el efecto que se quiera observando ciertas reglas.

PIGMENTO.- El pigmento, o sea la sustancia colorante, ha de ser únicamente de origen mineral, con objeto de poder asegurar resultados satisfactorios y permanentes. Este detalle merece consideración especial, porque hay materias colorantes que -se emplean para teñir tinturas que, muchas veces, ·no proceden del reino mineral, y que por este he·cho afectarían probablemente los álcalis que con-:-tiene el cemento portland; o que quizás se compo·. nen de ciertos elementos que pudieran reducir la resistencia de éste.

Conviene asimismo que la densidad o peso específico de ]a sustancia colorante se aproxime lo ·más posible a la del cemento portland. También -este detalle es importante, ya que si la densidad de la materia colorante fuese poca, ésta pudiera separarse del cemento y tender a flotar hasta la superficie de la mezcla, sobre todo cuando es muy ·· "aguada", según suele ocurrir en la fabricación de ; baldosas.

PROPORCIÓN O DOSIS. - La dosis de la sus-

• suelo del Ateneo, la apertura del V Salón de Estudiantes de Arquitectura. Un .]llrado delegado por el Consejo Directivo de la Facultad de Arquitectura tendrá a su cargo el fallo sobre el mérito de los trabajos expuestos, y los premios a discernirse, ofrecidos por la misma Facultad a los mejores proyectos de Arquitectura, Composición Decorativa, Modelado y Construcción, así mismo · ·cQmo la medalla ofrecida por el Dr. Baltasar Brum, al mejor proyecto de la Exposición. ·

Al acto inaugural asistirán S. E. el Señor Pre• sidente de la República, el Señor Ministro de lnstnicción Pública, el Señor Rector de la Universidad el Sr. Decano, miembros del Consejo, Profesores de la Facultad, etc.

En nuestro pr()ximo número daremos nuestras impresiones y publicaremos los trabajos premiados

tancia colorante debe limitarse a cierta proporción de la que no conviene pasar. El pigmento es material inerte, y, por lo tanto, su presencia · en cantidad excesiva en la mezcla pudiera ser en perjuicio de la resistencia de ésta, aparte de que habría grandes probabilidades de que afectara químicamente la acción del cemento.

PROPORCIÓN MÁXIMA. - Por regla general, la proporción · máxima de la materia colorante o pigmento no debe exceder del diez (Io) por ciento del volúmen del cemento.

MEZCL.A DE LOS PIGMENTOS. -En la mayoría de los casos, conviene mezclar bien "en s eco" el cemento con la sustancia que ha de dar color a la mezcla, la que se ha de revolver sin cesar, siempre en seco, hasta que su color sea enteramente uniforme.

Si se agregara la sustancia colorante a una mezcla aguada de cemento y arena, se - el riesgo de que el pigmento no se deshiciera del todo, quedando una especie de bolitas que impedirían la distribución propia y uniforme del elemento colorante por toda la masa. ' Parece ocioso recordar lo importante· que es el observar que cada nueva partida que se prepare contenga exactamente iguales proporciones de materias colorantes y de cemento portland Atlas, porque de lo contrario habría diferencia de tonos. Hay que tener pues, una vasija con la que poder medir exactamente los varios materiales componentes, Y no dejar esta operación al juicio de un trabajador que no sea práctico en el asunto.

USOS VARIOS DE LOS MORTEROS DE Los pigmentos se emplean para hacer morteros de

ARQUITECTU ·RA

color con que r evocar; en la industria de baldosas, para dar color al hormigón dedicado a pisos; en objetos de piedra artificial como vasos, jarrones, floreros, etc., y en trabajos de decorado interior: paredes, cornisas, frisos y otros por el estilo.

Cualquiera que sea el trabajo para el cual haya que tener recurso a pigmentos, éstos han de mezclarse muy bien con el cemento. Algunas veces ocurre que trabajadores sin práctica en este asunto se limitan a distribuir Ja sustancia colorante sobre la superficie del mortero y hormigón, por la que • pasan después la trulla. Este modo de proceder da muy malos resultados porque la mano superficial consiste solo en una capa delgadísima de materia colorante que carece de las propiedades del cemento portland, y, por lo tanto, la resistencia y duración; capa que no tarda en gastarse en ciertos lugares, dando por resultado una superficie de color irregular y hasta manchada.

Pi,mentoa empleados para colorear mortero de • cemaato ., bormi,bn

COLO R DESEADO 1

(;ris , nmo• atado o negro.

Azul Color de rosa

Ladrillo claro • • • • Rojo oscuro.

Cas talio Amarill o. • Ye rd e • • Blanco •

• S us tancia colorante empleada

Negro humo Bióxido de man ganeso Azul celeste Ox ido rojo de hi erro. »))

Oxid o pardo de hierro Ocre amarillo Oxido d e cromo

Cemento portland «A tla s White » blanco

Kilos necesarios de s ustan cia colorante, por cada tOO kilos de mortero

Color 1 Colo! oscuro 050 t ,OO t .iO

PRESCRIPCIONES AMERICANAS SOBRE LA RESISTENTENCIA AL FUEGO DE LOS MA TERIAJ.,.ES DE CONSTRUCC'IÓN.

El Building Code, o reglamento de las construcciones, de New York, considera com > edificios incombustibles los construidos con muros de ladrillo, piedra, hormigón, hierro o acero, sin vigas ni cabrios de madera, con piso' metálicos y forjados de ladril)os u hormigón. Si el edificio no tiene más de 12 pisos o 4S metros, los pavimentos put-den ser de madera, pero pasando de esta altura de ser de piedra u otros materiales incombustiblf"s Los marcos de ventana deben de ser de hierro o de madera recubiertos de metal, y todos los revestimientos hacerse con materiales impermeables. Importa mucho que las administraciones éncarga-das de dar autorización paril edificar, determinen exactamente los procedimientos de construcción capaces de proporcionar la mayor seguridad.

Con este objeto se ha n .hecho experiencias por las Builldirig Bureau, de New York. · Uno de los ensayos más importantes es el de los pisos, que se efectúa por el método siguiente, según dichas pres• • • cr1pc10nes:

La disposición empleada se compone de un

1 • d h . 6 d . compartmpento e ormtg n e esconas, cuya cubierta estf co nstituida por el piso a ensayar. Una parrilla e tablecida en la parte inferior permite encender el fuego. Sometido el piso a la temperatura de 8on° durante cuatro horas, se le carga al mismo tiempo con 700 kilos por metro cuadrado, y estando el pisd todavía al rojo, se le riega con ayuda de • un chorro de agua. Después, al día siguiente, cuando esté fr fo, se aumen)a la carga, midiendo a cada instante l f s deformaciones.

Para que el pil)o sea considerado como seguro,. es preciso que las llamas no lo atraviesen y que en ninguna P¡arte de la carga pase a través. Los cambios no ben haber tomado una flecha superior a cinco cen metros. Los tabiques se experimentan en una habi ción de 4 -40 .x 3.00 de ancho y 3.00 de alto, cuy dos paredes laterales están constituidas por lós ta iques a ensayar.

Se e ·ende en el interior un fuego de leña, y al cabo una hora se envía un chorro de agua sobre las es, por un agujero abierto en el horno. El en · yo se considera como satisfactorio cuando al tra del tabique no pasan ni la llama, ni el humo, ni 1 agua.

Las raderas,. impregnada& de materias para hacerlas irc?mbustibles, son sometidas a tres clases de Se corta una muestra de 0.30 x 0.40 por 0.2 m . 1 tros, que . se · somete a un vigoroso foco de gas du ante dos minutos, a la temperatura, por lo menos, de 900°: cuando se le retira debe apagarse en 5 segundos, y al cabo de 20 no ser in, candescen

La sección intacta no debe ser inferior a 4S por 100 la primitiva, en caso de maderas tier1 nas, y en el de SS por lOO en el de maderas duras.

El se .updo ensayo consiste en cortar la .madera en peq eños trozos y someter un montón de éstos a la 11 ma de un soplete. La combustión debe obtenerse a los veinte segundos.

En fiJ; virutas colocadas en el fondo de una 1 especie de tamiz hajo el cual se coloca un mechero Buosen no deben arder en menos de cinco lljlinutos, y la 11ama no debe de tener más de 0.1 S metros de altura.

PROCEDIMIENTO PARA LA APLICACIÓN DE LA PINTURA LOS MORTEROS U HORMIGONES DE CEMENTb.

R. N. Guillaume ha patentado recientemente un invento suyo respecto a la aplicación de la pintura 1 sobre los morteros y hormigones de cemento. El método en la de una o varias capas sucesivas y superficiales de 'gelatina insoluble sobre. las mamposterías, y en los cuales se aplica la pintura, que, al no estar en contacto con el cemento, puede conservar todas sus propiedade¡ •

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook