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Arquitectura 4 - 1914

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LA PROFESION DE ARQUITECTO

U no de los fines primordiales que p e rsigue la Soci edad de Arquitectos es dar a conocer al público la índole verdadera d e su profesión, co locando a ésta en el rango que lógi ca m e nte deb e ocupar y haciendo apreciar en lo qu e rea lm ente ha de estimarse el valor d el dip l oma de Arquitecto, concedido por nuestra U niv ers idad co mo e l digno coronami e nt o de largos y co mpl e jos es tudios proseguidos durante nueve años d e intensa labor.

Con la profesión de Arquite c to, ocurre en nuestro medio un fenóm e no e n extre m o c urio so Mientras de todas las demás carreras lib e ral es, e l público tiene una idea clara y pre c isa, c onociendo perfectamente cuales son las atribuciones d e ca da profesio_ naJ, ignora o confunde e n forma lame nt abl e l as verdade r as funciones del Arquitecto.

Tarea h arto difícil seria e l indagar las causas d e este extraño estado d e cosas. Contentémonos por a h ora con seña l ar su existencia y, a fin de contrihuir a poner término a t a n anómala situación, expongamos algunas reflexion es sobre un tema de tan trascendental importancia.

Entre nosotros, suel e se r cons id e r ado el ArquL tecto co mo un profes ion a l d e seg und a c at e goría. algo asi como un ing enie ro detenido a la mitad de sus est udios por falta de aptitud es o por c arenc ia de voluntad para ll ega r ha e ta e l fin de su c arrera

Nada más lejos d e nuestro an imo que de conocer el alto valor del muy h o nros o titulo d e Ingeniero, expedido por una Facultad que es tambi é n la nuestra. La noble profesión d e ing eniero m e rece toda nuestra esti m a y todas nu e stras s imp atías, no sólo por la am ista d naturalmente c oncertada e n las aulas del mismo ce ntro de sino porque nos complace m os e n reconocer e n sus digní s imos representantes activos factor es del progreso na c ional, a c uya co mpetencia y a c uyos esfuerzos laboriosos se deben las vías d e co muni cac ión qu e cr u zan e l territorio de la R e públi ca, l as m ejoras edi li c ias que benefi cian in cesa nt eme nt e las c ondicion e s d e nu estros pueblos y ciudad es , y la exp l otación racional de la s riquezas natural es d e nu es tro su e lo.

Creemos, e mp e ro, estar e n nu es tro perfe c to derecho, - mas aún, en nuestro deber estricto, -c uando exigimos, - Rin el m enor agravio ni ofensa para nadie , - que se r econozca a l Arquite c to e l lugar que r ea lmente le corresponde; que se s e pa que sus estudios difieren completamente d e los d e c u a l quier otra ca rrera; que su preparación y sus funciones son ese n c ialmente distintas de la s d e más pt:'ofes iones; q u e su titulo no es provisorio ni infe rior a ninguno, sino definitivo y tan honrosamente co nquistado, co mo l os otros diplomas univ ers itario s; qu e el hec h o, eo fin , de que sus est udio s duren un año menos que los de ing eniería (que son, como acaba d e dec irse d e dife rente natural eza que los suyos) no

puede significar e n manera alguna infe rioridad a dependencia de ninguna c l ase, como no es e l Médico superior a l Abogado porqu e sus est udios tengan un año más d e duración

Si importa tanto dejar bien es table cida l a Ind ependencia absoluta y total de la de tecto resp ec to de c ualquier otra universitaria, co n tanta mayor razón ha de señalarse el error crasisi m o que se co mete a l confundirl a, como suele h acerse c on l amentab l e frec u encia, con las ocupaciones de ciertas que, sin tener lo s conocimientos n ecesar ios y sin haber -h ec h o estudios de ninguna c lase,- usurpan, sin e3crúpulo a l guno, un titulo que jamás han poseído.

Causa verdadero estupor obssrvar como Infinidad de p e r so nas, más o menos in co mpet entes, se arrogan impunemente un diploma co_?cedido a arquitectos só l o después de largos anos d e só_hda ·preparación intelectual; c.a usa aón comprobar co mo e l pubbco no acierta a distingui; la moneda falsa de la verdadera, sancionando co n su co mplac e ncia un abuso delictuoso expresamente penado por las l eyes. < 1 >.

Al amparo de esta ilegititpa usurpación,- más o menos d isimulada en la forma, según l a mayor o menor audacia de cada uno,- es que se cometen en Montevideo tantas aberracioned del buen gusto, tantos errores c onstructivos, tantos disparates arqui. tectónicos, qu e afrentan a nuestra capita l. haciéndola aparecer a los ojos de propios y extra ños , en un de inferioridad es tética y de falta de cultura artisttca. Al lado de estas personas, a qpienes acabamos de referirnos, hay otras que son poseedoras de un permiso municipal expedido hace ya la,rgo. tiempo, cuando aun no existia la profesión de arquttecto e n el plan d e es tudios universitarios, y qu e los a ut o· rizaba para ejercer el oficio de co nstru ctores Conviene evitar aqui también toda confustón. «Sie ndo el fin de nuestra profesión construir, - escribe Mr. Louvet, uno de los autores del G r and Pa· lals, - es ev id e nt e que el arquitecto debe ser un prá ctico instruido y eje r c itado; pero ésta es una cualidad negativa como para un oficial de caballería saber montar a caballo Es una cualidad esen cial, que forma parte d e la defini c ión misma de arquitecto pero que no es suficiente. Pero es p1-'eci60 evi t ar e l creer que para ser buen constructo r la experiencia sola basta; es un error de muchas personas que no se dan cue nta de que el arquitecto no puede adquirir útilmente los conocimientos prá c ticos di n o h a hecho antes estu aos teóricos co mpletos, si no aprendido lo que llamaré la Práctica - t éo ric a ».

( 1 Cód igo P e n nl.- A1 t 184. - El q ue se arrogare títul o acad émico o ejerc i e r e s in legít ima autorizaci ón, p r ofesiones para cuyo d ese mp eño la s l eyes r equ ieren u na h ab ilitaci ón espe cial , ser á ca st iga do con mn lta de c i en a doscientos p esos. •

A estos t éc nicos, adquiridos, n por l a rutina o el e mpirismo, sino por e l estud i o la experiencia racional, un e el arquitecto otras apt tud es indisp e nsables de qu e carec e n algunas p e rs nas que pret e nden ejercer la arquitectura, olvidand qu e,- c omo di ce e l a utor antes citado, - « su co n cimi e nto de la es tru c tura d e los e difi c io s y d e l e _ pl eo d e los m a teri a l es pued e hac e r d e ellos contructores medio c r e s, pero l es faltan forzosamente cualidades de c omposición y de estudio sin las c ual s no se es un verdadero arquitecto »'

Despu és d e hab e r d elimitado la s fun c ion es d 1

Arquite c to y d e hab e r pro c urado d e svane ce r las enjosas co nfusiones qu e se c om e ten sobre su ca rr e r , digamos ahora cuatro palabras sobre el verdade o caracter de esa nobl e profes ión d e la arquitectu a qu e es, a la v e z, arte y ciencia, teoría y pra c tic , imaginación y realidad.

El Arquitecto es, por d efinición misma, un hobr e de sentimientos artisti c os y, al mismo tiemp(!), un hombre d e ci e n c ia, ya que, al de cir de odo Wagner «sin e l conocimt e nto y sin el dominio de la construcción el art e arquitectónico es inconcebible } •

En ca da programa que d e be realizar, ve el Aquitecto un probl e m a c uya mejor solución h a e buscar poni e ndo en juego todas sus facultades, acr 1dit a das por el diploma que posee; todos los varia dos conocimientos a dquiridos e n sus estudios j a m s_ int e rrumpidos; todas las energias d e un pro fes ·o _ nal c uya c on c iencia le di ce, qu e es precis o « que e} arquite c to no sea un simple constructor, sino qu e s a también un p e nsador y un inv es tigador. •

De esta labor afanosa de la composición y estudio en el cual e l arquitecto lucha por hall f' como di ce Dela c roi x , • el acuerdo absolutament e e-cesar lo de un gran buen sentido con una gran i s. piración,, surge la concepción que, una vez r e 1i zada, ofrece las más amplias garantias de ser Jn editlcio integramente bu e no, es decir, adecuado á destino, c onstruido de a c u e rdo con todas las cientificas, conforme a todos los principios arq L tectóni cos, en e l c ual se e ncontrarán rennidas 1 s tr es cualidades que ya señalaba V itruvio como ese _ .!ial es a toda c onstrucción : la utilidad , la solid la belleza: utilitatis, firntitatis, ve nus t atis.

El día, que felizmente se v i slumbra ya basta te cercano, e n que e l publico se penetre d e la verd d de lo que dejamos ex puesto ; el dia en qu e la pfesión d e Arquitecto pas e a ocupar el lugar qu e ]egitimamente le p e rt e n ece ; el dia en qu e todos 11 s trabajos de arquitectura s ea n e n c om e ndados a qu e· nes tienen t.ini cam ente el d e r ee ho y la capacidad e hacerlos, - el Uruguay habrá dado un nu ev o pa o e n la senda indefinida d el progreso, añadiendo a l r s muchas conquistas obtenidas en el campo de la ciyi. lización, l a muy valiosa d e su reno vac ión tónica , del triunfo d e la c ultura artística en las c 'udades de la R e pt.iblica, a lo largo de cuyas avenid s se destacará la corrección d e lin eas de sus modern s edificios como exponente tangible del concurso ntusiasta consagrado por los arquitectos nacional e a la pr osperidad y al e ngrand eci miento de la

Congreso de Arquitectos Americanos

e on inm e nsa sat i sfacción pod e mos hac e r sa ber a nuestros le c tores que los traba jos pr e vios para realizar e l plausible propósito de la celehrac ión de un Congreso d e Arquitectos Americanos, van p erfec tam e nt e bien e ncaminados, hasta el mom e nto. Todo ha ce esperar que pronto estaremos e n condiciones de es tudiar conc r etamente la forma de ll e var a la prá c ti c a cuanto ant es esa hermosa iniciativa de la Sociedad de Arquitectos, sobre l a base d e un conocimiento co mpl e to de la organización· e importancia de las institucion es qu e se relacionan co n la pr e p a raci ó n, el re c onocimiento y las funciones del Arquitecto e n los di s tintos país es americanos

A l a nota que publicamos en nu e stro prim e r número y qu e fué dirigida a las Legaciones del Uruguay en las naciones de América, para qu e e ll as se dignaran trasmitirla a la s Universidades y Escu e l as de Arquitectura, varios son ya los Ministros qu e nos representan que han contestado amable m ente.

Las L egac ione s d e l Uruguay en e l Brasil, en Cuba, en Paraguay, e n P e rú y Ecuador y la Ofi c ina Central d e la U nión Panamerica na d e Washington, h a n enviado notas ex pr es iv as que c onstituy e n en su forma un e locu e nt e aplauso a la f e liz ini ciativa d e l a Comis ión Dír ec tiva de l a Sociedad de Arquite c tos, y aon manifestaciones d e estimulo para s u s p e rs e verantes gestiones d e mejorami e nto intel ec tual y de unión frat e rnal entre los profesionales del co n• • tm e nte amer1 ca no.

Principalmente las notas d e los Ministros orientales en el Brasil y e n Cuba, son en realidad contesta c iones amplias, generosas, llenas d e f é y de patrióticos propósitos.

Es d e esperar, pues, fundadamente que en br eve tendremos las r e spuestas de los otros r e presentantes de nuestro país ante los d e más Estadod de Amé · rica y podremos entonces e ntrar de lleno a la tarea de organización y reglam e nta c ión de e s e certamen qu e sera un m é rito maR en e l campo de l a cultura intel ec tual que tendremos e n nuestro haber de pueblo jove n y trabajador, ansioso de encarrilar sus energías en un sentido de e ficaz contribución al progr eso g e neral de la América.

Los vínculos qu e la afinidad d e tareas int el ectual es pu e den or igin ar, d e ben, para bi e n d e los int e reses morale s y mat e riales d e l nu ev o co ntin e nt e , ser rubustec idos y estre c hados por un contacto mas positivo d e simpatía y confraternidad, entre los que ejercen el arte máximo e n estos país es , que han d e plasmar aún los elementos capaces de significar a l futuro el intenso idealismo de alma joven que sh nt e con ardor ingenuo y busca las formas d e ex pr es ión • propia para r eve larlo.

La tar ea emprendida por la Sociedad d e Arquitectos ha de tener la virtud de interes s r a todos sus aso c iado s, porque todos veran la tr asc endencia qu e las proye cc ion es de e sa idea pu e d e alcanzar e n la prá c ti ca Todos se co nsid e rarán obligados a contribuir a la realización de ese noble propósito y co n ese es fu e rzo cole c tivo, lo que es hoy un id e al perseguido, sera pronto un a magnífi ca r ea lidad. -E. P B

IGLE S IA DE SAN r A EULALIA
M ALLGRCA
L. J X

ARQUITECTURA

'

pleado. Estos suplementos se fijarán por co nvenio especial entre el Arquitecto y el cliente.

Art. 9.o - l os h9norarios por informes periciales serlm fijados convencionalmente, pudiendo los intere• sados solicitar su tasación-ge la Comisión reguladora que designara anualmente la Sociedad de Arquitectos.

Art. 10.- Siendo los honorarios la remuneración particular del trabajo del Arquitecto, ellos no comprenden los gastos que demandP-n la perman e ncia C'n las obras, de sobrestantes, o ngentes especiales, materiales, ni los gastos de los timbres, impuestos muni c ipales, ensayos, amilisis, es tudio s sobre b naturaleza del sudo, modelos u otro análogos.

Art. 11. - Los honorarios deb erá n contarse sobt·e el monto total de la obra y las tasas establecidas serán aplicadas aiempre que el Arquitecto 8ea encargado de todos los trabajos ncccsari Qi para la completa terrninacion de la obra, es decit', comprendiendo • las decora .: ioncs, pinturas, canalizaciones d e gas, instalacio nes eléctl'icas, cañerías de calefacción, tupicerias, empapdados, etc., sin los ' le ser.i debida una ta sa sup lement ar ia o una " ' nntidud fija como indemni zac ión especial.

Art 12.- - La aplicación de de las ca tegorías V y VI se h:.\1 ún solamente cuando los t•·abajos que ellas comprendan deban ejecutarse o cuando formando parte de otros sean lo más importante d e e llos.

Art. 13. - Por planos completos se entiende uu ejemplar del conjunto que exije la Municipalidad y ademas los pliegos de condiciones necesarioR para la contratacion d e la s obras. Toda copia supleme.ntaria de dichos planos sera abonada se paradam en te, así como también los dibujos especiales, perspectivas, etc., _ 8iendo conve ncional el importe de é8tos.

Art. 14. - Para lo8 trabajos que no preAentación de planos ante las ')ficinas públicas, se entendera por planos co mpletos las piezas ne c esarias para la interpretación d e l proyectQ.

Art. 15.- Los d eta lles qe ej ec u.:ión dados durante el curso del trabajo, asi co mo los proy ectos acuarelados, modelos , planos y piezas relativ as a la • dirección quedarán de propiedad del Arquitecto.

Art. 16.-Si s urgi ere cua lqui er dificultad en c uanto a la interpretación d e eH te Arancel, ella será aclarada por la Comisión Reguladora de la Sociedad.

•

A rt. 12.- La Comisión Reguladora durara en sus un año y sera nombrada por la Comisión Directiva en la primera sesión ordinaria' que · celepre después de su elección

Art. 18. -Dicha Comisión estara condtituida por c inco miembros: tres soCios a ctivos de la Sociedad d e Arquitectps, uno de los Asesores Letrados de la misma y uno de los propietarios que cont9tituyen el Jurado de A valuaciones

- - - catego rias· e-n que se diÜiden las "' ! para la aplicación de- Ías tasas del cuadro de valores -

l. a Ca tegoria. - Construcc--iones ord in ttrins, s imples e8tableciroie.ntos , indu Ktrialcs, depósitos, trazado, de jardines, etc.

2. ° Catcgot•ía. - Casas ec_onómicas, de lujo. mercados, fAbrlcas, hapitació'.. · nes de campaña, etc.

?·a Cat' goria. - Casas habitación de const,rucción

• esmerada, casas de renta, chalets, escuelas, baños, hospitales, si'mples eqipCiós adfid· nistrativos, estaciones secundáriasde ferrocarril, estaciones de tranvias, mataderos , etc.

4. a Categoría. - Iglesias, Museos, escuelas · stiperior es, academias, teatros, salas de espectáculos y audición, bancos, bolsas, hotel es de lujo, estaciones importantes, hoteles privados, palacios, clubs, y to4os los e dificios de carácter mo,numental.

5.a Catego ria. - Obras de reparaciones y ampliaciones de edificios.

6. a Cutegoria. - interiores y exterior es, monumentos fúJJebres, conmemorativos, mobiliarios, trabajos de espec ialidad en hierro-s o en madera, bal co nes, pinturas, vitraux, decoración arquitectónica de jar,Jines.

CUADRO DE VALORES

Residen ia particular

AVENIDA BRASIL NÚMERO 4345

C. Lerena Juanl có, arquitecto

las grandes ciudades pobladas al exceso y mortíferas; un poderoso movimi ento de id eas nuevas se tnanificsta e impulsa n la s masas hada una vu e lta a la naturaleza ».

« En este siglo de actividad febril de s ur me na{] e y de sobre producción un hecho apat·ece tangible y ev idente, es qu e sólo la vida en el campo, qu e reun e todas las ventajas higi é ni cas, moral es y económicas puede realizar la vida int e.r¡ ral , el justo equilibrio físico e intele ct ual indispensable a lo s trnbHjadores d e l pensamiento y a los obreros man u aJes que todos sienten una imp e riosa ne ccts idad de sol, de aire libr e y de tranquilidad.

Los inventos y lo s pt·og t·esos del siglo ítltimo en todas la ramas de la a c tividad humana han contribuido en una amplia medida, a realizar esas aspiraciones nuevas en el dominio de la vida mat erial y pra c tica ».

Bajo la influencia de las nuevas ideas y de condic i ones de la vida moderna, se produ desde hace una quincena de

años, dice un arquitecto europeo, una especie de éxodo de la población urbana hacia la campaña; las ciudades tienden cada vez mas a quedar el centro intenso del trabajo y de los negocios que un o tiene prisa en · dejar pura encontrar un · apacible reposo en las moradas de los bardos suburbanos y del campo. Resulta de esa reación, un abandono relativo de la anómina Y vu lgar e casa de a lquil e r y, en 1 ca mbio, un verdadero renacimiento de la casa de familia». Este fenómf>no que se produce en Europa lo podemos co nstatar también aqui en Montevideo, donde se nota desd e hace tiempo una tendencia mar cada h acía la vida suburbana, siendo las le ealidades vecinas a la cos ta del mar l as que c uentan con mayor preferencia.

e El éxo do mod er no ha cia los campos obedece a ca usas múltiples, en el primer rango de las cuales es n ecesa rio colocar la lu c ha ardiente, la reacción vigorosa contra la concentración de

Los m e dios de comunicación tienen una relación dir<.' c ta e inmediata con el éxo do de las ciudades; es lo que permite a los individuos satisfacer enteramente sus funciones físicas e intel ectuales.

BAft0
pORM.lT
HALL

ARQUITECTURA

En otro tiempo la de familia, palacio, castillo; manoir, era el -privilegio exclusivo de las personas nobles o adineradas; hoy la igualación de las • condh•iones económicas y sociales, la democratización de los medios de existencia, la socialización del arte, generalizan el bien('star en todo los grados de la escala social; asi en las clases trabajadoras el artista, el artesano, el obrero, tender cada vez mas hacln la habitadón individual la sola que da el sentimiento del « hogar » contrario de la casa d e alquiler, puramente utilitaria y sin alma, hecha para la especulación, en la cual el habitante vive en la instabilidad en un cuadro banal, ]a casa de familia e s de un interés que cautiva; concebida para un individuos o una familia, ella interpreta en sus menores detalles, sus ideas, sus gust08, sus necesidades materiales y estéticas, ella es en ttna palabra, la expresión tangible de su vida y de su personalidad . • ·

« Permite, 4espe luego a los Arquit ec tos la edificación de obras vivientes, cuya fisonomia exterior motivada por las condiciones materiales de adaptación al paisaje y. al clima, la configuración del terreno, el empleo de los materiales s -e armonice íntimamente con el ambientc y h1 dec oa·ación interior, ' pues al procurar el bienestar dentro de la habitación han renovado el arte decorativo, el mobiliario, los objetos utilitarios y decorativos »,

« Todos los elementos de co nfo l"t y de belleza de • la casa, la chimenea, los muebles , la herrería artisti c a, los « vitraux • , los tapic e s, los empapelados y pinturas reviven en creaciones originales poderosamente favorecidas por el desenvolvimiento del arte, aplicado y los progresos del arte industrial » •

El edificio cuyos plano s y fotografias publi camo s es una residencia parlicular suburbana, es la villa, el « borne » , uno de los géneros de arquitectura que m ás pued e n s educir al • arqu1te cto.

Situado en un:1 lo c alidad privilejiada, próximo a la playa, goza d e l panorama doblemente h e rmo so del mar y d e ti costa co n s us á rbol es , con s u s flores.

Co n sta este edifi cio de tre s p la nt as, e l piso b:1jo ocupado por la s piezas de re cep ción, la e l esc ritorio y el cc;> medor, el vestíbulo y el h:1ll, com ;m.mie también e l offi c e, el c uarto de costu ra o bbores · y además por exige n cia dd programa f.Jé n ecesario dispone-r un dormitorio , e l q ue s in emba rgo ha s ido u bica do de tal modo que es pe rfectamen te ind epe ndie n te d el r es to de l as p iez as, un c u a r to de bat\o inm ed ia to a ese apose nto, debe se rvir en caso nece sario de toil e tt e para la s visitás. El piso alto comprende dos departamentos, uno ha c ia el frente de la Avenida, se compone d e l aposento del propietario, el de la señora, con s u boudoir y un c uarto de baño; el otro departamento ocupa parte del cos tado y el fondo del edificio, comprende tres dormitorios y un c uarto d e baño; una pieza para sirvienta y un pequei\o lo ca l , para hacer el tée; se ha procurado que desde todos lo s aposento s se domine el espléndido panorama que ofre ce la costa d e l mar y al mi s mo tiempo se ha evitado la orientación nor te por se r excesivam e nte calurosa en Verano.

Por último e n el s ubs uelo hay un hall, un comedor de verano, un office y una pieza de costura, aparte de los locales de se rvicio: cocina, despensa, dormitorios y bailo de sirvientes. • Fué uno de los prim e ros c uidados del Arquitecto el ubicar y orientar convenientemente los diversos locales, según su destino y según s u importancia y el adaptar la construcción al paisa¡je y al clima armonizando e l empleo de )o.s materiales con el ambiente; el ladrillo vidriado, la teja, - la madera han utilizados en la con s trucción y decoración de las {achadas, en que ·las flore s desemp eftan un rol decorativo importante. l:Tn" bajo relieve sobre el arco de la entrada y un motivo • de rosas de po co relieve sobre los dinteles constituyen la sola esc ultura empleada.

Han intervenido en la con s tru cción y decoración de es ta villa las Casas de Amar Hno s , parquets y mosaicos, ]osé Schu s ' ter herrena ;ll'tistica, Croce Hno s , revestimientos de mayóli caspisos. de baldosa, Aleja11dro Stemer pinturas, Créspi Hno s bovedillas y otros materiales de construcción, Arturo Marchetti vitraux , · Francisco Ca rlesi e hijo, escultura interior y exterior. y se han empleado en las fa chadas ladrillos de la fábrica La • • Uruguaya d e A co st a y Lara y Cía-, vidriados expresamente para quedar aparente s

Al margen de un

El papel del Arquitecto

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Lte En el caso de que s e no mbre una Comi s ió n d e tres arquitect os para con· tr ota r e s ta o bra>, para cuando se trate de ventiJació n y calefacción ¿ qu é pueden hacer esos tres arquitect os? Hay que Ir a bus car a un ingeniero industrial que comprenda materia. Y es lo que se' •h ac e en la C o mis ión de Palacio. Cuand o s e trata d e obras de ar.quite ct ura, llama. a arquitectos; CWlndo se trata de obras de i ngen iería , ltama a y cuando se trata de obras de h glene , llama n higi en ist a s, ¿Entonces v.am<'s a llamar a un arti sta PI' cuestiones de hlglen e? No, que llamar a un hlglenl s a ; fn cuestiones 'de electriddad a un e lectri ci sta; eó cuésdo• •es de d ecora· cló n a un artf,ta.• - (i>a)abras pronunciaaas en la Cámara eu la sesi ón d e l 14 de Enero• •

a d iscusió n promovida en el seno de la Cámara de Diputados co n motivo de los nu evos créditos pedidos para la c onclusi ó n d el Palaci o Legislativo, ha dado lugar a qu e se hagan públicas ciertas manifestaci ones que no deben · dejars e pasar en silencio ya que podrían indu c ir la opinión a errores tanto m ás lamentables c uanto que no hay dentro del Parla-

mento ningún Arquite c to que pueda con -su palabra autorizada restablecer las cosas e n su lugar, disipando las tergiversacione s que se han dejado oir en el recinto de las leyes.

Entre estas erróneas pueden sei\alarse la s que hemos colocado como e pigrafe de estas vaptos a comentar lij eramente, haci e ndo abstr-acción su aplicación al caso promovido e n la Cámara, para referirnos solamente al falso con ce pto ideológic o en ellas contenido! • • De las referidas palabras y de otras igualmente pronunciadas en el d e bate, se desprende esta extrafui doctrina: Que en una obra, el a rquite c to nada tiene que ver con la calefac-

ció n, la ventilaci ó n, la higien e, la cimentación, la e lec tri cidad, la de co ración Para cada cuest ió n a r esolve r se ll a m t rá s eparadamente a un esp:-cialista: i ngen iero, hi gie nista, decorador, e lec tri c ista, a r tista

Entre l os especial istas que se enumeran es cie rt o que tamb ié n el arquite c to, pe ro no a lc anzamos a comp r ender qhé podr ía h ace r el a r quitec to e n una const ru cción e todas s us p a rt es s on en tregadas a ot r as t a nta s per so na s q e tr aba j a r á n co n absoluta independencia s in que a él le sea p¡ rmi tido int e rv enir para nad a en s us t a r eas

E s t a idea de que la ed ificación puede se r subd ividida en u:oa porci ó n de ra ma s autónomas, - cada una de las c ua les es el dom i nio exclu s i vo de un especialista; este fa lso concep o del papel · q,ue debe dese mpeñar e l A rq uit ecto e n una ob r a, a • con tr a la esencia de la arquitec tur a qu e es e l a rt e 1e p r oy ecta r y de c ontru i r un edificio com pl e to, donde no hay un so lo elemento n i un solo detalle que pueda escapar a la d ir ecc ión c ompet e nt e de l Arquite c to , úni c a persona capaci ta 9 a por s u preparación, po r s u prá ct ica y por sus para ll eva r a cabo se mejant es funci ones qu e son privativas de s u profe sió n •

Se di ce que en la s obras del Palacio Legislativo « c uando se trata de obras de a rquitec tura se llama a arquitectos »

P e ro ¿es que hay por e n una tr1bajo que n o sea de l domtnto de la arqutt ectur a? Sm dudr a lgu na q u e e n mu chos rasos se r á útil y aún necesaria l a co laboración, - entiéndase b ien que decimo s co laboración, - de espe -

c ialistas para C' jec utar cie rt os trabajos parciales, pe r o siempr e ha d e ex ist ir la direcció n su prema del A r quit ec to para que la o b ra sea ejecutada bajo un plan defi ni do, estudiado y proporc ionado e n todas sus pa rte s

Aún cuando el Arqu it ecto emp lee a diferen te s co laboradores no le se rí a po s i ble abd ica r d e su ca r go de je fe y dire ctor de la obra, a c uyo tít ulo ha de iutervenir pa r a fi sc alizar ' en s u dob le carácter a rt ístico y t éc ni c o, todo s y cad a u no de los trabajos que se ej ec uten e n el edificio qu e está en teram ente confiado a sus c uidados y a s u r esponsabili dad.

J amás podrá se r co:1ce bida la arquitect ura de ot r:1 mane ra que como acabamos d e exponer; jamás podrá r educir se d pa pe l d e l arq uite cto a l de un s imple co laborador qu e conc urr e con ot r os mu c hos que trab ajan sepa r ada men te a la co ntru cción d e ed ifi cio

S i tan ab s urda docLrina fuera aceptada e n la prácti r :t r esultaría fatalment e que un ed ific io, en vez de se r un conjunto donde domine la' po nd erac ió n y el equilibrio c!e -t odas sus p:1 rt es , - lo qu e so lQ puede ser obtenido mediante la dire cción del Arquite c to, - se r ía una co n fusa m ezcla de elementos antagó ni cos, donde las anomalías y e l hibridi smo r ee mplaíarían a la proporción y a la armonía, finalidad s uprema de la Arqu itectu r a, a cuy.1 vi r t ud sobe r ana debe e l P artc nón su gloria • s in ocaso

R B.

Estudios e arquitectura

Programa de composición d ecor atiua

Un a sa l da concierios

RESIDENCIA PARTICULAR

Avenida Bras il, 43 · 45
C. Lerena Juanlcó, arqto.

CRÓNICA

Asamblea General Extraordinaria de la Sociedad de Arquitectos El Muse o de la Soci edad de Arquitectos

El 2 d e Enero se reunió e n la Sociedad de Arq ui iec tos, la A sa mblea General Extraordinaria con el obj e to d e cons ider a r el proyecto de arance l de hono r arios pa r a los arquitectos , pr esentado po r la Comis ió n Especial des ig nada co n ese objeto Con tijeras modificaciones quedó apr obado hasta el artículo II de dicho proyecto; este artículo m otivó u na animada d isc usió n y com o no fuera posible ponerse de acu e rdo r especto de la re dacción que debfa dá r se le, se re solvió co nvocar a nu ev a Asamblea, para la con tinuaci ó n del estud io del aran ce l ; antes de levantarse la sesión s e aprobó el proyecto que eleva la cuota de los socios activos a $ r.so mensua les y la de los s usc r ipto r es a $ 0.75, pudi e ndo ing r esa r co mo socios en esta ca t ego ría todos lo s estud ia n tes de a r quit ec tura Luego se desig naron a propues ta de la Comisión Di r ect i va, soc io honorario a l arquitecto J osé P Carr é y soci o co rresponsal a l arquitecto A. Christophers e n.

EL 8 del corrien te se r e unió la seg unda A sa mbl ea Extraordinaria para continuar el estudio del arancel, ap r obá ndose con lijeros cambio s, la parte del proy ecto que no habfa podid o dis c u t irse en la Asambl ea anterio r.

El arancel queda, en definitiva, tal co mo lo public amos en otro lugar, y fueron tamb ié n confi r mados los nombram ientos de socio s co rr esponsal y honorario.

Con motivo de las diversas re union es r ealizada s en la So ciedad de Arquitec tos durante los meses de Dicie mbre y E ne r o, s on mu c ha s la s personas q u e han tenido la oportunidad de visitar el Mu s eo- Exposición d e materiales d e Con s tru cció n, que como puede ve r se por la Hsta q ue publicamos en la. p ágina X, ha r ecibido nuevas y valiosas incorporacion es que aumenta n co nside rablemente el int e r és de la Fxpos ición

Designación de socios honorario y corresponsal

En la última A samblea General de la Sociedad de Arquite ctos , fueron designados po r unanimidad socios honorario y correspo nsa l, r espect ivame nt e, l os arquite c tos José P. Carré y Alejandro Cb r istopberse n.

El arqu itec to Ca rr é dirige act ua lmente l os es tudios de a r qu it ect ura d e la Fa c ultad de Matemá ticas, habiendo sido el egido por nu es tro Gobie rno para tal cargo, entr e tre s di s tingu idos profesores propuestos por el Ministerio de In s tru cció n P ública de Fran cia. Discíp ul o del cé leb r e a rquitecto fran cés

J. L. Pascal, c ursó co n brillo s us estudios en l'Ecole de Beau x Art s de París, obteniendo el Prix Chenava rd, varias m edalla s • J •

Una sala de co nc ie rto s - Clasif icado 1.o - J C F iga r l Castro

ARQUiTECTURA

en los concursos especiales Godebreuf, Rougevin, etc., en los concursos ordinarios de los cursos y en los de composici<f decorativa. A la edad de 22 años contaba con los puntf necesarios para el diploma, mereciendo después, por veces, el honor de ser admitido como logista para el conc ' del Gran Premio de Roma ( Instituto de Francia ).

Desempeñó el cargo de inspector de los trabajos de Exposición Universal de París de 1900 ( Grand Palais 1 Champs- Elysées ), siendo, a la vez, arquitecto del Pabellón d 1 Vieux- Poitou y colaborando más tarde entre el grupo arquitectos franceses que i{ltervinieron en las obras de Exposición Franco- Inglesa de Londres.

Admitido por la Comisión Especial para la composicióf. de los modelos de la Manufactura Nacional de Gobelinos, encargado más tarde por el Estado de una maquette de tapiz • para el Palacio Nacional del Eliseo, residencia del Presidente de la República Francesa. Obtuvo en concurso el primer Pmio y ejecución del monumento al general Ladmiraud.

Eu Montevideo su actuación es bien conocida, habiemlp sido premiado en el concurso del Palacio de Gobierno y en concurso para el edificio social del Jockey Club ( ler. premio 1

Ejecutó, además, un notable proyecto de hotel para el Ba • neario de Carrasco (no efectuado), siendo arquitecto del Hot 1 Particular del doctor Juan Pedro Castro.

Entre otras distinciones que posee: Medalla de Plata e la Exposición Universal de Parfs de 1900, varias medallas e el Saión de. Artistas y. en los siendo Ofi.ctal de Academia, Oficial de la Instrucción Pubhoa y Laureado del Instituto de Francia.El arquitecto Christophersen cuenta también con una ción brillante. De nacionalidad noruega, nacido en Cádiz, de familia noruega cuyos miembros fueron en su mayoría diplo máticos, empezó a estudiar escenograffa una lez terminados sus estudios escolares, entrando más tarde a estudiar pinturp. en la Academia de Bellas Artes de Amberes, en la época quéVerlat, el gran pintor animalista era director de esa Acad mia. Dej{> la pintura para estudiar la arquitectura, egresan con la medalla de oro a la edad de 19 at\os en calidad arquitecto de la Academiia de Bélgica y pasando a Par hasta la edad de 22 at\os en el atelier del profesor de la cuela de Bellas Artes, J ean Louis Pascal, miembro del Iust ·tuto de Francia.

Debutó a los 22 at\os en Buenos Aires como arquitec con la obra de D. Nicolás Bouwer, en Belgrano, cuya ca pasó más tarde a poder de D. Nicolás Mihanovi ch, habitándla un tiempo el ex- presidente Quintana.

Consolidada su situación de arquitecto se dedi có de nuevo a la pintura, haciendo un parentesis a su labor arquite c tónid., residió dos años y medio en Paris estudiaqdo en el taller de los maestros R. Fleury y Lefebre, habiendo conseguido t:JI;poner su primer cuadro en el Salón seis meses despues haber recomenzado sus estudios. Expuso con éxito en ntT exposiciones europeas; consiguiendo encargos de decorad\. n de retratos en Paris.

Durante los últimos ochos at\os, residió altemah··ul! en Paris y en Buenos Aires, siendo en esta ciudad el tecto ·que tódOs conocen y alli era pintor constituyendo atelier de Montm artre o de la Rue Combes lugar de de artistas de todas · pártes.

Radicado déñnitivamente en Buenos Aires, se dedica a dirección de su importante estudb de arquitecto, sin dejar eso, gracias a -su --gran amor al trabajo y a su actividad, concurrir a todas las exposiciones con telas como las Ajo

tas el año pasado y éste en el certámen anual de Saló n de Bellas Artes.

Como arquitecto ha tomado parte con éxito en varios concursos p6blic os.

Entre sus obras de la República Argentina figuran el Hosde Nii\os, Sucursales del Banco de la Nación en CbacaDolores, Corrientes, Pehuajo, Santa Rosa de Toay y Babia Blanca, Escuela en Flores, Capilla del Hospital Espat\ol, Capilla de la Santa Unión (Caballito), Capilla del Colegio de la Santa Unión, c alle Esmeralda, Panteón de la Sociedad Española de Socorros Mutuos, Sepulcro del General Alvear y Palacio de la familia Anchorena.

Hotel del Sr. H. Cobo, id; del Sr. S. Hale Pearlon, id; del Dr. Máximo Castro, etb. et c ., y mu chas otras propiedades particulares y de renta •

Ha ocupado cturante 10 años el puesto de catedrático en la Facultad de Ciencias Exa c tas F'JSicas y Naturales y de Consejero de la misma Fa cultad.

Ha sido presidente de la Sociedad Central de Arquite c tos y miembros del Jurado en la mayoría de los torneos artisticos y de la Exposiciones realizadas en la Rep6blica Argentina.

Ha tenido algunas medallas Y condecoraciones y otros honores discernido por los gobiernos extranjeros.

- El banquete en la Sociedad de Arquitectos

El 2 del corriente se verificó el primer banquete organizado por la sociedad de Arquitectos en cumplimi'fnto de su programa de acercamiento y de c.onfraternidad entre todos Jos profesionales uruguayos. Una vez terminada la Asamblea, de cuya realización damos cuenta en esta misma Revista, se inició el acto no menos importante de la comida.

Los comensales en número de sesenta se colocaron alrededor de una larga mesa adornada con artisticos ramos de flores, que sido instalada en los espaciosos salones de la Sociedad, ocupando el centro de la misma el Presidente, arquitecto Acosta y Lara, teniendo a ambos lados a los arquitectos Monteverde y Vazquez Vareta.

Por convenio tacito entre los asistentes no se pronunciaron brindis ni discursos. Durante todo el tiempo de la cena reinó en cambió la mas sana alegria, y las frases espirituales se mezclaban en el ambiente amable con las dulces melodías que exhalaba desde el hqll la orquesta oculta entre las flores

La nota bulliciosa fué dada por los extremos de la mesa donde ee habian ubicado los elementos eetudJantiles y los que habian dejado de serlo apenas una semana antes. De este modo la mesa entera, -colocada entre los fuegos opuestos de la alegria juvenil, no pudo ni quiso sustraerse a la sugestión contagiosa de las expansiones fraternales, que se sucedieron sin interrupción, en el transcurso de esta hermosísima fiesta que ha dejado en el animo de cada uno de las asistentés, junto con las gratas im· presiones recibidas, la suave nostalgia de volver a renovarlas para esparcimiento y recreo del esplritu y para estrechar cada vez mas los vínculos de ami&· tad que unen entre ei a todos los colegas uruguayos.

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Arquitectura 4 - 1914 by Sociedad de Arquitectos del Uruguay SAU - Issuu