Víctor Zapata
Siempre trato de ver las cosas bonitas de la vida, por dibujar una sonrisa en mi rostro y las personas me reconocen por esto. ¡Con una sonrisa, se puede enfrentar cualquier desafío!
Mi gran amor
Luis Fernando es mi compañero de vida, cómplice de payasadas y socio en las grandes decisiones. Una pareja feliz, que puedo decir, seis años como esposos y con la esperanza puesta en muchos años más.
Japón es mi gran pasión, Desde hace 20 años, practico mi pasión por esta cultura que llena mi espíritu. Actualmente estudio “Ceremonia del Té”, la virtualidad me permite tener una maestra desde Kyoto, quien me enseña no solo el arte del té sino, el arte de la vida desde los ojos de una población con una cultura milenaria.
Por muchos años he tenido un contacto formal con la Embajada del Japón en Colombia y he trabajado por el fortalecimiento de los lazos de amistad entre ambos países por medio de la promoción de la cultura.
Mi familia
Ellos han sido un pilar importante en mi vida, son curiosos, investigadores, creativos, artistas y muy dispuestos a nuevos aprendizajes.
Tengo cuatro gathijos en casa: Ako, Kumo, Mao y Mimi, es una casa muy movida cuando les da por jugar, pero al mismo tiempo son tan tranquilos, nos encanta la siesta con ellos. Nuestra temporada favorita del año es, definitivamente: la Navidad.
Mi pequeña sobri Mi sobrina llegó hace cuatro años a darle un aire de frescura a la familia y ha sido la oportunidad para revivir sentimientos muy bonitos en mis padres. Ella es la felicidad de la casa.
Mis amigos Tengo un buen relacionamiento con cientos de personas, pero soy de pocos amigos. Me encanta enseñar y compartir mi conocimiento, tal vez por eso siempre me veo rodeado de gente, pero soy muy selectivo con aquellos a quienes llamo amigos.
Mis viajes Curiosamente aún no se ha dado la oportunidad de conocer Japón, primero me he dado a la tarea de conocer mi país, aunque me faltan muchos lugares por recorrer. Mis favoritos son esos que cuentan historia prehispánica y me muestran una cultura tan joven como la que se formó en nuestro continente después de la colonia. Mi mayor recomendado: “Boyacá”, todos sus pueblos son hermosos, cada rincón tiene mil historias por contar.
Por lo pronto solo tengo el sello de CDMX en mi pasaporte, fue un viaje realmente inolvidable; vuelo en globo en Teotihuacan, recorrido en el centro histórico, turismo religioso, museos y la comida, “Increíble”.
La Fundación EPM Llegué a la Biblioteca EPM hace seis años, justo en el momento en el que decidía iniciar una nueva vida con mi pareja y esto ha sido una bendición. El trabajo por la comunidad es muy inspirador, uno de los aprendizajes más significativos fue el curso de Lengua de Señas, una experiencia maravillosa. Ahora, me encuentro trabajando para Universidad EPM y puedo decir que, me encanta mi equipo de trabajo, todos tienen una personalidad arrolladora y que hace que nuestra labor sea emocionante y divertida.
Escríbenos a
comunicaciones@fundacionepm.org.co si quieres mostrarnos el álbum fotográfico de tu vida o postular a algún compañero.