Hay muertos que nunca descansan, y tal vez no deban hacerlo hasta que se les haga justicia. Nadie lo sabe mejor que Nerea Arruti, agente de la Ertzaintza en Illumbe, una mujer solitaria que arrastra también sus propios cadáveres y fantasmas del pasado. Una historia de amor prohibido, una muerte supuestamente accidental, una mansión con vistas al Cantábrico ...
¿Dónde termina el juego y comienza la realidad? ¿Existe el crimen perfecto? Un lector de novela negra que juega a planear crímenes perfectos. Un inspector de policía que juega a imaginar otras vidas. Una buena chica que juega a ser mala. Un asesino que juega con todo y con todos.
Una modelo de diecisiete años a la que le falta el ombligo desaparece en Madrid. Los inspectores Martínez y Pieldelobo se hacen cargo de la investigación, pero chocan desde el primer momento. Él es un padre cincuentón y caótico, tierno pero mordaz y un tanto anticuado; ella, una milenial combativa, inteligente y feminista.
Clara tiene quince años y su vida se desmorona al perder a toda su familia en un terrible accidente de tráfico. Un misterioso hombre, salido de no se sabe dónde, aparece afirmando ser su tío con la intención de hacerse cargo de ella. Al mismo tiempo unos salvajes asesinatos asolan su instituto.