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dTRULENQUE
Sábado, 12 de noviembre de 2016
BENJAMÍN REYES
Leo Ramal solo tiene siete años (mañana cumple ocho), pero su pasión por el cine es desbordante. Imbuido por unos progenitores cinéfilos, se ha presentado a tres castings y en los tres lo han seleccionado. El último, el del cuento-metraje El Gigante y la Sirena, que dirige Roberto Chinet hasta el próximo 15 de noviembre en varias localizaciones de Tenerife y El Hierro, y que aborda el tema de la muerte desde el realismo mágico. El
Cine y sensibilidad
(c) Del documento, los autores. Digitalización realizada por la ULPGC. Biblioteca Universitaria.
Roberto Chinet rueda ‘El Gigante y la Sirena’ en Tenerife y El Hierro
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Sábado, 12 de noviembre de 2016
durante su debut cinematográfico. “Llegué al rodaje con mucha ilusión y habiéndome preparado mucho el papel y los diálogos con mi madre y el equipo. Lo más incómodo ha sido estar todo el tiempo con la pierna doblada y vendada por la
A
argumento del cortometraje, de 22 minutos, gravita en torno a un infante que padece leucemia. Al tener una pierna amputada y desplazarse en silla de ruedas, deja volar su imaginación y se adentra en un mundo mágico en el que una sirena (Aïda Ballmann) y un gigante (Antonio de la Cruz) se erigen en protagonistas. En el primer día de rodaje, que se aglutinó en el Hospital de la Santísima Trinidad de Icod de los Vinos, concita la atención ver al joven actor con un muñón artificial que parece verídico. “No me ha afectado verme en pantalla sin la pierna. Lo que realmente me ha chocado es verme rapado al cero”, comenta Leo Ramal, que fue seleccionado entre casi 300 niños de toda Canarias. “Lo tuvimos que preparar psicológicamente. Vimos juntos la serie Stranger Things, donde la protagonista también tiene el pelo rapado”, comenta su padre, Emilio Ramal. “Me siento bien interpretando a un niño con leucemia, porque me dijo el director que con mi papel en el cortometraje podría dar esperanza a niños que están malitos. Además, voy a ir a visitar a un niño con leucemia al hospital para conocerlo y darle un abrazo”, comenta el actor novel, que permaneció durante 12 horas en el set de rodaje
incluyendo un tramo de la carretera de Punta de Teno, una cafetería en El Cardonal o una gasolinera en El Rosario. El rodaje concluirá el próximo martes en El Hierro, donde los fondos marinos de La Caleta serán filmados por The Ocean Brothers, espe-
El ‘cuento-metraje’ aborda el tema de la muerte desde el realismo mágico
rodilla. Se me dormía mucho por la postura; es duro, pero nada comparado con lo que sufren los niños que están enfermos de verdad”, relata Leo Ramal. “Lo que me interesaba de esta historia es la relación humana entre un enfermero y un niño. Tenía curiosidad por trabajar con un niño sin experiencia cinematográfica. Todo es más natural, más orgánico”, argumenta Francisco Vera, que encarna al enfermero que supervisa el caso clínico de Marcos, el pequeño protagonista. En los siguientes días de rodaje, al que se ha sumado Antonio de la Cruz (que acaba de rodar una nueva versión de Papillon), el equipo de 13 personas de El Gigante y la Sirena se ha desplazado a diferentes puntos de la geografía tinerfeña,
cialistas en producciones acuáticas. Asimismo, la actriz herreña, de origen alemán, Aïda Ballmann (The Extraordinary Tale) se meterá en la piel de la sirena. CAMPAÑA DE MICROMECENAZGO Al unísono del rodaje se está desarrollando una campaña de micromecenazgo, que se prolongará hasta el 7 de diciembre, a través de la plataforma Verkami para poder financiar los 32.680 euros que cuesta esta producción que entremezcla realidad y ficción. Quien lo desee puede llevar a cabo aportaciones desde 10 euros a 1.000 euros. Los 10 euros, por ejemplo, dan derecho a visionar el cortometraje en alta definición y figurar en los agradecimientos en los títulos de
EL REVENTÓN
E
l escritor de Mozambique Mia Couto es uno de los más conocidos en buena parte del mundo, esto quiere decir que en España apenas se le conoce, aunque escribe en portugués y es un éxito de ventas de nuestro país vecino. De esta forma, nuestro desconocimiento es doble, puesto que ni nos acercamos a África, tan cerca de este Archipiélago nuestro, como de Portugal, también cercano por relaciones culturales e históricas que duran siglos. Pero más allá de nuestra capacidad para vivir a espaldas de nuestros vecinos, saco a relucir a este gran escritor porque, muy activo en las redes sociales, suele compartir interesantes artículos de la revista Pazes (www.revistapa-
Ubuntu zes.com) y en uno de los últimos me llamó la atención la palabra ubuntu. La curiosidad me hizo acudir al todopoderoso buscador en red y lo primero que encontré fue que se trata de un sistema operativo basado en Linux. Pero nada que ver con la definición que yo buscaba. Ubuntu es una filosofía africana que destaca la importancia de las alianzas entre personas, de la cooperación. Según el artículo de Pazes, una persona con ubuntu es aquella que es consciente de que cualquier daño realizado a un
crédito, mientras que la aportación de 1.000 euros convertirán al mecenas en productor asociado y dan derecho a obtener beneficios. La posproducción de El Gigante y la Sirena está garantizada gracias a los tres premios que consiguió en mayo en el primer Foro de Coproducción de la 18º Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid. El Gigante y la Sirena “es un cuento visual que está dirigido a los adultos desde la inocencia de un niño. De tal manera que presenta diferentes niveles de lectura. Los niños podrán entender una cosa y los adultos otra. Su final será abierto, de tal modo que cada espectador deberá de concluir la historia en su cabeza”, argumenta Roberto Chinet, que ejerció labores de vídeo asistente en la superproducción El perfume (2006). Está previsto que la película se estrene en febrero del 2017 en los Multicines Aguere de La Laguna. Asimismo, la distribución de El Gigante y la Sirena comenzará en marzo-abril del año que viene en los festivales de cine del circuito nacional e internacional, preferentemente en los de Las Palmas y Málaga. “Queremos que sea un proyecto internacional, que tenga alas y que llegue muy lejos”, apostilla Chinet.
POR
EVA CASTILLO
ser también tiene efecto en ella misma. Un hermoso término que daría para escribir muchas páginas y, sobre todo, para aprender a valorar la filosofía africana, escondida en la preponderancia de nuestros intelectuales y visión occidentales. Todos necesitamos desarrollar ubuntu, convertirnos en seres humanos capaces de ponernos en los zapatos de los otros y, de esa forma, establecer un diálogo auténtico, con la intención de llegar a acuerdos duraderos. Nos hace falta ubuntu porque la palabra diálogo está desgastada de tanto nombrarla en vano. Nuestros políticos la han usado tanto para fines partidistas que cuesta ya mirar con cariño el término y, sobre todo, creer al que la pronuncia.
(c) Del documento, los autores. Digitalización realizada por la ULPGC. Biblioteca Universitaria.