ALKARREN BARRI 317 URTARRILA 2026 | OSOKO EKOLOGIA
El comienzo de un nuevo año es siempre una oportunidad para volver a mirar la realidad con hondura, discernir los signos de los tiempos y renovar compromisos. Este enero se sitúa, además, en un contexto especialmente significativo para la Iglesia: siguen resonando los ecos del tiempo jubilar y celebramos el decimoprimer aniversario del Movimiento Laudato si´. No se trata solo de conmemorar un texto, sino de dejarnos interpelar de nuevo por una llamada que sigue siendo urgente: cuidar la casa común como parte inseparable del seguimiento de Jesús.
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a publicación de Laudato si’ en 2015 marcó un antes y un después en la manera de comprender el desarrollo y el progreso. El papa Francisco nos recordó que no existen dos crisis separadas —una ambiental y otra social— sino una única y compleja crisis socio ambiental. Diez años después, la pregunta sigue siendo la misma: ¿hasta qué punto esta mirada ha transformado nuestra fe, nuestros estilos de vida, nuestras comunidades y nuestras decisiones personales e institucionales? Desde esta convicción nace la ecología integral, que entiende el desarrollo sostenible no como un mero equilibrio técnico entre crecimiento económico y protección ambiental, sino como un proceso profundamente humano y relacional. Un desarrollo que pone en el centro la dignidad de las personas, la
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a í g o l o c E integral llo o r r a s e d y e l b i n e t s so
Bidean batera
justicia social, el cuidado de la creación y el bien común de las generaciones presentes y futuras. En esta clave, sostenibilidad significa también relaciones justas entre pueblos, culturas y territorios. En este horizonte, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los Objetivos Laudato si´ no compiten ni se excluyen, sino que pueden iluminarse mutuamente. Los ODS ofrecen un marco global compartido, con metas concretas y medibles; Laudato si’ aporta una lectura ética, espiritual y profética que va a la raíz de las causas y nos invita a una auténtica conversión ecológica. Como ha recordado recientemente el Papa León XIV en este año jubilar, el cuidado de la casa común no es una cuestión secundaria ni sectorial, sino una dimensión esencial de la fe cristiana y del modo en que habitamos el mundo.
Hablar hoy de desarrollo sostenible exige ampliar la mirada y reconocer las interdependencias. Supone preguntarnos por las relaciones Norte-Sur, por las causas profundas de las migraciones forzadas, por el impacto de nuestros estilos de vida y de consumo, por las consecuencias sociales y ambientales de la transición energética en los países empobrecidos, y por el papel que juegan las entidades financieras y las empresas extractivistas en la degradación de territorios y comunidades enteras. La crisis climática no es solo un desafío técnico: es una cuestión de justicia, de responsabilidad histórica y de fe. Desde las Iglesias del Sur Global nos llega con fuerza este clamor. Comunidades que apenas han contribuido al deterioro del planeta son hoy las más golpeadas por sus consecuencias. En el marco del décimo aniversario de la
ECOLOGÍA INTEGRAL | ALKARREN BARRI 317 URTARRILA 2026
Gaur egun iraunkortasunaz berba egiteko, beharrezkoa da interdependentzia globalak, Iparralde-Hegoa bidebakokeriak eta gure kontsumoen eragina onartzea. Krisi klimatikoa justizia kontua da. Hegoaldeko Eleizek trantsizino ekologiko justuaren aldeko aldarria egiten dabe, ondoriorik txarrenak jasaten dabezelako. Bihurketa hori bultzatzeko, hilero Laudato si´ entziklikearen inguruan sakonduko dogu aparteko orrietan. Atal bakotxak klabe bibliko bat, doktrina soziala, lekuko bat eta proposamen zehatz bat izango dauz. Danona dan etxearen zaintza kristauoi dagokigu.
Con este artículo queremos inaugurar una serie mensual dedicada a profundizar, uno a uno, en los Objetivos Laudato si’. Cada publicación tomará como eje uno de estos objetivos y se articulará de forma sencilla y pedagógica en torno a: • una clave bíblica que ilumine el tema; • una referencia a la Doctrina Social de la Iglesia; • un testimonio cercano, preferentemente vinculado a nuestras comunidades cristianas de Bizkaia; • y una propuesta concreta, pensada para ayudar a traducir la reflexión en gestos y compromisos posibles, personales y comunitarios. Laudato si’ y de los recientes encuentros internacionales sobre el clima, estas Iglesias han alzado una voz profética denunciando las falsas soluciones y
reclamando una transición ecológica justa, que no deje a nadie atrás y que haga posible una vida digna en los propios territorios.
No se trata solo de informar, sino de sensibilizar, generar procesos y sostener una conversión ecológica compartida, capaz de impregnar nuestra vida cotidiana, nuestras parroquias, movimientos y estructuras diocesanas. Cuidar la casa común es hoy una dimensión esencial del anuncio cristiano. Como recuerda el papa en su Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, estamos llamados a ser semillas de esperanza, capaces de transformar la aridez en vida. Que este nuevo año nos encuentre atentos al clamor de la Tierra y de los pobres, y dispuestos a caminar juntos hacia un desarrollo verdaderamente sostenible, integral y solidario. Equipo diocesano de Ecología Integral (Ana Sofi Telletxea, Estella Moreno, Luis Mari Vega y Roberto Vidal)
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ALKARREN BARRI 319 MARTXOA 2026 | OSOKO EKOLOGIA
La educación, semilla para la ecología integral Objetivo 5 Laudato si´
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Pregunta a los animales y te enseñarán, a las aves del cielo y te lo contarán… ¿Quién no reconoce que la mano del Señor ha hecho todo esto?» (Job 12,7–10) La creación no solamente como destinataria de cuidados sino también como educadora. Educar desde un enfoque de ecología integral no consiste solo en transmitir conocimientos ambientales, sino en formar personas capaces de cuidar, de pensar críticamente la realidad y de comprometerse con la justicia social y el cuidado de la casa común. La educación —en la familia, en la escuela, en el tiempo libre, en las entidades sociales
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y también en la propia Iglesia— es una palanca decisiva de conversión personal, espiritual, comunitaria y social. Desde la perspectiva de Laudato Si’, educar es generar conciencia de la necesidad de fortalecer una ciudadanía ecológica que teje vínculos comunitarios, integrando lo humano, lo social, lo ambiental y lo espiritual. «La educación ambiental ha ido ampliando sus objetivos. Si antes se centraba principalmente en la información científica, ahora tiende a incluir una crítica de los “mitos” de la modernidad basados en la razón instrumental.» (Laudato Si’, 210)
Correspondencia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible Este objetivo Laudato Si se vincula especialmente con el ODS 4 – Educación de calidad, entendida como un derecho universal y como un proceso integral que abarca lo cognitivo, lo ético, lo relacional y lo espiritual. También con el ODS 16 – Paz, justicia e instituciones sólidas, al formar personas con conciencia crítica, comprometidas con la justicia social y la participación responsable. Pero para la comunidad cristiana Laudato Si’ amplía esta visión al integrar explícitamente la dimensión ética, comunitaria y espiritual del aprendizaje, entendiendo la educación —formal e informal— como una línea estratégica para una transformación del mundo que se acerque más al proyecto de Dios para su creación •
ECOLOGÍA INTEGRAL | ALKARREN BARRI 319 MARTXOA 2026
Euskalerriko Eskautak Bizkaia y la ecología integral La Educación Ecológica Integral implica repensar y rediseñar los procesos educativos y las dinámicas institucionales desde el paradigma de la ecología integral. Euskalerriko Eskautak Bizkaia ofrece algunas claves al respecto: ¿de qué manera el contacto con la naturaleza forma parte de vuestro proceso educativo? El contacto con la naturaleza no es un añadido ni un simple decorado para las actividades, sino un espacio educativo en sí mismo. No vamos al monte solo para “hacer cosas fuera”, sino porque creemos que la naturaleza educa: marca ritmos distintos, nos confronta con nuestros límites, nos invita a observar, a escuchar y a situarnos de otra manera en el mundo. En ese sentido, el entorno natural se convierte en un tercer educador, junto al grupo y al monitorado. ¿Qué valores o actitudes despierta la naturaleza? Cuando deja de ser solo escenario y pasa a ser espacio de encuentro, vemos cómo en chavalas y chavales se despiertan actitudes muy significativas: el asombro ante lo sencillo, el respeto por lo que no es suyo, la paciencia, la capacidad de cuidar al otro y de dejarse cuidar. También aparece una conciencia más clara de interdependencia: nadie monta un campamento solo, nadie come si el grupo no se organiza, nadie avanza si alguien se queda atrás. Todo
150 gazte baino gehiago batu ziran Ereagako hondartzan zaborra batzen
esto genera valores como la responsabilidad compartida, la austeridad, la solidaridad y una relación más sana con el consumo y con el uso de los recursos. ¿Cómo se traduce educar en el cuidado en gestos concretos y aprendizajes? Educar en el cuidado significa recoger lo que no hemos ensuciado, repartir tareas sin distinción, revisar cómo hablamos entre nosotros, decidir juntos y asumir las consecuencias, cuidar al que está cansado o tiene un mal día. El cuidado de la creación va unido al cuidado de las personas y del grupo; no separamos una cosa de la otra. Al fin y al cabo, no es más que seguir nuestro lema de “dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos”. ¿Qué habéis aprendido como movimiento sobre la relación entre vida comunitaria, sencillez y compromiso ecológico? Como movimiento, hemos aprendido que la vida comunitaria, la sencillez y el compromiso ecológico están profundamente conectados. Vivir juntos durante días con lo necesario —y no con todo lo que apetece— ayuda a relativizar muchas necesidades creadas y a valorar lo esencial, nos ayuda a ser más austeras y austeros. La sencillez no se vive como carencia, sino como libertad. Y desde ahí nace un compromiso ecológico más auténtico, no basado solo en normas, sino
en una convicción: cuidar la tierra es cuidar la vida común. Desde vuestra identidad, ¿qué lugar ocupa la espiritualidad del cuidado en vuestra propuesta? Desde nuestra identidad cristiana, la espiritualidad del cuidado ocupa un lugar central en la propuesta educativa eskaut. No hablamos solo de ecología en términos técnicos, sino desde una mirada creyente que reconoce la creación como don y responsabilidad. La oración en la naturaleza, los momentos de silencio y las celebraciones compartidas ayudan a integrar fe y vida, y conectan directamente con lo que propone Laudato Si’: una ecología integral que une justicia social, cuidado del planeta y conversión personal y comunitaria. ¿Qué aporta el ser eskaut en la educación ecológica de los chicos y chicas? Se llevan una relación más respetuosa con la naturaleza, pero también una mirada crítica sobre el consumo, una sensibilidad hacia las demás personas, capacidad de compromiso y sentido comunitario. Se llevan herramientas para cuidar y cuidarse, para vivir con otros desde la responsabilidad y la esperanza. En definitiva, se llevan valores y aprendizajes que no son solo para el grupo o el campamento, sino para toda la vida •
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ALKARREN BARRI 320 APIRILA 2026 | OSOKO EKOLOGIA
Transitar hacia una energía que cuida la tierra Objetivo 5 Laudato si´
«La tierra es del Señor y cuanto hay en ella» (Salmo 24,1) la creación como don recibido que estamos llamados a administrar con responsabilidad y justicia. La transición ecológica no es solo un desafío técnico o económico, sino una llamada profunda a revisar nuestros estilos de vida, nuestras decisiones institucionales y nuestras estructuras económicas. Desde la perspectiva de la encíclica Laudato si’, la economía y la energía no pueden desligarse del cuidado de la casa común ni de la justicia social. Optar por modelos energéticos sostenibles, éticos y comunitarios es una forma concreta de encarnar la conversión ecológica, alineando nuestras prácticas con los valores del Evangelio. La Iglesia está llamada también a dar testimonio desde sus propias decisiones, avanzando hacia modelos coherentes con el cuidado de la creación. ¿Qué entendemos por Ecología económica y energética? La Ecología económica y energética implica repensar nuestras decisiones económicas y energéticas desde los criterios del Evangelio, en un horizonte de sostenibilidad, justicia y responsabilidad social. Esto se ha de traducir en: • Apostar por energías renovables y modelos energéticos sostenibles. • Promover economías al servicio de las personas y del bien común.
• Fomentar el consumo responsable y consciente en comunidades e instituciones. • Impulsar iniciativas cooperativas y sin ánimo de lucro en el ámbito energético. • Reducir el impacto ambiental de nuestras estructuras eclesiales. Se trata de pasar de una lógica de consumo a una lógica de cuidado, donde cada decisión económica es también una decisión ética y espiritual.
Una experiencia concreta. Unidad Pastoral Santutxu En respuesta a la llamada de Laudato Si’ y al impulso del Plan Diocesano de Evangelización, la Unidad Pastoral de Santutxu ha dado un paso significativo hacia la coherencia ecológica optando por una comercializadora de energía renovable como Goiener, cooperativa sin ánimo de lucro. El proceso no ha sido inmediato, sino fruto de un camino comunitario: sensibilización previa, discernimiento comunitario, exploración de alternativas, y finalmente implementación de una decisión concreta.
“La responsabilidad ecológica no se agota en datos técnicos. Estos son necesarios, pero no suficientes. Se necesita una educación que involucre la mente, el corazón y las manos; nuevos hábitos, estilos comunitarios, prácticas virtuosas” (León XIV, Diseñar nuevos mapas de esperanza). 22
ECOLOGÍA INTEGRAL | ALKARREN BARRI 320 APIRILA 2026
des técnicas. Esta iniciativa no se descarta que volvamos a retomarla en un futuro. En un momento dado, la comunidad Bidari, propuso al Consejo de la UP la posibilidad de concretar de alguna manera la apuesta por una ecología integral, optando por un cambio de comercializadora de energía eléctrica en las parroquias. La parroquia de Bolueta lleva varios años trabajando con Goiener. Tras dialogarlo y reflexionarlo de manera sinodal, el Consejo dio luz verde para contactar con Goiener y pedirles un proyecto común de suministro eléctrico para 5 parroquias. Hicieron un estudio de las necesidades reales de las parroquias y nos hicieron una propuesta que se sometió a la aprobación de los consejos parroquiales correspondientes ¿Consideráis que la iniciativa se alinea con la Laudato si´? La Laudato Si’ explicita en varios apartados el uso de energías limpias procedentes de empresas sin ánimo de lucro como una de las muchas maneras de cuidado de la casa común.
¿Por qué Goiener? Es una comercializadora de energía que es cooperativa sin ánimo de lucro que garantiza la provisión de energía renovable y sostenible. Goiener se ha mostrado accesible y ha sido honesta y transparente en su propuesta. Hace algunos años, el aula social hizo conocida para el barrio la propuesta de Goiener en una de sus charlas. ¿Cuál ha sido el proceso? Hace unos años, en respuesta a la llamada que nos hizo la encíclica Laudato Si’, la UP se planteó ser coherente con
lo que en ella se planteaba. Se hicieron diversas iniciativas fundamentalmente informativas, encaminadas a concienciar a la comunidad cristiana. También nos hemos movido por ser una acción priorizada del VI Plan Diocesano de Evangelización, cuando nos habla de la conversión ecológica. Las charlas cuaresmales de los dos últimos años, a través de Galo Bilbao, que entonces era el referente diocesano de ecología integral, nos impulsaron a dar pasos concretos en esa llamada a la conversión. También se exploró la posibilidad de constituir de una comunidad energética en nuestra UP, aglutinando parroquias y colegios, que no siguió adelante por dificulta-
¿Qué respuesta habéis obtenido de vuestro entorno? Aún es pronto para conocer el alcance y efecto de la decisión. Muchas personas creyentes y no creyentes en nuestra vida particular ya hemos optado por este compromiso. Pero pensamos que es una iniciativa que por coherencia con el mensaje de la encíclica se debería y podría de plantear en otras UPs y sobre todo, como ejemplo, en todas las entidades de nuestra Diócesis. Juan Sánchez, Peru López de Munian, José Ángel Pérez, Patxi Guerrero, José Ramón Mendiola y Bittor Madariaga Miembros del equipo impulsor de la iniciativa
“La tecnología basada en combustibles fósiles [...] debe ser reemplazada progresivamente y sin demora” (Laudato si’, 165). 23
ECOLOGÍA INTEGRAL | ALKARREN BARRI 321 MAIATZA 2026
Itxaropena josiz
Elizbarrutiko Teologia eta Pastoraltza Institutuak (ETPI) eta Karidade eta Justizia Ordezkaritzak osoko ekologiaren inguruko hausnarketa eta topaketa jardunaldia antolatu eben. Laudato si´ entziklikea alkarrizketa gai izan zan baina esperientzia zehatzen bitartez. Jornada de reflexión y encuentro con experiencias concretas sobre la Laudato si´ 7
ALKARREN BARRI 321 MAIATZA 2026 | OSOKO EKOLOGIA
Jon Urturi (GoiEner), Nieves Terán (Experta medioambiental), Nagore Pérez Zabala (Koopera), Pablo Aretxabala (Greenpeace)
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omo se recordó desde el inicio, “hemos maltratado y lastimado nuestra casa común” (LS 53), en el marco de una crisis que no es puntual, sino profundamente sistémica. Estrella Moreno, directora del IDTP y miembro de la Comisión Diocesana para la Ecología Integral, introdujo el acto, señalando que el papa Francisco, en la Laudato si´ “no solo quiso contrarrestar una falsa mirada sobre lo que está pasando en nuestra casa común sino que planteó el desafío ecológico unido al desafío social de la exclusión y la injusticia estructural”. Todo está conectado Roberto Vidal, referente diocesano de ecología integral, abrió la jornada subrayando una de las intuiciones centrales de la encíclica: todo está conectado. “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio ambiental” (LS 139). Esta afirmación no es solo teórica: interpela directamente a la acción. Si todo está conectado, también nuestras respuestas deben serlo. Roberto Vidal plan-
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teó una pregunta: ¿Estamos respondiendo desde esa lógica integral o seguimos abordando los problemas de manera fragmentada? En esta misma línea, Nieves Terán, jurista y experta en medioambiente con amplia trayectoria en la administración pública, quien insistió en la necesidad de un cambio de paradigma: pasar de una visión antropocéntrica —donde el ser humano se sitúa por encima de la naturaleza— a una mirada ecocéntrica, en la que nos reconocemos parte de un mismo todo. Un modelo en cuestión Las intervenciones coincidieron en señalar que la raíz de la crisis es estructural. Laudato si’ denuncia con claridad “la idea de un crecimiento infinito o ilimitado” (LS 106), incompatible con los límites del planeta. Se cuestionó así un modelo económico centrado en el consumo y en la confianza en soluciones exclusivamente tecnológicas. Como advierte la encíclica, “el mercado por sí mismo no garantiza el desarrollo humano integral ni la inclusión social” (LS 109).
En este contexto, emergió con fuerza la pregunta por la justicia: ¿quién está pagando los costes de la crisis ecológica? Porque, como se recordó, son los más pobres quienes sufren sus consecuencias más graves. “El clamor de la tierra y el clamor de los pobres” (LS 49) se revelan como una única llamada. Más allá de los gestos individuales Desde el ámbito del activismo, Pablo Aretxabala, abogado especializado en derecho ambiental y miembro activo de Greenpeace, aportó una mirada provocadora. Reconociendo la importancia de los cambios personales, subrayó que no bastan por sí solos. “La solución no puede ser solo doméstica o moral; tiene que ser política”. Una afirmación que conecta con la encíclica cuando señala que “la sociedad… debe obligar a los gobiernos a desarrollar normativas más rigurosas” (LS 179). Frente al riesgo de la culpabilización individual o el inmovilismo, se insistió en la necesidad de organización, acción colectiva y participación en la vida pública.
ECOLOGÍA INTEGRAL | ALKARREN BARRI 321 MAIATZA 2026
Experiencias que encarnan el cambio Desde la economía social, Koopera, presentada por Nagore Pérez Zabala, socia de la cooperativa y trabajadora en el área de comunicación, mostró cómo el cuidado del medioambiente puede ir de la mano de la inclusión social. Su labor en la reutilización y reciclaje textil genera empleo para personas en situación de vulnerabilidad, integrando de forma real las dimensiones social y ambiental. En el ámbito energético, GoiEner, a través de Jon Urturi, técnico comercial de GoiEner presentó un modelo cooperativo de generación y consumo de energía renovable. Una propuesta que permite a la ciudadanía dejar de ser mera consumidora para convertirse en protagonista activa de la transición energética.
Ambas experiencias apuntan a una misma dirección: construir comunidad. Una intuición profundamente en sintonía con Laudato si’, que invita a generar “una cultura del cuidado” (LS 231) que transforme nuestras relaciones y estructuras. Conversión eclesial
ecológica…
también
Uno de los aspectos que emergió con especial fuerza fue la llamada a una conversión ecológica que no es solo personal o social, sino también eclesial. Laudato si’ afirma que “la crisis ecológica es un llamado a una profunda conversión interior” (LS 217), pero esa llamada interpela también a la vida y misión de la Iglesia. Durante la jornada se señaló, con cierta preocupación, el déficit en la recepción de la encíclica dentro de la propia comunidad cristiana. Esta constatación se formuló como llamada: recuperar Laudato si’ como un eje central de la vivencia de la fe hoy. Porque, no estamos ante un tema añadido, sino ante una dimensión constitutiva del seguimiento de Jesús en el mundo actual. Una esperanza que compromete El encuentro concluyó con una invitación clara, especialmente dirigida a la comunidad cristiana: pasar de la reflexión a la práctica, de la sensibilidad a la conversión, de las iniciativas aisladas a procesos compartidos. Porque, en definitiva, todo está conectado… también nuestra fe, nuestras opciones y nuestra responsabilidad en el cuidado de la casa común. Comisión Diocesana para la Ecología Integral (Estrella Moreno, Ana Sofi Telletxea, Luis Mari Vega y Roberto Vidal)
Dana dago lotuta “Ez dagoz krisialdi bi: ingumenaren eta gizarte krisia lotuta dagoz”. Eredu ekonomikoaren kritika “Merkatuak ez dau berez giza garapen osorik bermatzen, ez eta inklusinoa be”. Zaintza-kultura “Laudato si’k ‘zaintza-kultura’ eraikitzera gonbidatzen dau, gure harremanak eta egiturak eraldatu daitezan”. Itxaropen konprometitua “Gizateriak oraindino be gaitasuna dau alkarlanean aritzeko eta guztion etxea eregiteko”.
Roberto Vidal
MAIATZA
11 de mayo Charla sobre Ecología Integral de Alejandra Smerilli Barria. 11:30 h. 9
ECOLOGÍA INTEGRAL | ALKARREN BARRI 322 EKAINA 2026
Alessandra Smerilli, entre J.M. Sinde, presidente de la Fundación Arizmendiarrieta y Estrella Moreno, directora del IDTP
Una salesiana en la cabeza y el corazón del Vaticano Alessandra Smerilli, deja poso en Bilbao
Smerilli no es una figura ordinaria en la Curia romana: fue la primera mujer en ocupar el cargo de secretaria de un Dicasterio en la historia de la Iglesia. Economista y salesiana, combina con naturalidad el rigor académico, la espiritualidad y un compromiso decidido con las causas que la Laudato si’ de Francisco ha puesto en el centro de la reflexión cristiana contemporánea. Visitó Bilbao el pasado mes de mayo en el marco del Año de la Empresa Humanista impulsado por la Fundación Arizmendiarrieta Kristau Fundazioa. Fue una jornada intensa y cargada de contenido. Por la mañana ofreció sus reflexiones en el Instituto Diocesano de Teología y Pastoral (IDTP). Por la tarde, en la Universidad de Deusto. En ambas sesiones el diálogo fue conducido por Vicente Vide, decano de la Facultad de Teología. A lo largo del día, Smerilli tendió puentes entre la tradición cooperativa vasca —que conoce y estudia con admiración— y los grandes desafíos que la ecología integral plantea hoy a las comunidades eclesiales. 7
ALKARREN BARRI 322 EKAINA 2026 | OSOKO EKOLOGIA
“El camino es la coherencia sacramental” Más de una década desde la Laudato si´¿Se ha avanzado? Ha avanzado, y mucho. Se ha movido en toda la sociedad y en el mundo. Pero sí, quizás más despacio de lo que algunos esperábamos. Las grandes transformaciones culturales tienen sus propios tiempos. Lo importante es que el movimiento es real y, cuando la Iglesia avanza en algo, lo hace bien y no retrocede. Eso me parece lo esencial. La primera mujer en ocupar la secretaría de un Dicasterio. ¿Quedan muchos techos por romper dentro de la Iglesia? Sí, quedan. Pero hay que entender cómo funciona el cambio. No se trata solo de colocar a más mujeres en determinados roles, sino de que cambie la cultura. Si no cambia la cultura, no sirve de nada. Por eso creo que ir demasiado rápido puede ser contraproducente: lo importante es que se construya experiencia real de que hombres y mujeres pueden trabajar juntos dentro de la Curia romana de un modo que sea beneficioso para todos, porque la misión de la Curia, como la de toda la Iglesia, es la evange-
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lización. Gracias a algunas acciones verdaderamente proféticas del Papa Francisco se han roto varios techos de cristal. Y ahora el Papa León XIV, con su calma y su determinación, creo que continuará en esa línea. ¿Cómo combina una responsabilidad tan grande con su vida como religiosa? Le diré algo que quizás sorprenda: no ha habido un momento en mi vida en que haya rezado tanto como desde que empecé a trabajar en el Dicasterio. Es un trabajo de enorme responsabilidad, y creo que solo se puede afrontar bien cuando hay una vida interior sólida, cuando se ora, y con el apoyo de la comunidad. Mis hermanas son fundamentales. La comunidad no es un complemento de la vida religiosa: es su corazón. ¿Cuál es el primer paso concreto para que pongamos en práctica la Laudato si´? El primero siempre es mirarse adentro. Antes de pedir algo a los demás, las estructuras eclesiales —parroquias,
“Sorkuntza zaintzea ez da fedearen curriculumeko aukerako gai bat”
escuelas, instituciones— tienen que hacer su propio examen. ¿Qué energía consumimos? ¿De dónde viene? ¿Qué hacemos con nuestros recursos? Las auditorías energéticas y la transición a renovables que ya están emprendiendo algunas diócesis no son activismo: son coherencia entre lo que proclamamos y lo que hacemos. Yo lo llamo coherencia sacramental. Luego hay un instrumento muy concreto que merece más atención de la que recibe: las comunidades energéticas. Son espacios donde se pone en común la energía que viene de la creación para compartirla, y donde se puede ser inclusivos con quienes no pueden permitírselo económicamente. Reúnen exactamente las dos polaridades que la Laudato si’ exige mantener siempre unidas: el cuidado de la creación y la atención a los más pobres. Hay que tenerlas siempre delante al mismo tiempo. Podemos hablar de movilidad eléctrica, por ejemplo, pero hay que preguntarse: ¿quién no puede permitirse un coche eléctrico? La respuesta no es renunciar a la movilidad eléctrica, sino encontrar soluciones creativas para que también los más pobres puedan acceder. ¿Y el papel de cada cristiano individualmente? Es insustituible, precisamente porque su testimonio va más allá del mundo eclesial. Un cristiano en la política que vive según los principios de la Laudato si’ puede marcar la diferencia. Un empresario atento al cuidado del medio ambiente es un empresario iluminado,
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“Egiten dogun egitasmo bakotxari dagokionez, ingurumenean eta pobreengan dauan eraginaz galdetu behar dogu” que no puede ser dos personas distintas: una que va a la iglesia a orar y otra que trabaja. Como cristianos estamos llamados a la coherencia, a traducir el mensaje del Evangelio en nuestras acciones. A veces cuesta. Pero estamos llamados a la santidad, y para cada uno la santidad tiene un camino propio. ¿Qué vínculo ve entre la Laudato si’ y la Mensuram Bonam, el documento sobre inversiones financieras éticas? Son documentos que se complementan, pero la Mensuram Bonam exige un trabajo específico y diferente, porque los criterios éticos de las finanzas se actualizan muy rápidamente. Cambian las condiciones, cambia la tecnología, y con ellas cambia también la dimensión ética de determinadas inversiones. Por eso pienso que los criterios para las finanzas necesitan un discernimiento continuo y, sobre todo, necesitan ser inculturados. Hace falta que las diócesis elaboren di-
versidad en Italia cuando se habla de economía y desarrollo. La idea de cooperación que nació en esta tierra se ha difundido por muchas regiones del mundo. Representa una forma diferente de entender la empresa: no parte de quien pone el capital frente a quien trabaja, sino de que todos podemos ser al mismo tiempo emprendedores, trabajadores y consumidores. Que todo eso pueda generar bien común y compartir es una manera de poner a la persona en el centro, pero no solo a la persona individual: también a la comunidad y a las relaciones. Es un modelo que hay que difundir y seguir profundizando •
rectrices propias para las inversiones financieras que tengan en cuenta el tejido social y económico local. Que las parroquias, los institutos, las instituciones religiosas tengan unas guías adaptadas a su realidad concreta. Eso es lo verdaderamente importante. ¿Conoce el movimiento cooperativista vasco? Lo conozco bien, y no solo desde aquí: es un modelo que se estudia en la uni-
“Emakumeak kargu jakin batzuetan jartzeaz gainera, kultura aldatu egin behar dogu”
La visita del Papa
“León XIV continuará con calma y determinación”
A
lessandra Smerilli, que fue nombrada en su cargo por el Papa Francisco y trabaja estrechamente con la nueva Curia, habla de Robert Prevost con una confianza serena. “El Papa León tiene una calma notable, pero también una determinación clara. Creo que continuará en la línea trazada
por Francisco, consolidando los avances sin retroceder en lo esencial”, señaló durante su visita a Bilbao. Smerilli recordó que el propio Prevost, al comunicar su nombre a los cardenales del cónclave, subrayó la dimensión histórica del momento: igual que León XIII publicó la Rerum novarum en medio de
la revolución industrial, el nuevo papa afronta una nueva revolución: la digital, Y, su primera encíclica busca ser su actualización para el siglo XXI. “Lo más importante”, añadió Smerilli, “no es tanto el nombre ni los gestos simbólicos, sino que el movimiento avance y la cultura cambie. Cuando la Iglesia cambia de verdad, no retrocede” •
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