Berta no entiende por qué a veces le invade la tristeza cuando las cosas no salen como espera. Con ayuda de su papá comprende que, con esfuerzo, confianza en uno mismo y paciencia, podemos cambiar el rumbo de nuestros sentimientos y alcanzar aquello que nos propongamos, consiguiendo construir por el camino un gran ramo de flores de aprendizaje para regalar a los demás, en forma de amor y buenos sentimientos.
VALORES IMPLÍCITOS:
Como Berta, todos sentimos a veces nuestros «dragoncitos de frustración» y nos invaden los sentimientos equivocados... Es entonces cuando debemos ponernos «la armadura de la confianza» en nosotros mismos, no perder la esperanza y pensar en todo lo maravilloso que rodea nuestra vida y que hace que florezca de una manera única y especial.