En una clase llena de niñas y niños diversos, Mario se atreve a llevar un tutú de colores al colegio. Aunque algunos compañeros se ríen de él, Marta y Carlos defienden a su amigo, destacando que la ropa no tiene género. Juntos buscan la guía de su profesora, quien organiza una asamblea para discutir la importancia de aceptar y respetar las diferencias.