Para Renato era un día cualquiera, aunque la nieve cubría todo y debía ir al colegio, lo que le parecía aburrido. Sin embargo, todo cambió cuando encontró un pequeño objeto misterioso que hacía tic-tac. De pronto, algo mágico ocurrió y fue transportado a un mundo lejano y desconocido. Allí descubrió un lugar fascinante, habitado por criaturas enormes y extrañas, donde tendría que demostrar su valentía y enfrentarse a sus propios miedos.