Pol tiene muchas ganas de empezar el nuevo curso escolar, de hacer nuevos amigos, conocer nuevos profesores y, sobre todo, muchas ganas de jugar y de convertirse en el mejor astronauta del mundo. A pesar de sus ganas, su familia no está del todo convencida. Les preocupa que Pol no pueda encajar bien en el colegio, ya que sufre Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Pero… ¡No tiene por qué ser malo que sufra TDAH! Vamos a conocer más a Pol en este cuento.