Sam, un niño con gran imaginación, se emociona al conocer a su nuevo compañero de clase, Abel, un niño con autismo. Entre ellos nace una gran amistad y, a través de juegos y aventuras, Sam descubre nuevas formas de entender el mundo. Abel, quien piensa, siente y se comunica de maneras únicas, con sus expresivos «ojos de mariposa», le muestra a Sam un mundo lleno de diversión, descubrimientos y comprensión.