El pequeño Lolo nunca ha salido de su nido porque tiene miedo de volar. Cada noche, se queda solo y triste, pues su mamá sale a buscar comida y sus hermanos se van a jugar por el bosque. Una noche, Lolo conoce a Lina, la golondrina, y entablan una bonita amistad. Ella ayudará al pequeño mochuelo a superar el miedo para que pueda dar su primer salto.