Julianita es una niña muy encantadora que ama y piensa de manera pura. Acompañada de su abuelita, aprende el respeto, el amor y la paciencia. Tanto para la abuelita como para Julianita, Pachamama y Padre Sol son los mayores maestros. Los eventos relatados en este libro tienen lugar al pie de los Andes, un lugar mágico y lleno de historia que guía incluso hoy en día a las personas con su poder, amor y grandeza. La naturaleza siempre ha sido sagrada para la humanidad y debe ser respetada, amada, protegida y reconocida.
Julianita pasa su tiempo libre con su abuelita, y la casa de la abuelita está justo al lado de un río. Este río que fluye siempre sin importar los obstáculos que se interponen en su camino, se adapta y alimenta la vida de todas las criaturas y plantas circundantes. El cóndor es una criatura poderosa y amada por la abuelita y Julianita. A veces, viene a vigilar la casa de la abuelita y grita para despertar a Julianita.
En conexión con la naturaleza, Julianita siempre se despierta feliz y bend