Una mañana soleada de julio, Marcelo fue de crucero con su familia en el barco Noé. Al anochecer, conoció a la sirena Marina, y entablaron una amistad que pasó muy rápido a noviazgo; el único problema que tenían es que, al ser Marcelo un humano, y Marina una sirena, sus familias estaban en contra de la relación que querían formar. ¿Conseguirán finalmente convencer a sus familias para que su relación pueda continuar?