Vera emprende un viaje en brazos de su madre dentro de un viejo taxi, sin saber que el trayecto la llevará a cruzar fronteras invisibles entre la memoria, el deseo y la imaginación. No es una biografía al uso, ni un libro de viajes —aunque los hay, y muchos—, ni un relato fantástico, aunque lo roza. Entre hospitales laberínticos y cafés míticos, selvas ardientes y escenarios cotidianos, esta historia es un mapa del alma que se despliega mientras la protagonista aprende a reconquistarse.