Si estás triste, sientes dolor o pena, no temas, ¡llora!
Porque cada lágrima te ayudará a sacar de dentro esa tristeza, y devolverá a tu corazón su precioso color rojo para latir brillante, siempre brillante. Porque llorar es bueno y nos ayuda a recuperar el equilibrio, a poner nombre, color y forma a nuestros sentimientos para ser felices con seguridad y plenitud.