Las aventuras
V
de
aleria Pilar Muñoz
iLUSTRADO POR
Rafa Onichan
VALERIA ¡Hola, chicos y chicas! Soy Valeria y vengo a presentarme para que conozcáis mi maravi-
lloso mundo, en el cuál mi familia es azul… sí, ¡azul! Raro, ¿verdad? Pero no porque seamos de color azul ni de otro planeta, es porque a las
familias neurodivergentes nos representa el
color azul y se ha transformado en un símbolo del autismo.
¿Qué representa el color azul? Por un lado, re-
presenta lo que viven a diario las familias y personas que forman parte del espectro autista: «El
azul representa el mar, que puede ser tranquilo
y relajado, pero también puede verse inquieto y oscuro». También el color azul es sinónimo de inteligencia, confianza, seguridad, serenidad, comunicación, lógica, eficiencia, reflexión, entre otras muchas más cosas positivas.
9
¿Qué significa neurodivergente? ¿Es malo? No
existe nada malo, solo que el cerebro funciona de
manera diferente al resto, a lo que se considera normal. Pero por eso no somos raros ni peores que el resto, somos diferentes, esa pieza azul que falta
para encajar y que el puzle sea completo y perfecto. Porque si fuésemos todos iguales… ¡qué aburrimiento!
En mi caso, tengo cinco añitos y tengo au-
tismo de nivel 1. Con dos añitos mi mamá se dio
cuenta de que vivíamos en mundos paralelos, por lo que cada vez que me llamaba, me miraba o me hablaba no la entendía. Gracias a los especialistas, ahora estamos en el mismo planeta.
El problema es que muchos niños no me llegan
a entender del todo y me dejan de lado al no llegar a comprenderme. No quieren jugar conmigo o no
me hablan porque dicen que soy «rara» o no soy «como los demás». Por eso quiero enseñaros mi maravilloso mundo y que os sumerjáis conmigo en mis diversas historias, tanto vosotros los niños como vuestros padres, para que entre todos
ayudemos a mejorar la inclusión, nos entendamos los unos a los otros y veamos todo tipo de
discapacidad o trastorno como algo normal y no como algo raro o extraño.
10
11
¿QUÉ LE PASA A VALERIA? Desde los dos años mi mamá ya notaba que no estábamos en la misma sintonía hasta que un día en
la guardería, mi seño se dio cuenta de que cuando
me hablaba yo no le miraba, no hacía caso a nadie,
no jugaba con niños de mi edad ni menores y sí que me interesaban los niños mayores que yo o personas de mi confianza como mis abuelos.
Mis berrinches, enfados y cabreos eran muy
muy fuertes… monumentales, e inesperados. Mi
alimentación se basaba según mis preferencias con ciertos colores, texturas y formas. No habla-
ba con fluidez ni mantenía conversaciones, lo poco que decía eran palabras sueltas que no te-
nían nada que ver, en tercera persona, y diálogos que me aprendía de los dibujos que veía.
Me gustaban, y me siguen gustando mucho,
los animales, el agua, los idiomas y las banderas
13
de los países. No me ha molestado el ruido nun-
ca, excepto en algunas ocasiones. Por ejemplo, sonidos más fuertes como los de la feria o alguna verbena, cuando son inesperados, van acompañados de luces o pitidos, al principio sí, pero,
conforme pasa el tiempo y me tranquilizo se me pasa. Era muy torpe a la hora de coordinar mis
movimientos, ya sea para andar, montar en bici, correr, subir y bajar escaleras o dar una patada a una pelota.
Eso sí, soy buenísima con las tecnologías,
de todo tipo, ya sea una Play, Nintendo, mó-
vil o Tablet. Por todo esto y mucho más que ya os contaré, nos derivaron a todo tipo de es-
pecialistas. Desde la guardería nos derivaron a mi pediatra, de ahí fuimos a la UAIT (Unidad de Atención Infantil Temprana) y aquí se estableció un juicio clínico de Retraso Evolutivo Moderado con signos de alerta sugerentes de
TGD (Trastorno Generalizado del Desarrollo).
Desde la UAIT fuimos al CAIT, que es el Centro de Atención Infantil Temprana, y nosotros escogimos la Asociación Montilla Bono, a la cual
seguimos yendo, y después de varias pruebas nos dijeron que todo parecía indicar que tenía
autismo de nivel 1, pero no podían ponerme la
14
«etiqueta» hasta los seis años, ya que era muy pequeña.
A día de hoy, sigo en Montilla Bono con mis ta-
lleres grupales, logopeda, psicóloga, voy al neu-
rólogo pediátrico cada nueve meses, y en el cole tengo mis seños de PT (Pedagogía Terapéutica), AL (Audición y Lenguaje) Y PTIS (Técnico en Integración Social). Me ayudan muchísimo, ¡no puedo estar más contenta!
Y vosotros...¿tenéis alguna ayuda en el cole?
15
16
VALERIA Y LILITH ¡Hola a todos! ¡Bienvenidos a las aventuras de
Valeria! Hoy mi mamá me levantó con una noticia que me encanta y es que… nos vamos a casa de mi abuela Pilar a comer. ¡Qué guay!
¡Ah! ¿Que no sabes quién es? Pues es la mamá
de mi mamá. Me sigue costando entender cómo mi
mamá, que es mayor, puede tener una mamá… Ella me dice que es porque un día también fue pequeña como yo, pero no logro verlo del todo.
¡Cuánto los quiero! Mi familia es lo más impor-
tante y lo mejor que tengo en mi vida. Me cuidan y me entienden como nadie. Al principio costó un
poco… pero como dice mi abuela Pilar, todos los días se aprende algo nuevo, ¡y conmigo no se van a aburrir nunca!
Me dispongo a levantarme de la cama y co-
mer mi desayuno favorito, que es la leche con
17
ISBN 979-13-87616-77-9
9
791387
616779
Valeria es una niña de cinco años con autismo de nivel 1 que, junto a su familia, enfrenta diversas situaciones cotidianas en el colegio y en la calle. A través de sus vivencias, conoceremos los desafíos que surgen por el desconocimiento social del autismo y descubriremos una forma diferente, sensible y valiente de ver el mundo.
RI
NG
SITY
INSPI
18
Si no lo leo no lo creo
R CU IO