A veces, todos somos algo caprichosos. Elegir entre una tarta o un puré puede ser una decisión difícil. Levantarse del sofá, parar el videojuego, dejar de ver la tele, la tablet o el móvil nos puede costar un llanto.
La reina Pomona nos ayuda, de manera divertida, a alimentarnos de manera saludable, a disfrutar del deporte y a descubrir la importancia de las relaciones sociales. Además, nos enseña a cuidarnos, porque nuestro cuerpo es nuestro palacio.
VALORES IMPLÍCITOS:
Este cuento transmite de forma divertida la importancia del cuidado de uno mismo, alimentándose de manera saludable, haciendo deporte y pasando tiempo con otras personas. Por otro lado, nos muestra la relación con las tecnologías y las redes sociales, y cómo el exceso de su uso restan tiempo al disfrute de otras actividades. Y además nos enseña a tratar siempre de forma correcta y agradable a las personas.