Una pequeña oruga busca ansiosamente sus alas, creyendo que debe ser una mariposa. Consulta a varios amigos del bosque, pero sigue sin encontrar sus alas. Tras una larga siesta, descubre un maravilloso cambio. Esta historia encantadora nos enseña sobre la paciencia y el proceso natural de crecimiento, mostrando que a veces, lo que más deseamos llega cuando menos lo esperamos.