z óme G a Aranzazu Azcon
Imag a desde in
el corazón
«Te deseo una grata experiencia con estas fantasías dirigidas, escritas desde mi corazón hacia tu corazón, para que el mundo siga siendo un lugar hermoso lleno de alegría y color.»
Viaje espacial, mi planeta y yo Comienza a anochecer, te encuentras tendido
sobre la hierba tibia de un día de verano, contemplando el firmamento tapizado por un manto de estrellas que parpadean sin cesar. Disfrutas imaginando un maravilloso viaje por el espacio en busca de tu planeta, uno exclusivo para ti. ¡Sí, ya lo ves, allí arriba está tu planeta! Y en este preciso momento, una silenciosa nave espacial, decorada con alegres círculos de colores, se posa suavemente a escasos metros de ti. De ella se desenrolla una preciosa lengua de tobogán. ¡¡¡Qué chulada!!! Muy intrigado, despacito, te aproximas a ella. 3
Por tu estómago revolotean unas chispitas de entusiasmo y expectación. Te acercas hasta la puerta, de donde sale una acogedora melodía, y el tobogán se transforma en una escalera mecánica que te introduce suavemente hacia el interior de la nave. ¡Guau, es alucinante! Observas todo con detenimiento, y lo curioso es que allí dentro no hay nadie. ¡Vaya!... Está toda acristalada para disfrutar de las vistas del espacio sideral. En la mesa de mandos hay un butacón dorado con dos mandos rojos y sus indicaciones: 1. Despegar 2. Aterrizar Sientes que algo maravilloso está a punto de suceder. Estás preparado. Pulsas el botón número 1. ¡Despegue! Con dulzura la nave comienza a ascender, y tú te sientas en el confortable butacón de colores. Sientes cómo la gravedad va desapareciendo, y tu cuerpo comienza a flotar. Con un ligero movimiento y casi sin querer, te vas elevando del asiento. 4
Flotas, te sientes liviano, y tu cuerpo cada vez es más y más ligero. Disfrutas al sentir esas sensaciones tan divertidas y desconocidas hasta hoy. El ritmo de tu respiración cada vez es más lento y profundo. En el exterior la luz es tenue, observas la inmensidad del cosmos, estrellas, planetas, cometas… Un planeta llama enormemente tu atención, ¡es precioso! Su gran variedad de tonalidades arco iris te atraen hacia él. ¡Sí, está claro, es tu planeta, te estaba esperando! Surgió solo para ti, y es tan hermoso que, al contemplarlo, una mirada amorosa y reconfortante recorre todo tu cuerpo. Ha llegado el momento de pulsar el botón número 2 para aterrizar, ¡¡¡ahí va!!! Con una ligera sacudida se posa, e inmediatamente el tobogán se despliega y te deslizas juguetón por él dejando atrás la nave. ¡Es como llegar a casa! Lleno de color, se respira alegría y paz; todo es esponjoso, como una nube de algodón. ¡Qué agradable es estar aquí, hay tantas cosas que descubrir!.... 5
Este planeta está únicamente creado para ti, y puedes venir las veces que lo desees, es tu refugio y solo tuyo.
El faro Caminas por la playa hacia dos grandes rocas,
y al acercarte, aparece entre ellas una escalera de resistente madera con forma de caracol. Comienzas a subir peldaño a peldaño por ella, para llegar hasta un luminoso y precioso faro pintado de blanco brillante y azul. Las vistas son espléndidas, aquí desde lo alto de la colina, sientes agradecimiento por tanta belleza. Respira profundamente y siente cómo tu corazón se expande mientras contemplas la grandiosidad del mar azul uniéndose al infinito azul del cielo. ¡Es fascinante! Las barcas del mar brillan como si fueran reflejos de las estrellas en el cielo. Un impulso te hace volver de nuevo a la orilla del mar, y al estar el contacto con la arena, te sientes libre y con ganas de jugar. 7
Chapoteas y juegas con la espumita blanca que se escabulle entre tus manos. Un hermoso velero flota cerca de ti. Tu nombre, con grandes letras doradas, aparece rotulado en sus costados. ¡Qué intriga! Por las escalerillas subes a él e inspeccionas el interior del camarote. ¡Guau! Están tus juguetes preferidos y una mesita blanca con sus sofás a juego, que se transforman en una preciosa cama en forma de concha. ¡Es tu casa flotante! Subes a cubierta. Es una apacible tarde de verano, y te acomodas a reposar mientras sientes cómo te acuna con mimo el balanceo de las olas, al tiempo que tu amigo, el Sol, oculta sus últimos rayos, dándote las buenas noches. Tu respiración se acompasa con el suave vaivén del mar, y te sientes parte de él. ¡¡¡Es muy relajante!!! Aprovechando la luz que desprende el faro al anochecer, se proyecta una película, y hoy toca esa que tanto te gusta. Al anochecer con la propia luz que emite el faro, se proyecta esa película que tanto te gusta. 8
¡Estás de suerte! Disfruta de o con tu película favorita
Viaje por la selva Ha llegado el día que estabas esperando, y con gran
emoción te subes en un todoterreno descapotable preparado para viajar por lugares entrañables. De cintura para arriba vas asomándote y disfrutando del paisaje. Recorres millas por una gran llanura donde el color rojizo del terreno contrasta con la verde vegetación. Tu intención es clara: ¡explorar la sabana africana! El paisaje es muy bello, nada parecido a lo que hasta ahora has visto. Solitarios árboles crecen con anchos troncos que sirven de casa y sustento a gran variedad de animales. Las cebras, jirafas, elefantes… pastan a pocos metros de ti, en pequeñas manadas. ¡Te preparas para inspeccionar! De tu maleta sacas tu traje de camuflaje especial. Es un traje que tiene el poder de 11
adaptarse a las formas, habilidades y olores de cualquier animal que te encuentres cerca, y así poder pasar de forma inadvertida como uno más de la manada. Te lo colocas entero de pies a cabeza, realmente es muy fino y no se nota cuando lo llevas puesto. Sientes una gran emoción al bajar del vehículo; el aroma es muy intenso, mezcla de lavanda, hierba y tierra húmeda. Respiras profundamente, abres tus pulmones de par en par, pues este es un lugar de gran pureza, ¡la naturaleza en todo su esplendor! De entre unas hierbas altas, escuchas unos ruiditos como los que hacen los bebés; te acercas con sigilo, ¡vaya, qué sorpresa!... Una manada de leonas con sus encantadoras crías atrae poderosamente tu atención. Qué hermoso es verlos tan relajados en su hábitat natural. Caminas hacia ellos despacio, adaptándote con tu mágico traje al entorno. Una leona se acerca hasta ti y, con dulzura, te lleva con los demás peques. Entonces, como por encanto, te confundes entre el resto de ellos, te sientes de forma vigorosa con tus cuatro ági12
les patas y un suave pelo color arena, con un delicado aroma a vainilla. ¡Genial, te has convertido en otro cachorro más de la manada! Tumbado boca arriba, disfrutas restregándote contra el suelo. ¡Qué gustito da! Un pequeñín se arrima incitándote a que juegues con él. Corréis dando volteretas y revolcándoos por la hierba mullida uno encima del otro. ¡Vaya, eres muy veloz! Alguno más se une al juego, esperando cualquier oportunidad para enlazarse juguetones. Habéis jugado mucho, y los pequeños leones están agotados, es el momento de su siesta, pues tienen que recargar energía. Te despides con un «hasta pronto», y continúas por un magnífico camino de flores, a cada cual más delicada y bella: rosa fucsia, violeta, blanco, azul, con un aroma tan exquisito que te quedarías allí para siempre. En este paraje, los árboles son todavía más esbeltos, parecen llegar hasta el mismo cielo. De todos ellos, cuelgan gruesas lianas fuertemente sujetas de un árbol a otro, y así por todo el amplio bosque. 13
Parece una obra de arte. ¡Está tan bien hecho! Un alegre jolgorio llega hasta tus oídos, parece que alguien lo está pasando muy bien. ¡Allí están! En un claro del bosque, hay una cuadrilla de bulliciosos monos que saltan de liana a liana con una facilidad tremenda. En un instante, tu traje se ha adaptado a la nueva necesidad, y ya eres un precioso mono. ¡Es genial! No acabas de sorprenderte de la capacidad de camuflaje que tiene tu estupendo traje. ¡Fascinante! Observa qué agilidad tienes. Te impulsas para dar un pequeño salto, y con gran destreza ya estás en la rama del árbol más cercano. ¡Guau! Una pareja de guacamayos vuelan a tu alrededor para decirte que eres formidable, y tú les sonríes alegre. Se acerca hasta ti un mono de tu mismo tamaño que está comiendo fruta recién cogida del árbol. Huele tan dulce como un pastel recién horneado, el pequeño extiende las manos y te ofrece otra pieza de fruta. ¡Qué detalle!... Lo cierto es que está para chuparse los dedos. 14
Es maravilloso poder estar junto a este animal, la expresión de su cara es pura inocencia. De un salto, se abraza a tu cuerpo para darte besitos en la cara. ¡Qué cariñoso! Los demás están en pleno juego de hacerse cosquillas, y os unís a ellos yendo de rama en rama con grandes risotadas. Te sientes en tu hábitat natural. Quédate con ellos todo el tiempo que quieras, pues desprenden gran vitalidad. Viaja por el reino de la imaginación y rescata todo tu potencial
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Estas visualizaciones infantiles son una hermosa y divertida herramienta de crecimiento emocional, con las que se pueden conseguir un estado consciente de relajación, donde el «sentir» predominará sobre el «pensar», y nuestra atención se centrará en el «aquí y ahora». Este estado es el adecuado para reducir los miedos y la ansiedad, creando un fuerte lazo de amor hacia ellos mismos y hacia los demás. De ahí surgirá la plenitud de la vida, desde el sentir del corazón.
ISBN 978-84-18499-70-8
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9 788418