

la vida El color de
Nuevo género literario
No soy, ni me siento como un poeta. Simplemente, llevo en mí un corto período como escritor principiante.
Dentro de este medio literario soy ya conocido por haber editado algunas obras.
Sobre todo, novelas cortas basadas en hechos reales, como episodios de mi vida, desde mi juventud en mi ciudad natal, Artigas, en Uruguay, y también sobre mis avances, retrocesos y dificultades en el proceso de integración a mi nueva sociedad, Suecia.
Son obras literarias dentro del mismo género, es decir el relato narrativo al estilo novela.
Estas obras literarias tuvieron un objetivo central, el cual fue que los lectores conozcan la triste realidad
que mi país estaba sufriendo en ese período trágico de dictadura militar.
Entiendo, entonces que para mis lectores haya sido una sorpresa que, como escritor narrativo de novelas, pase de forma sorpresiva a escribir en un género lírico, poemas, poesías, y textos en estilo de prosa poética
Insisto que, a pesar del cambio de género literario, el objetivo central sigue siendo el mismo, y no terminaré hasta que mi pueblo se sienta libre y con un proyecto positivo de vida donde ellos mismos sean los protagonistas de la construcción de su futuro.
Voy a hacer un intento de explicar el porqué de este cambio radical al nuevo género literario.
Desde ya muy joven, apenas terminado mis primeros años escolares y con mis primeros pasos en estudios más avanzados, ya había abrazado el género lírico.
Una de las materias a estudiar dentro de la carrera magisterial eran literatura y filosofía.
Realmente me encantaba asistir a estos cursos.
Ya entonces había comenzado con sencillos experimentos poéticos.
Buscaba encontrar un estilo propio donde pudiera reflejar las ansias populares y el amor verdadero o la ausencia de este.
Lamentablemente, la gran mayoría de autores que leíamos en estos cursos de literatura eran mayoritariamente románticos.
No es que tenga nada en contra el romanticismo, pero entendía que el concepto sentimental que se transmitía en estos hermosos textos era el de la perfección y el amor eterno, sin dificultades.
«Y se amaron apasionadamente y vivieron felices para siempre».
Al mismo tiempo, como joven y aspirante a una vida con amor, había ya iniciado mi aventura de relaciones amorosas sin mucho éxito.
Me enamoraba muy rápido e intensamente, pero mi ansiada pareja pronto descubría que yo no era lo que ella buscaba y entonces comencé a sentir el gusto del fracaso y de mis limitaciones.
Me preguntaba, entonces, dónde estaban aquellos versos del verdadero amor, o de la ausencia de este noble sentimiento.
Como joven, también yo entré en este período de rebeldía, de luchar por la justicia.
Había comenzado a participar en movimientos juveniles políticos para cambiar el injusto y represivo régimen que gobernaba el país.
Tampoco ahí pude encontrar los versos poéticos sobre esta lucha popular ni sobre los sufrimientos del pueblo.
No, los versos seguían en torno a las golondrinas, las flores del verano y el amor eterno.
Estaba y estoy convencido de que el artista, escritor, poeta, que no siente las agitaciones, las inquietudes, las ansias de su pueblo y de su época, es gente de sensibilidad mediocre.
Igualmente, los que no sienten que el amor verdadero es aquel que se va construyendo con el tiempo en sus relaciones, e incluye el respeto, el apoyo y la comprensión mutua. El objetivo de la felicidad es un camino lleno de tropiezos.
La palabra felicidad perdería su significado si no estuviera equilibrada por la tristeza.
Muy importante, además, es poner sobre la mesa las dificultades, los desencantos, que podemos pasar, con seguridad, en nuestros intentos de formar nuestra pareja.
El que no escribe en sus poesías o diferentes textos estos conceptos elementales es gente de comprensión anémica.
Yo he leído muchas poesías hermosas y me encantaba, y todavía me sigue encantando, aquel idioma usado por los poetas que describían lo hermoso, lo dulce, lo eterno, el tú y yo, para siempre
A mi entender, este estilo de escritura poética de temas fundamentales sobre la vida debería cumplir determinados requisitos.
Por ejemplo, además de textos hermosos y melódicos, también deberían llevar en sí un mensaje pedagógico.
En el amor, no todos buscan la perfección estética. Personalmente, no buscaba mi princesa, sino una compañera., a alguien que me quisiera como soy, que me comprendiera y compartiera en gran parte mi filosofía de vida y de lucha por la justicia.
En la sociedad buscaba un llamado a la rebeldía, a la igualdad y a una participación popular.
¿Dónde están esos poetas?
Pero mi pasión por la poesía y la prosa poética estuvo siempre presente.
En mi búsqueda literaria logré leer algunos versos de poetas que despertaron mi curiosidad, mi optimismo y esperanzas poéticas.
Aquí hablo de Pablo Neruda y de Mario Benedetti entre algunos otros, como Octavio Paz y Antonio Machado.
Estos gigantes de la literatura poética supieron transmitir pedagógicamente el sentimiento, el mensaje de una forma hermosa y apasionante.
Aquí, Neruda nos escribe sobre el amor verdadero,
un amor perdido y el dolor de su ausencia:
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo:
La noche está estrellada y tiritan azules los astros a lo lejos.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso y a veces, yo también la quería
¿Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos?
Puedo escribir los versos más tristes Pensar que no la tengo, sentir que la he perdido
Oír la noche inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como el pasto al rocío.
La noche está estrellada y ella está conmigo
Pablo Neruda.
Benedetti escribe sobre los motivos y causas de su
amor:
Te quiero:
Tus manos son mi caricia. Mis acordes cotidianos.
Te quiero porque tus manos trabajan por la justicia.
Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada te quiero por tu mirada que mira y siembra futuro.
Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo y en la calle, codo a codo somos mucho más que dos.
Tu boca es tuya y es mía. Tu boca no se equivoca.
Te quiero porque tu boca sabe gritar Rebeldía
Y por tu rostro sincero y tu paso vagabundo y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo, te quiero.
Te quiero en mi paraíso.

