Nube empieza a hacerse preguntas cuando una compañera le dice que su familia es «diferente». Confundida, se adentra en un bosque lleno de árboles que le cuentan historias sobre sus propias familias. En cada encuentro, Nube descubre que no hay una sola forma de ser familia y que lo más importante no es cómo está formada, sino cuánto amor hay dentro de ella.