Skip to main content

Cuéntame un cuento inventado

Page 1

Cuéntame un cuento

inventado

Verónica Gamero

Ilustrado por: Jessica Gázquez Soria Prologuista: Silvia Álava


Introducción El para qué de un cuento inventado

S

iempre he preferido un «para qué» a un «por qué»: El «por qué» nos sitúa en el pasado, nos coloca en un plano que exige explicaciones a lo ya realizado y no ofrece posibilidad de cambio. Un «para qué», sin embargo, nos coloca mirando a futuro. Proyecta. Reta. Ofrece la posibilidad de modificación. Plantea un propósito. Llama a la acción. Te propongo que alternes tu hábito de leer con el de inventar porque el arte de inventar una historia reporta enormes beneficios, tanto a niños como a adultos: Para los niños está claro: Ellos prefieren, sin duda, que

3


Verónica Gamero

les narremos nuestras historias mirándolos a los ojos. Elevan su imaginación hasta límites que nos resultan insospechados. La fantasía campa a sus anchas. Se favorece la complicidad adulto-niño. Les relaja. Favorece la concentración y la memoria. Les despierta la curiosidad, la incertidumbre. Contribuye a que comprendan y reproduzcan los roles de la sociedad. Proporciona valores, los que nosotros elijamos para ellos pues, al fin y al cabo, es nuestra creación la que ponemos a su disposición. Adquieren conciencia de la temporalidad, favorece el pensamiento lógico a través de la secuencia y el manejo de los tiempos y el espacio. Desarrolla el lenguaje oral, pero también el gestual y, cómo no, el emocional. Resulta, sobre todo, terapéutico: si aderezamos el cuento con imágenes metafóricas de sus vidas; si convertimos sus vivencias en hipérboles; si camuflamos a sus amigos y enemigos en piel de princesas y ogros… conseguiremos un efecto prodigioso, a mí me gusta llamarlo magia: observaréis con asombro cómo al finalizar la historia sus lenguas se «desatan» y terminan contándonos aquello que les inquieta o alegra. Cuando le contamos un cuento inventado le estamos regalando el don de la paciencia. Esta ventaja que, a simple lectura parece obvia, se está convirtiendo hoy día en un bien escaso. La tiranía de la digitalización y las nuevas tecnologías se impone a todos los aspectos de nuestras

4


Cuéntame un cuento inventado

vidas: Vivimos la era de la esclavitud a unas pantallas que nos muestran el mundo sin movernos de la silla, que nos facilitan un vertiginoso acceso a la información. La usabilidad intuitiva cada vez está más conseguida en todas las herramientas y dispositivos electrónicos. Todo ello está reemplazando el valor (incalculable) del retardo de la gratificación por el esfuerzo... Dilatar retos para retomarlos después en un lento camino al éxito… ¡parece que todo eso ya no se lleva! Y el daño que esa inmediatez produce en edades tan tempranas puede ser casi irreparable. Intentad imaginar qué clase de adultos serán nuestros pequeños impacientes de hoy día. Reflexionar sobre ello aterra. Y ¿para qué inventa cuentos un adulto? A simple vista, resulta algo más complicado pensar en el beneficio que pueda reportarnos a nosotros. Para cuando se ha llegado a la edad de tener hijos e inventarles cuentos, probablemente la capacidad de imaginar mundos fantásticos a esas alturas ya brille por su ausencia. Lo más fácil entonces es recurrir a cuentos tradicionales y maquillarlos para darles algo de originalidad. Salvando aquellas personas que creen que definitivamente no son buenos en creatividad porque tenerla o no, es una cuestión de azar, genética, destino u otras chorradas similares, el resto de los adultos que se plantean entrenar el «músculo» de la creatividad lo hacen afanosamente a través de técnicas diversas.

5


Verónica Gamero

Existe toda una literatura en el mercado sobre estrategias para desarrollar la creatividad en adultos, al igual que lo hay para potenciar la memoria, o elevar el coeficiente intelectual. Sin embargo, esta literatura, que no pongo en duda sea beneficiosa, hace hincapié solo en una dimensión de la creatividad: aquella que trabaja los aspectos más racionales del pensamiento. A través del brainstorming, los mapas mentales, asociación de ideas, etc., los adultos trabajamos con esmero en mejorar el pensamiento crítico, generar opiniones diversas o buscar nuevas ideas a través de técnicas de entrenamiento mental. Pero los aspectos más racionales del pensamiento, ya lo estimulan concienzudamente las instituciones educativas desde nuestra infancia. El trabajo por el que apuesto pasa por asumir que los adultos también podemos emplear todos los recursos para el desarrollo de ese talento creativo que, sin saberlo, los niños explotan a diario de forma innata: el juego, el arte, la fantasía, la imaginación… Y los cuentos inventados, que, sin duda, engloban todo lo anterior. Convirtámonos en inventores, en pensadores disruptivos. Ser capaces de cultivar el pensamiento divergente nos facilitará enormemente la adaptación a las exigencias de un mundo cambiante, donde las habilidades que se valorarán, sin duda, en este siglo y venideros, serán aquellas que huyen de la reproducción de modelos encorsetados. Busquemos generar nuevas ideas, potenciar las capacidades de innovación en la resolución de problemas y en la comprensión de nuestro entorno.

6


Contenido de este libro

E

structuro el libro en cuatro partes donde fantasía y realidad se entretejen para el deleite del niño y también para el vuestro. En la primera parte ofrezco una recopilación de algunos de los mejores cuentos que he inventado para mis hijos, al menos aquellos que más recuerdan... Son una muestra de narrativa improvisada con garantía de éxito asegurado. No me gusta clasificarlos por edad, cada uno conoce a sus hijos y es capaz de estimar el estadio madurativo en el que se puedan encontrar para entender el cuento o disfrutarlo. Les conté un mismo relato durante años y siempre les encantó escucharlo. Cuando mi hija mayor creció intenté hilar tramas más elaboradas para ella, pero, para mi sorpresa, al narrarlas a su hermano menor, provo-

7


Verónica Gamero

caba el mismo efecto mágico a pesar de su corta edad. En la segunda parte presento dos relatos que, si bien en un principio pretendía que fueran únicos, me vi obligada a prolongarlos durante varias noches. El enganche al argumento provocó alargar las vidas de sus personajes. Ambas historias son clara muestra de las ventajas del cuento inventado. Practicar la improvisación provoca la plasticidad en la trama y retiene su interés. Utilizad mis cuentos a capítulos con vuestros hijos, claro que sí, pero, ante todo, inventad los propios. Servíos de los míos como guía. Son solo ejemplos. El poder está dentro de vosotros, familia. Todos tenemos una historia: Averiguad cuál es la vuestra, maquilladla, dadle cuerda… Y adelante. En la tercera parte, proporciono algunas herramientas poderosas para trabajar la creatividad valiéndome de fragmentos de cuento para completar: empiezo cuentos para interrumpirlos después, o bien les doy finales para que los inicien. En algunas ocasiones muestro los finales que mis propios hijos ideaban. En otras, espero que coronéis vosotros la historia como entrenamiento. De este modo os hago partícipes a vosotros, lectores. Os convierto en narradores y cuentacuentos. Invitad a vuestros hijos a inventar. Construyamos juntos un cuento imperfecto, pues no lo necesitamos perfecto. No existen esos cuentos. El momento es la única cosa que debe ser perfecta, el mismo proceso creativo lo es. Y una vez que sabéis que la perfección no existe dejaréis de

8


Cuéntame un cuento inventado

buscarla y será entonces cuando se haga la magia. Por último, la cuarta parte da respuestas a muchas de nuestras inquietudes para resolver dudas sobre el desarrollo de la creatividad infantil. Aspectos teóricos y conceptuales se mezclan con casos prácticos, fundamentos y recomendaciones justificados por la nueva sociedad que se está trazando, donde las prisas y el exceso de estímulos nos impide a menudo sentarnos a tomar aliento con nuestros hijos. Servíos, en definitiva, de todo mi repertorio como inspiración, para mostraros caminos nuevos. Solo cuando encontréis los propios estaréis preparados para inventar. Así que, relajaos…

9


Primera parte Abonando el terreno


¿Te gusta leer cuentos a tus hijos? Pues prueba a crear un rincón de soñar y pasad la tarde imaginando estar donde no estáis. Inventad juntos el relato y prueba a sostener tu mirada en la suya mientras dura ese momento… Es magia pura. En esta nueva Era Global, donde nos acercamos a quien tenemos lejos, mientras nos alejamos de quienes están más cerca... En el marco de ecosistemas educativos que premian los altos índices de IQ o las destrezas tecnológicas, ¿a qué plano quedan relegadas las conversaciones cara a cara, el retardo de la gratificación, la fantasía, la imaginación sin límite, sin copia ni guía…? En estas páginas encontrarás algo mucho más poderoso que una selección de cuentos con moraleja: encontrarás la clave para que padres y educadores afronten el desarrollo de la creatividad infantil desde otro ángulo. Aprenderás a transformar la mirada y hablar el idioma del niño a través de técnicas diversas y recursos sencillos como los juegos o las artes, pero fundamentalmente a través del cuento inventado. En este libro me atrevo a volar, encuentro hadas en mi jardín o sueño con mares inventados. Pero estas que fueron mis historias no deben ser las tuyas. Inventa. Yo te llevaré de la mano. Solo tienes que buscar en tu vida y darle un toque de color.

ISBN 978-84-18017-52-0

9

788418

017520


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Cuéntame un cuento inventado by BABIDI-BÚ - Issuu