Berta desea volar y prueba diferentes maneras de lograrlo. Baila, salta, se balancea y hasta intenta hacer viento con un abanico, pero nada parece funcionar. Sin embargo, su determinación la lleva a descubrir algo importante. Mientras observa a una abeja y sigue su camino por el bosque, Berta no se rinde y, al final, encuentra la manera de alzar el vuelo.