Es el año 2012. Cam es un hombre feliz en su trabajo y en su hogar, casado y con dos hijos, Uriel y Jeliel. Las situaciones de la vida se imponen: divorcio, la muerte de uno de sus hijos y una enfermedad mortal lo llevan a una fuerte depresión, abandono, tendencias suicidas y un odio personal contra la vida. Ataques e insultos a la vida hacen que ella se presente a él como una esbelta dama, quien le hace ver su realidad confrontándolo a él mismo. Cam se reencuentra después de 33 años con el amor de su juventud, Nael, casada, con tres hijos y una vida agitada y dolorosa, para revivir esa relación de amor intenso nunca olvidada, días de pasión, recuerdos, promesas, un combate entre el amor y el dolor donde Cam estará obligado a confrontar su pasado y Nael su presente. Cam conoce más tarde a los 7 hijos de la vida: el Miedo, la Muerte, la Soledad, el Tiempo, el Perdón, el Cambio y el Amor, entidades quienes le hacen entender la vida a través de enseñanzas indescifrables, donde Cam tomará valor para confrontarse