

A Coco se le cayó la cola
Belkis Noa Wong
El Valle de la Esperanza era un lugar tranquilo.
Los animales, al ser vegetarianos, se habían acostumbrado a una vida pacífica. Vivían en completa armonía, disfrutando de la naturaleza.

El río se reía, las flores estaban contentas, el viento soplaba y acariciaba a todas las criaturas del lugar y la tierra húmeda olía a primavera. Nadie trataba de ser mejor que el otro. El único problema era Cocó, un cocodrilo que presumía de ser superior.

Cocó creía que podía dominar a todo el mundo. Le bastaba mover su cola con furia y enseñar sus enormes colmillos para mantener atemorizada a toda su vecindad. Trataba mal a sus compañeros y alardeaba de su fuerza.


Cocó, un orgulloso cocodrilo, usaba el miedo y su poderosa cola para atemorizar
a los animales del valle, hasta que un suceso inesperado lo hizo cambiar.
El gato ‘’león’’