MUSICA AL LIMITE (4G)8
27/4/10
08:09
Página 23
www.elboomeran.com
1 La música en sí: la concepción contrapuntística de Glenn Gould* Glenn Gould es una excepción entre casi todos los intérpretes musicales de este siglo. Era un pianista virtuoso y brillante (en un mundo de pianistas virtuosos y brillantes) cuyo sonido único, estilo desenvuelto, inventiva rítmica y, sobre todo, dotes de atención, parecían rebasar con creces los límites del acto interpretativo en sí mismo. En los ochenta discos que grabó, el tono de su piano se reconoce de inmediato. Oyéndolo tocar en cualquier momento de su carrera lo distinguiremos al instante de Alexis Weissenberg,Vladimir Horowitz o Alicia de Larrocha. Su manera de interpretar a Bach no tiene parangón. Al igual que ocurre con el Debussy o el Ravel de Gieseking, el Chopin de Rubinstein, el Beethoven de Schnabel, el Brahms de Katchen o el Schumann de Michelangeli, Gould define la música. Su interpretación de Bach es imprescindible para comprender definitivamente al compositor. Pero, a diferencia de todos los pianistas mencionados y de sus especialidades personales, cuando Gould toca a Bach, su música no es menos sensual, inmediata, placentera y admirable que la de aquellos, si bien parece revelarnos una especie de conocimiento formal sobre un tema enigmático, hasta el punto de que podría pensarse que, al tocar el piano, Gould propone ideas complejas y de gran interés. El que Gould hiciera de ello el eje central de su carrera convirtió su trayectoria más en un proyecto estético y cultural que en el acto efímero de interpretar a Bach o Schönberg. * Vanity Fair, mayo de 1983; reedición de John McGreevy, ed., Glenn Gould: Variations, Doubleday, Nueva York, 1983.
23