E
GOS EN EL BAILE
En el mundo de la artes el ego “alto” puede ser algo común como ocurre en muchos otros campos. No obstante, en esta ocasión hablemos sobre el ego en la danza. En la vida de un Bailarín el éxito puede provocar que el ego aumente. Esto lo podemos percibir en bailarines avanzados, que están en posiciones de liderazgo y cuya técnica es sobresaliente o en alumnos con cierto nivel en progresión, que están avanzando en su proceso de crecimiento. El tener cierto prestigio o “nivel” en el salón de clases puede influir en la conducta del estudiante e incrementar su ego. En general, cuanto más progrese un bailarín más propenso está a que, consciente o inconscientemente, aumente su ego. “El ego puede volver al bailarín arrogante o esnob, y/o hacerle creer que su baile es mejor de lo que realmente es. Entre otras consecuencias, el desarrollo del ego de bailarín puede detener el progreso de quien lo padece”, informa el blog Estilo Swing.
Características de un bailarín egocéntrico:
Se creen cualificados para enseñar a otros, aunque carezcan de experiencia suficiente para dedicarse a la profesión.
Creen que son "avanzados" antes de estar cualificados para serlo. / Sentirse superior en clase.
Rehúsan tomar clases básicas para mejorar su técnica y prefieren no bailar con principiantes, que puedan deteriorar la imagen que tienen de sí mismos.
Ser demasiado crítico/a con otros bailarines, pero incapaz de aceptar críticas constructivas de su propio baile.
No aprovechar las oportunidades para mejorar su baile.
Culpar a otros por un "mal baile" y/o no saber divertirse con un bailarín de nivel inferior.
FUENTE: ESTILO SWING
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