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El circo de las sonrisas falsas

(Siete obras breves y cuatro monólogos)

Hace veintisiete años que escribo teatro. Hace once años que descubrí el camino hacia el cambio de consciencia. Este es mi primer libro de textos teatrales en donde, todos los textos, fueron escritos luego de haber iniciado mi camino de autoconocimiento. Informo esto, porque notarán que, en las diferentes obras, ya no hay una necesidad de denunciar a los victimarios en el mundo; sino que se encontrarán con la exteriorización de la lucha interna de mi propia mente.

Hoy, siendo consciente, de que lo que me quita la paz no es el mundo, si no mi estado mental, informo que mi obra teatral mutó. Hoy utilizo al teatro para exponer a mi propio ego, a mi propia mente.

Resuenen los que gusten resonar. Disfruten los que puedan disfrutar.

Augusto Godachevich / 2026

Gracias a las personalidades inspiradoras de Ana Julia Vigo, Paola Triñanes, Betina Policastro, Julio Bona, Alejandra Marcos Costa, María Fernanda Charlotte, Martín Valbuena, Gisela Wulbrandt y Luciana Kaseta.

01 Una regadera de mierda (Dos actores y una actriz)

02 ¡Qué simpática, la gorda! (Una actriz)

03 Los pataleos terminan en milagros (Dos actores)

04 Llevate las tangas (Dos actrices)

05 La fecha con marcador indeleble (Una actriz)

06 La persona que vive en mi cuerpo (Un actor y una actriz)

07 Chusmerío a destiempo (Dos actrices)

08 Esta no es mi cara (Una actriz)

09 La mejor actuación de mi vida (Dos actrices)

10 El circo de las sonrisas falsas (Una actriz)

11 Un diálogo teatral de despedida (Dos actores)

Una regadera de mierda

Julio Carla Mozo

(Están sentados a la mesa de un restaurante. Sobre la mesa hay sólo dos copas y una botella de vino. Él le sirve primero a ella y luego se sirve él. Brindan).

Julio (Absolutamente sincero): ¿Te soy sincero? Sos muchísimo más hermosa en persona que en fotos.

Carla ¿En serio? Gracias.

Julio En serio. Estoy completamente sorprendido.

Carla (Como haciendo un chiste): Entiendo que es algo que le dirás a todas. ¿No? (A Julio le cambia la expresión de alegre a enojado y después a triste). Julio… ¿Te pasa algo? ¿Te molestó lo que dije?

Julio Es que ya veo toda la película… (Mientras se sirve una segunda copa).

Carla ¿Qué película?

Julio Ya veo toda la película, Carla. Siempre es la misma película.

Carla No entiendo.

Julio ¿Sabés de qué estoy harto?

Carla ¿De qué?

Julio De simular que soy algo que no soy. De eso estoy harto.

Carla ¿Y cómo sos?

Julio Estoy lleno de mierda.

Carla No entiendo, Julio.

Julio Estoy lleno de mierda. ¿Qué cosa no entendés? Me llenaron de mierda. ¿Vos no estás llena de mierda? Yo sí estoy

lleno de mierda. Me llenaron de mierda. Estoy cansado de aparentar que no. Tengo el cuerpo lleno de mierda. Tengo la mente llena de mierda. Tengo el alma llena de mierda. Mi alma levita y chorrea mierda. Va salpicando mierda por todos lados. Sí, porque aparte de estar lleno de mierda, estoy todo agujereado. Tengo el corazón agujereado, …. ¿y sabés qué sale por los agujeros?

Carla ¿Mierda?

Julio ¡Exacto! Mierda sale por los agujeros. Mierda. Mi corazón es una regadera de mierda. ¿El tuyo no?

Carla ¿El mío?

Julio Sí, el tuyo, Carla. Creéme que estoy harto. Estoy harto de tanta falsedad. De tanta hipocresía. Te pido disculpas. Sé que es nuestra primera cita. Pero me dijiste que te gustaban los hombres sinceros. ¿Querés que sea sincero? Entonces soy sincero: Yo quiero gustarte. Me gustás, Carla. Me parecés bellísima. Quiero tener sexo con vos.

Carla ¿Podés bajar la voz?

Julio No puedo bajar la voz, Carla. ¡Quiero tener sexo con vos! ¡Quiero tener hijos con vos!

Carla ¿Hijos?

Julio Sí, hijos, carajo. Hijos.

Carla Está bien. Pero… ¿No podés bajar la voz? ¡Por favor!

Julio ¿Querés que sea sincero? No puedo bajar la voz. Este es mi tono sincero. ¡No puedo bajar la voz! (Mirando alrededor) Y si te molesta te pido que te vayas.

Carla Julio, escuchame… ¿Querés que vayamos a caminar?

Julio No. Tengo hambre. ¿No veníamos a comer?

Carla Sí, pero no creo que nos atiendan si seguís levantando la voz así.

Julio (Preguntándoselo). ¿Vos decís? (Se para y sale hacia la cocina del restaurante. Se escucha ruido a ollas caídas. Vuelve a entrar). Ahí nos van a servir. Pedí ñoquis con salsa boloñesa.

Carla ¿Pediste por mí?

Julio Me dijiste que era tu comida preferida... ¿Qué pasa? ¿Cambiaste de comida preferida en un mes?

Carla No, no. Está bien. Sólo me sorprendió que te hayas acordado.

Julio ¿Te sirvo más vino?

Carla Bueno.

Julio Pedí el que me dijiste que te gustaba. ¿O ahora preferís otra cosa?

Carla (Intentando que se calme). No, está bien.

Julio Te pido que seas sincera, Carla. Por favor. Sólo te pido que seas sincera. ¿Es mucho pedir?

Carla Soy sincera.

Julio (Se para) Mirame, Carla. ¿Qué opinás?

Carla ¿Qué opino de qué?

Julio De lo que ves. Es la primera vez que nos vemos en persona.

Carla Pero ya nos habíamos pasado fotos…

Julio No es lo mismo. Sabés que no es lo mismo. ¿O es lo mismo para vos?

Carla No, no es lo mismo.

Julio ¿No te pedí que seas sincera?

Carla Sí, pero…

Julio Carla, mirame y decime qué opinás con absoluta sinceridad, por favor. (Se arrodilla). Te lo pido de rodillas.

Carla Parate, Julio.

Julio No me paro una mierda hasta que seas sincera.

Carla Me gustás, Julio. Me gustás.

Julio ¿Cuánto te gusto? ¿Del uno al diez cuánto me das?

Carla ¿Del uno al diez?

Julio Dale, Carla. No quiero perder más tiempo en mi vida. Quiero estar con alguien que me acepte como soy... o prefiero estar solo. Basta de máscaras. Decime cuánto me das.

Carla No sé… Por ahora… te doy un... seis y medio.

Julio (Sonríe de alegría). Bravo, Carla. Bravo.

Carla ¿Por qué te pone feliz un puntaje tan bajo?

Julio Porque es un puntaje sincero. Por eso me pone feliz. (Entra el mozo con los ñoquis. Julio se para y se sienta).

Carla ¿Te ensuciaste los pantalones?

Julio No importa. Sólo son pantalones.

Carla Bueno. (El mozo sirve callado y se va).

Julio Comamos y vamos viendo.

Carla ¿Qué cosa vamos viendo?

Julio Si sube o baja el puntaje.

Carla Ah…

Julio Quiero que sepas que sos libre de irte cuando quieras. ¿Sabés?

Carla Sí, ya sé. Está bien.

Julio No te quedes para no herirme. Prefiero comer sólo las dos porciones de ñoquis. Prefiero comer hasta reventar antes que estar tolerando las miradas de rechazo de otra mujer.

Carla Me quiero quedar, en serio. Todo esto no me lo esperaba. Pero por ahora me quiero quedar. No soy una mujer que se asuste fácilmente.

Julio Bueno, genial. Comamos, por favor. (Prueban los ñoquis). Están fríos.

Carla No sé si fríos, pero calientes no están.

Julio (Pegando un grito) ¡Están fríos!

Carla Está bien. Los comemos así.

Julio (Entra el mozo. Al mozo.) Los ñoquis están fríos.

Mozo No puede ser.

Julio (No lo puede creer). ¿No puede ser? Pruebelós.

Mozo No, no está bien. Ya se los caliento.

Julio Pruebelós, carajo.

Mozo ¿Usted quiere hacerme echar?

Julio No, sólo quiero que los pruebe para que se meta su “no puede ser” por el centro del orto. (Carla ríe por lo bajo).

Mozo Fue una expresión sin pensar.

Julio Ya veo. Caliénteme los ñoquis de una vez.

Mozo (Llevándose ambos platos). Sí, ya mismo. (Sale).

Julio (A Carla). ¿Cuántos puntos bajé?

Carla (Ríe por primera vez). Ninguno. (Tomando su juego con humor): Al contrario. Subiste un punto. Ahora estás en siete cincuenta.

Julio ¡Qué sorpresa!

Carla Julio… ¿Qué te pasó? ¿Por qué estás así?

Julio ¿Así cómo?

Carla Tan enojado. Cuando hablábamos por internet no te sentía tan enojado. ¿Te molesta que nos hayamos visto en persona?

Julio Me molesta haber corroborado que sos tan hermosa.

Carla ¿Te molesta que sea hermosa?

Julio Sí, porque ahora me va a doler mucho más saber que no va a poder ser.

Carla ¿Y por qué no va a poder ser?

Julio No va a poder ser por lo que ya te dije. Soy una mierda. Las mujeres no quieren hombres que sean una mierda. Las mujeres quieren hombres que sepan ocultar que son una mierda. Yo podría venir acá y actuar el papel del hombre romántico, interesado, que sabe escuchar… Pero… ¿cuánto duraría? Ya lo experimenté demasiado. Todas te terminan diciendo…. “Vos cambiaste”. No, no cambié. Solamente ya no me dan más los brazos para sostener la puerta que esconde a la mierda. Ya no

tengo más baldes para poner debajo de cada agujero que chorrea mierda. ¿Sabés el esfuerzo que hay que hacer para estar midiendo cada palabra, cada acción? “Vos cambiaste”, te dicen. No, yo no cambié. Mi corazón siempre fue una regadera de mierda. Nada más que no quería que te dieras cuenta…, para que me aceptes. Pero ya no más. Prefiero estar solo toda la vida antes que tener que volver a actuar que estoy limpio. No, no estoy limpio. Nunca estuve limpio. Soy una mierda. Estoy lleno de mierda.

Carla ¿A qué te referís con eso de que sos una mierda?

Julio A eso que pasa cuando la cosa pinta bien... Cuando ya pasaste la etapa de seducción... Ahí baja toda la mierda. Ahí empiezan los miedos: De que se vaya con otro, de que me deje, de que me sea infiel, de dejar de gustarle, de que me sienta poco hombre... De no poderla satisfacer sexualmente... de no poderla proveer... Mierda, mierda, mierda y más mierda.

Carla Te entiendo.

Julio ¿En serio me entendés?

Carla Sí, en serio.

Julio Por eso me duele que seas tan hermosa. Por eso me duele imaginarme junto a vos. Me duele imaginarme que mañana vamos a seguir hablando como si nada. Me duele imaginar que mañana me seguirán llegando tus mensajes. Me duele mucho.

Carla De alguna forma me hacer sentir alivio lo que me contás.

Julio (Sorprendido). ¿Alivio?

Carla ¿Te creés que sos el único que pasó por eso? Todos estamos llenos de mierda.

Julio No lo dudo. Pero yo, al menos, decidí no ocultarla más. Yo no juego más.

Carla Está bien.

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