«El ego no es más que un pensamiento. Cuando buscas su origen, desaparece.»
«La liberación no es algo que lograr, solo el reconocimiento de lo que siempre ha sido.»
Ramana Maharshi
Tres son los actores de la representación cósmica: consciencia, mente y cuerpo. La consciencia, una y vacía, es cósmica. De ella participan todos los seres. La mente se extiende a lo largo y ancho del universo y se arremolina dando forma a infinitos cuerpos. Cada individuo, cada organismo psicofísico, es el centro del mundo y descansa sobre el fundamento sólido de una consciencia inmaterial. Esa es la presencia del origen (ātman) de la que habla este libro. Los seres son la expresión de la consciencia original, que ha deseado manifestarse y vivir la aventura de la diversidad a través de diferentes mentes y cuerpos. Consciencia, mente y cuerpo forman una unidad indisoluble, un continuo dinámico en perpetua transformación que llamamos «evolución cósmica» y cuya creatividad solo es posible gracias a la presencia del origen en cada