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AstroZone. no.001. Marzo-Abril 2026 2

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AÑO 01 | NO.001

MARZO-ABRIL 2026

La Teoría Onda-Piloto y el Realismo Científico

Fís. José Daniel Díaz Orozco

La posición privilegiada de la Tierra y su papel en la existencia de la vida.

Lic. Jennifer Patricia Alfaro Gil

Nuestra portada...

El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA capturó esta imagen de una llamarada solar, vista como el destello brillante hacia el centro superior, el 4 de febrero de 2026. La imagen muestra un subconjunto de luz ultravioleta extrema que resalta el material extremadamente caliente en las llamaradas y que está coloreado en azul y rojo.

Fuente: NASA Image Gallery.

ASTROZONE. Año 01. No. 001.

Marzo-Abril 2026

Es una publicación bimestral editada por Alianza Proyectos Astrociencias, Estado de Guerrero. Tel: 878 135 9549. Editor responsable: Lic. Guadalupe Karina Zamora González. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo e ISSN en trámite ante el INDAUTOR. Responsable de la última actualización de este número: Lic. Guadalupe Zamora, ciudad de Toluca, Estado de México. Fecha de última modificación: XX de febrero 2026.

La Teoría

Onda-Piloto y el Realismo

Científico.

Fís. José Daniel Díaz Orozco

MENSAJE EDITORIAL

Con la publicación de este primer número damos inicio a un nuevo proyecto editorial bimestral, concebido con el propósito de fortalecer la divulgación de la astrociencia y ampliar su alcance más allá de las fronteras regionales. Este esfuerzo nace de la colaboración entre participantes provenientes de distintas entidades de la República Mexicana, unidos por un interés común: acercar el conocimiento astronómico y científico a un público cada vez más amplio y diverso.

En un país tan extenso y culturalmente rico como México, resulta fundamental generar espacios que conecten a comunidades distantes mediante la ciencia, fomentando el intercambio de ideas, la curiosidad y la reflexión. Por ello, este proyecto busca consolidarse como un puente de divulgación que trascienda ubicaciones geográficas, promoviendo contenidos que puedan ser consultados desde cualquier región y por personas de diferentes edades e intereses.

Asimismo, reconocemos la importancia de diversificar los medios a través de los cuales se comparte el conocimiento. La divulgación científica requiere adaptarse a nuevas formas de comunicación, aprovechando

las plataformas digitales para hacer que la información sea más accesible, constante y comprensible. En ese sentido, esta revista representa no solo una nueva edición, sino una nueva vía para compartir el asombro y el rigor que la astrociencia ofrece.

Reafirmamos nuestro compromiso con la disponibilidad del conocimiento, convencidos de que la información científica debe mantenerse abierta, clara y al alcance de todos. Con esta primera entrega iniciamos un camino de colaboración y continuidad, con la intención de aportar al desarrollo cultural y educativo de nuestra sociedad a través del estudio y la divulgación del universo.

Con cariño, Alianza Proyectos Astrociencias.

La Teoría Onda-Piloto y el Realismo Científico

La mecánica cuántica (QM) por su carácter probabilístico, indeterminista y contra intuitivo que tiene pude llevar a todo tipo de personas desde un hombre sin conocimiento profesional en las ciencias exactas, hasta al científico de formación a interpretar erróneamente a la física cuántica. Para evitar el oscurantismo y el subjetivismo evitando así interpretaciones unívocas y equívocas en la QM, como postulado para la solución de dichas interpretaciones es un realismo natural, para decir lo que sí es y lo que no es, en analogía con lo que las observaciones de los fenómenos cuánticos expresados en su formalismo matemático y ahora en su interpretación de lo que una ontología adecuada nos dirán para obtener un verdadero marco de la realidad a la luz de la física cuántica y su reflexión.

Para ir directamente a la teoría y su postulado ontológico que propongo, evitando la extensión del texto presupondré que se tiene un conocimiento (al menos básico) de la QM tal como la función de onda, la dualidad onda-partícula, la ecuación de Schrödinger y el principio de incertidumbre, y algunas interpretaciones más comunes como la de Copenhague-Gotinga, everttiana, etc.

La teoría a analizar será la Teoría Ondapiloto de Bohm y de Broglie mediante la filosofía de la naturaleza que consiste en “poner de manifiesto que en la naturaleza coexistendimensionesfísicas(relacionadas con la estructuración espacio-temporal), ontológicas (modos de ser y de actuar), y metafísicas (que fundamentan el ser y la actividaddelanaturaleza)” 1 , —entendiendo su modo de ser principalmente— estas 3 características exigirán un realismo a la teoría, que desarrollaré más adelante.

La Teoría de Onda-piloto indica que es una teoría de partículas, radica en la reformulación del formalismo en la QM con las variables ocultas al estado cuántico, estas complementan la información de la función de onda completando la ecuación de Schrödinger de un sistema de partículas no relativistas logrando de este modo una teoría que describa el movimiento de partículas siendo conjuntamente empíricamente indistinguible de la SQM, teniendo un determinismo ontológico conocemos entonces sus causas2 , un gran mérito a esta teoría —explica Bell— es que por medio de instrumentos podemos observar la posición de las partículas.

La mecánica bohmiana tiene la particularidad de los fenómenos cuánticos fundada en una ontología clásica, donde la posición y la velocidad son determinadas. Para poder encajar el producto de los experimentos en esta ontología Bohm propone considerar al sistema cuántico como partículas definidas sobre las que actúan tanto el potencial clásico como el potencial cuántico (potencial de Bohm), en este comportamiento anómalo de los fenómenos cuánticos se debería así a la acción de esta fuerza nolocal, que depende de un modo instantáneo de la posición y de la velocidad de todas las partículas del sistema3.

Ya que las partículas tienen trayectorias

1 ARTIGAS Mariano, “Filosofía de la naturaleza”, Pamplona, EUNSA, 2003, p. 25.

2 Cfr. Vanney, Claudia E. 2016. "Interpretaciones de la mecánica cuántica". En Diccionario Interdisciplinar Austral, editado por Claudia E. Vanney, Ignacio Silva y Juan F. Franck.

3 Íbid.

definidas y evolucionan en el espaciotiempo independientemente si lo miden o no, la rigen principalmente la Ecuación de Schrödinger y Ecuación Guía, las cuales son deterministas; determinan una única evolución, por lo que objetivamente no hay probabilidades dinámicas. Esta teoría le da explicación a las predicciones, claridad a los oscurantismos, y complemento, dejando de lado toda subjetividad dándole objetividad al observador.

En esta teoría tenemos claras sus dimensiones físicas cuya dinámica está determinada en una evolución, su modo de ser modifica el original formalismo matemático para poder explicar su modo de actuar en sus trayectorias precisadas de las partículas que aunque ésta se muestra como una ontología de partículas, a diferencia de la física newtoniana (que tiene una ontología del atomismo lógico de Carnap4 incluso en una ontología de tipo kantiana) su realismo versa en primer lugar en un nuevo del formalismo matemático (ya que originalmente se modificó) en analogía explica por qué los entes cuánticos tienen estas posiciones definidas mostradas en los experimentos, llevándonos así a la fiabilidad de la ciencia.

El tipo de realismo que nos permite ser abiertos experimentalmente y con ello fiarnos de la ciencia tanto de su progreso como de la verdad objetiva que la inteligibilidad de la naturaleza nos muestra, es el realismo científico, siendo pieza clave para QM en particular para la Teoría Onda-piloto , ya que buscamos sus causas y efectos de la realidad, una realidad observable y medible que marca sus propias pautas en la que los humanos vamos adecuando la teoría con estas pautas de la naturaleza obteniendo así una verdad (aunque sea parcial); la Teoría Onda-piloto nos da a conocer estas causas que buscamos, mientras que el realismo científico nos ha dicho que hemos conseguido nuestro objetivo.

Ante esto también viene un efecto contraproducente, ya que el formalismo de la mecánica bohmiana está encuentra sub-determinado, se puede interpretar el potencial de Bohm de muchas formas, permitiendo el surgimiento de distintas interpretaciones de la mecánica causal que proponen ontologías distintas5.

Por la diversidad de observaciones y en la pluralidad de interpretaciones que tiene la QM “no podemos proporcionar un criterio uniforme de verdad científica que pueda aplicarse en todos los casos del mismo modo. La verdad científica es siempre contextual, y cada contexto particular incluyelaspeculiaridadesdelosfenómenos que se estudian y las correspondientes posibilidades de representarlos usando nuestrosmodelosyconceptos”6

Esto no quiere decir que no encaje el realismo científico para describir la realidad observable en la QM por la Teoría de Ondapiloto , pero como una (segunda) solución Nino Cocchiarella propone el realismo natural conceptual cuya ontología es formal, sin embargo, este tipo de realismo encaja más con los múltiplesmundos , lo cual no es el objeto de este trabajo.

A modo de conclusión, la filosofía de la naturaleza nos permite ahondar en los fenómenos de la physis echando mano de la ciencia en sus más grandes avances científicos, obteniendo una ontología correcta o en su defecto acercada (como en este caso de la física cuántica)

4 Cfr. BASTI Gianfranco, “De la lógica formal a la ontología formal: el nuevo paradigma dual en ciencias naturales”

5 Cfr. Vanney, Claudia E. 2016. "Interpretaciones de la mecánica cuántica". En Diccionario Interdisciplinar Austral, editado por Claudia E. Vanney, Ignacio Silva y Juan F. Franck

6 ARTIGAS Mariano, “Filosofía de la ciencia”, Pamplona, EUNSA, 2009, p.101.

para comprender la realidad, siendo la inteligibilidad de la naturaleza (gracias a la ciencia, matemáticas y filosofía) que nos llevara a esa confiabilidad de la ciencia dando como resultado de esa fiabilidad un realismo científico, el cual tienen una epistemología abierta al cambio de la naturaleza o mejor dicho al progreso científico adecuando siempre las teorías a la realidad empírica con la realidad metafísica

que subyace en el universo, dicha teoría aceptable (y que se acerca a la descripción de la realidad de la naturaleza en sentido amplio) es la TeoríaOnda-pilotoque como ya se mostró es determinista (causal) y formal (matemáticamente) obteniendo una nueva (y más acertada) cosmovisión de la realidad.

Lic. José Daniel Díaz Orozco Licenciado en Física. Semblanza por completar.

La posición privilegiada de la Tierra y su papel en la existencia de la vida

La existencia de vida en la Tierra no es un hecho fortuito aislado, sino el resultado de una compleja interacción de factores astronómicos, físicos y químicos que convergen de manera excepcional. Entre estos factores, la posición de la Tierra en el Sistema Solar y en la galaxia desempeña un papel fundamental. Este artículo analiza, desde una perspectiva astronómica y astrobiológica, por qué la ubicación de nuestro planeta es considerada privilegiada, abordando conceptos como la zona habitable estelar, la estabilidad orbital, la protección frente a radiación cósmica y la influencia de la Luna y los planetas gigantes. Comprender estas condiciones no solo permite valorar la singularidad de la vida terrestre, sino también orientar la búsqueda de vida en otros sistemas planetarios.

Desde tiempos antiguos, la humanidad ha reflexionado sobre su lugar en el cosmos. Sin embargo, ha sido la astronomía moderna la que ha permitido comprender con mayor precisión por qué la Tierra reúne condiciones únicas para albergar vida. Aunque el universo contiene miles de millones de galaxias y una cantidad aún mayor de estrellas, la combinación exacta de factores que posibilitan la vida compleja parece ser poco común.

El objetivo de este artículo es analizar los principales elementos astronómicos que hacen de la Tierra un planeta excepcionalmente afortunado, destacando su posición respecto al Sol, su entorno planetario y galáctico, y las consecuencias directas de estos factores en la aparición y mantenimiento de la vida.

La zona habitable del Sistema Solar.

Uno de los conceptos clave para entender la habitabilidad de la Tierra es el de zona habitable, definida como la región alrededor de una estrella donde un planeta puede mantener agua líquida en su superficie. La Tierra se encuentra prácticamente en el centro de la zona habitable del Sol.

Esta posición permite que la temperatura media del planeta sea adecuada para procesos biológicos complejos. Un planeta ligeramente más cercano al Sol, como Venus, experimenta un efecto invernadero descontrolado; uno más lejano, como Marte, presenta temperaturas demasiado bajas para sostener agua líquida de forma estable.

La estabilidad energética proporcionada por el Sol —una estrella de tipo G con una vida relativamente larga y una emisión de energía constante— ha sido crucial para que la vida pudiera desarrollarse durante miles de millones de años.

Estabilidad orbital y rotacional de la Tierra.

La órbita casi circular de la Tierra reduce variaciones extremas de temperatura a lo largo del año. Además, la inclinación del eje terrestre (aproximadamente 23.5°) es responsable de las estaciones, lo que favorece la diversidad climática y ecológica.

Un factor adicional es la presencia de la Luna, cuyo tamaño relativo respecto a la Tierra es inusualmente grande. La Luna contribuye a: La estabilización del eje de rotación terrestre. La generación de mareas, fundamentales

para procesos biológicos tempranos.

La regulación del clima a largo plazo.

Sin esta estabilidad, la evolución de vida compleja podría haberse visto seriamente limitada.

El papel de los planetas gigantes.

Júpiter y Saturno desempeñan un papel protector dentro del Sistema Solar. Su intensa gravedad actúa como un escudo parcial, desviando o capturando cometas y asteroides que podrían impactar con los planetas interiores.

Si bien los impactos han sido importantes en la historia terrestre —incluso influyendo en eventos de extinción—, una frecuencia excesiva de colisiones habría dificultado la continuidad evolutiva necesaria para la vida compleja. La configuración actual del Sistema Solar ha contribuido a un equilibrio entre estabilidad y cambio.

La ubicación de la Tierra en la Vía Láctea.

La posición de nuestro Sistema Solar dentro de la galaxia también resulta relevante. La Tierra se encuentra en el brazo de Orión, una región relativamente tranquila, alejada del centro galáctico, donde la radiación es más intensa y las interacciones gravitacionales son más violentas.

Esta localización reduce la exposición a fenómenos potencialmente letales, como explosiones de supernovas cercanas o intensas emisiones de radiación gamma, que podrían alterar gravemente la biosfera.

Implicaciones para la búsqueda de vida extraterrestre.

Reconocer lo afortunados que somos por la posición de la Tierra no implica negar la posibilidad de vida en otros lugares del universo, sino comprender que esta requiere condiciones muy específicas. El estudio de exoplanetas ha revelado numerosos mundos en zonas habitables, pero la habitabilidad real depende de múltiples factores adicionales, muchos de los cuales aún son difíciles de detectar.

La Tierra se convierte así en un modelo de referencia para la astrobiología, ayudando a definir criterios más precisos en la búsqueda de vida fuera de nuestro planeta.

La vida en la Tierra es el resultado de una extraordinaria coincidencia de condiciones astronómicas. La posición adecuada respecto al Sol, la estabilidad orbital y axial, la influencia protectora de los planetas gigantes y la localización favorable dentro de la galaxia han permitido que la vida no solo surja, sino que evolucione hacia formas complejas.

Desde una perspectiva científica, estos factores invitan a reflexionar sobre la fragilidad y el valor de la vida terrestre, así como sobre la importancia de continuar investigando el universo para comprender mejor nuestro origen y nuestro lugar en él.

Lic. Jennifer Patricia Alfaro Gil
Directora de Explorando el Cosmos. Divulgadora científica. Astrónoma. Directora de Space academy y Latina Kids. Vocal de la SAA.

¿Por qué la Luna se ve enorme cuando está cerca del horizonte?

Lic. Guadalupe K. Zamora González

A veces, cuando observamos a la Luna saliendo por el horizonte Este, u ocultándose en el horizonte Oeste, nos da la impresión de que luce de un tamaño más grande que en otros momentos en lo alto del cielo. ¿Lo has notado?

Esto no se trata de un fenómeno físico, sino que sólo es cuestión de percepción.

A esto se le conoce como ilusión lunar.

Nuestro cerebro no está “midiendo” tamaños absolutos a primera vista, sino que compara constantemente lo que observamos: si la Luna está en el horizonte, entonces está apareciendo junto a árboles, edificios, montañas, incluso personas; y al verla en comparación con estos objetos, en automático nos da la sensación de que tiene un tamaño enorme.

Sin embargo, conforme avanza la noche y la Luna aparece en partes más altas del cielo, perdemos esa referencia de objetos cercanos, y nos da la impresión de que es “más pequeña”.

En astronomía, expresamos el tamaño de un objeto en el cielo en su diámetro angular.

El diámetro angular es el tamaño aparente de un objeto celeste medido como un ángulo desde la perspectiva del observador. Esto quiere decir, por ejemplo, que, aunque la Luna y el Sol son de tamaños reales muy diferentes, en el cielo los apreciamos del mismo tamaño debido a su distancia, por lo que diríamos que tienen el mismo diámetro angular.

El diámetro angular se expresa en grados (°), minutos (‘), y segundos (“) de arco.

En el caso de la Luna, su diámetro angular es de 0.5° de arco, o 30 minutos de arco, y esta medida se mantiene durante toda la noche. ¡Podemos hacer la prueba! Cuando veas a la Luna cerca del horizonte, y aprecies la ilusión lunar de que es de un tamaño más grande, intenta cubrir con tus manos los objetos cercanos de referencia que estés percibiendo, para observar únicamente la Luna. Así, te darás cuenta de que estás mirando a nuestro satélite natural de su mismo tamaño usual.

¡La percepción de nuestro cerebro es fascinante!

Lic. Guadalupe Karina Zamora González Licenciada en Administración por la UAEMéx. Apasionada del sector aeroespacial y sus implicaciones cotidianas. Secretaria de la Asociación Astronómica del Valle de Toluca, A.C., editoria en jefe de las revistas digitales Viajero Estelar, y AstroZone. Co-fundadora de AstroExplora.

Luna llena y un árbol. Foto: Guadalupe Zamora.

Nueva Orleans, 1858

El Archivero

Donatien de la Croix no había tocado a su hermana en tres años. No porque la odiara, porque ella olía a pecado de una forma que él ya no podía ignorar. Perfume barato, sudor de marinero y algo más oscuro que su confesor le había dicho que era "la marca del demonio" pero que Donatien sospechaba era simplemente desesperación.

Marie-Claire trabajaba en los muelles. Donatien No le preguntaba qué tipo de trabajo, los trapenses le habían enseñado que algunas preguntas eran puertas que no debías abrir. Pero cada domingo ella aparecía en la biblioteca eclesiástica de St. Louis donde él trabajaba, dejaba una moneda en su escritorio sin decir palabra, y se iba. Quince centavos, cada semana durante tres años.

Donatien guardaba las monedas en un frasco de vidrio que escondía detrás de los volúmenes de Agustín. Nunca las gastaba, eran una promesa silenciosa "algún día te voy a rescatar".

Pero rescatar requería dinero y tener dinero requería un puesto mejor que bibliotecario eclesiástico auxiliar. Y un puesto mejor requería que dejara de cometer el error que había cometido la noche anterior, cuando el padre Marcel lo había encontrado llorando frente al libro de registros de bautizos.

—No puedes salvarlos a todos, hijo— le había dicho el padre. —No estoy tratando de salvar a todos, solo a uno—

Esa conversación había ocurrido hacía once horas. Ahora eran las 3am y Donatien seguía en la biblioteca, haciendo lo que siempre

hacía cuando no podía dormir, buscar patrones.

Llevaba seis meses transcribiendo registros antiguos de la parroquia. Bautizos, matrimonios, defunciones. Pero especialmente defunciones, había notado algo que no debería estar ahí, un patrón de aumento en las muertes por ahogamiento cada 33 años, exactamente.

En 1725 habían sido doce ahogados durante "marea inusual", en 1758 catorce ahogados por "río crecido sin razón", en 1791 dieciocho ahogados. En una "inundación inexplicable", en 1824 Veintidós ahogados.

1857 había sido el año 33 y aún faltaban cuatro muertes para completar el patrón de mayor número del común de ahogados.

Donatien había hecho una lista de personas en riesgo, gente que vivía cerca del agua, que trabajaba en los muelles, que tenían deudas con gente peligrosa. Marie-Claire estaba en esa lista.

Había tratado de advertirle, pero ella había sonreído, esa sonrisa cansada que usaba cuando él decía cosas que sonaban a sermón y le había dicho —Donny, si el río me quiere, me va a encontrar. No importa dónde me esconda—

Cerró el libro de registros, sus manos temblaban.

"Cuatro más. Faltan cuatro." pensó. Fue entonces cuando el padre Marcel entró a la biblioteca, caminando con esa lentitud de hombre que ya no teme a la muerte porque la conoce por nombre.

Traía algo envuelto en tela manchada de moho. —Tienes que leer esto— dijo—Y después tienes que quemarlo. —

—¿Qué es? — preguntó Donatien. —Algo que confiscamos en 1803. Lo escondí porque... porque quien lo lea va a entender cosas que no debería entender. Pero tú ya estás buscando esas cosas, ¿verdad? Con tus listas. Con tus números. —

El padre Marcel puso el bulto en el escritorio de Donatien —Léelo esta noche y quémalo mañana. Y por el amor de Dios, no le digas a nadie lo que encontraste. — Se fue antes de que Donatien pudiera preguntar por qué.

Donatien desenvolvió el códice a las 3:47am.

No estaba escrito en tinta, estaba escrito en algo que parecía sangre mezclada con agua de río, sobre piel que podría haber sido humana o podría haber sido algo peor. El idioma era choctaw, pero con anotaciones en francés que parecían ser traducciones hechas por alguien que estaba aterrado mientras escribía. Las manos que habían hecho esas notas temblaban, las letras se inclinaban en ángulos erráticos.

La primera página decía "SAKOWA ANOTI - La que Siembra Estrellas en Charcos" Donatien leyó, leyó y siguió leyendo hasta que el sol comenzó a salir y él ya no estaba seguro de si seguía siendo católico.

El texto no hablaba de demonios, hablaba de algo mucho más grande y mucho más indiferente. "Mami Wata Universal. No una diosa, una jardinera cósmica. Los planetas como el nuestro no son accidentes, son cultivos deliberados. Invernaderos. El agua no es un elemento, es el sistema circulatorio de una conciencia tan vasta que un mundo completo es apenas una célula en su cuerpo."

Había diagramas, pero eran difíciles de entender. Círculos que se intersecaban de

formas que dolían al mirarlos. Líneas que conectaban océanos a través de dimensiones que el ojo no podía ver.

"Cada 33 años, la jardinera prueba la fruta, si está amarga, poda, si está dulce, deja madurar.

Nueva Orleans no es una ciudad, es un invernadero. Las muertes no son castigos, son pruebas de sabor."

Donatien cerró el libro y vomitó en el cesto de basura junto a su escritorio. Cuando terminó, se limpió la boca con la manga y volvió a abrir el códice porque tenía que estar equivocado, tenía que haber entendido mal. Pero ahí estaba, en la última página.

"Los que trabajan cerca del agua, los que huelen a río, a sudor salado, a desesperación, estos son los frutos más dulces. La culpa los hace madurar más rápido. El sacrificio los hace más jugosos."

Marie-Claire. Marie-Claire olía a todo eso. "Faltan cuatro más" volvió a pensar.

Donatien salió corriendo de la biblioteca a las 6:15am. No se detuvo hasta llegar a los muelles, pero Marie-Claire no estaba ahí.

Un hombre al que Donatien reconoció, uno de los que a veces acompañaban a su hermana, uno de los que hacían que Donatien mirara hacia otro lado cuando pasaban, le dijo que ella había salido en un bote antes del amanecer.

—¿Sola? — preguntó Donatien, su voz sonó como papel mojado. —Con otros tres. Trabajo privado, vuelven al anochecer. —

Cuatro personas, en un bote, en el río” Faltan cuatro más”

Donatien corrió de regreso a la biblioteca. El códice seguía abierto en su escritorio.

Buscó frenéticamente en las páginas finales. Tenía que haber algo, alguna forma de detener la poda, de cambiar el patrón, de...

Encontró una anotación en los márgenes, en esa misma letra temblorosa "Si conoces el nombre del jardinero, puedes negociar con las tijeras."

Y abajo, casi ilegible "Pero las tijeras siempre cobran."

Los Guedés Lince llegaron esa noche. No como en las historias que Donatien había escuchado en las esquinas del Quarter, no como espectros con caras de calavera y risas de loco. Llegaron como tres hombres en trajes de lino blanco, con sombreros de copa tan negros que parecían absorber la luz de las velas.

Donatien estaba solo en la biblioteca, el padre Marcel se había ido a casa hacía horas y Donatien había cerrado todas las puertas y había puesto el frasco con las monedas de Marie-Claire en el centro de su escritorio.

Los tres hombres entraron sin abrir la puerta, simplemente estuvieron ahí, como si siempre hubieran estado ahí y Donatien acabara de notarlos.

—Hermano Donatien— dijo el del centro, su voz sonaba como agua corriendo sobre piedras

—Has leído la etiqueta de la maceta—

—Necesito hablar con ella— dijo Donatien, odiaba cómo temblaba su voz —Con Mami Wata, con la jardinera. —

Silencio. Luego algo que podría haber sido risa, si la risa pudiera ahogarse. —Ella no habla con los frutos— respondió el de la izquierda —Pero nosotros sí— añadió el de la derecha.

—Y estás en una posición interesante. —

El del centro se quitó el sombrero —Cuatro

almas faltan para completar el ciclo— dijo y sus ojos brillaron con una oscuridad que parecía el fondo del océano —Una de ellas es tu hermana. Tú lo sabes, por eso estás aquí. —

—Tómenme a mí en su lugar. — Los tres Guedés se miraron entre sí y los ojos de los tres brillaron en esa abismal oscuridad — Interesante— dijo el del centro —Pero tu sabor es... complicado. Demasiada culpa, no suficiente desesperación. Eres amargo. Tu hermana es dulce. No es un intercambio justo. —

—¿Qué sería justo— Silencio?

Luego, el Guedé de la derecha habló —Hay una posición vacante. El archivero anterior... se volvió demasiado empático con los especímenes. Tuvo que ser cosechado. Necesitamos reemplazo. —

—¿Archivero? — preguntó Donatien. — Documentas las podas, registra las cosechas y mantiene los libros. Es trabajo eterno. No puedes renunciar, no puedes morir, no puedes olvidar. —

El del centro agregó —Pero puedes modificar la lista de cosecha. Dentro de límites. Si necesitamos veintidós frutos este ciclo y tú nos das veintitrés de sabor equivalente... podemos ser flexibles con los nombres específicos—

Donatien miró el frasco de monedas. Quince centavos por semana durante tres años. —Si acepto... ¿Marie-Claire vive? —

—Ella vive, pero tú no. No de la forma que conoces. — contestó el Guedé. —¿Cuánto tiempo? — preguntó —¿Cuánto tiempo qué? —

—¿Cuánto tiempo tengo que ser archivero? — Los tres Guedés sonrieron, entre las sombras parecía que no tenían bocas, pero

Donatien sintió la sonrisa como presión en el pecho.

—Hasta que todos los invernaderos se cosechen por última vez. Hasta que Mami Wata deje de cultivar mundos. Hasta que el agua del universo se seque. —

—¿Y eso cuándo es? — podía sentir el temblor en su voz. —Pronto, en términos cósmicos. Quizá solo un par de millones de años terrestres. —

Donatien cerró los ojos. Pensó en MarieClaire dejando monedas en su escritorio cada domingo, en su sonrisa cansada, en la forma en que todavía lo llamaba "Donny" aunque él hacía tres años que había dejado de responder a ese nombre. —Acepto. —

—Bien— dijo el Guedé del centro —Entonces ven. Te mostramos tu oficina. —Extendió una mano que al tomarla Donatien la sintió como agua solidificada en la forma de dedos y sintió que el mundo se disolvía como tinta en un charco.

Salieron a la calle. Había una neblina densa con regusto salado. Caminaron hacia el río en completo silencio, Donatien y las tres sombras que ahora eran sus guías, sus carceleros, sus empleadores.

Al llegar al cauce y seguir avanzando, Donatien sintió que se disolvía en las aguas del Mississippi. Su conciencia se expandió y contrajo simultáneamente, como si su cuerpo estuviera convirtiéndose en información, en datos, en un concepto que el agua podía transportar.

Cuando recuperó el foco de sus pensamientos, estaban en algún lugar que no debería existir.

No era una caverna exactamente, era un espacio entre espacios, un pliegue en la realidad donde el agua se encontraba con

algo más grande. Una biblioteca que se extendía en todas direcciones.

No veía libreros exactamente, eran columnas de agua congelada que se elevaban hacia un techo que no existía y dentro de cada columna flotaban esferas de cristal líquido. Dentro de cada esfera, una escena en miniatura.

Donatien caminó hacia la más cercana, hipnotizado. Vio esferas que contenían momentos específicos de diferentes lugares, una mujer ahogando a su hijo en 1790, en el lecho de un río en la parte norte de México, llorando mientras lo hacía, un hombre robando un barco en Cardiff en 1723, dejando morir a la tripulación mientras él huía, una niña maldiciendo a su hermano antes de que el Mississippi se lo llevara en 1856.

Y al final, cuatro esferas vacías. Esperando.

Una de ellas tenía el nombre de Marie-Claire escrito en la superficie en letras que parecían hechas de burbujas.

—Tu primer acto como archivero— dijo el Guedé del centro —es llenar esas esferas. Necesitamos veintidós frutos este ciclo. Tu hermana estaba en la lista, ahora tú decides quién la reemplaza. —

Le entregaron un libro encuadernado en piel de algo que había vivido bajo el agua. Las páginas eran pergamino impermeable, la pluma era hueso de manatí que se llenaba sola con tinta que olía a océanos de otros mundos.

—Elige— dijeron al unísono —Pero elige rápido. El bote de tu hermana vuelve en tres horas, si no has llenado las esferas para entonces, ella llena una automáticamente.

Donatien abrió el libro, dentro había

nombres. Cientos de nombres. Miles. Todos los habitantes de Nueva Orleans que estaban "maduros para cosecha", gente que vivía cerca

del agua, que trabajaba en los muelles, que tenían el tipo correcto de culpa y desesperación.

Algunos nombres tenían anotaciones "Buen sabor. Desesperación con notas de esperanza", "Amargo. Demasiada ira, poca culpa", "Óptimo. Perfecta madurez." MarieClaire de la Croix estaba marcada como "Óptima."

Donatien pasó las páginas con manos que empezaban a desarrollar una textura extraña, algo entre piel y escamas.

Encontró otro nombre que reconoció, Jacques Moreau. Uno de los hombres que a veces acompañaba a Marie-Claire, uno de los que hacía que Donatien mirara hacia otro lado. Su nota decía “Sabor interesante. Culpa reprimida. Excelente candidato."

Donatien mojó la pluma en tinta que olía a tormentas lejanas y escribió el nombre de Jacques en la primera esfera vacía.

La esfera brilló. Dentro apareció una imagen en miniatura, Jacques en el bote, remando.

Donatien miró fijamente lo que había hecho. Esperó sentir algo. Horror, culpa, arrepentimiento. Solo sintió un vacío frío donde debería estar su alma.

Tres más. Donatien buscó nombres que conociera vagamente, gente que había visto en los muelles, de los que le había hablado Marie-Claire, que no tenían familias visibles. Gente que, se dijo a sí mismo "nadie extrañaría mucho." Era mentira y lo sabía, pero escribió los nombres de todas formas.

Cuando terminó la tercera esfera las manos

le temblaban tanto que dejó caer la pluma. Se quedó mirándola en el suelo del archivo —No puedo— Su voz sonó extraña en este lugar. Apagada, como si el agua absorbiera el sonido antes de que pudiera viajar.

—No puedo escribir el cuarto. No puedo... esto no está bien. Tiene que haber otra forma—Silencio. Luego, suave, casi gentil — Si no escribes el cuarto, tu hermana llena esa esfera. Esas son las reglas. Veintitrés frutos. Ni uno menos. —

—Pero ella no hizo nada malo. Ninguno de ellos lo hizo. Solo están... están viviendo. Están tratando de sobrevivir— dijo —Exacto. Por eso su sabor es dulce. La inocencia con un toque de desesperación, ese es el mejor sabor. Los culpables son amargos. Los inocentes son deliciosos—

Donatien sintió algo subir por su garganta. Bilis, horror, la última pieza de su humanidad intentando escapar —No puedo elegir. No tengo derecho a elegir quién vive y quién muere. —

—Ya elegiste. Elegiste a tu hermana. Ahora solo estás eligiendo qué precio pagas por esa elección. — dijo el de la izquierda.

La esfera con el nombre de Marie-Claire comenzó a brillar. Muy tenuemente al principio, luego más fuerte —Está llenándose sola. Tienes treinta segundos. — Donatien agarró la pluma. Pasó las páginas del libro frenéticamente, buscando un nombre, cualquier nombre, alguien que mereciera morir, alguien cuya muerte sería justicia en lugar de asesinato.

Pero no había nombres así. Solo había gente tratando de sobrevivir. Pescadores, estibadores, prostitutas, ladrones menores. Gente con deudas, con adicciones, con secretos. Gente como Marie-Claire, gente como él.

—Quince segundos— Eligió un nombre al azar. Ni siquiera lo leyó completo. Escribió y cerró los ojos.

La cuarta esfera se llenó. El brillo en la esfera de Marie-Claire se desvaneció.

Los Guedés observaban en silencio. —Bien— dijo finalmente el del centro —Tu hermana vive. Bienvenido al archivo. — Pero no se sintió bien. Se sintió como si acabara de asesinar a cuatro hombres. Porque eso era exactamente lo que había hecho.

—¿Eso es todo?, ¿Solo... escribo nombres y la gente muere? — preguntó Donatien —No solo eso. También documentas. Observas, registras cada juicio, cada poda, cada cosecha. Para que la jardinera recuerde. Incluso los cosmos olvidan. Tú serás su memoria auxiliar. —

—¿Por cuánto tiempo? — insistió —Ya te lo dijimos. Millones de años... o hasta que te vuelvas demasiado empático como tu predecesor y tengamos que cosecharte a ti también. —

Una de las columnas de agua se iluminó, dentro, Donatien vio el bote de Marie-Claire aproximándose al muelle. Ella estaba viva, riéndose de algo que Jacques acababa de decir. Jacques que estaría muerto en menos de una hora, Jacques cuyo nombre Donatien había escrito con su propia mano.

—¿Puedo cambiar los nombres? — susurró Donatien —No —respondió el Guedé de la izquierda —Una vez escritos, los nombres se fijan. Esa es la naturaleza del archivo, la permanencia es lo que lo hace verdadero—

Donatien se sentó en una silla que parecía hecha de innumerables capas de lodo solidificado. No era cómoda, no estaba diseñada para serlo.

—¿Qué le pasó al archivero anterior? — Los Guedés intercambiaron miradas. —Empezó a documentar cosas que no debería haber documentado— dijo el de la izquierda — Preguntas en lugar de respuestas, dudas en lugar de certezas. —

—Encontró la sección de Cosechas Fallidas— agregó el de la derecha —Mundos enteros que Mami Wata inundó completamente y replantó. Atlantis, Lemuria, otros con nombres que tú no reconocerías. —

Donatien sintió algo frío recorrerle la columna, algo que no era exactamente miedo, sino el reconocimiento de su propia estupidez.

Vio cómo Jacques remaba y cómo los otros tres, nombres que apenas recordaba haber escrito, sonreían, ajenos a que les quedaban minutos de vida. —¿Cómo mueren? — preguntó Donatien.

—El río decide. A veces es rápido. A veces no— dijeron los tres Guedés —Pero pronto lo veras, ahora eres el archivero. Tienes que documentar cada detalle, cada segundo—

Le dieron un cuaderno nuevo, las páginas olían a sal y sangre. —Escribe— ordenaron —Y no dejes nada fuera—

Así que Donatien observó. Vio cómo el bote volcó sin razón aparente a cincuenta metros del muelle, cómo Jacques intentó nadar, pero algo bajo el agua, algo con forma de caimán, pero del tamaño de un bote, lo arrastró hacia abajo mientras los otros tres hombres y su hermana gritaban.

El cuaderno en sus manos se llenó solo, escribiendo lo que él estaba viendo con una caligrafía que no era la suya pero que de alguna forma lo era.

"Sujeto J. Moreau. Ahogamiento. Duración: 47 segundos. Resistencia mínima. Terror

óptimo. Sabor registrado: 8.7/10."

Los otros tres siguieron. Uno tras otro, arrastrados por cosas que Donatien no podía ver con claridad pero que dejaban estelas en el agua como aceite derramado.

Marie-Claire, que sabía nadar mejor que cualquiera en el Quarter, empezó a nadar en medio del terror. Llegó al muelle sola y empapada, temblando, diciendo una y otra vez —El río los quería. Los quería a ellos. No a mí. ¿Por qué no a mí? —

Y Donatien, desde el fondo del Mississippi, en un lugar que no existía realmente, con manos que ya no eran completamente humanas, pensó "Porque yo te cambié por ellos. Porque soy tu hermano y elegí tu vida sobre las suyas. Porque ahora soy un jardinero y los jardineros siempre eligen qué florece y qué se poda.

Tres semanas después Donatien había desarrollado branquias. No las necesitaba para respirar, el archivo no requería respiración en el sentido tradicional, pero estaban ahí de todas formas, en los costados de su cuello, abriéndose y cerrándose con un ritmo que no podía controlar.

Sus ojos también habían cambiado, ahora eran levemente más grandes, con una membrana transparente que parpadeaba horizontalmente. Los Guedés le dijeron que era para ver mejor en el agua, Donatien pensaba que era para que se viera menos humano cada vez que se miraba en los reflejos de hielo de las columnas.

Había catalogado dieciséis juicios más desde aquella primera noche, cada uno documentado con precisión, cada muerte anotada, cada grito contado. Se estaba volviendo bueno en ello y eso era lo que más lo aterraba.

Marie-Claire había ido a la biblioteca

eclesiástica tres veces. El padre Marcel le había dicho que Donatien estaba "en retiro espiritual en una misión río arriba." Ella había dejado las monedas de todas formas, cuarenta y cinco centavos que nadie recogería.

Donatien las veía desde el archivo, los Guedés le habían mostrado cómo sintonizar las columnas para observar el mundo de arriba. Podía ver cualquier lugar cercano al agua y todo en Nueva Orleans estaba cercano al agua, así que vio a Marie-Claire llorando en su habitación una noche. No lloraba por Jacques, lo había conocido solo tres semanas, lloraba por su hermano, el que la había salvado de alguna forma que ella no entendía, pero sentía en los huesos. —Me abandonó— la escuchó decir —Como todos—

Donatien intentó no mirar más después de eso... Pero seguía mirando.

Fue en la cuarta semana cuando encontró la Columna 4,491. No estaba realmente escondida, simplemente estaba en el fondo del archivo, donde las columnas de hielo se volvían más oscuras y la luz de las medusaslámpara no llegaba bien.

La sección se llamaba COSECHAS FALLIDAS - INUNDACIÓN TOTAL - REPLANTACIÓN

REQUERIDA

Donatien abrió el primer registro con manos que ya tenían escamas hasta los codos. ESPECIMEN 4091-G (Autodenominado "Atlantis")

Ubicación: Coordenadas ya no existen en línea temporal actual

Tipo de cultivo: Homo atlanticus

Ciclo de cosecha: 11 completos, todos exitosos Causa de fallo: Los especímenes descubrieron la naturaleza del cultivo. Un archivero (Nombre: Kolasi) reveló información clasificada. Los especímenes intentaron comunicarse directamente con

Mami Wata Universal.

Resultado: Sabor se volvió "metálico, intelectual, no comestible." Demasiadas preguntas. Insuficiente aceptación.

Decisión: Inundación total. Replantación con Espécimen 4091-H (proto-humanos).

Observación: Nuevo cultivo muestra mejor sabor emocional. Menos preguntas. Más culpa. Óptimo para cosechas largas.

Nota del capataz: El archivero Kolasi fue cosechado junto con Atlantis. Su última entrada en el libro: "Lo siento. Quería ayudarlos."

Había más registros, docenas. Mundos enteros inundados porque habían aprendido la verdad, civilizaciones borradas porque habían hecho demasiadas preguntas, archiveros ejecutados porque habían sido demasiado empáticos. Al final de la sección, una nota en letra que Donatien reconoció, la misma letra temblorosa de las anotaciones en el códice choctaw

"Si estás leyendo esto, nuevo archivero, eres como yo, curioso, empático, buscando salvar a alguien. No lo hagas, el conocimiento no los salva, los amarga y la jardinera prefiere la inundación a la amargura.

Haz tu trabajo. Escribe los nombres, llena las esferas y no pienses demasiado. Es la única forma de que algunos de ellos sobrevivan.

- Archivero 4491-G, último día"

Donatien cerró el registro. Se sentó en el suelo fangoso del archivo y pensó en MarieClaire, en las monedas que ella seguía dejando, en su creencia de que él volvería algún día.

Pensó en Jacques, en los otros tres, en sus nombres que nunca debería haber escrito.

Pensó en Atlantis, en el Archivero 4491-G, en todos los archiveros que habían tratado de ayudar y solo habían empeorado las cosas.

Y tomó una decisión, no iba a advertir a nadie, no iba a revelar la verdad, no iba a repetir los errores de Kolasi. Iba a hacer su trabajo, escribir nombres, documentar muertes y mantener el jardín funcionando.

Porque la alternativa, la inundación total, la replantación, ver a Marie-Claire convertida en fósil en el lecho de un nuevo mar, era peor que cualquier cosa que pudiera escribir en un libro.

Era la decisión de un cobarde, lo sabía, pero era una decisión que mantendría vivo el mundo de su hermana y eso tendría que ser suficiente.

Roberto Urby Escribo desde el desierto que quema por fuera y por dentro. 21 años en Educación Emocional y una vida fascinado por el terror gótico y el folclor.

"La Pasión y la Disciplina tarde o temprano vencen a la Habilidad nata si ésta no es cultivada."

Eventos astronómicos Marzo - Abril 2026

¡No te los pierdas!

3 de marzo - Eclipse Lunar Total: La Tierra bloqueará completamente la luz solar hacia la Luna, tornándola de un color rojizo. Será visible principalmente en el continente Americano desde la madrugada y hasta ponerse, y en Oceanía/Asia al salir.

20 de marzo - Equinoccio: Equinoccio vernal (hemisferio norte) u otoñal (hemisferio sur) a las 08:46 UT. ¡Ajusta este dato a tu hora local!

Mediados de marzo - Luz Zodiacal: Mejor época en el hemisferio norte para fotografiar la luz zodiacal al oeste tras el atardecer.

3 de abril - Mercurio en Máxima Elongación: Mejor momento para avistar a Mercurio en el cielo matutino.

19 de abril - Conjunción de la Luna: La Luna creciente pasa cerca de Venus, las Pléyades y Urano.

20 de abril - Conjunción planetaria: Mercurio, Marte y Saturno se acercan notablemente.

21-22 de abril - Lluvia de Meteoros Líridas: Pico de actividad sin interferencia significativa de la Luna.

25 de abril - Cometa C/2025 R3 (PANSTARRS): Se prevé que alcance su brillo máximo, posiblemente visible a simple vista o con binoculares.

26 de abril - Ocultación lunar: La Luna pasa muy cerca de la estrella Régulo, con ocultación visible en gran parte de América. M A R Z O A B R I L

FOTOGRAFÍAS

Doble Cúmulo de Perseo (NGC 884)

Fotografía: Antonio Estrada

Seestar S30

Es uno de los cúmulos abiertos más brillantes y visibles a simple vista en la constelación de Perseo. Situados a unos 7,500 años luz.

Nebulosa de Orión

Fotografía: Jorge Enrique García Gutiérrez

29 de diciembre del 2025

Cámara réflex Canon T6 con Telescopio Celestron 127mm f:1500mm Catadrioptico, Maksutov-Cassegrain. 4min de exposición. Tomada desde el Barrio de la Merced, Toluca, Estado de México.

Cometa C/2023 A3

(Tsuchinshan–ATLAS)

Fotografía:

Jorge Enrique García Gutiérrez

3 de octubre del 2024

Cámara Réflex Canon. Objetivo 300mm. Tomada al amanecer desde el barrio de la Merced (Alameda), Toluca, Estado de México.

Eclipse Total de Luna.

Fotografía: Guadalupe Zamora 14 de marzo 2025

Tomada con celular directo a telescopio, ¡logra una toma igual este 03 de marzo!

Vía láctea con celular. Fotografía: Guadalupe Zamora Iturbide, Nuevo León. 3 segundos de exposición.

Luna iluminada al 29%. Fotografía: David Guzmán Piña

Distancia al momento de la toma: 377,776 km.

23 de enero 2026 Nikon COOLPIX P510

Luna iluminada al 94%.

Fotografía: David Guzmán Piña Distancia al momento de la toma: 381,844 km.

03 de febrero 2026

Nikon COOLPIX P510

Luna de día, en fase creciente. Fotografía: Guadalupe Zamora. Tomada con celular.

Cuando mires la Luna en el cielo, intenta enfocarla, utiliza el zoom máximo de tu celular, y baja la exposición para revelar sus mares. ¡Luce increíble!

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AÑO 01 | NO.001 MARZO - ABRIL 2026

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